PortalGuarani.com
Inicio Nosotros Indice de Artes Visuales Indice de Literatura, Música y Ciencias TV Online Paraguay
Powered by
Idioma:
Seguinos:
Colores de fondo:
Ingrid Seall Müller


  MANOS QUE SE MUEVEN - Por CARLOS DARÍO TORRES - Lunes, 20 de noviembre de 2017


MANOS QUE SE MUEVEN - Por CARLOS DARÍO TORRES - Lunes, 20 de noviembre de 2017

MANOS QUE SE MUEVEN


Por: CARLOS DARÍO TORRES

Fotos: FERNANDO FRANCESCHELLI

 

 

Ingrid Seall Müller es una creadora que no se detiene. Dibujando o dándole forma al hierro, al papel –su "arcilla" favorita– o a cualquier elemento capaz de ser moldeado, sus trabajos eternizan un instante de movimiento permanente.

Poliartista es la palabra que, si existiera formalmente, describiría con mayor precisión a Ingrid Seall Müller. Escultora, aunque no a tiempo completo, su talento también encuentra una veta para ser desarrollado en otras manifestaciones artísticas como la pintura y el dibujo; y en actividades que si bien no califican como arte puro, están muy ligadas a la creatividad, como la ilustración, el diseño de vestuarios y la escenografía.

También es docente y exhibe orgullosa un pasado en la danza, que no solo le ofreció la oportunidad de expresarse bailando, sino que también le dio un tema que supo explotar cuando decidió que fueran sus manos las que transmitan, a través de sus piezas, lo que su imaginación proponía. En sus obras se destacan las bailarinas, como la expresión manifiesta de una simbiosis entre lo dinámico y lo estático. El baile y la escultura.

Nació en Asunción. Tiene ascendencia catalana por parte de padre, y alemana por parte de madre. "Por mi aspecto me dicen alemana, pero yo me siento muy paraguaya, aunque tengo la contra de que no hablo guaraní", explica, como destacando la firmeza de su identificación con esta tierra, con el suelo en el que llegó al mundo y en el que empezó a desarrollar sus aptitudes artísticas.

"Me formé en el país y siempre tuve un interés particular por el arte. Me encantaban las artes visuales y lo primero fue el dibujo. Sin embargo, siempre intentaba llevar mis creaciones a algo tridimensional. Experimenté desde chiquita, armaba maquetas con absolutamente todo lo que encontraba", recuerda. Para su suerte, al lado de su casa había "un baldío enorme", la cantera que le proporcionaba material suficiente para explorar las formas.

Ingrid estudió en el Goethe, un colegio bilingüe donde parte de los textos provenía de Alemania, lo que le abrió una ventana a una estética distinta. "Me encantaban los dibujos de los libros que traían de Alemania. Sus ilustraciones me proporcionaban un contacto diferente, eran mucho más sueltas, no eran dibujos para niños y había mucha variación; cambiábamos de editorial y era otro lenguaje", afirma.

También recibía influencias y estímulos provenientes del seno familiar. Su abuela Frida hacía cómics y los guardaba. "Tenía unos personajes chiquititos. No eran las historietas que vemos hoy, pero eran historias contadas en secuencia. Siempre buscaba crear personajes. Ese es un antecedente de mi afición por el dibujo", revela.

De niña hacía gimnasia artística y a los 11 años descubrió el ballet y la danza moderna. Salió del colegio, y en 1992, a los 16 años viajó becada a Santiago de Chile, al ballet municipal. Para Ingrid, "lo de la danza fue muy difícil porque para dedicarte realmente tenés que renunciar a todo, todo tu tiempo es entrenar; como cualquier carrera de alto rendimiento, un bailarín tiene ese compromiso".


Cambio de ramo

En Santiago, con una carga de trabajo que duró todo el año, sufrió una lesión, y como debía guardar reposo, encontró otra vez el momento de dibujar. Pero tenía que volver porque debía hacer un tratamiento de tres meses por la lesión. Un momento muy frustrante para la joven artista. Pero el destino le deparaba un nuevo giro.

En su ausencia, su madre había tomado un curso de cerámica, y cuando Ingrid volvió, la llevó con ella. "Siempre me encantó la cerámica, pero nunca le di el tiempo ni el espacio. Gracias a mi mamá asistí al curso de Patricia Ayala, la ceramista, y ahí empezaron a salir las bailarinas, las figuras, el movimiento, la tensión", cuenta.

