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ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA


  UNA GUERRA DESCONOCIDA: LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL (1932-1935) - TOMO IV y V - ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA / BATALLA DE NANAWA / PTE. E. AYALA


UNA GUERRA DESCONOCIDA: LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL (1932-1935)  - TOMO IV y V - ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA / BATALLA DE NANAWA / PTE. E. AYALA

UNA GUERRA DESCONOCIDA:

LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL

(1932-1935) - TOMO IV y V

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA

Traducción para este volumen

CRISTINA BOSELLI - ANGELA FERREIRA -

JUANA DE EGEA

(Bajo la coordinación de CRISTINA BOSELLI)

 

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA 1999,

Editorial El Lector

Telefax: 498 384 (Asunción)

Diseño de Tapa: Ca'avo-Goiriz

Compaginación y Armado de Página: Fátima Benítez

Tirada: 1.000 ejemplares

ISBN 99925-51-91-7

Hecho el Depósito que marca la Ley 94

Impreso en el Paraguay - Printed in Paraguay

Asunción, 1999 (491 páginas)

 

"UNA GUERRA DESCONOCIDA: LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL (1932-1935) - VOLUMEN IV y V

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA

Se reúnen en este tomo los volúmenes IV y V de la monumental obra del doctor Ange-François Casabianca en la que realiza la más exhaustiva, minuciosa y profunda revisión histórica de la Guerra del Chaco, y comprende sus capítulos 12 y 13.

Ellos se ocupan de la llamada Guerra de posiciones o de los milímetros, que tuvo lugar de fines de 1932 a fines de 1933, y que representará esencialmente la oposición de dos concepciones del arte de la guerra. Por un lado, la del general Hans Kundt, comandante general de las tropas bolivianas, formado en la escuela prusiana y que había combatido en la Primera Guerra Mundial en el frente ruso; partidario de la ofensiva, su filosofía reposaba sobre un postulado, que en la experiencia del Chaco se revelará inadecuado, el ocupar el territorio y mantenerse en el.

Por otro lado, el coronel José Félix Estigarribia, cuya formación básica se limitaba a las luchas intestinas de 1908, 1911 y 1922-23, pero que cuya experiencia fue remodelada y perfeccionada en la escuela del ejército francés, entendió inmediatamente que lo esencial no era conquistar el terreno ni conservarlo, sino maniobrar para provocar el aislamiento del adversario con el bloqueo de sus vías de desplazamiento y comunicación. Escrita para el doctorado en Historia Contemporánea del Instituto de Altos Estudios de América Latina de la Universidad de París III, La Sorbone Nouvelle, tesis que estuvo a cargo del profesor Frederic Mauro y fue presentada en 1995, LA GUERRA DESCONOCIDA se compone de siete volúmenes que la Editorial El Lector presentará en cinco tomos.


***************************

INDICE


LA GUERRA DE POSICIONES O DE LOS MILÍMETROS

(ENERO -JUNIO 1933)


CAPÍTULO XII: LA GUERRA DE LOS MILÍMETROS

-           Introducción y nuevas posiciones respectivas

-           Primer ataque de Nanawa/Pte. E. Ayala (19 - 31/1- 1933)

-           Observaciones sobre la primera batalla de Nanawa/Pte. Eligio Ayala

-           Reunión de Neutrales en Mendoza (1 - 2/2)

-           Batalla del Km 7 de Saavedra/My. Avalos Sánchez (1/11   -11/3).

-           Batalla de Campo Candía - Jordán/Ranulfo de Valle (1/1- 20/3) y de Alihuatá/My. Ruperto Zenteno (11 - 13/3)

-           Segunda batalla del Fortín Corrales (13/1-1/2)

-           Batalla del Fortín Toledo (9/2 -13/3)

-           Primer combate de Fernández/L.A. de Herrera (20-27/1)

-           Segundo combate de Fernández/L.A. de Herrera (10-30/3)

-           Primera fase de la batalla de Gondra (11- 18/3)

-           Declaración de Guerra del Paraguay a Bolivia (10 de mayo)

-           Actividades de espionaje y amotinamientos

-           Esfuerzos recíprocos de refuerzo en ambos bandos

-           Tercera batalla de Fernández/L. A. de Herrera (11/5 – 2/6).

-           Extensión de las operaciones en el Fortín Gondra (marzo -junio) 

-           Combate de Pirizal - Bullo/Tte. Herminio Fretes (11/3 y 2 -4/5)

-           Ataques a Arce/G.R. de Francia (9 - 13 y 20 - 22/5)

-           Combates de Puesto Betty (25 - 28/5 y 2 - 7/6) y Puesto Ingavi (25/5 y 5/6) 

-           Repliegue de la VIII DIB hacia Platanillos/Tte. Acosta (5-6/4)

-           Acción de la IX DIB contra Arce/G.R. de Francia (9-17/5)           

-           Operaciones delante de Gondra (seg. fase) 11 - 15/6

-           Reunión de Altos Mandos Paraguayos

-           El Acta del Fortín Gondra (18 junio 1932)


EVOLUCIÓN DE LA GUERRA DE POSICIONES

(JULIO A DICIEMBRE DE 1933)


CAPÍTULO XIII: DESDE LA SEGUNDA BATALLA DE NANAWA / PTE. E. AYALA HASTA CAMPO VÍA / TTE. GILBERTO LÓPEZ Y ALIHUATÁ / MY. RUPERTO ZENTENO.

-           Segunda batalla de Nanawa/Pte.E.Ayala (4-7/7 1933)

-           Examen de la segunda batalla de Nanawa/Pte. E. Ayala.

-           De Gondra a Pozo Favorito/Siete Pozos y Campo Grande/Pampa Grande (1/7-22/10/1933)

-           Maniobra paraguaya en Campo Grande/Pampa Grande

-           Combate de Pirizal - Bullo/Tte. Herminio Fretes (3/8-28/9/33)

-           Cuarta batalla de Fernández/L. A. de Herrera (20/8-3/11)

-           Combate de Pirijayo - Campo Aceval/Rancho 8 (23-25/8)

-           Batalla por Puesto Charcas (21/9 - 28/10)

-           Batalla de Alihuatá/My. Ruperto Zenteno (11/9-7/12)

-           Ofensivas paraguayas en Alihuatá/My. Ruperto Zenteno, Nanawa/Pte. E. Ayala y Gondra y capitulaciones de las IV y IX DIB en Campo Vía/Tte. Gilberto López (3-11/12)

-           Examen de la segunda batalla de Alihuatá/My. Ruperto Zenteno

-           Penetración del ejército argentino en el Chaco



CAPÍTULO XII

 

LA GUERRA DE POSICIONES

DE LA PRIMERA A LA SEGUNDA BATALLA DE NANAWA / PTE. E. AYALA

(9-31 DE ENERO, LUEGO 3 DE JULIO DE 1933)


El final del año 1932 coincidirá en el campo boliviano, como sabemos, con la toma de mando de su ejército en campaña por parte del General Hans Kundt. Este será convocado desde su retiro en Alemania por el Presidente Salamanca presionado por las Cámaras y, sobre todo por las masas decepcionadas y ansiosas debido a la seguidilla de fracasos en el campo de batalla ocurridos durante los seis primeros meses de la guerra con el Paraguay.

Kundt recibirá poderes muy superiores a aquellos que habían sido otorgados a sus predecesores, los Generales Osorio y Quintanilla, pues prácticamente le será otorgada una total libertad de acción.

Lo mismo sucederá en el Paraguay donde, casi durante el mismo período, el Coronel Estigarribia obtendrá con miras a la continuidad de las operaciones, una autoridad que le permitirá confinar a su superior directo, el viejo General Rojas a las simples tareas administrativas y, además, hacer de menos al Estado Mayor General del Ejército el que, debido a esto, sólo existirá en los papeles y cuyos miembros serán integrados a un segundo cuerpo del ejército de reciente creación.

Como consecuencia de la preeminencia de la que se beneficiarán los comandantes en jefe de los dos ejércitos adversarios, el año 1933, que será el del enfrentamiento, representará esencialmente la oposición de dos concepciones del arte de la guerra.

Por un lado, la de Kundt, formado en la escuela prusiana y que había combatido en la primera guerra mundial en el frente ruso, pero que jamás había formado parte de un estado mayor importante. Partidario de la ofensiva, su filosofía reposaba sobre un postulado que, en la experiencia del Chaco se revelará inadecuado, según el cual el objetivo primordial en la guerra era ocupar el territorio y mantenerse en él. Para llegar a esto, él tenía plena confianza en el soldado boliviano, aymará o quechua, a quien consideraba perfectamente capaz de ser utilizado de igual manera que el infante del ejército imperial alemán.

Sin embargo, desde el inicio de su carrera en Bolivia, deberá enfrentarse de parte del cuerpo de oficiales, sobre todo de los superiores, a un desprecio absoluto al cual se agregará un fuerte resentimiento hacia los que habían formado parte de la revolución de 1930, al final de la cual será obligado a abandonar Bolivia.

Es así que durante una conversación respecto a los titulares de los principales puestos de responsabilidad con el Ministro de Guerra de ese entonces, Joaquín Espada, no dudará en calificar abiertamente al Coronel Francisco Peña de "libertino", al Teniente coronel Bernardino Bilbao Rioja de "traidor", al General Filiberto Osorio de "hipócrita" y al Teniente coronel Ángel Rodríguez de "canalla", considerando sin embargo al Coronel José Ferrufino "buen muchacho" y no teniendo comentario amable sino para el Teniente coronel David Toro que él juzgará como "un buen oficial”. (1)

La disciplina de hierro, el despotismo y el favoritismo que Kundt impondrá a sus oficiales que, en esa época, provenían generalmente de estratos sociales elevados, no mejorarán las relaciones entre el comandante en jefe y sus subordinados y sumirán a un número importante en la insubordinación que renacerá en el ejército luego de décadas de tranquilidad y se irá intensificando con el tiempo y con los acontecimientos.

Por otra parte, será diferente la concepción que sostendrá Estigarribia cuya formación básica no era igual a la de su adversario, pues se limitaba a las luchas intestinas de 1908, 1911 y 1922-23, simple movimiento insurreccional en el primer caso y conflictos sangrientos en los dos últimos.

Pero estas experiencias remodeladas y perfeccionadas en la escuela del ejército francés, lo llevarán rápidamente a convencerse de que en la guerra en el monte como sería la del Chaco, lo esencial no era conquistar el terreno ni conservarlo, sino maniobrar a través de las líneas internas con el objeto de provocar el aislamiento del adversario con el bloqueo de sus vías de desplazamiento y comunicación y de esa manera aniquilarlas sucesivamente.

Esto lo conducirá a buscar y a encontrar la solución del problema que se le presentaba en la apertura de caminos realizados por sus propias tropas y para ellos y en interceptar, con ayuda de las mismas, los caminos creados por el adversario.

Al igual que Kundt con respecto al boliviano, Estigarribia apreciaba al soldado que tenía bajo su mando por sus cualidades naturales de adaptación, su patriotismo sin límites y su coraje en el combate que él había podido verificar en las guerras civiles en las que había tomado parte.

Por el contrario, aunque sin llegar tan lejos como su adversario con respecto a sus oficiales, tendrá generalmente una actitud de frialdad y reserva, resultante tal vez de su origen más modesto que el de ellos y de que no había, como la mayoría de ellos, pasado por el colegio militar y los institutos de enseñanza superior del ejército. Esta actitud hará que Estigarribia no posea solamente amigos entre sus subordinados directos o no, aún más teniendo en cuenta que, aunque entre éstos contaba con una pléyade de oficiales sin igual, como la guerra lo demostrará, él sólo propondrá para las estrellas de general a tres de ellos, todos pertenecientes al Servicio de Sanidad.

Para el período de alrededor de seis meses que comenzaremos a abordar, los objetivos que los dos grandes jefes se habían propuesto, diferían por completo.

De un lado como del otro, la obtención de una victoria total y por lo tanto decisiva habría exigido un tiempo y sacrificio de vidas humanas y en recursos económicos que ninguno de los dos beligerantes era capaz de soportar.

Es por ello que Salamanca se hubiera fácilmente contentado con ver a su ejército conseguir algunos éxitos de importancia secundaria y al menor costo para poder presentarse con la aureola del vencedor en el momento de emprender las negociaciones diplomáticas a las que le incitarán los países vecinos al suyo y los Estados Unidos.

Pero el orgullo innato que caracterizaba al General Kundt no podía plegarse a un punto de vista tan restrictivo. Él afirmará entonces a su presidente que Bolivia debía ganar absolutamente la guerra con el objeto de escapar a las consecuencias que una derrota acarrearía para ella y que si existía una justicia, divina como humana, la victoria sería suya, a condición de que pudiese disponer de 25.000 hombres. (2)

Como veremos más adelante, Kundt tendrá plena satisfacción sobre este punto y tomará las riendas de un ejército reconstruido por primera vez gracias a la movilización de nuevas clases y a numerosos voluntarios que suscitará el anuncio de su retorno y que, por otra parte, será reorganizado, dotado de materiales nuevos como el mortero Brandt o con el reemplazo de aquellos perdidos en los primeros 6 meses de combate y dispondrá desde el inicio de organización logística.

Pero Kundt, al igual que en la época en la que había sucesivamente comandado la misión militar alemana, luego el estado mayor general hasta su expulsión en 1930, no se preocupará de ninguna manera de prever la constitución de un verdadero estado mayor. Su único asesor será el Coronel David Toro, tan competente como oportunista, que se beneficiará de los favores de Kundt, lo que no le impedirá, cuando éste será relevado de su comandancia, escribirle en una carta con fecha 30 de mayo de 1935 que él estaba dominado por "... una convicción enfermiza de infalibilidad que fatalmente debía conducir al desastre más completo. (3)

La posición de Estigarribia era diferente a la de Kundt y, hasta se podría decir, prácticamente opuesta.

El también disponía de poderes muy amplios y comandaba fuerzas iguales o más numerosas en número que las del adversario, pues el Paraguay había colmado las posibilidades ofrecidas por su capacidad de equipamiento, lo que volvía difícil el llamado bajo bandera de nuevas clases. Pero su conjunto militar, aunque muy unido gracias a sus victorias en la primera etapa, comenzaba a dejar entrever una evidente lasitud y fatiga física por haber combatido con la valentía que ya conocemos durante cuatro meses seguidos y también una cierta lasitud moral como resultado de las pérdidas que había sufrido. Por ambos motivos, Estigarribia estimará que habiendo sido cumplido su plan original, que era el resquebrajamiento de la fuerza de ataque del enemigo con "matemática exactitud", le sería conveniente esperar días mejores para retomar la ofensiva y, por ello ordenará, el 23 de diciembre de 1932, pasar "momentáneamente" a la defensiva. El mismo día volverá a la Villa Militar donde instalará el Gran Cuartel General con el objeto de organizar allí su nuevo comando que se había vuelto COMANCHACO y que reagrupaba a todas las fuerzas de las tres armas para participar en la defensa del territorio y supervisar la instalación, la organización y el equipamiento de 3 grupos de defensa principales instalados sobre 135 kilómetros, desde el noroeste al sudeste y con base en los fortines Toledo, Arce/ Gaspar R. de Francia y Nanawa/Pte. Eligio Ayala.

Estas tres bases principales serán cubiertas por posiciones defensivas avanzadas que la ingeniería paraguaya instalará con toda rapidez en Corrales, Fernández, Luís A. de Herrera, Aliahuatá/My. Ruperto Zenteno a los que los bolivianos se habían retirado, Campo Jordán/Km 7 de Saavedra y Masamaclay/Samaclay. (4)

En esta fase que se puede calificar de transitoria, pues verá pasar a las operaciones militares de la ofensiva a la defensiva, se situarán entre otros, el ataque de los bolivianos contra Corrales el 24 de diciembre de 1932, su contraofensiva del 27 en Campo Jordán/Candía y las operaciones del 28 de diciembre contra fortín Murillo/ Gral. Duarte y del 8 de enero de 1933 contra el de Mcal. López, el cual consta al final del capítulo precedente. Recordemos que estas diferentes operaciones tenían como principal fin, para los bolivianos, reducir la extensión de sus líneas y, para ambas partes, proveer de mejoras a futuras bases de partida o de defensa.


(1) Roberto Querejazu Calvo: "Masamaclay...", Edit. Los Amigos del Libro, Cochabamba/La Paz 1981, p. 142.

(2) Querejazu Calvo, op. cit., p. 141.

(3) Jorge Castillo Lagrave: Memorias del Mcal. José F. Estigarribia, Internacional Editora, Asunción sin fecha de impresión, p. 82 in fine.

(4) Castillo Lagrave, op. cit., p. 82-83.



NUEVAS POSICIONES RESPECTIVAS A COMIENZOS DE 1933


La intención abiertamente declarada de Kundt de tomar la ofensiva como fuera posible, aquella más discretamente manifestada por Estigarribia de observar "momentáneamente" como él ha escrito, la "defensiva activa", obligaban a estos dos jefes a aportar modificaciones importantes o menores, según los sectores, a los dispositivos de sus respectivos ejércitos, los que han sido someramente presentados en el capítulo precedente.

Pero estas modificaciones no acarrearán cambios esenciales en los principales componentes de los mencionados ejércitos que continuarán siendo los mismos.


EJÉRCITO BOLIVIANO


Elevado a 10.500 hombres que formaban los dos cuerpos del ejército, deberá actuar sobre un frente discontinuo de más de 200 kilómetros, con orientación sudeste/noroeste del Fortín Sorpresa Viejo/Tte. Adolfo Rojas Silva al fortín Camacho/Mcal. José F. Estigarribia en dos sectores principales.

El primero de ellos, llamado sector oriental y también meridional, cubría el ala derecha del dispositivo y hará frente a cuatro fortines paraguayos principales: Nanawa/Pte. E. Ayala, Gondra a 30 kilómetros al noroeste de este último, Bullo instalado entre Nanawa/Pte. Eligio Ayala y Alihuatá/My. Ruperto Zenteno. Cubriendo así la zona Nanawa/Pte. E. Ayala - Saavedra/Mayor Ramón Avalos Sánchez, éste será asignado a las mejores divisiones del ejército, la IV DIB en el ala derecha y la VII DIB en el ala izquierda, formando el 1er. CEB de alrededor de 6000 hombres comandados por el General Arturo Guillén con el Teniente coronel David Toro como Jefe de Estado Mayor y su Cuartel General en Muñoz/Gral. José E. Díaz en un primer momento, luego en Saavedra/My. Ramón Avalos Sánchez.

El segundo sector, llamado central pero cubriendo además el ala izquierda del dispositivo y su centro, será aquel en el cual se encontraban los fortines Platanillos/Tte. Acosta y Corrales mantenidos por los bolivianos y, los fortines Arce/Gaspar R. de Francia, Fernández/Luís A. de Herrera y Toledo, que estaban en manos de los paraguayos. Será asignado a los III y VIII DIB cuya preparación estaba en vías de terminar, formando el 2° CEB de alrededor de 4500 hombres comandados por el antiguo jefe de estado mayor general, el General Filiberto Osorio, contando con su cuartel general en el fortín Camacho/Mcal. José F. Estigarribia.

El 2° CEB presentará la particularidad de encontrarse desprovisto de jefe de estado mayor de división en el momento de ser instalado, aunque su titular hubiera sido designado ya en el momento de su creación, el Teniente coronel Ángel Rodríguez, que tuvo que ser relevado por haberse, el 14 de diciembre anterior, apoderado del fortín paraguayo Loa/Tte. 1° Aristigueta sin haber obtenido de antemano el acuerdo de Kundt, que designará al Teniente coronel Felipe Rivera para reemplazarlo.

Según el teniente coronel paraguayo Francisco Andino citado por su compatriota, el Coronel Carlos J. Fernández, el ataque boliviano que preparaba Kundt sería muy probablemente dirigido contra Nanawa/Pte. Eligio Ayala y realizado con el 10 RIB (7° "Azurduy", 8° "Ayacucho", l6° "Castillo", l8° "Junín", 22° "Iruya", 26°, 38° "Socabaya", 4l° "Colorados", 42° y 45°), por el 5 RCB (1° "Abaroa", 2° "Ballivián", 5° "Gral. Lanza", 6° "Castrillo", 7° "Chichas") y por el 2° RAB "Bolivar" que serían apoyados por 10 aviones de caza o de bombardeo. (5)

Andino evaluaba esta fuerza de ataque en 13.000 hombres, cifra netamente por debajo de la realidad si recordamos que el efectivo de los regimientos bolivianos se situaba, en esa época, entre 250 y menos de 500 hombres para los RIB y 150 a 250 hombres para los RCB y que, por otra parte, el total del 1º y 2° CAB no pasaba de 10.500 hombres.

