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ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA

  UNA GUERRA DESCONOCIDA: LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL (1932-1935) - TOMO VI y VII - ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA / OFENSIVA PARAGUAYA Y DESASTRE BOLIVIANO


UNA GUERRA DESCONOCIDA: LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL (1932-1935)  - TOMO VI y VII - ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA / OFENSIVA PARAGUAYA Y DESASTRE BOLIVIANO

UNA GUERRA DESCONOCIDA:

LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL

(1932-1935) - TOMO VI y VII

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA

Traducción para este volumen

CRISTINA BOSELLI - ANA MARÍA CÁCERES - LAURA CLOSS -

MARÍA EDY DE EGEA - JUANA DE EGEA - ANGELA FERREIRA -

MARTA GIMÉNEZ - MARINA SOERENSEN

(Bajo la coordinación de CRISTINA BOSELLI)

 

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA 1999,

Editorial El Lector

Telefax: 498 384 (Asunción)

Diseño de Tapa: Ca'avo-Goiriz

Compaginación y Armado de Página: Fátima Benítez

Tirada: 1.000 ejemplares

ISBN 99925-51-91-7

Hecho el Depósito que marca la Ley 94

Impreso en el Paraguay - Printed in Paraguay

Asunción, 2000 (469 páginas)

 

 

 HISTORIA PARA EL PARAGUAY 

Este quinto volumen de UNA GUERRA DESCONOCIDA es también el último. El cierra el ciclo histórico de la guerra del Chaco con una precisión en el detalle, una preocupación por lo exhaustivo y un aplomo en el juicio que prolongan la gran tradición de la historiografía clásica, la que pretende sacar su legitimidad de la objetividad de la descripción, de la neutralidad del relato, del respeto de la cronología, de la exactitud de los hechos y del encadenamiento riguroso de las causas y de los efectos.

HISTORIA NARRATIVA que nos hace creer que ignora los desarrollos más recientes de la disciplina, especialmente de esta historia transversal, nutrida con el aporte de diversas ciencias humanas, cuya sistematización es debida en Francia a la famosa Escuela de los Anales, que ha formado desde hace medio siglo a la mayoría de los historia-dores contemporáneos.

Pero creer esto, sería olvidar que la historia contemporánea de las costumbres y de las mentalidades se ha construido sobre el terreno de la historia clásica que, antes de la otra, había analizado, desmenuzado e interpretado los hechos en su desarrollo y en su encadenamiento. La historiografía paraguaya merece aún afirmar y enriquecer ese terreno para pasar mejor a otro abordaje que aún queda por realizar.

Se sobreentiende que los análisis de Ange-François Casabianca son de su exclusiva responsabilidad. No olvidemos que se trata de una tesis, y que en tal carácter expresa una posición y una interpretación que buscan restituir la verdad de la historia. Como toda verdad, dará lugar a la crítica, hasta podrá ser discutida, afirmando su validez cuanto más sepa resistir a esta confrontación y enriquecer el debate.

Esta publicación monumental, cine debe tener un sitial entre las obras fundamentales sobre el Paraguay, podría constituir un ejemplo y, por qué no, una primera etapa, con miras a crear una colección de libros de referencia, primeramente redactados en el exterior por investigadores extranjeros, y que aportarían, por su traducción y su publicación en el Paraguay, una contribución esencial al conocimiento de este país. Esto permitiría suscitar trabajos científicos inéditos, nuevas investigaciones, una comprensión mejor afirmada de las realidades pasadas y presentes del Paraguay, tanto al interior como al exterior del país. De este modo podría consolidarse una investigación paraguaya en ciencias sociales, cuyo foco está llamada a ser la universidad, y establecerse un diálogo fructífero entre investigadores nacionales e investigadores extranjeros.

Este es el deseo que ha animado este proyecto.

Daniel LEFORT

Consejero de Cooperación y de Acción

Cultural Embajada de Francia

 

CHACORE - GUERRA DEL CHACO (Fuente: Internet)

 

 

 

ÍNDICE - VOLUMEN VI Y VII 

 

CAPÍTULO XIV:

REDUCCIÓN DEL ESPACIO DE LA LUCHA POR LOS PARAGUAYOS

 

1º PARTE: DEL ARMISTICIO A LA BATALLA DE CAÑADA EL CARMEN (ENERO-JUNIO 1934)

- Creación del Tercer Ejército Boliviano

- Reorganización de las fuerzas paraguayas 

- Acciones de P. Quintana, Magariños/Tte. Manuel Cabello, La China/Cap. Dr. Mario Mazzei (7-1-34 y abril 34) 

- Nuevos repliegues bolivianos 

- Batalla de Cañada Tarija/Tte. Valinotti (22-27 marzo) 

- Combate de Cañada Strongest-Cochabamba/Esperanza (19-25 de mayo) 

- Segunda ofensiva paraguaya (20 mayo-17 julio)

- Primera batalla de Ballivián/Mayor Alberto Gardel (mayo junio)

- Combate de El Condado y Ballivián (julio-agosto) 

 

2°PARTE: DE EL CARMEN / CAP. LEONARDO BRITOS A IBIBOBO/CAP. EUGENIO AYALA VELÁZQUEZ (25 JULIO - 31 DICIEMBRE 1934) 

- Ofensiva de los paraguayos hacia el Norte (27 de mayo-10 de julio)       

- Batalla de El Carmen/Cap. Leonardo Britos (28 mayo - 30 agosto

- Acción paraguaya en el Chaco del noreste (1927-1934)

- 2° Fase de la batalla de El Carmen/Cap, Leonardo Britos (1/9 - 16/11)

- Combates de Cañada Chile y Picuiba/Nueva Asunción (julio - agosto)

- Combate de Carandaiti - Pozo del Burro (agosto - septiembre) 

- Combate de Algodonal - La Rosa (septiembre)

- Combate de Carandaiti - Pozo del Burro (septiembre - noviembre)

- Reconquista de Picuiba/Nueva Asunción por los bolivianos (20 noviembre)

- Caída de El Carmen/Cap. Leonardo Britos y Ballivián/Mayor Alberto Gardel (14-17 noviembre 1934)

- Combate de Algodonal

- Reconquista de Picuiba/Nueva Asunción por los bolivianos

- Término del combate de El Carmen/Cap. Leonardo Britos (16 noviembre)

- Caída de Ballivián/Mayor Alberto Gardel

- El «Corralito de Villa Montes»

- Período de ofensivas paraguayas (agosto - diciembre)

- Operaciones del Cuerpo de Caballería boliviano de Toro

- Contraataque boliviano en Carandaiti - Pozo del Burro

- Victoria boliviana de Villazón/Sargento Rodríguez-Irendagüe 

- Retorno de los paraguayos a Picuiba/Nueva Asunción

- Repliegue boliviano de Ballivián/Mayor Alberto Gardel 

- Desastre boliviano en Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay.

- Últimos combates de 1934.

- Batalla de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez

 

CAPÍTULO XV

 COMBATE POR LA CORDILLERA Y OFENSIVA FINAL

 

1° PARTE: COMBATE POR LA CORDILLERA (1 DE ENERO - 23 DE ABRIL DE 1935)

- Situación general a fines de 1934

- Fuerzas en presencia a mediados de enero de 1935

- Batalla general de Villa Montes (11 de enero al 23 de marzo) 

- Caída de Santa Fe y de Carandaiti (18 de enero)

- Nuevo dispositivo boliviano

- Acción de Ñancorainza (6 a 11 de febrero)

- Batalla de Camatindi (6-12 de febrero)

- Segunda fase de la batalla de Villa Montes

- Ocupación del Izozog por los paraguayos

- Batalla de Charagua (25 de marzo-16 de abril)

- Continuación de las operaciones en Villa Montes

- Ofensiva boliviana al norte (20 de marzo-21 de abril)

 

2° PARTE: OFENSIVAS RECÍPROCAS Y FIN DE LA GUERRA DEL CHACO

- Ofensiva boliviana y reacción adversaria 

- Ofensiva del río Parapetí y sobre Charagua (20-28 de abril)

- Santa Fe y Pozo Blanco (2-17 de mayo)

- Actividades del 3° Cuerpo de Ejército boliviano

- Combate de Pozo de Tigre (4-5 junio)

- La "Compañía Especial del Sacrificio"

- Batalla de Pozo de Tigre (1-7 junio)

- Batalla de Pozo de Bárbaro (9-14 de junio)

- Cese de las hostilidades (14 de junio de 1935)

 

 

 

CHACORE - GUERRA DEL CHACO (Fuente: Internet)

 

  

OFENSIVA PARAGUAYA Y DESASTRE BOLIVIANO

EN IRENDAGÜE/GRAL. EUGENIO A. GARAY

(6 - 11 DICIEMBRE)

 

Hemos dicho anteriormente que, a partir del 6 de noviembre, los bolivianos del 4° RCB 'Ingavi" pertenecientes al Destacamento Ayoroa que operaban en la zona de Villazón/Sgto. Rodríguez próxima a la de Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay habían llegado a interceptar el camino de La Rosa a Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay y a sobrepasar este último punto unos 5 kilómetros en dirección al sur, obligando a los paraguayos a abrir, a partir de una «picada» que partía de Villazón/Sgto. Rodríguez, un elemento para evitar el cerco. La operación finalizará el 10 con un éxito boliviano, parcial no obstante, pues las dos Divisiones que se beneficiarán con él llegarán a evitar ser acorraladas mientras que, compensados de alguna manera, los bolivianos se apoderarán el 20 de noviembre de la base fortificada de Picuiba/Nueva Asunción.

Pero tal como el Estado Mayor del Ejército argentino lo había señalado al de Asunción, la situación en el frente del Chaco se encontraba para ambos beligerantes sensiblemente modificada con respecto a la de los 6 meses anteriores. Este cambio concernía sobre todo a las tropas bolivianas, según las cuales el Coronel Toro continuaba aprovechándose de la debilidad del General Peñaranda para imponer sus puntos de vista y concepciones de las futuras acciones. Es así que se había vehementemente opuesto a que al Coronel Bilbao Rioja y a su 2° CEB se le confiara el rol principal en una ofensiva contra 27 de Noviembre cuya ejecución terminará siendo compartida por el 2° CEB y el Cuerpo de Caballería y, un poco más tarde también se opondrá a la nominación del Coronel Bilbao Rioja al puesto de Jefe de Estado Mayor General. Algunos acusan a Toro de haberse hecho «democráticamente» elegir General en Jefe por el Ejército, lo que de hecho ocurrirá luego de la guerra.

El combate iniciado el 7 de diciembre para Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay será un desastre total para los bolivianos y, en el plano técnico, una realización perfecta y al mismo tiempo una gran proeza para los paraguayos.

Los elementos bolivianos a las órdenes del Coronel Toro se encontraban repartidos en tres grupos de fuerzas desiguales y otros tantos centros de agrupamiento con miras a la acción. La Comandancia tenía su sede en Carandaiti con los Servicios del Estado Mayor de los cuales, según se decía, la vida de fiestas y tragos no tenía nada en común con la de los puestos lejanos a ella. Al Norte de Carandaiti, a 100 Km. de distancia, se encontraba el 2° centro de agrupamiento Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay en el corazón de una zona de arbustos y suelo estéril donde se encontraban 5 pozos de agua potable que permitían asegurar el abastecimiento de todo el ejército, de lo que Estigarribia se enterará durante una inspección a las diferentes unidades. Finalmente, el tercer grupo que estaba constituido por las tropas del Cuerpo de Ejército N° 2 y de la VII DIB situadas a lo largo de un frente de 160 kilómetros instalado entre Carandaiti y Picuiba/Nueva Asunción.

Al inicio de la lucha por Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay, en un primer momento, escribe el General boliviano Félix Tabera, el Cuerpo de Caballería y los dos Regimientos de la VII DIB que lo reforzaban tomarán medidas para poder maniobrar en cualquier momento y ejercer una defensa eficaz contra las fuerzas que buscaban prohibirles el acceso del Sur y las Grandes Unidades recibirán instrucciones bien precisas al respecto. El grupo Arteaga se concentrará en la extremidad Norte de una «senda» que iba a La Faye/Tte. 1º Juan Echauri López, establecerá posiciones defensivas orientadas hacia el sur sobre un frente de 6 kilómetros y tratará de entrar en contacto con la VII DIB. Esta se agrupará a 8 kilómetros al Sur de la «picada» que unía Puesto Central con La Faye/Tte. 1° Juan Echauri López, debiendo además instalar fuertes posiciones defensivas de 3 a 6 kilómetros de extensión en el camino que iba a Picuiba/Nueva Asunción hacia el norte y quedaría en contacto con el Grupo Arteaga en el ala derecha y con el 3° RCB "Chuquisaca" en el ala izquierda. La 1º DCB tendría al 3º RCB "Chuquisaca" en la «picada»» que iba a La Faye/Tte. 1° Juan Echauri López y al 4°RCB "Ingavi" en la extremidad sur del sector donde debía quedar en contacto con la VII DIB en el ala derecha y el 20º RCB "Cochabamba" y el 5º RCB "Gral. Lanza" en el ala izquierda; la misión principal del 5º RCB "Gral. Lanza" debiendo ser cubrir el ala izquierda de la II DIB. Esta última se concentraría entre el ala derecha del 5º RCB "Gral. Lanza" y el ala izquierda del 6° RCB "Castrillo" con frente al sur y al sudeste sobre una extensión de 4 kilómetros debiendo mantener contacto con el 5° RCB "Gral. Lanza" y el 1° RCB "Abaroa". Finalmente el 7° RCB "Chichas" se instalaría en Picuiba/Nueva Asunción como reserva a disposición de la Alta Comandancia. La escuadrilla de aviación destinada a las unidades terrestres cooperaría cotidianamente en función de las necesidades con la acción de las tropas. El Batallón de Ingeniería construiría todas las picadas de acceso a los puntos de reabastecimiento de las unidades a partir de la «picada» de circulación N° 1; la Sub-intendencia del 1º CEB que se encontraba en Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay donde se reabastecían todas las unidades y cada Regimiento recibirían del Batallón del Tren, 5 camiones para asegurar sus desplazamientos.

El General boliviano Félix Tabera, que reproducirá integralmente en su libro la Orden N° 9-34-C del Cuerpo de Caballería boliviano, ha escrito que las minucias y los detalles que ésta contiene tienen como único objetivo ocultar las concepciones obscuras de su autor en materia de acción operativa, testimonio que será reportado sin ser discutido. Tabera adelanta además que, la ausencia total de iniciativa en la conducción del Cuerpo de Caballería proviene de las instrucciones de Toro y hará que, en definitiva, el mismo llegue a confiar su aplicación a simples responsables de pequeñas unidades para ocultar mejor sus importantes errores de carácter técnico. Esta aseveración parece un poco exagerada, pues cualesquiera que hayan sido sus defectos, Toro había demostrado hasta ese momento y en diversas ocasiones, sus cualidades de técnico del combate (13).

Según sus comunicados oficiales de los primeros días de diciembre, enumerados 533 del 5, 534 del 6 y 535 del 7, los paraguayos se apoderarán sucesivamente en la zona examinada, de la línea de fortines Iriguarenda-Puesto Algodonal/Carosi-Las Vacas el 5, Cururenda/Cabo Ortiz el 6 y Samaihuate el 7.

