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RUDOLF PLETT WELK

  PRESENCIA MENONITA EN EL PARAGUAY, 1979 - Por RUDOLF PLETT


PRESENCIA MENONITA EN EL PARAGUAY, 1979 - Por RUDOLF PLETT

PRESENCIA MENONITA EN EL PARAGUAY

ORIGEN, DOCTRINA, ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO

Por RUDOLF PLETT

Editado por el INSTITUTO BÍBLICO ASUNCIÓN

Asunción – Paraguay

1979 (156 páginas)

 

 

CONTENIDO

Indice        

Lista de Tablas

Prólogo

Prefacio

Reconocimiento

Abreviaturas

Introducción       

PRIMERA PARTE

LOS FUNDAMENTOS HISTORICOS DE LOS MENONITAS EN EL PARAGUAY

Uno

El Cristianismo Primitivo

Dos

La Edad Medieval        

Los Pre-Reformadores

La Situación Religiosa del Siglo XVI

Tres

Los Distintos Grupos Reformadores

Los Grandes Reformadores

Los Anabaptistas

Los Hermanos Suizos

Los Menonitas Holandeses

La Contrareforma

Cuatro

La Herencia Teología de los Menonitas

El Biblisismo de los Anabaptistas

La Naturaleza de la Iglesia

La Restitución de la Iglesia

El Discipulado Cristiano

La Hermandad de los Creyentes

La No-Resistencia

La Hermandad y el Gobierno Secular

La Hermandad Sufrida

Las Ordenanzas (Sacramentos)

La Hermandad Disciplinada

El Sacerdocio Universal del Creyente

Cinco

Los Menonitas en Dispersión

Desplazamiento Durante Cuatro Siglos

Expansión Mundial Menonita 1925-77

Características Generales de los Menonitas Durante Estos Cuatro Siglos y Medio

SEGUNDA PARTE

LOS MENONITAS EN EL PARAGUAY

Seis

El Nuevo Ambiente

La Situación General del País

El Chaco Paraguayo

El Aspecto Físico y Social Intentos de Penetración

Siete

La Inmigración Menonita al Paraguay

La Colonia Menno

La Colonia Fernheim

La Colonia Neuland

Ocho

La Comunidad Religiosa

La Función General de la Religión

La Función Especial de la Iglesia

Los Aspectos Eticos y Morales

La Organización Religiosa: su Estructura y su Funcionamiento

Nueve

La Comunidad Étnica - Civil

El Aspecto Administrativo

El Aspecto Económico

El Aspecto Socio-Cultural

La Previsión Social

Diez

La Comunidad y los Indígenas

La Actividad Religiosa Entre los Indígenas

El Asentamiento de los Indígenas

Las Comunidades de Obreros

La Atención Médica

El Aspecto Educativo

Once

La Comunidad y la Misión Entre los Paraguayos       

El Leprosario

El Hospital Psiquiátrico

El Curso de Pacifismo

El Servicio Educativo y Evangelizador

Doce

La Comunidad y la Acomodación Cultural

TERCERA PARTE

LA HERMANDAD MUNDIAL

Trece

Organizaciones Mundiales

El Comité Central Menonita

La Conferencia Mundial Menonita

Catorce

Conclusiones

Indice

General de Referencias

Bibliografía         

 

 

LISTA DE TABLAS

I.       Principales Movimientos Emigratorios

II.      Expansión Mundial Menonita (1525-1977)

III.     Inmigraciones Menonitas al Paraguay

IV.    Organización Estructural y Funcional de la Colonia Fernheim

V.      Estructura de la Administración de la Colonia Fernhein.

VI.    Aumento de la     Exportación

VII.   Superficie y Población de las Colonias Indígenas       

VIII.  La Ganadería en las Chacras de las Colonias Indígenas       

IX.    Obreros Indígenas al Servicio de los Menonitas

X.      Atención Médica para los Indígenas, Tanto en sus Colonias como en los Campos de Labor

XI.    Funcionamiento de las Escuelas Indígenas

XII.   La Organización Funcional del Comité Central Menonita

 

 

PROLOGO

He aquí un libro oportuno, sumamente interesante por el momento de su publicación; casi diría necesario para comprender un proceso de integración sociocultural.

El autor conoce la curiosidad sana que suscita la vida social de los Mennonitas. El pueblo ve las obras socioeconómicas, pero no siempre reconoce las esencias y valores socioculturales.

El Chaco escondió su gestación, nacimiento y primeros años de estabilización. Pero su madurez hoy se irradia por todo el país.

Ayer vivían aislados por el espacio físico y por la distancia espi­ritual. Hoy la Ruta Transchaco los ha acercado a nuestra vida social y cultural; la lengua, base espiritual de los pueblos, ha establecido la comunicación de los diferentes grupos sociales, y el espectacular desarrollo, afirmado en la paz, le ha otorgado una vigencia in­discutible.

Sin embargo, las Colonias Mennonitas siguen encerradas sobre sí mismas, más espiritual que físicamente, como "ciudades mo­nacales".

El libro del Lic. Plett viene a introducirse por dentro de la vida estructural y funcional de las Colonias mennonitas. Descorre el velo de ese misterio, o vida escondida, que anima a las ciudades mennonitas.

Nos enseña, en primer lugar quienes son o de dónde provienen los Mennonitas. Una parte histórica interesante, que nos hace recorrer un largo éxodo, que a veces es una verdadera odisea:

A continuación nos expone, con una claridad sencilla, ese mundo interior que constituye la esencia, los valores y las normas del grupo social mennonita. Detallada exposición, punto por punto, con el estilo de un profesor que va analizando y explicando las partes cons­titutivas del ser, del vivir y del obrar de este pueblo, actualmente inte­grado en territorio paraguayo.

Finalmente, nos ofrece un panorama de la organización. Mejor diría un organigrama.

Todo el libro, pues, nos hace comprender a los Mennonitas. Y éste es el mérito del autor.

Responde como el guía de unas catacumbas: "Entren amigos, y les enseñaré este aparente laberinto". Al leer cuidadosamente este libro, la Colonia Mennonita deja de ser un "Laberinto", aunque siga siendo una verdadera "ciudad monacal" en medio de la vida laica ciudadana.

Era, pues, un libro necesario. Es un libro oportuno. Y va a sa­tisfacer la curiosidad tanto en la persona de ciencia como del pueblo que percibe su proximidad a través de los múltiples canales vivientes del Paraguay eterno, hecho realidad hoy, aún en las lejanas y entra­ñables tierras chaqueñas, enriquecidas con el amor y el sacrificio de una voluntad nacional puesta al servicio de Dios y de la Patria.

Dr. Manfredo Ramírez Russo

 

 

PREFACIO

Asunción, 12 de junio de 1979

Señor

Lic. Rudolf Plett

CIUDAD

Apreciado amigo:

He leído con interés su documentado estudio relativo a PRESENCIA MENONITA EN EL PARAGUAY.

En una breve introducción, define Ud. con franqueza sus propósitos, sus limitaciones y el aspecto metodológico de su labor.

Aborda luego lo que denomina LOS FUNDAMENTOS HISTORICOS DE LOS MENONITAS EN EL CHACO PARAGUAYO. En verdad los antecedentes invocados van bastante lejos, al cristianismo primitivo y al medieval, cuya interpretación no en todo comparto. A partir del capítulo tercero, dedicado a la reforma, aparecen ya los menonitas, con infor­mación y análisis y también con pasión y fervor, para llegar finalmente a los antecedentes del tema específico, a las migraciones de los menonitas, a través de la discriminación y las persecuciones, hasta la expansión mundial que arranca aproximadamente de 1925, con lo que nos vamos acercando a su instalación en el Chaco paraguayo.

Toda esta primera parte es también introducción al tema concreto y abarca más del tercio del material presentado. Quizá explique su relativa extensión la necesidad de ubicar al lector en las características de una comunidad tan singular y de los problemas que precisamente esa originalidad le significó a través de los siglos, inseparables de las motivaciones de su venida al Paraguay.

La segunda parte responde a su título específico, LOS MENONITAS EN EL CHACO PARAGUAYO, y considero bien estructurado el tema. Hay información novedosa sobre el impacto del nuevo país en los colonos que llegaban, la procedencia de los diversos grupos inmigrantes, sus primeros esfuerzos y contratiempos, la formación de las colonias iniciales, y en momento un magníficodespliegue de temple, de fuerza de voluntad. La presencia permanente del factor religioso en la vida social y familiar, el régimen de gobierno y administración, el sistema punitivo, la economía, la cultura, la seguridad social, merecen páginas altamente informativas y una interpretación asentada en las premisas expuestas al comienzo de la obra. Los datos sobre producciones y comercio, así como los referentes a la educación en las colonias, ilustran la dedicación y el éxito alcanzado en esta comunidad netamente religiosa que, discriminada en Europa y América del Norte por su insobornable pacifismo, halla acogida en el Paraguay merced a la Ley 514, de 1921, cuya parte dispositiva se reproduce, y a disposiciones complementarias de 1932, 1947 y 1954.

También se comprueba con su estudio que los menonitas, pese a las limitaciones que les imponían el aislamiento y la distancia, nunca permanecieron ajenos a la problemática para­guaya: así, desde los primeros años, buscaron que sus maestros de escuela aprendieran la lengua española y conocimientos básicos sobre el Paraguay, para transmitírselos a los niños: asistieron a heridos y enfermos del Ejército paraguayo en la contienda chaqueña, aunque sin cumplir nin­guna tarea relacionada con el esfuerzo bélico por impedírselo sus creencias; favorecen la eleva­ción cultural y el bienestar económico de los aborígenes de su zona; y para compensar el privi­legio de su exoneración legal del servicio militar, han instituido el "servicio civil" que se tra­duce en asistencia social a la población en general de ambas grandes regiones de la República.

Cuadros y mapas bien diagramados favorecen la comprensión de su pormenorizado relato. En mi opinión, la lectura de LOS MENONITAS EN EL CHACO PARAGUAYO propor­ciona un conocimiento satisfactorio del empeño de esta honrada y laboriosa comunidad que desde hace más de medio siglo se desenvuelve en el seno del Paraguay y sobre la cual hasta ahora la bibliografía en español era mínima e inaccesible.

Con su interesante estudio, abre Ud. un camino por el que es de esperar que otros investi­gadores transiten, pronto y bien, con nuevos aportes y recojan las muchas sugerencias que aquí se nos ofrecen.

Salúdole atentamente.

Dr. RAFAEL ELADIO VELAZQUEZ

 

 

RECONOCIMIENTO

Considerando el proceso y la terminación de este pequeño volumen, estoy muy consiente de las valiosísimas contribuciones hechas por el Cuerpo Docente del Mennonite Brethren Biblical Seminary de Fresno, California, donde fue presentado como tesis de Maestría en Arte de Historia-Teología.

Primeramente merece mención el Dr. Hans Kasdorf, consejero per­sonal y primer lector del manuscrito. Su orientación en cuanto al estilo y forma fue de incontable valor.

También quedo muy agradecido al Dr. Henry Hack, Profesor de la Universidad de Amsterdam, por cederme gentilmente el permiso de trans­cribir materiales de los dos ensayos de investigación en el Chaco Paraguayo. Merecedores de mi gratitud también se hicieron la profesora Giovana de Wright, el profesor Cristian Ganser y la profesora Rosa de Ocampo, quienes gentilmente efectuaron las correcciones idiomáticas.

Asimismo, conviene mencionar el trabajo desinteresado de todos los lectores, del manuscrito: Hans Pankratz, Peter Neufeld, Konelius Walde y Gerhart Ratzlaff, a quienes agradezco profundamente por su aporte indes­criptible en favor de este escrito.

Por último, me es muy grato reconocer, y a la vez manifestar, hondos agradecimientos, a los distinguidos colaboradores, quienes han prestado su valiosa ayuda a esta obra literaria; al Dr. Manfredo Ramírez Russo y al Dr. Rafael Eladio Velázquez por su gentileza de comentar el libro, escribiendo el prólogo y el prefacio respectivamente.

 

ABREVIATURAS Y USO DE TÉRMINOS ESPECIALES

A.G.  Administrador General.

A.S. C.I.M.  Asociación de Servicios de Cooperación Indígena-Menonita.

C.C.C.F.     Cooperativa Colonizadora de la Colonia Fernheim.

C.C.M.       Comité Central Menonita.

C M. M.     Conferencia Mundial Menonita.

I.E.M.         Iglesia Evangélica Menonita.

I.H.M.        Iglesia de los Hermanos Menonitas.

I.M.   Iglesia Menonita.

K.f.K.         Comité para Asuntos Religiosos, o sea

Asociación de Pastores de una Colonia para organizar asuntos religiosos que conciernen a todas las iglesias.

"Menonitas": Derivado del organizador Menno Simons. La razón para escribir Menonitas con ama sola "n" es simplemente para latinizarla. En la mayoría de los libros existentes en castellano también han sido escritos con una sola "n".

"Paraguayos": Por el hecho de hablar continuamente de varios grupos étnicos, aplico este término exclusivamente a los auténticos paraguayos latinos por tradición y descendencia. Cuando hablo de "menonitas" me refiero al grupo étnico; a los que inmigraron y a sus descendientes, muchos de ellos también son ya paraguayos; y no a los evangelizados por ellos. Asimismo sucede al hablar de los indígenas, ellos son para­guayos, pero no los incluyo al hablar de "paraguayos".


INTRODUCCIÓN

En la última década, de vez en cuando ha aparecido en los diarios nacionales, el nombre "menonita". Esto ha ayudado, para que las comunida­des menonitas, que por treinta años vivieron más o menos desapercibidas, llegaran a ser conocidas entre el pueblo. Sin embargo, el concepto formado ha sido parcial, o frecuentemente deformado. Esto es, simplemente por la falta de información y literatura en castellano de parte de ellos. La clave para entender a los menonitas está en su herencia y principios religiosos y no en su organización y origen étnico. Con el presente trataré de arrojar un poco de luz sobre la incógnita de los menonitas.

Para muchos paraguayos la existencia de los menonitas es un secreto. El sólo hecho de que por cincuenta años hayan prevalecido sin policía en las colonias, es un hecho incomprensible. Les resulta un grupo raro y a la vez

estupendo. Se maravillan de su progreso, pero quedan perplejos por su con­ducta. Por sus virtudes y moralidad, son admirados; pero por su separación, reprochados.

En la Universidad Nacional de Asunción (donde estudié cuatro años), tanto los profesores como los alumnos, expresaban frecuentemente su in­quietud, acerca del vacío literario sobre los menonitas. 1 Artículos que han aparecido en los diarios, comentaban la colonización, el progreso, la cul­tura, el loable trabajo entre los indígenas, como también su rareza. El único libro escrito en español por un menonita -según mi conocimiento- y que tra­ta de los menonitas, es Caputi Menonita,2 el cual solamente relata encuen­tros pacíficos con el ejército durante la Guerra del Chaco. El autor de dicho li­bro no tiene el propósito de hablar sobre la organización ni tampoco sobre su herencia religiosa. Últimamente el Dr. Manfredo Ramírez Russo comentó di­ciendo: "Tengo tanto interés en conocer a los menonitas, pero todo lo que ha sido escrito, es tan superficial, que no me permite conocer de veras el fondo sociológico de ellos." 3

Los únicos libros traducidos al castellano que se ocupan de la herencia his­tórico-religiosa de los menonitas, son: William R. Step, Christian Wegner, John H. Yoder; pero solo el segundo se refiere brevemente a los menonitas del Paraguay. (Véase la bibliografía). Sin embargo, son muy recomendables para conocer su origen y doctrina.

El propósito de este escrito, es clarificar el fondo religioso, histórico y cultural. Porque la clave para la comprensión de la comunidad menonita está pre­cisamente en su herencia anabaptista. Anabaptistas se llamó a los reformado­res radicales, quienes llegaron a ser los directos antecesores de todos los meno­nitas. La palabra anabaptistas, significa los que bautizan dos veces. Por lo tan­to, tendremos que buscar la razón de la existencia de los menonitas en su he­rencia religiosa antes que en su organización y su origen étnico. Aparte de esto, intentaré corregir el concepto, de que los menonitas son un pueblo, una raza es­pecial o una parcela de una nación extranjera. Por el contrario, quisiera mos­trar que es una comunidad de creyentes, que practican consecuentemente prin­cipios cristianos.

Siendo su historia ya de 450 años, sólo podré seleccionar aquellos eventos y grupos humanos que estuvieron en directa relación con su origen y su desen­volvimiento. Procuraré explicar solamente las verdades cardinales de sus creencias y señalar las olas emigratorias, para indicar la transición hasta que llegaron al Paraguay. Aunque señalaré todas las colonias, se analizarán las del Chaco y específicamente Fernheim, como un ejemplo ilustrativo de las demás. Por otra parte, no es un libro de historia menonita, ni un tratado teológico. Aunque se refiere a los dos aspectos, está dirigido directamente al público de la sociedad paraguaya, que carece de fuentes informativas sobre los menonitas. Porque los conciudadanos tienen el derecho de conocer la realidad menonita, la fe y los principios anabaptistas que explican el secreto de la existencia de las comunidades menonitas. Más aún, que la herencia religiosa sea compartida con el pueblo paraguayo en favor del mayor progreso en todas las dimensiones del ser humano.

Corno ya fue mencionado, existen muy pocas fuentes acerca de nuestro tema, en castellano. Pero los escritos en otras lenguas, que he utilizado, usan fuentes primarias, originales. En cuanto al desenvolvimiento histórico en el Chaco, fueron utilizados primordialmente el "Mennoblatt" (periódico mensual de Filadelfia; ya fundado en 1930 y publicado hasta hoy ininterrumpi­damente). También fueron consultados algunos estudios antropológicos, socio-culturales del Dr. Henrik Hack; Calvin Redekop, Miguel Shase Sardi, Ja­kob Löwen, Joseph W. Fretz, Peter Króker, Hübert Kurier, y otros. (Vense la bibliografía al final del libro).

En la primera parte discutiré el desenvolvimiento del cristianismo, el origen y la teología de los anabaptistas. En la segunda parte analizaré las inmi­graciones de los menonitas en el Paraguay, el funcionamiento de las colonias y su influencia en su ambiente. En la tercera parte señalaré de paso las activida­des caritativas y fraternales de la comunidad menonita mundial. En la cuarta parte, al final algunas conclusiones y perspectivas.

Toda la historia científica se ocupa en primer lugar de la fuente primaria, o aquella que se originó más cerca del hecho ocurrido. Si se propusiera hablar de la cultura paraguaya, no se podría hacerlo objetivamente, antes de conocer el pasado. Porque "encierran el origen de nuestras atávicas tendencias",4 para decirlo con Félix Muñoz. Tampoco bastaría saber los acontecimientos del 14 y 15 de Mayo, ni los méritos de los grandes estadistas del pasado y el presente. Tendría que hablarse de Domingo Martínez de Irala (1539-42 tiempo de gobierno), quien puso realmente las bases para la integración racial. Más aún, tendría que analizarse la herencia social, antropológica y cultural, tanto de los españoles como de los guaraníes, para llegar a conclusiones objetivas y válidas.5

Precisamente por la misma razón, se dedica una buena parte del escrito al siglo dieciséis, en vez de comenzar directamente con las comunidades Meno­nitas del Paraguay. En otras palabras, sería imposible entender la comunidad menonita, ni mucho menos sus organizaciones internas, como sus principios administrativos y espirituales, si no se analizara su origen.


 

 

PRIMERA PARTE

LOS FUNDAMENTOS HISTORICOS DE LOS MENONITAS EN EL PARAGUAY

En esta primera parte se señalará a vuelo de pájaro, el origen del cristianismo como también el origen histórico del movimiento menonita. En cuanto a la historia del cristianismo, se tratará simplemente de subrayar las bases doctri­nales de la iglesia apostólica. Porque en los períodos posteriores, los diferentes lideres, han apelado siempre a la constitución de la primera iglesia.

El desenvolvimiento dogmático e histórico del cristianismo desde Constantinohasta el siglo 16 no será analizado, excepto unas pocas referencias. Esto sólo para mantener un hilo cronológico del espíritu apostólico. Porque existe tanta literatura de la historia eclesiástica que el lector puede reconstruir su propia imagen de esta época.

Referente a la reforma del siglo 16 de parte de los anabaptistas, especial­mente acerca del origen, desarrollo y teología, se da un cuadro más analítico y en detalle para luego aplicarlo y compararlo con la comunidad menonita m el país.

 

 

CAPITULO UNO

EL CRISTIANISMO PRIMITIVO

Los autores bíblicos comienzan el relato de la aparición del cristianismo con las palabras: "En el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo..." (Gal. 4:4).El fundador nació en Judea y de hecho el cristianismo apareció en la civilización del Mar Mediterráneo, dentro del Imperio Romano.

En su ministerio de tres años y medio, preparó doce hombres sencillos que hicieron temblar, tres decenios más tarde, el poderoso imperio. Después de la muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo comienza el desenvolvimiento histórico.

El comienzo organizacional visible de la iglesia tomó lugar con el Pente­costés. Después del derramamiento del Espíritu Santo, vino el bautismo de agua como una prueba externa de lo que había, sucedido internamente por medio de la fe y el arrepentimiento (Hechos 2:38). De la pequeña iglesia de ciento veinte personas fue aumentando a tres mil, y un poco más tarde llegó a cinco mil miembros.

Desde su comienzo la fe cristiana no fue fácil ni sencilla. Simultáneamente con el impacto espiritual, comienza la persecución, el bautismo de sangre. A través de los primeros tres siglos, el cristianismo se desarrolló en medio de persecuciones. El historiador Tácito nos relata diciendo: "Ellos (los cristianos) son enemigos de la raza humana". 1 Otro contemporáneo de la época describe la persecución en los siguientes términos:

Ellos eran apedreados, partidos en dos, eran matados con espada... torturados, afligidos..- peregrinaban literalmente, en las desiertos y montañas y en las cue­vas subterráneas.2

El centro de su doctrina era Jesucristo: sus enseñanzas, su muerte, y su resurrección.

La iglesia tenía ancianos, pastores y obispos, llamados por Dios y confir­mados por la iglesia (Hechos 133). Servían con una vida ejemplar y consa­grada (Tito 3:13). Lo importante no es el título, sino lo que eran y hacían . Aparte de los apóstoles cada uno tenía responsabilidad local ya que no existía jerarquía alguna al morir los apóstoles. Los nombres ancianos, obispos y pastores se usan como sinónimos. Estos nombres se usan indistintamente y en plural (Hech. 20:17,28).

Los cristianos del primer siglo tenían un vivo interés por el conocimiento de la Sagrada Escritura. El famoso historiador del siglo tercero, Eusebio, relata lo siguiente: '`Pero algunos de ellos ni se recordaron de las comidas por tres días, siendo influenciados por un inexplicable deseo del conocimiento-3 . Este mismo interés está confirmado en Hech. 17:11, "y escudriñaban cada día las Escrituras". Si el gobierno actuaba en contra de los principios de la fe, obe­decían a Dios, antes que a los hombres (Hech. 4:19). Cumplían fielmente con todos sus deberes de ciudadanos. Respetaban a las autoridades, pagaban los impuestos y oraban por ellos (Rom. 13:1,5). Profesaban el principio de la se­paración del estado y la iglesia.

En resumen, podría decirse que la iglesia primitiva era un organismo donde Cristo era la cabeza, la máxima autoridad y a quien obedecían incondi­cionalmente. Constituían una comunidad de creyentes donde se ingresaba sólo por el nuevo nacimiento, seguido por el bautismo. "El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios" (Juan 3:3).

Asi sigue la iglesia en crecimiento numérico, geográfico, espiritual y los libros del Nuevo Testamento son escritos. Al fin del primer siglo se calcula el número de los cristianos en un millón o sea el 10% del imperio romano.

Elsegundo y tercer siglo, después que los apóstoles desaparecieron sigue el mismo fervor, pero ya se notan ciertos cambios en la liturgia y doctrinas. Comienzan debates sobre diferentes doctrinas pero todavía hay muy pocas diferencias con la iglesia apostólica.

Cierto es que al fin del segundo siglo, 150 años antes de Constantino en el tiempo de Polycarpo, comienzan a aparecer ciertas doctrinas raras .4 Comienza la lucha por el predominio jerárquico, la personalidad de Cristo, el Espíritu Santo, etc.5

Evidente es, que un mal sobrevino con la fusión del estado y la iglesia. Constantino mismo escribió cartas con buenas intenciones a los obispos, dándoles instrucciones, no siendo él mismo ni siquiera bautizado. El regla­mentaba la disciplina en la iglesia y el estado. El convocaba Concilios para considerar cuestiones básicas de la fe y presionaba con su influencia. 6

De esta manera, los perseguidos llegan a ser los perseguidores de los que tienen creencias diferentes a las de ellos. Esto constituye una de las pruebas del cambio ocurrido en directa oposición a la actidud apostólica. No es cues­tión de juzgar o condenar a la iglesia o a alguna persona, pero tenemos que aceptarlo como un hecho histórico. Mirando atrás, la unión de la iglesia con el estado llegó a ser de mayor perjuicio que beneficio. El historiador Gottfried Arnold analizó esta situación y concluyó:

Cuando la iglesia era perseguida por el imperio, se mostró pura en motivo y mora­lidad; pero bajo el patrocinio de Constantino, recibió a la nobleza romana y pagana en su iglesia y así los paganos fueron integrados a la membresia.7

Así continuó la iglesia propagando y legalizando al cristianismo. Como la historia del cristianismo, especialmente desde Constantino el Grande en ade­lante, es muy conocida y existe una gama tan abundante de literatura, no nos detendremos en los siguientes mil años. Simplemente, como el picaflor, saca­remos de algunos acontecimientos un poco de néctar, aquello que contribuye a cumplir con el propósito propuesto. A pesar del dogmatismo y la indudable autoridad eclesiástica, aparecieron periódicamente voces proféticas que lla­maban al cristianismo para que volviera a su origen. De estas voces aisladas muchas veces llamadas pre-reformadores, nos ocuparemos a vuelo de pájaro) en el siguiente capítulo de la edad medioeval.

 

 

CAPITULO DOS

LA EDAD MEDIEVAL

LOS PRE-REFORMADORES

A través de la Edad Medieval hubo personas que criticaban la doctrina y la práctica pluralista. Algunos lo hacían pública y descubiertamente. Estos, generalmente, fueron ejecutados por hablar contra el orden establecido. Otros, atacaban los mismos males, pero solicitaban en la mayoría de los casos, la aprobación para establecer una nueva orden religiosa para encarar la reforma de otra manera. Entre ellos, algunos tuvieron cierto éxito, como los benedicti­nos y la Reforma Cluny.

Uno de los personajes muy llamativos, era Francisco de Asís (1182-­1226). Desilusionado con el poder y la riqueza de la iglesia, mostró con su propia vida lo que significaba ser un discípulo, un seguidor de Jesús. Hasta hoy día, sus escritos sirven de inspiración para cualquiera que los lea. 8

En este mismo tiempo tenemos en Lyon, Francia, a Pedro Waldo (1176­-1218) quien fue motivado por el versículo de Mateo 19:21, "si quieres ser perfecto, anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoros en el cielo, y ven y sígueme'.' Vendió todas sus riquezas. Mandó traducir la Biblia al francés y en su investigación se alarmó por la gran diferencia que existía entre la iglesia de su tiempo y la iglesia primitiva9.

Lo que Waldo hizo en Francia, Wyclif (1330-1384) lo hizo en Ingla­terra. Habiendo traducido la Biblia afirmó: "Solamente la Escritura es la más alta autoridad para cada cristiano y la norma para toda perfección humana”.10

Otro héroe quien se enfrentó con la iglesia de esta época fue Juan Huss (1360-1415). Demostró que sólo en la Biblia se deberían buscar las directivas para la iglesia y no en los concilios. Lastimosamente fue entregado por Juan XXII a las llamas, antes que su influencia pasara mucho los límites de Bohemia. 11

En Italia, Girolamo Savonarola (1452-1498) sacudió a Florencia con sus poderosas prédicas bíblicas. Antes de ser llevado al martirio dijo: No dudéis, la obra del Señor irá adelante --mi muerte, lo va a apurar más aún-- ... es suficiente, recibe pues mi Señor, mi alma. 12 El tenía razón, el aviva­miento estaba más cerca de lo que la gente suponía.