En ese momento, Ingrid trabajaba solo con cerámica. No veía otra opción ni estaba preocupada por cómo iba a terminar la obra; lo tomaba como una forma más de expresión. En ese tiempo conoció a Pete Guggiari, el hijo del escultor Hermann Guggiari, quien frecuentaba la casa por su amistad con el hermano de Ingrid.

Al artista, el trabajo de la joven le pareció interesante. "Me dijo: 'Estas esculturas están en total movimiento, pero están acostadas, ¿no querrías que se paren? Porque están haciendo calentamiento en el piso'. Le dije que me encantaría, pero que con la arcilla no podía, porque hay que llenarla de volumen para que sostenga su propio peso. 'Y vamos a trabajar con hierro', me dijo. Ahí enloquecí", rememora.

Pete invitó a Ingrid al taller de los Guggiari, donde la joven trabajó con Hermann. Continuó con la cerámica, pero sus trabajos ya contaban con la estructura metálica "para después sacar el molde y llevar a la cera perdida; ahí descubrí lo que era la escultura".


Maestro inolvidable

Los trabajos de esa primera colada hecha con Hermann fueron fundidos en el taller de Gustavo Beckelmann (Ingrid se emociona al recordar al artista recientemente fallecido), porque tenía un horno con mayor capacidad. Con él descubrió el oxicorte, el corte por plasma, la soldadura autógena, la soldadura eléctrica y se fue enamorando del hierro crudo y de trabajarlo sin el proceso de sacar la moldería para hacerlo en bronce.

"Hice mi primera muestra con bronce y después continué yendo a lo de Beckelmann, pero siempre muy acompañada, guiada y sostenida por don Hermann. Entonces empecé a probar la soldadura y los cortes de hierro, las nuevas tecnologías. Gustavo nos ofrecía su taller como si fuera un laboratorio para experimentar".

Ingrid trabajó como jornalera por tres meses, porque quería aprender todo el proceso. Se convirtió en ayudante de los ayudantes de Beckelmann y tuvo que esforzarse para poder aprender un proceso muy largo y metódico, pero mientras tanto podía usar y probar las herramientas, el oxicorte, la soldadura autógena, la eléctrica y podía jugar.

"Así empecé a trabajar con hierro. Con este material podés hacer volúmenes también, pero el trabajo es mucho mas tosco, demanda muchísima fuerza, técnica y conocimiento de forja, algo que yo no tengo. Es un proceso muy largo, horas de taller, y yo quería probar darle volumen a esas cosas con algo más", explica.

Entonces surgió la idea del papel, porque cuando preparaban la figura para hacerla en cerámica, debían hacer bollos de este material para generar volumen, para ganar cuerpo y después agregarle las capas de arcilla, paso previo al tallado.

"Pensaba que tenía que poder hacerse algo más con el papel. Después conocí el papel maché, la carta pesta, que se usa más en artesanía. Ahí empecé a considerar el papel como arcilla, como el material plástico con el cual modelar. Investigué y me pareció genial porque es algo que sobra, sobre todo el papel de diario. Era docente y me volvía loca con la cantidad de cuadernos y libros que se tiraban por la humedad y el tiempo. Yo los recogía para hacer esculturas".


Un homenaje

Ingrid tuvo la oportunidad de viajar a Cartagena, Colombia, una visita que la acercaría al escritor paraguayo más universal: Augusto Roa Bastos. "Esto surgió a través de la escritora Karina Hugo –quien ya nos estuvo representando allá en diversas ocasiones–, a quien invitaron para hacer un conversatorio sobre Roa y un paralelismo con García Márquez, quien también mostró la cultura de su pueblo a través de su literatura", comenta Ingrid.

El convite era parte de los festejos de los 190 años de la biblioteca de la universidad cartagenera. "Dijimos que íbamos a llevar un regalo que nos representara a los paraguayos y llevé la escultura de Roa Bastos, hecha en hierro y papel. Fue una responsabilidad muy grande. Nos recibieron como si estuviéramos llevando al verdadero Roa de la mano", recuerda con emoción.

Ingrid no solo es una creadora, sino que también ejerce la docencia en el Goethe y en la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Además, hace afiches, ilustraciones para libros de texto de primaria, diseño de indumentaria y vestuario de ballet, además de escenografías.