Como se menciona antes, el Cuerpo de Caballería de Toro que era entonces la única Gran Unidad boliviana con capacidad ofensiva, se encontraba en una situación estratégica extremadamente vulnerable. Esta vulnerabilidad resultaba del hecho de encontrarse a 160 kilómetros de su Cuartel General de Carandaiti y de depender para su reabastecimiento de agua de los pozos de Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay a unos 100 kilómetros del Cuartel General, sin disponer en ninguno de los dos casos de suficientes medios de transporte y estando a 120 kilómetros por delante de la línea general de defensa boliviana que se encontraba resguardada por otras unidades encargadas de la defensa de los sectores sur y central. A estas diferentes críticas, se agregaba la de que las tropas de Toro estaban fatigadas y próximas al desfallecimiento, faltas de un abundante abastecimiento y de elementos de transporte suficientes para permitir relevos parciales que aseguraran un verdadero descanso. Por otra parte, la configuración del terreno que ocupaba el Cuerpo de Caballería no presentaba ningún obstáculo, lo que facilitaba un masivo avance del adversario en dirección norte, donde el Cuerpo de Caballería estaría en condiciones de replegarse en cualquier lugar.

Para Toro el envío del Cuerpo de Caballería al sector de Carandaiti-Santa Fe en la caída de Ballivián/Mayor Alberto Gardel y en la derrota de El Carmen/Cap. Leonardo Britos, era un error, pero declarará al concluir su discurso que entre replegar el Cuerpo de Caballería por razones estratégicas y el temor de perder su popularidad entre las masas y tropas, prefería quedarse en Carandaiti lo que lo conducirá a una absurda pasividad.

Ante la amenaza que se presentaba de parte de los paraguayos, Toro decidirá a través de una Orden del 6 de diciembre, instalar las tres Grandes Unidades de su CCB en otros tantos nudos separados en lugar de colocarlos sobre una línea continua, lo que agravaría su situación facilitando las infiltraciones entre sus posiciones. Irendagüe/ Gral. Eugenio A. Garay eran ciertamente, por sus pozos de agua potable, el pívot sobre el cual reposaba todo el dispositivo del Cuerpo de Caballería, disponiendo de excelentes fortificaciones establecidas en círculos, pero estas fortificaciones no se encontraban defendidas más que por unos 200 hombres, relevados por cierto entre enfermos y heridos recuperados, mientras otras fuentes hablan de 400 hombres para la defensa de la fortificación.

Teniendo en cuenta lo anterior, el plan del Comandante del 2° CEP preverá un ataque frontal del 2° Regimiento de Zapadores Gral. Genes en el camino de La Faye/Tte. 1° Juan Echauri López-Picuiba/ N. Asunción que sería apoyado por el tercer GAP «Cnel. Pedro Hermosa».

La División de Reserva General paraguaya efectuaría un envolvimiento por el este para interceptar el camino Picuiba/N. Asunción-El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long y el de 27 de Noviembre/Aspirante Gabino Mendoza.

La VI DIP efectuaría un cerco por el oeste con el objeto de interceptar el camino anteriormente mencionado y la VIII DIP, cuyo rol sería preponderante, partiría de Puesto Estrella hacia Irendagüe/ Gral. Eugenio A. Garay luego interceptaría el camino de El Cruce/ Loma Vistosa-Mr. Long a 27 de Noviembre/Aspirante Gabino Mendoza, para unirse a la División de Reserva General paraguaya. Finalmente la 14° RIP "Cerro Corá" actuaría desde Ingavi/Cap. Pablo Lagerenza contra 27 de Noviembre/Asp. Gabino Mendoza y el destacamento de Duarte Sosa cubriría la «Picada Alvarenga» en Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay. El Estado Mayor paraguayo suponía que este plan no dejaba a los bolivianos otra opción que la de rendirse o morir de sed y conducía a la destrucción de su Cuerpo de Caballería, lo que acarrearía para ellos consecuencias irreversibles.

Las tropas bolivianas destinadas a la defensa, que se elevaban a un total de 12.318 hombres, estaban repartidas entre una Unidad de Comando y tres Divisiones, las I y II DCB de Caballería y la VII DIB de Infantería. La Unidad de Comando del Cuerpo de Caballería de 1.824 hombres en total, comprendía el 20° RCB "Cochabamba" de 1.142 hombres, el Escuadrón Divisionario de 341 y la Batería Quiroga de 341 hombres también. La I DCB de 2.264 hombres estaba formada por el 3° RCB "Chuquisaca" de 1.008 hombres, el 4° RCB "Ingavi" de 1.119 y el GAB Monje de 137 hombres; la II DCB de 4.887 hombres comprendía el 1° RCB Abaroa de 1.125 hombres, el 5°RCB "Gral. Lanza" de 1.036, el 6°RCB "Castrillo" de 1.610 y el 7° RCB "Chichas" de 1.116, finalmente, la VIII DIB contaba con 3.343 hombres con el 1° RIB "Jordán" de 1.764 hombres y el 18°RIP "Montés" con 1.579.

Según el Coronel boliviano Díaz Arguedas, el Comando paraguayo había decidido reportar la ofensiva contra Picuiba/N. Asunción del 2° CEP que tenía en mente y que debía anticipar aquella contra Camacho/Mcal. José F. Estigarribia de parte de los bolivianos. Con miras a esta ofensiva contra Picuiba/N. Asunción, el disponía en el sector de 4 Divisiones de Infantería de 3.000 hombres cada una, es decir unos 12.000 hombres en total, conformando la I DCP con el 3° RIP "Corrales", el 20 RCP "Cnel. Toledo" y el 4° RCP "Aca Carayá"; la VI DIP con el 2° RIP "Ytororó", el 5°RIP "Gral. Díaz", el 8° RIP "Piribebuy" y un GAP; la VIII DIP con el 16 RIP "Mcal. López", el 17° RIP "Yataity Corá", el 18° RIP "Pitiantuta" y el RIP Batallón 40; finalmente la IX DIP con el 15°RIP "Lomas Valentinas", el 1° RCP "Valois Rivarola", el 7° RCP "Grupo San Martín" y el 4° Regimiento de Ingeniería "Aquidabán",

El primer movimiento paraguayo en la ofensiva contra Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay será efectuado bajo una torrencial lluvia el 4 de diciembre a mediodía por el 14° RIP "Cerro Corá", uno de cuyos batallones dejará Ingavi/Cap. Pablo Lagerenza en dirección a 27 de Noviembre/Asp. Gabino Mendoza, puesto de vanguardia situado a una distancia de 70 kilómetros, mientras que la aviación paraguaya limpiaba el sector de Picuiba/N. Asunción desde su ala norte a Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay y hasta los caminos y las sendas susceptibles de ser amenazadas desde el oeste de la dirección que tomaría la VIII DIP.

Esta Gran Unidad será la clave y el elemento primordial del éxito de la operación que se iniciará el 4 de diciembre. Ella estaba comandada por el Coronel Eugenio A. Garay, oficial más antiguo que sus pares en edad, pues tenía alrededor de 60 años en el momento de los hechos. Formado militarmente en Chile, había entrado al ejército nacional a principios del siglo y había sido enviado en misión a Europa de 1908 a 1911, luego había sido suspendido del ejército de 1912 a 1933 con el Grado de Teniente coronel. Retomará el servicio en el momento de la guerra del Chaco. Se distinguirá especialmente en la batalla de Campo Vía a la cabeza de la VIII DIP, luego en la batalla de El Carmen/Cap. Leonardo Britos, pues la Gran Unidad que comandaba destruirá sucesivamente la División de Reserva boliviana del Coronel Zacarías Murillo y la X DIB. Luego será enviado por su Alta Comandancia a unos 70 kilómetros con miras a la captura de Irendagüe al que el Estado Mayor le dará su nombre luego de la caída de esta posición, para la cual incitará a sus tropas diciéndoles en el momento de atacar: «No mueran todavía, hijos míos, les pido sufrir dos horas más para que vayamos todos juntos a morir por Irendagüe. (14).

Al término de la primera jornada de marcha, la VIII DIP hará un alto en el punto llamado Alvarenga, luego se detendrá hasta la noche del 6 de diciembre esperando recibir su provisión de agua potable. Retomará su ruta durante la noche con la esperanza de alcanzar su objetivo en 7 u 8 horas, mientras que el 14° RIP "Cerro Corá" continuaba su marcha hacia 27 de noviembre/Aspirante Gabino Mendoza bajo una fuerte lluvia, y mientras que la VI DIP y la División de Reserva paraguaya se preparaban a atacar el 7 al alba y la aviación boliviana atacará en varias ocasiones la Picada Alvarenga. El 7, la División de Reserva General entrará en contacto con el adversario con 2 Regimientos, la VI DIP se apoderará de camiones luego de que ella rompiera la línea principal de defensa del 5° RCB "Gral. Lanza" y rechazará de Alvarenga a un Escuadrón del 3° RCB "Chuquisaca" cuyo Comandante resultará muerto. El 8 en la mañana, la VIII DIP anunciará al Comandante del 2° CEP que se había apoderado de Irendagüe al que, como ya se ha mencionado, se le otorgará el nombre de su vencedor, el Coronel y luego General Eugenio Alejandrino Garay.

La marcha de la VIII DIP hacia Irendagüe será indudablemente una de las acciones más atrevidas de la Guerra del Chaco. La VIII DIP llegará a ella al precio de marchas forzadas, del asalto, de los obstáculos en su ruta, de las ametralladoras adversarias, incluso contando solamente con algunos centenares de hombres. Se sabrá luego que los 3 Regimientos que constituían la VIII DIP formarán en la noche del 5 de diciembre una columna de asalto. Esta columna librará un encarnizado combate para apoderarse de un objetivo situado a unos 60 kilómetros, luego de haber marchado toda la noche anterior a través de una tupida selva guiándose por medio de brújulas. Cada hombre había recibido al partir una ración de víveres para 3 días, 4 litros de agua potable y municiones para 6 horas de intenso combate. La maniobra para la columna encargada del ataque de la posición consistirá en rodear el flanco derecho de las posiciones bolivianas de Picuiba/NuevaAsunción cayendo por sorpresa sobre Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay, mientras que las otras columnas alcanzaban posiciones vecinas adversarias siguiendo itinerarios fijados de antemano; estando el resultado de la batalla general estrictamente en función del respeto a las órdenes recibidas.

Los defensores paraguayos deberán entonces marchar toda la noche sin detenerse hasta las 4 de la mañana siguiente, cuando abandonarán la selva para atravesar un campo abierto de 6 kilómetros de extensión, travesía durante la cual sólo se beneficiarán con una media hora de oscuridad.

A pesar de la fatiga, las columnas avanzadas continuarán en los caminos que los verán enfrentarse a los puestos avanzados bolivianos y llegar a menos de 1.000 metros del fortín contra el cual se lanzará un asalto con bayonetas. Tomados por sorpresa, los bolivianos se darán a la fuga o se rendirán y, luego de una sorprendente calma de 4 horas, retornarán el ataque con su infantería y su artillería en diferentes puntos y en tres direcciones sin interrupción hasta la una de la mañana siguiente.

La batalla que se había extendido hasta El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long a 15 kilómetros al sudeste finalizará en Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay con la rendición del resto de los efectivos bolivianos del sector. Pero junto a la batalla y sus desaciertos para el campo boliviano se desarrollará un verdadero drama humano, causado ante todo por la ignorancia total de Toro acerca del terreno en el que debía actuar y de las necesidades de sus hombres, lo uno como lo otro a consecuencia de que se encontraba alejado del frente que no había estudiado con anterioridad.

En efecto, al enterarse de la marcha de la VIII DIP hacia Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay, no había tenido en cuenta la dificultad que ésta podía presentar, pues había pensado que sólo se trataría de un simple golpe al que con un mínimo esfuerzo podría anular, mientras que así como lo describe David H. Zook, autor americano de una obra sobre la guerra del Chaco, «la maniobra de Irendagüe será la más bella de la carrera de Estigarribia», que la compara con la del ejército británico en Palestina en octubre de 1917, con la toma de Beersheba, que se producirá al inicio de la caída del Imperio Otomano. (15).

Desprovistos de agua potable para apaciguar su sed, sufriendo al mismo tiempo un calor insoportable, los bolivianos no tardarán mucho en desfallecer. Si Toro, que probablemente jamás había sufrido realmente, estaba lejos de preocuparse por esto en su puesto de Comando de Carandaiti donde nada debía faltar, sus dos adjuntos directos, el Teniente Coronel Félix Tabera y el Mayor Rodolfo Flores se daban perfectamente cuenta de la gravedad de la situación y lo hostigarán para que dé la orden de repliegue hacia El Cruce/Loma Vistos a-Mr. Long, a 15 kilómetros al sur de Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay, donde habían encontrado 5 pozos de agua potable. Aunque la orden de repliegue será dada al Cuerpo de Caballería el 8 de diciembre, Toro ordenará al mismo tiempo, ese mismo día, a la 1º DCB cooperar con la VII DIB en un ataque a Irendagüe por el sur y a la II DCB establecerse sólidamente en las posiciones fortificadas de El Cruce/Loma Vistos a-Mr. Long. No se había dado cuenta o no quería hacerlo de que el calor excepcionalmente elevado de la jornada traerá consigo un creciente número de insolaciones, de lo que sí se daban perfectamente cuenta los responsables provisorios de las Unidades quienes sustituían a los titulares que se encontraban en el Cuartel General o en servicio en otro sitio. Los responsables provisorios estimarán que, en el giro tomado por la situación, un ataque del adversario no haría más que beneficiarlo con el tiempo suficiente para acabar definitivamente con el repliegue de los bolivianos hacia 27 de Noviembre/Aspirante Gabino Mendoza. Se harán cargo entonces por sí mismos de pasar por encima de las órdenes de Toro, lo desobedecerán y se replegarán en la mayor medida posible y con la mayor urgencia hacia 27 de Noviembre/Aspirante Gabino Mendoza y alcanzarán las riberas del río Pilcomayo y Carandaiti para evitar el aniquilamiento del Cuerpo de Caballería boliviano. Más tarde, Toro y aquellos de sus Comandantes titulares que se encontraban ausentes en el momento de las operaciones por motivos de salud u otros, se creerán con derecho a criticar con vehemencia en Carandaiti, el comportamiento de sus reemplazantes reprochándoles la importancia de las pérdidas sufridas en una retirada demasiado precipitada en su opinión. Toro llegará aún más lejos, agregando que si sus órdenes hubieran sido cumplidas, las pérdidas de hombres y armas habrían sido evitadas, pues se encontraba anclado en su falsa opinión optimista de la situación, que ya la tenía al inicio de los hechos.

Será recién el 8 de diciembre al alba que Toro resolverá dar, por intermedio del Teniente coronel Ichazo, la orden de repliegue del Cuerpo de Caballería hacia El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long, que llegaba no obstante demasiado tarde. La 1º DCB, dirigida provisoriamente por el Mayor Rodolfo Flores, debía realizar un movimiento por el camino más corto para atacar Irendagüe desde la dirección sudeste, la II DCB, guiada por el Teniente coronel Félix Tabera, también a título temporal, se replegaría por un camino de Picuiba/Nueva Asunción a El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long y ocuparía en tres direcciones, sudeste, sur y sudoeste la posición anterior y los caminos que conducían a Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay y a 27 de Noviembre/Asp. Gabino Mendoza y cooperaría con la VII DIB en el ataque contra Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay, para el cual las unidades regimentarías serían transportadas en camiones con la ayuda del 7° RCB "Chichas". Pero este plan no podrá ser aplicado debido a la presión ejercida por el adversario, a la presencia de grandes «claros» entre las unidades y a la interceptación de ciertos caminos. Lo que Toro interpretará como un rechazo de obedecer de parte de los Jefes de las Unidades intermedias, mientras que las posiciones de estos últimos se encontraban alejadas de El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long unos 30 kilómetros y unos 50 de Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay y sobre todo, ellas operaban sólo con media ración de agua como único alimento y con un calor que extenuaba a estos hombres que habían llegado a alcanzar El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long. Estas tropas se encontrarán, el 8 de diciembre, totalmente privadas de agua potable desde dos días antes, a pesar de las previsiones de Toro al respecto, enviadas por panfletos aéreos, y con una completa imposibilidad física de moverse. Por todos estos motivos, ambos responsables interinos tomarán la decisión de no llevar a cabo las órdenes de Toro y establecer sus tropas, que colocarán a partir del 9, sobre la línea que iba de Algodonal a Pozo de Burro. La lentitud de los movimientos de la División de Reserva General paraguaya, encargada de interceptar el camino de repliegue de los bolivianos, hará que su maniobra de cerco termine en un fracaso. Mientras, la Caballería paraguaya se apoderará el 11 de 27 de Noviembre/Asp. Gabino Mendoza. Por el contrario, la Artillería de los bolivianos en particular sus piezas pesadas, podrá ser transportada a la retaguardia de sus líneas.