Muchos otros podrían ser mencionados, pero esto es suficiente para de­mostrar el fermento de la época. Es sumamente interesante observar que estos cuatro últimos "Llamados de Dios" en diferentes épocas y lugares, llegaron a las mismas conclusiones: La Biblia es la definitiva autoridad. La iglesia está apartada del ideal apostólico. Es necesario volver al ideal de la iglesia primitiva. A pesar de la persecución, reprensión, y ejecución, la Escritura facilitada al pueblo, proseguía llevando sus frutos. Por otra parte, nos demuestra que la reforma del siglo XVI no era una ocurrencia de algunos desequilibrados, igno­rantes y fanáticos monjes, sino que más bien era un clamor a través de los siglos: "Tenemos que volver al origen!”

­

LA SITUACIÓN RELIGIOSA DEL SIGLO XVI

Se acepta generalmente que el renacimiento fue una reacción, una protesta contra el "status quo", contra las condiciones lamentables del orden social, económico, político y sobre todo religioso. Teniendo en cuenta que las condi­ciones seculares son muy conocidas, se mencionarán solamente las religiosas. Uno de los factores más influyentes de esta época fueron los humanistas, tanto los italianos, como los holandeses, alemanes y suizos. Especialmente los últimos mostraron un gran interés en la investigación bíblica por medio del griego y el hebreo. El "príncipe de los humanistas" Desiderio Erasmo(1476-­1536) tradujo el Nuevo Testamento al griego. Su influencia halló eco en todas partes de Europa, tanto entre los Grandes Reformadores: Lutero, Zwinglio y Calvino, como también entre los radicales: los anabaptistas. A pesar de sus duras críticas contra la corrupción del clero y su desafío a la iglesia, nunca se separó de la iglesia católica. La New Encyclopedia Catholic lo describe así: "Sus críticas sobre el abuso en la iglesia, sus revueltas contra el formulismo, su llamado a la restauración de la primitiva piedad, fueron muy reales y acepta­das objetivamente" 13

La mayor influencia que tuvieron los humanistas sobre los anabaptistas fue el impulso de volver al origen, pasando encima del desenvolvimiento histórico, y teológico-escolástico. El profesor católico Frank Wray lo afirmó diciendo así: "El descubrimiento de las características de la iglesia primitiva, fue la meta tanto de los reformadores como de los anabaptistas. 4

La iglesia había llegado a ser estática. La simonía estaba muy divulgada entre los eclesiásticos. El pueblo vio como una obligación el estricto cum­plimiento de los deberes religiosos. En estos tiempos creíase que: "Santa era solamente aquella vida que haría serios votos de los deberes religiosos y abandonaba la vida común en favor del sacerdocio—. 15 En verdad, el pueblo era muy religioso. Se esforzaban en cumplir las prescripciones religiosas al pie de la letra. La Biblia era verdad para el pueblo común. El historiador Cornelius Dyck cita estadísticas de la época:

Hasta 1517 sólo habían sido editados en Alemania, veinticinco ediciones de los evangelios y epístolas, veintidos ediciones de los Salmos y dieciocho ediciones de la Biblia entera. Pero mucho más populares eran las reliquias de los santos y las peregrinaciones para protegerse contra las enfermedades y epidemias. En 1509, Federico el Sabio tenía 1505 objetos de reliquias, valiendo cada una de ellas cien años de remisión del purgatorio. Una edición de un total de 500.000 años de remisión para el purgatorio había disponibles en Würtemberg. En Halle hablan más de tres millones de años de indulgencias aseguradas. Entre las reliquias había restos de las astillas del pesebre de Belén, ramitas de la zarza ardiente de Moisés, reliquias de la Tumba de Santa Ana (madre de la Virgen María) y la pluma del arcángel Miguel. Interminables repeticiones litúrgicas y oraciones, eran la for­taleza y garantía para el paso al cielo. Una hermandad ha anotado 6.455 misas, 3.550 salmodias, 200.000 rosarios, 200.000 Te Deums, 63.000 veces 10:000 Padre Nuestros y Ave Marias, demasiadas para poder ser contadas. 16

Esto es algo de la así llamada "Piedad Medioeval" . Esta virtud no viene a menospreciar los ejercicios religiosos, los cuales tienen una gran importancia en el desenvolvimiento espiritual, mas cuando son legalizados y decretados, frecuentemente pierden su propósito y llegan a ser un impedimento para la libre comunicación espiritual. El historiador católico M.P. Gilmore dice: "Durante la Edad Medioeval la iglesia estaba más preocupada en su organi­zación terrenal, poder y legalidad, que en su divino ministerio”. 17

La mejor prueba de la lamentable situación, era la misma contrareforma. De ello se hablará más adelante. Miremos ahora por un momento a los grandes Reformadores, para luego comentar a los anabaptistas, quienes fueron los antecesores de los menonitas.

 

 

CAPITULO TRES

LOS DISTINTOS GRUPOS REFORMADORES

En este capítulo se discutirá en una forma muy resumida las mayores co­rrientes reformadoras. Por las principales características doctrinales y su co­rrespondiente influencia, las dividiremos en tres movimientos.

El título de los llamados "Grandes Reformadores" se refiere a Lutero, Zwinglio y Calvino. Del movimiento "Anabaptista" se hará referencia a dos grupos paralelos: el de Suiza y el de Holanda. En cuanto a la “Contrareforma" se mencionará sólo el Concilio de Trento y su fundamental influencia.

 

LOS GRANDES REFORMADORES

Aunque hay tres así llamados reformadores protestantes, con pequeñas di­ferencias doctrinales, en este caso, Lutero es el vocero de ellos. La chispa que marca la reforma, es (el 31 de octubre de 1517) cuando el Dr. Martín Lutero clavó las famosas noventa y cinco tesis en la puerta de la iglesia de Würtem­berg. Este evento marca el fin de la Edad Medioeval. Su reforma se caracteriza por "Sola Scriptura" y "Sola Fideous". La exclusiva autoridad de la Escritu­ra está en directa oposición del magisterio y la tradición. Un desafío a todos los dogmas que no tenían su base en la Escritura, sino en la Tradición y en los Concilios. Estaba en pugna con el concepto de la iglesia. Así lo expresa el Sr. Kuen: "Esta palabra es incomparable, más elevada que la iglesia. 18 Esto tendría serias implicaciones. "Todo lo que no está claramente enseñado por la doctrina y la práctica, tendrá que ser rechazado”. 19 Lo último concuerda exactamente con lo que dijo un padre de la iglesia del siglo IV: "Anatema a toda doctrina que no entre en la iglesia por medio de la puerta de la Biblia"' . 20

El concepto de Martín Lutero, "Sola Scritura" chocó con el gobierno. Al venir las tensiones, Lutero cedió y se unió nuevamente con el estado, aunque la autoridad de la Biblia no se lo permitiera. La salvación es sólo por la fe. La fe, o la justificación por la fe, llegó a ser el corazón del Luteranismo. La salva­ción, independientemente de las obras meritorias. El concepto de la iglesia de los creyentes no le fue posible realizar. Para él la iglesia era "La congregación de los santos donde se predica el Evangelio y se administran correctamente los sacramentos”. 21 El distinguía tres distintos tipos de iglesias. Una era la igle­sia católica; la otra, donde se daba correctamente los sacramentos y la tercera; la iglesia, que estaría compuesta sólo por creyentes. El se quejaba de no poder realizar este último ideal, puesto que no tenía la gente para ello. 22 Por lo tanto, no lo realizó. De esta manera los reformadores protestantes mantenían el bau­tismo de infantes, la iglesia de las masas y la unión con el estado.

A pesar de todo lo dicho anteriormente, este movimiento dio un aporte invalorable para encaminar a la sociedad hacia rumbos más elevados en la li­bertad y el derecho humano. Sacaron la Biblia sobre el candelero. Promovie­ron la instrucción pública. Contribuyeron para la transformación de las institu­ciones, tanto seculares como religiosas. Asentaron las bases para sus respecti­vas iglesias, las que dos siglos más tarde llegaron a ser agencias poderosas para la evangelización de los paganos. Con esta Introducción pasemos ahora al se­gundo grupo restaurador, a los Anabaptistas. Precisamente aquí donde los reformadores dieron un paso atrás, comienzan los anabaptistas: “Los anabap­tistas retenían la original visión de Lutero y Zwinglio ... ellos se dedicaron a la tarea de la organización de la iglesia, compuesta solamente de creyentes se­rios y rechazaron todo compromiso".23 Con esta introducción véase ahora lo que realizó el segundo grupo reformista.

La inquietud de descubrir la clave y el secreto de la vida consagrada de la época primitiva, era la nota predominante. La conducta victoriosa, su pacífica actitud en las persecuciones, el amor al enemigo, la renuncia a los bienes y la acción evangelizadora, tendría que tener una razón sobrenatural. El inconteni­ble empuje conquistador evangelístico, sin armas ni ejércitos, de doce senci­llos hombres quienes sacudieron a un imperio en su mayor florecimiento, todo esto tendría que haber tenido un secreto. Tendrían que haber actuado sobre otros principios y bases que los conocidos en el siglo XVI, porque la corrupción, la superstición, la simonía, la explotación y las historias de los santero, no mostraban la semejanza con la iglesia apostólica y dieron pocas esperanzas para cambios substanciales. Con estas reflexiones en la mente, la gente del siglo XVI se hizo la histórica pregunta: ¿Cuándo cayó la iglesia? O ¿Qué acontecimientos fueron los que ocasionaron los desvíos substanciales? Seguro es que hubo muchos factores. Sin embargo, hay algunos acontecimientos co­múnmente aceptados como causantes de cambios drásticos. Es obvio que un mal sobrevino con la fusión del estado y la iglesia.

 

LOS ANABAPTISTAS

Fueron llamados Anabaptistas varios grupos en Suiza, Holanda, Ale­mania y Bohemia. Como aparecieron simultáneamente en distintos lugares, algunas veces sin tener relación el uno con el otro, se presentaron algunos matices diferentes. También hubo algunos excesos, como espiritualistas, mís­ticos y antitrinitarios. Sin embargo, muy pronto se eliminaron, como por ejemplo, los munsteritas. Además representaban grupos aislados que ni si­quiera tenían relación personal con los hermanos suizos.24 Por esa razón no se hablará acerca de estos grupos sino de los auténticos progenitores del anabap­tismo. El nombre les fue dado por enemigos, y es inadecuado, porque no se bautizan dos veces, sino una vez, cuando la persona llega al uso de la razón, con el expreso deseo del individuo. Por otra parte, no se trata aquí de un grupo reformador, sino restaurador.

 

 

LOS HERMANOS SUIZOS

 

Aquí tiene que verse con el primer grupo de anabaptistas que se originó en un círculo de estudio bíblico con Zwinglio en la ciudad de Zürich en 1525..

El primer descubrimiento que hicieron fue el concepto de la iglesia de creyentes. A la iglesia de Cristo deben pertenecer los que se han convertido. El segundo descubrimiento bíblico les enseñó que los apóstoles bautizaron sólo a los que creían y se arrepentían, y a los que tenían uso de razón. Por lo tanto no se debe bautizar a los infantes. La conclusión lógica consistía, por lo tanto, en organizar de nuevo la iglesia, compuesta sólo de creyentes. Esto significaría aborrecer a las masas. Precisamente aquí comienza el primer desacuerdo.

Cuando Konrad Grebel, Félix Manz, George Blaurock y Simón Stumph insis­tían a Ulrico Zwinglio, el líder de la reforma en Zurich, a aborrecer a las masas él respondió:

"Los Señores (el consejo de la ciudad) decidirán lo que tenemos que hacer con las masas". Entonces Simón Stumph contestó: "Maestro Zwinglio, Ud. notiene el derecho de pasar la decisión a las manos de mis Señores, la decisión está hecha; el Espíritu de Dios decidió" 25

Stumph se refería a la Escritura, que era inspirada por el Espíritu Santo.

A consecuencia de este desacuerdo el Consejo ordenó que se llevará a cabo tres debates públicos para decidir quien tenía la razón. El consejo aclamó a Zwinglio como ganador y ordenó, por un lado el cumplimiento del bautismo para todos los infantes y por otro lado, la represión contra Grebel, Manz y Blaurock, quienes representaban a los nuevos "hermanos".26 Desde aquí se les llamó "radicales", "fanáticos", "hermanos" o comúnmente anabaptis­tas. Aquí está el antiguo problema, cuando el gobierno civil legaliza sobre asuntos de fe. Hacer a la iglesia, la iglesia del estado ha acarreado mucho mal al cristianismo a través de los siglos.

Cuando los hermanos reconocían que Zwinglio no cumplía lo que él les había enseñado al principio, se separaban de él. Zwinglio estaba muy cons­ciente de lo que implicaba el aborrecimiento del bautismo infantil y el edificar la iglesia de creyentes. Esto incluiría romper por completo con el "Corpus Cristianum" (concepto territorial de la iglesia). Zwinglio se conformó con el camino más fácil. 27 Prohibidos por el gobierno y presionados por Zwinglio, no les quedó otra alternativa si querían ser fieles a su conciencia, sino llevar a cabo sus nuevas convicciones. La palabra clave para seguir y obedecer incon­dicionalmente a la Escritura, era "Nachfolge" discipulado. El ideal supremo era restituir la iglesia primitiva. Lo hicieron contra viento y marea, contra autoridades seculares y eclesiásticas, contra la iglesia Católica y la iglesia Pro­testante. Por cierto que eran radicales en practicar los ideales de los apóstoles, por cuanto las enseñanzas de Jesús también eran radicales.28

Entonces, el 21 de enero de 1525, cuatro días después de la definitiva prohibición del Consejo de Zuerich, se reunieron en la casa de Félix Manz.

Oraron y meditaron. Mientras lo hacían vino un gran temor sobre elles, porque estaban entre dos fuegos. Obedecer a Dios y sufrir tal vez la muerte u obedecer a los hombres, tener tranquilidad externa y una conciencia condenada. Pero tampoco tomaban coraje confiando plenamente en los recursos divino s. Luego procedieron de la siguiente manera:29

Después de la oración George Blaurock se levantó y pidió a Conrado Grebel que por la causa de Dios, le bautizara con el correcto bautismo cristiano sobre la confesión de la fe. Y mientras se arrodillaba, según su anhelo y deseo, Conrado le bautizó.30

Después Blaurock a su vez bautizó a las otras doce personas presentes, quienes estaban en las mismas condiciones. Cada uno confirmaba al otro en el servicio del evangelio y ellos comenzaron a enseñar y practicar su fe. William Estep llama a este evento: “La acción más revolucionaria de la reforma" .31 A esta reunión se le suele llamar el "nacimiento del anabaptismo". Aquí se realizó el primer acto de la restitución de la iglesia de los creyentes, de la iglesia libre, tal como está concebido en el Nuevo Testamento, independiente del estado.

El 16 de marzo de 1525, el Consejo decretó la expulsión y el exilio para todos los que administraran en el futuro un bautismo. Algunos meses más tarde proseguían con las prisiones, torturas y ejecuciones. A pesar de ellas, el movimiento era incontenible. Este grupo, para decirlo con Fritz Blanke, lleva el nombre de Hermanos en Cristo" .32 Digna de ser mencionada es la Confe­sión de Schleitheim que surgió el 24 de febrero de 1527. Salió de la pluma de Michael Sattler. Trata solamente de las doctrinas distintivas y no de las comu­nes del cristianismo, expresadas en la Confesión de la fe de los Apóstoles. Referente a este punto merecen ser mencionados el bautismo de creyentes, la disciplina en la iglesia, el significado simbólico de la Cena del Señor, la separación del mundo, (de las actividades pecaminosas) los pastores sin jerar­quía y voluntarios, el pacifismo y el no jurar. Más adelante se va a decir algo más al respecto. Antes de entrar en la herencia espiritual, dirigiremos nuestra atención por un momento, al origen de los menonitas holandeses, a Menno Simons, por quien a los menonitas se les dio su nombre.

 

LOS MENONITAS HOLANDESES

Los menonitas holandeses se originaron cuando un hombre llamado Mel­chior Hofmann, de regreso de Estrassburgo, donde había conocido a ciertos anabaptistas, bautizó en Emden en 1530 a unas trescientas personas 33. En el mismo año "Dos apóstoles de Hofmann visitaron Leeuwarden... y habiendo ganado a dos hermanos, Obbe y Dirk Philips, les bautizó, estos llegaron a ser más tarde importantes líderes del movimiento anabaptista en Holanda",34 Ellos ganaron a Menno Simons, quien a su vez llegó a ser el auténtico líder menonita.

Menno Simons (1496-1561) nació en Wittmarsum, Holanda. Eligió la ca­rrera sacerdotal; siendo ordenado en 1524. Ya desde 1525 tenía serias dudas acerca de la transubstanciación. En sus réplicas a Gellius Faber comenta sus dudas anteriores en la siguiente manera:

... los dos hablan leído la Escritura en parte, pero yo nunca la había tocado durante mi vida, por miedo de que si la leía me iba a desviar. Miradme qué estúpido predicador fui yo por cerca de dos años. ... Cada vez que yo administraba el pan y el vino en la misa, pensaba que no era el cuerpo y la sange de Cristo. Yo pensaba que era la sugestión del diablo, quien me quería apartar de la fe. Con frecuencia me confesaba, oraba y lloraba, para ver si era posible ser librado de aquellos pensamientos.35­

Aunque él no tenía conocimiento de la Biblia, tuvo también miedo de leerla. (Característica ésta muy común hasta el primer Concilio del Vaticano). En sus escritos él declara:

Finalmente, yo fui con la idea de examinar el Nuevo Testamento diligentemente. Yo no habla ido lejos, cuando descubrí que nosotros engañábamos y mi conciencia me molestaba en gran manera... y por medio de la iluminación de la gracia del Señor yo crecía en el conocimiento de las Escrituras diariamente. 36

Lo que aprendió de la Biblia lo aplicó en su iglesia. Paulatinamente llegó a la conclusión de que las enseñanzas y prácticas de su iglesia estaban en directa oposición con lo que descubría de los apóstoles.

El segundo choque tenía que ver con el bautismo. En el mismo tiempo fueron ejecutados algunos anabaptistas sobre los cuales él comenta:

Sike Snijder fue decapitado en Leeuwarden, por haber bautizado por segunda vez. ... Yo examinaba diligentemente la Escritura y analizaba seriamente, pero no podía encontrar nada sobre el bautismo infantil.37

Luego él consultó con su superior, pero también él admitía que en la biblia no tenemos base para esto. Y continúa diciendo: "Yo había sido enseñado que el bautismo limpia a los infantes del pecado original. Yo comparaba estas ideas con las Escrituras y encontré que era una violencia a la sangre de Cristo­

En esta lucha, cada vez más intensa, aún leyendo los escritos de los gran­des Reformadores, Menno siguió en su función sacerdotal por seis años más. Pero la tensión entre obedecer a Dios o a los hombres nunca terminó. Su agonía llegó al máximo, cuando en el Monasterio Viejo fueron ejecutadas varias personas, entre las cuales se encontraba su propio hermano Pedro. De esta ocación él relata:

Después que fui informado de la sangre de esta gente, yo casi desmayaba... y no encontré paz para mi alma. Reflexionaba sobre mi impureza, mi vida carnal, mi hi­pocresía, sobre la doctrina idolátrica que estuve practicando diariamente; ... (ellos) estaban dispuestos a dar su vida por su estado de fe ... pero yo mismo en mi confortable vida ... quería escapar de la cruz. Reflexioné estas cosas y me ator­mentaron en mi conciencia, de tal manera, que no pude endurecerme más.39

Se encontró entre dos fuegos. Finalmente en una pública confesión, el 30 de enero de 1536, Menno manifestó su compromiso con Dios diciendo:

Mi corazón temblaba dentro de mí. Rogaba a Dios con lamento y llanto que me diera a mi, pecador afligido, el don de la gracia, creando en mi interior un corazón puro, y que me perdonara los pasos impuros que había dado en mi vida frívola a través de los méritos de la sangre de Cristo, y que me diera sabiduría, coraje y sobre todo un espíritu con que predicar su exaltable y adorable nombre y su palabra santa con pureza.40

Pero como era natural a la época, no le fue permitido por mucho tiempo predicar desde la iglesia católica las herejías de los anabaptistas. Desde el principio él tenía el llamado de proclamar su nuevo descubrimiento". ... y así, yo un miserable pecador, fui iluminado por el Señor, convertido a una nueva mente... y llamado a su más elevado servicio".41 Antes del 24 de octubre de 1536 Menno Simons había sido bautizado por Obbe Philips a la comunión de los anabaptistas. Un año mas tarde fue ordenado al ministerio como obispo (anciano).42

Aquí comenzó su fructífero ministerio, el sufrimiento y el gozo, perseguido, pero bendiciendo fue condenado a muerte pero siguió caminando por los montes y los valles, del norte al sur, del este al oeste por Holanda y Alema­nia por 25 años consecutivamente. Dondequiera que él iba, allí surgían nuevas iglesias de paz. Sus escritos consolaban a viudas afligidas, iglesias, pastores y gobernadores.43 El tenía una pasión: la de edificar la iglesia de Cristo sin "mácula ni mancha", haciendo de I: Cor. 3:11 el corazón de su teología. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo". Al llegar al fin de su vida él escribía de esta manera:

Yo con mi pobreza y con mi débil esposa e hijos he arrastrado durante dieciocho años la angustia, la opresión y aflicción, miseria y persecusión excesivas. Sí, mientras los predicadores descansaban en cómodas camas y mullidas almoha­das, nosotros teníamos que escondernos generalmente por los caminos y esqui­nas. ... Teníamos que guardarnos de los perros que avisaban con sus ladridos a los oficiales que querían arrestarnos... en breve, mientras que a ellos se les premia­ba por sus servicios con grandes sueldos y buenas cosas, nuestra recompensa y porción era el fuego, la espada y la muerte.44

Sin embargo, las decenas de miles que ya durante su vida habían encontrado paz para su alma, representaban un valor incalculable. Cuando el teólogo William Roscoe Estep, no siendo un anabaptista, estudió la vida de Menno, exclamó: No existe ningún hombre anabaptista que supere a Menno entre los anabaptistas del siglo dieciséis”. 45

Otro historiador contemporáneo al resumir la vida de Menno dice:

Juzgado por el sacrificio personal de él y los principios practicados, para estable­cer iglesias en concordancia con la edad apostólica, Menno ha de ser considerado como uno de los "más nobles y heroicos cristianos de la época-- y quizás de todas las edades. El y sus asociados ministros eran pioneros en la insistencia por la liber­tad de la conciencia, separación del estado y la iglesia y la renuncia a la guerra y la víolencia,46

Menno llega por el sólo estudio de la Escritura Sagrada a las mismas conclusio­nes que los Hermanos Suizos diez años antes, sin tener relaciones los unos con los otros.

Antes de hacer un breve resumen de las demás doctrinas anabaptistas, nos fijaremos por un momento en el tercer grupo reformador, o sea la Contra Reforma.

 

LA CONTRAREFORMA

La revolución espiritual de Europa esforzó a la iglesia católica a revisar la condición real de la iglesia. A pesar de que había habido intentos aislados anteriores para reformar los males de la iglesia, nunca habían apuntado tan concretamente a la inmoralidad del clero. Con esta finalidad convocaban al famoso Concilio de Trento y buscar reformar los males existentes. Con algunas interrupciones, las sesiones duraron desde 1545-63. He aquí otra prueba de la seriedad de las cosas. Tal vez no habría durado tanto, si los emperadores no hubiesen interferido. Algunos teólogos católicos llaman al Concilio de Trento, la verdadera reforma.

Los asuntos principales tratados en este concilio giraban alrededor del clero, la misión y las herejías.

La primera medida tenía que ver con la restauración de la imagen del clero. A pesar de que hay discusión sobre el alcance de este aspecto, se pueden observar algunos resultados positivos. Por lo menos lo que es sabido pública­mente, desde esta fecha en adelante, no ha subido a la silla pontifical, ningún papa con una vida escandalosa como sucedió a menudo durante los tres siglos crrtcriores.47

La segunda medida trataba acerca de las misiones. Para ella se confirmó la oficialización de los Jesuitas. Sin lugar a duda, ellos han dado un gran aporte a la misión y a la educación. A ellos les corresponde un largo número de héroes que se dedicaron a la cristianización en el Nuevo Mundo. A pesar de todo, los resultados negativos también se hicieron eco 150 años más tarde, cuando en 1 767 fueron expulsados de todos los territorios españoles. Conocidos--­sin necesidad de mencionar aquí-- son los excelentes profesores que ocuparon las universidades en Europa y en América.

La tercera medida era la infeliz inquisición. Desde el punto de vista católico, y su convicción de que todos los males provenían de las reformas religiosas, se la puede entender, pero no justificar. Pero en la perspectiva cristiana, este derramamiento de sangre inocente, sólo Dios lo tendrá que juzgar. Por cierto, ninguna de las guerras religiosas se puede justificar desde un punto de vista cristiano, pero ellos frecuentemente eran impulsados por motivos y razones políticas, mucho más que por motivos religiosos, mientras la inquisición fue ejecutado exclusivamente por motivos religiosos.

A pesar de los variados resultados de la Contrareforma, ésta constituyó la prueba de que la iglesia había ido lejos del ideal apostólico, y se esforzó seria­mente en reformar los males que existían en medio de sus instituciones.

Ahora, antes de tratar las organizaciones Menonitas en el Paraguay, anali­zaremos las doctrinas características anabaptistas por ser indispensables para entender el funcionamiento de la comunidad menonita.

 

 

CAPITULO CUATRO

LA HERENCIA TEOLOGICA DE LOS MENONITAS

No se trata de un estudio teológico exhaustivo, sino para hacer resaltar las doctrinas principales que les diferenciaban de los demás cristianos de la época. Hay muchos otros conceptos teológicos que comparten tanto con la Iglesia Calólica como con la Iglesia Protestante, porque han sido basados en la Biblia. Por ejemplo acerca de la doctrina de Dios. Jesucristo y el Espíritu Santo; la Tri­nidad; la antropología; el cielo y la resurrección, no presentan conceptos dife­rentes.

También cabe señalar que analizaremos sólo los conceptos doctrinales de los auténticos anabaptistas y no de algunos grupos disidentes, que por los con­temporáneos del siglo XVI fueron erróneamente identificados como ana­baptistas.

El propósito de este capítulo es subrayar las enseñanzas básicas que carac­terizaban a los anabaptistas. Los que ya fueron tratados durante el proceso del origen de estos grupos, sólo se mencionarán de paso.

 

EL BIBLISISMO DE LOS ANABAPTISTAS

El nervio central de la restitución anabaptista caía sobre la indiscutible au­toridad de la Sagrada Escritura. La Inspiración de la Biblia por el Espíritu Santo, se dio por asentado. He aquí algunos testimonios: "Nosotros creemos, reconocemos y confesamos, que la Sagrada Escritura, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, es el Mandamiento de Dios y escrito por santos hom­bres, quienes fueron inspirados por el Espíritu Santo".48 El Nuevo Testa­mento era superior al Antiguo por ser el cumplimiento de las promesas. Marpeck llama al Antiguo Pacto el "ayer" y al Nuevo Pacto el "hoy",49

No aceptaban ninguna doctrina que no fuera comprobada por la Biblia. Que todas las cosas tendrán que probarse como ciertas, si se encuentran en la Palabra de Dios porque ella permanecerá, cuando el cielo y la tierra pasa­ren.50 No existía ninguna autoridad superior a la Biblia, ni autoridad eclesiás­tica ni civil.

Promovieron la lectura y el estudio bíblico para que cada individuo fuera instruido en ella. Menno dijo: "La Biblia es el fiel testigo del Espíritu Santo y el criterio para la conciencia".51 Toda doctrina práctica tendrá que medirse por la regla infalible de la Palabra.52

Así que, no sólo era cuestión de seguir el principio de "sola Scriptura" sino que "era autoridad para doctrina y vida para toda adoración y actividad, para todos los asuntos de la iglesia y su disciplina",53 en contraposición con la iglesia católica que se guiaba por la Biblia, la Tradición y el Magisterio. Los anabaptistas rechazaban rotundamente estas últimas dos fuentes de fe. Con razón se les llamó el "pueblo de la Biblia". Por subrayar tanto el estudio bíblico se les llamó "biblicistas". En las defensas ante los jueces citaban tantos versos bíblicos que los jueces estaban furiosos por escuchar pasajes tras pasajes.54

En otras palabras, la Sagrada Escritura constituía no solamente la máxima autoridad, sino también la inagotable fuente de inspiración y que puede ser entendida por todos los hombres y así guiarles a un encuentro con Dios.