Entre enero y marzo de 1933, el esfuerzo de los dos cuerpos de ejército bolivianos se ejercerá esencialmente en las dos extremidades de su dispositivo contra Nanawa/Pte. E. Ayala para el 1er. CEB y contra Toledo para el 2° CEB, es decir contra los dos puntos fortificados que cerraban el acceso a las dos vías de comunicación principales que conducían al río Paraguay, el camino que iba de Nanawa/Pte. E. Ayala a Concepción en el sector oriental y la unión ferroviaria Martínez - Puerto Casado en el sector central. Este esfuerzo se realizará, en un primer momento, en el sector oriental, contra Nanawa/ Pte. E. Ayala para la VII DIB y contra Campo Jordán/Campo Candía para la IV DIB, siendo la primera rechazada por el adversario y la segunda, simplemente contenida, lo que obligará a una parte como a la otra a partir a finales de enero y hasta marzo, a tener que continuar la guerra de trincheras. El centro de gravedad de las operaciones se transferirá desde entonces al sector septentrional y más particularmente al sector este del fortín Fernández/Luis A. de Herrera, objeto de tres ataques consecutivos de parte de la VIII DIB y Platanillos/ Tte. Acosta por un lado, y al de Fortín Toledo con la III DIB por el otro, siendo también ambas divisiones obligadas a una guerra de trincheras hasta fines de marzo, después de haber sido tenidas en jaque.

En el curso de este primer período de la segunda fase de la guerra, el comando boliviano procederá a la formación de una nueva división de infantería, la IX DIB de dos regimientos, que será en ese entonces la única creación durante el período del comando del general Kundt. Comprendiendo 5 RIB (23°, 34° "Illimani", 36° "Charcas", 41° "Colorados" y 43°) y el GAB "Mendivil" haciendo un total de alrededor de 2500 hombres comandados por el Coronel Victorino Gutiérrez. Ella no será destinada a ninguno de los dos cuerpos del ejército sino que será colocada bajo la autoridad directa del estado mayor general y ubicada a lo largo del camino Platanillos/Tte. Acosta - Ballivián/My. Alberto Gardel con el objeto de estar lista para intervenir el cualquier momento y en cualquier sector que pudiera ser amenazado por el adversario.


EJÉRCITO PARAGUAYO


Con la creación a fines de 1932 del 2° CEP, con el objeto de prever al norte la zona de Corrales-Toledo cualquier amenaza boliviana, el dispositivo de defensa paraguayo se encontrará en forma paralela al boliviano. Hemos visto que reposará sobre tres centros principales de defensa en profundidad, Nanawa/Pte. Eligio Ayala en el ala izquierda, Arce/G.R. de Francia como pivote central y Toledo en el ala derecha, cuyo refuerzo en defensa se realizará bajo la supervisión de dos generales Honoris Causa de origen ruso, Belaïev y Ern.

La nueva organización del ejército traerá consigo, en el terreno, cierto número de movimientos, en función especialmente de la ofensiva adversaria que dejaba prever la toma de comando del General Kundt, la cual, el alto comando paraguayo y principalmente el coronel Estigarribia estimaban que tendría por escenario la parte meridional de su dispositivo y en consecuencia la zona defendida por el fortín Nanawa/Pte. E. Ayala.

Recordemos que este fortín había sido creado en 1925 en los alrededores de una "misión" anglicana por el Coronel Juan B. Ayala, entonces capitán, con el objeto de asegurar la protección, contra los indios que vivían en estado salvaje, de los establecimientos agrícolas y ganaderos de la zona central del Chaco. A fines de 1932, este fortín se había convertido en la base del V DIP, cuyo comando había sido confiado al Teniente coronel de caballería Luis Irrazábal, que asistiría al Mayor Gilberto Andrada en calidad de jefe del estado mayor. La V DIP contaba entonces con 2500 hombres que constituían los 13° RIP "Tuyutí" (Cap. Francisco Andino), 1 escuadrón de división (Tte. Aníbal Mojoli), 1 brigada de caballería (My. Tomás Mendoza) compuesta por los 4° RCP "Acá Carayá" (Cap. HC Youri Buferov) y los 5° RCP "Acá Verá" (Cap. Luís Lasclotas), 1 escuadrón de scouts (Tte. Carlos Legal) y 1 batería de cañones de 75 mm Krupp (Tte. Juan B. Melgarejo).

Para cerrar el camino del adversario a Concepción que era la segunda ciudad del país, Estigarribia hará, por un lado, reforzar la guarnición del Fortín Orihuela, situado a 150 kilómetros al oeste de Concepción, y por el otro lado, proveerá para el refuerzo de Nanawa/ Pte. E. Ayala, a partir del 1er. CEP, cuyo comando había sido tomado en diciembre precedente por el Teniente coronel Nicolás Delgado. Este recibirá, el 23 de diciembre, la orden de pasar "... a la defensiva sobre el frente de Saavedra y de tomar las disposiciones necesarias para estar en condiciones de apoyar al 2° CEP con dos divisiones...". Delgado transferirá entonces la segunda DIP al fortín Arce/Gaspar R. de Francia para organizarse allí defensivamente, enviará el 1er. RIP "Don de Mayo" a relevar al 1er. RCP "Valois Rivarola" en el sector Fernández/Luís A. de Herrera, confiará las posiciones mantenidas por la IV DIP del Teniente Coronel Bray a la 1º DIP del Teniente Coronel Carlos J. Fernández.

Además, un regimiento de la 1°DIP será enviado al "gran cañadón" del Km 18 del camino Saavedra/My. Ramón Avalos Sánchez-Alihuatá para resquebrajar toda tentativa de irrupción por parte del adversario y el resto de la 1° DIP recibirá la orden de instalarse a partir del alba del 26 de diciembre en Alihuatá/My. Ruperto Zenteno donde "... ella deberá defenderse con tenacidad en las posiciones que habían frente a Saavedra y acumular víveres para al menos 10 días..." (6)

Este conjunto de disposiciones era el resultado de la convicción de Estigarribia y de su Estado Mayor, de que el esfuerzo ofensivo del adversario sería ante todo dirigido contra Nanawa/Pte. E. Ayala con el objeto de abrirse el camino del río Paraguay y de Concepción.

Se procederá entonces al refuerzo de la guarnición del fortín Orihuela situado a 150 kilómetros al oeste de Concepción y al de Nanawa/Pte. E. Ayala enviando allí, por orden del 11 de enero de 1933, a la totalidad del IV DIP del Teniente coronel Bray, hasta entonces distribuida entre Saavedra/My. Ramón Avalos Sánchez y Alihuatá/ My. Ruperto Zenteno. Pero debido a la insuficiencia de medios de transporte, las únicas unidades de la IV DIP que llegarán a unirse a la V DIP antes del comienzo del ataque boliviano o durante su desarrollo; serán el 7° RIP "24 de Mayo" (Mayor Manuel Muñoz) y el 3° RCP "Cnel. Mongelós" (Mayor Federico Smith), esta última unidad llegando no obstante demasiado tarde para participar en la lucha. El 6° RIP "Boquerón" que se encontraba en el puesto Rancho Ocho y el 1° GAP "Gral. Bruguez" instalado en el Fortín Falcón, sólo alcanzarán Nanawa/Pte. Eligio Ayala el 28 de enero y, debido a esto, no podrán ser utilizados mientras que, siempre por falta de medios de transporte, los cañones del 2° GAP "Gral. Roa" y sus hombres no podrán desplazarse (7)

El objetivo de la ofensiva que realizaría el comandante boliviano será definido por Kundt en una directiva establecida el 27 de diciembre en Villamontes. Ella consistía en un ataque concéntrico de los dos CEB, cuyos centros de gravedad serían por una parte el ala derecha de su dispositivo, con el 1er. CEB activando sobre el eje Sorpresa Viejo/Rojas Silva - Boquerón, por la otra, su ala izquierda con el 2° CEB, cuya misión sería impedir al adversario las comunicaciones hacia al río Paraguay. A medida de que el 1er. CEB progresara, el 2° CEB avanzaría desde Toledo en dirección a la Villa Militar.

Kundt estimaría sin embargo que antes de lanzar una ofensiva que él consideraba que debía ser decisiva, era necesario que el 1er, CEB, a cuyo cargo estaría la misma, hubiera primeramente procedido a la limpieza de su camino hacia al norte, y, con este objetivo, hubiera ocupado sucesivamente el fortín Murillo/Gral. Duarte, lo que será realizado por un destacamento del 7° RCB "Chichas" el 28 de diciembre de 1932, y la base fortificada de Nanawa/Pte. E. Ayala. En su mente, se trataba de un preámbulo indispensable pues consideraba que estos dos puntos constituían para el adversario las puertas de salida por las cuales se encontraría en la posibilidad de actuar contra las posiciones de la VII DIB, que se encargaría del ataque, una maniobra de acorralamiento que, si era exitosa, permitiría a los paraguayos marchar directamente hacia Saavedra/My Ramón Avalos Sánchez y desembocar así sobre la retaguardia de las posiciones del Km 7 Saavedra/Mayor R. Avalos Sánchez, lo que no había escapado al comando del 1er. CEB anteriormente, pues éste había solicitado la autorización para atacar las dos posiciones y apoderarse de ellas. (8)

Debido a estas diferentes razones, Kundt elegirá iniciar su operación ofensiva atacando por el este, a lo largo del eje Nanawa/Pte. Eligio Ayala - Orihuela - Riacho Negro - Concepción.

Según el Mayor paraguayo Sienra, autor de una obra sobre la guerra del Chaco, (9) la época de lluvias torrenciales que Kundt conocía y el tipo de terreno barroso hacían que la estrategia adoptada por Kundt fuera, para una mente pura y simple, algo que sólo podía desembocar en el fracaso y que, en todo caso, no influiría en modo alguno sobre el curso de la guerra. Esta opinión parecía tener tanto más fundamento teniendo en cuenta que, así como la decisión de Kundt parecía bien definida, no sucederá lo mismo con sus instrucciones para llevar a cabo su plan, pues se revelarán demasiado imprecisas.

La captura del Fortín Nanawa/Pte. E. Ayala que le había sido sugerida por Toro, pasará a ser en Kundt una idea fija de carácter obsesivo. En los primeros tiempos, él juntamente con Toro serán los únicos en conocer su existencia y mantendrán en riguroso secreto hasta el último momento la fecha fijada para su ejecución.

El Presidente Salamanca, que terminará por ser informado de ella a través de un tercero, tratará enseguida de disuadir a su comandante en jefe de proceder a una ofensiva general, invocando la insuficiencia de recursos del país y de medios en el ejército e invitándolo a dedicarse en primer lugar al refuerzo de este último mediante hombres y armamentos, pero Kundt responderá imperturbablemente: "Tenga confianza, Bolivia ganará la guerra".

Estigarribia será también puesto al corriente gracias a informes provenientes de Buenos Aires, probablemente suministrados por un espía a sueldo del Paraguay que trabajaba en la legación de Bolivia. Este corroborará la veracidad de sus informaciones con la toma por parte de los bolivianos de los fortines Murillo/Gral. Duarte y luego Mcal. López que se producirá con suficiente anticipación para permitirle reforzar a tiempo la guarnición del fortín amenazado con un destacamento de 1300 hombres suministrados por el 1er. CEP y formado por los 7° RIP "24 de Mayo" y 3° RCP "Cnel. Mongelós", que será comandado por el Teniente coronel Francisco Brizuela y que alcanzará Nanawa/Pte. E. Ayala el 11 de enero. (10)

En los primeros días de enero de 1933, el ejército boliviano del Chaco contaba con 3500 hombres para hacer frente a la V DIP en Nanawa/Pte. E. Ayala, y formando la VII DIB perteneciente al 1° CEP, 2000 hombres de la IV DIB formando el 1° CEB con la división anterior, y 4500 hombres formando el 2° CEB y repartidos entre Platanillos/Tte. Acosta y Corrales, es decir 10.000 hombres en la primera línea, cifra elevada a 13.000 por los historiadores paraguayos. Ella se oponía, independientemente de la V DIP de 3000 hombres en Nanawa/Pte. Eligio Ayala, a las I y IV DIP de un total de 5000 hombres que mantenían las posiciones del Km 7 de Saavedra/My. R. Avalos Sánchez, antes de ser descongestionadas en provecho de sectores más sensibles, y a la II DIP de 2600 hombres que se encontraban en Fernández/Luís A. de Herrera, constituyendo todas estas unidades el 1er. CEP que solamente tenía por misión proceder a la defensa de las posiciones respectivas de las unidades que lo componían, contrariamente al 2° CEP, recientemente creado y reagrupado en la zona de Toledo cuya misión era tratar de progresar hasta Corrales una vez terminado su reagrupamiento.

En esta misma época Estigarribia será encargado del comando del sector sur del Chaco que cubría la totalidad de la zona de operaciones antes de recibir la comandancia de 17.100 hombres que constituirán el conjunto de tropas paraguayas en el Chaco.

Según el mayor paraguayo Antonio E. González, si el ejército boliviano era en el Chaco numéricamente inferior en alrededor de un tercio con respecto al paraguayo, era, por el contrario, superior en lo concerniente a medios materiales, armamento, aprovisionamiento, transportes, en sus cuadros de oficiales y suboficiales y por la excelente preparación de sus componentes que constituían lo esencial de sus fuerzas terrestres. (11)


(6) Alejandro Mazacotte: "Ensayo sobre la guerra del Chaco", Edit. NADA, Asunción 1983, Tomo 1, p. 183.

(7) Cnel. Luis Vittone: "La guerra del Chaco", sin indic. de editor ni fecha de edición, Tomo I, p. 325.

(8) Raúl Tovar Villa: "Campaña del Chaco, el Gral. Hans Kundt, Comandante en Jefe del Ejército de Bolivia", Edit. Don Bosco, La Paz 1961, p. 74.

(9) My. Alejandro Sienta: "La guerra del Chaco„ su conducción estratégica" (Político-Militar), Impr. Mil. de la Dir. Publicaciones de las FFAA de la Nación, Asunción 1980, p. 152.

(10) Querejazu Calvo: op. cit., p. 145-147.

(11) Carlos J. Fernández, op. cit., p. 225.



PRIMERA BATALLA DE NANAWA / PTE. E. AYALA

(19-31 DE ENERO)


Luego de diversos movimientos efectuados por la tropa, el comando de la defensa de Nanawa/Pte. E. Ayala designará para el sector oeste del fortín, al 13° RIP      “Tuyutí” que se instalará en el camino de Masamaclay -Aguarrica/Samaclay, a algunos kilómetros al oeste y en el sector norte, el 7° RIP "24 de Mayo" cuya ala derecha se apoyará sobre un bastión fortificado por la "Isla n° l". Su sector sur será defendido por la brigada de Caballería formada por los 4° RCP "Acá Carayá" y 5° RCP "Acá Verá" y el escuadrón de división que se instalará es una "Isla Fortificada" bautizada luego "Isla Mojoli", nombre del responsable de su defensa, tomando posición la batería de acompañamiento de cañones Krupp de 75 mm con 100 artilleros a la altura de la "Isla n°1".

El 3° RCP "Cnel. Mongelós" del Destacamento Brizuela será enviado en defensa del "Puesto Florida", a 8 kilómetros del fortín principal pero no intervendrá en el combate inmediatamente.

Luego del estudio profundo de las diferentes hipótesis de elección de los bolivianos como centro de gravedad de su ataque contra Nanawa/Pte. E. Ayala que se estimaba se produciría a partir del 10 de enero, el Teniente coronel Irrazábal seleccionará dos de ellas.

La primera se basaría, según él, en una maniobra de acorralamiento que partiría desde el sur y con miras a interceptar el camino que iba de Suhin a Nanawa/Pte. E. Ayala antes de continuar al norte del fortín, lo que implicaría para el adversario la limpieza a priori de la parte exterior de su flanco para poder realizar la operación de desbordamiento.

La segunda hipótesis reposaba sobre un ataque lanzado desde el norte hacia el camino que conducía a Bullo - Pirizal/Tte. 1° Herminio Fretes, donde se reencontrarían los caminos que conducían a Gondra al noreste y Pirijallo al norte, que presentaba sin embargo el riesgo de exponerse a ser rodeado por dos fuegos, con una columna dirigiéndose hacia el este.

Optando por la primera de las dos hipótesis, Irrazábal no descartará la segunda eventualidad. Es por ello que enviará al 7° RIP "24 de Mayo" del destacamento Brizuela a reforzar el escuadrón de división de la V DIP al punto de apoyo flotante llamado "Isla Fortificada", separada de un bosque situado a 15 kilómetros al norte del fortín por un pajonal de un kilómetro de extensión.

Disposiciones rigurosas serán adoptadas para hacer frente al ataque adversario. Los defensores que mantenían las antiguas instalaciones, erigidas durante la edificación del fortín en 1925, recibirán la misión de retardar al adversario antes de replegarse sobre una segunda línea situada en los bordes de la elevación de terreno que dominaba el fortín por el oeste, resistiendo allí encarnizadamente.

Esta decisión hará que durante los 10 meses de la guerra de posición que seguirá al combate en sí mismo por Nanawa/Pte. E. Ayala, las posiciones de origen del fortín formaran, en el corazón del campo de batalla, una fortificación de 600 m. de extensión rodeando a los puestos bolivianos con excepción de su lado este, por el cual sus camaradas podrán reaprovisionar a los defensores que se encontraban en las mencionadas fortificaciones.

Por otra parte, los defensores de los puestos avanzados de Retén-Cué, a 5 kilómetros al oeste de Nanawa/Pte. E. Ayala y Tuyutí, recibirán la orden de resistir a cualquier precio con el objeto de obligar al adversario a desplegarse totalmente y deberán, para evitar ser burlados, replegarse en caso de necesidad en trincheras laterales con el objeto de no molestar con sus movimientos a las operaciones de tiro de los camaradas que se encontraban en la primera línea.

En espera del ataque boliviano, toda la guarnición con excepción del personal de vigilancia en servicio será destinada, tanto de día como de noche, a la instalación, sobre una extensión de 12 kilómetros, de trincheras, refugios, nidos de ametralladoras y alambres de púa de hierro, principalmente en los sectores norte y sur donde no existía aún prácticamente nada.

La creación de esta red de posiciones defensivas y de vías de comunicación internas transformará a Nanawa/Pte. E. Ayala, sobre todo en el punto fortificado llamado "Abra de Nanawa" y en las "islas" al norte y al sur del fortín, en un poderoso reducto fortificado cuya preparación será puesta a punto desde antes del inicio de la lucha.

Kundt no tendrá probablemente la menor idea del esfuerzo realizado por los hombres de Irrazábal, pues no dudará en declarar en el momento de desencadenar su ofensiva: "Mañana a mediodía, Nanawa estará en nuestras manos" (13).

La operación será confiada, del lado boliviano al lº CEB (Gral. Guillén) y efectuada por el VII DIB (Cnel. Gerardo Rodríguez) con el Teniente coronel Segundino Olmos como jefe de estado mayor, los que vendrán a reforzar a los camaradas del IV DIB retirados de las posiciones del Km 7 del camino de Alihuatá/My. Ruperto Zenteno- Saavedra/My. Ramón Avalos Sánchez o que venían del exterior.

El resto de la otra gran unidad que formaba el 1° CEB, la IV DIB (Cnel. Peñaranda) quedará en posición de defensiva activa en el Campo Jordán/Candía.

La VII DIP comenzará a partir del 29 de diciembre de 1932 a abandonar las posiciones que mantenía desde hacía 4 meses en Aguarrica/Cdte. Giménez, Murguia y Cuatro Vientos para continuar hacia el nuevo sector que le había sido asignado y tornar posesión de sus futuras posiciones de ataque en la medida en que éstas les eran proporcionadas.

Ella se repartirá en 3 columnas o agrupamientos que debían apoyar a la artillería y a la aviación.

En el ala derecha del dispositivo y al sur, en la cabecera del camino que iba del fortín Mcal. López a Nanawa/Pte. E. Ayala, se hallaban el grupo comandado por el Teniente coronel Enrique Frías de 1290 hombres con 2 batallones del 16° RIB "Castillo" y el 42° RIB haciendo un total de 700 hombres para las dos unidades colocadas bajo el comando único del Teniente coronel Julio Bretel, 2 escuadrones de un total de 180 hombres provenientes del 5° RCB "Gral. Lanza" dirigidos por el Teniente coronel Antonio Suárez, 360 hombres del 7º RCB "Chichas" a las órdenes del Mayor Eduardo Rimassa y una sección de artillería de acompañamiento con 2 cañones Vickers de 75 mm y 50 hombres confiados el Teniente Antonio Seleme.