Será recién el 11 de diciembre al alba que los paraguayos sabrán de los terribles efectos causados por la sed en las filas del Cuerpo de Caballería boliviano y que numerosos soldados enemigos, debido a la sed y al abandono de sus superiores, erraban a lo largo y a ambos lados del camino de 27 de Noviembre/Asp. Gabino Mendoza a El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long, en el que más de 1.000 de ellos ya habían sido recibidos al mismo tiempo que numerosos materiales, de los cuales 10.000 obuses de mortero. Además de los cadáveres de soldados muertos por insolación o por la falta de agua potable, en número de 3.000 según los primeros informes paraguayos, llenaban los caminos haciéndolos imposibles de ser transitados por vehículos e incluso por los hombres.

El historiador boliviano Antezana Villagrán ha estimado las pérdidas del Cuerpo de Caballería boliviano, entre el 6 y el 15 de diciembre de 1934, en 1.912 oficiales y soldados, sin especificar los muertos y heridos ni sus respectivos rangos (16), de los cuales 654 pertenecientes a la 1º DCB, 651 a la II DCB y 607 para la VII DIB y el 71/4 RIB Azurduy.

Estas cifras parecen muy alejadas de la realidad y probablemente no tienen en cuenta a los muertos bolivianos por insolación, sed o por suicidios relatados por las crónicas especializadas que, por otra parte, no otorgan datos precisos. Los bolivianos, encontrándose en repliegue no podrían evidentemente dedicarse a esta macabra contabilidad. El paraguayo Rolón escribe que el 11 de diciembre, numerosos soldados bolivianos abandonados a su suerte por sus superiores estaban diseminados en el camino de El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long a 27 de Noviembre/Asp. Gabino Mendoza, en el que los materiales abandonados por el adversario, así como los soldados rezagados impedían la circulación de vehículos (17). El evalúa los decesos bolivianos en 3.000, sin precisar el origen del deceso y los materiales capturados en los parques del adversario, en cerca de 800 cajas de proyectiles de todo tipo y 35 camiones. Agrega que también a mediados de diciembre los soldados bolivianos rezagados o desbandados eran unos 1.500 a 2.000, de los cuales 500 habían muerto a causa de la insolación y el agotamiento. Por el contrario, el Coronel boliviano Díaz Arguedas retoma al respecto la cifra citada en el comunicado paraguayo N1/4 542 del 16 de diciembre de 1934 que, con respecto a lo que él mismo llama «la adquisición de Picuiba», habla de 8.000 muertos bolivianos, es decir la mitad del Cuerpo de Caballería y 3.000 prisioneros, la mitad de ellos salvados de la muerte por el adversario, y agrega la captura de 60 morteros Stokes Brandt, 79 ametralladoras pesadas, 498 livianas y fusiles-ametralladoras, 590 pistolas-ametralladoras, 11.200 fusiles y 200 camiones(18).

 

(13) General Félix Tabera, "Apuntes sobre la historia de la guerra del Chaco - Picuiba", Talleres de la Escuela de Artes Gráficas del Colegio Don Bosco, La Paz 1980, p. 277-279.

(14) General Alfredo Ramos "Semblanzas Militares", Tomo I, Imprenta Salesi1na, Asunción 1987, p. 113-120 passim.

 (16) Antezana Villagrán, op. cit., p. 433-441 passim.

(17) Rolón, op. cit., Vol. II, p. 221-259 passim.

(18) Díaz Arguedas, "La guerra con el Paraguay", op. cit., p. 266-272 passim.

 

 

 

CHACORE - GUERRA DEL CHACO (Fuente: Internet)

 

 

ABANDONO DE PICUIBA/N. ASUNCIÓN

POR LOS BOLIVIANOS

(6 - 8 DE DICIEMBRE)

 

A partir del 6 de diciembre, una parte de las fuerzas paraguayas abandonará el sector de Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay donde la lucha continuará y transferirá su acción al sector más meridional de Picuiba/N. Asunción, donde los defensores bolivianos comenzaban a carecer de agua potable que les llegaba de Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay. Se puede decir que, por esta razón, la suerte de estos defensores estaba echada, pero no por ello dejarán de obedecer a Toro y de resistir.

En efecto, desde las 8 horas de la mañana, el 1° RCP "Valois Rivarola" se lanzará en dirección al norte tras un «claro» detectado en las posiciones adversarias seguido del 8º RIP "Piribebuy" y del 5°RIP "Gral. Díaz", los que procederán a la limpieza de las posiciones que ocupaban el 4° RCB "Ingavi" y el 20° RCB "Cochabamba", mientras que el 1º RCP "Valois Rivarola" tomaba posición en el camino de El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long a Picuiba/N. Asunción. Los escuadrones bolivianos que habían asegurado la cobertura del repliegue del 1° RCB "Abaroa", el 5° RCB "Gral. Lanza" y el 6º RCB "Castrillo" serán entonces atacados de frente por los paraguayos del 2° Regimiento de Ingeniería "Gral. Genes" y el 4º de Ing. "Aquidabán" mientras que el 7º RCP "Gral. San Martín" era lanzado en misión de observación. En la noche del 8, el regimiento paraguayo Batallón 40-Mayor Chircoff se unirá a los atacantes, y el Destacamento paraguayo Duarte Sosa será enviado como apoyo contra el 18° RIB "Montes" que aislaba a la mayoria de los elementos de la VIII DIP. En la tarde del 8 de diciembre, los bolivianos procederán al incendio del parque de municiones y de otras dependencias militares del fortín Picuiba/N. Asunción contra el cual se encarnizarán los elementos de la VI DIP. Al mismo tiempo, la VIII DIP se opondrá al avance de los elementos bolivianos hacia Irendagüe/Gral. Eugenio Garay y la VI DIP interceptará el camino que unía Picuiba/N. Asunción con el Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long. Luego de la irrupción al fortín de los Zapadores del 2º Regimiento "Gral. Genes" en la noche del 7, la tentativa de incendio de las instalaciones por un escuadrón del 7° RCB "Chichas" y un combate continuo durante toda la jornada, una partida de bolivianos llegará al crepúsculo hasta sólo 4 Km. al sur de Irendagüe/Gral. E. Garay.

Toro autorizará el 8 de diciembre, los repliegues respectivos del la 3° RCB "Chuquisaca" hacia Irendagüe/Gral. Garay, de la 4º RCB "Ingavi" hacia los alrededores de El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long y del grupo formado por el 20° RCB "Cochabamba", un escuadrón Divisionario y el escuadrón Barrientos del 7° RCB "Chichas". Pero ya era demasiado tarde, debido a la delicada situación de las tres DCB, luego de los acontecimientos de Irendagüe/N. Asunción que obligaba al Comando boliviano a tomar medidas radicales si deseaba conservar un mínimo de fuerzas para continuar la lucha. La VII DIB, cuyo comandante se encontraba en Villa Montes por razones de salud, por lo que ella estaba a cargo del Mayor Roberto Ayoroa, Jefe del Estado Mayor Divisionario, recibirá la orden de trasladarse junto a sus 3 Unidades de Regimiento, el 1° RIB "Jordán", el 18° RIB "Montes" y el 3° RCB "Chuquisaca" hacia el norte para atacar allí a las fuerzas paraguayas que habían incursionado sobre sus retaguardias. El 8 de diciembre al atardecer, la I DCB y la II DCB se unirán con lo que quedaba de las otras unidades, bajo la protección de una cortina de fusiles en el camino principal de Picuiba/Nueva Asunción para emprender una marcha hacia El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long que ejecutará en gran desorden, entremezclándose con unidades que se replegaban y bajo la vigilancia de un avión paraguayo de reconocimiento. El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long verá a partir de las 11 de la mañana del mismo día la llegada de 2 DC bolivianas con sus Comandantes interinos, el 7° RCB "Chichas", el 7° GAB con todo su efectivo y los primeros elementos de otras unidades. Todas esas circunstancias serán razones suficientes para probar que ya nada obligaba a los bolivianos a continuar y mantenerse en Picuiba/Nueva Asunción, donde, entre otras cosas, habían encontrado problemas ocasionados por la falta de agua.

Por su lado, el Comando paraguayo había preparado una operación para retomar la posición. El 7 de diciembre al alba, la VI DIB a las órdenes del Mayor Atilio Benítez y operando sobre el ala izquierda del dispositivo al sudoeste, y la División de Reserva General del Teniente coronel Vicente Machuca en el ala derecha, habían atacado al noreste el camino de La Faye/Tte, 1° Juan Echauri López a Picuiba/ Nueva Asunción, conjuntamente con el 2° Regimiento de Ingeniería "Gral. Genes" dirigido por el Mayor Caballero Irala, que operaba en el centro del camino. Esta lucha continuará toda la jornada sin llegar a un resultado significativo para el atacante, solamente lo sabido en ambos campos, la caída de los pozos de Irendagüe/Gral. Garay lo que, como escribirá el Mayor Caballero Irala, «cambiará fundamentalmente el curso de la batalla" (19). Además, los bolivianos evacuarán Picuiba/Nueva Asunción el 8, justo antes de que las últimas fracciones de sus defensores hayan incendiado la posición y destruido sus medios de defensa.

Las pérdidas a consecuencia del combate que finalizó con la retoma de Picuiba/Nueva Asunción por parte de los paraguayos no se conocen. Pero, como lo revela el historiador boliviano Querejazu Calvo, ninguna otra acción de la Guerra del Chaco tendrá tanta repercusión sobre el plano moral como la retirada boliviana de la posición fortificada, al menos para el pueblo boliviano, debido a la desastrosa suerte de los soldados del CCB muertos por insolación, sed, agotamiento o por suicidio.

La opinión pública boliviana buscará un responsable de este asesinato colectivo y creerá haberlo encontrado en la persona del Coronel Toro. Pero, como sabemos, éste buscará e incluso llegará a arrojar la responsabilidad sobre el no cumplimiento de sus órdenes de parte del Teniente Coronel Félix Tabera y del Mayor Rodolfo Flores, reemplazantes, a título provisorio, de los Coroneles Ovidio Quiroga y Alfredo Rivas, titulares de las comandancias. Sin embargo, en lo que concierne a los reemplazantes, habían llegado, si se puede decir así, a retirarse del avispero con el menor daño, mientras que su Comandante Superior continuaba con la gran vida en un chalet que le servía de P.C.

Estigarribia había confiado la retoma de Picuiba/Nueva Asunción al 2° CEP Este último dispondrá de 4 Divisiones de 3 Regimientos y 3.000 hombres cada una, la 1º DIP con el 3° RIP "Corrales", el 2º RCP "Cnel. Toledo" y el 4° RCP "Acá Carayá"; la VI DIP con el 2° RIP "Ytororó", el 5° RIP "Gral. Díaz", el 8º RIP "Piribebuy" y 1 GAP; la VIII DIP con el 16° RIP "Mcal, López", el 17° RIP "Yataity Corá", el 18° RIP "Pitiantuta" y el Regimiento Batallón 40-Mayor Chircof y finalmente la IX DIP con el 15° RIP "Lomas Valentinas", el 1° RCP "Valois Rivarola", el 7º RCP "Gral. San Martín" y el 4º Regimiento de Zapadores "Aquidabán", es decir un total de 8 Regimientos de Infantería, 5 de Caballería, 1 de Zapadores y 1 GAP.

El plan a llevar a cabo era que la VI DIP lanzaría un ataque frontal contra el conjunto del Cuerpo de Caballería boliviano en Picuiba/Nueva Asunción mientras que la IX DIP realizaría un amplio movimiento de desborde sobre el ala izquierda, la VIII DIP realizaría un avance al Sur del a «picada» que llegaba a La Faye/Tte. 1° Juan Echauri López y la I DIP se encargaría de interceptar el camino de La Rosa a Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay, el conjunto de la operación con miras a aislar totalmente Picuiba/Nueva Asunción para apoderarse de la misma con mayor facilidad. Por su parte, el Coronel Toro había procedido a la reorganización y al reagrupamiento del Cuerpo de Caballería al cual se agregará como refuerzo la VII DIB del 2° CEB.

Se ha mencionado anteriormente que la operación tendrá carácter limitado y que los bolivianos se retirarán de la posición fortificada luego de haberla incendiado. Los paraguayos se lanzarán en su persecución a inicios de la mañana del 9 de diciembre con el 5° RIP "Gral. Díaz", el 8° RIP "Piribebuy", ambos pertenecientes a la VI DIP y el 1° RCP "Valois Rivarola" de la IX DIP Por su parte, los bolivianos se replegarán sobre una línea de defensa al sur de Villa Montes, que partía de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez, sobre el río Pilcomayo a 55 kilómetros al sur de Villa Montes, hasta Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier a 50 kilómetros al sur de Carandaiti y hasta Huirapitindi, a 50 kilómetros al este/sudeste de Santa Fe/Sargento Basilio Figueredo, que se situaba al Norte de Carandaiti, sobre el río Parapití, en el que el dictador Francisco Solano López veía la frontera oeste del Paraguay.

El calor cesará el 11 de diciembre dando paso a fuertes lluvias. El mismo día, la Caballería paraguaya se apoderará del punto estratégico de 27 de Noviembre/Aspirante Gabino Mendoza a 50 kilómetros al nor/noreste de Irenagüe/Gral. Eugenio A. Garay.

Concluyendo esta parte de la guerra del Chaco, se señalará, como lo hace el historiador norteamericano Zook, que si el alcance de las victorias paraguayas en El Carmen/Cap. Leonardo Britos e Irendagüe/ Gral. Eugenio A. Garay serán, en la época, evidentes para todo el mundo, no ocurrirá lo mismo con la Sociedad de las Naciones. Todas las acciones de esta última, a las que Zook califica de irreales, tendrán como destino alentar la resistencia de Bolivia. Agregará incluso que, desesperadamente pobre, el Paraguay llegará a paliar una parte de sus pérdidas de materiales por medio de los botines de sus victorias. Por un nuevo préstamo de 2 millones de pesos que le otorgará la Argentina hacia finales de 1934, se encontrará en condiciones de invadir Bolivia y dar el golpe de gracia a un ejército en retirada para el que el Chaco y su guerra estaban ya irremediablemente perdidos. Conviene no obstante moderar algo esta opinión del historiador norteamericano subrayando que, por una parte, sus «predicciones» no se llevarán a cabo en su totalidad y por otra parte, su simpatía innegable por la causa paraguaya lo conducirá tal vez a descuidar o a querer ignorar una parte del problema boliviano-paraguayo, al menos en lo que respecta a las fuerzas de cualquier tipo y de cualquier procedencia lo que en nada desmerece la gloria adquirida por el pueblo paraguayo y sus dirigentes militares en el curso de la guerra.