 

 

LA NATURALEZA DE LA IGLESIA

 

El corazón de la teología anabaptista giraba alrededor de la naturaleza de la iglesia, el discipulado, la hermandad y la no resistencia.55 Sin embargo, el centro mismo de todo esto ocupa el concepto de la iglesia. Todos los demás asuntos éticos y morales simplemente eran deducciones de estas definiciones escriturales. Las siguientes diez doctrinas son las notas que caracterizan la fiel iglesia apostólica anabaptista.

 

LA RESTITUCIÓN DE LA IGLESIA

Como ya se dijo, la meta de ellos era restituir concretamente la imagen de iglesiaapostólica, y llevara cabo todas las doctrinas en la vida práctica. Es mejor y más seguro edificar la iglesia de Cristo por las enseñanzas del mismo Cristo que por las de los padres y los concilios".56 Como ya se dijo, el primer paso del declive vino con Constantino. Eusebio estaba muy entusiasmado cuando transcribió el decreto del Emperador:

…patra la ejecución de la divina adoración, han de recibirla recompensa por sus labores ... aquellos que se llaman cleros, han de tener todo libre, exonerados de toda carga pública ... a pagar de su autoridad 3.000 folles.57

Era una buena medida, pero comprometió a la iglesia.

El segundo paso en el declive lo hizo Theodosio, quien completó en 380 D.C lo iniciado por Constantino, cuando proclama definitivamente el cristianismo como religión del estado y prohibe bajo pena a todas las demás religio­ness.58 El tercer paso consiste en la proclamación del Sacro Imperio Romano, por Carlo Magno.

Primera prueba en la restitución consistía en probar toda doctrina con la Bibliaa. Menno escribe:

No es cuestión de lo que dicen los hombres ... sino lo que expresa la Palabra del Señor ... ésta no es nuestra doctrina, sino la doctrina de Dios ... Yo no hablaré ni escribiré nada que no pueda comprobar con la Escritura. 59

No se trataba de fundar una nueva religión, como frecuentemente se ha di­cho. "Esta no es una nueva religión, sino la restauración de aquella estableci­da por Cristo. "60 El resultado de este tipo de cristianismo se llegó a conocer muy pronto por toda Europa. La admiración fue reafirmada aun por los enemi­gos. El teólogo contemporáneo Franz Agrícola, en 1582 en su libro; "Against the Terrible Error of the Anabaptists" dijo:

Confieso francamente que en la mayoria de ellos (anabaptistas) existe una clara piedad y consagración y un celo que en verdad va más allá de toda sospecha de insinceridad. Porque pocas ventajas terrenas pueden esperar del exilio continuo, la tortura y el castigo de la carne. Confieso ante Dios, que no puedo decir que sean indiferentes a las cosas terrenas por falta de sabiduría, sino más bien por motivos divinos. 61

No es extraño, que tal conducta atrajo al pueblo. Jesús había dicho a los discípulos que ellos serían la luz y la sal de la tierra. Cuando el Evangelio es practicado, aun los enemigos, con todos sus prejuicios tienen que admitir la realidad. Otro testigo contemporáneo testifica de esta manera:

Los anabaptistas... no enseñan otra cosa sino amor, fe y la cruz. Son humildes y pacientes ante la adversidad; los unos con los otros compartían el pan como signo de unidad y amor. Se ayudaban con fidelidad unos a otros. ...Morían como már­tires, paciente y mansamente, soportando toda persecusión. 62

Todo ésto demuestra, que cuando la gente vuelve a restituir el ideal apostó­lico, se manifiesta el poder para vivir la vida cristiana como antaño. También ésto sucederá hoy, donde quiera que un ser humano acepte y cumpla las ense­ñanzas de Jesucristo. He aquí algunas notas resaltantes para perpetuar la iglesia restituida en la vida práctica.

 

EL DISCIPULADO CRISTIANO

Aquí se mostraba la prueba de fuego. El discipulado, "Nachfolge" (andar en sus pasos) era la clave de la vida virtuosa. El concepto de la Nachfolge in­cluía la transformación tanto del individuo como el de la comunidad, de tal forma que el ejemplo de la vida de Jesús sea visible para todos. 63 La primitiva piedad fue restaurada y alabada por todos. McGlothlin, un contemporáneo en 1532 dijo:

Los anabaptistas tienen una semblanza externa a un grado mucho mayor que no­sotros y que todas las iglesias unidas que confiesan a Cristo; y ellos evitan peca­dos ofensivos, algunos de los cuales son muy comunes entre nosotros. 64

El secreto de este tipo de conducta descansaba sobre el genuino arrepenti­miento y la fe, reconocible por una real experiencia individual con Dios. El lí­der holandés lo expresó así: "Si Uds. nose arrepienten y no son nacidos de nuevo, y no llegan a ser uno con Cristo en Espíritu, en fe, en vida y adoración, entonces ésta es la sentencia de vuestra condenación." 65 El Nachfolge in­cluía la separación de la actividad del mundo y formar una nueva ética, moralidad para la conducta entera. Otro opositor, el teólogo Bullinger escribe contra ellos admitiendo: "Ellos denuncian la avaricia, el orgullo, lo profano, la conversación sucia, la inmoralidad del mundo, borrachería y glotonería.” 60

En fin, separación del mundo significa tomar distancia de todas las activi­dades dudosas de las prácticas religiosas, sociales y políticas. Huir de las cos­tumbres corruptas de la sociedad y poner enteramente su vida bajo el Señorío de Cristo.

 

LA HERMANDAD DE LOS CREYENTES

El concepto de la hermandad tenía para ellos un concepto profundo y fun­damental. La condición del ingreso exigía una genuina conversión. "El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios". (Jua. 3:3). Era "... una membresía voluntaria, basada en una verdadera conversión, y un individual compromiso para una vida santa.” 67 Después de haber sido bautizado, forma­ban una familia extendida. "Todos se llamaban hermanos. Vivían en un tipo de hermandad-comunidad, cada uno para el bien del otro, sin distinción. "68 Otro historiador agrega: "Allí no hay clases, ni clero y laicos, no existe artifi­cial comunión, sino una adoración considerándose todos como iguales.69 Los dirigentes tienen mayor responsabilidad pero no privilegios ni jerarquía.

Menno comenta la condición del ingreso y señala las claras evidencias para conocer quien realmente debería ser recibido o no: "Si Uds. searrepienten y viren, si Uds. han nacido otra vez, si Uds. hacen lo que El ha mandado y andan como El anduvo ... sólo pueden ser guiados por la Palabra de Dios, por medio del espíritu Santo. "70 Esto era el sentido visible del cuerpo de Cristo: "Vosotros sois el cuerpo de Cristo y miembros en parte" (1 Cor. 12:27). Jesús dijo, después de haberles lavado los pies: "Un ejemplo os he dado ..." (Juan 13:14),

Un grupo de los anabaptistas organizaron la comunidad de bienes, recono­ciendo que "el amor es el vínculo de la perfección (1 Jua. 2:5). El líder de este movimiento Jakob Hutter declara:

La propiedad privada es el mayor obstáculo para practicar el amor cristiano. Re­nunciar a todos los pecados como también a todas las propiedades voluntariamente, es el precio a seguir a Jesús y la obediencia incondicional a Dios. 71

El alto concepto de la hermandad originó también el principio de la autori­dad de la comunidad y no la del individuo o la de la jerarquía. Esto se aplicó tanto a los asuntos temporales como a los asuntos espirituales, referente a la disciplina interna y a la interpretación de la Biblia. La Iglesia es la máxima au­toridad. Por cierto, este elevado concepto de la autoridad de la comunidad era desconocido en aquella época. Un anticipo del derecho humano. En este espí­ritu de respeto, se compartían los bienes según las necesidades. 72

 

LA NO-RESISTENCIA

Aquí reside la diferencia doctrinal con los demás grupos evangélicos, con la excepción de los Quáqueros. Aquí está la causa primordial de las severas persecuciones contra los menonitas en el siglo XVI y a través de los siglos.

La no-resistencia o el pacifismo, implica dos aspectos fundamentales. El primero tiene que ver con el no resistir al mal, y el segundo se refiere al no uso de armas. La primera significa no resistir al mal, no pagar mal por mal. No vengarse bajo ninguna forma. Al contrario, devolviendo con el bien el mal re­cibido. Amar al enemigo y poner bendición donde hubo odio y desprecio (Mat. 5:44-48). La dimensión espiritual se superpone a la perspectiva mate­rial. Porque esta actitud implica frecuentemente la pérdida de los bienes, hasta de la propia vida.

En segundo lugar significa la renuncia a las armas. Porque sólo Dios, quien es dador de la vida, tiene el derecho de quitar la vida. Implica re­chazar el uso de las armas, aun cuando el gobierno lo exigiera. Ya que cada persona es responsable individualmente delante de Dios, antes que al gobier­no, cada uno tendrá que tomar una decisión personal y si es necesario, sobre­llevar las consecuencias. Porque

... la no-resistencia de los cristianos excluye el empleo de los medios del poder, más bien deben dirigirles a la cruz. Los píos deberían hablarles a los malvados con amonestación para convertirles, en vez de esforzarles con la espada. 73

"Comprendiendo el principio del amor, la espada no tiene lugar alguno en la iglesia. El deber de la iglesia ha de ser el de mejorar, y no el de destruir. "74 El prominente líder Hans Hut, quien estuviera continuamente bajo persecu­ción. tortura y cárcel, dijo: "Los cristianos deben luchar con la oración y no con la espada. "75

Por consiguiente, es algo más que solamente no atacar, no destruir. En el fondo excluye también la defensa personal. He aquí el testimonio de Konrad Grebel, uno de los fundadores del anabaptismo: "El Evangelio y sus adheren­tes no son protegidos por la espada, ni ellos se protegen a sí mismos. Ellos no usan la espada verbal, ni de la guerra, porque toda matanza ha cesado para ellos”76Muchos testimonios a través de los cuatro siglos han confirmado que lo cumplían literalmente. He aquí un ejemplo. En Holanda, en el siglo XVI un agente perseguía a un menonita que cruzaba por un río congelado. Al desplomarse el hielo bajo los pies del agente, éste gritó pidiendo auxilio. El perseguido se dio vuelta y rescató al enemigo del agua congelada. Por seña, del superior desde la orilla, le prendió y ejecutó a su salvador.77 Esta es la otra caradel pacifismo. Significa salvar la vida y no destruirla. Ayudar y amar a toda persona. Porque la matanza es contraria a las enseñanzas del Nuevo Testamento, contraria al espíritu de Cristo, contraria a la conciencia del verda­dero cristiano, y por qué no decirlo, en contra de todo humanitarismo del limpio derecho humano.78 Pero las naciones del mundo necesitaban cuatrocientos años más para proclamar "El Derecho Humano".

Para no ser mal entendido, es más bien la expresión del amor a Dios y al humano, en vez de una protesta contra las disposiciones del gobierno. Obede­eer a Dios,, antes que a los hombres. Se concluirá este tema con la referencia de Bullinger, un aserrimo perseguidor de los anabaptistas, citando las doctrinas de ellos:

Es un error que en la iglesia se emplee la espada, excepto la de la Palabra de Dios. El reino secular debe ser separado de la iglesia... La verdadera iglesia de Cristo tiene las características de sufrir y perseverar al ser perseguida, pero ella por su parte no va infligir persecusión a nadie. 79

¡Cuán diferente sería la vida, si esto fuere practicado por todos los cristianos!. Pero precisamente esto produjo la gran tensión con las autoridades. Véase por un momento la relación que había entre el estado y la iglesia.

 

LA HERMANDAD Y EL GOBIERNO SECULAR

Los anabaptistas propulsaron principios básicos para todos los aspectos de la vida. Respecto a la relación entre el estado y la iglesia, promovieron la separación de estas dos entidades. Claro, esto implicaba el abandono del "Corpus Cristianum". El nuevo concepto de la naturaleza de la iglesia, determinaba su actitud al gobierno. Una íntima relación existía aquí con el aspecto escatológico. El cristianismo renacido tiene dos ciudadanías. Una actual, pasajera y material. La otra es también actual, pero espiritual y eterna . Cada vez que la interacción de la ciudadanía terrenal pusiera en conflicto la e la divina, prevalecía la autoridad absoluta de la divina, porque era inmensa­mente superior. El tremendo aporte de este principio, hoy día no es difícil de apreciar porque los países más prósperos del mundo actual han puesto en práctica esta visión anabaptista.

Concretamente significó para ellos:

El derecho cívico del hombre libre para la religión privada y su interpretacion, A la iglesia corresponde la responsabilidad de ejercer una seria disciplina interna,... y promueve el interés para las necesidades de la comunidad... Las autoridades civiles no tienen autoridad sobre la fe. 80

De acuerdo a un historiador americano, Hans Denk, de quien proceden estas palabras (Nürnberg 1524) le corresponde el honor del primer enunciado sobre el principio moderno de la libertad religiosa. 81 Por otra parte reconocieron al gobierno como una institución de Dios, creada por la necesidad del hombre caído en el pecado. Según Marpeck, se refiere a la ciudadanía terrenal y no a la iglesia de Cristo, a pesar de que los creyentes en obediencia a Cristo soportan pacientemente cualquier tipo de autoridades civiles, según Rom. 13:1 nos enseña.82 Más bien significaba una obediencia pasiva. En todos los asuntos cívicos, que no eran contrarios a la conciencia formada por la Biblia, obede­cían a lo ordenado por el gobierno.. Siempre buscaban el bien para las autorida­des y el país. "Nosotros buscamos el bienestar para todos los hombres del mundo, pero lo malo a nadie,... ni al emperador, ni al rey, ni a alguna criatura" .83 Sumisión más bien era la pacificación y la intercesión por los que estaban en eminencia. "Nosotros oramos por los príncipes, magistrados y señores, para que sean iluminados por la divina verdad... para proteger a los buenos y juzgar a los malos, y que se cuiden de ensuciar sus manos con sangre inocente”. 84

El juramento estaba muy relacionado con el uso de las armas. Para ellos, todo asunto o es verdad o mentira. Jesús dijo: "No juréis, vuestras palabras ,será si sí, y no no, porque lo que es más de esto de mal procede" (Mat. 5:11). Porque justamente el juramento envuelve el compromiso estatal con las armas 85 Otro motivo de tensión para con el gobierno. Después de un siglo de duras persecuciones, los gobernadores en Suiza aceptaron la simple afirmaciónde su sí o no, en vez de obligarles a jurar. Porque si se los obliga a jurar, preferían morir. Por estas razones los anabaptistas no se identificaron con la Politica activa. Reconocen todo tipo de filosofía política y se subordinan a todas, mientras no esté en contra de sus principios de fe. Por otra parte, enseñaron la fiel naturaleza del gobierno y sus responsabilidades. Por su firme convicción de la no resistencia, nunca han hecho alguna conspiración. Pero en una silenciosa y pacífica oposición, influenciaron contra el despotismo por medio de la inspiración de sus vidas ejemplares, así promovieron la justicia y el respeto humano. 86

Donde quiera que los gobernantes hayan reconocido y respetado estos principios de fe, los anabaptistas han dado un aporte elevado a la prosperidad del país. Pero allí donde fueron obligados al servicio de las armas, han suce­dido generalmente dos cosas: o fueron ejecutados o huyeron del país. No estaban dispuestos a fusionar la ética política con la ética del cristianismo. Simplemente se guiaban por los principios bíblicos, válidos para la fe en todas las épocas.

 

LA HERMANDAD SUFRIDA

Para los anabaptistas el sufrimiento era una consecuencia lógica como resul­tado de su obediencia a Cristo y a su Palabra. Contrario a la razón, la opresión y el oprobio aceleraron la promoción y el crecimiento del movimiento. Menno decía frecuentemente: "Nosotros tenemos que pasar através de muchas tribu­laciones para entrar en el reino de Dios. "87 Sin duda, no es posible soportarlas con fuerzas naturales. "El Señor es su fuerza, fortaleza y refugio. El les acompaña a través del fuego y del agua. "88 De manera que, el sufrimiento tenía una estrecha relación con el aspecto escatológico, con un futuro glorio-

so". "... y no habrá más muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor" (Apoc. 21:8). Por el choque del reino del mal con el reino del bien, el sufrimiento es indispensable.

Las estadísticas, sólo de los primeros diez años, arrojan el siguiente cuadro sobre los mártires: "Una antigua lista de Hutteritas habla de 2169 como “la suma de los estrangulados”. Sebastián Frank en 1530 cuenta sólo en Einsisheim 600personas y 2000 en otros lugares. Como una cifra mínima podría estimarse en 4000 mártires".89

He aquí un ejemplo de una sentencia, tocante a Miguel Sattler:

Miguel Sattler será entregado al verdugo, el cual le cortará en la plaza, prime - mente la lengua, luego le atará aun carromato y allí con unas tenazas al rojo vi v le desgarrará el cuerpo dos veces, haciendo lo mismo yendo hacia el lugar d la ejecución cinco veces. En el lugar designado quemará su cuerpo hasta reducirlo a cenizas por ser un archihereje.90

Esta ejecución se llevó a cabo el primer día de mayo de 1527 en la ciudad de Rottenburgo, tal cual la sentencia prescribía. Pero Sattler animaba a los espec­tadores a perseverar fieles en la fe. También aquí se cumplió el dicho de Orígenes: "La sangre de los mártires es la semilla de la iglesia".

 

LAS ORDENANZAS (SACRAMENTOS)

Los anabaptistas encontraron en la Biblia dos ordenanzas: el bautismo y la Santa Cena. Otros agregaban también el lavamiento de los pies como una ter­cera. Como en el proceso del origen ya se habló del bautismo, se lo menciona­rá aquí sólo de paso.

El bautismo era un rito inicial, para entrar en la comunidad de creyentes, después de haber dado pruebas de fe, arrepentimiento y nueva vida en Cristo. Se basaban en la gran comisión de Jesús: "el que creyere y fuere bautizado.. . será salvo" (Mar. 16:16). Esto habla de fe y voluntaria aceptación. Menno lo interpretaba de esta forma:

El bautismo en Cristo tipifica... sacar afuera el pecado del cuerpo de la carne, sepultado con Cristo y resucitado por fe, á una nueva vida espiritual... regenerada para la verdadera vida cristiana, uno llega a ser unido con Dios, incorporado en el cuerpo de Cristo y un participante del Espíritu Santo. 91

Las principales bases bíblicas se encuentran en Rom. 6:4 y 1 Pedro 3:21. La última nos dice que el bautismo no limpia el pecado. Es más bien un nuevo pacto de una buena conciencia con Dios.

En cuanto a la forma, se usa generalmente la asperción. Pero también emplearon la forma apostólica, la inmersión. Kessler nos relata que Wolf­lgang Uliman exigía la inmersión: "No quería ser bautizado con un plato de agua, enel Rhin quería ser sumergido y cubierto en el agua por Grebel. Grebel en el agua del río y lo cubrió. "92 El bautismo constituía un testimonio público, un compromiso oficial con la iglesia de Cristo.

La Santa Cena tenía para los anabaptistas un significado simbólico, de la muerte y la resurección de Jesús". ...haced esto en memoria de mí". dice 1 Cot11:24. En el momento cuando Jesús dijo este es mi cuerpo. El estaba en nace o de ellos y no estaba repartido y si se lo repartiera, ahora literalmente, él no podría estar a la diestra del Padre".93 Por lo tanto, su significado es simbólico y no de transubstanciación. Sólo se les admitió participar a miem­bros bautizados que andaban apartados del pecado. Miembros que estaban disciplinados, tenían que abstenerse hasta que fueran restaurados.94 Menno describe este acto como" ...una proclamación de la muerte de Jesucristo, una señal de amor cristiano, paz en la iglesia y comunión en el cuerpo y la sangre de Cristo” 95 A pesar del alto valor ético y moral, reflejaba amor, gozo y paz. Por un lado había mucha seriedad, examen personal y arrepentimiento, y por el otro lado, alabanza, adoración y glorificación a Dios.

 

LA HERMANDAD DISCIPLINADA

Los anabaptistas estaban muy conscientes de llevar una vida santificada. Pero también estaban muy conscientes de la naturaleza pecaminosa del ser humano. Todo cristiano es capaz de caer nuevamente en el pecado. La vida cristiana es un proceso que necesita contínua limpieza para mantener el ideal de "La iglesia sin mácula ni mancha" para decirlo con Menno.

Para llevar a cabo el proceso de la disciplina se basó en Mat. 18:15-17. Los primeros pasos eran de amonestación e instrucción para restaurar a los desca­rriados. La última medida, cuando todo lo anterior había fallado, se usaba la exclusión de la comunión. La Confesión de Schleitheim recomendaba:

La excomunión será empleada contra todos aquellos que habiéndose dado al Señor y andando en sus mandamientos y habiendo sido bautizados en el cuerpo de Cristo y siendo llamados hermanos y hermanas, han faltado varias veces y han caído en el error y en el pecado, cuando sean sorprendidos en el mal. 96

El propósito de la excomunión (Bann) era el hacerles conscientes de su peca­do, para que procedieran a arrepentirse y pudieran ser admitidos nuevamente Porque esta práctica la mantenían también los apóstoles (Eje. 5:17; 2 Te 3:6,14,15). El móvil que les impulsaba a restaurar y encaminar al caído, era amor de Cristo. Significaba restaurar a la membresía, fortalecer a los débiles, curar a los quebrantados, animar al de rodillas cansadas y levantar al desmayado. 97 Esta era la noble misión de todo el grupo de los redimidos. Con el espíritu de amor, ellos edificaron un templo viviente.

 

EL SACERDOCIO UNIVERSAL DEL CREYENTE

El principio sacerdotal del creyente pone de relieve la igualdad de todos los creyentes, tanto en derecho como en responsabilidad. Comprende el libre acceso a Dios. San Pedro dice: "Más vosotros sois linaje escogido, real sacer­docio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas" (2 Ped.2:10). El apóstol Pablo añade: ¡Porque hay un solo Dios, y un solo Mediador entre Dios y los hombres, Jesu­cristo hombre" (1 Tim. 2:5).El único Mediador, Jesucristo, está al alcance de todos. El individuo puede llevar sus pecados personalmente ante    Dios para alcanzar el perdón. Porque la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado" (1 Jua. 1:7).

Por otra parte, el concepto del sacerdocio de los creyentes le otorgó la sólida base para la evangelización y la administración interna. evangeliza­ción no era asunto de algunos misioneros enviados, sino una actividad normal de cada creyente. Se repitió el drama del primer siglo. Por la persecución huían de un lugar a otro. En estas peregrinaciones hablaban por doquier de su nueva fe. "Cada uno que tiene fe verdadera, ha de predicar, indiferentemente haya sido llamado o no, porque Cristo capacita a cada uno y a cada hombre para predicar cuando dice ‘anda, enseña a todas las naciones' "98 Aparte del testi­monio personal, planearon aun en medio de las persecuciones, una estrategia evangelizadora. En la llamada Synode de los Mártires, en 1527 decidieron hacer “Efectiva cooperación entre los grupos... enviando a los hermanos a los centros” 99 Desgraciadamente, sólo dos sobrevivieron más de dos años. Los demás recibieron la corona de los mártires.

Menno responde a Gellius Faber quien les acusa de que ellos trabajan sólo en secreto, con las siguientes palabras:

…nosotros predicamos, los dos, de día y noche, en los campos y desiertos... en los hogaresy en el bosque, en la prisión y en el castillo, en el agua y en el fuego, en la construcción y junto al pozo, delante de los príncipes y señores, por la boca y por el lápiz, conposesiones y sangre, con la vida y con la muerte. 100

Leonardo Bouvens, ministro contemporáneo de Menno tiene una anotación de 10.378 personas que él sólo había bautizado de 1551 a 1582. 101 Lo dicho arriba reflejala tremenda pasión evangelizadora que ardía en su corazón para con los inconversos. La evangelización era parte de la misma esencia de la iglesia.

Los predicadores eran líderes voluntarios, llamados y elegidos por la congregación, después que él mismo haya sentido el llamado de Dios. Obser­vando una conducta intachable, eran ordenados. En cada iglesia había siervos o predicadores. El concepto de la igualdad de todos los miembros, dio origen a la distribución de la administración interna de la iglesia. Se basaban en el procedimiento de Pablo; quien constituyó en cada iglesia ancianos, obispos y pastores (Hech. 14:23). En Efeso, Pablo hizo llamar a los ancianos (Hech. 20:17). Menno enseñó: Ha de haber primero un llamado del cielo, de Dios, y no de la tierradel hombre”. 102 La palabra "obispos" se entendía como sinónimo de ancianosy pastores, así como se usa en el Nuevo Testamento. Ellos quedaron subordinados a la iglesia y no la iglesia a ellos.

En Efe. 4:12 se enseña que hay dones especiales, aparte de los que tienen todos los creyentes, como ya dijimos acerca del sacerdocio de creyentes. Ese versículo menciona a apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Los apóstoles eran enviados, así como hoy día los misioneros. Los profetas como proclamadores, los pastores como cuidadores de las ovejas, los evange­listas con el don especial de evangelizar y los maestros con la especial función de enseñar y aclarar. En esta forma pueden existir todas las funciones sin necesidad de jerarquía. El nombre más común que recibieron estos distintos líderes, fue el de "siervo". ¡Qué bendito es ser un siervo de Jesucristo!

Si se considera el alcance y repercusión de practicar estos principios y doctrinas comentadas, cualquiera dirá que no era obra humana. Sí, Dios mismo lo realizó. A él sea la honra y la gloria porque es posible vivir en todas las épocas, la vida santificada de la edad apostólica.

 

CAPITULO CINCO

LOS MENONITAS EN DISPERSION

En este capítulo, simplemente se mencionarán los mayores movimientos de los menonitas, para tener una conexión cronológica con las inmigraciones del Paraguay. El poco espacio disponible no permite mencionar las ininterrum­pidas peregrinaciones, huidas y traslaciones alrededor del mundo. Además, nuestro propósito es hacer conocer a las comunidades menonitas existentes en el país.

 

DESPLAZAMIENTO DURANTE CUATRO SIGLOS

A grandes rasgos se podría dividir el desplazamiento en tres grandes olas o períodos, de in- y emigraciones. La primera se originó desde el nacimiento del anabaptismo, 1525 y se extiende hasta 1775. Estas emigraciones fueron moti­vadas por las constantes persecuciones religiosas. Se caracterizaban por indi­viduos, familias y pequeños grupos, en busca de lugares donde se les toleraría. Con pocas excepciones, los destinos eran países europeos, especialmente el Norte de Alemania, llamado Prusia. 103

En Suiza perseveraba la persecución con ocasionales interrupciones hasta 1743. Las penas más comunes constituían, expropiaciones, exilio, los hijos considerados ilegítimos sin derecho a la herencia, se les prohibía el acceso al cementerio, eran vendidos como esclavos a las galerías, encarcelados y como última medida se aplicó la pena capital. 104

En Holanda las persecuciones disminuyeron considerablemente después de 1572.105 El último mártir en Holanda dio su vida en 1574.106 Pero los primeros cuarenta años no fueron mejores que para los de Suiza y de Alema­nia. Lo que sucedió en esta época, los convirtió literalmente en peregrinos. La segunda ola emigratoria, 1775-1914, fue motivada por las difíciles relaciones con el gobierno y la necesidad de tierra para mayor expansión. Eran emigraciones voluntarias, en busca de mejores condiciones de vida. Estas emigraciones estaban formadas por grandes grupos bien organizados los cua­les llevaban consigo sus posesiones, teniendo ya contratos establecidos con los gobiernos correspondientes.

En Prusia, sin embargo, el gobierno canceló los privilegios originales e intentó suprimirlos desde 1798 en adelante. 107

También en Rusia el despliegue. comenzó con la cancelación de la exhone­ración del servicio militar. Aunque les fue dado en reemplazo del servicio militar el servicio de enfermeros y forestales, decidieron emigrar. Esta vez su destino era Norte América. 108

La tercera ola emigratoria, 1914-1948, se caracterizó nuevamente por las persecuciones, esta vez, bajo el comunismo. Los principales motivos fueron las expropiaciones, clausura de las iglesias y encarcelamiento de los pasto­res.

Después de la segunda guerra mundial, tenemos movimientos emigrato­rios similares a los de Rusia. Uno de estos fue motivado por el ejército alemán, el cual al retirarse, llevó consigo un gran número de menonitas. Desde 1930 Rusia no permitió ninguna emigración. El destino de estos diferentes grupos fue el Continente Americano: Estados Unidos, Canadá, Brasil, Paraguay y Uruguay. La tercera ola emigratoria fue organizada y posibilitada por la me­diación del Comité Central Menonita (C. C. M. es el organismo inter-menonita con fines caritativos y de desarrollo).