En el centro, haciendo frente a la "senda Valdez" y al este de la posición fortificada llamada "Abra de Nanawa", el grupo del Teniente coronel Julio Quiroga de 770 hombres con el 8° RIB "Ayacucho" de 600 hombres del Teniente coronel Amadeo Ballón, un escuadrón de 100 hombres del 1° RCB "Abaroa" y una sección de artillería mixta con un cañón de 75 mm Krupp, un cañón Vickers y 70 artilleros.

Finalmente al norte y constituyendo el ala izquierda, se hallaban el grupo del Teniente coronel Reque Terán, encargado del ataque inicial por el norte con su ala derecha en el camino que unía Sorpresa Viejo/Rojas Silva a Nanawa/Pte. E. Ayala con su centro de gravedad sobre su ala izquierda, con un total de 1720 hombres, de los cuales 480 del 7° RIB "Azurduy" del Mayor Eliodoro León, 480 del 26° RIB del Teniente coronel Agustín Jironas, 600 dirigidos por el Capitán Humberto Illanes y pertenecientes al 39° RIB, una sección de 30 hombres del 5° RCB "Gral. Lanza" comandados por el Teniente coronel Edgard Ruck, un escuadrón de 100 hombres del 1° RCB "Abaroa" dirigidos por el Capitán Roberto Carrasco y una sección SEMAG de 30 hombres a las órdenes del Sub-Teniente Max Toledo. (13)

Este conjunto de fuerzas terrestres estaba apoyado por el grupo de artillería del Mayor Alfredo Peñaranda Esprella, proveniente del sector Aguarrica/Cdte. Giménez-Murguia con 16 cañones repartidos en 3 baterías de 4 piezas de montaña Krupp cada una y dos secciones autónomas de 360 artilleros lo que elevaba a 4140 oficiales y soldados (14) la fuerza de ataque inicialmente prevista por Kundt a la que se agregaban una sección de zapadores, dos secciones de telecomunicaciones, una compañía sanitaria que disponía de 29 camiones.

En el curso del combate, los diferentes grupos recibirán el refuerzo del 18° RIB "Junín" el 21 de enero, del 43° RIB el 22, del 22° RIB "Iruya" el 24 y del 2° RIB "Sucre", es decir algunos centenares de hombres. (15) Recibirán además el apoyo de la aviación, que había procedido al reemplazo de sus Vickers británicos fuera de moda por aviones norteamericanos Gleen Curtis, Osprey y Hawk.

Con 3 escuadrillas de caza y bombardeo de 3 aparatos cada una que operarán desde la base de Muñoz/Gral. José E. Díaz, esta aviación tendrá problemas para efectuar observación aérea debido a las constantes lluvias, pero se dedicará a operaciones de bombardeo y ametrallaje de baja altura de las posiciones adversas. Estas operaciones serán sin embargo menos eficaces que en otros sectores debido al espesor de los bosques de la zona atacada, lo que facilitará el camuflaje. (16)

Si la batalla se desarrollará realmente del 19 al 24 de enero, ella será precedida desde el 9 por escaramuzas que llevaban a los bolivianos hasta los parapetos de la defensa contraria de donde serán rechazados, pero volverán a retomar la lucha el 15, cuando, por no volver a encontrarse desprovista de municiones, la guarnición de Nanawa/Pte. E. Ayala deberá ser reabastecida por vía aérea antes de tener que replegarse sobre sus posiciones principales a través de las trincheras laterales en los días que precedían a la inmediata ofensiva del adversario.

La idea de la maniobra concebida por Kundt, la que sólo será conocida por Toro, pues los comandantes interesados no serán informados hasta último momento, reposaba en principio sobre el encuentro simultáneo de tres grupos entre los cuales estaba una parte de la 7º DIB, mientras que el 4º DIP debía limitarse a una defensiva activa en el campo Jordán/Candía a partir del 19 de enero. Por el contrario, en la 7º DIB, el grupo del sur o Frías se dedicará a acciones de demostración y de fijación desde el lado sur, al menos en la fase inicial, y a coartar toda posibilidad de retiro del adversario apoderándose del puesto de Suhin. El del centro o Quiroga ejercería una fuerte presión frontal para atacar en línea recta y en profundidad en dirección a Nanawa/Pte. E. Ayala, del cual debía apoderarse una vez que los grupos de las dos alas hubieran alcanzado sus respectivos objetivos.

El grupo del norte o Reque Terán tenía la misión más importante, pues debía interceptar por sorpresa el camino Nanawa/Pte. E. Ayala-Falcón y asegurar su control para caer luego sobre su flanco y retaguardia.

La marcha de aproximación hacia las posiciones de partida de los tres grupos comenzará el 19 de enero a las 16 horas para poder llegar el 20 a las 4 de la mañana a más tardar al cruce del camino Tte. Murillo/Gral. Duarte - Nanawa/Pte. E. Ayala para el grupo Frías; a las posiciones avanzadas al oeste del "Abra de Nanawa" para el 8º RIB "Ayacucho" del grupo Quiroga y en el camino Sorpresa Viejo/ Rojas Silva - Nanawa/Pte. E. Ayala a la altura de la picada que terminaba en Gondra para el grupo Reque Terán.

La preparación de la artillería debía comenzar el 20 a las 4.30 hs y realizarse contra las posiciones paraguayas al oeste del "Abra de Nanawa" y principalmente contra la "Isla n° l" o Loma Plata, debiendo la colocación en las posiciones de partida para el ataque estar finalizada a las 5.00 y el bombardeo aéreo de las posiciones adversas efectuado por una escuadrilla a partir de las 7.00.

A pesar de la incesante lluvia torrencial y violentas tormentas, los grupos sur de Frías y centro de Quiroga estarán en el sitio que se les había asignado en el horario exacto. No ocurrirá lo mismo con el del norte de Reque Terán, encargado de la misión más importante, el que una vez llegado el bosque de Agua Rica se embarrará en un verdadero mar de agua de lluvia de una altura de 40 cms. y que alcanzaba las rodillas, igual le sucederá al llegar a Campo Jordán/Candía y a la senda abierta por la sección de caballería Ruck en la parte sur del bosque de Gondra antes de llegar al final de la senda y de la trinchera en un vasto campo abierto.

Eran entonces las 5 de la mañana, la preparación de la artillería había comenzado desde hacía media hora y el grupo del norte no estaba en condiciones de unirse a los otros dos pues debía proceder antes a la limpieza de sus armas individuales y colectivas que la lluvia y el barro habían vuelto inútiles. El Teniente coronel Reque Terán había informado varias veces en el curso de la marcha nocturna al alto comando de sus inconvenientes, habiendo solicitado el cambio del horario previsto lo que habría permitido a una tropa arrasada por el furor de las inclemencias del tiempo y el intenso calor, descansar y prepararse mejor, pero Kundt sólo proporcionará una hora de diferencia para la ejecución del plan.


(12) Cnel. Aquiles Vergara Vicuña: "Historia de la Guerra del Chaco", Imprentas Unidas, La Paz, sin indicación de fecha de edición del tomo, Tomo III, p. 267-272 passim.

(13) Cnel. Jorge Antezana Villagrán: "La guerra del Chaco" (Hasta Campovía), Litografías e Imprentas Unidas, La Paz 1979, p. 490-492.

(14) Gral. Genaro Espínola: "Nanawa-Batalla del 20 al 24 de enero 1933", sin indicación de editor ni fecha de Edición, Asunción, p. 61-63.

(15) Winsor López Videla: "Documento para la historia", Imprenta Crítica SRL, La Paz 1977, p. 41-42.  (16) Gral. Alberto Páez Soldán Pol: "Conducción de la Fuerza Aérea Boliviana en la guerra del Chaco', Edit. Aeronáutica de la Fuerza A. Boliviana, La Paz 1990, p. 105-107.


JORNADA DEL 20 DE ENERO


Luego de una intensa preparación de artillería efectuada a partir de las 5.00 por 12 cañones contra las posiciones paraguayas, sobre todo aquellas al norte y al oeste del fortín Nanawa/Pte. E. Ayala y particularmente contra "Isla Mojoli", una salva proveniente del fortín Murguia significará la señal de ataque para las unidades del grupo del centro o Quiroga desplegado hacia ambos lados del camino Aguarrica/Cdte. Giménez - Nanawa/Pte. E. Ayala y del grupo sur o Frías llegado hasta el fortín Murillo/Gral.Duarte.

Con 700 hombres del 42° RIB conducidos por el Teniente coronel Bretel y cubiertos sobre su derecha por 1 escuadrón del 7° RCB "Chichas", el grupo Frías saldrá del fortín Sub-Tte. Reynolds/Mcal. López y se adentrará en un pajonal hasta menos de 6 kilómetros al sur de Nanawa/Pte. E. Ayala sin encontrar verdadera resistencia, antes de llegar a una distancia de 150 metros de las posiciones de su adversario.

Este abrirá entonces, casi a quemarropa, un fuego particularmente alimentado por armas automáticas, morteros y armas individuales con el cual podrá contener 3 ataques que se extenderán en dirección sur. Estos ataques continuarán hasta el final del mediodía y estarán dirigidos a las posiciones avanzadas establecidas sobre las alturas de Retén-Cué, a 5 kilómetros al oeste del fortín. Ellos obligarán a los paraguayos a retirarse de sus posiciones avanzadas, separadas por 5 metros de las principales para evitar ser rodeadas sobre sus flancos a partir de claros creados en su dispositivo de defensa por el avance del grupo Frías. Este alcanzará con su caballería el camino que conducía a Suhín, sin estar en condiciones de cumplir la orden que había recibido de interceptarlo, antes de ser contenido en la punta meridional del bosque Nanawa en el cual se atrincherará durante la noche para recibir el refuerzo del 43° RIB.

Por su parte, y luego del bombardeo a partir de las 7.00 del fortín a cargo de 9 aviones bolivianos que lanzarán unas cincuenta bombas y dejarán algunas víctimas, el grupo Quiroga que había salido a las 5.00 de la "Punta Balcázar" y recibirá al apoyo de la artillería, tomará por asalto con el ataque frontal del 8º RIB "Ayacucho", la posición fortificada de Loma Plata situada frente al "Abra de Nanawa" en el lugar en que se unía el cañadón de Monte Lindo con el Campo Jordán/Candía. Los bolivianos prolongarán luego su ataque hacia el este, contra el "Campo de Nanawa" amenazando así al centro principal de resistencia del antiguo fortín Nanawa.

Este centro de resistencia estaba constituido por una saliente orientada hacia el oeste disponiendo de un vasto campo de tiro, de una trinchera y de nidos de ametralladoras camufladas bajo los troncos de quebracho, lo que los hacía difícilmente abordables sin el apoyo de la artillería, pero que no presentaba ningún interés en el plano táctico pues el punto principal de defensa estaba situado en una línea semicircular de trincheras establecidas en el bosque de Nanawa/Pte. E. Ayala.

En lo que concierne al grupo de Reque Terán, sólo la tercera fracción formada por 1 compañía del 39º RIB estará en el lugar a la hora señalada, el 20 de enero a las 5.00 en el límite sudeste del bosque de Gondra donde terminaba la senda abierta por la sección Ruck. Sus otros elementos estaban esparcidos en el recorrido, el escuadrón Carrasco del lo RCB "Abaroa" cubriendo la retaguardia y el flanco izquierdo del destacamento en el camino a Bullo, a 15 kilómetros al norte de Nanawa/Pte. Eligio Ayala y en los alrededores del puesto paraguayo de Pirizal/Tte. Herminio Fretes, el 7° RIB "Azurduy" colocado en el extremo izquierdo del 8° RIB "Ayacucho" y prolongado sobre su propia izquierda por el 26° RIB. Debido a esto y contrariamente a lo que ha escrito el chileno Vergara Vicuña, (17) el grupo Reque Terán no estará totalmente ausente en los combates del 20 de enero, pero su participación será de lo más discreta y muy alejada de lo que se esperaba de él.

Por el contrario, se puede admitir que los otros dos grupos bolivianos hayan cumplido sus misiones respectivas en este primer día de lucha, (18) aún cuando el de Frías no hubiera llegado a realizar el cercamiento del ala izquierda paraguaya.

La defensa tenaz de los paraguayos y el encarnizamiento de los bolivianos en sus ataques, llegando hasta la lucha cuerpo a cuerpo en algunos lugares, acarrearán pérdidas considerables, particularmente entre los atacantes.

La importancia de estas pérdidas no se conoce de manera bien precisa, pero el coronel paraguayo Carlos J. Fernández las evalúa, para los bolivianos, en la mitad entre muertos y heridos de los 5000 hombres que combatieron para el lado boliviano el 2 de enero. (19)

Esta tenacidad en la defensa tendrá también como consecuencia la sensible reducción de las reservas de los defensores de Nanawa/ Pte. E. Ayala respecto a municiones y proyectiles que, al final de la jornada, se reducían a una capacidad de fuego para un solo día y, en ciertos casos a 5 proyectiles o cartuchos sólo para arma automática o individual.

Además, y luego de informar a Estigarribia de esta situación, Irrazábal invitará a sus soldados a estar listos para proseguir al combate solamente con armas blancas, incluso con pedazos de ramas de árboles tallados en punta, pues el reaprovisionamiento esperado y traído en carretas tiradas por bueyes no podía llegar a tiempo ya que una parte del camino que debía recorrer se encontraba directamente amenazado por el adversario, lo que obligaba a realizar un trayecto más prolongado para escapar de ellos.

Pero las municiones del 5° DIP serán restablecidas a último momento mediante la intervención de la aviación militar. Con el fortín Nanawa/Pte. E. Ayala que no ofrecía ninguna posibilidad de aterrizaje, pues este nunca había sido previsto y, por otra parte, situado casi en el fuego de la artillería boliviana y amenazado de ser cercado, Irrazábal encontrará la solución al problema con la utilización muy racional de un vasto campo abierto situado a algunos kilómetros del fortín en el cual, en una noche, hará establecer una pista. Esta verá posarse uno a uno y en varias ocasiones a los 3 aviones con base en Concepción y 1 en Villa Militar, llegando con las cabinas repletas de cajas de municiones y siendo piloteados sucesivamente por el Capitán Aponte y los Tenientes Ibáñez Rojas, Jara, Peralta, García o Nudelmann.

Este procedimiento asegurará un reabastecimiento mucho más importante que el realizado con paracaídas, en el cual y por diversas razones, el porcentaje de pérdidas materiales estaba en el orden de 80% por cada lanzamiento.

Para completar el examen de esta primera jornada de la batalla de Nanawa/Pte. E. Ayala nos limitaremos a citar, pues serán objeto de párrafos ulteriores, otras dos operaciones militares casi concomitantes.

La primera, con el objetivo de disminuir la presión boliviana en los sectores del sur y noroeste, verá a la 1º DIP lanzarse el asalto de las posiciones adversas en el Km 7 del camino Saavedra/My. Ramón Avalos Sánchez - Alihuatá/My. Ruperto Zenteno defendidas solamente por los 1500 hombres de la 4º DIB del Coronel Peñaranda quienes resistirán victoriosamente al ataque paraguayo.

La segunda concernirá la entrada en acción al noroeste del frente, para apoyar la ofensiva de la 7º DIB, de la 8º DIB comandada por el Coronel Roberto Schnor. Partiendo de Platanillos/Tte. Acosta en dirección sudeste, la 8º DIB atacará, el 20 de enero, la 2º DIP que defendía el fortín Fernández/L. A. de Herrera, el que rechazará con facilidad este ataque recurriendo a una defensa elástica. Repetida el 23 y el 28 de enero con resultados análogos, esta operación será la primera de los tres ataques que los bolivianos lanzarán contra Fernández/L. A. de Herrera en la primera parte de 1933.

Para el historiador norteamericano Zook, cuyo juicio puede parecer excesivo en todas estas operaciones, los bolivianos reiterarán los errores en los cuales siempre caían de "... coordinación insuficiente, falta de información, violación al principio de economía de fuerzas y subestimación del adversario...". (20)


(17) Vergara Vicuña: op. cit., tomo III, p. 294.

(18) Gral. Espínola: op. cit., p. 82-85

(19) Cnel. Carlos J. Fernández, op. cit., p. 228.

(20) Cap. David H. Zook .Jr.: "The conduct of the Chaco War", Bookman Associates, New York 1960,p.129.


JORNADA DEL 21 DE ENERO


A pesar de la intensidad de los combates del 20, la noche que le seguirá conocerá de un aumento de actividad entre los bolivianos que se dedicarán a acciones de acoso lo que hacía prever su intención de pasar de nuevo al ataque.

Al sur, el grupo Frías recibirá el refuerzo del 43º RIB mientras que el centro, luego de forzar el "Abra de Nanawa", el grupo Quiroga ocupará los ángulos muertos que existían en el antiguo fortín delante del cual él se había reatrincherado y recibirá igualmente, como refuerzo al 16° RIB "Castillo" y al 18° RIB "Junín".

Finalmente al norte, el grupo Reque Terán completará el grupo de todos esos elementos; aunque al alba del 21 de enero, con un dispositivo en semicírculo alrededor del fortín Nanawa/Pte. E. Ayala éste último se encontrará virtualmente rodeado.

En efecto, este grupo del norte no disponía para su reabastecimiento más que del único camino que pasaba por el sur, pero éste, paralelo al límite norte del "monte de Nanawa" y llegando hasta Gondra/Tte. 1° Juan González Ferreira, había sido cerrado desde el día anterior.

Con el objeto de prevenir una reacción siempre posible de los paraguayos desde su línea de resistencia establecida en el interior del "bosque de Nanawa", sea contra el 1er grupo del sur instalado en el límite del "bosque", sea contra el del centro que, como el otro, reorganizaban sus unidades duramente atacadas en la víspera, los bolivianos tomarán la ofensiva al norte a comienzos de la mañana, en dirección al este.

El grupo del norte de Reque Terán marchará hacia Puesto Florida a 8 kilómetros al este de Nanawa/Pte. E. Ayala, mientras que 2 piezas de artillería de acompañamiento bombardeaban el monte al norte y noroeste del fortín.

Llegando hasta el límite del bosque que se encontraba frente a la "Isla Fortificada", amplia zona de vegetación en el corazón de un pajonal y desembocando en la senda abierta por la sección Ruck, el grupo del norte se lanzará el ataque a partir de las posiciones situadas entre 150 y 200 metros de las posiciones atrincheradas de la "Isla". La artillería paraguaya abrirá fuego inmediatamente desde un cañadón que separaba a los adversarios y que, según el paraguayo Espínola (21), constituía un excelente campo de tiro aunque ligeramente elevado con respecto al cañadón.

Durante su avance, los elementos del 7° RIB "Azurduy" descubrirán los cadáveres decapitados de sus 4 metralleros, probablemente muertos en la víspera y que yacían en la punta de un monte al cual denominarán "Punta de los cuatro degollados". Los diferentes autores paraguayos consultados no se muestran muy detallistas acerca de un acto de tal barbarie que, como hemos dicho anteriormente, será muy raro en ambos bandos en una guerra que no siempre estará dominada por el espíritu caballeresco. Se puede pensar que el degollamiento de los infortunados metralleros bolivianos haya sido realizado por miembros del ejército que actuaban aisladamente y naturalmente sin haber recibido la orden, por parte de los "guerrilleros de la muerte" del tristemente célebre Plácido Jara, en señal de protesta contra la decisión del alto comando paraguayo de disolver su formación.

Aun habiendo recibido el refuerzo del Grupo Quiroga, el 18° RIB "Junín" del Teniente coronel Cesáreo Sanjines, los elementos del grupo Reque Terán que penetraron en el pajonal avanzarán muy poco bajo los bombardeos del 1º GAP "Gral. Bruguez".

Debido a las sensibles pérdidas que le producirá la artillería, a las cuales se agregarán las que se debían al calor elevado y a la ausencia total de agua potable, los bolivianos deberán replegarse hacia el bosque y atrincherarse al borde del mismo. Por la noche, su artillería procederá a un nuevo bombardeo de las posiciones paraguayas, para facilitar la evacuación de sus heridos y el reagrupamiento de los que se encontraban "aislados" aún en el campo.