En el plano diplomático luego del fracaso sufrido por Bolivia el 10 de diciembre en Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay, ella ofrecerá, el mismo día, aceptar el nuevo plan propuesto el 24 de noviembre anterior por la Liga de las Naciones. Este plan recomendaba el cese de las hostilidades en un plazo de 10 días, el repliegue de ambos ejércitos contrarios con el objeto de crear una zona de seguridad de 100 kilómetros de ancho, y la reunión en Buenos Aires, en un plazo de un mes, de una Conferencia que reuniría a Bolivia, Paraguay, los países que formaban la ABCP (Argentina, Brasil, Chile y Perú), los Estados Unidos de Norteamérica, Ecuador y Venezuela, así como a antiguos miembros neutrales. Si esta conferencia no llegaba en dos meses a concluir en un acuerdo de desmovilización, el litigio sería sometido directamente a la decisión de una Comisión de Control que antes de llegar a un compromiso arbitral, sometería la solución del problema a la decisión de tres árbitros designados por el Presidente de la Corte de Justicia Internacional de La Haya. Pero el Paraguay desestimará, el 18 de diciembre, esta propuesta, que consideraba nada más que una simple puerta abierta a un largo armisticio.

 

(19) Mazacotte, op.cit. Tomo 4, p. 264.

 

 

ÚLTIMOS COMBATES DE 1934

 

El avance de las tropas paraguayas continuará durante el mes de diciembre de 1934 más allá de las zonas que tuvieron como teatro de operaciones a Irendagüe/Gral. Eugenio a. Garay, Picuiba/N. Asun ción y El Cruce/Loma Vistosa-Mr. Long, donde se instalará el nuevo PC del Coronel Rafael Franco. El 13 de diciembre, este último se enterará por medio de Estigarribia, que se encontraba en visita de inspección, que el próximo objetivo del 1° CEP sería interceptar el camino de Villa Montes a Santa Cruz de la Sierra y Camiri, es decir penetrar en territorio boliviano. A propósito, conviene señalar que prácticamente desde la llegada de los prisioneros bolivianos, que serán unos 24.000 en total, las autoridades de Asunción harán una propaganda desenfrenada acerca de aquellos que eran originarios del departamento de Santa Cruz, que hablaban un dialecto parecido al guaraní. Estas les prometerán la libertad a cambio de una adhesión a un movimiento separatista pro-paraguayo creado en Buenos Aires por exiliados bolivianos. Llegarán incluso a ofrecer la presidencia del movimiento a un oficial superior de origen «cruceño», el Coronel Carlos Bánzer, infortunado Comandante de la IX° DIB en la batalla de Campo Vía en el otoño de 1933, quien naturalmente rechazará esta oferta. Este será, por otra parte, emulado por la mayor parte, por no decir por la unanimidad, de los prisioneros originarios de Santa Cruz, si bien sus adherentes serán esencialmente desertores y rebeldes refugiados en territorio argentino e incluso paraguayo para asegurarse ante cualquier represión policial boliviana.

Luego de la conquista, durante la ofensiva del 7 de diciembre de la VIII DIP contra Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay y la toma de los pozos de agua potable por el RIP Batallón 40-Mayor Chircoff, la defensa paraguaya de la posición será asegurada por el 16° RIP "Mariscal López" y el 18° RIP "Pitiantuta", a los que el 1° RIB "Jordán" y el 18° RIB "Montes" tratarán de atacar, aunque sin éxito. La preocupación del Estado Mayor Boliviano estaba entonces más dirigida hacia el futuro de su Cuerpo de Caballería. El Consejero Militar Placek, de la misión checoslovaca, sugerirá reunirlo con el Cuerpo de Reserva boliviano, maltrecho en la batalla de El Carmen/ Cap. Leonardo Britos, y con el 2° CEB del Teniente Coronel Bilbao Rioja, para constituir una masa de cerca de 30.000 hombres y lanzarlo en un primer momento contra Camacho/Mcal. José F. Estigarribia en el centro, el río Pilcomayo al este y el centro ferroviario de Punta Rieles, para borrar una gran parte de los fracasos pasados, disponer de nuevas bases de partida en el futuro y otorgar una nueva fisonomía a la campaña militar. Pero la orientación indicada por el consejero Placek caerá en letra muerta, luego de una intervención personal de Toro, a quien esto no convenía para nada, tanto más porque ello lo destituiría de sus altas funciones.

Recordando estos hechos, uno se dará cuenta del poder que se puede calificar hasta de oculto, pues no podría explicarse de otro modo, del cual Toro gozaba en las altas esferas. Otro ejemplo de este poder oculto, que no es más que una simple opinión a falta de pruebas, reside en el hecho de que, mientras Toro debía ser presentado al Consejo de Guerra en enero, según una orden de Peñaranda debido al desastre del 2° Cuerpo de Caballería en Irendagüe/Gral. Eugenio A. Garay, no solo escapará a ello, sino que más bien será nombrado en enero siguiente Jefe del Estado Mayor de la Alta Comandancia del Ejército en campaña y siendo por lo tanto premiado en lugar de sancionado. Lo que no dejará de producir una repercusión sobre la moral del ejército boliviano, cuya organización será intoxicada por la «política» y sufrirá un relajo de la disciplina, creando una situación grave en un momento en el que la única esperanza de salvarla residía en la fe sobre la eficacia del Alto Comando.

A fines de noviembre de 1934, y por lo tanto antes de que los paraguayos hayan llegado a apoderarse de los pozos de Irendagüe/ Gral. Eugenio A. Garay, la disposición de las tropas paraguayas en sus cinco frentes principales de acción se presentaba de la siguiente manera:

- Sector de Ballivián/Mayor Alberto Gardel: el 3° CEP del Coronel Delgado había avanzado con la 4° DIP al este de Esmeralda/ Tte. 1° Anselmo Escobar, punto sobre el río Pilcomayo en la frontera entre Bolivia y Paraguay, sin haber encontrado al adversario. La V DIP se encontraba contactando con los bolivianos en el camino de El Cavado, mientras que la 2° DCP se encontraba sólo a algunos kilómetros al este de Algodonal. El PC del Cuerpo de Ejército había sido transferido al Noreste de Guachalla/Dr. Pedro P. Peña en el lugar llamado Empalme Victoria.

- Sector de El Carmen/Cap. Leonardo Britos: en este sector que era el resguardado por el 2° CEP, la VII DIP había reunido al 12° "Rubio Ñú" y al 17°RIP "Yataity Corá" en el camino que iba de Oruro/Mayor José Infante Rivarola a Carosi, al sur/sureste del punto anterior utilizado por sus adversarios luego de su repliegue de Oruro/ Mayor José I. Rivarola para ejecutar un golpe contra Carosi. La II DIP, cuyo objetivo final era Ibibobo/Cap. Eugenio A. Velázquez, tenía primeramente que apoderarse de Puesto Bolívar, a unos 20 kilómetros al noreste de Oruro/Mayor José I. Rivarola y al noreste de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez así como de Iziguarenda, igualmente al este-norte de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez, pero su avance será detenido por la violenta reacción del adversario. La 1º DIP, cuyo objetivo debía ser Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier, a 50 kilómetros al sur de Carandaiti, había alcanzado el lugar llamado «Ocho Pozos» a la altura del Km 42 del camino de Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier a Oruro/Mayor José I. Rivarola.

- Sector de Picuiba/N. Asunción: el adversario boliviano se encontraba allí totalmente inactivo; de tal suerte que una patrulla de la VIII DIP, encargada de ejecutar una maniobra contra Irendagüe/Gran. Eugenio A. Garay y Picuiba/N. Asunción, explorará el camino que finalizaba en Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier por más de 55 kilómetros, sin encontrar ningún obstáculo.

- Sector de Ingavi/Cap. Pablo Lagerenza: era mantenido por el Destacamento Martincich que, debido a una epidemia de escorbuto en sus filas, se encontraba obligado a continuar inactivo.

- Sector de Bahía Negra: este sector no había sido objeto de ninguna variación de carácter táctico.

En el campo boliviano, una orden de Peñaranda del 9 de diciembre había ordenado proceder a cualquier precio a la defensa de Carandaiti. Como resultado de ello, las diferentes operaciones realizadas en diciembre concluirán principalmente en enero de 1935 con la única excepción de la que probablemente será la más importante de todas que tendrá como teatro de operaciones a Ibibobo/Cap. Eugenio A. Velázquez. Será entonces la única en ser examinada en el marco del presente capítulo.

Antes de extenderse sobre este combate, conviene hacer alusión a lo que el historiador boliviano Hugo Roberts Barragán calificará de reacción anímica de parte del ejército boliviano, luego del derrumbe de su sector meridional y de la liquidación de su Cuerpo de Caballería que lo conducirán al repliegue hasta los contrafuertes de la cordillera de Aguaragüe, límite Sur y barrera de defensa del territorio nacional. Esta reacción anímica acarreará en los meses siguientes y por lo tanto desde inicios de 1935, una nueva reconstrucción, que será la tercera de la guerra, del que será de hecho «el Cuarto Ejército Boliviano».

Según Barragán, el hecho de volver, luego de haber sufrido tantos sinsabores, a la montaña de la que provenía la gran mayoría de los hombres que lo componían, llenará su alma de un valor y de una confianza difícilmente explicables, una suerte de convicción íntima del éxito, heredada probablemente de que sus ancestros indígenas, sean aymaras, quechuas, cambas o chapacos jamás habían sido vencidos en combate contra el atacante en su montaña o en su selva. Y podremos ver luego que un puñado de oficiales sabrá imponer a los incrédulos y pesimistas, como lo será el Coronel Moscoso, la obligación de proceder a la defensa de nuevas instalaciones alcanzadas por las tropas al final de su repliegue y muy particularmente las de Villa Montes. Esta nueva línea permitirá a los bolivianos utilizar las armas, municiones y otros materiales de guerra acumulados sobre la ruta al Chaco, en los depósitos de Tupiza, Villazón. Tarija, Entre Ríos y Palos Blancos, previendo una confrontación armada con el Paraguay en la época del Presidente Salamanca.

 

 

CHACORE - GUERRA DEL CHACO (Fuente: Internet)

 

 

BATALLA DE IBIBOBO/ CAPITÁN EUGENIO AYALA VELÁZQUEZ

(28-30 DE DICIEMBRE)

 

Luego del éxito paraguayo en El Carmen/Cap. Leonardo Britos a mediados de noviembre de 1934, los defensores bolivianos de los otros dos frentes, el de Cañada Strongest-Cochabamba/Esperanza y Ballivián/Mayor Alberto Gardel deberán replegarse hacia Cururenda/ Cabo Ortiz, a 70 kilómetros al noroeste de Guachalla/Dr. Pedro P. Peña y en las orillas del río Pilcomayo, a lo largo de una línea de defensa que iba hacia el noreste hasta Cañada Vacas, antes de establecerse, luego de un nuevo repliegue de Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier, a 50 kilómetros al sur de Carandaiti, en Ibibobo/ Cap. Eugenio Ayala Velázquez, sobre el río Pilcomayo y a 55 kilómetros al sureste de Villa Montes.

Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez marca el inicio de las «Serranías», cadena de colinas onduladas que llegaban a Carandaiti por Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier, que interrumpe la uniformidad monótona de la llanura del Chaco y constituye la última ramificación de los Andes hacia el este. La «serranía» en la que ella

está situada se extiende desde el poblado rural de Caiza, próximo a Yacuba hasta Carandaiti al norte y atraviesa el río Pilcomayo en los alrededores de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez:

La zona era defendida por la IX DIB, cuya Comandancia estaba instalada en Santa Teresita. Esta Gran Unidad estaba, esencialmente formada por el 2° RIB "Sucre", el 4° RIB "Loa", el 8º RCB "Aroma" y el 9° GAB y resguardaba una extensión de terreno de 18 kilómetros que iba del río Pilcomayo en dirección norte con un «claro» de 6 kilómetros entre el 2° RIB "Sucre" y el 4° RIB "Loa", que presentaba un serio riesgo para la División, siendo el resto de la zona de más fácil defensa.

El Gral. Rolón subraya que las acciones paraguayas para destruir la línea defensiva de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez y la del «Cruce» de Huirapitindi muy cercana y constituyendo un obstáculo para la marcha de los paraguayos hacia el río Parapetí, serán, no solamente la última etapa de la campaña de 1934, sino también una transición hacia la campaña, final de la guerra que comenzaba a desarrollarse en un teatro de operaciones diferente con objetivos parciales y bien caracterizados. (20)

La acción paraguaya se retrasará a consecuencia de las dificultades de transporte y de la falta de combustible que obligarán a hacer preceder la acción prevista por la previa conquista de los puntos estratégicos de Carosi, a 35 kilómetros al sur/sudoeste de Oruro/Mayor José I. Rivarola y de Puesto Bolívar. Al mismo tiempo, la 1º DIP que avanzaba hacia Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier tendrá el 7 de diciembre un serio enfrentamiento en el camino que conducía a ese sitio desde Oruro/Mayor José I. Rivarola, al igual que la II DIP que se enfrentaría con el 4° RIB "Loa", el 8° RIB "Ayacucho", el 9° RIB "Santa Cruz" y el 33° RIB "Chorolque", antes de llegar el mismo día a 25 kilómetros de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez. El 17 de diciembre, el Coronel Delgado, Comandante del 3° CEP, autorizará al Mayor Ramos, Jefe del 2º RPC «Cnel. Felipe Toledo» a montar una operación de choque del adversario. Ella estaba destinada a facilitar una acción del 1° CEP hacia el norte que consistía en un ataque a las posiciones bolivianas al norte de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez, que será ejecutado luego de la apertura de una picada en dirección al Norte. Los refuerzos paraguayos para la ofensiva en gestación comenzarán a llegar al sitio, el 10° RCP «Cnel. Oviedo» que relevará a una parte de la VII DIP el 25 de diciembre, seguido el 26 por el 13° RIP "Tuyutí", el 27 por el 7° RIP "24 de Mayo". El 13° RIP "Tuyutí" tomará posición en la «Picada» con el 4° RCP "Acá Carayá", el 5° RCP "Acá Verá" y el 7° RCP "Gral. San Martín".

 

(20) Rolón, op. cit. Vol II, p. 307.

 

 

 

 

CHACORE - GUERRA DEL CHACO (Fuente: Internet)

 

 

ATAQUE PARAGUAYO A IBIBOBO/

CAP. EUGENIO AYALA VELÁZQUEZ

 

El ataque de los paraguayos se iniciará bajo una torrencial lluvia, el 28 de diciembre a las cuatro y media de la mañana. Será lanzado por 700 hombres del 5° RCP "Acá Verá" quienes, poco antes de las diez, derrotarán al dispositivo principal de la defensa adversaria de la «picada» Itturi, avanzando luego hacia el Oeste buscando el camino de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez a Palo Marcado/ Sgto. Oviedo sobre el río Pilcomayo a 40 kilómetros al sudeste de Villa Montes. El 4° RCP "Acá Carayá" vendrá luego a unirse al refuerzo bajo la dirección de su Comandante, el Mayor H.C. de origen ruso blanco Butlerov, mientras que el 7° RIP «24 de Mayo» se colocará en una brecha abierta sobre tres kilómetros y el 13° RIP Tuyutí tomará igualmente posición para tratar de cerrar el círculo que comenzaba a llevarse a cabo contra la IX DIB. Finalmente, el 5° RCP "Acá Verá" interceptará el camino llamado «Picada de Circulación» e instalará allí a un escuadrón haciendo prisionero a un oficial del 8º RCB "Aroma". El Escuadrón Divisionario de la IX DIB se replegará entonces hacia Palo Marcado/Sgto. Oviedo, al norte. Por la tarde el 6º RCP «Gral. Caballero» y el 7° RIP "24 de Mayo" se pondrán a disposición del Mayor Ramos. Durante esta primera jornada de combate, los paraguayos se apoderarán de 50 prisioneros, 11 camiones y numerosos materiales, entre ellos 50 cajas de granadas, con un saldo de 2 muertos y 22 heridos. En la noche siguiente, los paraguayos recibirán como refuerzo al 6° RIP "Boquerón" que pertenecía a la IV DIP y al 6° RCP "Gral. Caballero" que llegará de la ribera del Pilcomayo.