Paralelamente con estas emigraciones, se desarrolló en el último siglo un despliegue misionero. Para los anabaptistas la gran comisión de Jesucristo era una obligación de cada creyente. Generalmente en el trismo acto del bau­tismo, el candidato se comprometía para ello. 110 La evangelización personal, era la mayor promoción evangelizadora durante los primeros 350 años, cuan­do vivieron en constantes persecuciones y opresiones.

 

 

La expansión misionera con agencias en el exterior comenzó en 1854. Lasiglesias existentes en el tercer mundo, con excepción del Paraguay, Brasil y Méjico, son netamente de origen misionero. Por cierto, es humillante que seantan pocas. A veces han perdido este sentido de su misión para con el mundo. Se conformaron con vivir para sí mismos.

 

 

 

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS

MENONITAS DURANTE ESTOS CUATRO SIGLOS Y MEDIO

Donde quiera que se asentaron, surgieron prósperas comunidades; pero en la misma secuencia en que se presentó la prosperidad, también se originaron los conflictos con el gobierno. Aquellos que en el principio otorgaron privile­gios, los negaban en tiempos de prosperidad. 111 En todas partes han sido constantes defensores de los principios básicos del anabaptismo. Por la renun­cia a la guerra y la revolución, les tocó en tiempos de conflagraciones, sufrir tremendamente. Parece muy apropiado transcribir a continuación el resumen del Dr. Hubert Krier, profesor de la Universidad Católica, quien estudió la existencia de los menonitas últimamente. No siendo un menonita, presenta muy reales conclusiones:

Para escapar de persecuciones religiosas, se han encontrado por cuatrocientos años en ininterrumpido movimiento de peregrinajes... Nunca han perdido su iden­tidad sobre todo su convicción religiosa, en especial su concepto escatológico, en el estilo de vida... Por eso, dentro de la raza blanca, probablemente representan el único grupo religioso, cuyos creyentes han alcanzao el siglo veinte, con el per­juicio al estado por su convicción religiosa, con sus emigraciones a áreas o regiones inhospitalitarias... La razón para soportar todas las presiones políticas, lo atribuyen a su ancia en la fe, quienes por quince generaciones han mantenido el principio de la separación del mundo, con la escogida profesión de la agricultura, en constantes vivencias pioneras en colonias cerradas, preferidas en lugares, distantes, poco poblados y áreas subdesarrolladas... Los continuos conflictos con el gobierno, se basan en su convicción religiosa de negar el servicio militar y el juramento, como su firme convicción de educar a sus hijos en la fe menonita, y exclusivamente en escuelas particulares y propias en el idioma alemán... Su dedi­cación, alta moral y disposición al más duro trabajo físico, en condiciones tan difí­ciles, crearon en todas las épocas, elevadas civilizaciones y progresos, que cual­quier estado reconocía. 112

También se han llevado a cabo divisiones internas, dando origen a varios grupos. Siendo los motivos principales algunas prácticas y concepciones teo­lógicas. A veces la fe llegó a ser sólo un patrimonio hereditario y entonces es natural, la inexperiencia personal con Dios, hace faltar el poder para practicar tan altos ideales y virtudes. Pero también experimentaron renovaciones y avivamientos, ayudándoles a volver de nuevo al principio apostólico. Siendo

los mayores grupos, los de Rusia que en 1812 dieron origen a la Klein Gemein­de (Iglesia Pequeña); en 1860 a los Hermanos Menonitas y en 1880 a los Her­manos Evangélicos Menonitas. 113 A pesar de existir varios grupos, están agrupados en dos organizaciones intermenonitas donde tienen relaciones fra­ternales y caritativas en el marco internacional. De esto se hablará más adelante.

Así que, teniendo este fondo histórico, se estará en mejores condiciones de pasar a la segunda parte, la cual se ocupará exclusivamente de las comunida­des menonitas en el Paraguay.


SEGUNDA PARTE

LOS MENONITAS EN EL PARAGUAY

En esta parte se tratarán de las condiciones del país en el tiempo de la llegada de los menonitas, como también el origen y los motivos para elegir el Paraguay. Al hablar sobre los problemas de los pioneros, del desarrollo en general, también se analizarán las organizaciones internas.

Sobre todo, será subrayado el lugar que ocupan la fe y la religión dentro de la existencia de sus comunidades y la aplicación de sus principios religiosos a la vida práctica.

Brevemente se mencionarán su dedicación y los visibles éxitos obtenidos en la evangelización y la civilización entre los indígenas. También serán mencionados los reveces en su desenvolvimiento, debido especialmente al aislamiento.

 

 

 

 

 

CAPITULO SEIS

EL NUEVO AMBIENTE

Cualquiera que se muda de un continente a otro, está lleno de espectati­vas, de esperanzas y temores. Así pasó con los menonitas. En Alemania se les contó que su futura patria sería el Paraguay; país donde los salvajes indios amenazaban la vida de los civilizadores constantemente y las fieras silvestres no tenían misericordia de nadie.

Era un desierto interminable. Como la información era tan escasa, las leyen­das emocionantes y espantosas se multiplicaron. Así cruzaron el Océano con espectativas mesquinosas.

 

LA SITUACIÓN GENERAL DEL PAÍS

Asunción, la prestigiosa madre de las ciudades del Río de la Plata; Para­guay, corazón de América; por mas de dos siglos, orgullo de la Corona Espa­ñola. Lastimosamente, su destino no le permitió seguir el mismo ritmo. Gran­des cataclismos frenaron su prosperidad.

En 1920, Paraguay todavía seguía desangrando por las profundas heridas que le ocasionó la Guerra contra la Triple Alianza, de 1865-1870. Su pobla­ción había bajado de 525.000 en 1865 a 221.000 en 1881. Contaba sólo con 28.000 hombres, incluyendo todos los ancianos e inválidos. Después se agre­gó la pérdida de 91.800 Km2 de terreno. 1 A las valientes mujeres paraguayas les tocó el honor de reconstruir nuevamente el país. A esto siguió la inestabilidad política hasta 1920; y más adelante, unos 15 años, relativamente norma­les. Lo peor de todo era que en el horizonte occidental se formaba nuevamente una oscura nube que vendría a ser una próxima contienda. Cuando los prime­ros menonitas ocuparon tierra paraguaya, el país se alistaba ya para la guerra.

El 2 de enero de 1927 se enclavaron en puerto Sajonia... una de las instituciones de decisiva actuación en la guerra del Chaco; los arsenales de guerra y marina... Se resolvió dar considerable impulso a la empresa encargada de la atención y fabricación de material bélico.2

Precisamente esta República tenía que ser la nueva patria para los angustiados peregrinantes refugiados. En esta situación de inseguridad, no iba a ser nada fácil poblar el país y mucho menos en el área del Chaco.

Desde el punto de vista social, los inmigrantes iban a encontrar un pueblo hospitalario y amigable. Un país habitado por un pueblo mestizo. La cultura, el lenguaje y las costumbres serían completamente extraños para los nuevos colonos de origen étnico sajón. A pesar de su alegre apariencia el pueblo reflejaba, especialmente en el folklore, un pesimismo y melancolía, producto del sufrimiento soportado a través de la historia. Era, en cambio, un pueblo que había sabido imponerse a todas las contrariedades. El Dr. Krier califica al pueblo paraguayo de esta manera:

El homogéneo-étnicamente, el pueblo más equilibrado del nuevo mundo; surgido de la completa fusión de los guaraníes con los conquistadores españoles, eleva­dos encima de todo tipo de racismo discriminativo3.

Un antropólogo americano dijo: "Ellos son el único pueblo en el hemisferio del occidente, para quienes dos idiomas son de igual importancia.4 Por el hecho de que ellos alcanzaron una completa integración de dos razas, les es difícil comprender y aceptar que hayan grupos étnicos distintos, que no asimi­len la cultura paraguaya. La palabra extranjero, se reemplaza normalmente con la palabra "gringo" que encierra un sentido despectivo.

 

EL CHACO PARAGUAYO

Finalmente, la penetración chaqueña tenía que tener éxito. Hombres y mujeres decididos a toda costa, iban a abrir el "Infierno Verde" para la civili­zación.

 

EL ASPECTO FÍSICO Y SOCIAL

Mirando el aspecto físico geográfico, se observa una llanura o planicie que presenta muy poco desnivel. Ocupa 246.926 Km. 2 que llega a ser el 61 % del territorio nacional. 5 En el este están los interminables campos palmeros que durante la época de lluvias están sumergidas bajo el agua. Mientras, el centro del Chaco Boreal está ocupado en su mayor parte por impenetrables bosques, entrecortados por campos arenosos, cubiertos de hierbas amargas. Siendo estos campos formados por sedimentación marina, llegan a ser aptos para la agricultura. Al oeste, la superficie comienza a elevarse paulatinamente hacia los Andes.

El problema fundamental del Chaco es el aspecto hídrico. El Centro del Chaco no tiene lagos ni ríos permanentes. El promedio del pluviómetro marcó desde 1932-1951 un promedio de 600 mm. Siendo 1941 el año más pobre en lluvia, con 462 mm. El promedio de la temperatura en los mismos años en Filadelfia era de 27,4° C. Precisamente la elevada temperatura exige mayor cantidad de líquido, tanto para los vegetales y animales, como para los hom­bres. 6 Aparte de esto, cerca del 65% de los pozos no tienen agua potable, por su elevada concentración de sa1.7

Los 7/8 de la vegetación está ocupada por bosques poco desarrollados, llenos de espinas y cubiertos de diferentes clases de cactus. Los árboles tienen muy poca utilidad para la obtención de maderas para la construcción. El terreno no es apto para la agricultura. También debe recordarse que en esta época el Chaco tenía una variada fauna. Era un excelente territorio para la caza. Las fieras más temidas eran el jaguar, el puma y las serpientes. Los pacíficos colonos tendrían que enfrentarse muy pronto con estos enemigos.

Si el aspecto físico presentaba un cuadro relativamente favorable para el asentamiento de agricultores, no lo era así en el aspecto social. Todo lo contrario. Las mayores poblaciones estaban a lo largo del Río Paraguay. Esto significaba que las colonias quedaban retiradas como cien kilómetros de cual­quier asentamiento de hombres, para proveerse de lo más indispensable. Se agrega a esto el problema de la comunicación, solamente se podría pronosticar al proyecto de colonización, un rotundo fracaso. Para ir en ferrocarril 145 Km. senecesitaba una semana o más. Para ir a Asunción se empleaba hasta un mes en

ida y vuelta. Esta situación de transporte quedó sin mayor variación hasta 1950, cuando se habilitó en Filadelfia una aeropista.

El único grupo humano que residía en el Chaco Central era el de los pacífi­cos indios Lenguas. Era un momento en que ellos estaban expulsados y venci­dos por otras tribus, expuestos a un no muy lejano exterminio. El asentamiento menonita llegó a ser beneficioso para los dos grupos étnicos. De esto se hablará más adelante.

 

INTENTOS DE PENETRACIÓN

Varios intentos de penetración habían sido realizados anteriormente. Los primeros blancos que en 1588 intentaron abrir el Chaco a la civilización, eran los jesuitas. Aunque su actividad misionera en esta parte era muy reducida permanecieron allí hasta que fueron expulsados del Paraguay en 1767.8 Des­pués, los asunceños juntamente con la Corona promovieron las reducciones en 1779 entre los payaguaes. El comienzo tuvo mucho ímpetu; pero no fue duradero. Antonias Arias Idalgo (en el mismo año) fue agraciado por la Coro­na con el título de: "Ministro Encargado de las Reducciones del Chaco".9 Tampoco esto tuvo éxito.

El presidente Carlos Antonio López (1841) para salir del aislamiento de su antecesor, intentó abrir el Chaco con colonos franceses. Para ello hizo un contrato con una compañía francesa para mandar colonos de aquel país al Paraguay. Fundaron en 1855 la colonia Nueva Burdeos, pero no prosperó. Todo este proyecto dio a López una serie de problemas jurídicos con Francia. El resultado fue que el presidente López tuvo que llevar por su cuenta a todos ellos, de vuelta a Francia. En 1878 se llamó a esta fundación Villa Hayes, en honor al presidente de los Estados Unidos, quien dio el fallo arbitral favorable al Paraguay, en cuanto a la parcela territorial entre el Pilcomayo y el Río Verde, 10 en el problema de límites con la Argentina.

Después de la derrota de la Guerra Grande (1865-70), la reducción de la población y la falta de recursos ni podía pensarse en la población del Chaco. "Antes de la Guerra, la economía era bastante sólida... la guerra trajo la ruina-" Por la imperiosa necesidad de divisas, el gobierno decidió vender grandes extensiones del territorio nacional. Uno de aquellos compradores fue la "Compañía de Tierras Carlos Casado Ltda. " Con la instalación de la

fábrica de tanino, la construcción del ferrocarril para la explotación del que­bracho colorado, se tuvo cierto éxito en la penetración del Chaco, aunque el ferrocarril sólo tenía una extensión de 60 Km.

En 1887 La South American Evanglical Society estableció su primer puesto misionero, en el fondo del Chaco. 12 En 1925 la misión católica María Inmaculada" comenzó la cristianización de los indios en Escalantes, Esteros y Guachalla.13 Con todo lo mencionado arriba, se ocupaba apenas un grano de arena del Chaco en comparación con la extensa área totalmente impenetrada.

 

 

CAPITULO SIETE

LA INMIGRACION MENONITA AL PARAGUAY

A pesar de los muchos esfuerzos hechos por el gobierno para atraer inmi­grantes al país, tuvo pocos resultados. El gobierno ofrecía pasajes desde Buenos Aires, una parcela de tierra, aseguraba la importación libre de las pertenencias y maquinarias, como también el transporte al destino final en el país .14 Con todo esto la escasa inmigración desde 1880-1920 alcanzó sólo a 21.954 personas. 15 El propósito del gobierno era traer agricultores al país, pero frecuentemente los inmigrantes tenían otros intereses.

Los primeros colonizadores que realmente tuvieron éxito en el Chaco fueron los menonitas, que a continuación se describirá. En la actualidad ya existen trece asentamientos de menonitas; el espacio no permite analizar a cada uno de ellos. Por medio de una tabla se mostrará, como información, a todos estos grupos; pero nuestro análisis se basará en las colonias del Chaco y como ejemplo se tomará la de Fernheim. Elegí ésta porque es una de las más antiguas, seguramente la más clásica y por haber más fuentes literarias dispo­nibles.

 

 

LA COLONIA MENNO

Cuando en 1874, el gobierno de Rusia anuló la ley de la exhoneración del servicio militar y pedía un servicio de alternativa también uniformado, unos 18.000 menonitas inmigraron a Canadá y Estados Unidos. El gobierno de Canadá les había otorgado privilegios similares a los que gozaron en Rusia. Establecieron su nuevo hogar en las Llanuras de Manitoba y Saskatchevan.16

Cuando el gobierno canadiense promulgó la ley del control sobre las escuelas, incluyendo el uso obligatorio del inglés, unos grupos de los menoni­tas lo interpretaron como una violación al compromiso contraído en 1880. Las iglesias de Sommerfeld, Chortitzer y Bergtal representaban las iglesias más conservadoras tradicionales. 17 Habiendo hecho varias solicitudes y tenido audiencias con el gobierno sin recibir concesión alguna acerca de sus reclama­ciones, decidieron buscar otro país. Un país donde pudieran encontrar la sub­sistencia y tener la libertad de practicar su fe y enseñar a sus hijos de acuerdo a sus convicciones religiosas.

En 1919 mandaron delegaciones al Brasil, a la Argentina y al Uruguay; pero las exigencias de estos gobiernos no satisfacían su interés. En 1920 mandaron una delegación de cinco personas al Paraguay, recomendado por Carlos Casado. Habiendo entrado sólo 90 Km., en el Chaco, no encontraron tierra apta para la agricultura y volvieron desanimados a Canadá. 18 En 1922 Me Roberts, un bancario de Nueva York, envió a su representante Fred Engen, con seis menonitas para hacer una mejor investigación de la condición del Chaco, 19 para una posible colonización. Después de penetrar 160 Km. en el Chaco, saliendo desde Pirisal, hallaron lo que buscaban. Hicieron, a su vuelta, una solicitud al gobierno para ciertas concesiones. El presidente Manuel Gon­dra, muy interesado en estos agricultores, concedió todo lo solicitado. El 22 de Julio de 1921, el congreso aprobó el proyecto originándose así el decreto N° 514.20 Para mayor información se transcribe a continuación la totalidad de la Ley N° 514:

LEY N° 514

Por la cual se acuerdan derechos y privilegios a los miembros de la comunidad Menonita que lleguen al país.

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Paraguaya, reunidos en Con­greso, sancionan con fuerza de Ley:

Artículo 1°:

Los miembros de la comunidad llamada Menonita, que lleguen al país, como componentes de una empresa de colonización, y sus descendientes, gozarán de los siguientes derechos y privilegios:

1.- Practicar su religión y su culto con entera libertad, sin ninguna res­tricción, y como consecuencia, hacer afirmaciones por simple si o no, ante la justicia, en vez del juramento, y estar exentos del servicio militar obligatorio en tiempo de paz y en tiempo de guerra, en armas combatientes o no combatientes;

2.- Fundar, administrar y mantener escuelas y establecimientos de ins­trucción, y enseñar y aprender su religión y su lengua que es el alemán, sin ninguna restricción;

3.- Administrar los bienes de sucesiones y especialmente los bienes pertenecientes a viudas y huérfanos, por medio del sistema especial de fideicomiso llamado "Waisenamt" y de acuerdo con las reglas propias de la comunidad, sin ninguna clase de restricción;

4.- Administrar el seguro mútuo contra incendios que se establezca en las colonias.

Artículo 2°:

Se prohibe la venta de bebidas alcohólicas e intoxicantes dentro del perímetro de una zona que se extiende a cinco kilómetros de distancia de las propiedades pertenecientes a las colonias Menonitas, a menos que las autoridades compe­tentes de dichas colonias soliciten del Gobierno la admisión de la venta y éste la otorgue.

Artículo 3°:

Se concede igualmente a las colonias Menonitas, por el término de diez años a contar desde la llegada del primer colono, las siguientes franquicias:

1.- Libre introducción de muebles, maquinarias, untensilios, drogas, se­millas, animales, implementos, y en general de todo lo que sea necesario para la instalación y desenvolvimiento de las colonias;

2.- Exención de toda clase de impuestos nacionales y municipales.

Artículo 4°:

Ninguna Ley de inmigración, o de otra naturaleza, existente o que se dicte, podrá impedir la entrada de inmigrantes menonitas al país por razones de edad, inhabilidad física o mental.

Artículo 5°:

La franquicia a que se refiere el inciso 3) del art. 1. o deberá entenderse que no afecta los derechos de las personas capaces de administrar sus propios bienes. Tratándose de incapaces, los jueces, una vez justificado el hecho de pertenecer ellos a las comunidades menonitas, designarán a las instituciones fideicomisa­rias respectivas como tutores o curadores de los incapaces. Dicha tutela o curatela se regirá por las reglas de aquellas instituciones fideicomisarias.

Artículo 6°:

La empresa de colonización encargada de la colonización menonita o las auto­ridades reconocidas por los colonos, deberán comunicar al Poder Ejecutivo:

1.- Las tierras destinadas a ser colonizadas por los menonitas expre­sando la ubicación, extensión y linderos de las mismas;

2.- Las personas o corporaciones que representan a las colonias;

3.- Los nombres, autoridades y reglamentos de las instituciones fideico­misarias (Waisenamt) para ser estos últimos aprobados por el Con­greso.

Artículo 7°:

Los privilegios y franquicias acordados por esta Ley serán extensivos a los individuos de la misma comunidad menonita que llegaron al país aisladamen­te, siempre que comprueben su calidad de menonita por las autoridades com­petentes de dicha comunidad y de componente de la empresa de colonización a que se refiere el artículo 6°.

Artículo 8°:

Dada en la sala de sesiones del H. Cogreso Legislativo, a los veinte y dos días del mes de Julio de mil novecientos veinte y uno.21

El P. del Senado  El P. de la C. de D.D.

FÉLIX PAIVA     ENRIQUE BORDENAVE

Juan de D. Arévalo       Manuel Giménez

Secretario   Secretario

Asunción, Julio 26 de 1921.

Téngase por Ley, cúmplase, publíquese y dése al Registro Oficial.

El 29 de agosto de 1927 fue decretado la Ley N° 914 que amplía los benefi­cios de la ley 514 a favor de otros inmigrantes que quieran colonizar el territo­rio nacional.

Esta misma ley fue extendida en 1932 y en 1947 a los inmigrantes proce­dientes de Rusia y en 1954, a los colonos menonitas en la Zona Oriental.22 Con gran entusiasmo se preparó la emigración en Canadá. La Corporación Paraguaya se encargó de la venta y la medición de la tierra, según contrato. La adquisición de 30 leguas, 56.250 Has. costó a U$ 12.00 la Ha., que Carlos Casado había comprado en 1887 a $ 0.75 la Ha.23 Mientras, 15 años más tarde, la colonia Menno compró 58.000 Ha. anexa a lo anterior, a sólo U$ 0.301a Ha.24

El 30 de diciembre de 1926 llegaron a Puerto Casado las primeras 279 familias con 1.765 personas. La primera frustración la experimentaron cuando notaron que la Corporación Paraguaya no había llevado a cabo la medición. Durante la realización de este compromiso, que demoró 18 meses, en el viaje desde el puerto hasta el lugar, fallecieron ya 194 personas de tifoidea y 335 personas desanimadas, volvieron al Canadá.25

Finalmente, en abril de 1928, fundaron las primeras 14 aldeas. Apartados del mundo civilizado y expuestos a toda clase de necesidades, comenzaron la difícil tarea de transformar el desierto en un lugar habitable para el hombre civilizado.

LA COLONIA FERNHEIM

El grupo de colonos que fundaron la colonia Fernheim, eran procedentes de Rusia. Desde 1779 en adelante, miles de menonitas alemanes de Prusia se mudaron a Rusia, donde recibieron generosas concesiones de Catarina II. Allí se habían desarrollado prósperas y productivas colonias a través de Rusia. Gozaban de la exhoneración del servicio militar, administración propia, es­cuelas propias, completa libertad religiosa, etc.26 Pero desde 1880-1917 el gobierno exigió que los menonitas hicieran un servicio alternativo en reempla­zo del servicio militar. Esto consistía en el trabajo forestal y el servicio de enfermos (sanitario). Uniformados pero sin armas. En vez de destruir la vida, prefirieron restaurarla.

Sin embargo este cuadro cambió. Con la instalación del partido comunista, comenzó la opresión, la expropiación de la tierra con reemplazo de los colcho­ses (colectivización), encarcelamiento de los pastores y persecución religiosa. El desánimo fue grande. En esta situación muchos de ellos querían abandonar el país. Ante las puertas de Moscú se habían reunido 13.000 menonitas en busca del permiso para emigrar. Por medio de la misión alemana, 3.885 consi­guieron visa y se fueron a Alemania.27 Los demás fueron deportados a los campos de trabajo forzado. Muchas familias fueron separadas para no verse más. En este mismo tiempo vino también un grupo de refugiados de Polonia, el cual se juntó con ellos, en Alemania. Sin embargo no podían quedarse en Alemania. Canadá, a donde querían trasladarse, no les recibió. El país que estaba dispuesto a recibirles, sin hacer preferencia de persona, de condiciones físicas y con libertad de practicar sus principios religiosos, era el Paraguay. También el Brasil recibió un grupo de estos refugiados. En este caso no era por elección, sino por necesidad. Los primeros menonitas de Rusia y Polonia llegaron en 1930, al Paraguay. Desde 1930-32 llegaron 2.008 personas al Chaco. Un grupo de 373 personas ya incluidas las que habían huido por vía Jarbín China, arribaron en 1932 al Paraguay.28 Otro factor determinante, para elegir el Paraguay, era la existencia de la Colonia Menno.

También en este caso la tierra fue comprada de la Corporación Paraguaya, ahora ya por el desorbitante precio de $ 20.00 la Ha.29 Este viaje y coloniza­ción no hubiese sido posible, si no fuera por la directa intervención, organiza­ción y financiación del CCM30 (Comité Central Menonita). Como la Corpo­ración Paraguaya no había hecho los preparativos contratados, excepto la construcción de un pozo y algunos establos; 31los colonos, sin pertenencias de ninguna clase, huyeron del comunismo, y no tuvieron otra alternativa que acampar bajo el cielo azul y comenzar el duro trabajo. Fundaron 19 aldeas y el Centro Filadelfia. Por falta de agua potable, medicina y alimentación adecua­da, muy pronto fueron diezmados.

Por las condiciones desesperantes, 140 familias buscaron mejores condi­ciones de vida y fundaron la colonia Friesland, cerca de Puerto Rosario. Esto trajo cierta ventaja para los colonos de Fernheim quienes tuvieron luego a su disposición la doble cantidad de tierra para labrar. 32

 

LA COLONIA NEULAND

Durante el retroceso del ejército alemán en Rusia, unos 30.000 menonitas abandonaron sus pertenencias y huyeron hacia Alemania. Lastimo­samente fueron alcanzados por el ejército Ruso y 20.000 fueron transportados a Siberia. Después de la derrota de Alemania, Rusia exigió a los aliados que entregasen el resto de los menonitas procedentes de Rusia, lo que fue conce­dido. 33 Así que, sólo se salvaron 5.180 personas quienes llegaron en 1947-48 al Paraguay. También para ellos no había otra alternativa que inmigrar al Chaco Paraguayo. Fundaron la colonia Volendam, cerca del puerto Mbobicuá y la Colonia Neuland, en el Chaco, cerca de Boquerón. También este transpor­te se efectuó gracias a la ayuda del MCC, y la Organización Internacional para Refugiados (O.I.R.).

Este grupo transportado se caracterizó por el elevado porcentaje de viudas. Los hombres habían muerto en la guerra, o habían desaparecido en los campos de trabajo forzado. En este grupo había 253 familias sin padre de 641-40%.34 El caso era tal, que en la aldea Friedensheim, en cuarenta chacras había sola­mente cinco hombres. 35 Es de imaginar cuán tremendo debió haber sido, para una viuda, destroncar el monte, labrar la tierra, cosechar y educar a los hijos sin padre. No sería difícil ni subjetivo hacer paralelos con las heroínas mujeres paraguayas de 1865 en adelante. Aparte de esto, las viudas de Neuland estaban en un ambiente, clima y estructura completamente extraños. Funda­ron 25 aldeas con el centro Halbstadt, teniendo un total de 2.472 personas.36

Fácilmente surge la pregunta: ¿Por qué poblaron esta región desértica, en un país subdesarrollado sin poder ofrecerles facilidades ni concederles terre­nos fiscales?.

Considerando la motivación original de los inmigrantes, tendremos que dividirlos en dos grupos. Los de Canadá y los que procedieron de Europa. Los procedentes del Canadá lo hacían por motivos religiosos. Mientras, los que vinieron de Europa tenían básicamente tres motivos.

La primera respuesta de por qué inmigraron al Paraguay, se basa en el, hecho de que eran refugiados, quienes habían perdido todas sus posesiones, viviendo a merced de otros, hasta que se abriera una puerta adónde ir. Para­guay era el único país que recibía al grupo entero, independientemente de su capacidad física, incluyendo todos los privilegios solicitados.

En segundo lugar, el traslado al Chaco, se debió al principio religioso se­paración del mundo". Esto no necesariamente significa separación de la civilización, sino la separación de la vida pública y corrupta de la sociedad.

La tercera, está relacionada con la segunda o sea la preservación de los principios de la administración propia y escuelas propias. Esto es sumamente difícil, en medio de un área muy poblado. Históricamente se observa que en los últimos doscientos años varios grupos de los menonitas han colonizado lugares apartados del desenvolvimiento social. Esto aseguró las condiciones favorables para vivir una vida religiosa, social y cultural en completa libertad. En los últimos dos decenios esta estrategia ha cambiado visiblemente.

A parte de ésto, la mayoría está muy consciente de que era la voluntad de Dios que hicieran una contribución espiritual y social como también econó­mica, tanto para los indígenas como para los paraguayos. El encargado del MCC de aquélla época dice: "Existen en todo este movimiento tantas pruebas de las divinas provisiones, que no podemos dudar de que era la voluntad de Dios." 37

Con lo dicho arriba, se podrá observar más adelante un cuadro de todas las inmigraciones menonitas al Paraguay. Como anteriormente se mencionó no se analizarán todos estos asentamientos por falta de espacio. Como base de la organización interna, tomaremos las colonias del Chaco y como ejemplo espe­cífico, Fernheim. Actualmente entre las tres colonias hay algunas pequeñas variantes sociales-culturales y también espirituales; pero por la convivencia a través de los años, se ha producido una imagen muy similar. Las colonias de la parte oriental38 difieren unas de otras en su organización económica, social y espiritual. Las colonias en la Zona Oriental -mirar la Tabla II- se diferen­cian primeramente por el ambiente geográfico y social. En segundo lugar, con excepción de Friesland y Volendam, cada una funciona independientemente de las demás. Mientras las del Chaco funcionan en el aspecto económico y social como un solo organismo.