Según Espínola, el grupo Reque Terán no recibirá el menor apoyo de parte de los otros dos grupos en el momento en el que el acercamiento del fortín Nanawa/Pte. E. Ayala estaba a punto de concretarse, aunque su fracaso debe ser esencialmente atribuido a la falta de simultaneidad entre sus ataques. Es debido a esto que recién alrededor del mediodía el grupo Frías (sur) pasará a su vez a la ofensiva, sin encontrar mayor éxito que su predecesor pues, mientras tanto, el adversario común había recibido un sustancial reabastecimiento en municiones aerotransportadas que le permitirá contrarrestar este ataque.

Por su parte, el grupo Quiroga (centro) que había sido fuertemente atacado el día anterior, se limitará a algunos ataques que de ningún modo desestabilizarán al adversario.

Reque Terán hará distribuir entre su tropa, al final de la tarde, un documento informándoles que el comando de la 7º DIP estimaba que la situación era favorable y que sólo necesitarían para llegar a lo que cada uno deseaba, de un ataque que tendría lugar al día siguiente y debía, de cualquier forma, llegar a la captura de Nanawa/Pte. Eligio Ayala.


(21) Gral. Espínola, op. cit., p. 95-96.


JORNADA DEL 22 DE ENERO


Bajo las órdenes del COMANSUR, es decir de Estigarribia, la 5º DIP emprenderá desde el alba en Pozo Blanco, a 141kilómetros al noroeste de Nanawa/Pte. E. Ayala, la instalación de una segunda pista de aterrizaje de aviones para garantizar mejor la ejecución de su reabastecimiento aerotransportado.

La creación de esta nueva pista, en pleno día, será dificultada en diversas ocasiones por los bombardeos de la aviación boliviana que alcanzarán igualmente a las posiciones de la defensa terrestre.

Por otra parte, la artillería boliviana instalada en nuevas posiciones bombardeará desde el inicio del día a tiro directo 1500 metros de la paraguaya infringiéndole pérdidas que, al tercer día de la ofensiva, alcanzarán a 150 muertos o heridos. (22)

En el verdadero alegato "Pro-Domo" que constituye la obra que consagrará a la guerra del Chaco, el Coronel David Toro, entonces hombre de confianza del General Kundt al mismo tiempo que jefe del estado mayor del 1° CEB, escribe que su jefe le rechazará la autorización de reforzar la ofensiva contra Nanawa/Pte. E. Ayala y paliar al mismo tiempo su mala disposición táctica al norte del dispositivo, haciendo entrar en línea a dos regimientos de la 9º DIB, que se encontraba entonces en Puesto Sosa bajo dependencia directa del comandante en jefe que actuaría sobre el ala meridional con el objeto de aislar al adversario. Se le responderá que la 9º DIB así como la 4º DIB estaban reservadas con miras a una operación que se preparaba contra las posiciones paraguayas del kilómetro 7 de Alihuatá/My. Ruperto Zenteno y que, en consecuencia, la 7º DIB debía actuar con sus propios medios (23).

Este rechazo de Kundt no tendrá influencia directa sobre la acción preparada desde la víspera por el comando boliviano, de desplazar al sur el centro de gravedad de sus operaciones. El sector sur del dispositivo boliviano era, como se sabe, mantenido por el grupo Frías, que reforzará el 41º RIB con un solo batallón comandado por el mayor René Pantoja y que provenía de Saavedra/My. Ramón A. Sánchez.

Este grupo será enviado a la búsqueda de las líneas de comunicaciones instaladas por los paraguayos en las retaguardias de las posiciones defensivas de los dos fortines de Nanawa/Pte. E. Ayala, el antiguo, al cual se le dará el nombre del también antiguo Presidente durante su creación en 1925 y el nuevo, erigido en el sitio mismo y que englobaba la antigua misión anglicana.

El objetivo de esta operación confiada al grupo Frías era llegar al aislamiento total de los dos fortines y de sus defensores. Consistiendo esencialmente en la preparación de una ofensiva de parte de los bolivianos y el refuerzo de su defensa de parte de sus adversarios, la jornada no conocerá de ningún acontecimiento de importancia.

Conviene señalar sin embargo que el grupo Frías llegará a avanzar hasta casi el ala derecha y a apoderarse de la punta sur del monte Nanawa, antes de ser contenido por un contraataque paraguayo lanzado desde el fortín Falcón mientras se preparaba para un nuevo avance que hubiera podido ser decisivo.

La nueva penetración boliviana que ponía al fortín al borde del acorralamiento completo y el hecho de que el problema de su reabastecimiento en armas hubiera estado lejos de ser resuelto, provocarán sin embargo en el espíritu de algunos jefes paraguayos, una inquietud ciertamente fundada pero que, según algunos, habría conducido al desespero.

Según el paraguayo Vittone, el 22 o 23 de enero, pero más probablemente en la primera de las dos fechas, el comando de la defensa de Nanawa/Pte. E. Ayala solicitará a Estigarribia autorización para abandonar el fortín y replegarse a algunos kilómetros de este último. El comando en jefe se opondrá a ello basando su decisión sobre dos motivos principales. El primero, puramente técnico, era que luego de 4 días de encarnizada lucha, el encarnizamiento del adversario había ido decreciendo progresivamente y que ese proceso solo podía continuar así. El segundo, basándose en la sicología y en la reacción de las masas, de que el abandono del fortín no tendría ninguna importancia desde el punto de vista militar sobre la evolución de la guerra y que su única consecuencia sería dejar al desnudo la moral de la población boliviana que consideraba a Kundt como a un verdadero salvador del país y al mismo tiempo hundiría a la población paraguaya en el desaliento y en el abatimiento más profundo. (24)


(22) Gral. Espínola, op. cit., p. 100.

(23) Gral. David Toro Ruilova: "Mi actuación en la guerra del Chaco (La retirada de Picuiba)", sin indicación de editor, La Paz 1941, p. 33-34.

(24) Vittone, op. cit., p. 341.


JORNADA DEL 23 DE ENERO


El fracaso de sus tentativas de ataque frontal y las elevadas pérdidas que ellas acarrearán incitarán a Kundt a cambiar de táctica y a lanzar una maniobra de doble rodeo.

Decidirá entonces atacar al adversario sobre sus dos flancos simultáneamente. Al norte y por lo tanto sobre su ala izquierda, el grupo de Reque Terán disponiendo del 18° RIB "Junín", del 22° RIB "Iruya", del 26° RIB y del 39° RIB operaría en dirección al fortín Capitán Aparicio Figari, a alrededor de 35 Kms al este-nordeste de Gondra/Tte. 1° J. González Ferreira, mientras que al sur y por lo tanto sobre su ala derecha, el grupo Frías operaría con un efectivo más restringido pues solo contaría con el 41° RIB y el 43° RIB; el grupo Quiroga instalado en el centro limitándose en un primer momento a ejercer el rol de pivote. Partiendo de esta base, los bolivianos solo necesitarán interceptar el camino que pasaba al sur de Nanawa/Pte. E. Ayala para que el acorralamiento del fortín fuera completado.

Con el objeto de impedirlo, Irrazábal procederá al retiro de las posiciones de defensa del fortín; la mayor parte de los elementos del 5° RCP "Acá Verá" y le adjuntará el 3° RCP "Cnel. Mongelós"  venido de Puesto Florida y que será atacado por primera vez en el sector de Nanawa/Pte. E. Ayala. Las dos grandes unidades de caballería tendrán por misión actuar contra la retaguardia adversaria, en el caso en que ésta última llegara a interceptar la ruta que unía Nanawa/Pte. E. Ayala a Concepción instalándose en el fortín Cap. Aparicio Figari que estaba igualmente en la mira del grupo Reque Terán.

A comienzos de la mañana, un ataque sin resultado importante será lanzado contra la "Isla Gill”. Al mismo tiempo, la "Isla Mojoli" antiguamente "Isla Fortificada" será el punto de mira de la 3º batería boliviana con 4 cañones de montaña Krupp de 75 mm, dirigida por el Teniente Humberto Torres e instalada a una distancia de un poco más de 2000 metros que disparará más de 200 granadas sobre sus defensores. Estos serán incitados a iniciar un movimiento de repliegue que ellos truncarán una vez percibida la pasividad y lentitud de sus adversarios en el asalto (25).

Por el contrario, un ataque precedido por una intensa preparación de artillería será lanzado al centro por el 8º RIB "Ayacucho" pero, nuevamente a falta de cooperación de otros elementos, éste no podrá progresar. Al mismo tiempo, el campo de batalla será objeto de un bombardeo a cargo de 3 aviones bolivianos, piloteados respectivamente por el Teniente coronel Alfredo Santalla Esprella, antiguo miembro de la aviación francesa en la primera guerra mundial, el Teniente coronel Jorge Jordán y el Capitán Luis Paravicini.

En el curso de su misión, los tres aviadores notarán la presencia de tropas amigas en el camino que conducía al fortín Cap. Aparicio Figari. Ellos lo notificarán a su retorno a tierra al estado mayor del grupo Reque Terán y al de Kundt, pero esta importante información no tendrá eco ni dará lugar a consecuencia alguna.

Según el boliviano Antezana Villagrán que la reporta, este silencio puede explicarse por el hecho de que Kundt ya no disponía como reserva más que del 41º RIB con un solo batallón y juzgaba preferible conservarlo a su disposición para tentar interceptar, al día siguiente, el camino que conducía a Suhin (26), que a sus ojos, tenía una importancia estratégica mucho mayor.

Conociendo el rechazo de Estigarribia por dejarlo abandonar Nanawa/Pte. E. Ayala con su guarnición, Irrazábal reunirá a la noche a todos sus comandantes de unidades, Luego de haberles expuesto la situación en su verdadero aspecto y considerado estado de peligro para los defensores el de encontrarse acorralados, exhortará a cada uno a resistir encarnizadamente concluyendo que su misión era la de morir antes que ceder.

Esta intervención venía en buen momento pues, luego de la reflexión, parecía que las operaciones ofensivas del adversario no presentaban un carácter de generalidad, como por ejemplo la del 21 de enero que había sido detenida luego de haber conquistado "La Punta de los Cuatro Degollados".

Por su parte, el comandante de la 7º DIB decidirá un cierto número de disposiciones inmediatamente aplicables para interceptar las comunicaciones adversarias con el objeto de restringir y de cerrar el círculo que rodeaba los fortines Pte. E. Ayala y Nanawa. Cada uno de los tres grupos, habiendo recibido una misión bien determinada, deberá aprovechar la oscuridad de la noche para ejecutar su aproximación.

En el centro, el grupo Quiroga unido al ala izquierda de la División recibirá la misión de vigilar la artillería de la división y las vías de comunicación y, a este efecto, organizar poderosos nidos de resistencia para obstaculizar todo contraataque en dirección a los fortines, ganar metódicamente terreno e instalar trincheras, lo que permitirá, mediante la ejecución de trabajos metódica y enérgicamente realizados asegurar nuevas posiciones más avanzadas y llegar progresivamente a distancia de ataque.

Al sur, el grupo Frías recibirá confirmación de interceptar con su ala izquierda el camino de Nanawa/Pte. E. Ayala a Suhin, de capital importancia para el control de las comunicaciones adversas y recibirá para ayudarlo a realizar esto, el refuerzo de la 1º sección de artillería del GAB comandado por el mayor Peñaranda Esprella. Al norte, el grupo Reque Terán deberá dejar el 7° RIB "Azurduy" cuyas posiciones deberán ser reforzadas por nidos de resistencia y reagrupadas en su ala izquierda a sus otros elementos que serían lanzados contra el fortín Cap. Aparicio Figari que debía ocupar y luego destruir; la protección de su retaguardia debiendo ser asegurada en dirección de Gondra/Tte. 1° Juan González Ferreira por el 22° RIB "Iruya" y un escuadrón dependiente del comando de división.

Finalmente, estas operaciones terrestres previstas para el día siguiente, serían apoyadas, de 9 a 12.00, por un bombardeo de la aviación (27).

Todas estas disposiciones tomadas por Kundt sin consulta previa ni información posterior de los responsables del 7° RIB y los diferentes grupos, provocarán estupor en el campo boliviano y aumentarán la confusión en el espíritu de sus responsables.

Más que ninguna otra, esto se notará luego de su decisión de desplazar el centro de gravedad de la maniobra considerada en el sector sur, donde la actividad del grupo Frías se había hasta ese momento limitado a simples enlaces.

Para permitir llevar a buen término su misión, el grupo Frías será primeramente reforzado por el 22° RIB "Iruya", luego recibirá sucesivamente a otros dos regimientos mantenidos a disposición del alto comando, el 43° RIB del Mayor Arturo Murillo que se intercalará entre el 7°RCB "Chichas" y los infantes a las órdenes del Teniente coronel Bretel en la noche del 22 al 23, luego el 41° RIB del Mayor René Pantoja, además de la sección de artillería del Mayor López que efectuaría la preparación de la artillería para el ataque.

Finalmente, Kundt aportará una innovación en la organización de los grupos dotando a cada uno de un jefe de estado mayor, el Mayor Carlos Soria Galvarro para el del sur de Frías, el Teniente coronel Ballón para el central de Quiroga y el Capitán Humberto Illanes para el grupo del norte, Reque Terán.

Los paraguayos no perderán ninguno de los movimientos y desplazamientos que acarreaba la modificación de la estrategia boliviana.

Desde el alba del 23 de enero, los observadores del I/13° RIB "Tuyutí" informarán al estado mayor de Irrazábal que, oteando desde sus posiciones, les parecía casi seguro que los bolivianos procederían a un ataque de cercamiento contra los flancos paraguayos que, según los indicios recogidos podría producirse el 24 y ser fatal para la suerte de Nanawa/Pte. E. Ayala.

Era entonces interés de Irrazábal tomar inmediatamente o más tarde, por la noche, las medidas preventivas, pues el adversario sólo necesitaría interceptar el pasaje al sur de los fortines para alcanzar su objetivo que era el aniquilamiento de la resistencia de estos últimos. El comandante de la 5º DIP tendrá en cuenta este razonamiento y ordenará a los escuadrones del 3° RCP "Cnel. Mongelós" estacionados en el Puesto Florida mantenerse listos para intervenir y maniobrar contra la retaguardia del adversario en caso de que este último interceptara la ruta que llevaba a Concepción (28).


(25) Vergara Vicuña, op. cit., p. 310.

(21) Antezana Villagrán, op. cit., p. 514-515.

(27) Gral. Espínola, op. cit., p. 107-109.

(28) Tte. Cnel. Andino: citado por Vergara Vicuña, Tomo II, p. 343-344.


JORNADA DEL 24 DE ENERO


Desde las 4 de la mañana, la artillería y las armas automáticas entrarán en acción en los diferentes sectores del dispositivo boliviano, mientras que el movimiento de los camiones era efectuado en la parte sur de sus líneas.

A las 6.00 el Mayor Pantoja Estenssoro y los 400 hombres del 41° RIB, bajo las órdenes de Kundt que les había asegurado la participación en sus flancos del 5° RCB "Gral. Lanza" sobre la derecha y del 43° RIB sobre la izquierda así como el apoyo de la artillería, de la batería combinada Krupp-Vickers del Comandante Julio López, establecida en un cañadón al norte del río Montelindo, se lanzarán simultáneamente hacia el norte avanzando a través del estero, sobre la derecha, por el cañadón. La misión del 41° RIB era bordear la retaguardia adversa y tomar posición en el camino de Suhin, luego de haber invertido su frente para interceptar las comunicaciones de los puntos de apoyo paraguayos en dirección del este.

A pesar de la ausencia del 5° RCB "Gral. Lanza" y del 43° RIP para proteger sus flancos, el 41° RIB alcanzará luego de una marcha de 2 kilómetros el objetivo que le había sido fijado: el camino que iba a Suhin.

El apoyo de la artillería de la Batería López durante su avance se había limitado a algunos tiros sobre las "Islas" del cañadón, realizados al azar debido a la ausencia de unidad entre la artillería y la infantería y no tendrá otro resultado que el de poner a la defensa paraguaya en estado de alerta.

La situación de los defensores de Nanawa/Pte. E. Ayala había empeorado pues, una vez alcanzada la ruta que iba a Concepción, el 41° RIB había, como lo hemos visto, realizado su conversión (cambio de dirección) hacia el oeste, luego de haber rechazado la retaguardia adversa y de haberse apoderado de las posiciones en ciertas "islas" del cañadón. Ciertos elementos llegarán incluso al antiguo fortín, hasta los alrededores de las tiendas del Servicio Sanitario y las cocinas de la 5º DIP.

Luego de haber sembrado el pánico en el personal hospitalario y en las cocinas de la 5° DIP vaciando los cargadores de sus armas contra los depósitos de víveres para incendiarlos, los bolivianos se retirarán en orden en dirección a Puesto Florida.

Los defensores de los fortines Pte. E. Ayala y Nanawa estaban convencidos de tener que abrirse paso a cualquier precio, antes de que sus adversarios, instalados a ambos lados del camino en el que se encontraba también la retaguardia del 5° DIP, hubieran podido establecer sus elementos autónomos defensivos y tomado todo tipo de medidas para garantizar la solidez de su cerco.

Es por ello que Irrazábal ordenará, al escuadrón del 5º RCP "Acá Verá" comandado por el Teniente Víctor Rodríguez volver a ocupar rápidamente el campo de batalla del cual se había retirado la víspera y atacar enseguida al adversario con el objeto de liberar el camino hacia su retaguardia. Este escuadrón debía recibir al apoyo del 3° RCP "Cnel. Mongelós" que, instalado en el Puesto Florida, llegará muy tarde para participar en el combate. Este combate, en el cual tomarán igualmente parte los elementos del 7° RIP "24 de Mayo" y del 13° RIP "Tuyutí", provocará una furiosa empuñadura de machete de más de tres horas que traerá consigo fuertes pérdidas para ambas partes como la muerte de Teniente Víctor Rodríguez y cesará hacia el mediodía. Volverá a un ritmo menos intenso, por la tarde, cuando los bolivianos replegarán hacia el Montelindo su artillería que había bombardeado la posición de Toldo Cué.

Este repliegue permitirá a los paraguayos retomar las "islas" perdidas por ellos durante la mañana y volver hasta la altura de Puesto Florida desligando de esa forma a los fortines Nanawa/Pte. E. Ayala de toda amenaza de cercamiento.

Las pérdidas de la jornada del 41º  RIB no fueron indicadas por los historiadores consultados, pero el Capitán Luís Lasclotas, que comandaba el 5º RCP "Acá Verá", las evaluará en 150 muertos y 200 prisioneros, es decir casi toda la unidad (29).

Conviene agregar que para compensar su valentía, Kundt otorgará al 41° RIB el nombre de "Colorados de Bolivia" que era el del regimiento a la vez más glorioso y más indisciplinado del ejército boliviano antes de la guerra del Chaco a tal punto de haber sido "desbautizado".

Del lado paraguayo, las pérdidas de la jornada se elevarían a 1 oficial y 7 soldados muertos y 1 oficial y 22 soldados heridos. (30)  

Otra operación de importancia se desarrollará en el norte y por lo tanto en el sector del grupo Reque Terán, el 24 de enero, según ciertos historiadores, y el día anterior para otros.

Será al escuadrón de 1° RCB "Abaroa" comandado por el Mayor Roberto Carrasco que el comandante de la 7º DIB enviará al camino que conducía a Gondra/Tte. 1° Juan González Ferreira para impedir llegar a Nanawa/Pte. E. Ayala el reabastecimiento paraguayo efectuado por vía terrestre.

El escuadrón Carrasco, que contaba sólo con 100 hombres, tropezará con una fuerza paraguaya de 1200 soldados de caballería dirigidos por el Teniente coronel Julián Arias llegado de Arce/G. R. de Francia e instalado al sur del puerto fortificado de Pirizal o Bullo/ Tte. 1° Herminio Fretes que tenía por misión cerrar el camino que terminaba en Falcón.

El escuadrón boliviano, a pesar de su ferocidad en el combate, sucumbirá y será prácticamente aniquilado. El Mayor Carrasco, alcanzado por las balas en cuatro partes del cuerpo, expirará el 24 en brazos de la Teniente del Servicio de Sanidad paraguaya Sinforosa Galeano de Díaz de Bedoya, que lo había socorrido en el campo de batalla.

El Teniente coronel Irrazábal informará al Alto Comando el deceso del Mayor Carrasco "... que se defendió hasta el último extremo" y rendirá "... homenaje al valor del jefe boliviano...... Ordenará además proceder a la incineración y al entierro de los cadáveres bolivianos en lugar de abandonarlos en el campo de batalla. (31)

Las dos aviaciones tendrán actividad a lo largo de toda la jornada.