El 29 de diciembre, segundo día del ataque paraguayo, conocerá una intensa actividad de ambas partes, así como un verdadero drama humano en las filas bolivianas, el cual se mencionará antes de volver a la guerra misma.

Con el objeto de mejorar el tráfico rutero en dirección al Chaco, difícil en ciertos tramos por la estrechez de los caminos y la insuficiencia de empedrados de estos últimos, el ejército boliviano decidirá utilizar, para poder atravesar ciertas vías importantes de agua, medios de locomoción alquilados de compañías mineras o industriales que trabajaban en la zona como la compañía minera de Machacamarta, que pertenecía al millonario Patiño, en espera de la construcción de un puente que uniera ambas orillas del río Pilcomayo, cuyos planos habían sido terminados en 1932, es decir al inicio de la guerra, pero la construcción de la obra se había detenido bajo orden de Salamanca debido a la baja del precio del estaño y por lo tanto de los ingresos del Estado boliviano, a pesar de las intervenciones de las más diversas personalidades del país, con la única excepción de la Alta Jerarquía Militar, que se realizarán hasta la derrota de Campo Vía en los últimos meses de 1933. Esta derrota conducirá a Salamanca a volver sobre la construcción del puente al cual se le otorgará el nombre de Puente Ustárez, en honor de un gran especialista boliviano del Chaco muerto en el campo en el primer mes de la guerra. Su construcción se iniciará al mismo tiempo que la batalla de Villa Montes con un adversario presente a algunos kilómetros de las obras, pero que no estará en condiciones de evitar la construcción, la que finalizará en marzo de 1935.

Mientras, la travesía del río Pilcomayo por vía fluvial será ejecutada por una vieja barcaza a motor de gasolina, alquilada de la compañía petrolera por el gobierno boliviano. Esta barcaza llevará a cabo el transporte de tropas pata el día en el que los cables de su casco cederán o se romperán debido al uso y la barcaza se hundirá, acarreando la muerte de 200 soldados con sus armas y equipos.

Volviendo a la jornada del 29 de diciembre, segunda de la batalla de Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez, ella verá un inicio de cerco de las tropas bolivianas. Esto traerá consigo una batalla general sobre el conjunto del frente que se traducirá en la captura de 300 prisioneros bolivianos y de numerosos muertos en su campo, entre ellos el Mayor chileno Manuel Irrazábal, mientras que el Grupo dirigido por el Capitán Wende llegará a forzar el cerco con 280 hombres.

En la región de Palo Marcado, el 4º RIB "Loa" apoyado por la artillería del Coronel Blacutt avanzará hacia la zona de ruptura del frente y obligará al 7° RIP "24 de Mayo" a replegarse, mientras que otras unidades bolivianas buscaban sectores no ocupados con el objeto de burlar el cerco adversario, objetivo que alcanzará al día siguiente un importante grupo de bolivianos. En estas operaciones la II DCP y el 6° RCP "Acá Verá" perderán a 1 oficial muerto, 21 soldados heridos, 2 tenientes de Reserva y 1 soldado evacuado. Finalmente, los Mayores Buglerov y Leandro González, comandando respectivamente el 4° RCP "Acá Carayá" y el 5º RCP "Acá Verá", informarán a sus superiores que desde la víspera dominaban la situación en la zona del río Pilcomayo y solicitarán refuerzos para atacar directamente a Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez. Esperando la llegada del 6° RIP "Boquerón", el Mayor Andino, que comandaba el 13° RIP "Tuyutí", enviará al «claro» que se encontraba entre los 7° RIP "24 de Mayo" y el 4º RCP "Acá Carayá", a tres batallones en primera línea y conservará el cuarto como reserva para mantener una fuerte vigilancia del «claro» en cuestión. Durante este tiempo, los bolivianos desplegarán una gran actividad sobre «la picada de circulación» y sobre los frentes sur y norte, dando la impresión de preparar un ataque sobre ambos frentes y sobre la picada para reforzar el dispositivo de defensa paraguayo o para cerrar la brecha abierta en el suyo. Lo que confirmarán luego los Mayores Luis Santiviago y Arsenio Fretes, respectivos comandantes del 6° RIP "Boquerón" y del 7°RIP "24 de Mayo".

Al final del día, un batallón del 13° RIP "Tuyutí rechazará un ataque del 4° RIB "Loa", impidiendo de esa forma al adversario realizar una acción de desborde y de ataque de la retaguardia de los elementos situados en el frente sur, es decir hacia Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez. Al final de la jornada, el Teniente coronel paraguayo Eduardo Torreani Viera, veterano del Chaco donde había comenzado a servir en 1921 en el fortín Gral. Bruguez en las orillas del río Pilcomayo y que por entonces era comandante de la IV DIP, volverá de una misión secreta al Puesto San Carlos en la zona argentina del Chaco. Allí se había ocupado con éxito del reabastecimiento de las tropas paraguayas del Chaco desde la zona argentina y se había enterado por un desertor boliviano de que el ejército de su país instalaba posiciones detrás de la Cordillera de los Andes para defender el sector comprendido entre la línea de límites de ruta o «hitos» y el camino de Villa Montes a Tarija haciendo frente al este.

La presión paraguaya se ejercerá igualmente en las zonas de Lapacho y de Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier, lo que obligará a los bolivianos a replegar su ala derecha hacia Palo Marcado. Por su parte, el 2° RIB "Sucre" y el 9º RIB "Santa Cruz" atacarán sobre 7 kilómetros de frente y con el apoyo del 8° RCB "Aroma" producirán elevadas bajas a sus oponentes.

El 30 de diciembre, tercer día de batalla, se producirá desde las primeras horas, un importante movimiento de camiones bolivianos cargados de tropas en dirección Norte, según informaciones captadas por la V DIP.

Los bolivianos evacuarán la mayor parte de materiales de sus depósitos, luego comenzarán a evacuar sus posiciones de Ibibobo/ Cap. Eugenio Ayala Velázquez. Su persecución será inmediatamente iniciada por los paraguayos conducidos por el 6° RCP "Gral. Caballero" que operaba junto con la II DCP a lo largo de la ruta accesible a los camiones que unía Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez con Palo Marcado. En el curso de la persecución, los paraguayos capturarán prisioneros pertenecientes al 2° RIB "Sucre", al 4° RIB "Loa" y al 8° RCB "Aroma", así como al Escuadrón Divisionario y al parque de guerra del 2º RIB "Sucre". Los bolivianos lanzarán luego un violento ataque contra el Escuadrón Divisionario de la V DIP y le ocasionarán la pérdida de 3 muertos, un oficial herido y 2 fusiles-ametralladoras. La II DIP entrará entonces en acción desde el este hacia el oeste, con el 6° RIP "Boquerón", el 7°RIP "24 de Mayo", el 13° RIP "Tuyutí" y 1 Batallón de reserva, mientras que los bolivianos buscarán forzar la salida del cerco. Por la noche, 1 Escuadron del 4° RCP "Acá Carayá" capturará 14 prisioneros pertenecientes al 2° RIB "Sucre" y al 8° RCB "Aroma", luego se lanzará contra una fracción que comprendía 8 oficiales del 20 RIB "Sucre", un cadete y 556 hombres del 2º RIB "Sucre" y del 8° RCB "Aroma", de los que capturará 7 ametralladoras pesadas, 35 fusiles-ametralladoras, 8 pistolas automáticas y 637 fusiles, antes de apoderarse poco después de 123 prisioneros con sus armas.

Al final de la tarde, 3 Escuadrones del 8° RCB "Aroma" y 1 GAB atacarán una posición en el sitio de la brecha abierta por el 2° RIB "Sucre" pero serán rechazados con el resultado de fuertes bajas. En la noche del 30 al 31, los bolivianos perderán 310 prisioneros y 200 muertos o heridos contra 2 muertos en el campo paraguayo y numerosos bolivianos se rendirán ante el adversario, generalmente en pequeños grupos de 25 a 50 hombres.

El 31 de diciembre se producirá un nuevo y último ataque boliviano, llevado a cabo por 600 hombres y orientados hacia el sur, probablemente con la intención de aproximarse a un banco del río Pilcomayo por el cual estarían en condiciones de retirarse. Este ataque será no obstante contenido por el 6° RCP "Gral. Caballero", que ocasionará 283 prisioneros entre los cuales 9 oficiales pertenecientes a la IX DIB, según el informe del Coronel Abdón Palacios. El comunicado oficial paraguayo N° 551 del 3 de enero, completará el informe del Coronel Palacios con el anuncio de la captura de 6 morteros Stokes-Brandt en buen estado, 21 ametralladoras, pesadas, 75 livianas, 25 pistolas-ametralladoras, 1.600 fusiles, 850 granadas de artillería o de mortero, 2.000 proyectiles de artillería de todo tipo y 15 camiones. Pero los paraguayos no comunicarán las pérdidas humanas o materiales ocasionadas por ellos, limitándose el General Rolón 1 a escribir que serían insignificantes. (21).         

Por el contrario, los bolivianos reconocerán haber tenido 19 muertos, 26 heridos y 623 desaparecidos, es decir 668 hombres en el 2° RIB "Sucre", 553 heridos y desaparecidos en el 8° RCB "Aroma" y 29 desaparecidos en el Escuadrón Divisionario, es decir un total de 1.250 bajas, a las que se agregarán las de 12 ametralladoras pesadas, 53 ametralladoras livianas, 4 morteros, 1.250 fusiles y 5 camiones. (22)

Mientras se producían los acontecimientos mencionados, la Alta Comandancia había procedido, el 24 de diciembre, a la reorganización de sus 3 Cuerpos de Ejército con miras a nuevas operaciones que pensaba llevar a cabo en un territorio que le era prácticamente desconocido. El despliegue de estas Grandes Unidades constituirá el frente de Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier, a 50 kilómetros al sur de Carandaiti, para el 1° CEP, Carandaiti mismo a 90 kilómetros al nor/noreste de Villa Montes para el 2° CEP y, en posición de amenaza contra Ibibobo/Cap. Eugenio Ayala Velázquez, para el 3° CEP.

 

(21) Coronel Carlos José Fernández "La guerra del Chaco", Vol. 6 titulado "El final de la lucha", Imprenta Militar de las FF.AA. de la Nación, Asunción 1976, p. 35-54 passim.

(22)Díaz Arguedas "La guerra con el Paraguay", op. cit,. p. 277-281 passim.


 

AGREGADO:

ANÁLISIS POLITICO Y ECONOMICO DE LA GUERRA DEL CHACO

 

Para tener un cuadro más completo de lo que ha sido la Guerra del Chaco, y al haberla examinado hasta aquí solamente desde sus orígenes más remotos, su inicio y su desarrollo, parece lógico y a la vez útil agregar, como complemento de su aspecto militar que ha sido especialmente analizado, una síntesis más restringida, ya que ella se limitará a la simple indicación de los acontecimientos ocurridos luego del cese de las hostilidades, que son de hecho las consecuencias mismas de la guerra.

La presentación sintética de estos hechos abarca cuatro puntos principales:

1°: el establecimiento y la realización de un protocolo entre las partes para poner fin a las hostilidades, y la desmovilización de sus respectivos ejércitos;

2°: la elaboración y la realización de un protocolo de paz que las partes aceptaron, lo que exigirá en este caso preciso más de tres años de negociaciones, pues efectivamente estas se desarrollarán durante más de 3 años, desde el 8 de junio de 1935 al 9 de julio de 1938;

3°: el balance humano y material de la guerra y sus modalidades de financiación, para los dos adversarios;

4°: la evolución política y social de los ex-adversarios, en los años que vinieron inmediatamente después del fin de la guerra.

 

 

ARMISTICIO Y DESMOVILIZACIÓN

 

El protocolo de paz firmado el 12 de junio de 1935 en Buenos Aires, constituido de cinco artículos y aceptado por los Cancilleres Elio para Bolivia y Riart para Paraguay, estipulará:

a) el cese de las hostilidades a partir del 14 de junio, sobre la base de las posiciones militares de cada ejército al 13 de junio;

b) una tregua de doce (12) días de duración, para permitir a una Comisión de miembros pertenecientes a países americanos y al mismo tiempo neutrales, establecerse y determinar las líneas intermedias que debían separar materialmente a los dos ejércitos,

c) la desmovilización total de los dos ejércitos beligerantes, fuera de 5.000 oficiales y soldados para cada ejército, en un plazo de 90 días, durante el cual no se procedería a ninguna compra de armamentos, aparte de los que se necesitarían como reemplazo de material estropeado;

d) la redacción de un acuerdo recíproco de no-agresión.

Los ex-beligerantes debían, además, al igual que las otras Naciones del Continente americano, comprometerse a reconocer la validez de la Declaración común hecha el 3 de Agosto de 1932, sobre las adquisiciones territoriales. Se recordará que esta Declaración no conservaba como válido ningún reglamento territorial que no hubiera sido logrado por medio de acciones pacíficas, igual que la validez de adquisiciones territoriales derivadas de una ocupación o de una conquista por la fuerza. Esta fórmula llevará a algunos negociadores de la paz del Chaco a querer aplicarla a la guerra que acababa de terminar. Sin embargo nada ocurrirá, pues se encontrará que el tratado de paz de12l de julio de 1938 agregó, por error o voluntariamente, una superficie complementaria de 136.225 kilómetros cuadrados al territorio paraguayo, la nueva frontera había sido trazada a partir de las posiciones de los dos ejércitos el 2 de junio de 1935, y no como tendría que haber sido, sobre la base de la línea netamente más abajo, que había sido fijada en 1907 por statu-quo entre las partes. Además, los conciliadores de ninguna manera tendrán en cuenta lo que en esa época era la mayor reivindicación de Bolivia. En esta ocasión, se trataba de obtener para Bolivia la absoluta propiedad de un acceso portuario sobre el curso medio, o en rigor sobre el curso superior del río Paraguay, lo que le habría permitido disponer de un acceso directo al mar libre. Sin embargo, el Paraguay aceptará garantizar a su ex-adversario, el libre paso por su territorio del Chaco hasta Puerto Casado, y el derecho de instalar allí una especie de zona franca, con agencias aduaneras, depósitos y almacenes.

Por lo demás y como conclusión de las negociaciones de paz, las dos partes acordarán, como se verá, renunciar a cualquier acción o reclamo relativo a las responsabilidades de la guerra.

 

 

ELABORACIÓN DEL PROTOCOLO DE PAZ

(8 DE JUNIO DE 1935 - 9 DE JULIO 1938)

ANO 1935

 

11 DE MAYO

Instalación en Buenos Aires del Grupo Mediador que, colectivamente, invita al Doctor Tomas Manuel Elio, Canciller boliviano, y al paraguayo, Doctor Luis A. Riart, a instalarse en Buenos Aires para participar de las negociaciones de paz, cosa que será aceptada por el Paraguay el 13 y por Bolivia el 15.

 

26 DE MAYO

La Delegación boliviana y la paraguaya llegan a Buenos Aires. La primera formada por el Doctor Elio, el Doctor Bautista Saavedra y los Coroneles Ángel Rodríguez y Rivera representando al ejército, la segunda por los Doctores Riart y Efraím Cardozo, y el Coronel Juan Manuel Garay, Jefe del Estado Mayor del Ejército.

 

27 DE MAYO

Los Cancilleres de Bolivia y de Paraguay son recibidos separadamente por los Cancilleres y Plenipotenciarios de los países mediadores.

Pocos días antes, el Doctor Getulio Vargas, Presidente de Brasil, que llegó a Buenos Aires con su Canciller, José Carlos Macedo Suárez, será incorporado al Grupo Mediador. Este grupo será también reforzado por el chileno Félix Nieto, los norteamericanos Hug Gibson y Alexander Weddell, el Doctor Vicente Rivarola, Ministro de Paraguay en Buenos Aires. El Doctor Saavedra Lamas, Canciller argentino, presidirá la delegación argentina, y tendrá como asesores a los Doctores Luis Podestá e Isidoro Ruiz Moreno.