"Pero si tengo que elegir, creo que me quedaría con la escultura. En este momento de mi vida miro asombrada el cambio sin mucho apuro y sin reflexionar tanto por qué es ni para qué, sino que estoy disfrutando descubrir todos esos ciclos, que van cambiando y deformándose, y recreándose, reinventándose. Pero no hay una vuelta igual a la otra, la vida es cíclica, pero no podemos volver atrás, estamos ahí", sostiene.

Sus manos no descansan. El movimiento es parte de su filosofía de vida y lo que se refleja en su arte. Pensando en eso, Ingrid se pregunta: "¿Qué será lo que buscamos, qué buscamos contar, sobre qué estamos reflexionando y cómo traducimos esa reflexión? Es probablemente esa inquietud de vivir con la inquietud, estar constantemente mirando el cambio. No sé adónde va a parar, pero no hay que dejar de probar".


Todo vuelve

"No sabía qué hacer con los libros rotos y pintados de mis hijas. Entonces hice una mamá leyéndole un cuento a un niño. Un cuento con el libro de cuentos, para reutilizar y resignificar lo mismo, otra vez".


Lindo y útil

Ingrid no deja de encontrar disciplinas en las que incursionar. "Quiero darle una función utilitaria a la escultura", dice y pone manos a la obra para plasmar su intención. Un trabajo suyo, una lámpara, va a decorar un espacio creado por arquitectos.

 

 

Fuente:  REVISTA VIDA - UltimaHora.com

Lunes, 20 de noviembre de 2017, 11:41

 

 

 

 

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

EL IDIOMA GUARANÍ, BIBLIOTECA VIRTUAL en PORTALGUARANI.COM

(Hacer click sobre la imagen)

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

(Hacer click sobre la imagen)

 

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

(Hacer click sobre la imagen)

 

 

Como se vería esta obra en tu Sala?

Selecciona un color de la pared:

MANOS QUE SE MUEVEN - Por CARLOS DARÍO TORRES - Lunes, 20 de noviembre de 2017


Rompecabezas (Entretenimiento)


MANOS QUE SE MUEVEN - Por CARLOS DARÍO TORRES - Lunes, 20 de noviembre de 2017 

 





Bibliotecas Virtuales donde fue incluido el Documento:
LIBROS
LIBROS Y ENSAYOS SOBRE LAS ARTES VISUALES EN PARAGUAY ( ÓLEOS, ESCULTURAS, FOTOGRAFÍA, CERÁMICA, ARTE POPULAR, ARTE JESUÍTA)

Compartir FB

 

Leyenda:
Solo en exposición en museos y galerías
Solo en exposición en la web
Colección privada o del Artista
Catalogado en libros en artes visuales o exposiciones realizadas
Venta directa
Obra Robada

Ver Perfil y otras Obras del Autor...


Sol de Oro S.A. - www.soldeorosa.com

Buscador PortalGuarani.com de Artistas y Autores Paraguayos
 
REPUBLICA DEL PARAGUAYMONEDAS DEL PARAGUAY 1790 - 2011ACADEMIA PARAGUAYA DE LA HISTORIA LA GUERRA DEL CHACOMITOS Y LEYENDAS DEL PARAGUAYIDIOMA GUARANIMUSEO DEL HUMOR PARAGUAYOMÚSICA PARAGUAYA
MISIONES JESUÍTICAS EN PARAGUAYBIBLIOTECA DEL PORTALGUARANICASA DEL LA INDEPENDENCIAFILATELIA DEL PARAGUAYHISTORIA DEL PARAGUAYBILLETES DEL PARAGUAYMUSEO VIRTUAL DE LA MUSICA PARAGUAYALITERATURA PARAGUAYA

Portal Guarani © 2015
Oficina: Asunción Super Centro - Gral. Diaz entre 14 de Mayo y 15 de Agosto - Local 372, 2do. Piso
TeleFax.: 451-486 - Contacto: info@portalguarani.com
PortalGuarani.com en fuente oficial de informaciones e imágenes del Paraguay para Wikipedia.org
Asunción - Paraguay - Proyecto Desarollado por Apunto

Algunos Logros y Reconocimientos
- Portal Guarani, Es declarado de Interés Cultural Nacional
- Portal Guarani, Es declarado de Interés Cultural Municipal
- Portal Guarani, Doble Ganador del WSA