Fundamentalmente todos los menonitas residentes en el Paraguay, han mantenido tres principios básicos anabaptistas. La no-resistencia, que incluye la negación al uso de las armas, el no jurar y el concepto de la iglesia de los creyentes. Para algunos significa bautismo de adultos, pero para la mayoría significa definitivamente adultos y creyentes en Jesucristo.

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO OCHO

LA COMUNIDAD RELIGIOSA

La vida religiosa, debería ser el centro de toda actividad, puesto que es un grupo religioso. Sin embargo, la práctica no siempre concuerda con la teoría y lo supuesto. La estructura y la función de las iglesias dentro de una comunidad donde existe la administración secular propia, es sumamente compleja.

 

FUNCIÓN GENERAL DE LA RELIGIÓN

En cuanto al origen y la doctrina de los menonitas, no es necesario entrar  en detalles, ya que se discutió esto en la primera parte. (Ver Capítulo Cuatro). Asi que, si se habla de la doctrina de las iglesias, tiene que verse dentro de la teología anabaptista. En resumen, la exclusiva autoridad de la Biblia, la salvación por la fe, acompañada del bautismo de creyentes forma la iglesia de los santos, la cual es la autoridad local; el sacerdocio universal de todos los creyen­tes; la separación del estado y la iglesia; etc. Luego, hay algunos principios fundamentales y característicos de los menonitas: la no-resistencia, el no jurar, y el discipulado, lo que significa seguir en los pasos de Jesús en todos los prácticos de la doctrina y la vida práctica. La vida diaria tendría que reflejar su fe, en el aspecto social, ético, moral y espiritual. Para realizarlo, se puso mucho énfasis en la separación del mundo. No es separación geográfica, sino ética y espiritual.

Sin embargo, cualquiera se formula la pregunta: ¿Se practica todavía lo que hicieron los antepasados?. Esta pregunta no puede ser contestada con un simple sí, o no. En cuanto a los principios fundamentales, recién mencionados arriba, se podría decir que sí. Pero en la aplicación a la vida práctica hay variaciones. Algunas prácticas han perdido su vitalidad por haber llegado a ser tradición. Porque la religión no se hereda en la sangre, y mucho menos la vida espiritual. Mas bien debe experimentarse de nuevo en cada generación.

También es bien sabido, que todas las religiones generalmente experimen­tan, en la tercera o cuarta generación, reacciones y cambios. "Cada secta después de un cambio radical, está inclinada a institucionalizarse".39 Tam­bién este ciclo se hizo notar entre ellos. No ha habido religión que a través de los siglos haya mantenido siempre su frescura. Cuando el cristianismo pasó por la secularización en el siglo cuarto, los monjes aparecieron y reaccionaron contra la vida fría y trajeron avivamentos. En el siglo VI tenemos especial­mente a Benito de Nursia (480-542), con su famosa "Regula", demostró la vitalidad de la vida cristiana por medio de la vida disciplinada.40 Habiendo declinado también este nuevo impulso espiritual, la reforma Cluny (926-942) demostró que nuevamente se necesitó de un nuevo avivamento.41 Así se podría seguir mencionando una innumerable cantidad de reformas o aviva­mientos llevados a cabo, tanto en la iglesia católica, como en el mundo evan­gélico. Gracias a ellas ha fluido un nuevo empuje, un nuevo sentido de la vida espiritual. Generalmente se producen reacciones contra todo tipo de espíritu reformativo. También esto sucedió entre los movimientos menonitas.

Serán mencionados aquí dos acontecimientos, porque ellos están íntima­mente relacionados con la vida religiosa de Fernheim y ella servirá como ejem­plo. La pugna de las iglesias menonitas ha sido entre lo religioso-céntrico o lo étnica-céntrico. El conflicto consistió mayormente en mantener la balanza, el de ser un grupo religioso o un grupo étnico, una iglesia socio-espiritual o un pueblo socio-cultural. Lo cierto es que la situación de las comunidades cerra­das, especialmente en Rusia, le dieron este carácter. "Los menonitas llegaron a ser un verdadero grupo racial, donde las amplias concesiones de Catarina II contribuyeron grandemente hacia su desenvolvimiento"42

Hoy día, también en el Paraguay, los antropólogos califican a los menoni­tas simplemente como un grupo étnico. El profesor Francis dice acerca de los menonitas del Chaco:

Allí hay un número considerable de características ampliamente descriptivas para un grupo étnico; lengua común, tradiciones y costumbres actitudes y criterios, territorio y descendencia y podríamos agregar, gobierno.43

Aunque todo esto es cierto, no excluye la idea de que-el elemento funcional básico es su patrimonio religioso. Lo étnico-secular está subordinado a lo religioso espiritual. Pero en la práctica no siempre ha sido así. Lo cierto es que, cuando la organización étnico-secular llega a ser fuerte y centralizada, sobre­sale con mayor relevancia el aspecto económico cultural. Esto sofocó en tales circunstancias el nivel de la vida espiritual, apartándolos de los principios ana­baptistas. Precisamente ésta era la situación de Rusia desde 1850 en adelante. Un pastor de la época dice: "Ellas (las iglesias) han perdido la sal, queriendo decir que han perdido la eficacia de su vida y testimonio. Otro ministro lamenta el decaimento espiritual y moral por observar que en la iglesia había celo, contiendas, falsa denuncia y borrachera" .44 El mismo pastor clama por arrepentimiento y renovación. Pero al comenzar un avivamiento hubo fuertes reacciones en contra, por la institucionalización religiosa y el control del elemento étnico sobre lo religioso.

Uno de estos avivamientos se llevó a cabo desde 1850-1860, y dio origen a una nueva iglesia, llamada "Hermanos Menonitas". Este movimiento tuvo profundas repercusiones en toda la comunidad menonita existente en Rusia. El avivamiento de un nuevo comienzo según el ideal apostólico, movió el péndu­lo del aspecto étnico secular, hacia el centro de la fe. Nuevamente el equilibrio fue encontrado. Aparte del rápido crecimiento de este grupo, también se llevó a cabo una renovación espiritual en las demás iglesias menonitas. Así lo expre­sa el historiador Cornelius J. Dyck: Nueva preocupación espiritual comenzó a despertarse también entre ellos, indudablemente estimulado por el desafío del cisma"45

El nuevo movimiento de los Hermanos Menonitas se caracterizó por un alto concepto espiritual, la práctica decidida del ideal apostólico y una fructífe­ra actividad misionera. Sin embargo, los laureles de los antepasados no eran ninguna garantía para sus descendientes. Su organización interna reflejó clara­mente la oposición a todo tipo de jerarquía, 46ya que ésta había llegado a ser

uno de los motivos del estancamiento espiritual.

Un segundo movimiento de renovación tuvo lugar en 1880, el cual tam­bién dio origen a la llamada Iglesia Menonita Evangélia.47

Con esto, tenemos las tres iglesias existentes actualmente en la colonia Fernheim: Iglesia Menonita (IM),Iglesia de los Hermanos Menonitas (HM) y la Iglesia Evangélica Menonita (EM).Cada una tiene su propio templo en Fila­delfia, donde una o dos veces por mes se reúnen solamente con sus miembros para celebrar la Cena del Señor y tratar los asuntos relacionados directamente con sus respectivas iglesias. Los demás domingos se reúnen todos en conjunto para los servicios religiosos.

 

LA FUNCIÓN ESPECIAL DE LA IGLESIA

Debe recordarse nuevamente que el concepto básico de los anabaptistas es la iglesia local o sea la hermandad de creyentes. La base estructural es la iglesia local. A ella pertenecen sólo adultos y jóvenes que sobre la confesión de su fe, se han bautizado y han hecho un pacto con tal iglesia local. Aunque toda decisión para el bautismo es voluntaria, existe cierta presión indirecta de la comunidad. El bautismo es un requisito que se espera de todo miembro de la comunidad.48 "Más a todos los que le recibieron a los que creen en su nom­bre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12). El porcentaje de los que no son miembros de la iglesia, es pequeño. En 1956 pertenecían a la iglesia 85.5% de 15 años arriba.49 Esto indica que no todos los colonos, descendientes de menonitas, han aceptado a Jesucristo como su Salvador per­sonal. No todos obedecen el Evangelio de Jesucristo, porque esto es un asunto personal. Frecuentemente tales personas practican hechos que los miembros de la iglesia desaprueban y de esta forma llegan a ser un mal testimonio para la comunidad. Pero la libertad personal no puede ser coercionada. Este es otro factor por el cual la comunidad espiritual se vuelve cada vez más una comu­nidad étnica. Las condiciones en la mayoría de las comunidades, para ser ad­mitido, no son sólo los requisitos de la fe, sino también de sangré. 50 Mientras en otras no se hace acepción racial.

El sistema de gobierno en las iglesias es la autoridad congregational. La asamblea es decisiva y no los pastores o comités. Los líderes de la iglesia son el pastor o predicadores y los diáconos. 51 Generalmente el pastor no tiene suel­do; pero en una iglesia hay varios predicadores de tal forma que ellos pueden distribuirse el servicio ministerial. Los diáconos sirven durante la Cena del Señor, administran las cosas materiales y vigilan y ministran a los necesitados.

El departamento de los niños y los jóvenes es básico en cada iglesia. Los niños de cinco a catorce años acuden a la escuela dominical para ser instruidos en la enseñanza bíblica. La actividad juvenil incluye tanto el aspecto religioso como el social. Las actividades sociales comprenden deportes, juegos recrea­tivos, teatros, festivales musicales, paseos, etc. Con estos programas juveni­les se alcanza el 95% de la juventud.52

También provee la iglesia escuelas bíblicas para la profundización y la pre­paración para el ministerio de la iglesia. Estos cursos han variado. Algunas veces fueron de cuatro meses, otras veces de nueve meses, o sólo cursos noc­turnos. En la actualidad existe la instrucción teológica a nivel universitario. La Diaconía, un servicio de ayuda mutua, es llevada a cabo por los diáco­nos. Nadie sufre allí por necesidades materiales. La iglesia y la colonia se encargan de los necesitados. La caridad es una expresión normal de la función de la iglesia. Los proyectos de caridad fuera de la comunidad son realizados por las iglesias y la administración de la colonia. Los proyectos mayores se ejecutan por medio de las comunidades menonitas en conjunto.

Además la iglesia tiene tanto una función edificativa como disciplinaria. El propósito es que la iglesia sea santa, "sin mancha ni mácula" para decirlo con Menno Simons. Los miembros que andan indignamente son disciplina­dos. Puede significar amonestación, confesión pública, o en último caso exclusión de la iglesia, hasta que se produzca un cambio de actitud.

Las actividades de mayor alcance son la misión y la evangelización, pero de ellas se hablarán más adelante.

En fin, la influencia de la iglesia en todas las instituciones de la colonia, representa la columna vertebral de su existencia. Tan pronto como la fuerza espiritual-religiosa, se sofoque por la organización central étnica y secular, comenzará la desintegración de la comunidad fraterna1.53 No se puede enten­der el secreto de la existencia de la comunidad menonita, si no se la busca en la fe, en la vida transformada que capacita al individuo para vivir los altos niveles de la vida moral y espiritual. La fe viva en Jesucristo, es el factor determinante.

 

LOS ASPECTOS ETICOS Y MORALES

Mirando al pasado, el éxito material alcanzado en el Chaco, se puede atri­buir en su mayor parte a las virtudes éticas morales. Sin embargo, el punto de partida debemos buscarlo en la Biblia. Aunque hay pequeñas diferencias entre una colonia y la otra o de una iglesia con la otra, en líneas generales lo que se dirá es mantenido por todos. A continuación serán mencionados algunos prin­cipios éticos y algunas prácticas de los miembros de las iglesias. También se aplica aquí el dicho: "No hay regla sin excepción".

En primer lugar mencionaremos la no-resistencia o el pacifismo. Esto es mantenido, practicado y confesado. En un ensayo de los líderes de las iglesias se llegó a esta conclusión:

Nosotros como menonitas estamos firmes en la no-resistencia, de acuerdo a la Sagrada Escritura y como nos lo transmitieron nuestros padres, por medio del ejemplo de su fe perseverante. Nuestro propósito es como antes, también ahora, practicar esta enseñanza bíblica, en el hogar, en la escuela e iglesia... nuestra tarea primordial la vemos en el servicio al prójimo y a nuestra patria, el Paraguay... Llegar a ser fieles ciudadanos para la civilización (del Chaco), llegar a ser útiles para el pueblo como Jeremías 29:7 dice: "Procurad la paz de la ciudad... rogad por ella a Jehová, porque en su paz, tendréis vosotros paz”. 54

Las mismas posiciones discutidas en el Capítulo IV serian aplicables también aquí. En general, se podría decir que los menonitas son leales ciuda­danos y obedecen las leves, siempre que no sea en contra de la enseñanza de Jesús. Contínuamente suben rogativas ante el trono de Dios, en favor de los gobernantes. Reconocen al gobierno como instituido por Dios y se someten a las diferentes orientaciones filosóficas de él. A pesar de su apoyo al gobierno, son a-políticos. Rehusan ocupar altos cargos políticos donde se comprometa la ética cristiana.55

Por mantener el principio de la no-resistencia, la honestidad y la absoluta fe en la palabra, han tenido que enfrentarse con grandes perjuicios materia­les.56 Sin embargo, es notable y único, que en todos estos cincuenta años no han sucedido crímenes, con la excepción de cuatro casos. Uno de ellos sucedió durante la guerra del Chaco.57 Si se examinara cualquier colonia en el Para­guay, ya sea paraguaya, japonesa, alemana o de cualquier otra nacionalidad, ¿cuántos crímenes y casos fatales han sucedido entre ellos, independiente­mente de los asaltos de afuera? Si se considera que entre un conglomerado de unos 10.000 menonitas, en casi cincuenta años no ha sucedido un solo crimen provocado por los mismos colonos,58 esto no se puede atribuir al origen racial de los menonitas. En Alemania suceden los mismos actos criminales como en cualquier otro país del mundo. Sólo puede atribuirse este fenómeno a la fe, a una genuina vida cristiana. Por otra parte, el pacifismo ofrece mejor protec­ción que las armas. Porque aun el más deliberado criminal -con escasa ex­cepción- no halla satisfacción en matar a una persona inofensiva, quien busca el bien para el mismo enemigo. 59 (Lo que significa la no-resistencia en la parte positiva y ofensiva, encontrará en el capítulo once).

En segundo lugar, el no jurar compromete la completa veracidad y hones­tidad. Hasta recientes años, no se escribían documentos legales, excepto en los negocios, y tan solamente por la contabilidad, porque la palabra sí o no, valía lo mismo que la firma. El desarrollo económico y cultural no se habría llevado a cabo en la misma medida, si no fuera por la absoluta honestidad. Tampoco esto es fruto del origen étnico. ¿Cuántas colonias no menonitas han ido a la quiebra por la deshonestidad de los administradores?60 Hay muchos casos donde los menonitas depositaban la misma fe y confianza en extraños a la comunidad; pero los fraudes fueron cuantiosos. Claro, ellos les consideraban ingénuos, pero sólo era una expresión de confianza en la palabra de cualquier persona.61 En una reciente encuesta hecha entre los miembros de la iglesia, acerca de estas virtudes, se obtuvo como resultado un promedio de 85% de personas que practican estas virtudes62 Es una lamentable señal de que el 15% ya no practica estas virtudes.

En tercer lugar, mencionaremos la moralidad, con especial referencia al campo sexual. Se tiene sobreentendido que las relaciones sexuales correspon­den exclusivamente al matrimonio. Las relaciones premaritales son concep­tuadas como pecado y extremadamente desaprobadas por la iglesia. Tanto él como ella se conservan vírgenes hasta llegar al matrimonio. Sin embargo, en los últimos años se puede notar una desviación al respecto. La misma encuesta arriba mencionada muestra que el 7% de los interrogados ya ponen en tela de duda esta convicción.63 Frecuentemente se preguntan ¿Cómo es posible? ¿Será que el impulso sexual es más débil entre ellos que en otros pueblos? No, la cuestión no es racial. Es el temor a Dios, de no pecar contra El; porque la Biblia dice: "Pero fornicación y avaricia ni se mencione entre vosotros... ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra tiene herencia en el reino de los cielos" (Efes. 5:3-5). Con relación a esto tendrá que mencionarse la educación familiar. La educación hogareña es severa y paternalista. Los hijos tienen un tremendo respeto al padre. Porque la disciplina física, es aplicada hasta los años de la avanzada juventud. Por el tabú al sexo, se desa­prueba también las caricias y amabilidades al sexo opuesto. El comportamien­to hacia el sexo opuesto tiende a ser una relación mas bien fría, porque ir de brazo en brazo, es exponerse a la crítica pública. 64 Aunque ahora se va per­diendo el miedo a la crítica pública.

En cuarto lugar, se expresa un principio ético con la separación del mundo. Su base se encuentra en Rom. 12:2, "No os conforméis con este siglo. Todo el mundo ha caído bajo el pecado y habiendo aceptado el sacrificio de Cristo para el perdón, Dios desea que sus hijos vivan ahora en comunión y edifica­ción espiritual entre los creyentes. Efesios. "Así también vosotros, consi­deraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús" (Rom. 6:11). Luego Jesús dice: "No son del mundo, como yo tampoco soy del mundo" (Juan 17:16). Que el ambiente es un factor determinante de la conducta es in­discutible; pero separarse de la corrupción no significa necesariamente salir de la civilización. Los menonitas se separaron frecuentemente de la sociedad, en vez de transformar a la sociedad. Pero como el pecado mora dentro del corazón humano, también crece esta planta en medio de una comunidad menonita.

Precisamente el principio de la separación del mundo, con toda la interna organización, ha desenvuelto la fuerte tendencia a sus características éticas. Los vicios clásicos condenados por la ética menonita y no sin base bíblica, son el alcohol, el tabaco, el baile, los juegos de azar y la fornicación. 65

Considerando lo dicho arriba, se puede observar, que la función de la reli­gión, de la fe personal y sus enseñanzas, son el corazón de las comunidades menonitas del Chaco. Sin embargo, la declinación en la vida espiritual es visible. La absoluta obediencia y subordinación a la elevada ética y moralidad, va menguando.

 

LA ORGANIZACIÓN RELIGIOSA:

SU ESTRUCTURA Y SU FUNCIONAMIENTO

Observando la organización total de la colonia, es sumamente difícil sepa­rar una institución de la otra. No es una teocracia ni tampoco son organiza­ciones paralelas. También aquí tendrá que partirse del principio anabaptista, donde la iglesia local en cuanto a las doctrinas, acepta el entendimiento (inter­pretación bíblica) de los creyentes que viven en la misma área geográfica. La Escritura es desde luego su constitución, la infalible regla de fe. No es un comité o el pastor, sino la unión de los creyentes.66 En todos los casos la Biblia es el punto de partida. Todas las demás organizaciones tienen su origen en la comunidad de los creyentes.67 y no vice-versa.

Nótese en la Tabla III que el pastor, o los predicadores están subordinados al consejo de la iglesia, y éste a su vez, a la iglesia local, (la asamblea). En los asuntos doctrinales como en la ordenación de los pastores, resalta la autoridad de la iglesia local pero en estrecha colaboración con la hermandad extendida de la misma denominación. Pero en toda organización eclesiástica interna, la iglesia local reunida en asamblea es totalmente autónoma. Está subordinada solamente a la Sagrada Escritura.

Las iglesias locales de la misma denominación están organizadas en una Convención. Esta es la hermandad que vigila las doctrinas y orienta a aquellas iglesias que la necesitan y la solicitan. Aquí existe una independencia y una interdependencia. En la organización, la Convención se somete a las iglesias. La comprensión bíblica (doctrina) alcanzada por la hermandad extendida, no se superpone a la iglesia. En general, la Convención sólo puede hacer reco­mendaciones a las iglesias miembros, y no prescribir ordenanzas.68

La sección B representa la comunidad civil, a la cual pertenecen todos los adultos que disponen de una propiedad. Estructural, cultural y económica­mente, esta entidad es independiente de la Hermandad espiritual. En todos los asuntos referentes a la moral, la misión, la evangelización y la vida religiosa, la comunidad civil, representada por el Administrador General, no tiene prerrogativas. Esta comunidad sirve a la hermandad espiritual, satisfaciendo así las necesidades económicas y culturales. Funcionalmente, la comunidad civil depende de la hermandad espiritual. Llega a ser una relación interdependiente, recíproca, donde una se beneficia de la otra y por el otro lado, ninguna tiene autoridad sobre la otra. De la administración se hablará en el siguiente capítu­lo.

La sección C, otro ente religioso, llamado KFK (Comité para Asuntos Religiosos). Es simplemente una organización para coordinar las actividades religiosas entre las tres denominaciones de Fernheim. En ella están representa­dos los pastores de todas las iglesias, de estas tres denominaciones. Su propó­sito es considerar aquellas actividades religiosas que conciernen a todas las iglesias de la colonia. 69 Establece los contactos con el administrador general, cuando se trata de asuntos comunes. Además, sus decisiones tienen que ser aprobados por las iglesias. No tiene función legislativa sobre la iglesia.

Las siguientes organizaciones, Secciones D y E son inter-coloniales. La sección D es un organismo religioso-secular "Hermandad Espiritual Extendi­da". Es secular, y aquí se llama la "Comunidad Etnica Extendida". En ella están involucradas la colonia Menno, Fernheim, Neuland, Friesland y Volen­dam. La "Hermandad Espiritual Extendida" agrupa a todos los pastores de las iglesias de estas cinco colonias, más el presidente de la "Comunidad Etnica Extendida. Su función es establecer los contactos entre las colonias, coordi­nar y promover los proyectos religiosos que se lleven a cabo en conjunto. "a) Servicio a los enfermos del mal, de Hansen, b) Servicio Cristiano Voluntario, c) Instrucción del pacifismo cristiano, d) Orientación espiritual de la juventud residente en Asunción" .70 También este organismo es responsable ante la Convención y esta a su vez, ante las iglesias locales.

La "Comunidad Etnica Extendida", nuclea a los administradores gene­rales de las cinco colonias. Su función es establecer y promover los aspectos materiales y culturales, como la organización de las cooperativas, exportación e intercambio comercial. Además ellos auspician un "Centro de Formación Docente", el Hospital Psiquiátrico de Filadelfia y orientan la colonización indígena.

Juzgando por la historia y las experiencias actuales, todas las organiza­ciones pueden realizar una importante función. Pero si llegan a ser autoritarias controlando e imponiéndose sobre la autoridad de la Hermandad Espiritual, impidiendo el desenvolvimiento espiritual, la comunidad se transformará más v más en una entidad étnica, en un pueblo, porque las organizaciones C y D son organizaciones paraeclesiásticas con estatutos sociales-religiosos. Mien­tras B y E simplemente son organizaciones con estatutos sociales para el desarrollo cultural y social. Si éstas controlan a la iglesia que tiene como fun­damento la Biblia, llega a secularizarse y funciona como una "Volkskirche" (Iglesia nacional o territorial). Cuando la iglesia espiritualmente es débil y las otras organizaciones son fuertes y centralizadas. el peligro es grande. En la actualidad hay algunos síntomas que indican que se están conduciendo hacia este mal.

 

 

 

CAPITULO NUEVE

LA COMUNIDAD ETNICA-CIVIL

Si se habla del funcionamiento y la organización social de las colonias, debe tenerse en cuenta que la concesión especial del gobierno tuvo cierta in­fluencia, pero también sin esta concesión el funcionamiento y la estructura no sería muy diferente a otras colonias no menonitas, que se asemejan mucho en su funcionamiento y estructura social.

La constitución de la colonia Fernheim describe la responsabilidad de la administración en la siguiente manera:

Mantención del orden y la seguridad en general, progreso económico y especial­mente en la agricultura; higiene en general, provisión y servicio caritativo, el as­pecto educativo y la cultura, lo referente a las finanzas y los impuestos; los bienes y los habitantes de la comunidad y todo lo que contribuiría para el progreso en lo económico, intelectual y lo espiritual. 71

¡Qué tremendo campo de actividad y alcance!. Todo ello es realizado sin ,asistencia económica del gobierno. Si no fuera por el principio espiritual, pro­bablemente habría cesado hace tiempo.

 

 

 

EL ASPECTO ADMINISTRATIVO

Como se mencionó anteriormente, la administración está presidida por un administrador general, electo por la asamblea por tres años y reelegible por un término más. El representa a la colonia en todos los asuntos oficiales, realiza las transacciones y se ocupa de la administración-. 72

No se discutirá aquí todas las prerrogativas del administrador y las de la asamblea, sino se mostrará simplemente los principales entes administrativos. En el siguiente cuadro se puede apreciar la estructura.

El asesor y a la vez inspector directo del Administrador General es el Consejo de la Colonia, compuesto por cuatro personas. Sus principales fun­ciones son ejecutar todas las decisiones de la Asamblea, juntamente con el Administrador General (A.G.). Tanto la elección del A.G. como del Consejo de la Colonia deben ser comunicados al gobierno nacional. El Consejo de la Colonia controla todas las actividades y examina las disposiciones de acuer­do al interés general de los componentes de la comunidad y de los principios religiosos de la hermandad espiritual" .73

Cada uno de los cuatro miembros del Consejo de la Colonia es presidente de una de las cuatro ramas que son la de Cultura, Hacienda, Vialidad y la de Agricultura.74 El Consejo de Supervisión se encarga de orientar el orden público. Para ello se asigna un jefe el cual vigila el orden público. Las sancio­nes para los infractores del orden público o de las disposiciones de la colonia son principalmente multas y penas de servicios para beneficio público. Se llama a la policía sólo en casos excepcionales. Pero esto ha sucedido pocas veces en 47 años.

Todas las atribuciones del Consejo y del Jefe del orden se limitan exclusi­vamente a los habitantes de la comunidad menonita. Todas las complicaciones de asaltos, robos, etc. ocasionados por personas extrañas a la comunidad, son comunicados directamente a la comandancia de Mcal. Estigarribia, quien las remite a la justicia ordinaria.

Seguramente desearán saber cómo funciona ésto. Como ya se mencionó, sólo una vez se necesitó llamar a la policía por problemas motivados por los colonos mismos. Robos y desorden son prácticamente desconocidos. Las casas -por lo menos hasta años recientes-se abandonan por días sin ase­gurarse con llaves. (Sea recordado de paso, que durante los últimos años, con la activa comunicación por la Ruta Trans-Chaco, la situación ha cambiado en algo). El Dr. Hack, quien hizo un análisis sobre el funcionamiento del orden público, comenta las sanciones que en casos excepcionales se han aplicado y concluye diciendo: "Pero el número de acciones cometidas contra el orden público ha sido muy reducido".75 Sin embargo, esto no es una garantía para el futuro. Cuando más decline el nivel espiritual y moral, y aumenten las perso­nas no comprometidas con Dios, tanto mayor será el peligro de desorden. El problema no es la comunidad como tal, sino la actitud de cada individuo hacia Dios.

 

EL ASPECTO ECONOMICO

El corazón de la economía de la colonia es la cooperativa (CCCF). Todas las transacciones, importaciones y exportaciones están a su cargo. Todos los colonos son socios de la cooperativa. Fue fundada en 1931, cuando cada familia tenía que comprar aunque sea a crédito tres acciones de G. 25,76 cuando no disponían de recursos.

Como todos son socios, y la administración es ordenada y honesta, todos prosperan. 77 El socio goza anualmente del 3-5% de dividendos. Sus depósitos de crédito lo producen 1 % mensual, mientras que a sus deudas se recarga con 1.5% mensualmente.78 Aparte de ello, el socio paga 4% de sus ganancias a la Administración para gozar de todos los servicios sociales dentro de la colonia. Los principales servicios son: el hospital, las escuelas y la vialidad. Además de esto, cada socio está obligado a trabajar sin remuneración ciertos días del año para la mantención de los bienes comunes,79 sin que exista la comunidad de bienes.

En resumen, la cooperativa no es un fin en sí mismo, sino un medio para un fin, el cual es el bienestar de la hermandad en el aspecto económico-cultural. Es un tipo de diaconía, un servicio del uno al otro.