 

31 DE MAYO

Los Mediadores proponen una fórmula de solución del conflicto, que aprueban las dos Delegaciones comprometidas.

 

5 DE JUNIO

El Canciller boliviano Elio reconoce ante la Conferencia que el Chaco está militarmente perdido para su país, y que el nuevo problema de Bolivia es evitar la desintegración de su territorio, sobre todo en los Departamentos próximos a los escenarios de la guerra.

 

7 DE JUNIO

El Canciller paraguayo hace una propuesta de paz, aceptada al día siguiente en grandes líneas por el Canciller boliviano. El Embajador de Perú, Felipe Barrera, propone una fórmula de solución final que es aceptada por el Doctor Riart. El 9 de junio, los Cancilleres Elio y Riart dan su acuerdo a la fórmula propuesta, cuyo texto es transmitido a los dos gobiernos afectados.

 

10 DE JUNIO

El Presidente boliviano, Tejada Sorzano, pide la inserción en el proyecto de acuerdo de dos modificaciones que su Canciller rechaza, antes de obtener el acuerdo de su Presidente sobre la firma del proyecto.

 

12 DE JUNIO

Firma en Buenos Aires del Protocolo de Paz, que comprende cinco artículos:

a) se pide a los Mediadores reunir una Conferencia de Paz para resolver los problemas provocados por el fin de las hostilidades, y para promover un acuerdo directo entre las partes o el arbitraje de la Corte de La Haya, caso en el que la Conferencia se encargaría del intercambio y repatriación de los prisioneros y establecería una organización de tránsito, de comercio y de navegación.

b) cese de las hostilidades sobre la base de las posiciones militares adquiridas y fijación de una tregua de 12 días para que una Comisión de Neutrales pueda determinar las líneas intermedias entre los dos ejércitos; esta Comisión deberá tener poder para modificar la línea intermedia, caso en el que ella estaría encargada de hacer respetar las modificaciones bajo garantía de la Conferencia.

c) este tercer artículo refuerza las modalidades de la desmovilización y las prohibiciones de compra de armas y de no agresión recíproca que de ella derivan, y declara que una vez terminados los trabajos de la Comisión Militar, también la guerra se proclamará terminada.

d) la Declaración del 3 de agosto de 1932 y sus disposiciones respecto a las adquisiciones territoriales, son aceptadas por las partes,

e) el fuego será suspendido a partir del 14 de junio a las doce horas.

Un protocolo adicional confía a la Comisión Militar de Neutrales, todo lo relativo al "cese del fuego" y la separación de los ejércitos, en base a la situación del momento, y ella tomará todas las medidas que serán impuestas hasta la firma del Tratado de Paz.

 

14 DE JUNIO

El "cese del fuego" se ejecuta al mediodía, en Carandaiti donde se sitúa el Puesto de Comando, en presencia del Comandante en Jefe paraguayo, y del Comandante de la Comisión Militar de los Neutrales, presidida por el General argentino Martínez Pita. Esta Comisión fija una línea de "Hitos" para separar los dos ejércitos, y organiza la entrevista de los Comandantes de los dos Ejércitos.

 

1° DE JULIO

La "Conferencia de Paz" se abre en Buenos Aires, con los representantes de Bolivia, del Paraguay, de la Argentina, de Chile, de los Estados Unidos, del Perú y del Uruguay. Estará presidida por el Doctor Saavedra Lamas, Canciller de la República Argentina. Los Doctores Tomas Manuel Elio y Gerónimo Zubizarreta representan respectivamente a Bolivia y a Paraguay.

 

JULIO-AGOSTO

Bajo la vigilancia de la Comisión Militar Neutral y conforme al plan previsto, Bolivia desmoviliza, durante los meses de julio y agosto, 54.105 hombres y el Paraguay 40.515.

 

18 DE JULIO

Entrevista en el "no man's land" (terreno neutral) del puesto boliviano de Puesto Merino, de los Comandantes en Jefe boliviano Peñaranda y paraguayo Estigarribia, en presencia del General argentino Martínez Pita. Después de un intercambio de gentilezas durante la comida, el General Estigarribia ofrecerá a su homólogo boliviano una pistola de la que no se había separado a lo largo de toda la campaña militar.

 

24 DE JULIO

Comida ofrecida en reciprocidad al General Peñaranda por el General Estigarribia, en su Cuartel General Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier, durante la cual se anudarán sólidos lazos de amistad entre los Coroneles Oscar Moscoso, boliviano, y Abdón Palacios, paraguayo, ex-jefes de las fracciones que se habían enfrentado tres años antes en el combate por la Laguna Chuquisaca/Carlos A. López, que daría inicio a la guerra del Chaco. Las mismas relaciones se establecerán entre el Mayor boliviano Germán Busch y el Teniente coronel paraguayo Rafael Franco, ambos muy brillantes durante la campaña.

En ocasión de este reencuentro, Peñaranda regalará a Estigarribia un reloj que también hizo con él toda la campaña, y que lo había recibido de su cuerpo de oficiales.

 

22 DE AGOSTO

Gran desfile de la Victoria en Asunción, bajo el mando del General Estigarribia.

 

15 DE OCTUBRE

Rechazo del Paraguay de una propuesta del General Martínez Pita de establecer entre los ex-beligerantes, una línea que partía de un punto situado entre Bahía Negra y el río Negro, y terminaba en línea recta al río Pilcomayo, en el paralelo 22.

En noviembre siguiente, el Paraguay propondrá, para la separación de los límites respectivos, adoptar la línea poligonal de las respectivas posiciones al "cese del fuego". Ante el rechazo de Bolivia, la Conferencia a su vez propondrá adoptar una línea recta que iba desde el Fortín Olimpo hasta Fortín Linares Viejo/Capitán Solano Escobar, sobre el río Pilcomayo.

 

DICIEMBRE

El Paraguay sostiene, en cuanto al intercambio de prisioneros, la necesidad de reservar un porcentaje de ellos, hasta la firma de la paz. Bolivia responde sosteniendo que la declaración de fin de la guerra obliga "ipso facto" a proceder al intercambio total de los prisioneros. Una misión especial sobre el tema es enviada por la Conferencia, para discutir el problema, en Asunción.

 

 

 

CHACORE - GUERRA DEL CHACO (Fuente: Internet)

 

AÑO 1936

 

21 DE ENERO

El Paraguay acepta el intercambio total de los prisioneros de guerra, sin esperar la firma del Tratado de Paz.

En esta ocasión, las obligaciones recíprocas estipuladas en el Protocolo del 12 de junio de 1935 son confirmadas. Además, la firma de un nuevo Protocolo atribuye un carácter provisorio a los límites de fronteras acarreadas por las ocupaciones sucesivas del territorio del Chaco.

Luego de esta última decisión, la Conferencia de Paz cesará sus trabajos.

 

FEBRERO

Se retoman en Buenos Aires los trabajos de la Conferencia de Paz, que estima inoportuno de su parte tratar el problema de fondo.

 

21 DE AGOSTO

La Conferencia de Paz acepta retomar las funciones de policía reconocidas por los ex-beligerantes, y encarga de ello a la Comisión Militar Neutral. Esta controla además, los resultados de la desmovilización, y fija como "zona neutra", una zona territorial entre las dos partes.

El Doctor Isidro Ramírez, nuevo Representante de Paraguay en la Conferencia de Paz, se opone a la resolución de este último, según la cual no existiría zona neutra en el Chaco. La discusión sobre este problema impide el reinicio de las relaciones diplomáticas entre los ex-adversarios, y seguirá a lo largo de todo el año 1936.

 

DICIEMBRE

A pedido del Presidente de los Estados Unidos de América, Franklin Roosevelt, una "Conferencia de Consolidación de la Paz americana" se reúne en Buenos Aires. Esta dará continuidad a un último y gran esfuerzo de la Conferencia de Paz, para llegar a la solución de los problemas en suspenso.

El Doctor Juan Stefanich, Canciller de Paraguay, llega a Buenos Aires, donde tratará directamente con su homólogo boliviano, el Doctor Enrique Finot, el Canciller brasileño Macedo Soares, y el chileno Cruchaga Tocornal, que oficiaban de intermediarios. Macedo Soares propondrá establecer una frontera en el Chaco, a lo largo de una línea que iba desde Carandaiti - Capirenda/Tte. Mna. Óscar Carreras Saguier hasta el río Parapití y, desde allí, hasta el fortín Galpón, sobre el río Otuquis. Pero Stefanich se negará a tratar los problemas de límites definitivos so pretexto de que su gobierno conocía problemas de política interna, de lo cual el Canciller brasileño pedirá una confirmación escrita, que le será dada.

 

 

AÑO 1937

 

9 DE ENERO

El Paraguay acepta la propuesta de la Conferencia de Paz, de admitir en el camino que unía Villa Montes a Santa Cruz de la Sierra, un tránsito comercial bajo el control de los Neutrales.

 

23 DE ABRIL

La Conferencia de Paz pone en vigencia la reglamentación relativa a sus funciones de vigilancia en el Chaco, después de que ésta fuera aceptada por el Paraguay.

 

25 DE MAYO

Se reanudan las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Paraguay.

 

AGOSTO

El Doctor Gerónimo Zubizarreta es nombrado Jefe de la Delegación del Paraguay a la Conferencia de Paz.

Los Parlamentos boliviano y paraguayo se niegan a ratificar la reglamentación en materia de control y de vigilancia establecida por la Conferencia de Paz.

 

DICIEMBRE

Nuevos esfuerzos, sin resultados, de la Conferencia de Paz, para llegar a una solución definitiva del problema del Chaco.

 

AÑO 1938

 

FEBRERO

El Doctor Roberto Ortiz sucede al General Agustín Justo en la Presidencia de la República Argentina. Nombra Canciller de la República al Doctor José María Cantilo, en remplazo del Doctor Carlos Saavedra Lamas. Este último es nombrado Presidente de la Conferencia de Paz.

 

ABRIL

La Conferencia de Paz delega dos Comisiones, una a La Paz y otra a Asunción, para tratar directamente con los gobiernos respectivos y sondear la opinión pública de cada uno de los países, sobre las posibles soluciones de problemas que todavía no estaban resueltos. Estas Comisiones no obtendrán de sus interlocutores, nada que sea compatible con la realidad, sino que ambos pueblos les manifestarán sus deseos recíprocos de ver instaurarse una paz definitiva. Al final de esta campaña negativa, la Conferencia de Paz invitará al Doctor Eduardo Díaz de Medina por Bolivia y al Doctor Cecilio Báez por Paraguay a viajar a Buenos Aires para participar de estos trabajos.

 

27 DE MAYO

La Conferencia de Paz propone una nueva fórmula de solución de los problemas. Esta nueva fórmula preveía una línea de división que iba desde el Fortín La Esmeralda/Tte. 1° Anselmo Escobar, sobre el río Pilcomayo, hasta un punto situado a siete kilómetros al norte de Bahía Negra, y que pasaba por el Fortín 27 De Noviembre/ Aspirante Gabino Mendoza, el camino que unía Ravelo e Ingavi/ Capitán Pablo Lagerenza, el Cerro Cristian entre los fortines Paredes/Coronel José Julián Sánchez, Pando y las cercanías del fortín Galpón. La propuesta, inmediatamente aceptada por Bolivia, será rechazada por el Paraguay so pretexto de que ella otorgaba una orilla del río Paraguay a Bolivia.

 

24 DE JUNIO

Contrapropuesta del Paraguay, que se mostraba de acuerdo sobre una línea que salía del Fortín D'Orbigny, sobre el río Pilcomayo, y pasaba por Cururenda/Cabo Ortiz, Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier, Los Maticos sobre el río Parapití, y Ravelo hasta el río Otuquis o río Negro. Esta propuesta será juzgada inaceptable por la Conferencia de Paz.

 

26 DE JUNIO

La Conferencia de Paz pregunta al Canciller paraguayo si él aceptaría la línea de separación propuesta el 27 de mayo anterior, en caso de que Bolivia renunciase a su pretensión de tener un puerto sobre el río Paraguay. El Doctor Zubizarreta declarará, en respuesta, que nada podía hacerse mientras las propuestas no sean modificadas de forma sustancial. Luego, él invitará a la Conferencia de Paz a enviar una Delegación especial a Asunción, para tratar directamente el problema con su Gobierno.

 

29 DE JUNIO

El Doctor Efraím Cardozo propondrá resolver el problema del Chaco por medio de un "arbitraje en equidad", y confiar su solución a los Presidentes de los países mediadores y de la Argentina o, en su defecto, a la Corte Suprema de este país, debiendo ser aprobados los acuerdos definitivos, en Bolivia por una Convención Constituyente, en Paraguay por un plebiscito. Este plan obtendrá el consentimiento del diplomático norteamericano Spruille Braden y del Canciller paraguayo Cecilio Báez, pero chocará con la más formal oposición del paraguayo Zubizarreta, quien abandonará su Delegación. Por su parte, el Canciller boliviano Díaz de Medina se levantará vehementemente contra las consultas otorgadas unilateralmente al Paraguay, por la Conferencia de Paz.

El mismo día el General Estigarribia se reunirá en Buenos Aires con la Delegación paraguaya a la Conferencia de Paz, a la que será incorporado.

 

4 DE JULIO

Estigarribia informará oficialmente al Canciller Báez, de la Delegación paraguaya, y al Presidente de la Conferencia de Paz, que él consideraba aceptable el plan propuesto el 29 de junio por el Doctor Efraím Cardozo, lo que conducirá al Doctor Gerónimo Zubizarreta a renunciar a su cargo de Jefe de la Delegación paraguaya.

 

5 DE JULIO

La Delegación boliviana informará su acuerdo para renunciar a sus pretensiones territoriales sobre el litoral del río Paraguay. A cambio, recibirá confirmación de sus prerrogativas en materia de libre y amplio tránsito comercial en el territorio paraguayo del Chaco. Además, los acuerdos obtenidos por Bolivia en materia de instalaciones de agencia aduanera y de depósitos y almacenes en la zona de Puerto Casado, bajo la soberanía paraguaya, quedan confirmados.

 

6 DE JULIO

Realización del acuerdo final de las partes y redacción de un proyecto de Tratado definitivo.

 

9 DE JULIO

Los ex-adversarios y los mediadores firman los proyectos de Tratados. Los delegados paraguayos proceden a la firma sin haber recibido la autorización previa de su gobierno, lo que acarreará la negativa a firmar y la renuncia de uno de los miembros de su comisión, el Doctor Arbo.

 

11 DE JULIO

El General Estigarribia y el Doctor Cardozo viajan en avión a Asunción llevando consigo los protocolos firmados para hacerlos ratificar por el Gobierno, a lo que se opone muy formalmente el Coronel Paredes, Ministro del Interior.

 

21 DE JULIO

El Tratado de Paz, de Amistad y de Fronteras entre Bolivia y Paraguay se firma en Buenos Aires en presencia del Doctor Roberto Ortiz, Presidente de la República Argentina.

Conforme a las disposiciones de este Tratado, la línea de separación entre las partes será fijada por un "arbitraje en equidad" por los Presidentes de los países neutrales que son miembros de la Conferencia o por sus delegados, en un plazo de dos meses.

Esta línea de separación entre las dos zonas pasará por el meridiano del Fortín 27 de Noviembre/Aspirante Gabino Mendoza, la línea de "Hitos" y el río Pilcomayo hasta Pozo Hondo, sobre el río Pilcomayo entre Esmeralda/Tte. 1° Anselmo Escobar y Guachalla/ Dr. Pedro P. Peña, y deberá localizarse entre la propuesta del 27 de mayo y la contrapropuesta paraguaya del 24 de junio precedentes.