La boliviana, en la que el Teniente coronel Santalla Esprella había sucedido al Teniente coronel Bilbao Rioja en la dirección de las fuerzas aéreas, bombardeará en varias oportunidades con los 10 aviones de los que disponía las posiciones de los fortines Nanawa y Pte. E. Ayala y la zona de Pirizal o Bullo/Tte. 1º Herminio Fretes. 

La paraguaya, que no disponía más que de un aparato para las acciones de guerra, efectuará el transporte de 16 cajas de municiones de Concepción a Pozo Blanco en dos vuelos, perdiendo un aparato que capotará en el aterrizaje.

A pesar del fracaso de la maniobra de cerco boliviano en el sector sur, el COMANSUR, es decir Estigarribia y su estado mayor, estimarán al final de la jornada que la retoma de la ofensiva por parte de los bolivianos continuaba siendo posible y que él debía entonces enviar refuerzos a la nueva 5º DIP con el objeto de ponerla en mejor situación como para resistir.

Para este efecto, establecerá a la noche su Orden de Operaciones N° 16 por la cual ordenará a la 4º DIP asistir a la 5º DIP quebrando la resistencia que sus adversarios podrían oponerle y, con ese objeto, reagruparse para el día siguiente en el fortín Falcón de donde sería transportada en camiones hasta los alrededores de Nanawa/Pte. E. Ayala pasando por Arce/G. R. de Francia y Tejerina/Tte. Rodolfo Zotti.

El Cuartel General del Ejército del Chaco pondrá 30 camiones a disposición de la 4º DIP que recibirá además el refuerzo de 400 reservistas destinados al 6º RIP "Boquerón".

Para el destino que le había sido asignado no se verá obligada a cambiar su movimiento por el adversario, pero las lluvias de la estación y el mal estado de los caminos harán que los primeros elementos de la 4º DIP, el comando de división, los servicios y el 6º RIP "Boquerón" no puedan llegar a Puesto Florida antes del 2 de febrero. Finalmente, como los flancos de los defensores de Nanawa/Pte. E. Ayala continuaban descubiertos a pesar de la encarnizada resistencia que habían opuesto a sus adversarios, Estigarribia hará proceder en la noche del 24 al 25 a una extensión de ocho kilómetros de su línea de defensa en dirección sur con el objeto de evitar toda tentativa de cerco por ese lado.

El 3° RCP "Cnel. Mongelós" relevará al 5° RCP "Acá Verá" al ver que un escuadrón prolongaba sobre su derecha un batallón del 13° "Tuyutí”, un segundo escuadrón se instalaba hacia el este en el límite de un bosque que rodeaba al fortín al sur y sudeste y otros dos escuadrones y uno de acompañamiento tomaban posición como reserva de los dos anteriores.


(31) Tte. Cnel. Juan Díaz Arguedas: "Los elegidos de la gloria (1932-1933)", Imprenta Intendencia Gral. de Guerra, La Paz 1937, p. 254.


JORNADA DEL 25 DE ENERO


Conforme a la decisión tomada en la víspera por el Coronel Gerardo Rodríguez, la 7º DIB consagrará la jornada del 25 de enero a curar sus heridas, a hacer reposar a sus hombres, a reorganizar sus unidades y, accesoriamente, a tratar de ganar un poco de terreno para volver a cerrar el cerco de los fortines que había sido roto, a hacer el reconocimiento metódico de los nidos de resistencia del adversario por parte de los responsables de su infantería.

Prácticamente lo mismo ocurrirá con los paraguayos que harán relevar a su brigada de caballería formada por los 4° RCP "Acá Carayá" y 5° RCP "Acá Verá" por el 3° RCP "Cnel. Mongelós". La brigada de caballería irá a ocupar, en dirección este, el lugar llamado "Remonta" a 8 kilómetros al este/sudeste de Nanawa/Pte. E. Ayala. Por otra parte y luego de varios días, nuevos elementos llegaban cotidianamente a los sitios donde la batalla tenía lugar, es decir no sólo a Nanawa/Pte. E. Ayala, sino también al noroeste de esta posición, a Fernández/L. A. de Herrera y al fortín Corrales.

Según Vergara Vicuña, citado por el coronel paraguayo Carlos J. Fernández, la 7º DIB terminará disponiendo de 6000 hombres delante de Nanawa/Pte. E. Ayala (32).

En el campo adversario y según el paraguayo Vittone, Estigarribia verá a sus efectivos del Chaco pasar en un corto lapso de tiempo a un total de 20.000 hombres, de los cuales 7000 en Nanawa/ Pte. E. Ayala, adonde llegarán con el 4° DIP previsto como refuerzo, 400 convocados destinados al 6° RIB "Boquerón", 7000 a Arce/G. R. de Francia y al Km 7 de Saavedra/Mayor. R. Avalos Sánchez, 5000 al fortín Toledo y 1000 el de Fernández/L. A. de Herrera (33).


(32) Cnel. Carlos J. Fernández, op. cit., p. 235.

(33) Vittone, op. cit., p. 343.


JORNADA DEL 26 DE ENERO


Los 1200 soldados de caballería del Teniente coronel Arias, que acababan de aniquilar, dos días antes, al escuadrón del 1° RCB "Abaroa" del Mayor Carrasco, obligando con esta acción a sus adversarios a desplazar las tropas para proteger su flanco norte, llegarán a comienzos del día a la zona de Florida con los 4 camiones disponibles. Serán incorporados a la 5º DIP, lo que permitirá a esta última, teniendo en cuenta al destacamento Brizuela, elevar sus efectivos a 700 hombres como hemos dicho anteriormente. La llegada de este importante refuerzo, así como la inacción y la falta de continuidad del adversario en sus emprendimientos, incitarán al comando de la 5º DIP a llevar a cabo acciones de corto alcance con el objeto de mejorar la situación de los defensores de los fortines.

Una de estas acciones tendrá como objetivo "la punta de monte" inmediatamente al norte de la "Isla Mojoli", cuya ocupación por los bolivianos del grupo Reque Terán el 22 y 23 había permitido a estos últimos llegar a solo 80 metros de la defensa paraguaya.

Para poner fin al estado de alerta permanente y a los intercambios ininterrumpidos de tiroteos acarreados por esta vecindad tan próxima, un pelotón reforzado del escuadrón Divisionario de la 5º DIP lanzará hacia las 17.00 un ataque-sorpresa contra "la punta de los cuatro degollados".

Los bolivianos sólo ofrecerán una mínima resistencia antes de retirarse luego de que dos de sus oficiales fueran heridos entre los cuales el Teniente Jorge Antezana Villagrán, futuro historiador de la guerra del Chaco y una de nuestras principales fuentes de información.

El comando de la 7º DIB verá en esta acción el preludio de una operación mucho más importante con miras al cerco de sus grupo del norte y tomará entonces nuevas medidas de seguridad para evitar todo nuevo incidente durante la noche.

La principal de estas medidas será la orden dada al GAB Peñaranda Esprella de bombardear violentamente desde las primeras horas del día siguiente las posiciones enemigas situadas al norte de aquellas que defendía el 2º RIB "Sucre", hasta entonces mantenido en reserva en el 1° CEB, con la asistencia del 22° RIB "Iruya".

Al final de esta jornada, el comando recibirá una información de Kundt sobre la necesidad de reforzar, al sur, el grupo Frías al menos con un regimiento, pues juzgaba su situación como de lo más favorable para tentar un nuevo avance.

Ejecutando esta orden, el Coronel Gerardo Rodríguez, dejando sobre el terreno al norte con el grupo Reque Terán, el 22° RIB "Iruya", enfrentándose a la vez contra los nidos de ametralladoras y los mor teros Stokes Brandt de los paraguayos en las proximidades de la "picada" Ruck, enviará a dos compañías del 26° RIB al sector central donde formarán la reserva del grupo Quiroga, siendo instaladas en el camino Masamaclay/Aguarrica/Cdte. Giménez.

El 18° RIB "Junín" se unirá por su parte, al grupo Frías al cual reforzará el ala derecha, donde una patrulla del 43° RIB llegará a un claro en un monte situado solo a 3 metros del camino que desembocaba en Suhin.

Terminados estos movimientos de tropas, la 7º DIB sólo dispondrá de 500 hombres para asegurar la defensa de los sectores norte y centro de su dispositivo, estando lo esencial de sus fuerzas situadas al sur.

Con miras a futuras operaciones cuyas fechas de ejecución debían ser fijadas, cada uno de estos grupos recibirá nuevas directivas de acción.

El del norte, Reque Terán, sensiblemente disminuido en efectivos, debía establecer fuertes posiciones defensivas poniéndolas en forma como para rechazar todo contraataque adverso y no teniendo que efectuar más que ataques de demostración con el objeto de mantener en jaque a su oponente.

El del centro, Quiroga, debía mejorar sus posiciones y no lanzar más que un ataque frontal de carácter demostrativo para inmovilizar al adversario en su sitio.

El del sur, Frías, debería luego de recibir el apoyo del 18° RIB "Junín" y en una fecha oportunamente fijada, atacar el monte en dirección sur y avanzar en profundidad, mientras que el 41° RIB se replegaba en la retaguardia del ala derecha para poder hacer frente a cualquier situación imprevista.

Este plan era totalmente admisible en la medida en que tendía al cerco de una de las extremidades del dispositivo en forma de herradura de los paraguayos, pero no podía beneficiarse del factor sorpresa, pues la acción del 41° RIB había alertado a Irrazábal y a su estado mayor sobre la amenaza de un ataque proveniente de la misma dirección.

Tenía no obstante el mérito de querer poner punto final al estado de inacción al cual obligaba la falta de esfuerzos y de innovación en materia de conducción de las operaciones con la concesión al comando de la división de una reserva que le era indispensable aún cuando ella se reducía a las dos compañías del 26° RIB.

Pero era de difícil aplicación por el hecho de que, habiendo los paraguayos pasado al contraataque en diferentes puntos, los movimientos de tropas necesarios para formar el centro de gravedad que exigía el éxito de las operaciones en vista dependerán de las limitaciones de fuerza mayor que prácticamente bloqueaban la ejecución de las acciones de Kundt.


JORNADA DEL 27 DE ENERO


Con las primeras luces del alba, los bolivianos tentarán un golpe para retomar la "Punta de los Cuatro Degollados" perdida en la víspera.

La batería del Teniente Humberto Torres Ortiz, que había descerrajado el 24 de enero 3000 proyectiles sobre la "Isla Fortificada" y obligado a sus defensores a evacuarla, y la del Capitán Chávez, efectuarán un violento bombardeo en un pajonal que recibirá 100 granadas de cada batería. El asalto será luego realizado por el 7° RIB "Azurduy" que se apoderará de esta posición de gran importancia táctica sin sufrir pérdidas.

Los bolivianos harán luego replegarse a sus dos baterías, pues los infantes de ambos campos se encontraban separados por menos de 100 metros.

Al final de la jornada, el escuadrón de la 5º DIP lanzará una operación de tipo "comando", por la cual capturará las ametralladoras pesadas y retomará nuevamente la posición perdida.


JORNADAS DEL 28 AL 31 DE ENERO


Para el General paraguayo Jenaro Espínola, el fracaso del 41° RIB del Mayor Pantoja Estenssoro en el sector sur de Nanawa/Pte. E. Ayala durante su incursión para cerrar la ruta a Concepción y así aislar a los defensores de los fortines será el acto final de los bolivianos en ese sector del frente.

El golpe paraguayo del 26 de enero contra la "Punta de los Cuatro Degollados" y la caída de la posición a continuación, darán el golpe de gracia a las intenciones de Kundt de desplazar el centro de gravedad de la maniobra que él consideraba para el grupo Frías en detrimento del de Roque Terán. Kundt, que había tomado personalmente desde el inicio, la conducción de las operaciones, las abandonará el 26 en manos del 1º CEB e irá a instalarse en Villamontes (34)  Las operaciones en el sector de Nanawa/Pte. E. Ayala no cesarán.

Vittone hace un recuento de los ataques bolivianos "... frontalmente y en olas sucesivas..." contra los fortines el 29, 30 y 31 de enero.

El 30 de enero por ejemplo, los bolivianos avanzarán sobre su ala izquierda, hacia el norte, donde instalarán baterías encargadas de prohibir el paso por el camino Nanawa/Pte. E. Ayala/Orihuela.

Estas baterías abrirán fuego y obligarán a los paraguayos  a replegarse sobre sus posiciones, sin sufrir pérdidas.

Por el contrario, en los contraataques del 30 y 31 contra el grupo Roque Terán, las pérdidas se elevarán a un total de 76 oficiales y soldados. (35)

Desde el 31 de enero a la noche, el sector de Nanawa/Pte. E. Ayala entrará en un período de calma que se prolongará hasta el mes de julio siguiente en el cual las trincheras hechas originalmente se transformarán progresivamente en una verdadera organización para una guerra de posiciones con acciones de explotación sobre las alas y frecuentes golpes frente a frente, en espera de un período más favorable para retomar la guerra de movimiento.

Las pérdidas globales bolivianas en la primera batalla de Nanawa/Pte. E. Ayala no han sido evaluadas ni tampoco estimadas por los historiadores bolivianos consultados. Se sabe sin embargo que el número de oficiales bolivianos muertos entre el 20 y el 30 de enero llegará a 17, entre los cuales dos oficiales superiores, los mayores Alberto Valdez, promovido póstumamente a teniente coronel, y Roberto Carrasco, un capitán, 7 tenientes y subtenientes activos y 7 pertenecientes a la reserva.

Estas cifras no son despreciables, considerando el número de personas perdidas, pero no constituyen una indicación suficiente para retener el de 2000 pérdidas, es decir un tercio de los efectivos, citado por el paraguayo Vittone (36), sin precisar por otra parte si se trata de un monto global o sólo de aquellos que fueron muertos.

El mayor paraguayo Antonio E. González va aún más lejos, pues los evalúa en más de 6000 hombres, pero su estimación concierne no sólo a Nanawa/Pte. E. Ayala sino también a los combates del km 7 de Saavedra/Mayor Ramón Avalos Sánchez y del Fortín Toledo entre octubre 1932 y enero 1933, de lo cual se ha hablado anteriormente.

El Mayor Antonio E. González cita, por otra parte, a menos de 500 hombres como las pérdidas paraguayas entre mediados de diciembre de 1932 y mediados de marzo 1933, probablemente considerando a todos los sectores juntos.

Sólo para el de Nanawa/Pte. E. Ayala, ellas se elevarán del 20 al 31 de enero, según los archivos del Servicio de Sanidad Militar, a 32 muertos y 28 heridos en el 7° RIP "24 de mayo", 32 muertos y 17 heridos en el 13° RIP "Tuyutí", 5 muertos y 3 heridos en el 3° RIP "Cnel. Mongelós", 31 muertos y 58 heridos en el 4° RCP "Acá Carayá", 5 muertos y 30 heridos en el 5° RCP "Acá Verá" y 3 muertos y 4 heridos en la sección del comando de la división, es decir un total de 108 muertos y 140 heridos. (37)

Estas diferencias importantes entre las cifras dadas por los paraguayos para sus propias pérdidas y las concernientes a las del adversario, nos inducen a pensar que las primeras son aminoradas de forma sistemática y las segundas aumentadas, como confirmarán ciertamente las cifras totales de muertos y heridos proporcionadas al final de la guerra.


(34) Gral. Espínola, op. cit., p. 121-130.

(35) Vittone, op. cit., p. 343


EXAMEN CRÍTICO DE LA PRIMERA BATALLA

DE NANAWA / PTE. E. AYALA


No es fácil realizar, luego de la primera batalla de Nanawa/Pte. E. Ayala, un examen crítico análogo a aquél que fuera hecho luego del combate de Boquerón.

La primera batalla de Nanawa/Pte. E. Ayala no ha sido, como Boquerón, una lucha aislada en el plano estratégico, sino que ha formado parte de un conjunto, aunque ella será, del lado boliviano, realizada y llevada personalmente a cabo por el Comandante en Jefe.

Es necesario, en efecto, integrarla a la ofensiva general boliviana, realizada el 13 de diciembre 1932 con la ocupación de Platanillos/ Tte. Acosta y continuada hasta marzo de 1933 y aún más allá como veremos a través de los encarnizados combates de los cuales Nanawa/ Pte. E. Ayala no será más que un ejemplo.

Fuera de este último sector, el esfuerzo boliviano se abocará, simultáneamente o uno después de otro, a aquellos igualmente importantes del Km 7 de Saavedra/Mayor R. Avalos Sánchez, donde se iniciará antes del 13 de diciembre 1932, del fortín Corrales, del fortín Fernández/L. A. de Herrera que sufrirá tres asaltos de los cuales el último en mayo, y el del fortín Toledo.

No es sino al final de estas diferentes operaciones que podrá ser establecida una opinión sobre la conducción de Nanawa/Pte. E. Ayala.

Por el momento, también nos limitaremos a considerar a grandes rasgos la forma en que ha sido llevada a cabo y las observaciones que ésta pueda acarrear, comenzando por una vez y por razones de simplicidad, por el campo paraguayo.


(36) Vittone, op. cit., p. 344.

(37) Cnel. Carlos J. Fernández, op. cit., p. 232


CAMPO PARAGUAYO


Así como ha escrito el mayor paraguayo Antonio E. González, (38) ninguna crítica puede ser lanzada a la Alta Comandancia Paraguaya del Chaco ni a la de la 5º DIP sobre la forma en la cual harán frente al ataque boliviano contra los fortines que les habían sido confiados. Todas las medidas que se utilizarán en este ataque habían sido previstas mucho antes y con tal precisión, que el adversario chocará pronto con una guarnición perfectamente informada sobre las tareas que le incumbían y estará equipada para llevarla a cabo lo mejor posible.

La 5º DIP se encontrará ciertamente al borde de un desastre en un momento dado por no disponer de reservas de municiones. Pero no será de ninguna manera responsable debido a que esta carencia provenía del hecho de que el convoy que las transportaba por vía terrestre, se empantanará en caminos en muy mal estado luego de torrenciales lluvias que habían, en el campo adversario, impedido la llegada en el tiempo junto del grupo Reque Terán.

Algunos piensan que la perfección encontrada en la organización de la defensa paraguaya no hubiera sido posible si Estigarribia no hubiera estado informado con tanta anticipación acerca del ataque boliviano por medio de declaraciones de los prisioneros o por indicaciones recibidas a través de países neutrales o espías.

Las dos cosas no parecen haber sido posibles, si se considera el misterio y las precauciones de las cuales el Gral. Kundt se rodeará hasta el último momento, habiéndose convertido para él la operación en una verdadera obsesión.

Nos reduciremos entonces a observar la perfección en la ejecución de la defensa de los fortines, el producto de la unión de sus cualidades de eminente estratega y del sentido minucioso de organización del cual Estigarribia hará gala a lo largo de toda la campaña, a los que se agregará tal vez, en el caso particular, una ínfima porción de suerte.


CAMPO BOLIVIANO


La conducción de la operación Nanawa/Pte. E. Ayala por la comandancia boliviana será diametralmente opuesta a la efectuada por Estigarribia e Irrazábal.

Podemos ante todo decir que ella comprenderá las cuatro categorías de errores citados más adelante y clasificados por el historiador norteamericano Zook (39) que, exagerando un poco, según nuestro modo de ver, los calificará de habituales en las altas esferas militares bolivianas. Recordemos que se trataba de insuficiencia de coordinación, de falta de información necesaria antes de la acción, de la violación al principio de economía de las fuerzas y de subestimar al adversario.

Todos ellos serán cometidos en ocasión de la batalla de Nanawa/ Pte. E. Ayala y son imputables al Comandante, en Jefe de la 7º DIB por no haber previsto el germen de peligro que traían consigo y por no haber realizado lo que fuera para evitarlos.

Pero existirán otros, mucho más graves y que se pueden considerar como fundamentales en la evaluación de los acontecimientos que sólo son imputables al General Kundt. Sólo citaremos cuatro de ellos, tres que consideramos como fundamentales y el cuarto como secundario o accesorio.

El primero reside en la dirección este dada al ataque que procede de una detestable elección, porque encierra a un territorio prácticamente desconocido por todos, difícil, pues conducía a avanzar en terreno esencialmente fangoso en plena época de lluvias y no presentando otra ventaja que la moral a nivel extremo, pues las líneas de reabastecimiento de los paraguayos estaban todas orientadas sobre el eje Arce/G. Rodríguez de Francia y no sobre la ruta que conducía a Concepción.