Otra rama dependiente de la colonia, es la industria en general. Allí son procesados los productos agrícolas para la exportación. Incluye una refinería de aceite, desmotadora, aserradero, extracto de palosanto, productos lácteos, derivados de la leche, y mecánica en general. También provee energía eléctri­ca para la mayoría de los colonos de Fernheim. La base de la economía lo constituye la agricultura. Los productos según su importancia son el algodón, el maní y el tártago. Existen 22 aldeas y la mayor parte de la población se dedican a la agricultura y a la ganadería. Para poder tener una apreciación económica de las tres colonias se presenta un cuadro comparativo. 80

 

 

El promedio de entrada per cápita es de 70.000 G. anualmente, Pero se debe recordar que esto es operación en bruto. Si la entrada nacional en el mismo año era 23.562 demuestra que este aporte ayuda a elevar el nivel de vida. Por otra parte, significa que en el país entran más de 600 millones de divisas al año por medio de la capacidad productora de los menonitas del Chaco. La realidad es que otros seis mil menonitas viven en la Zona Oriental, de quienes aquí no se habla. Ahora bien, si se dice que es una hermandad espi­ritual, que todas sus instituciones están directa o indirectamente condicionadas por sus principios de fe ¿Qué aporte han hecho en este sentido a la sociedad? ¿Cuál es la escala de valores para ellos? Jesús dice: "¿Qué aprovechará el hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?" (Mat.16:26). ¿Qué influencia ha tenido el-poderoso Evangelio, que les permitió llegar a las reali­zaciones mencionadas? El mayor proyecto hacia afuera de la comunidad, indudablemente es el trabajo entre los indígenas, lo que se discutirá en el próximo capítulo.

El progreso económico no se podría haber logrado, si no fuera por el campo de experimentación. La experimentación de las condiciones de la tierra, las semillas y las estaciones correspondientes, ayudaron a sacar el máxi­mo rendimiento de la agricultura. 81

Otro factor que influye considerablemente en la economía, es la ganade­ría. En pequeña escala, todos los chacareros participan en la ganadería; pero por falta de tierra para pastoreo en la colonia, se ha creado una estancia comunal. Allí se reciben todos los animales que no pueden ser mantenidos en las aldeas para la producción y la comercialización.

Por medio del pasto artificial, dentro del perímetro de la colonia, se ha obtenido en los últimos años un gran aumento en la producción de la carne y en los derivados de la leche. Todo eso no se habría alcanzado si no fuera por la incansable diligencia y dedicación. Concluyamos el aspecto económico, con las palabras de un antropólogo:

Una virtud muy importante que no podemos desconocer de los menonitas es la "diligencia"... mirando el rendimiento de los menonitas en otras partes del mun­do, no nos maravillamos de sus realizaciones aquí... oración y trabajo fue el lema en todos los tiempos... La base de la dedicación está intimamente relacionado con su actividad y obediencia a Dios, Señor del trabajo. La diligencia de los menonitas fue realmente la condición para la civilización del Chaco.82

Este es un fiel reflejo del espíritu activista y de la íntima relación existente entre lo espiritual y material.

 

EL ASPECTO SOCIO-CULTURAL

El reflejo más visible en la comunidad, es el desenvolvimiento educacio­nal. Ya en Rusia los menonitas dieron mucho énfasis al sistema educacional. A ellos les corresponde el honor de ser unas de las primeras comunidades, que en 1811 hicieron obligatoria la asistencia a la escuela primaria. 83 El profesor Fretz, quien hizo un estudio social en la colonia concluye diciendo:

La educación juntamente con la religión y la familia, es la más importante institu­ción entre los menonitas en América del Sur. Ella ocupa un lugar primordial en la escala de valores de los menonitas. Su importancia se refleja en el proverbio: "Así como anda la escuela, así anda la iglesia". Las escuelas están... en las colonias más progresivas, indirectamente controladas por la iglesia.84

Sólo un año y medio después de haber llegado al Chaco, con manos vacías, antes de tener sus propias casas, el Mennoblatt en julio de 1931 informa con entusiasmo lo que sigue:

Hoy, todas las aldeas -menos una- tienen su propia escuela... también se ha erigido una bonita secundaria, donde los jóvenes reciben normalmente la prepa­ración para los puestos que el tiempo va a demandar. 85

Con este espíritu y entusiasmo comenzó el desarrollo de la educación pública. El Consejo de la Colonia elige un "Schulrat" (consejo educativo) quien controla y promueve todo asunto relacionado con la educación,86 en directa relación con el Administrador General. Por norma general, cada aldea tiene su propia escuela, usando el sistema de pluriclases. Mantener una escue­la donde el promedio es sólo de veinte alumnos, demanda una fuerte inversión y presupone una completa unidad y disposición de los agricultores.87

En 1977 se inscribieron sólo en Fernheim 550 alumnos, en 16 escuelas primarias y enseñados por 24 maestros. Mientras en la secundaria hubo 190 almunos y 12 profesores. 88 Esto quiere decir que el promedio de los alumnos es de 34 por escuela.

Dada la situación geográfica y social en todas las escuelas, la enseñanza fue en alemán, con la previa concesión del gobierno. Sin embargo, es notable observar el interés por el castellano. Ya en 1932 la colonia envió a diez maestros a Asunción para aprender el idioma es español, geografía e historia paraguaya, para poder enseñarlos en la colonia. 89

En la primaria, la enseñanza del español se usa fundamentalmente para el aprendizaje de la gramática y un poco de geografía e historia. Semanalmente se enseña cuatro horas en español. Mientras en el básico 40% de las asignatu­ras se ofrece en castellano, en el bachillerato ya es el 80%.90 A esto se debe agregar que el uso del idioma castellano es optativo en las asignaturas de músi­ca, deporte y manualidades.

En la colonia Fernheim, la asistencia a las clases es obligatoria hasta el segundo curso básico.91 Esto significa que el 100% de los niños terminan ocho años de educación. El 50% de los alumnos culminan el básico y el 33% de la juventud concluye el bachillerato. 92 El departamento del ciclo básico fue reconocido por el Ministerio de Educación y Culto en 1961 y el bachillerato, en 1971.93

La mantención de las escuelas se hace de la siguiente manera: El 50% de los gastos pagan los alumnos y el 50% la colonia. Aparte de esto, los padres pagan solamente por los primeros dos hijos, durante los primeros ocho años. La colonia se hace responsable por los demás. Así, nadie está imposibilitado de recibir ocho años de instrucción educativa.

También existe en Filadelfia un Centro de Formación Docente, fundado ya en 1942. En 1973 llegó a ser una institución de cinco colonias unidas, Menno, Fernheim, Neuland, Friesland y Volendam.94 Esta institución ha promovido y proveído a las distintas colonias la gran mayoría de los maestros.

La pregunta de interés para este estudio es: ¿Qué relación tiene la escuela con la religión? El profesor Fretz dijo que ella está “indirectamente controlada por la iglesia". Estructuralmente ésta no es la realidad porque está subordi­nada al curriculum nacional del Ministerio de Educación y Culto. Funcional­mente, las exigencias de la ética y la moral de la iglesia, son tomadas muy en cuenta en las instituciones educativas. Hablar de la educación y no hablar del hogar en la comunidad menonita, sería como ver la moneda sólo de una cara. El centro de la educación lo constituye el hogar. Así como el trabajo en la agricultura es muy duro, también el ambiente en el hogar es bastante serio. La indiscutible autoridad es el padre. Las relaciones padres-hijos, tienden a tener cierta frialdad. Prevalece un poco la idea de que si el padre es demasiado amigo con los hijos, aquel va a perder la autoridad. Esto no quiere decir que no hay amor para con los hijos, sino que se reprime un poco la fluidez de la emo­ción, la libertad y la franqueza.

La meta de la educación familiar es la absoluta obediencia.95 Un medio bastante usual en el pasado para alcanzar esta virtud, era el castigo corporal, pero en la actualidad la educación moderna muestra cierta liberalidad.

La segunda meta consiste en instruir a los hijos para que lleguen a ser pia­dosos creyentes. Desde el momento en que el hijo comienza a hablar, la madre le enseña a orar a Dios. En los hogares se lee diariamente una porción de la Biblia y se practica la oración.96

La tercera meta de la educación hogareña es la instrucción al respecto, al cumplimiento de la ética y la moralidad de la comunidad espiritual. Las prác­ticas más comunes para la ética de la hermandad son las abstención del alcohol, el tabaco, los bailes, juegos de azar; se insiste en la honestidad y la hospitali­dad.97

La firmeza en el hogar, hacia el logro de las virtudes mencionadas arriba, ha permitido el tipo de la comunidad menonita en discusión. El hogar, la iglesia y la escuela son partícipes del éxito alcanzado y también de las frustra­ciones experimentadas. Ellos son responsables de la dirección hacia donde vayan las próximas generaciones. Precisamente por esta razón, la íntima relación y cooperación del uno con el otro será de decisiva importancia.

Otro medio de formación cultural, es la Emisora ZP 30, "La Voz del Chaco". Transmite en cinco idiomas, diferentes tipos de programas. Los idiomas son: castellano, guaraní, alemán, lengua y chulupí.

 

LA PREVISIÓN SOCIAL

Aunque todo lo dicho en este capítulo se refiere al aspecto social, aquí se tratará exclusivamente de las instituciones que proveen para las necesidades sociales más urgentes.

La primera y más importante es el hospital. La tremenda necesidad de un hospital se mostró desde los primeros días. Como fue mencionado anterior­mente, durante el primer año, la mortandad propagada por la epidemia de la tifus, arrastraba familias enteras. En la aldea N° 6, 7 y 8 murieron 68 personas. El Mennoblatt de 1930 de Diciembre, relata conmovedoras escenas del pro­blema de sepultar a los fallecidos. "Parecía que la epidemia y la muerte se pro­pagara de una casa a otra. En varias familias murieron dos o tres personas; en una familia murió hasta el último hombre. 98 En esta situación desesperante, se fundó, en 1932, el Hospital de Filadelfia.

Con el correr del tiempo, este hospital ha dado un gran aporte, tanto a los menonitas como a los paraguayos y a los indígenas. Una ayuda oportuna pudo ofrecer a los soldados heridos durante la Guerra del Chaco. También es cierto, que los médicos militares prestaron invalorables servicios a los colonos duran­te la contienda del Chaco.

Actualmente, el hospital dispone de 34 camas regulares y diez adicionales para casos de necesidad. Dos médicos, 15 enfermeras y modernas instalacio­nes componen su equipo. 09 De las 4028 consultas en 1973, el 11 % correspon­dían a los indígenas 100 y un poco menos los paraguayos. En 1977 el porcenta­je de los pacientes indígenas correspondían al 6.5%.101 del total.

La atención en el hospital es igual para el que puede pagar como para el que no está en condiciones de hacerlo. En el último año, 30%, tanto de los indígenas como de los paraguayos atendidos en este hospital, no podían pagar sus cuentas, 102 ypor consiguiente lo hizo la colonia. Para todos los casos que no pueden ser tratados en dicho hospital, la colonia paga el 50% de los gastos que ocasionaría tal o cual tratamiento en Asunción.

El Waisenamt (especie de una organización civil-judicial) es un tipo de seguro y provisión, para las viudas y los huérfanos. La administración está compuesta por tres personas elegidas por la colonia. También en cada aldea existe una persona nombrada para este servicio. Cuando fallece el marido, el Waisenamt automáticamente toma la responsabilidad de la administración de los bienes para la viuda y los huérfanos, hasta que los últimos lleguen a ser mayores de edad. Ella puede elegir dos tutores, uno es generalmente un pa­riente. Si se casa, el 50% de sus bienes es distribuido entre los hijos. 103

Esta institución también sirve en los mismos términos a los ancianos que ya no están en buenas condiciones físicas. También existe un seguro contra incendio y mortandad de caballos. Tanto el Waisenamt como también estos seguros, tuvieron su origen en 1931, un año después del arribo de los menoni­tas al país. 104 En la misma autorización inicial del gobierno para la reglamen­tación de la inmigración, se incluía la habilitación de una oficina postal y su correspondiente administración (Vea capítulo cinco).

En 1965 se fundó un seguro social particular. Este ya no depende del servicio social de la colonia, sino del pago correspondiente, hasta cumplir 60 años de edad. En caso de fallecimiento del esposo, la viuda cobra inmediata­mente la renta correspondiente. Este organismo contó en 1977 con 372 miem­bros. 105Es de notar que la mayoría de las familias están asociadas también a este seguro para la vejez.

El seguro social anteriormente mencionado se ha incorporado durante el año 1978 al seguro social conjunto de las tres colonias Menonitas del Chaco. El sistema propio de seguro social de las Colonias Menonitas del Chaco abarca a toda la población de las colonias y por Decreto ha sido reconocido por el Superior Gobierno Nacional y está dependiendo del Ministerio de Salud Públi­ca y Bienestar Social.

 

 

CAPITULO DIEZ

LA COMUNIDAD Y LOS INDIGENAS

Hasta ahora se ha discutido mayormente el desenvolvimiento, las organi­zaciones y los beneficios que resultan para los menonitas mismos; pero, ¿qué aportan a los que no son menonitas?. Frecuentemente se escucha esta pregun­ta: ¿Qué hacen para el pueblo?, ¿para el país?. El espacio no permite analizar todas las contribuciones económicas, sociales y culturales que han hecho al país. Sin embargo, se mencionarán algunos aspectos de la influencia espiritual y caritativa.

Sólo un año después de su llegada al Chaco, los menonitas reconocieron su responsabilidad de evangelizar a los indígenas. En 1932, el 26 de Enero, se tuvo la primera reunión tendiente a organizar este trabajo. 106 Sorprendidos por la guerra del Chaco el asunto fue suspendido hasta Febrero de 1935, fecha en que se organizó "Luz a los Indígenas", previa consulta al gobierno, quien les animó a hacerlo. 107

Este Comité representaba a las tres denominaciones menonitas de Femheim. Fácil es de imaginarse y evaluar las implicaciones en el orden material, ya que ellos mismos eran los pioneros y vinieron con manos vacías al país. El alcance espiritual, económico y cultural, que tuvo este pequeño comienzo, hoy día es muy visible. Sin embargo, este emprendimiento ha sido en los últimos años bastante controvertido. Algunos critican y condenan la ci­vilización de los indígenas, mientras otros lo consideran un milagro del siglo veinte. Lo cierto es que, donde quiera que alguien emprenda una obra, habrá fallas y errores. El único método para no cometer errores, ni recibir las corres­pondientes críticas, parece ser el no hacer nada. A medida que se avanza, se dará oportunidad a los diferentes antropólogos para hacer oír su voz, ya sea crítica negativa o positiva.

Las críticas negativas más comunes se dirigen contra la discriminación, explotación, destrucción de la cultura, penetración en el territorio de caza, transmisión de la cultura menonita, etc., No hay lugar para analizar todas estas acusaciones y comprobar hasta qué grado es cierto o no. Para ello se reco­mienda consultar algunos excelentes estudios antropológicos realizados en la colonia. 108

 

LA ACTIVIDAD RELIGIOSA ENTRE LOS INDÍGENAS

En realidad no había ninguna separación entre la evangelización, la educa­ción y el asentamiento hasta 1961. Todo era un trabajo integrado. La tribu Lengua vivía de la caza, las frutas silvestres y en alguna medida de la agricul­tura. 109 En general era una tribu pacífica. El Dr. Löwen, antropólogo emi­nente del Canadá, menciona que los menonitas... arribaron en muy buena oportunidad para los indios lenguas. Derrotados por las tribus de su alrededor y diezmados por varias epidemias,... esto había preparado a los indígenas a mirar hacia algún protector”. 110 Durante la Guerra del Chaco había aun más necesidad de la protección; porque según el Dr. Chasi-Sardí los crímenes que ambos ejércitos en contienda cometieron contra los indios," 111 sebasaban en el hecho de que los indios fueron considerados espías.

Los propósitos y metas que los menonitas se propusieron cuando organiza­ron "Luz a los Indígenas" son como sigue:

1. Relacionar a los indígenas con la palabra de Dios e instruirles en la enseñanza cristiana de acuerdo a la Sagrada Escritura.

2. Elevar el nivel mental de los indios por medio de la educación de sus hijos, e instruirles en una vida familiar, cristiana y moralmente pura.

3. Educar a los indios en la higiene.

4. Educara los indios en la vida cultural, económica, como también entrenarles en favor del asentamiento; y darles instrucción para llegar a ser fieles, útiles y labo­riosos ciudadanos del estado paraguayo.1 l2

Por estos se ve claramente el amplio propósito que se tuvo al comenzar el trabajo. Aunque se menciona en primer lugar la evangelización, se incluían actividades que desarrollen todas las dimensiones del ser humano. El Dr. Chasi-Sardi comenta el propósito proselitista de los menonitas acerca del asen­tamiento de los indios diciendo; el lema es: Cree... o muere de hambre ".113 Sin embargo, debe recordarse que el proceso del asentamiento comenzó mu­cho antes de que fuera bautizada alguna persona. Porque el primer paso con­sistía en la instrucción agrícola por medio de la chacra común. En esta época ya había mas de seiscientos indígenas en Yalve Sanga, sin que nadie haya sido bautizado. 114 Desde el punto de vista antropológico, se han cometido muchos errores, porque no conocían la cultura indígena ni eran antropólogos. Ahora bien, la desconsideración al aspecto antropológico era algo muy común en todo el mundo hasta después de la segunda Guerra Mundial.

Ciertamente, los misioneros quedaron horrorizados 115 cuando vieron el in­fanticidio y todas las demás prácticas contrarias al concepto moral de la vida cristiana. Ya que las enseñanzas cristianas no armonizaban ni siquiera de lejos con sus prácticas, les enseñaron a abandonar esas prácticas para seguir el cristianismo. El antropólogo Redekop escribió lo siguiente:

Las tribus indígenas han abandonado su vieja cultura... y están en el proceso de entrar en una nueva cultura, sin saber lo que significa esta cultura. No quieren llegar a ser menonitas, pero tampoco saben lo que van a llegar a ser. 116

Esto fue dicho quince años atrás, pero todavía los indígenas no tienen bien de­finido su futuro cultural.

A la actividad evangelística se deben los grandes emprendimientos entre los indígenas, porque el amor hacia ellos movió a los misioneros a iniciar también todas las demás obras sociales. El hecho de haber conocido el Evan­gelio, les ha librado de la atadura de los espíritus malignos. Aunque los misio­neros no siempre tuvieron un aprecio por la cultura, les presentaron el Evan­gelio, transformador, juntamente con la colonización, la educación y la aten­ción médica. 117

"Luz a los Indígenas" estuvo representado por las tres iglesias de Fernheim, quienes iniciaron y promovieron el trabajo con recursos propios hasta 1946. Después de esta fecha la Misión de los Hermanos Menonitas de Norte América subvencionó el trabajo fuertemente. 118 En 1946, después de once largos años, fueron bautizados los primeros indígenas. 119

Con mucha paciencia, sacrificio y dedicación, la moralidad y la ética de los indígenas ha cambiado paulatinamente. En la actualidad hay cerca de 2.400 miembros bautizados en todas las iglesias indígenas, en el perímetro de las tres colonias. Sin embargo, los valores espirituales y las actitudes no se pueden evaluar en números y estadísticas. Ya que sólo en Jesucristo existe eterna salvación, a quien ellos han aceptado como Salvador, sólo la eternidad revelará el valor de este trabajo. Los creyentes de los indígenas se hallan entre los Lenguas, Tobas (1.150) y entre los Chulupíes (800) en 1973.120 La organización de las iglesias indígenas es muy semejante a la de los menonitas, ya descriptas anteriormente. Los líderes de las iglesias son predicadores y diá­conos, quienes forman el consejo de la iglesia. Donde no hay templos edifica­dos, los cultos se celebran en las escuelas que existen en cada aldea. Los predi­cadores son entrenados por medio de escuelas bíblicas que funcionan en Yalve Sanga. Las iglesias tienen sus propios pastores y son autónomas. Yalve Sanga es el primer lugar donde se comenzó el trabajo. Esta colonia ha experimentado el mayor desarrollo en todos los aspectos.

Los hermanos Chulupíes están organizados en la Convención Evangélica de los Chulupíes", y los Lenguas en la "Convención de los Hermanos Lenguas.

 

EL ASENTAMIENTO DE LOS INDÍGENAS

Hasta 1961 no había distinción entre colonizar y evangelizar. Durante los primeros quince años los indígenas trabajaron en las chacras de los menonitas.

Allí aprendieron los métodos de la agricultura organizada. Esta asimilación posibilitó un desarrollo más rápido en sus propias chacras. Además, los len­guas habían tenido algo de agricultura anteriormente. La iniciativa o la peti­ción para proveerles de tierra vino antes de lo que se esperaba.

En 1946 se hizo el primer experimento con seis familias y ellos prospera­ron con la tierra que se les había dado. 121 En 1950 la misión compró cinco leguas de tierra para poder ofrecer a un número mayor la misma oportunidad. Ellos tenían un asesor a su disposición para orientarles en la labor.

Parecía que la colonia tenía una gran atracción para los indígenas; porque en 1940 vinieron cerca de 2.000 Chulupíes. Procedieron mayormente de la región del Pilcomayo o inclusive de la Argentina. Cuando en 1961 los indíge­nas habían aumentado de 800 a 5.600 personas 122 El problema llegó a ser su­mamente difícil a los menonitas para asentar a un número tan grande. La Junta Misionera de los Hermanos Menonitas apeló al CCM (Comité Central Meno­nita) para ayudar al asentamiento de ellos. 123 En esta oportunidad se organizó el "Comité Ejecutivo de los Establecimientos Indígenas", ahora llamado "Asociación de Servicios de Cooperación Indígena - Mennonita (A.S.C.I.M.). Este comité, en colaboración con las colonias y el CCM, emprendieron enton­ces un asentamiento en una forma sistemática. La primera meta era ayudar a cien familias por año con cinco Ha. detierra y el equipo indispensable.

El equipo consistía en lo siguiente: A cada familia se les dio dos rollos de alambre de púas, entre dos compartían un arado, entre cuatro un cultivador, entre cinco un cachapé, un caballo con arneses para cada uno, y provisiones para noventa días. 124 Generalmente se seleccionó a aquellas familias que de­mostraron mayor desarrollo e iniciativa. Acerca de los comentarios de que los menonitas solamente dieron tierra a los creyentes, el Dr. Löwen dice: Excep­to en las dos primeras aldeas, lo que era exclusivamente para creyentes, en todas las demás aldeas no se ha hecho diferencia entre cristianos y no cristia­nos" 125

Para dar al lector una evaluación más objetiva, de este tema tan discutido en los últimos años, se presenta a continuación, datos del último estudio antropológico hecho por el Dr. Hack, de la Universidad de Amsterdam. El ha realizado el "ensayo" en el mismo lugar, considerando todos los factores científicamente. Sus cuadros comparativos facilitarán, formarse una idea más adecuada, de las realizaciones y del estado actual de los indígenas.

 

 

Los 4.670 pobladores comparten 49.148 Has., evidentemente es demasia­do poco el terreno. El promedio de tierra para una chacra es de 6,8 Has. por familia. 126 Significa que hay menos de una Ha. per cápita. Pero la ISB, que ahora se llama "Asociación del Servicio de Cooperación Indígena-Menonita" (A.S.C.I.M.) tiene ya reservadas 59.125 Has., para futuras colonizaciones de los indígenas. 127 Calculando el valor de 57,7 leguas que los menonitas con la ayuda de las corporaciones menonitas, han comprado y donado a los indígenas, fácilmente, se puede ver la millonaria inversión. Es seguro que no lo habrían hecho si pensaran solamente en su bienestar, si no fuera por el amor y el espíritu filantrópico hacia los indígenas. Por cierto, los indígenas presionaron también.

El Dr. Chase-Sardi comenta acerca de la tierra donde viven los indígenas Ante la presión tuvieron que conceder las tierras en la forma precaria del usu­fructo y conservando la propiedad sobre ellos”. 128 El título de la propiedad está todavía a nombre de la colonia. ¿Cómo podría ser diferente si los indíge­nas todavía no tienen documentos de identidad?. (Actualmente la colonia tiene ya encaminado un proyecto juntamente con los organismos estatales para la inscripción oficial de todos los indígenas). 129 La colonia tiene la personería jurídica más representativa y salvaguardada para este caso. Dicho de paso, afín los mismos colonos necesitan autorización de la Administración de la Colonia para la transferencia de sus propiedades. Todo está a nombre de la colonia. Sin embargo no se trata de una comunidad de bienes. Además, el estatuto acerca píe las tierras, donde los indígenas habitan, expresa claramente lo que sigue:

"Tan pronto como el desarrollo indígena esté en condiciones para formar una organización unida y así poder solicitar su personería jurídica ante el gobierno, las tierras han de ser transferidas a esta organización". 130

El siguiente cuadro ilustra el desarrollo económico de las colonias indí­genas:

 

 

Este desarrollo, aunque muy limitado e insuficiente, muestra la capacidad de los indígenas para el desarrollo económico. La mayor necesidad para trabajar eficazmente son los arados, porque se ve que 25% de las chacras no disponen de arados.

Cada una de estas colonias indígenas tiene una especie de cooperativa, administrada por ellos mismos. El administrador general es asesorado por tres a cuatro miembros, un contador, más el coordinador de los menonitas. Las cooperativas todavía no tienen su personería jurídica, por las razones arriba indicadas.

La capacidad productora en el año 1978 se refleja en los siguientes datos: Cosecharon 626.666 Kg. dealgodón por un valor de G. 27.967.125. Provenientede 944 chacras de todas las colonias indígenas. 131 Esto da sólo como 5.900 G. per cápita. Es muy obvio que no pueden vivir solamente de la cosecha de su chacra. En las colonias menonitas encuentran otras fuentes de trabajo para aumentar sus entradas.

 

LAS COMUNIDADES DE OBREROS

No todos los indígenas están asentados y ocupados en la producción agrí­cola. Casi el 50% de ellos viven en comunidades de obreros en los pueblos más grandes de los menonitas. Hay quienes prefieren ser jornaleros; otros quieren establecerse, pero no hay equipo para ellos, mientras otros han experimentado el duro trabajo de la agricultura y han vuelto a la vida de jornalero.

En 1973 había 6.018 personas de las comunidades de obreros. 132 Tam­bién en estas comunidades existen los servicios sociales como en las demás colonias, pero como viven muy amontonados hay más problemas familiares y morales. Las condiciones de vida de estas comunidades dejan mucho que desear.

El asunto del jornal ha sido criticado por varios antropólogos. A los menonitas se les critica de hacer discriminación. Se afirma que el pago a los indígenas sólo es el 50% de lo que se le paga al menonita, por el mismo servicio. Vea la siguiente investigación hecha en 1976, acerca del pago que perciben los indígenas. Aquí se refiere sólo a las instituciones oficiales (vea Tabla Vlll).

Hay una pequeña variante entre lo que pagan particulares y lo que pagan especialmente en la chacra. En el mismo año los contratistas en Filadelfia pa­gaban G. 300-550 por día. A las señoritas y mujeres se les pagaba G. 200 por día. 133 En las chacras se pagaba en 1974, 10 G. por Kg. por la recolección del algodón. 134 El promedio diario de la recolección oscila de 30-40 Kg. "Una familia donde trabajaba el padre, la madre y tres hijos, sacaba hasta G. 10.000 de lunes a viernes”. 135 El Dr. Hack después de su análisis saca la siguiente conclusión: "Después del tableo, el jornal en las tres colonias resultó en un promedio de G. 210 con comida y 310 libre”. 136 El sueldo mínimo oficial en el mismo tiempo fue de G. 270.

 

 

Comparando esto con los sueldos de los menonitas hay una buena diferen­cia. En el mismo año se pagaba por día a un empleado de agricultura en Neuland G. 420, en Menno 520, y en Feruheim, Filadelfia, a un empleado de la industria G. 1.040. 137. Enalgunos casos la diferencia es poca y en otras es mayor. Relativamente hay poca diferencia con las primeras dos, pero mucho más con la última. Comparando con el sueldo usual que se paga en el interior del país, especialmente en la agricultura, es muy normal y en muchos casos el sueldo que se paga a los indígenas en las colonias menonitas es aún mayor.