Las relaciones diplomáticas entre los dos países deberán restablecerse en treinta días, y en el mismo plazo, se dará aplicación al arbitraje.

Finalmente, el Paraguay deberá ratificar la aprobación del tratado por plebiscito, y Bolivia por la Convención Nacional Constituyente.

El Tratado de Paz, Amistad y Fronteras entre Bolivia y Paraguay será firmado por:

- el Doctor Eduardo Díaz de Medina, Canciller, y el Doctor Enrique Finot, por Bolivia;

- el Doctor Cecilio Báez, Canciller, el General Estigarribia, los Doctores Luis A. Riart y Efraím Cardozo, por Paraguay.

Este tratado será aprobado por el Congreso Nacional boliviano por 102 votos contra 9.

 

AGOSTO

La opinión paraguaya se divide entre el Partido Liberal, el Episcopado y el General Estigarribia, que son partidarios de aprobar el Tratado de Paz, y el Partido Colorado y la Unión Nacional Revolucionaria que se oponen al mismo. El 10 de agosto, un plebiscito realizado en el Paraguay bajo el control del Ejército, sobre la aprobación o el rechazo de la aprobación del Tratado de Paz, otorga la mayoría de los votos a los partidarios de la aprobación.

 

8 DE SETIEMBRE 

Intercambio de las ratificaciones del Tratado de Paz, y constitución de un Colegio Arbitral que comprendía una Comisión Militar que la dirigirá en el terreno.

 

25 DE NOVIEMBRE

Constitución de la Comisión Mixta encargada de la demarcación definitiva de los límites.

 

28 DE DICIEMBRE

Ceremonia solemne de entrega y de recepción de territorios correspondientes a cada parte, en Villa Montes.

La Conferencia de Paz declarará el 23 de enero de 1939 en Buenos Aires, haber cumplido su misión y terminado sus funciones.

Fuente de Información: "Antecedentes, Desarrollo y Resultado de la Guerra del Chaco", José Carlos MARCET, sin indicación de editor, Asunción 1972, p. 62-75, passim.

 

 

BALANCE HUMANO Y MATERIAL DE LA GUERRA

Y MODALIDADES DE SU FINANCIACION

 

 

A - BALANCE HUMANO

Un balance como este no es fácil de establecer. En efecto, las cifras que se proponen varían de un autor a otro, en ciertos casos de simple a doble. Por otra parte, las fuentes traídas para su realización y por lo mismo importantes, frecuentemente no son ofrecidas al investigador, ni publicadas ni establecidas, voluntariamente o no, en especial en el caso de las cifras relativas a los rebeldes, refractarios o "emboscados", entre otros.

Sin embargo, para ambas partes presentes, y sobre la base de datos que pudieron ser recogidos, se establecerán algunos cuadros recapitulativos.

DATOS RELATIVOS A BOLIVIA

- Población en la época de los hechos entre 3 y 4 millones de almas, cifra que se puede fijar en 3.500.000 personas.

- En fecha 30 de junio de 1936, un año después del fin de la guerra, el Estado Mayor General de La Paz publicó 2 Estados relativos a la movilización boliviana y a sus consecuencias:

a) por una parte, 189.526 oficiales y soldados, que se dividían en 122.352 hombres retenidos como aptos para el Servicio Militar, es decir, alrededor del 66% del total, 47.174 afectados a los Servicios auxiliares y a las retaguardias y que representan alrededor del 28% de los inscriptos, y 10.000 desertores y rebeldes que corresponden al 6 % del total.

b) por otra parte, 169.139 hombres en total, de los cuales 86.305 combatientes de primera línea representan 52% del total, 73.175 afectados a los Servicios auxiliares o de la retaguardia es decir 44%, 9.659 desertores y rebeldes que representan alrededor del 4 % del total.

- El Coronel boliviano Montenegro opone a las cifras anteriores las de 140.457 hombres para el total del ejército, de los cuales 30.000 hombres para los Servicios auxiliares y retaguardia, 17.143 prisioneros de guerra al final de la misma, 1.097 muertos en cautiverio y 1.980 evadidos de los campos de prisioneros paraguayos, estas cifras sin embargo no incluyen los muertos en combate, los heridos y los desaparecidos.

- El periódico "El Diario" de La Paz declara en junio de 1975, 21.000 prisioneros de guerra bolivianos de los cuales 17.112 serán repatriados al fin de las hostilidades, 4.264 muertos en cautiverio y 1.980 prisioneros evadidos.

- El historiador francés Pierre Mondain habla, en un artículo aparecido en el número 541 de Enero -Febrero - Marzo de la "Revue Historique" editado por las "Presses Universitaires de France", en 1982, y declara 60.000 muertos bolivianos de los cuales 4.000 muertos en cautiverio, 20.000 prisioneros, y 10.000 desertores o rebeldes.

- Otras fuentes, probablemente de origen paraguayo o argentino, presentan cifras que varían entre 50.000 y 80.000 muertos, 72.000 heridos y 700 oficiales y 32.000 soldados capturados, lo cual, si estas cifras fueran aceptadas, correspondería a la totalidad del Ejército boliviano reclutados para la Campaña.

- Las cifras de 700 oficiales y 32.000 soldados declaradas también por el paraguayo Antonio E. González para los muertos bolivianos en la guerra, parecen más conformes a la realidad, aunque las que corresponden a los hombres de tropa muertos en combate o desaparecidos, puede ser inferior a la real.

- Por último, dos estados de pérdidas que provienen de fuentes bolivianas oficiales, presentan un balance global de 87 oficiales y 27.464 soldados muertos para uno y de 838 oficiales y 41.000 hombres muertos en combate para el otro, igual que 15.000 desertores refugiados en territorio argentino.

La diversidad de cifras, que a veces va de lo simple a lo doble, demuestra las dificultades para lograr cifras que se acerquen lo más posible a la realidad. Sin embargo, parece que se pueden retener como las más cercanas a la realidad, las siguientes cifras, naturalmente aproximativas:

-           189.526 hombres reconocidos aptos para el Servicio;

-           47.144 afectados a los Servicios auxiliares y de retaguardia;

-           10.000 desertores y rebeldes;

-           50 a 60.000 heridos, de los cuales 8 a 14.000 mutilados;

-           alrededor de 700 oficiales muertos en combate o por heridas;

-           35 á 40.000 hombres de tropa muertos en combate o por enfermedad;

17.174 prisioneros de todos los rangos liberados al final de la guerra;

-           4.000 prisioneros de guerra bolivianos que quedaron en Paraguay.

 

Bajo presión del Canciller argentino, Saavedra Lamas, será decisión de los Neutrales y aceptada por los beligerantes, que cada uno de ellos pagaría al otro una suma fija por individuo, a título de contribución a los gastos realizados por ellos para la alimentación y el alojamiento de los prisioneros que tomarán. A este respecto, y por un total que alcanzaba 17.174 prisioneros al fin de la guerra, Bolivia pagará al Paraguay la suma de 132.241,05 Libras Esterlinas que corresponden a 2.800.000 pesos argentinos, y el Paraguay a Bolivia por 94 oficiales y 2.391 soldados prisioneros cuya liberación se realizará el 4 de agosto de 1936, 22.038 Libras Esterlinas equivalentes a 400.000 pesos argentinos.

 

 

RÉGIMEN DE LOS PRISIONEROS DE GUERRA

 

Los prisioneros bolivianos en Paraguay, en un total de alrededor de 20.000 oficiales y soldados, no serán sometidos al mismo régimen.

Los oficiales, conforme a las disposiciones de la reglamentación internacional, serán dispensados de trabajar. Una parte de ellos estará alojada en la Escuela Militar de Asunción, otra parte en el campo Militar de Campo Grande, a unos veinte kilómetros de Asunción. El trato que recibirán será correcto y, en algunos casos, como en el del futuro Coronel Ántezana Villagrán, autor de importantes obras sobre la guerra del Chaco y hoy ya fallecido, quien pasará la mayor parte de su cautiverio en el hermoso pueblo de Piribebuy, donde será alojado en el comedor de oficiales y hará todas sus comidas con los oficiales de la guarnición del lugar.

Los prisioneros hombres de tropa, que no se benefician de las disposiciones de la Convención de Ginebra, serán sometidos a trabajo obligatorio. En consecuencia, su destino variará según las personas a quienes serán atribuidos. 1.500 de ellos serán asignados a Concepción para trabajar tanto con pequeños agricultores, como en la administración local. Otros 1.200, en pequeñas industrias locales, mientras que 16 de ellos lograrán huir y llegar a la zona argentina del Chaco, donde se internarán. Fuese como fuese, se puede estimar que el prisionero boliviano en Paraguay no será sometido a un cautiverio muy rudo, ya que 4.000 de ellos quedarán en el país una vez liberados.

 

 

CHACORE - GUERRA DEL CHACO (Fuente: Internet)

 

 

DATOS RELATIVOS AL PARAGUAY

 

- Población en la época de la guerra: alrededor de 900.000 personas, en partes iguales entre hombres y mujeres.

- Total de movilizados: entre 160.000 y 170.000 de los cuales 25.000 afectados a los Servicios auxiliares y de retaguardia, en decir, alrededor del 19% de la población total y 38% de la masculina, contra un total de 190.000 hombres que equivale al 6% de la población total de Bolivia. Sin embargo, los efectivos paraguayos de primera línea prácticamente nunca superarán los 35 a 40.000 hombres alistados al mismo tiempo.

- Muertos en combate o fallecidos por heridas: alrededor de 36.000 para Paraguay, 4 % de la población total, y 40 a 45.000 para Bolivia, 1,4% de la población total.

- Superficie del Chaco paraguayo: pasó de 110.740 kilómetros cuadrados antes de la guerra, a 246.925 kilómetros cuadrados con la firma del Tratado de Paz a favor del Paraguay 

 

B - BALANCE MATERIAL

DATOS RELATIVOS A BOLIVIA

 

No es fácil establecer un balance de los materiales perdidos por Bolivia durante las operaciones de la guerra del Chaco, contra lo que corresponde al de su adversario paraguayo. Ciertamente hay autores que evaluaron los precios respectivos de compra de materiales y vehículos perdidos, que generalmente están estimados en 35 millones de dólares para los primeros y 7 millones de dólares para los segundos, pero sus cálculos no están acompañados, al menos en lo que conocemos, por documentos justificativos confiables. Al respecto se citará el ejemplo del ex Ministro de Finanzas del Presidente boliviano Salamanca, el Doctor Joaquín Espada, quien evaluará el total de los gastos de guerra de su país en 53 millones de dólares US, sin acompañar tampoco sus cálculos de documentos justificativos.

Sin embargo, pero sin conocer el costo con precisión, se tiene el detalle de los materiales bolivianos capturados o destruidos por los paraguayos, que fue establecido por los historiadores paraguayos Mayor Antonio E. González y Alfredo Seiferheld. Este detalle comprende los siguientes materiales:

-           50 cañones de diferentes calibres,

-           150 morteros,

-           4 tanques,

-           350 ametralladoras pesadas,

-           1.800 ametralladoras livianas y fusiles ametralladoras,

-           3.600 pistolas ametralladoras,

-           50.000 fusiles,

-           50.000 granadas de artillería y de mortero,

-           40 millones de cartuchos,

-           250 camiones.

 

Según el Mayor González, el costo global de los materiales capturados, correspondería al 25% de las adquisiciones normalmente realizadas como previsión durante las hostilidades, lo que habría superado la capacidad de compra de Bolivia en esa época. Por otra parte, y siempre según el Mayor González, estas permitirían al Paraguay limitar, durante la guerra, sus compras de los mismos suministros.

Las pérdidas de los mismos materiales sufridas por el Paraguay durante la guerra son más reducidas, pues, según las fuentes paraguayas, se elevaban a:

-           3 cañones de 75 mm Schneider,

-           4 cañones de 75 mm Vickers,

-           4 morteros Brandt,

-           20 ametralladoras pesadas,

-           100 fusiles ametralladoras,

-           4.000 fusiles,

-           80 camiones.

 

Por otro lado, para los materiales comprados por el Paraguay durante el desarrollo de la guerra, el médico paraguayo Ángel F. Ríos, organizador de los servicios médicos del ejército de su país en el Gran Cuartel General de Capirenda/Tte. Mna. Oscar Carreras Saguier, adelanta la cifra de 641.760.000 $ US, la que se agregará a la de 665.926.226 $ US por las compras realizadas antes de la guerra.

 

 

EVALUACIÓN Y FINANCIACIÓN DE LOS GASTOS DE GUERRA

 

En la época del inicio de la guerra del Chaco, la economía y las finanzas de Bolivia atravesaban uno de los peores momentos de su historia. La crisis mundial que comenzaba en los años 1930, alcanzará efectivamente al mercado mundial de minerales, y en particular al del estaño, que en la época era la base de la economía boliviana y de sus exportaciones.

Poco antes de la guerra, una ley de mayo de 1932 obligará a los exportadores de estaño a devolver el 65% del monto de las divisas provenientes de sus ventas al Banco Central, que era el único organismo autorizado a proceder a su comercialización. En la misma época, en abril de 1932, el precio de la tonelada de estaño caerá a 102 Libras Esterlinas, lo que representaba una depreciación de cerca del 30%. En 1932, la producción boliviana de estaño descenderá a 15.687 toneladas para una producción mundial que había igualmente bajado de 142.350 toneladas en 1930 a 91.692 toneladas en 1932, es decir, cerca del 50%.

Esta baja de producción acarreará la disminución del trabajo en las minas, y tendrá como consecuencia un aumento de la emisión fiduciaria, porque la paridad del peso boliviano con el dólar US pasará de 2,40 a 4,70 pesos bolivianos por 1 dólar.

En su deseo de poseer una moneda sana, para hacer frente a los gastos ocasionados por la guerra, el gobierno boliviano impondrá, por decreto de diciembre de 1932, la expropiación total de las divisas extranjeras y del metal oro depositados en los bancos. Esta medida le permitirá recibir 240.586 Libras Esterlinas del Banco Central, 60.000 del Banco Nacional, igual que 120.000 Libras Esterlinas del Banco Minero, y 50.000 del Banco Mercantil, es decir un total de alrededor de medio millón de Libras Esterlinas. Esta medida se complementará con la obligación de cesión de letras de cambio a una tasa unilateralmente fijada de 20 pesos bolivianos por Libra Esterlina, lo que afectará sensiblemente la industria minera nacional.

La guerra afectará profundamente, igual que la crisis mundial, a la economía del país, cuya situación era perfectamente conocida y seguida muy de cerca en Paraguay. Gracias a los especialistas puestos a su disposición por los servicios secretos argentinos, le será posible conocer rápidamente los mensajes bolivianos tanto los más secretos como los de cualquier orden, de lo que los bolivianos se darán cuenta muy tarde como para poder reaccionar eficazmente.