La segunda reside en el hecho de que él hubiera lanzado contra una poderosa fortificación un ataque frontal, buscando ante todo apoderarse del territorio para afectar la moral del adversario. Lo que sólo podía acarrear grandes pérdidas en vidas humanas y en material sin, por otra parte, tener en cuenta que una acción en zona desértica debe ante todo estar dirigida a la destrucción del adversario o, al menos, a destruirlo antes que a ocupar un territorio en el que nada existe.

El tercer error fundamental de Kundt será el de haber iniciado una batalla con miras al aniquilamiento del adversario, mientras que su fuerza de ataque no había sido reagrupada en su totalidad ni estaba lista para cumplir las múltiples misiones que acarrea toda operación ofensiva.

Accesoriamente y para finalizar, Kundt cometerá el grave error de preferir el ataque frontal, al cual lo había habituado su experiencia en la primera guerra mundial, sobre el frente oriental, a la maniobra, mejor adaptada a un combate de maleza como la del Chaco. Debido a la naturaleza de su terreno, a las distancias que presentaba y a la falta total de agua y de vida que allí reinaba, el Chaco no se prestaba de ninguna manera a batallas de gran porte. Se prestaba por el contrario perfectamente a operaciones de escasa importancia, al cerco de los puntos fortificados, a acciones de guerrilla y de sorpresa o a "golpes" y operaciones de "limpieza" o cuatreraje.

Es lo que el Coronel Moscoso, citado por el periodista boliviano Luis Fernando Guachalla (40), sintetizará cuando escribe: "en la guerra de maleza, una de las situaciones más grave es la de ver cortarse sus propias comunicaciones y de encontrarse inhibido para atacar desesperadamente con el fin de restablecerlas o para levantar el cerco. El que toma la iniciativa y llega a interceptarlas de manera sólida, obtiene entonces la cómoda posición de defensor".

Guachalla llega incluso a considerar que, a partir de Nanawa/ Pte. E. Ayala, el espíritu de iniciativa desaparecerá entre los numerosos militares bolivianos que ocupaban puestos de responsabilidad elevada en el campo. Lo que no se puede de ningún modo considerar, pues aquéllos dotados de espíritu de iniciativa continuarán teniéndola, como lo demostrará la seguidilla de acontecimientos, mientras que aquellos desprovistos de ella, no cambiarán y continuarán sin tenerla.


(38) My. Antonio E. González: "La guerra del Chaco-Contribución a la Historia". Tipografía Cupólo, S. Pablo 1941, p. 84.

(39) Zook: op. cit., p. 129.

(40) Luis E Guachalla: "Jayucubás - Comentarios y Crónicas de la Guerra del Chaco", Los Amigos del Libro, La Paz-Cochabamba 1978, p. 112-114.





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CAPITULO XIII

 

- LA GUERRA DE POSICIONES (2ª. PARTE) -

 

DE LA SEGUNDA BATALLA DE NANAWA/PTE. ELIGIO AYALA

A FINALES DE 1933


El examen de la segunda fase de las Operaciones del Chaco señalado en la Introducción como "la guerra de posiciones" ha sido expresamente suspendido en el capítulo anterior a finales de junio de 1933, mientras que este segundo fragmento se extenderá hasta finales del mencionado año. Este corte se justifica por la duración en el tiempo del período considerado y permite, además, ligar la parte ya examinada de la segunda fase con la que le antecede "la guerra por las fronteras", para formar un todo del primer año de la guerra.

La segunda parte de la segunda fase que abarcará un lapso de seis meses, será tanto o quizás más rica en acontecimientos que la primera. Ella tratará, entre otros acontecimientos, la prosecución y el término del largo combate iniciado por la posesión de Gondra, la segunda tentativa boliviana de apoderarse de la posición fortificada de Nanawa/Pte. Eligio Ayala, la rendición de las IV y IX DIB bolivianas en Campo Vía que marcarán el fin de la lucha por Gondra, así como un cierto número de acciones de menor importancia con respecto a los efectivos alistados pero que también influirán en la evolución de la lucha de una u otra forma.

Este será el caso de los combates que se iniciarán en los sectores de Pirizal/Tte. 1° Herminio Frotes, Rancho Ocho/Pirijayo, Pozo Favorito, Campo Aceval y Alihuatá/My. Ruperto Zenteno que serán escenarios de numerosos encarnizados combates.

Aunque la batalla por Gondra haya estado entonces en curso, el examen de la segunda parte de "la guerra de posiciones" se iniciará con el de la segunda ofensiva boliviana contra Nanawa/Pte. Eligio Ayala, pues este será uno de los combates más importantes, no sólo de la guerra del Chaco, sino de todas las operaciones llevadas a cabo en el continente americano, las demás operaciones del período serán estudiadas en el orden en el que se irán produciendo.


SEGUNDA BATALLA DE NANAWA/PTE. ELIGIO AYALA

(4 - 7 DE JULIO DE 1933)


La conquista del bloque que constituía la posición fortificada paraguaya de Nanawa/Pte. Eligio Ayala se había tornado desde su fracaso en enero anterior, una fijación en el espíritu del General Kundt, comandante en Jefe del ejército boliviano en campaña. Esta idea fija procedía de su concepción con respecto a la guerra que había adquirido en el ejército imperial alemán estando en el frente ruso durante la Primera Guerra Mundial según la cual, lo esencial era ocupar la mayor cantidad posible de territorio del adversario. Concepción a la cual no respondía en modo alguno el terreno estéril y desolado del Chaco donde, como lo entenderá su adversario Estigarribia, lo esencial era destruir la mayor cantidad posible de fuerzas adversarias sin ocuparse del territorio.

Conviene, sin embargo, agregar en favor de Kundt, que en aquella época, mediados de 1933, el Presidente de la República de Bolivia, Salamanca, su Cancillería y el país entero esperaban y exigían de un ejército que parecía haberse repuesto de los sinsabores de sus primeros seis meses de guerra, una vez reconstituido y acrecentado, grandes logros.

La situación de Nanawa/Pte. Eligio Ayala presentaba, al respecto, considerables ventajas. Las posiciones ocupadas en enero anterior y conservadas por el ejército boliviano constituían para ella un excelente punto de partida para un ataque concéntrico, pues ellas permitían además reunir sin que el adversario lo percibiera, masas de hombres suficientemente importantes como para lanzar un ataque sorpresa.

Por otra parte, las tropas encargadas del ataque dispondrían, en las trincheras ya existentes, de una magnífica protección antes de lanzar el ataque decisivo. Su artillería disponía de una excelente red telefónica y de un gran número de campos de tiro y de observación de primera calidad y casi todas sus piezas estaban colocadas sobre los puntos importantes de la defensa adversaria como sobre aquellos de posible irrupción. El terreno se prestaba a la utilización de tanques y de numerosos medios de ataque y para los atacantes ya no significaba ningún peligro verse cercados o ser capturados por sorpresa por el enemigo.

Además, todos los preparativos para el ataque podían ser ejecutados sin atraer la atención de este último, viéndose obligados, en la peor de las hipótesis, a replegarse hacia sus posiciones de partida, en las cuales numerosas reservas se encontraban listas para la acción.

Finalmente los bolivianos dispondrían de granadas, morteros, tanques, lanzallamas y granadas de mano, materiales con los que no contaban durante su primer ataque.

Por otra parte, su comandante había capturado prisioneros en el sector, en el que sus adversarios no disponían más que de 4.000 hombres, cuya moral estaba muy baja y la disciplina era mantenida bajo la amenaza de los revólveres de sus propios compañeros. Otros prisioneros afirmarán que la evacuación de la posición era considerada, pero Kundt no otorgará mucho interés a esta información desmentida por la reciente construcción, por parte de los paraguayos, de sólidas fortificaciones en las "islas" cuya existencia será confirmada mediante la observación y las fotografías aéreas.

Kundt considerará primeramente lanzar 10.000 hombres contra Nanawa/Pte. Eligio Ayala, aunque sus dotaciones de municiones de artillería hubiesen sido insuficientes en aquel momento.

Luego se trasladará al sector considerado con el objeto de estudiar sobre el terreno el sitio y las posibilidades de éxito, después de haberse puesto de acuerdo con los responsables del 1° CEB y de la VII DIB, encargados del sector. (1) Luego de sus infructuosas operaciones de enero anterior, que le habían demostrado la imposibilidad de avanzar hacia las "islas" situadas a lo largo de los caminos de Cap. Aparicio Figari y de Suhin, sobre ocho kilómetros en dirección nordeste y este y siete kilómetros en longitud, los bolivianos habían tratado de actuar contra los flancos del conjunto fortificado.

Para hacerlo habían ocupado los caminos, apoderándose de posiciones cercanas a Pirizal - Bullo/Tte. 1° Herminio Fretes y entre Gondra y Cap. Figari para provocar el aislamiento.

El 22° RIB "Iruya" será trasladado del sector sur para ocupar la salida de una picada que terminaba en Pirizal - Bullo/Tte. 1° Herminio Fretes y avanzará sin encontrar resistencia hasta 4 kilómetros antes de esta posición, siendo su avance apoyado por e13° RCB "Aroma" desde Agua Rica/ Samaclai - Cdte. Giménez.

El 22° RIB "Iruya" chocará el 11 de marzo a la mañana, con los paraguayos instalados sobre una extensión de 900 metros, en un pajonal que se extendía a ambos lados del camino al sur de Pirizal - Bullo/Tte. 1° Herminio Fretes. Se iniciará un combate que continuará en la noche del 11 al 12, luego el 22° RIB "Iruya" se mantendrá varios días sobre las posiciones alcanzadas por él antes de replegarse hacia las "islas" al norte de las cuales se fortificará, el 3° RCB "Aroma" instalado detrás de él volviendo a ganar Agua Rica/Samaclai - Cdte. Giménez para ser la reserva de la VII DIB. En la noche del 13 de marzo, el 22° "Iruya" procederá a un nuevo repliegue que lo conducirá a sus antiguas posiciones del sur, en el camino de Rojas Silva.

Se alineará con el 2° RIB "Sucre" entre las "islas" desde las del norte de Nanawa/Pte. Eligio Ayala hasta una porción de monte que cortaba el camino de Rojas Silva.

Al alba del 14 de marzo, los dos regimientos bolivianos lanzarán un contraataque victorioso que rechazará al adversario y en el cual el 2° RIB "Sucre" tendrá 15 muertos y 12 heridos sobre la famosa "Punta de los cuatro degollados" de la que ya hemos hecho mención anteriormente.

Luego y hasta finales de junio, la lucha continuará en forma de ataques y contraataques locales recíprocos y con fuegos de hostigamientos con elevadas pérdidas.

Según el Coronel e historiador boliviano Díaz Arguedas, la segunda batalla de Nanawa/Pte. Eligio Ayala será una de las más importantes operaciones militares de la época, al menos al nivel de América del Sur. Ella conocerá en efecto la utilización de todas las armas resultantes de las técnicas modernas como los cañones, morteros, ametralladoras livianas y pesadas, granadas de mano, bombas a hélice lanzadas desde los aviones, lanzallamas y minas con la única excepción del gas de combate.

Por otra parte, rodeada de un monte tupido y sin agua por largas distancias, Nanawa/Pte. Eligio Ayala estaba protegida por su entorno natural que le proporcionaba una extraordinaria característica topográfica y hacía de ella una posición estratégica de gran importancia. El comando paraguayo había procedido a la colocación de minas en los alrededores, había construido trincheras rodeadas de varias líneas de alambre de púas formando un círculo cerrado y había dotado al conjunto de cañones pesados y de numerosas armas automáticas, estando sus trincheras separadas de las de los bolivianos sólo por 80 metros.

Defendida como hemos dicho por el 3° CEP del Teniente coronel Irrazábal, Nanawa/Pte. Eligio Ayala era considerada por los paraguayos como su Verdún y tendrá la importancia de una llave estratégica en las operaciones futuras siendo su captura tan importante para los bolivianos como su defensa victoriosa para los paraguayos (2).

Durante su visita anterior al ataque, el 30 de junio, Kundt reunirá a todos los responsables de las unidades que en ella debían participar, comandantes de regimientos y sus adjuntos, grupos de Artillería, de baterías y de tanques. Según él, cada uno de ellos será informado de lo que él esperaba, será provisto de detallados planes y de un reloj de pulsera con el objeto de armonizar las acciones.

Finalmente, dio en esta oportunidad, muestras de un gran optimismo y de una confianza total en el éxito, lo que Díaz Arguedas no confirma, pues escribe que los preparativos de Kundt chocaban con la total oposición de sus principales subordinados comenzando por el Teniente coronel David Toro Ruilova, que le aconsejará emplear más bien sus fuerzas en una ofensiva general contra Arce/G. R. de Francia. Pero Kundt mantendrá su decisión y hará cavar en el sector norte en la extremidad de la "Isla Mojoli" una galería subterránea que hará llenar de minas con el objeto de hacer volar, una vez llegado el momento, la posición que era la clave de la defensa paraguaya del sector. Fijará además el 4 de julio al alba como la fecha y la hora de su ataque.


(1) General Hans Kundt: "Campaña del Chaco", informe al Presidente Salamanca sobre las acciones de Alihuatá y Campo Vía, Alihuatá y Gondra en diciembre 1933 y su acción desde diciembre 1932 a diciembre 1933, realizado con la colaboración de Raúl Tovaf Villa, Editorial Don Bosco, La Paz 1961, p. 107-108.

(2) Teniente Coronel Julio Díaz Arguedas: "Los Elegidos de la Gloria- l° Resumen Histórico de la Guerra del Chaco", Imprenta de la Intendencia General de Guerra, La Paz 1937, p. 333-334 y 339-340.


DISPOSITIVO DE ATAQUE BOLIVIANO


Bajo la dirección del General Arturo Guillén, Comandante del 1° CEB cuyo jefe de estado mayor era el Teniente coronel Toro, el ataque a Nanawa/Pte. Eligio Ayala será confiado a la VII DIB, comandada por el Coronel Gerardo Rodríguez con el Teniente coronel Secundino Olmos como Jefe de Estado Mayor.

La VII DIB será dividida en tres grupos:

a) en el sector sur, considerado el más importante y comandado por el Teniente coronel Enrique Frías, la totalidad de las ametralladores pesadas del 42° RIB instaladas en primera línea en el cerco, el 16º RIB "Castillo", el 43° RIB y el 1° RCB "Abaroa" formando el grupo de ataque, 6 lanzallamas, 2 cañones de 65 m/m a disposición del 16° RIB "Castillo", 3 secciones de morteros Stokes-Brandt de 2 piezas cada uno apoyando respectivamente a las tres unidades del grupo de ataque, un grupo de 2 tanques de reserva a las órdenes del mercenario alemán Brandt, el 41° RIB "Colorados", el 3° RCB "Aroma", el 5° RCB "Gral. Lanza" y una batería, llegando el conjunto a un total de 3.068 oficiales y soldados; en el sector central, comandado por el Teniente coronel Ballón, el 8° RIB "Ayacucho" constituyendo a la vez las fuerzas del CERCO y el grupo de ataque con, a modo de reserva, el Destacamento de convocados N° 111, en formación, con lo que el conjunto representaba un total de 800 hombres;

b) en el sector norte que dirigía el Teniente coronel Julio Quiroga, la totalidad de las ametralladores pesadas del 7° RIB "Azurduy", 2 piezas MPC 2, 1 cañón de 65 mm, el 39° RIB menos una compañía y el 22° RIB "Iruya" en primera línea del cerco, el 7° RIB "Azurduy", el 38° RIB "Socabaya", 1 compañía del 39° RIB, 2 lanzallamas, 3 secciones de morteros con 6 piezas de las cuales 2 apoyando al 38° RIB "Socabaya" y 1 en apoyo del 7º RIB "Azurduy", 1 grupo de 3 tanques, el 3° RIB "Pérez" y el 7° RCB "Chichas" como reserva, finalmente el 7° GAB a las órdenes del Mayor Alfredo Peñaranda Esprella con 3 baterías de 4 cañones Krupp de 75 mm cada una y 2 baterías de granaderos de 4 piezas de 105 mm, estando la artillería dividida entre los grupos norte y sur. El conjunto del sector norte representaba un total de 2.950 combatientes. (3)


(3) General Jenaro Espínola: "Nanawa - 4, 5 y 6 de Julio de 1933", sin indicación de editor, Asunción 1960, p. 41.


DISPOSITIVO DE DEFENSA PARAGUAYO


La defensa de Nanawa/Pte. Eligio Ayala será, como en el mes de enero anterior, asegurada por el 3° CEP, siempre comandado por el Teniente coronel Luis Irrazábal a quien asistía el Mayor Gilberto Andrada como Jefe de Estado Mayor. El 3° CEP estaba, en el momento de las nuevas operaciones, formado por los siguientes elementos:

a) IV DIP (Teniente Coronel Arturo Bray) de 2.503 oficiales y soldados con el 6° RIP "Boquerón" (Mayor Luis Santiviago), el III/ 21°RIP "Humaitá" (Teniente Aristóbulo González Doldán), el 2° RCP "Cnel. Toledo" (Mayor N. Barrios), el 3° RCB "Cnel. Mongelós" (Teniente Coronel Tranquilino Ortiz Cabral) y 1 compañía de zapadores divisionaria (Teniente Marcial Samaniego);

b) V DIP (Teniente Coronel Francisco Brizuela) de 1.485 hombres con el 7° RIP "24 de Mayo" (My. Manuel Muñoz González) y el 13° RIP "Tuyutí" (Capitán Leandro González como interino);

c) Brigada de Caballería (Mayor Tomás Mendoza) de 943 hombres, formado por el 4° RCP “Acá Carayá”  (Mayor HC Youri Butlerov) y el 5° RCP "Acá Verá" (Capitán Luis Lasclotas) y 1 unidad de reserva de 460 soldados de caballería que formaba parte del 6° RCP "Gral. Caballero" (Capitán Francisco Vera y Aragón);

d) 2° GAP "Gral. Roa" (Capitán Juan Rovira) de 207 hombres repartidos entre 1 batería de cañones de 105 mm (Teniente Emilio Díaz de Vivar) y 2 baterías de 75 mm (Tenientes Oscar Mora y Rogelio Vázquez) para un total de 9 piezas que eran apoyadas por 12 morteros Stokes-Brandt de 81 mm;

e) 1° Batallón de Fusileros (Mayor HC Gonzalo Montt Rivas, diplomático chileno alistado voluntariamente) y el 2° Batallón de Fusileros (Teniente Alejandro Levy Rufinelli) de un total de 800 y 400 hombres respectivamente;

f) Escuadrón Divisionario (Subteniente Juan Isnardi) de 93 hombres;

g) 3° Batallón de Zapadores (Capitán Antonio Granada) de 91 hombres.

A este conjunto que alcanzaba con los 590 hombres de la comandancia y de los Servicios de Estado Mayor, 7.572 combatientes, conviene agregar, para ser precisos, 40 hombres que mantenían las posiciones exteriores de "Cabrera de Tigre" y "Santa Rosa", 67 formando 2 pelotones del servicio interior, 85 de una unidad de transmisiones y comunicación, 40 afectados a la vigilancia interna, 205 a la intendencia, 10 a la remonta, 34 a la carnicería y un conjunto de personal hospitalario del orden de 732 personas. Lo que hacía 1.013 hombres como personal militar o militarizados que se agregaban a los 7.572 combatientes para hacer llegar a los efectivos de la guarnición de Nanawa/Pte. Eligio Ayala a fines de junio de 1933 a 8.585 personas. 6.281 de ellas ocupaban las trincheras del sector sobre una extensión de 23 kilómetros, de los cuales 4 a 5 kilómetros para la Brigada de Caballería, 10 a 12 para la IV DIP y 8 a 10 para la V DIP La Brigada de Caballería se colocará en el ala izquierda del dispositivo paraguayo, la V DIP en el centro y la IV DIP en el ala derecha, quedando el 2° GAP "Gral. Roa" y los 1º y 2° batallones de fusileros quedando en reserva para lo que el historiador paraguayo Mazacotte calificará de "segunda línea de defensa", siendo una tercera línea de defensa confiada al Destacamento "Tte. 1º Herminio Fretes" (Capitán Castagné Decoud) y al 3° batallón de zapadores (Capitán Juan Granada), cada uno de 300 hombres. Finalmente la defensa del Puesto de Pirijayo/ Rancho Ocho será asegurada por un destacamento de 200 infantes a las órdenes del Capitán Fabián Zaldívar Villagra y 1 escuadrón de 100 hombres dirigido por el Capitán Casimiro Flores.