La observación del que hizo la investigación concluye así: En general, se puede decir que la diferencia salarial entre los menonitas y los indígenas existe todavía, pero va disminuyendo". 138 Ahora, no se justifican los casos aislados donde alguien explota al indígena. No se debe descansar hasta que todos alcan­cen por lo menos el sueldo mínimo. Por otra parte también se debe tener presente, que los indígenas no pagan por los servicios sociales que pueden usufructuar, ni pagan los correspondientes impuestos que caen sobre los colo­nos menonitas.

 

LA ATENCIÓN MÉDICA

La atención médica fue uno de los primordiales propósitos al establecer la misión. De la condición física, dependerán en gran parte todas las demás metas propuestas. La condición sanitaria entre los Lenguas, era muy lamenta­ble.

Desde 1935-68, la atención médica fue realizada por medio de enfermeras en los asentamientos y por medio de los hospitales, en las colonias menonitas. Desde entonces con la dedicación de un médico a tiempo completo, se rees­tructuró y modernizó la atención médica. En todas las colonias indígenas existen ahora clínicas o centros de salud. El siguiente cuadro (Tabla IX) ayudará a formarse una idea de lo que se está haciendo en estos centros.

En vista de que los hospitales para indígenas en Filadelfia y Loma Plata (vea Tabla IX) no disponen de muchas camas, los indígenas frecuentemente acuden a los hospitales de los menonitas para ser hospitalizados. En el año 1964 el hospital de Neuland registra, que de los 5.218 pacientes, 44% eran in­dígenas. En Filadelfia sin embargo eran el 11%.139

 

 

Los indígenas solamente pagan un pequeño porcentaje de los gastos. En 1974 se cobraba por una consulta G. 120, mientras el indígena pagaba sólo G. 20. Por el parto con tres días de internación, la indígena pagaba G. 100, mientras se cobraba normalmente G. 4.000.140

La enfermedad muy propagada entre los Lenguas es la TB. Desde 1968 a 1972 el número de personas enfermas de TB, bajó de 630 a 142. Entre los Chulupíes un 46% sufría de sífilis, la que es combatida sistemáticamente. 141

En 1968 el doctor estimó que el 80%-90% de los indígenas tenían parási­tos, mientras en 1974 la investigación mostró sólo el 18%.142

Grandes y masivas campañas de higiene fueron organizadas para combatir estos flagelos. Para esta finalidad hubo varias contribuciones, especialmente en concepto de medicamentos. Entre los donantes están incluidos el ministerio de Salud Pública, instituciones holandesas y algunos organismos internacio­nales.143 También se ha entrenado personal indígena. Una gran actividad se ha desarrollado con la medicina preventiva. Gracias a ella, se pudo combatir y disminuir efectivamente algunos de los males. Aunque este trabajo en favor de la atención médica ocupaba 24 procesionales de tiempo completo, no bastaba para atender debidamente a diez mil personas. Sin embargo, han sido puestas las bases sólidas para el desarrollo en el futuro. Hay un excelente informe pre­parado por el Dr. H. Epp, acerca de todo lo relativo a la atención médica". Informe General de Trabajo para la Asamblea 1979'' - Filadelfia.

 

EL ASPECTO EDUCATIVO

Desde el principio se tuvo como meta la elevación del nivel intelectual. Dos años después del comienzo de la obra misionera, se inició la educación escolar. Por inestabilidad, el movimiento frecuente de los indígenas, el pro­greso fue muy paulatino.

En 1964 se comenzó con un material didáctico bilingüe, o sea en español y en el idioma de la tribu. 144 El material a ser desarrollado en cuatro años, cubre un año y medio del programa nacional. Por medio de esta instrucción el niño obtiene los conocimientos rudimentarios para leer, escribir y contar. Para los niños significa también aprender un nuevo idioma, el español.

En primer lugar existen las escuelas elementales en todas las aldeas de los indígenas, donde sus propios maestros enseñan. En segundo lugar existen las escuelas centrales, donde pueden tomar el segundo y el tercer grado. En tercer lugar está la escuela graduada superior, "Escuela Mcal. José Félix Estigarri­bia". Allí concurren mayormente paraguayos, un porcentaje de indígenas y menonitas.

En 1979 se ha habilitado también la enseñanza secundaria que comprende, por ahora el Ciclo Básico.

La Tabla X muestra el mayor porcentaje masculino en las escuelas. El curso acelerado es para aquellos adultos que han aprobado en su niñez algunos grados pero sin llegar al sexto grado. Varios de los maestros no han terminado el sexto grado, pero están enseñando en las escuelas elementales donde ense­ñan sólo el primero y el segundo grado. Las estadísticas del 78 reflejan muy pocas variantes. Lo nuevo es la apertura de una secundaria.

 

 

En comparación con lo que se ha alcanzado con otras tribus del país, es digno de reconocimiento. Pero para que se llegue a la meta de que todos termi­nen los seis años de escuela elemental y un buen porcentaje los de la secunda­ria, falta mucho, mucho que hacer.

A pesar de todas las deficiencias y errores que se hayan cometido en todo este proyecto misionero, es evidente, que las realizaciones alcanzadas, no habrían sido posible en la misma medida, si no fuera por la fe y por la evangeli­zación. Precisamente la transformación espiritual produjo actitudes favorables para la civilización.

Sea terminada esta parte con las palabras del Dr. Peter Króker, quien escribió su tesis de antropología en la universidad de Wíchita, después de haber hecho una investigación sobre la misión menonita entre los indígenas.

Es completamente fuera de lugar, que los Nort-Lenguas han hecho en poco tiempo la transición de la vida tribal, de cazadores y nómadas, al asentamiento, sin aminorar su sociedad... el estatus social de los Lenguas ha sido levantado por la aceptación del sistema de valores de los menonitas... En muchos encuentros con tales tribus, ellos han sido exterminados, pero en el Chaco ellos han experimen­tado un tremendo crecimiento como resultado de este encuentro... una generosa contribución hicieron los menonitas para la evangelización y la colonización. 145

Sin embargo, nadie debería dormir sobre los laureles. Más allá de toda evaluación científica está la Mente infinita, que nos marcan las cosas no hechas y las acciones realizadas con falsa actitud. Por todo lo que ha sido de progreso, alivio y bendición para los indígenas, a Dios le corresponde la honra y la gloria.

 

 

CAPITULO ONCE

LA COMUNIDAD Y LA MISION ENTRE LOS PARAGUAYOS

Al leer artículos de los primeros años de la estadía de los menonitas en el Paraguay, frecuentemente se encuentra subrayada la idea de que Dios les trajo aquí. Dios les había puesto aquí para ser de bendición para el pueblo o como está escrita en una de las memorias: "Nuestra primordial tarea en el servicio al prójimo, y a nuestra patria, el Paraguay, es ser fieles ciudadanos y. .. llegar a ser útiles al pueblo”. 146 Había un profundo sentido de su misión evangélica para con el Paraguay. Un sano patriotismo.

Lastimosamente estos buenos propósitos dejaron esperarse mucho, hasta ser realizados. Luego, al comenzar la misión entre el pueblo, quedó muy limitada. En parte se explica, en primer lugar, por la situación de los pioneros, en segundo lugar, por el trabajo entre los indígenas, el cual absorbía todas sus capacidades económicas. En tercer lugar, la situación de la comunicación y la ausencia de la población paraguaya en sus alrededores, lo frenaba más aún. Los mismos factores impedían la influencia socio-cultural y espiritual. El am­biente geográfico era una de las mayores barreras para tener más influencia en los primeros treinta años.

Ya se ha mencionado que los menonitas gozan de la exhoneración dcl servicio militar. De allí se origina la pregunta ¿Qué, están haciendo entonces en favor de la patria?. La concesión del gobierno tuvo por base la civilización del Chaco Paraguayo, casi deshabitado en aquélla época. Lo han hecho por la pa­tria y lo siguen haciendo. Pero aparte de ser pacificadores que contribuyen pa­ra el progreso del país, están muy conscientes de su responsabilidad hacia la patria. Para expresar su gratitud materialmente, han iniciado voluntariamente algunos proyectos sociales y caritativos en favor del país.

El Servicio Voluntario está promovido en todas las iglesias de las cinco colonias ya mencionadas antes, y entre las iglesias de Asunción por medio de la "Asociación Evangélica Menonita del Paraguay" . Todos los jóvenes están invitados a ofrecer voluntariamente un tiempo determinado en favor de un proyecto social, caritativo, o de desarrollo para las necesidades del prójimo. Como no se hace obligatorio, son la minoría los que toman parte activa en ellos.

Los principales campos de actividad son el Leprosario Km. 81; El Hospital Psiquiátrico, El Hogar de Ancianos, los Cursos de Pacifismo, socorro a luga­res de desastres, etc.

El estatuto del "Servicio Voluntario" dice acerca del propósito: "El motivo principal es el amor de Cristo. Porque el amor de Cristo nos constri­ñe... " (2 Cor. 5:14). Como iglesia de Jesucristo somos en testimonio y hecho, deudores de los que sufren”. 147

 

EL LEPROSARIO

Uno de los mayores proyectos de servicio social es el leprosario de Km. 81, en la Ruta N° 2. Fue fundado en 1950 para dar lugar a muchos jóvenes, a que ofrecieran gratuitamente su tiempo por seis meses o más en favor del sector más necesitado de la sociedad. Han servido allí en el correr de 25 años, 500 jóvenes y señoritas para así brindar un aporte voluntario al país. 148 Estos enfermos del mal de Hansen, despreciados y frecuentemente expulsados de la sociedad, fueron buscados y atendidos hasta 1976, 1.600 personas; y más de 400 fueron curadas. 149 Los jóvenes edificaron clínicas y hospitales para dar hospitalización en los casos más graves. Otros servían como enfermeros am­bulantes. Algunos enfermos están internados por el resto de sus vidas. Si no fuera por el amor a Cristo, nadie iba a elegir este trabajo, expuesto al contagio y nada agradable para el que busque el placer y felicidad propia.

Por la solicitud de la vecindad de esta área fue habilitado también un con­sultorio clínico para atender todo tipo de enfermedad. Sin embargo, la activi­dad primordial es la atención a los enfermos de lepra. Llegó a ser un servicio para todas las necesidades del ser humano. Curación para el cuerpo; ayuda social, porque todo es gratuito para este tipo de enfermos; y el mensaje del Evangelio para el alma hambrienta. Precisamente la confianza en Dios da a su vida un nuevo sentido. "No me avergüenzo del Evangelio de Dios porque es poder de salvación a todo aquel que cree" (Rom. 1:16). Sí, la orientación espi­ritual la necesitan todos, tanto los sanos como los enfermos. A ambos grupos fue testificado a través de las obras y a través del testimonio espiritual.

He aquí el testimonio de un paciente curado, como él lo contó en el acto del 25 aniversario, en 1976:

Cuando yo vine al leprosario en 1961, estaba enfermo en el cuerpo como también en el alma. Yo estaba ante la puerta de la muerte. Y yo soy como aquel leproso que en la parábola volvió para dar gracias.150

 

EL HOSPITAL PSIQUIÁTRICO

Otro tipo de servicio voluntario, para expresar la gratitud al gobierno, a Dios y a los necesitados, fue y es la acción humanitaria en el Hospital Psiquiá­trico. Durante los últimos diez años ha habido un grupo voluntario de jóvenes y enfermeras, que han dado gratuitamente un tiempo mínimo de tres meses, para ayudar a los enfermos. Su servicio se extendía al cuidado de los enfermos, mejorar sus condiciones físicas, la terapia, la producción de vegetales, aves de corral. La producción de vegetales, huevos y carne es para proveer a los pacientes de vitaminas y proteínas. 151 Por ejemplo, en 1976 se producía 31.000 Kg. deverduras. Aparte de esto, en cooperación con los médicos, proveen remedios para aquellos que no tienen apoyo económico de los parientes. 152 También se ha edificado una cocina y mejorado las condiciones de ciertas instalaciones. Las iglesias en las colonias donan ropas y frazadas para abrigo en el invierno.

 

EL CURSO DE PACIFISMO

Esta actividad se realiza anualmente por una semana para todos los jóvenes del sexo masculino, de 17 años, en un campamento de labor. El propósito es instruirles en los principios bíblicos de la no-resistencia; cívica y moral; y en general del funcionamiento de la actividad social. También en cada campa­mento se dictan clases sobre Historia Paraguaya.

La mitad del tiempo es empleado en trabajos físicos. Se trata de proyectos de desarrollo en favor de la comunidad menonita o indígena. Esto no es un servicio voluntario, sino obligatorio para todos los jóvenes de la edad corres­pondiente. Frecuentemente es llamado "Curso de Baja”. 153

 

EL SERVICIO EDUCATIVO Y EVANGELIZADOR

Otro aporte cultural se está dando por medio de la fundación de una serie de escuelas en áreas donde más hacía falta. Las principales escuelas se hallan ubicadas en Yalve Sanga, Villa Hayes, Km. 81 Itacurubí de la Cordillera, Camby-Retá y en Asunción, el "Colegio Alberto Schweitzer". Las primeras cuatro escuelas son primarias y el de Asunción es un colegio primario y secundario con el programa completo del Bachillerato Humanístico que tuvo en 1979, 511 alumnos. 154 Todas estas escuelas son fundadas y subvencionadas por las diferentes iglesias, para que los niños de escasos recursos, tengan las mismas posibilidades educativas que los demás.

Otro aporte positivo para levantar la ética y la moral y llegar a ser mejores ciudadanos, es la acción evangelizadora. Aunque se trata de un aporte neta­mente espiritual, en la práctica, no se puede separar de la vida social y cultural.

Las iglesias de la Convención General Menonita y la Iglesia Evangélica Menonita cumplieron una positiva acción evangelizadora en Itacurubí de la Cordillera., Km. 81, Santa Elena, Villa Hayes y en la Ruta Trans-Chaco. Muchos hogares fueron transformados, hombres dados a la bebida, han llega­do a ser hombres decentes. Por el Evangelio de Jesucristo, ladrones fueron sal­vados y llegaron a ser honestos. Han sido establecidas iglesias donde la Palabra Bendita corrige los males sociales y conduce a la persona a la fuente de la vida.

La iglesia de los Hnos. Menonitas comenzó en 1955 un programa evange­listico en Asunción. 155 La acción evangelizadora tiene una directa relación con la sociedad. Si un ciudadano se convierte de corazón a Dios, no tiene por costumbre mentir, robar o engañar, por supuesto llega a ser un mejor ciudada­no. Paga honestamente sus impuestos, no defrauda al prójimo, respeta las leyes y busca el bien para la patria y la sociedad. Centenares de hombres y mujeres confirman esta verdad con su vida práctica. Cónyuges separados se reconcilian, concubinos, se casan. Reconciliados con Dios, se posesionan de la vida eterna. "El que cree en mí, tiene vida eterna" (Juan 5:24). El poder del Evangelio es el remedio para los males sociales, morales y espirituales. No se trata de una teoría simplista, de predicar simplemente una religión, sino se trata de la restauración completa del ser humano. Las iglesias establecidas y el testimonio de sus componentes confirman ampliamente lo dicho araba. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Cor. 5:17).

El Evangelio se extendió por medio de las iglesias de Asunción a 22 pueblos del departamento de Paraguarí y La Cordillera. Otras obras evangeli­zadoras fueron establecidas por ellos en San Estanislao y en 25 Leguas (Cha­co), para mencionar algunos lugares. Estas iglesias están organizadas en "La Convención Evangélica de los Hermanos Menonitas”.

Probablemente surja la pregunta, ¿acaso son pacifistas también estos indí­genas y paraguayos evangelizados?. La exoneración del servicio militar sólo fue concedida a los inmigrantes menonitas y sus descendientes. El pacifismo o la no-resistencia es mucho más que el rechazo de portar armas. Es un estilo de vida, el no resistir a los malvados, amar al enemigo, hacer el bien en vez del mal, curar en vez de herir, no pagar mal con mal, no vengarse, etc. Todo esto puede hacer cada uno. En cuanto al servicio militar, dependerá de la propia decisión. Los que están convencidos por su conciencia, van a tomar las deci­siones correspondientes y sobrellevar las consecuencias. Los creyentes meno­nitas paraguayos cumplen con el servicio militar, según la ley, nadie es impe­dido para el cumplimiento del enrolamiento. El pacifismo no se opone al patriotismo, sino entre otras cosas, procura dar cumplimiento al manda­miento "no matarás". Aparte de esto están en proceso de solicitar un servicio alternativo. Si estos jóvenes trabajaran en proyectos sociales o culturales, que

aun el gobierno podría establecer, sin llevar las armas, podrían hacer un aporte formidable a la patria. Porque ya por la ética moral y las virtudes adquiridas como consecuencia de la nueva vida en Cristo, llegan a ser los más leales ciudadanos.

Por su fe, su amor a Dios y el sentido de la responsabilidad de anunciar el Evangelio a todas. las criaturas, han realizado las obras espirituales, sociales y caritativas.

Por otro lado, como todo lo realizaron en el nombre de Cristo, no tienen ninguna razón de orgullo o fama. Solamente tendrán que humillarse delante de Dios, por haber hecho tan poco, arrepentirse por haber buscado tan fuertemen­te su bienestar económico, sin compartir en mayor medida su fe, sus bienes y su cultura con el pueblo.

 

 

CAPITULO DOCE

LA COMUNIDAD Y LA ACOMODACION CULTURAL

La cuestión de la no integración a la cultura paraguaya, es una de las críticas hechas contra los menonitas. Los antropólogos los acusan de ser sepa­ratistas. Que esto es cierto, no puede ser negado. Pero toda moneda tiene su anverso y reverso.

Ahora, el asunto no es tan simple como parece la palabra, porque hay varios factores que deben ser considerados. Por un lado están las condiciones geográficas y la falta de la comunicación física, y en segundo lugar está el problema étnico. Dos diferentes culturas se les presentaron simultáneamente a ellos. A continuación algunas consideraciones referentes a la acomodación cultural con los indígenas y luego algunos aspectos acerca de la transcultura­ción con la cultura paraguaya.

En cuanto a la integración de los indígenas, el Sr. Borgognon, siendo pre­sidente de la Asociación Indigenista expresó lo siguiente: "Los indígenas deben llegar a nosotros cultural, social y económicamente para que en lo politico sean paraguayos" 156 En la práctica el proceso es mucho más difícil de lo que parece. Porque es bien conocido que los paraguayos también"... miran a los indígenas con menosprecio—. 157 Aun con los esfuerzos de la "Asociación Indigenistas del Paraguay”, INDI y API; no se ha integrado, en nuestra gene ración, ninguna tribu a la sociedad paraguaya. Esto de por sí ya es una prueba de cuan difícil y lenta es el asunto. Además indica, que es un proceso que necesita proyectarse por varias generaciones, para alcanzar el objetivo.

El cuadro comparativo, resultado de la investigación ya mencionada ante­riormente, muestra que la actitud de los menonitas hacia un cambio está progresando. En algunos aspectos sociales hasta el 82% favorecen a la acomo­dación cultural, mientras en los aspectos íntimos, sólo el 18% favorecen a la transculturación.158

Considerando la acomodación cultural hacia la cultura paraguaya los si­guientes factores jugaron un papel en el desenvolvimiento social. En primer lugar está la situación geográfica que impidió la interacción social por falta de caminos y por la ausencia de pobladores paraguayos en sus alrededores. 159 En segundo lugar, no sabían el español, lo que impidió la comunicación. En tercer lugar, está el principio de la separación del mundo, algo promovido a propósito. Como en el fondo significa separarse del mal, de la corrupción y del pecado, los menonitas frecuentemente se han separado de la sociedad. Esta también es una de las razones del por qué prefieren poblar los lugares aislados de la sociedad. Pero que en tantos años no hayan hecho más para que todos aprendan el idioma, no se justifica del todo. En los últimos años se ha hecho mucho a través de los colegios para aprender el idioma español.

Una de las más frecuentes observaciones en cuanto a la integración social es la cuestión del matrimonio. Pero, ¿comienza la transculturación con el matrimonio? Probablemente hay otros factores que deben preceder. Ante todo está el idioma, condición básica para la comunicación, donde comienza la transculturación. Por lo menos, hasta 1962, cuando la Ruta Trans-Chaco fue habilitada, no había forma de observar la cultura y practicar el idioma. El 95% de la comunidad no tenía la posibilidad de tener contacto con la sociedad para­guaya .160

Los pocos aislados paraguayos que vivían en la región del Chaco Central, pertenecían mayormente a la clase muy baja, frecuentemente prófugos de la justicia. 161 Sin embargo, se debe decir, en honor a la verdad, que durante la Guerra del Chaco, los soldados, con algunas excepciones, se portaron en la colonia excelentemente.

Con todo lo dicho, no se niega la actitud negativa de los menonitas a la integración racial. En cuanto a la separación del mundo ya la oposición al enlace matrimonial con no menonitas, se basa en la enseñanza bíblica: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos" (2 Cor. 6:14). Pero también aquí hay una inconsistencia, por que no todos los descendientes de los menonitas son creyentes. En la última década, el enlace matrimonial mixto ya no es nada raro. A continuación sean recordados algunos intentos que se han hecho en favor de la transculturación.

Sólo se mencionarán algunas observaciones generales, porque un análisis sociológico y antropológico, corresponde a los expertos en estas ramas. Tam­bién debe recordarse nuevamente, que hay una gran diferencia con los colonos de la Zona Oriental, en cuanto a la acomodación cultural. Como por ejemplo en la colonia Friesland la adaptación y asimilación cultural, está mucho más avanzada que en las colonias del Chaco. También su cultura y métodos agríco­las han sido aceptados en aquella área, porque están en diario contacto con los paraguayos. Pero como el ejemplo propuesto específicamente es Fernheim, tendrá que analizarse su intento a la acomodación cultural.

Ya en 1932, dos años después de su arribo, la colonia envió a diez maestros a Asunción, para aprender el español, la geografía y la historia paraguaya. En 1933 festejaron el Día de la Independencia Nacional "a fin de despertar en la gente la comprensión de la historia y profundizar el amor a la nueva patria' 162 Otro indicio de su actividad hacia el pueblo paraguayo es el saludo que man­daron en 1939 al nuevo presidente electo, Mcal. José F. Estigarribia. Después de desearle la bendición de Dios y asegurarle su intercesión por él, continúan diciendo: "En cuanto también nosotros, como menonitas del Chaco, creemos que el gobierno tendrá benevolencia hacia nuestras lejanas colonias, prome­temos ser fieles y leales ciudadanos del país”. 163

Si analizáramos el presente, se observaría una tendencia favorable hacia un mayor acercamiento, especialmente en la joven generación. Por ejemplo, en la secundaria, el mayor porcentaje de las asignaturas se enseñan en castellano. (Véase capítulo ocho). Esta generación está en condiciones de comunicarse en español. El profesor Fretz dice "El común lenguaje significa el desa­rrollo de una cultura común. 164 La juventud estudiosa menonita en Asun­ción se ha librado de una serie de prejuicios. En los últimos años se han realiza­do inclusive una serie de matrimonios entre menonitas y paraguayos. 165 También el administrador de la colonia Menno, en el reciente cincuentenario subrayó esta tendencia: "Tenemos que aprender el idioma nacional y adap­tarnos a la convivencia. ¿Podemos hacerlo sin perder la herencia santa y buena?".166

En general, hay un aprecio mucho mayor a los valores de la cultura para­guaya  y una mejor disposición hacia la acomodación cultural, que años atrás. 167

 

TERCERA PARTE

LA HERMANDAD MUNDIAL

En esta parte se presentará brevemente a dos organismos mundiales, que agrupan a todas las parcialidades menonitas, sin distinción de raza, cultura y lengua.

Comité Central Menonita es el primero (CCM) que se ocupa, con un frente unido, en realizar obras de caridad y asistencia social en todo el mundo. El segundo es la Conferencia Mundial Menonita (CMM), ocupada en extender los lazos de fraternidad e intercambio espiritual a todos los componentes de esta agrupación anabaptista menonita.

Sin referirnos a ellos, sería algo difícil apreciar adecuadamente las bases de los menonitas en el Paraguay. Además, estos organismos, especialmente el CCM, tiene íntima relación con la existencia de los menonitas en el Paraguay. Por lo menos las colonias Fernheim, Neuland, Friesland y Volendam vinieron al Paraguay por su intervención. Más aún, todavía tiene una parte activa en el desarrollo indígena.

 

 

CAPITULO TRECE

ORGANIZACIONES MUNDIALES

A pesar de que hay varias organizaciones mundiales, he aquí las dos mas grandes, representativas y de mayor repercusión en la historia.

 

EL COMITÉ CENTRAL MENONITA

CCM se ha llamado a la asociación interdenominational de todos los mayores grupos menonitas para promover la ayuda social y caritativa. Su campo de acción se extiende a los propios menonitas en emergencia, como también a todo tipo de refugiados de guerra, a pueblos hambrientos, asistencia y reconstrucción de lugares que han sufrido desastres naturales.

El CCM fue fundado el 27 de julio de 1920, en Indiana, movido por el gran clamor del hambre en Rusia. 1 Durante los años 1921-1922 murieron de hambre en Rusia aproximadamente 5.000.000 de personas.2 Inmediatamente, después de su organización el CCM promocionó entre las iglesias menonitas una campaña financiera para luego suministrar víveres y ropas a los de Rusia.Diariamente se alimentaba a 45.000 personas y se proveyó ropas para los más necesitados. Así muchas vidas fueron salvadas de la muerte,3 porque durante los años de la Revolución Comunista las fuentes de producción habían sido destruídas y a todo eso se agregaba la sequía. Esto es sólo un ejemplo de lo que esta organización ha hecho y sigue haciendo. Esta primera experiencia con­venció a los menonitas acerca de mantener este organismo para expresar su testimonio cristiano en los grandes desastres humanos.

El Dr. Harold S. Bender presenta algunas razones para tal tipo de trabajo. He aquí sólo un resumen de ello:

El auxilio y el servicio caritativo, motivado por el amor, es prueba de que el cumplimiento de la Biblia es tomado en serio. La vida cristiana, siguiendo el discipulado, implica la consagración de la propia vida y de las posesiones para el servicio a la hermandad y a la sociedad.

Todo el servicio social llega a ser un testimonio de la fe. Por eso todas las donaciones llevan una etiqueta con la inscripción: "EN EL NOMBRE DE CRISTO" .

El auxilio a cualquier necesitado, es una expresión del amor y de la no-re­sistencia. Es una forma de resistir a todo tipo de violencia. Por no tener ningún enemigo, vencen en esta forma al mal.

Es simplemente una expresión, que toda la hermandad se pone en las manos de Dios, para ser usados como instrumentos útiles.4

Los principales departamentos del CCM se podrán apreciar en la Tabla XI. El Auxilio para Refugiados de Guerra procura prestar tanto asistencia ma­terial como espiritual. Por ejemplo, después de la II Guerra Mundial fueron suministrados alimentos, ropas, médicos y enfermeras a doce países europeos y a Egipto en Africa. En el Oriente Medio, se auxilió en forma parecida a ocho países.5

 

 

La asistencia y la rehabilitación tiene la misión de encaminar soluciones a largo plazo. Un ejemplo de este tipo de emprendimiento, fue el asentamiento de las colonias menonitas durante los años de 1930 y 1947-48 en el Chaco Paraguayo. El CCM financió el transporte, compró la tierra -cuyo importe luego debería ser devuelto- y dio algunos equipos para el comienzo.6

El Servicio Voluntario ofrece a los jóvenes la oportunidad de dedicar gratuitamente un tiempo determinado, para trabajar en el país durante el verano, y en el exterior por el término de dos años, en algunas de las áreas de la actividad del CCM. Esto puede ser en programas de rehabilitación, de educa­ción, de restauración en los lugares de desastres, en programas de desarrollo agrícolas etc. Como un ejemplo citamos la colaboración de muchos jóvenes en la construcción de la Ruta Trans-Chaco y en los centros de los campos de expe­rimentación agrícola.

El Servicio Mental, consiste en un trabajo terapéutico en favor de las insti­tuciones mentales. En algunos casos edificaban y administraban hospitales, mientras en otros, fueron beneficiados por el ofrecimiento de personal profe­sional. 7 También el Hospital Psiquiátrico en Asunción recibió por varios años los beneficios de este servicio gratuito.

El Comité de la Sección de Paz, promueve los proyectos de paz. Es un cuerpo representativo ante los gobiernos, para promover el asunto del pacifis­mo. Ha conseguido en varios países, la aceptación del servicio electivo. Mediante eso, por razones de conciencia los jóvenes pueden dedicar el mismo tiempo que iban a servir bajo las armas para la realización de algún servicio social en los países subdesarrollados, 8 naturalmente con su propio sostén. En los últimos años se ha desarrollado un nuevo programa de desenvolvimiento agrícola. Con este programa se han beneficiado varios países americanos, africanos y asiáticos, que pasaban por grandes problemas económicos. Sólo en 1976 se repartió en diez países de Asia, Africa y América Latina, 322 tonela­das de leche. 9Muchos son los países que durante estos años han sentido el ali­vio de una o de otra manera, por la intervención del CCM.