El nuevo Presidente boliviano, Tejada Sorzano, no actuará mucho mejor que su predecesor, Salamanca. Una de sus primeras medidas será, en enero de 1935, la de proceder a la devaluación del peso boliviano, que pasará a 20 pesos por 1 dólar US y 80 pesos por 1 Libra Esterlina. A finales de noviembre de 1934, las deudas con los bancos extranjeros se elevaron a 1.402.711 Libras Esterlinas y con los bancos nacionales, acreedores en oro y en divisas, a 3.234.672 Libras Esterlinas, es decir un total de 4.637.383 Libras Esterlinas, a las que había que agregar un total de deudas en pesos con los bancos nacionales de 177.147.724 pesos. Además, préstamos complementarios en oro por 1.692.300 Libras Esterlinas y 103.531.901 Libras Esterlinas se prestarán del Banco Central, para asegurar las compras de materiales y otros gastos hasta el fin de las hostilidades. Las operaciones de préstamo alcanzarán un total de alrededor de 50 millones de dólares US a una tasa de 5 pesos bolivianos por 1 dólar US, las deudas en moneda nacional equivalentes a 7.142.857 $ US a una tasa de 4,2 pesos bolivianos por 1 dólar US. A título indicativo, el presupuesto de guerra para 100.000 movilizados cuyas 3/4 partes se encontraban en las bases de la retaguardia, había sido estimado en 11.408.835 pesos bolivianos para cada uno de los años 1932 y 1933, y 11.399.985 pesos bolivianos para 1934. Según los expertos nacionales, el costo de la guerra del Chaco se elevará a alrededor de 50 millones de dólares US, lo que explica sin justificarlos los retrasos en los pagos a los proveedores de víveres, armamentos modernos, medicamentos y otras provisiones por un faltante de tesorería a las fechas de pago de sus facturas.

Por lo demás, la inflación que afectará la economía de cada uno de los dos adversarios, conducirá a estos a seguir el ejemplo de las grandes potencias que, en período de guerra, tendrán siempre tendencia a recurrir al papel moneda para sus necesidades internas, lo que conducirá al gobierno boliviano a solicitar y obtener del Banco Central de Bolivia, un nuevo préstamo de 50 millones de pesos bolivianos.

Para concluir el capítulo, resulta que será difícil decir, como lo señala el paraguayo Seiferheld, que el esfuerzo de guerra boliviano habría sido total. Su economía ignorará o fingirá ignorar los trucos que utilizará el Paraguay para intentar, con un éxito innegable, regularizar su propia economía, y la movilización civil de ésta que contribuirá eficazmente a su logro. Finalmente, mientras qué la corrupción será excepcional en el Paraguay, ella se mostrará importante y florecerá en Bolivia, lo que contribuirá a desequilibrar su economía.

 

FUENTES:

- DOCTOR ÁNGEL F. RÍOS: "LA DEFENSA DEL CHACO", EDITORIAL AYACUCHO, BUENOS AIRES 1950.

- ALFREDO SEIFERHELD: "ECONOMÍA Y PETRÓLEO DURANTE LA GUERRA DEL CHACO", EDITORA LITOCOLOR, ASUNCIÓN 1983

 

De ninguna manera pasará lo mismo en Paraguay donde, en primer lugar, se procederá a la movilización general, mientras que Bolivia se limitará a una movilización parcial, lo que creará un grupo de descontentos entre los enviados al campo de batalla, y una libertad de acción a los que no fueron llamados, algunos de los cuales tendrán así el campo libre para entregarse a los diversos tráficos que engendrará la guerra. Por el contrario, el Paraguay recurrirá a medidas tradicionales para intentar, en primer lugar y con cierto éxito, regularizar su economía.

Por no tener un Ministerio de Economía, que sólo será creado en 1934, el Paraguay dispondrá sin embargo, desde el inicio de las hostilidades, de un organismo estrictamente económico, la "Dirección General de Economía y de Intendencia", que dependía del Ministerio de Hacienda. La tarea principal de este organismo será mantener y en lo posible elevar el nivel de producción del país, sobre todo en la agricultura y la ganadería, como también en la industria. Pero éste recibirá también la tarea de controlar el abastecimiento de todo tipo y la producción agrícola, porque desde tiempos inmemoriales, la agricultura era, en Paraguay, el motor principal de la economía nacional. La producción de azúcar, gran parte de la cual irá a la Argentina, y la del algodón, que pasará de 3.500.000 kilos en 1930 a 12.000.000 kilos en 1935, del maíz y del tabaco, también serán impulsadas. Por el contrario, la ganadería conocerá alzas y bajas, pero logrará aportar un total de entradas en divisas de 530.000 pesos oro, a pesar del contrabando con los países vecinos de ciertos productos, principalmente del azúcar.

El Paraguay será fuertemente ayudado para el equilibrio de sus necesidades y de sus gastos por la Argentina, por razones ya expuestas, lo que no impedirá a sus dos monedas nacionales lograr un fuerte crecimiento de la paridad entre sus respectivas monedas, la que, por 1 peso argentino, pasará de 18,95 pesos paraguayos en 1932 a 74,71 pesos en 1935. Uno de los recursos más importantes adoptado por las autoridades de Asunción para hacer frente a la situación, será la colecta, a nivel nacional, de metales preciosos, con el fin de transformarlos indirectamente en equipos de guerra. La colecta entrará en vigencia por un decreto de diciembre de 1932 y será administrada por una "Comisión de recolección de objetos de oro para la Defensa Nacional".

El país solicitará en diciembre de 1932, de los bancos extranjeros instalados en su territorio, un línea de crédito global de 5 millones de pesos argentinos, con una participación de 2.000.000 de pesos cada uno del Banco de Londres y América del Sur y del Banco Germánico para la América del Sur, y 1.000.000 de pesos del Banco Hogar Argentino, el préstamo estaría garantizado por los impuestos sobre las exportaciones de trigo y de harina, que se añadían a una deuda externa que entonces se elevaba a 650.000 Libras Esterlinas. Los dos primeros bancos citados rechazarán el pedido de préstamo argumentando la existencia de una línea de crédito anterior aún no devuelta en su totalidad. El préstamo rechazado será reemplazado en setiembre de 1933, por una línea de crédito del Banco de la Nación Argentina de 5.000.000 de pesos argentinos, con una disposición inmediata de 1.000.000 de pesos. En febrero de 1934, el proveedor argentino para Paraguay de electricidad, la Compañía Americana de Luz y Tracción, otorgará a su cliente un préstamo de 500.000 pesos argentinos a una tasa de 6% anual, al que se agregará en junio del mismo año, otro crédito de 500.000 pesos argentinos que proporcionará la Industrial Paraguaya S.A. Luego, a fines de 1934, en un momento de urgente necesidad del Paraguay, el Ministro Rivarola obtendrá directamente del Ministerio de Hacienda de Argentina, entre el 26 de octubre y el 26 diciembre, en tres pagos, una suma que alcanza alrededor de 2.875.375 dólares americanos. Con gran sorpresa para los beneficiarios, este maná financiero estará acompañado de miles de unidades de suero antitetánico y antigangrenoso, y de 32 cajones con 24 granadas de mortero de fabricación francesa, desembarcados en el puerto de Buenos Aires y expedidos al Paraguay, a pesar del embargo sobre armas y proyectiles impuesto por la Sociedad de Naciones de Ginebra y confirmado repetidas veces durante la guerra.

El paraguayo Ángel Ríos evaluó el monto global de los gastos de su país durante la guerra del Chaco.

Este alcanza una suma total de pesos de curso legal de: 3.247.686.266 del que sin embargo se resta de las siguientes líneas:

-           665.926.666 pesos de curso legal, relativos a las compras anteriores a la guerra;

-           400.000.000 pesos de curso legal, que representan el valor estimado de la contribución boliviana para las operaciones relacionadas con las capturas paraguayas de material boliviano en el campo de batalla.

Resulta que el costo real de los gastos de guerra del Paraguay se elevará a un total de 2.181.760. 000 pesos de curso legal, que equivalen a un monto de 51.203.004 de pesos oro.

Si se compara esta última suma a las previsiones presupuestarias, que habían sido fijadas en 6.000.000 de pesos oro para cada uno de los tres años de guerra, se llega a un superávit presupuestario de alrededor de 300%,

 

 

EVACUACIÓN DE LA ZONA DE COMBATES

E INTERCAMBIO DE PRISIONEROS

 

Tenemos que recordar que los bolivianos y los paraguayos tendrán que detenerse en las posiciones alcanzadas por ellos el 14 de junio 1935 al mediodía, cuando terminarán las hostilidades. Conforme al protocolo suscrito el 12 de junio en Buenos Aires y que establecía el armisticio, los representantes de la Comisión Militar de Neutrales, Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos y Uruguay, serán transportados en avión al Cuartel General paraguayo de Carandaiti donde llegarán a las trece horas, para constatar la realidad del "cese del fuego", al mismo tiempo que el delegado del Perú enviado a Villa Montes, a quien se le unirán al día siguiente sus homólogos enviados a Carandaiti. Estos delegados verificarán en el lugar el cese del fuego, determinarán las posiciones alcanzadas por los dos ejércitos el último día del combate, y establecerán una línea de separación entre los dos ejércitos, y los puntos de agrupación en la retaguardia de las trincheras, para poder controlar la correcta ejecución de la desmovilización.

El protocolo del 12 de junio había fijado un plazo de 90 días para su entrada en vigencia. El Paraguay procedió a ello rápidamente por razones económicas, pues le faltaban hombres para la cosecha; Bolivia lo hizo más lentamente por problemas de organización en los transportes. Los puntos de partida elegidos serán 6 para los bolivianos, a saber, Caiza, Villa Montes, Laguna Camatindi, Santa Fe, Ravelo y Fortín San Juan, y 8 para los ex-adversarios, Fortín Galpón, Ingavi, el ramal de las rutas de Huirapitindi y Santa Fe, Carandaiti, Capirenda, Santa Teresita y Oruro/Mayor José Infante Rivarola. En realidad, la evacuación se hará ya sea por Formosa, Embarcación, Yacuiba y Villa Montes o Puerto Suarez, Asunción y Corumba para los bolivianos y La Quiaca, Formosa y Asunción para los paraguayos, los enfermos graves y los mutilados serán repatriados por avión, y ésta comenzará en mayo.

Anteriormente, en plena guerra, se había realizado una única liberación de prisioneros, en septiembre de 1935. Esta había consistido en 8 oficiales, 1 cadete y 194 soldados, todos bolivianos y gravemente heridos. Enviados a la Cruz Roja internacional, en Formosa, serán repatriados a Bolivia por el ferrocarril Central Argentino. En cuanto a los prisioneros de la guerra que acababa de terminar, las partes decidirán repatriar primeramente a los prisioneros con salud precaria, que necesitaban una asistencia continua, los mutilados y los de más de cincuenta años de edad, cuya repatriación se hacía por avión en caso de necesidad.

Por lo demás, y para acelerar el regreso de cada uno de ellos, movilizado o prisionero, y también para evitar el menor contacto entre los enemigos de la víspera, se fijará bajo la alta vigilancia de la Comisión Militar de Neutrales, los lugares de agrupación que permitiesen seguir itinerarios igualmente diferentes, de los que antes ya se habló.

La vigilancia de las poblaciones y de los caminos que se encontraban en la zona de separación de los dos ejércitos, quedará a cargo de estos últimos para los lugares que los mismos ocupaban anteriormente, bajo la vigilancia de representantes de la Comisión de Neutrales. En lo referente al servicio de aduanas de la zona del río Pilcomayo, en la línea de frontera limítrofe de la Argentina, cada ejército instalará un servicio de policía y de vigilancia, uno en D'Orbigny y el otro en Cururenda/Cabo Ortiz, respectivamente.

Bolivia desmovilizará 54.105 oficiales y soldados, y el Paraguay 40.515 hombres. Los prisioneros bolivianos, de un total de 17.527 oficiales y soldados, de los cuales 474 hombres de tropa pedirán y lograrán quedarse en Paraguay, serán liberados por una decisión del ex-enemigo de fecha, 10 de julio de 1936. El Teniente coronel Marzana Oroza, heroico defensor de Boquerón en septiembre de 1932, será el último boliviano en salir del lugar donde había sido detenido.

 

 

PRINCIPALES ACONTECIMIENTOS QUE SEGUIRÁN

INMEDIATAMENTE A LA GUERRA DEL CHACO

 

A - BOLIVIA:

 

- Golpe de Estado militar del Mayor Busch, el 16 de mayo de 1935 en el momento del regreso a La Paz de las primeras tropas, y renuncia del Presidente Tejada Sorzano. Cinco días más tarde, Busch transmite el poder al Coronel Toro.

- Publicación de un decreto-ley del 27 de marzo de 1937, que creaba el organismo estatal YACIMIENTOS PETROLIFEROS FISCALES BOLIVIANOS y establecía el monopolio del Estado sobre la venta de los hidrocarburos.

- El Teniente coronel Germán Busch derroca al Coronel Toro el 13 de julio y toma el poder. En marzo de 1938, él chocará con una rebelión del Coronel Toro, que fracasará y tras lo cual, uno de sus protagonistas, el Teniente coronel Juan de Dios Cárdenas, será capturado y fusilado, mientras Toro se refugiará en Chile.

- Busch se autoproclama Dictador el 24 de abril de 1939, y en agosto hace aprobar por el Congreso Nacional, el Tratado de Paz, Amistad y Fronteras con el Paraguay.

- Luego de auto nombrarse dictador, Busch decide disolver el Congreso Nacional y se reserva el derecho de gobernar por decretos ley. El obligará a las sociedades mineras a pagar el 25% de sus utilidades mineras al Estado y se reservará el derecho de gobernar por decretos-ley.

- Cuatro meses después de haber sido nombrado Dictador, el 4 de agosto de 1939, el Teniente coronel Busch se suicidará al final de una recepción privada, por razones que quedaron imprecisas durante mucho tiempo. Las explicaciones que desde allí quedaron es que lo hizo en razón del descontento general provocado en todas las

escalas de población por su autoritarismo y también porque no logró ganarse la confianza de las masas, por causa de la virulencia de su política. Será promovido luego al rango de Teniente General a título póstumo, por el General Bernardino Bilbao Rioja, Comandante en Jefe del Ejército.

 

 

B - PARAGUAY:

 

La vida paraguaya que siguió de inmediato a la posguerra, será menos rica en acontecimientos políticos que la boliviana. En efecto, ella sólo conocerá dos golpes de Estado exitosos, y sólo tres cambios de autoridad máxima, una de las cuales estará destinada al fracaso.

- A la cabeza de sus tropas que volvían del Chaco, Estigarribia organiza en Asunción, el 22 de agosto de 1935, el "Desfile de la Victoria".

- En enero de 1936, Estigarribia es promovido al rango de General de Ejército, rango creado por él y asignado por primera vez.

- Los Coroneles Camilo Recalde y Federico Smith sublevan a las tropas acantonadas en Campo Grande y marchan sobre Asunción el 17 de febrero de 1936. Durante la noche, el Presidente Eusebio Ayala renuncia a su alto cargo y es tomado prisionero por los rebeldes.

- Estigarribia también cae prisionero pero enseguida es liberado y le autorizan a viajar al Uruguay.

- Los rebeldes llevan al poder al Coronel Franco, quien como primera medida procede a la disolución del Senado y del Parlamento.

- El Coronel Ramón Paredes se subleva, el 13 de agosto de 1937, y derroca al Coronel Franco, sin ninguna lucha. El Doctor Félix Paiva es designado Presidente de la República, a título interino.

- En 1937 se producirán tres tentativas de golpe de Estado, todas ellas destinadas al fracaso,

- El 7 de septiembre de 1940, el General Estigarribia muere junto a su esposa en un accidente de avión. El gobierno boliviano decide declarar, por este motivo, un duelo de tres días.


 

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DOCUMENTO INTERNO RECOMENDADO:

 

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UNA GUERRA DESCONOCIDA:

LA CAMPAÑA DEL CHACO BOREAL

(1932-1935)  - TOMO I

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA

Traducción para este volumen

CRISTINA BOSELLI

 

ANGE-FRANÇOIS CASABIANCA 1999,

Editorial El Lector

Telefax: 498 384 (Asunción)

Diseño de Tapa: Ca'avo-Goiriz

Compaginación y Armado de Página: Fátima Benítez

Tirada: 1.000 ejemplares

ISBN 99925-51-24-0

Hecho el Depósito que marca la Ley 94

Impreso en el Paraguay - Printed in Paraguay

Asunción, 1999 (386 páginas)

 



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