PLAN DE ATAQUE BOLIVIANO


Una orden de ejército numerada 21-33 y completada por un plan de fuego, ambos establecidos en 1° de julio, preveía que en el sector sur, que era considerado de importancia decisiva, convendría apoderarse inmediatamente de una saliente de terreno desde la cual la artillería de acompañamiento atacaría por completo la zona de operaciones.

Al mismo tiempo, en el sector norte, la columna de derecha progresaría mientras que la de izquierda se apoderaría de las dos trincheras desde "Punta Ayala" hasta una "isla" que no era otra que la línea de partida de la ofensiva.

Las unidades instaladas en el cerco no participarían inmediatamente en el asalto pero debían mantenerse en primera línea, listas para cualquier eventualidad.

La artillería a las órdenes del Mayor Peñaranda Esprella iniciaría a las 8:50 horas con sus 2 baterías de granaderos y sus 3 baterías de cañones Krupp, un fuego de demolición para las primeras y de hostigamiento para las segundas tomando luego a la artillería adversaria.

Los morteros abrirían fuego también a las 8:50 horas en el sector norte contra las pequeñas "islas" de la "Isla Fortificada" y en el sector sur. La mina subterránea haría explosión a las 9:05 horas, y 10 minutos más tarde, las 2 baterías de granaderos lanzarían sus tiros hasta nueva orden contra la "Isla Trébol". Todas las ametralladoras concentradas en el cerco hostigarían desde el inicio así como los tiros de artillería mientras que la aviación buscaría reducir al silencio a la artillería adversaria. (4)


PLAN DE DEFENSA PARAGUAYO


La parte central de la línea de defensa principal de los paraguayos en Nanawa/Pte. Eligio Ayala consistía en 2 trincheras paralelas de 700 metros de extensión, orientadas de sur a norte y separadas entre ellas por 200 metros. Ellas formaban un ángulo saliente que se proyectaba hacia el oeste en un rectángulo que rodeaba el fortín primitivo, el cual como recordamos había sido creado en 1925 por el entonces Capitán Juan E. Ayala en el lugar de una misión anglicana.

La ofensiva boliviana de enero de 1933 había conducido a los responsables paraguayos de la defensa de la posición a ampliar su espacio de resistencia. Su línea de defensa se extendía entonces, al sudeste del fortín sobre 8 kilómetros hasta el lugar llamado "Remonta" cuya zona era defendida, de norte a sur, por el 13° RIP "Tuyutí", el 3° RCP "Cnel. Mongelós", el 4° RCP "Acá Carayá" y el 5° RCP "Acá Verá".

Hacia el norte se prolongaba sobre 15 kilómetros y alcanzaba Pirizal - Bullo/Tte. 1º Herminio Fretes donde comenzaba el sector de Gondra y estaba asegurada por el 7° RIP "24 de Mayo", el III/12° RIP "Rubio Ñú" y 1 compañía del 3° batallón de zapadores. A comienzos de julio de 1933 todo el frente de la defensa paraguaya de Nanawa/Pte. Eligio Ayala había sido transformado en una formidable obra fortificada.

La Brigada de Caballería (4° RCP "Acá Carayá" y 5° RCP “Acá Verá") cubría el flanco del dispositivo por posiciones establecidas en el ala derecha y en el lecho seco del Monte Lindo, estando protegida del adversario sobre su flanco izquierdo por un vasto cañadón en el que estaban instaladas sus posiciones avanzadas.

La VII DIP (7º RIP "24 de Mayo", 13° RIP "Tuyutí" y 3° RCP "Cnel. Mongelós") ocupaba las posiciones defensivas del dispositivo fortificado extendiéndose de sur a norte donde alcanzaba los límites del fortín. La IV DIP (6º DIP "Boquerón", III/12° RIP "Rubio Ñú" y 1 compañía de zapadores) reforzaba las mismas posiciones defensivas extendiéndose desde la "Isla Gill" hacia el norte/noroeste y Pirizal - Bullo/Tte. l ° Herminio Fretes. Finalmente, el 2° GAP "Gral. Roa" que comprendía 1 batería de granaderos de 105 mm y 2 baterías de 75 mm había tomado posición en las proximidades del P.C. del Cuerpo de Ejército, en el límite del bosque Florida. (5)

Antes del desencadenamiento del ataque enemigo, el Teniente coronel Irrazábal designará a la Brigada de Caballería y al 7°RIP "24 de Mayo", el 13° RIP "Tuyutí" como unidades de maniobra, debiendo siempre estar listas para sacar provecho a una situación táctica favorable y pasar al contraataque; el 6° RIP "Boquerón" y el III/12° RIP "Rubio Ñú" como unidades de demostración que debían estar listas en cualquier instante para aprovechar una situación favorable para pasar al contraataque, estando la reserva de estos dos grupos de acción formada por el 1° y 2° batallón de fusileros. Cada unidad tendrá la orden de alcanzar, en la medida permitida por la situación, los puestos avanzados de su posición principal y dotarlos de puestos de observación y de puestos de escucha con el objeto de prevenir cualquier sorpresa.

Además, la totalidad del eventual terreno de acción recibirá medios de defensa suplementarios reforzando aquellos ya existentes con cercos de alambres de púa y con la instalación de profundas trincheras delante de cada posición principal. Finalmente, los zapadores serán empleados en la búsqueda de explosivos que hubieran podido ser enterrados por el adversario y en la instalación de campos minados en el fortín exterior, la "Isla Mojoli", las fortificaciones enumeradas 1 y 2, la "Isla Gill, también conocida como "Isla Colorada" y la "Punta Allen. (6)

En el plano táctico, la idea del Alto Comando Paraguayo será ejercer una resistencia tenaz y activa para quebrar toda tentativa de ofensiva del adversario. Esta resistencia debía entonces ser ejercida principalmente delante del fortín exterior, la "Isla Central" y la "Isla Mojoli" que era el punto de apoyo en el norte, la línea del "Monte Lindo" junto a otros 7 puntos de apoyo y las "Islas" N° 1, Gill, Boquerón y Allen.

En la víspera de su ofensiva, la fuerza efectiva de los bolivianos aumentará, como ya hemos visto a 6.818 oficiales y soldados a los que los paraguayos opondrán 6.592 hombres. Pero mientras que, al menos en los primeros tiempos, la joven aviación paraguaya estará prácticamente ausente de los combates, los bolivianos dispondrán desde el primer día de una fuerza aérea de al menos 12 aviones de bombardeo y de apoyo terrestre a las órdenes del Teniente coronel Alfredo Santalla Esprella que había participado en la aviación francesa durante la Primera Guerra Mundial.


(4) Coronel Aquiles Vergara Vicuña: "La Guerra del Chaco", Tomo IV, Litografías e Imprentas Unidas, La Paz 1943, p. 375-379.

(5) Coronel Jorge Antezana Villagrán: "La Guerra del Chaco (hasta Campo Vía)", Litografías e Imprentas Unidas, La Paz 1979, p. 545-547.

(6) Alejandro Mazacotte: "Ensayo sobre la Guerra del Chaco", Tomo II, Ediciones Mediterráneo, Talleres Gráficos de la Escuela Salesiana, Asunción 1984, p. 88.


JORNADA DEL 4 DE JULIO


Por razones difíciles de esclarecer, la segunda batalla de Nanawa/Pte. Eligio Ayala no ha sido estudiada de manera tan profunda como lo serán los otros principales combates de la guerra por los especialistas consagrados a ello, fueran bolivianos, paraguayos o terceros.

La razón podría ser el hecho de que ella no haya presentado los caracteres específicos de una batalla en el sentido clásico del término sino más bien los de una miríada de combates diferentes entre sí y entre los cuales es muy difícil para un historiador encontrar lazos de unión.

En la mente del General Kundt, su plan tenía un cuádruple objetivo con alcances más o menos inmediatos según las fases. El primero era la destrucción de las fuerzas paraguayas que defendían el fortín y apoderarse de éste último. El segundo objetivo era continuar la ofensiva en dirección este y amenazar Concepción que era la segunda ciudad del país. El tercero alcanzar la margen occidental del río Paraguay y el último trabar y luego interrumpir la navegación en el río y aislar al grueso de las fuerzas adversarias de la zona. Su "Orden de Ejército N° 21-33" establecida el 10 de julio en su Cuartel General de Muñoz/Gral. José E. Díaz, fijará la ofensiva para el 4 de julio. Esta fecha, que coincidía con una nueva reunión de la Comisión de Neutrales para discutir sobre el problema del Chaco, era la mejor que podía haber elegido. En efecto, el período de diciembre a marzo, correspondiente a la estación de las lluvias, hacía que la zona de Nanawa/Pte. Eligio Ayala y el camino que conducía a Concepción estuvieran prácticamente inundados por el agua de lluvia y, debido a esto, intransitables. Por el contrario, a partir de abril o mayo, época en que se inicia el periodo de sequía del suelo y época de aguas bajas, el terreno impermeable, seco y compacto permitía todo tipo de transportes y que las columnas de transporte motorizados, como lo eran las bolivianas, pudieran alcanzar Concepción con mayor celeridad y sin encontrar obstáculos.


JORNADA DEL 4 DE JULIO


La ofensiva boliviana se iniciará a las 8:45 horas con una preparación de artillería que ponía en juego 2 baterías de granaderos de 105 mm dirigidas por el Capitán Viscarra y Ríos, y 3 baterías de cañones de 65 mm respectivamente comandados por los capitanes Seleme, Chávez y Torres, apoyados por 12 aviones que descargarán 8 toneladas de bombas de 80 kilogramos sobre las posiciones paraguayas. Al finalizar esta preparación que durará un cuarto de hora, los zapadores del 7º RIB "Azurduy" dirigidos por el Mayor Paulino Menezes instalarán una poderosa bomba en una galería subterránea a una treintena de metros de la extremidad norte de la "Isla Mojoli" y frente a la "Punta de los Degollados". Estos zapadores ignoraban sin embargo, que la posición apuntada por esta bomba había sido, poco tiempo antes, desplazada a algunas decenas de metros. Aunque su explosión no causará víctimas humanas, pero sí importantes pérdidas materiales representadas por un amplio cráter de unos treinta metros y toneladas de arena que cubrirán la zona, ella causará sin embargo el repliegue de la pequeña guarnición paraguaya, con la mayoría de sus miembros conmocionados.

Esta explosión dará la señal de ataque. Se iniciará a las 9 de la mañana bajo un pálido sol y con una temperatura de alrededor de 0 grados Celsius, sin haber dado lugar a un previo reconocimiento del terreno. Mientras que los 12 aviones bolivianos continuaban martillando el suelo, las baterías citadas más adelante reactivarán su fuego infernal contra las posiciones terrestres, imitadas por 350 ametralladoras pesadas o ligeras, 12 morteros Stokes-Brand y, lo que constituirá una innovaci6n en la guerra del Chaco, 4 lanzallamas y 2 grupos de tanques de 2 unidades, comandadas respectivamente por los capitanes alemanes Kries y Brandt que eran asistidos por los Subtenientes Fritz Stottuht y Ernst Bertel, todos mercenarios alemanes reclutados por Kundt.

La defensa paraguaya era asegurada por la Brigada de Caballería y la IV DIP en el ala derecha y, en el ala izquierda, la V DIP que ejercía una particular protección en los alrededores del fortín con la Brigada de Caballería. Al norte y de izquierda a derecha, esta defensa se repartía entre el 7º RIP "24 de Mayo" desde el norte del fortín hasta las "Isla Vera" e "Isla Peña" y el III/12º RIP "Rubio Ñú" al sur de la Isla Gill, estando ambas unidades orientadas hacia el norte. Al sur y orientadas en dirección sur desde el sudeste del fortín, se encontraban los 13º RIP "Tuyutí", 3º RCP "Cnel, Mongelós" y 4º RCP "Acá Carayá".

Contra este dispositivo, los bolivianos habían formado dos grupos de maniobras que operaban desde zonas diferentes y que debían dirigirse hacia un punto concéntrico a 3 o 4 kilómetros del fortín, detrás de este, para formar un círculo alrededor de la V DIP, con unos 1.500 hombres que aseguraban su defensa.

Al norte disponían, de derecha a izquierda, del 7° RIB "Azurduy", el 39° RIB, el 38° RIB "Socabaya", el 22° RIB "Iruya", el 3º RIB "Pérez", destacado del frente de Gondra y del 7° RCB "Chichas" para actuar contra las posiciones de la "Isla Mojoli", la "Isla Peña" y del "Reducto".

Al sur, el 1° RCB "Abaroa", el 16° RIB "Castillo" transferido desde Arce/G.R. de Francia, el 43° RIB, el 42° RIB, el 41° RIB "Colorados" también llegado desde Arce/G.R. de Francia, el 3° RCB "Aroma" y el 5° RCB "Gral. Lanza". Estos 13 regimientos, que representaban un total de alrededor de 6.500 hombres, debían según el plan primitivo, actuar en un primer tiempo en el sector del norte y efectuar allí un movimiento de cerco para aislar al adversario y abrir luego una o varias brechas en su dispositivo de defensa.

Al mismo tiempo, las fuerzas del sector del sur se mantendrían a disposición del Alto Comando, mientras que las del sector del centro, reducidas sólo al 8° RIB "Ayacucho" esperarían la llegada del Destacamento de Convocados 111 para a su vez entrar en acción lanzando un ataque de demostración.

Al sudeste de Nanawa/Pte. Eligio Ayala, los bolivianos atacarán sobre un frente de 1.500 metros, con el apoyo de su artillería, las posiciones defendidas por el 3° RCP "Cnel. Mongelós" con 2.500 hombres pertenecientes al 1° RCB "Abaroa", el 3° RCB "Aroma", el 5° RCB "Gral. Lanza", el 16° RIB "Castillo", el 41° RIB "Colorados", el 42° RIB y el 430 RIB, 6 lanzallamas y 1 sección de 2 tanques llegarán a colocarse a una distancia muy cercana a la línea de defensa principal. A continuación se llevará a cabo un combate de breve duración pero muy duro en el que ambos oponentes harán gala de gran valentía, los bolivianos por su progresión en el bosque y los paraguayos por su valentía y tenacidad en la defensa de sus posiciones. La lucha que los enfrentará finalizará luego de una hora.

En el sector del centro, los límites del fortín defendidos por el 13° RIP "Tuyutí" y el I/7° RIP "24 de Mayo" serán objeto de un ataque de demostración con el fin de establecerse en tierra paraguaya por parte del 8° RIB "Ayacucho" y los primeros elementos del III Destacamento de Convocados.

El segundo grupo de maniobra boliviana, en el sector del norte, entrará en combate al nordeste del fortín con la totalidad de las unidades de caballería y de infantería anteriormente indicadas, 2 lanzallamas, 3 secciones de morteros y 1 sección de tanques y atacará las posiciones mantenidas por el II/7° RIP "24 de Mayo" sobre una extensión lineal de 2.000 metros. Sus 2 tanques de acompañamiento se lanzarán contra las trincheras del extremo sur de las posiciones, frente a las "islitas" bautizadas "Peña" y "Vera". Atemorizados por el ruido de morteros y cañones, los defensores paraguayos tratarán de detenerlos con el fuego de sus armas automáticas, dotadas de municiones especiales antitanques. Pero no llegarán a atravesar a los blindados y terminarán por abandonar sus puestos de combate replegándose hacia el fortín.

Los bolivianos llegarán a penetrar desde las 9.00 de la mañana en la "Isla Mojoli" que tomará el nombre de "Isla Cap. Cristaldo". También llegarán a aislar 1 compañía del 7° RIP "24 de Mayo" comandada por el Teniente Eloy Cañiza, que continuará sin embargo su resistencia en el sitio, pero los bolivianos ocuparán a las 10.00 el flanco nordeste de la "Isla" luego de haber prácticamente exterminado otra compañía del 7° RIP "24 de Mayo" que aseguraba la defensa de la misma, al mismo tiempo que el "Reducto", que pronto será retomado por la artillería paraguaya.

Por el contrario, más al este, los bolivianos serán contenidos por el 6° RIP "Boquerón" y la compañía de zapadores de la IV DIP, lo mismo ocurrirá en los sectores que eran defendidos por 2 compañías del II Batallón de Fusileros del Teniente Levy Rufinelli y por el 13° RIP "Tuyutí".

Al sur, los bolivianos lanzarán un ataque contra la extrema derecha del 3° RCP "Cnel. Mongelós" en el sector del I/7° RIP "24 de Mayo" y el 13° RIP "Tuyutí", en el lugar llamado "Punta Patiño", a 3 kilómetros del fortín.

Otro ataque boliviano, a pesar de la importancia de la zona de acción con respecto a la de los efectivos comprometidos, llegará a aislar entre la "Isla Peña" y el "Reducto", en el flanco nord-oriental de la "Isla Mojoli/Cap. Cristaldo" al II/7°RIP "24 de Mayo" dirigido por el Teniente Jenaro Espínola. Este último perderá la unión con las otras unidades paraguayas pero conservará su capacidad combativa hasta la reconquista de la "Isla Cap. Cristaldo" por el I/7° RIP "24 de Mayo" y 1 pelotón del 5° RCP "Acá Verá". Retrasados en su avance por la densa vegetación del bosque, los bolivianos recién habían, en efecto, alcanzado las trincheras adversarias una vez que su artillería alargara sus tiros, lo que los pondrá al descubierto ante el adversario que no tendrá ningún problema para contenerlos y luego rechazarlos de las posiciones que habían logrado conquistar. (7)

Es en este momento de la batalla que el Teniente coronel Irrazábal enviará como refuerzo de la V DIP, al lº batallón de fusileros, instalado en "Sanidad Cué" a 6 kilómetros del fortín pero esta unidad será atacada por la artillería boliviana y perderá 2 de sus compañías que se desbandarán.

El 2° batallón de fusileros será entonces destacado de las posiciones que ocupaba como apoyo del 6° RIP "Boquerón" y será enviado a apoyar al III/12° RIP "Rubio Ñú" en la "Isla l" en la cual se habían replegado 2 oficiales y 25 hombres que habían defendido sucesivamente el "Reducto" y luego las posiciones de la "Isla Gill".

En un sector, la acción de un lanzallamas boliviano completará la de los tanques y contribuirá al cese de la defensa por parte de los paraguayos. Pero antes, un tanque, naturalmente boliviano, será alcanzado por un proyectil a unos 60 metros de la trinchera y será destruido con el incendio que se producirá. Sus restos quedarán en el sitio hasta el final de las hostilidades, momento en el que será desintegrado por una mina AGM de fabricación nacional, siendo su torre y su cañón recogidos luego de estallar la mina y enviados al Museo de Historia Nacional, en Asunción.

En el extremo septentrional de la "Isla Cap. Cristaldo" donde había explotado la bomba enterrada por los bolivianos en el momento del ataque y donde habían llegado a bloquear la compañía del 7° RIP "24 de Mayo" del Teniente Cañiza, los bolivianos retomarán el ataque.

Como éste se llevaba a cabo sobre un frente relativamente extenso, algunos de sus elementos llegarán en su avance, a alcanzar un claro de unos quinientos metros entre la "Isla Cap. Cristaldo" y la posición de "Reducto", separadas una de la otra por un cañadón.

En el espacio libre de este claro y por lo tanto no ocupado por uno u otro de los bandos, los bolivianos instalarán trincheras entre el follaje del monte, distantes a 100 o 200 metros de las paraguayas, lo que permitirá a los primeros neutralizarlos y continuar avanzando sin ser vistos. Llegarán así a penetrar sucesivamente en una trinchera que cruzaba el cañadón y luego en este último, y a alcanzar en el límite del monte llamado "Punta Norte de Nanawa" a la posición paraguaya de segunda línea. Capturarán 1 ametralladora pesada y ocuparán la parte extrema de la "Punta Norte de Ayala" en el ángulo saliente formado por las trincheras de la línea de defensa principal.

Siguiendo este circuito los bolivianos ocuparán las trincheras establecidas al sur y al norte de la "Isla Cap. Cristaldo", aislando a la compañía paraguaya encargada de su defensa sin buscar eliminarla, pues esa era la misión de los elementos de reserva.

La posición llamada "Reducto", instalada en pleno cañadón en poderosas trincheras sobre un frente de 300 metros lineales, será también objeto de un ataque boliviano. Reducidos a sólo 40 hombres cuando este ataque se iniciará, sus defensores serán objeto de un ataque frontal que llegarán a contener en un primer momento y luego a rechazarlo. Pero enseguida serán rodeados y cercados por fracciones de elementos que habían penetrado por el claro y deberán abandonar el "Reducto".

Se replegarán hacia el norte, única puerta de salida libre, e irán a reunirse con los defensores de otra posición llamada "Isla Gill", distante a 500 metros y que no había sido atacada por los bolivianos.

Por otra parte, una incursión boliviana llegará a alcanzar el cementerio del 7º RIP "23 de Mayo", creando una amenaza directa contra el fortín y mantendrá en la "Isla Fortificada", una fracción para servirle de apoyo en caso de reacción adversaria, Al mismo tiempo y luego de haber reunido a todas sus reservas del sector, los paraguayos pasaran nuevamente a la contra ofensiva pero recién a las 17.00 llegarán a rechazar a sus adversarios que se mantendrán sin embargo en las trincheras de la parte izquierda de la "Isla Fortificada".   

Es necesario precisar que tanto en el sector del norte como en el del sur, las defensas paraguayas constituidas por obras fortificadas serán reforzadas en el curso de los combates con armazones de troncos de árboles, alambres de púa, empalizadas o trampas para lobos, elementos que deberán enfrentar los bolivianos, muchos de los cuales serán víctimas de tiros a quemarropa.

En el mismo orden de ideas, numerosos portadores de lanzallamas bolivianos serán abatidos por los tiradores paraguayos, que volverán a ganar sus líneas luego de haber agotado el contenido de sus instrumentos de muerte.

La fuerza ofensiva de los bolivianos comenzará sin embargo a decrecer a partir de la mitad de la tarde, debido a la importancia de las pérdidas sufridas por ellos desde la mañana.

Los paraguayos aprovecharán este inicio de descanso de parte de los bolivianos para reagrupar al I/7º RIP "24 de Mayo", al III/12° RIP "Rubio Ñú", a 1 escuadrón del 5º RCP "Acá Verá" y al II Batallón de Fusileros, estando esta última unidad repartida entre la "Isla Gill" a la que los bolivianos llamarán "Isla Colorada", la "Isla Calandaria" y la "Isla 1".

Hacia las 14.00, este grupo lanzará un contraataque que, luego de un nuevo ataque proveniente del sur y con el apoyo de los artilleros del 2° GAP "Gral. Roa" comandado por el Capitán Juan Rovira, le permitirá rechazar a los bolivianos de la punta norte del "bosque Ayala", de la "Isla Cap. Cristaldo" y de las otras posiciones que ellos habían conquistado con excepción de las de "Reducto" y del flanco izquierdo de la "Isla Fortificada".

Un poco más avanzada la tarde, otros 2 contraataques paraguayos serán contenidos gracias a la intervención de los artilleros del 7° GAB, el primero de la caballería contra la "Isla Suárez" que defendía al 7° RCB "Chichas", el segundo de la infantería contra el 1° RCB "Abaroa" en la punta de la "Isla Trébol".

Al término de esta primera jornada de una lucha particularmente encarnizada, ambos campos se jactarán, sin mencionar cifras, de las pérdidas infligidas al adversario, pero no proporcionarán ninguna precisión sobre el número de las propias. A este respecto sólo se conocen cifras parciales concernientes a la Brigada de Caballería paraguaya con 2 hombres muertos, 1 desaparecido y 14 heridos; el 3° RCP "Cnel. Mongelós" con 1 muerto y 1 herido y el 7° RIP "24 de Mayo" que reconocerá haber tenido 1 oficial muerto y 2 soldados prisioneros, (8)  o la de las pérdidas declaradas por los bolivianos que se limitarán a reconocer 5 oficiales muertos.


(7) General Genaro Espínola: citado por Roberto Querejazú Calvo en "Masamaclay..." 2' Edición, Editorial Los Amigos del Libro, La Paz- Cochabamba 1975, p. 216-217.

(8) Coronel Carlos J. Fernández: "La guerra del Chaco", Tomo III "Zenteno - Gondra", Talleres Gráficos Lumen, Buenos Aires 1962, p. 129.


JORNADA DEL 5 DE JULIO


En la víspera, a la caída del sol y en el momento en el que el 7° RIP "24 de Mayo" retomaba la "Isla Cap. Cristaldo", los paraguayos levantarán otro Grupo a las órdenes del Capitán Plá, comandante del II/7° RIP "24 de Mayo", con esta última unidad, el escuadrón divisionario de la V DIP y 2 compañías de fusileros.

Este grupo recibirá la misión de retomar al día siguiente a primera hora, la posición de "Reducto" e iniciará enseguida su preparación aunque la noche del 4 al 5 será prácticamente de vigilia para ambos campos. Luego de una preparación de artillería a cargo del 2° GAP "Gral. Roa", limitada a 5 minutos de tiros y a 100 granadas de 105 mm con el objeto de economizar las reservas de proyectiles, los infantes se lanzarán al ataque con bayonetas y con granadas de mano, a las 3 de la mañana. Tres horas más tarde, "Reducto" estaba en sus manos al mismo tiempo que 1 oficial y 28 hombres hechos prisioneros, l  lanzallamas, 4 ametralladoras pesadas y 4 fusiles-ametralladoras abandonados.

Los ataques, principalmente bolivianos, continuarán contra las posiciones de la V DIP que soportará lo más difícil de la lucha. El 1° RCB "Abaroa" no sabrá sacar provecho de la presión ejercida sobre el adversario por los tanques del Capitán Brandt, llegando a alcanzar el claro que formaban la "Isla Ayala" y la "Isla Trébol", debiendo replegarse luego por falta de apoyo. Hacia las 18.00, un violento ataque boliviano contra toda una línea de defensa del 7° RIP "24 de Mayo" será rechazado luego de 1 hora y media de encarnizada lucha. (9)

En las horas que seguirán, el combate tomará un carácter más esporádico y de menor amplitud. Dos tentativas bolivianas contra la posición de "Reducto" serán rechazadas, ataques de los bolivianos que resultarán ineficaces contra una defensa paraguaya organizada, reforzada y más vigilante. Un nuevo ataque contra las posiciones del 7° RIP "24 de Mayo", lanzado a las 19.00 con efectivos más importantes y un fuego más nutrido que en las anteriores oportunidades será rechazado al crepúsculo.

Estigarribia escribirá en sus "Memorias" a propósito de los combates del 5 de julio que "...luego de una lucha de titanes que durará toda la jornada, los paraguayos llegarán a restablecer por completo sus líneas...". (10) Se supone que la moral de los bolivianos no debía ser muy buena luego de los fracasos y las pérdidas que habían sufrido.


(9) Sindulfo Barreto: "Nanawa: Sector de los Milagros", Editorial Litocolor, Asunción, 1985, p. 371-378 passim.


JORNADA DEL 6 DE JULIO


La tensión existente en los dos campos continuaba sin embargo manteniendo los espíritus a la espera de nuevos acontecimientos. Luego de una noche calma, un nuevo ataque será intentado por los bolivianos en el sector sur, para tratar de retomar la "Isla Cap. Cristaldo" en la que, como bien sabemos, reposaba todo el sistema de defensa de Nanawa/Pte. Eligio Ayala.

Este se iniciará a las 6 menos cuarto y será lanzado por el 3° RIB "Pérez", el 7° RIB "Azurduy" y el 7° RCB "Chichas" con el apoyo de 16 piezas de artillería, separándose los atacantes de los defensores al llegar al extremo norte donde había explotado la bomba subterránea el 4 de julio, para establecerse entre los 30 y 250 metros de la línea paraguaya principal.

Una violenta preparación de artillería no llegará a modificar las posiciones sobre esta línea, pero los bolivianos llegarán a introducirse en una zona donde la altura del pajonal les permitía estar resguardados. A las 8.00, el 7° RIB será atacado pero la artillería boliviana rechazará al adversario. Al final de la jornada, una parte de los bolivianos que habían participado del avance al alba, aprovechará este bombardeo para replegarse hacia sus bases de partida, dejando a la otra parte en espera de la noche para imitarlo, luego de haber efectuado una nueva y breve aparición sobre el campo de batalla.

Luego de tres días de combates muy duros para ambos bandos, la batalla de Nanawa/Pte. Eligio Ayala llegará a su fin. (11)

Para el General Kundt, ella no había tenido más resultado que decenas de muertos, centenas de heridos para ambos campos y el abandono o la destrucción de un material importante. A partir del 8 de julio, la lucha finalizará en el sector limitándose a intercambios de tiros de trinchera a trinchera, choques de patrullas y duelos de artillería.

El 6 de agosto, para conmemorar la fiesta nacional boliviana y distraer la atención del adversario, 1 escuadrón del 7° RCB "Chichas" se lanzará al ataque en el sector sur apoyado por los cañones de los Capitanes Cuéllar y Seleme. Una vez llegado a unos 50 metros de las trincheras adversarias, se desorientará antes de replegarse, luego del deceso en combate de sus dos oficiales, el Capitán Enrique Pantoja y el Subteniente Antonio Arambar.

Luego de este fracaso, el comandante boliviano sólo dejará delante de Nanawa/Pte. Eligio Ayala al 2° RIB "Sucre", al 7° RIB "Azurduy" y al 7° RCB "Chichas" en primera línea, y al 3° RIB "Pérez", al 41° RIB "Colorados" y al 1° RCB "Abaroa" en reserva, habiéndose las otras unidades que habían participado en los combates de julio dirigido hacia otros sectores de lucha. (12)


(10) Comisión presidida por Jorge Castillo Lagrave: "Memorias del Mariscal José F. Estigarribia", Intercontinental Editora, Asunción 1989, p. 99-100.

(11) General Genaro Espínola: "Evocación de la batalla de Nanawa", Revista de las FEAA. de la Nación, N° 170 de junio/julio 1959, Asunción 1959, p.108 121 passim.

(12) Roberto Querejazu Calvo: "Masamaclay, Historia Política, diplomática y militar de la Guerra del Chaco", 4º Edición, Editorial Los Amigos del Libro, Cochabamba- La Paz, 1981, p. 220.

 

 

 

 

 


 

CHACORE - GUERRA DEL CHACO (Fuente: Internet)


EXAMEN CRÍTICO DE LA SEGUNDA BATALLA

DE NANAWA /  PTE. ELIGIO AYALA


Este examen no diferirá en nada de aquel realizado a propósito de la batalla de enero pasado, pues las mismas causas reproducen generalmente los mismos efectos.

Tampoco esta vez ni crítica ni reproche alguno puede hacerse al Comandante paraguayo. El dispositivo adoptado por su adversario hacía que el 3° CEP no pudiera ser envuelto y sí pudiera replegarse luchando.

Su artillería participará activamente en la defensa del fortín, su infantería impondrá su dominio en el territorio y sus reservas permitirán restablecer las posiciones que eran destruidas, todo a pesar de la valentía y la obstinación demostrados por su adversario.

Como lo deja entrever el General paraguayo Juan Bautista Ayala, no se puede decir lo mismo con respecto al campo boliviano o más exactamente, sobre su Comandante en Jefe, el General Kundt.

Aunque la batalla no hubiera dado lugar a la concentración de grandes unidades, Kundt realizará un importante reagrupamiento de fuerzas. Su intención era, en efecto, como dice más adelante, destruir la posición de Nanawa/Pte. Eligio Ayala y llegar luego al río Paraguay para allí impedir la navegación y luego imponer la paz. Hará nuevamente el juego a sus adversarios procediendo a ataques frontales contra posiciones sólidamente fortificadas, olvidando una vez más que una posición defendida con firmeza es prácticamente intocable.

Su utilización masiva de la artillería causará más efectos que éxito sobre todo porque la práctica de fuego de relevo implica una técnica ardua que exige de parte de la infantería y de la artillería una gran precisión para que la primera no sea víctima de la segunda. Finalmente, para Juan Bautista Ayala, Kundt no disponía ni de suficiente reserva, ni de oficiales superiores capaces de explotar inmediatamente una situación momentáneamente favorable. Una maniobra de envolvimiento por el sur de Nanawa/Pte. Eligio Ayala no era aconsejable debido al número de las tuerzas bolivianas.

El ideal aunque irrealizable hubiera sido para Kundt atacar con un efectivo numeroso para estar en condiciones de lanzar una importante demostración frontal luego de lanzar por el cañadón al sudeste, 8 a 10.000 hombres conducidos por un jefe enérgico, siendo los efectivos que tenía en reserva también enviados a combate.

Pero el error más grande cometido por Kundt será, según Juan Bautista Ayala, haber dispersado sus fuerzas sobre toda la extensión del campo de batalla. Estima que, por el contrario, hubiera sido necesario asegurar el bloqueo de Nanawa/Pte. Eligio Ayala y lanzar sucesivamente el grueso de sus tropas contra Gondra, Alihuatá/My.

Ruperto Zenteno, Arce/G.R. de Francia, Boquerón e Isla Poí. Concluye diciendo que obstinándose contra Nanawa/Pte. Eligio Ayala, Bolivia perdía la guerra al mismo tiempo que dispersaba sus fuerzas. En su opinión, la batalla de Nanawa/Pte. Eligio Ayala ha sido un error sólo imputable a Kundt pues, agregará Juan Bautista Ayala remedando al Presidente Salamanca, la caída de la posición no hubiera sido más que "un golpe sobre el meñique de la mano izquierda..." y la guerra hubiera continuado en condiciones más favorables para los bolivianos. La maniobra más ventajosa para ellos en el momento, hubiera sido inmovilizar a Nanawa/Pte. Eligio Ayala con una acción frontal, simultánea al lanzamiento de una poderosa ofensiva que hubiera obligado a la defensa paraguaya a tener que combatir sobre 2 frentes. (13)

Como complemento de las observaciones de Juan Bautista Ayala, conviene señalar que, en el plano táctico, el ataque contra Nanawa/ Pte. Eligio Ayala llevaba a descuidar los combates en pleno desarrollo como a las ofensivas que hubieran podido ser lanzadas contra puntos que tenían gran valor en el plano estratégico aún siendo los menos defendidos. Para los combates en pleno desarrollo, el mejor ejemplo será el de la IV DIB que aunque disminuida en tropa, continuaba delante de Gondra; en cuanto a los otros considerados aún como una posibilidad, existía ante todo el ejemplo de Arce/G.R. de Francia.

Por otro lado, se llevará a cabo una utilización defectuosa de las nuevas armas que eran los lanzallamas, pues los soldados encargados de maniobrarlos harán fuego en los caminos y otras vías de acceso por las cuales trataban de avanzar los hombres viéndose así obligados a detenerse o al menos a verse retrasados.

En lo que concierne a los tanques, cuya superestructura podía romper cualquier obstáculo o barrera, éstos penetrarán en el pajonal pero, llegados al centro, serán frenados por algunos tiros de morteros y por el terreno barroso y, no pudiendo ni avanzar ni retroceder, se volverán objetivos perfectos para los tiradores que eran numerosos en las filas paraguayas (14).

Antes de concluir sobre la segunda batalla de Nanawa/Pte. Eligio Ayala, conviene volver sobre las pérdidas humanas y materiales que ella causará. Ellas no darán lugar a precisiones estadísticas pues, como otras veces, variarán muy sensiblemente de un campo al otro.

Con respecto a los bolivianos, las pérdidas serán con seguridad muy elevadas debido a la dureza del combate. Querejazu Calvo parece próximo a la verdad cuando cita un total de 2.000 muertos, heridos, prisioneros o desaparecidos de los cuales 12 oficiales muertos. Según Vergara Vicuña, estas pérdidas serán de alrededor de 1.000 hombres mientras que Mazacotte habla de 1.000 muertos y 3.000 heridos bolivianos, pero agrega que basa sus cifras en declaraciones hechas por prisioneros.

Para el campo paraguayo, el Coronel Carlos J. Fernández no cita cifras refiriéndose a la batalla en sí, sólo el número de muertos ocurrido en Nanawa/Pte. Eligio Ayala en julio de 1933 según las listas nominativas oficiales que alcanzan a 159 oficiales y soldados.

Calculando 3 heridos por cada muerto, estadística que según él es generalmente adoptada en los reglamentos de los principales ejércitos europeos, él evalúa en consecuencia, para el período de julio de 1933, los heridos en 447 individuos y el total general de pérdidas humanas en la batalla en 636 oficiales y soldados. (15).

En lo que se refiere a las pérdidas materiales de la batalla, los únicos datos son suministrados por los comunicados oficiales paraguayos del 6 de julio y los N° 215, 216 y 217 del 6 y 7 de julio.

Ellos confirman 2 tanques destruidos y 1 lanzallamas, 4 ametralladoras pesadas, 10 ametralladoras livianas, 16 fusiles-ametralladoras y 450 fusiles, botín que parece demasiado pequeño considerando el número de pérdidas humanas anunciada.

Con su victoria en Nanawa/Pte. Eligio Ayala, el Paraguay comenzará a retomar la iniciativa de la lucha en la mayoría de los sectores de combate.

Por otra parte y en la misma época, tal vez sin que hubiera existido relación de causa y efecto, la Argentina decidirá cerrar a los beligerantes el acceso a las áreas de desembarque, playas de la margen derecha del río Pilcomayo que marcaba la separación entre el territorio argentino del Chaco Central y el Paraguay. Para este último esta decisión no acarreará ninguna consecuencia, pues desde el inicio de las hostilidades y hasta el final, la Argentina continuará con sus envíos mensuales de trigo, municiones, armas, así como 6.000 tanques de combustible y 4.000 toneladas de fuel-oíl que el ejército necesitaba.

Por el contrario, el embargo argentino incomodará especialmente a Bolivia, una parte de cuyo ejército defendía la zona delimitada por el triángulo de fortines D'Orbigny - Camacho/Mcal. José F. Estigarribia - Ballivián/My. Alberto Gardel a los que la mayor parte de su reabastecimiento en víveres (provenientes del extranjero y en especial de Europa) y en combustible le llegaba sobre todo por el pequeño puerto de Irigoyen.

A partir de ese momento le será necesaria una revisión de la organización del transporte de víveres y de materiales y hacerlos llegar por Villa Montes. Lo que exigirá un cierto tiempo durante el cual las unidades que nada podían conseguir en su zona de destino, sufrirán de desnutrición e incluso de hambre antes de que la nueva organización fuese puesta en marcha. A aquéllos que atraían la atención sobre la urgencia de resolver el problema si se quería evitar el relajamiento moral y la desbandada de las unidades, el Presidente Salamanca se limitará a responder que "las deficiencias del reabastecimiento provienen de las obstrucciones y obstáculos puestos por el gobierno argentino so pretexto de neutralidad. Hacemos esfuerzos por reabastecer al ejército desde el interior del país y desde el Pacífico a través de toda Bolivia y para el efecto hemos comprado un nuevo lote de 160 camiones......” Luego, cuando la tesis boliviana ganará terreno entre los miembros de la Sociedad de Naciones, la Argentina temerá que ella saque provecho de esta situación para denunciar su doble juego. El Canciller argentino Saavedra Lamas, del que ya hemos indicado los estrechos lazos que lo unían a los industriales y ganaderos argentinos instalados en el Chaco, amenazará a Bolivia con la ruptura de las relaciones diplomáticas entre los dos países en el caso que Bolivia diera lugar a su intención. (16)


(13) General Juan B. Ayala: "Las batallas de la Guerra del Chaco a la luz de los principias de guerra", Ediciones EL LECTOR, Asunción 1984, p. 101-107.

(14) Julio C. Saracho: "Una ráfaga en la Guerra del Chaco", Empresa Editora Urquizo, La Paz 1980, p. 83.

(15) Carlos J. Fernández; op. cit., Tomo III, p. 141.

(16) Querejazu Calvo, op. cit., p. 182-184.


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LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL

(1932-1935) - TOMO VI y VII

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA

Traducción para este volumen

CRISTINA BOSELLI - ANA MARÍA CÁCERES - LAURA CLOSS -

MARÍA EDY DE EGEA - JUANA DE EGEA - ANGELA FERREIRA -

MARTA GIMÉNEZ - MARINA SOERENSEN

(Bajo la coordinación de CRISTINA BOSELLI)

 

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA 1999,

Editorial El Lector

Telefax: 498 384 (Asunción)

Diseño de Tapa: Ca'avo-Goiriz

Compaginación y Armado de Página: Fátima Benítez

Tirada: 1.000 ejemplares

ISBN 99925-51-91-7

Hecho el Depósito que marca la Ley 94

Impreso en el Paraguay - Printed in Paraguay

Asunción, 2000 (469 páginas)

 




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LA GUERRA DEL CHACO (PARAGUAY - BOLIVIA) AÑOS 1932 - 1935

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