Si se comienza a hablar de los campamentos para huérfanos y refugiados que eran alimentados en Vietnam Norte y Sur durante la guerra, o de los cam­pamentos de refugiados palestinos, o de Angola, Thailand, Botswana, Laos, Jordania, Siria, Zwazilandia, etc., y si se enumerara todos los proyectos de alimentación como en Malavi, Indonesia, Angola, Bangladesh, Jordania, Zaire, etc.., de los cinco departamentos del CCM, se necesitaría escribir un volúmen entero.

Tal vez surge en la mente de los lectores la pregunta ¿de dónde se saca todo el dinero?. La respuesta es simple. El dinero proviene de contribuciones de los miembros de las iglesias menonitas, principalmente de los Estados Unidos, Canadá, Holanda y Alemania. Para tener una idea estimativa de este movi­miento, vea el presupuesto de 1976, que alcanzó a $ 11.488.303. 10 También se debe pensar en los centenares de jóvenes que dan su tiempo gratui­tamente. Actualmente están envueltos en alguna actividad, en cincuenta paí­ses del mundo.

Los menonitas del Paraguay tienen su propia organización que promue­ve este tipo de trabajo. Es aquella a la que se llamó en el capítulo VII "La Hermandad Extendida". Por medio de este organismo el CCM coopera en algunos programas, como el leprosario, el desarrollo indígena, a los cuales ya se hizo referencia en el capítulo IX.

Esto es la otra cara de la no-resistencia. Significa: donde se ha herido, curar; amar donde se odia, alimentar donde hay hambre; perdonar en vez de vengarse; sacrificar la propia vida en vez de explotar; perder la vida por otros; para ganarla y multiplicarla mil veces, en el glorioso Nombre de Cristo.

 

LA CONFERENCIA MUNDIAL MENONITA

Este organismo nuclea a todos los menonitas en una fraternidad mundial. Aunque se han originado diferentes denominaciones menonitas, por razones étnicas, teológicas y por tradiciones, están unidos en el nombre de Cristo para desenvolverse y beneficiarse mutuamente. La asociación es volun­taria y no tiene función legislativa sobre las iglesias. "La conferencia se ocupa básicamente en la discusión (de los problemas existentes), y la inspiración... un creciente interés para la mútua aceptación. 11

Las autoridades de la CMM están presididas por un Presidium, que cuenta con 24 miembros, representando los seis continentes y un Comité Ejecutivo de diez miembros; elegido de entre los 24 miembros anteriormente citados. 12 Las conferencias se realizan cada cinco años.

La primera se llevó a cabo del 13-16 de Junio de 1926, en Basilea Suiza. 13 Mientras la última se celebró en Wichita, EE.UU. en Julio, 1978.

En el año 1977 había 606.000 menonitas, miembros bautizados en el mundo entero. (Debe recordarse, que sólo se bautizan a jóvenes y adultos). Se hallan ubicados en seis continentes y están organizados en setenta organizacio­nes mayores. La acción evangelizadora se lleva a cabo en cada uno de estos países. El campo de actividad primordial es en cada iglesia local y no el CCM o la CMM. Los testimonios de la comunión de la hermandad extendida mundial, sirven para fortalecer y animar a cada representante para hacer oir al mundo la voz de la paz, el mensaje de la salvación, y el secreto de la vida triunfante hasta la vuelta del Señor de la Paz, ante quien "toda rodilla se doblará"

 

 

CAPITULO CATORCE

CONCLUSIONES

Echando un vistazo a lo expresado en este escrito, se podría llegar a las siguientes conclusiones:

Los menonitas tienen un origen admirable, basado en los principios bíblicos de la iglesia de Jesucristo. Su base inconmovible es la Sagrada Escritura. Por haber mantenido en alto los siguientes principios: el concepto de la iglesia compuesta solamente de creyentes; el discipulado y la no-resistencia, en los primeros cien años, miles lo han pagado con su propia vida. Por la presión en contra de estos principios, vivieron cuatro siglos, literalmente como peregri­nos. La opresión de afuera y el concepto de la hermandad les transformó en una convivencia comunicativa.

Sin embargo, en el momento en que se originó una opresión por los principios de su fe, abandonaron todos sus bienes, y se mudaron a otros  lugares. Actualmente existen unos 50.000 menonitas que están sufriendo tras la cortina de hierro.

Paraguay es uno de los países que recibió a los refugiados, con amplias concesiones y donde viven ya medio siglo en paz y tranquilidad.

Donde quiera que llegaron, sus altos principios éticos y morales, la dili­gencia y las buenas organizaciones sociales, condicionaron las bases para el progreso y la prosperidad económica. Lo mismo ha sucedido en el Paraguay. El "infierno verde" (Chaco) fue transformado en una "paraíso" para decirlo con los periodistas.

La religión, base y condición que posibilitó este tipo de comunidad con orden y tranquilidad, está amenazada por la fuerte centralización de la comu­nidad étnica-religiosa. Este principio nunca fue aceptado por los anabaptistas, porque para ellos la separación de la iglesia y el estado y la separación de los creyentes e inconversos fue practicado en términos absolutos. Sin embargo, ahora existe en el marco de la colonia una especie de unión de la iglesia y el estado. Aunque a la iglesia pertenecen sólo los creyentes. Por cierto, la administración no es un estado. A pesar de que es difícil separar la comunidad étnica racial de la religiosa, sin embargo, hasta ahora, la religión sigue siendo la base de la comunidad y la vida cristiana.

Las diferentes condiciones externas exigieron adaptaciones estructurales, pero a su vez ensombrecen el concepto de la iglesia.

Lamentablemente hay indicadores de la declinación moral, pero también hay un esfuerzo por la recuperación y la detención de males que quieren penetrar.

Uno de los mayores aportes, que los menonitas han hecho al país, proba­blemente radica en la civilización, evangelización y la colonización de los indígenas. Los prejuicios raciales muy pronunciados en el pasado, están pau­latinamente menguando, y también hay una actitud más favorable hacia la aco­modación cultural.

La convicción de que Dios les guió al Paraguay, para transmitir el evan­gelio de Jesucristo al pueblo, ha sido cumplido sólo en una pequeñísima parte. La acción social caritativa, aparte de la realización entre los indígenas ha sido limitada, pero visible. Hay indicios de crecimiento en este aspecto para el futuro, porque el principio evangelístico de los menonitas, está fuertemente programado para atender al ser humano en todas las dimensiones: en lo cultu­ral, como en lo espiritual y material.

 

TIEMPOS

Mirando la historia ANABAPTISTA MENONITA, a través de los 450 años, sobresalen para mí como estrellas brillantes y velas oscilantes las si­guientes expresiones que van en estas estrofas:

Tiempos,

donde corrían ríos de sangre

de mártires que fueron constantes.

La única autoridad, la sola Escritura;

el ejemplo a seguir, los apóstoles.

 

Tiempos,

donde el fuego evangelístico

consumía el interés propio.

Como peregrinos viajantes,

lo propagaban en cinco continentes.

 

Tiempos,

donde los mensajeros de paz,

reconstruyeron lugares sin solaz.

Alimentos, vestidos y amor,

recibieron los angustiados en el dolor.

 

Tiempos,

donde los perseguidos peregrinos,

transformaron los esteros y desiertos

en jardines bellos y atrayentes,

para muchas desesperadas gentes.

 

Tiempos,

donde su incansable diligencia

aumentó su riqueza y ciencia.

Siguiendo por tiempo la tradición,

y olvidando la santificación.

 

Tiempos,

donde su incansable fe yacía,

en la engañosa somnolencia.

Seguido por el pecado destructor,

olvidaron a Cristo el Señor.

 

Tiempos,

donde la sal sazonadora

cambió el gusto en amargura.

Y el mundo que les rodeaba,

a Cristo ya no encontraba.

 

Tiempos,

donde el pecado no limpiado

en la congregación, profunda división trajo.

La hermandad elegida como una grey,

entristecía a hermanos y al Rey.

 

Tiempos,

donde las lágrimas de arrepentimiento,

resultaron en gran avivamiento.

Limpiando su corazón y su mente,

a Jesucristo siguieron nuevamente.

 

Tiempos,

donde la misión de nuevo despertó,

y la pasión por las almas les guió.

A obedecer, la gran comisión,

y proclamar, la eterna salvación.

 

Menonitas,

hoy es el tiempo de obrar

la brújula movida, a calibrar.

Hoy es el tiempo, para volver y seguir,

la fe anabaptista, que está por morir.

Hoy es el tiempo de la iglesia del Señor,

Atribuyéndole su lugar merecedor.

Salgamos pues mientras tiempo hay

a testificar de Cristo por todo el Paraguay.


INDICE GENERAL DE REFERENCIAS

INTRODUCCION

1. Experiencia personal desde 1968-1973 en las aulas de la mencionada institución.

2. Peter P. Klassen (ed. ), Caputi Menonita Asunción: Imprenta Modelo, 1976. Traducido por Kornelius Neufeld, manteniendo el mismo título. Contiene relatos y experiencias de diferentes individuos con el ejército paraguayo durante la Guerra del Chaco (1932-­35).

3. El Dr. Manfredo Ramírez Russo hizo esta observación en una consulta privada con el Cuerpo Docente del Mennonite Brethren Biblical Seminary el 7 de mayo de 1977 en Fresno, California, USA.

4. Félix Muñoz, Como Somos los Paraguayos, (Asunción: sin publicadora) -1974, p. 5.

5. Víctor Natalicio Vasconsellos, Lecciones de Historia Paraguaya (Asunción: Librería Freitas Bastos, 1959), p. 53.

 

PRIMERA PARTE

1. Citado por Cornelius J. Dyck (ed.), An Introduction to Mennonite History (Scottdale: Herald Press, 1974), p. 100. En adelante: Dyck, Mennonite History.

3. Eusebio Pamphilius, Eusebius' Ecclesiastical History. 9th edition, traducido por Christian Frederick Cruse al inglés (Grand Rapids: Baker Book House, 1976), p. 68. En adelante: Eusebius, History.

4. William R. Estep, Revolucionarios del Siglo XVI (El Paso: Casa Bautista de Publica­ciones, 1975), p. 117. En adelante: Estep, Revolucionarios.

5. Stephen Neill, A History of Cristian Missions. 5th edition. (Middlesex: Penguin Books, 1975), p. 30.

6. Eusebius, History, pp. 429-30.

7. Citado por Dyck, Mennonite History, p. 10.

8. John Wallen (ed. ). New Catholic Encyclopedia. Vol. VI. L. Larick, "Francis of Assisi, St. " (New York: McGraw Hill Book Company, 1974), pp. 28-29. En adelante: Cato­lic Encyclopedia.

9. Citado por Dyck, Mennonite History, p. 15.

10. James Leo Carret, The Concept of the Believers Church (Scottdale: Herald Press, 1969), p. 38.

11. Dyck, Mennonite History, p. 17.

12. Albert Hauck (ed.), Realencyclopedia. Vol. 17. Benrath, "Savonarola, Girolamo" (Leipzig: Hinrichs-sche Buchhandlung, 3rd edition, 1906), p. 511.

13. New Catholic Encyclopedia, 1967. Vol. III. M. P. Gilmore, "Erasmus Desiderius", p. 150.

14. Citado por Hans Kasdorf, "The Church Concept of the Mennonite Brethren in Anabaptist Perspective". Mennonite Brethren Biblical Seminary, Fresno, 1972, p. 14.

15. Dyck, Mennonite History, pp. 13-14.

16. Dyck, Mennonite History, pp. 13-14.

17. New Catholic Encyclopedia. 5th ed., 1967. M. P. Gilmore, "Erasmus and Reforma­tion", p. 510.

18. Alfred Kuen, Gemeinde nach Gottes Bauplan Stuttgart: Hänssler Verlag, 1975), p. 24.

20. (Apuntes de clase tomados del Dr. Luis Padrosa en Montevideo, 1960).

21. Clyde L. Maschreck, Christianity (New Jersey: Prentice Hall, 1964), p. 43.

22. Realencyclopädie, Julius Koestlin, "Luther, Martin", Vol. 11, p. 739.

23. Citado por Hershberger (ed.), The Recovery of the Anabaptist Vision (Scottdale: He­rald Press, 1972), p. 41.

24. Dyck, Mennonite History, p. 78.

25. Citado por Dyck, Mennonite History, p. 20.

26. Littell, Origins, p. 15.

27. John A. Toews, A History of the Mennonite Brethren Church. Board of Christian Literature of the General Conference of the Mennonite Brethren Church (Fresno, 1975), p. 6. En adelante: Toews, History.

29. Harold S. Bender, Conrad Grebel (Goshen: Mennonite Historical Society, 1950), p. 137.

30. George Huntston William, Spiritual and Anabaptist Witness (Philadelphia: Westmins­ter Press, 1957), p. 71.

31. Estep, Revolucionarios, p. 19.

34. Toews, History, p. 7.

35 Menno Simons, The Complete Writings of Memo Simons, edited by Christian Wenger (Scottdale: Herald Press, 1984), p. 668. (Trad. por Leonardo Verduin al inglés. En adelante: Menno'sWritings.

40. Ibid., p. 671 (En contestación a las acusaciones de Faber).

42. Estep, Revoluionarios, p. 119 (citando a Menno).

43. Menno's Writings, p. 1092.

45. Estep, Revolucionarios, p. 120.

46. Toews, History, p. 10.

47. H. H. Muirhead, La Historia del Cristianismo (El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1955), p. 250ff. En adelante: Muirhead, Cristianismo.

48. Christian Wenger, "Biblisim y Anabaptism", Hershberger, Recovery, p. 169.

51. Menno's Writings. p 89

53. Hershberger, Recovery, p. 171.

55. Bender, Anabaptist Vision, p. 13.

56. Littell, Origens, p. 81.

57. Eusebius, History, pp. 431-33.

58. Hershberger, Recovery, p. 68 (cita a Fritz Blanke)

59. Menno's Writings, pp. 308-10.

60. Frank Wray, "The Anabaptist Doctrine of Restitution, "Mennonite Quarterly Review, Vol. XXVIII 1954 p. 188.

61. Citado por Bender, Vision, p. 16.

62. Citado Estep, Revolucionarios, pp. 75-6.

63. Bender, Vision, p. 13.

64. Citado por Bender, Ibid., p. 16.

65. Merino's Writings, p. 225. En "Foundation of Christian Doctrine".

66. Citado por Bender, Visión, p. 14.

67. Bender, Visión, p. 19.

69. Harold S. Bender, "The Mennonite Conception of the Church and 1st Relationship to Community Building", Mennonite Quarterly Review, Vol. XIX 1945, p. 95.

70. Menno's Writings, p. 92.

71. Harry A. Diener, "The Importance of the Congregational Base in the Life of the Church", Mennonite Quarterly Review, Vol. XIX 1945, pp. 87-88.

72. Robert Friedmann, Theology of Anabaptism (Scottdale: Herald Press, 1973), p. 43.

73. Clarence Bauman, Die Gewaltlosigkeit im Taeufertum (Leiden: E. J. Brill, 1968), p. 51. (Anotación de un debate donde solo se menciona al contrincante).

76. Bender, Vision, p. 21. (Cita una carta de Grebel a Tomás Muenzer)

77. Christina Wenger, Compendio de la Historia y Doctrina Menonita, (Buenos Aires: Metopress, 1958), p. 55 f.

78. Baumann, Wiedertaeufer, p. 77 (una amonestación a la comunidad de hutteritas, cuando habian impedido a llevar sus caballos en Sabastisch el 28 de nov. 1633. Mire Chronik 1817-25).

79. Bender, Visión, p. 4 (cita a Bullinger, Der Wiedertaeufer Ursprung (Zuerich, 1560).

80. Littell, Origens, p. 67.

82. Littell, Origens, p. 67.

84. Littell, Origens, p. 105.

85. Walter Klassen, Anabaptism: Neither Catholic Nor Protestant, (Waterloo: Conrad Press, 1973), p. 22.

86. Philip Schaff, History of the Christian Church; Vol. I: Apostolic Christianity, A.D. 1-100 (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Publisher Company, 1953), p. 448.

87. Menno's Writings, pp. 583-93.

89. Clarence Bauman, "The Theology of the Two Kingdoms: A Comparison of Luther and the Anabaptist, "Mennonite Quarterly Review Vol. XXXIII, 1964 p. 38.

90. Estep, Revolucionarios, p. 47.

91. Menno's Writings, p. 171.

92. Estep, Revolucionarios, p. 35. (Cita a Johannes Kessler como un testigo ocular lo relata en el "Sabbatta nit Kleinen Schriften and Briefen" St. Gallen 1902, p. 144).

93. Littell, Origens, p. 99.

94. Citado por Littell, Origens, p. 100.

95. Littell, "The Doctrine of the Restitution of the True Church", Mennonite Quarterly Review, Vol. XXIV 1950 p. 47.

96. Citado por Littell, Origens, p. 181.

97. Menno's Writings, p. 412.

98. Menno's Writings, p. 630ff.

99. Citado por Littell, Origens, p. 122.

100. Menno's Writings. p. 633.

101. Karel Vos, "Leoneart Bouwens", Mennonite Encyclopedia (Scottdale: The Mennonite Publishing House, 1966), Vol. III, p. 305.

102. Menno's Writings, p. 1038.

103. Horst Penner, Weltweite Bruderschaft (Karlsruhe: Verlag Heinrich Schneider, da. ed. 1960), p. 120.

104. Dyck, Mennonite History, p. 113.

105. Johan Postma, John Sjouke, Das Niederlaeudische Erbe de Preusisch-Russlaendischen Mennoniten in Europa, Asien and América, (Leeuwarden: Druekkerei A. Jong­bloed, 1959), p. 36.

106. Dyck, Mennonite History, p. 100.

107. A.H. Unruh, Die Geschichte der Mennoniten-Bruedergemeinde (Winnipeg: Christian Press Ltd., 1955), p. 11.

108. Penner, Bruderschaft, p. 174.

109. Unruh. Geschiclite, p. 378.

110. Littel, Origens, p. 96.

111 . Hubert Krier, Tapferes Paraguay (Wuerzburg: Marienburg-Verlag, 1973), p. 100. En adelante: Krier, Paraguay.

113 . Dyck, Mennonite History, p. 135.

 

SEGUNDA PARTE

1 . Hubert Herring, A History of Latin America (New York: Alfred Knoof, 1969), p. 815.

2. Efraim Cardozo, Efemérides de la Historia del Paraguay (Buenos Aires: Ediciones Nizza, 1967), p. 14.

3. Hubert Krier, Tapferes Paraguay (Wuerzburg: Marienburg Verlag, 1937), p. 9. En adelante: Krier, Paraguay.

4. Joseph Winfield Fretz, Pilgrims in Paraguay (Scottdale: Herald Press, 1953), p. 7. 1-:u adelante, Fretz. Pilgrims.

5. Krier, Paraguay, p. 11.

6. Hendrik Hack. Die Kolonisation der Mennonites im Paraguayischen Chaco, (Amster­dam: Koenigliches Tropeninstitut. Nr. 138. 1958). p. 23. En adelante: Hack. Koloni­sation.

7. Ibid., p. 38.

9. Efraim Cardozo, El Paraguay Colonial (Buenos Aires: Ecliciones Nizza. 1959), p. 143.

10. Victorio Natalicio Vasconsellos, Lecciones de Historia Paraguaya (Asunción: Campos e Imprimiu, 1959).p. 165-66.

11. Félix Muñoz, Como Somos los Paraguayos (Asunción: Publicación desconocida, 1948, p. 102.

12. Hack, Kolonisation, p. 23.

16. Horst Penner, Weltweite Bruderschaft (Kalrsruhe: Verlag Heinrich Schneider, 1960), p. 175.

17. E. K. Francis, In Search of Utopia (Glencoe: The Free Press, 1955), p. 188.

18. Walter Quiring, Russlanddeutsche Suches eine Heimat (Karslruhe: Verlag Heinrich Schneider, 1938), 39,40.

21. Fretz, Pilgrims, pp. 229-3.

22. Hack, Kolonisation, p. 40.

24. Fretz, Pilgrims, p. 90.

25. Hack, Kolonisation, P. 47.

26. John Christian Wenger, Compendio de Historia y Doctrina Menonita. Traducido del inglés por Ernesto Zuárez Videla (Buenos Aires: La Aurora, 1960), p. 115.

27. Quiring, Russlanddeutsclie, p. 114. Un grupo de los 3,885 ingresó en el Brasil y se esta­bleció en el Krauel en Santa Catarina.

29. Hack, Kolonisation, p. 49.

31. Quiring, Russlanddeutsche, p. 19.

32. Joseph Winfield Fretz, Immigrant Group Settlements in Paraguay (Kansas: Bethel

College, 1962), p. 59. En adelante: Fretz, Immigrant Group.

33. Penner, Bruderschaft, p. 160. Uno de los mayores desastres para los refugiados significó el momento, cuando los Aliados entregaron a Rusia los menonitas que habían podido salvar su vida solamente.

14 Hack, Kolonisation, p. 56. Para ayudar a las viudas especialmente en el principio, los colonos, quienes les habían recibido de cuatro a seis meses, les edificaron la primera casita. Todos los inmigrantes de 1947 y 1948 fueron distribuidos entre los colonos de Menno y Fernheim y fueron mantenidos de 4 a 6 meses. En este sentido, el comienzo fue ya más fácil que el de los colonizadores anteriores.

35. Hack, Kolonisation, p. 84

36. Fretz, Pilgrims, p. 46.

37. Chrstian Neff, Mennonitische Welt-Hilf-Konferenz (Karlsruhe: Verlag Heinrich Schneider, 1930), p. 125.

38. Gerhard Ratzlaff, Die Mennonifsche Siedlungen in Ostparaguay", Mennoblatt 1 de febrero 1977.

39. Hack Kolonisation, p. 39.

40. Kenneth Scott Latourette, Historia del Cristianismo, Traducido por Jaime C. Quarles y Lenuel C. Quarles (El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1976), Vol. I, p. 403.

42. Hack, Kolonisation, p. 18.

43. Francis,Utopia, p. 397. (El autor identifica la administración con un gobierno. No corres­ponde del todo).

44. Unruh, Geschichte, p. 33. Unruh discute el movimiento de avivamiento que ya seguía por diez años y qué era mucho más que un simple acto de división. Menciona las diferentesexpresiones que desaprobaban la vida superficial.

45. Dyck, Mennonite History, p. 135.

46. Unruh, Geeehichte, p. 55.

47. Dyck, Mennonite History, pp. 136-37.

48. Ensayo realizado en Paraguay-Asunción, en el año 1976. Vea el apéndice N° 1.

50. Toews, Hiltnry, p. 20.

51. En la práctica no siempre se realiza el ideal. Frecuentemente las decisiones de los comités no dan a las iglesias la oportunidad de sancionarlas.

52. Hack, Kolonisation, p. 176.

53. Citado por Hack, Kolonisation, p. 20.

54. "Denkmalschrift" Waldesruh: 1943, 7 de Julio, p. 1,2. Nota tomada en una sesión. 55. Hack, Kolonisation, p. 171.

56. Cierto individuo de la colonia, vendió una tropa de novillos sin documentación correspondiente y no lo pudo cobrar. Un segundo caso sucedió en un hotel de Asunción donde un colono entregó a la cajera G. 70.000 para entregarlo a una persona conocida por los dos. Ella desaparición juntamente con el dinero. Seguramente el lector dirá: Qué negligente o qué persona ingenua!, pero en el fondo refleja fielmente la acostumbrada abso­luta confianza y fe en el prójimo. La palabra sí o no vale lo mismo que un pagaré o una firma. Por siglos la absoluta honestidad y veracidad han sido las columnas básicas de la prosperidad.

57. En Menno han sucedido dos Crímenes. Uno durante la guerra, perpetrado por algunos se­dados y otro en el viaje de 63 Leguas en donde un hombre fue asaltado y baleado. Uno en Fernheim, el único caso donde tenía que ver la implicación de un menonita, pero esto por accidente - Fretz, 1953, p 119. El cuarto caso, fue en el almacén de la coope­rativa de Tige en Neuland. El sereno, fue asaltado y asfixiado.

58. Ibid., El administrador del Hotel de Filadelfia recibió un balazo pero no fue fatal 59. Un almacenero aplicó este método en la colonia Neuland.

60. Fretz, Immigrant Group, p. 28.

61. Un buen señor compró un vehículo sin título que el vendedor le iba a llevar más tarde. Después vino el dueño verdadero y se lo quitó.

62. Ensayo, Asunción, 1976.

64. Hack, Kolonisation, p. 172.

65. Ensayo, Asunción 1975, IBA.

66. Toews, History, p. 20.

67. Citado por Hershberger, Recovery, p. 195.

68. Glaubensbekenntniss der M.B. Gemeinde (Asunción: Imprenta Zamphirópolos, 1976), p. 25ff.

69. "Richtlinien der K.f.K. in Fernheim" (Filadeltia, Setiembre 1975).

70. "Satzungen Der Evangelisch-Mennonitischen Vereinigung ron Paraguay" (Asunción: 1975, Capítulo 1, Art. 4.

71. Die Verfassung der Kolonie Fernheim. Filadelfia (ca. 1970) Artículo 2 p. 2­72. Ibid., Art. 3, p. 3.

75. Hack, Kolonisation, p. 143. El relata que ha habido en los primeros años, algunos casos de disciplina física y privación de libertad por algunos días.

76. Hack, Kolonisation, p. 102.      

80. Hendrik Hack, Indianer and Mennoniten im Paraguayischen Chaco (Amsterdam: Ce­dula Incidente Publicaties, 1976), p. 96. En adelante, Hack, Indianer.

81. Hack, Kolonisation, p. 112.

83. Cornelius J. Dyck, "Johan Kornies", Rejoice. Hillsboro: Mennonite Brethren Publi­shing House, September-November 1977, p. 6.

84. Fretz, Pilgrims, p. 13.

85. Franz Heinrichs, "Efiches Ueber das Verfassungswesen and die Vortentwicklung der Kol. Fernheim", Mennoblatt, 4;10 Nr. 7, 1932.

86. Hack, Kolonisation, p. 146.

88. Los datos son deducciones en base al porcentaje de los que entran y continúan cada año y los profesores, en comparación con años anteriores. Podría haber variaciones.

89. Nikolai Siemens, "Auf der Reise nach Asunción", Mennoblatt Nr. 2, Februar 1932.

90. Peter P. Klassen, Carta Personal. Filadelfia: Colegio de Filadelfia, 13 de Sept. 1977.

94. Jacob B. Reimer, "Die Einwanderung der Mennoleute", Mennoblatt Nr. 14, 14 de Julio, 1977,p.2.

95. Hack, Kolonisation, p. 186.

96. Lastimosamente se ha abandonado en gran parte la meditación diaria de la Biblia. El culto familiar (meditación bíblica y oración en el círculo familiar) se ha reducido general­mente a la lectura del calendario cristiano donde hay un verso bíblico y algunos comen­tarios. Se finaliza con una oración de gratitud por la comida.

97. Hack, Kolonisation, p. 187.

98. Wilhelm Massen,"Tiefe Wege", Mennoblatt Nr. 1, Diciembre 1930.

99. Carta Personal, Dr. Rudolf Dyck. Filadelfia, 20 de Setiembre, 1977.

100. Hack, Indianer, p. 65.

101. Dyck, Carta Personal, 20 de Setiembre 1977.

103. Fretz, Pilgrims, p. 105.

104. Heinrich B. Friesen, "Das Fernheimer Waisenamt", Mennoblatt Julio 1931, p. 4.

105. Comite Ejecutivo, "Jahresitzung des Unterstützungsvereins,' Mennoblatt (16 de febrero), Nr. 4, 1977), p. 3.

106. Hack, Indianer, p. 96.

107 "Mennoniten Besuch in Asunción", Mennoblatt, 1 de Febrero, 1932, p. 4.

108. Para el que domina el idioma inglés hay dos buenas fuentes de consulta: Fretz, Joseph Finfield y Jacobo Leowen. Para el que conoce el alemán hay dos excelentes investiga­ciones hechas por Hendrick Hack. Vea la Bibliografía.

109. Julian Haynes Steward (ed.), The Handbook of South American Indians (New York Cooper Square Publisher, 1963), Vol. Ip. 260.

110. Jacob Loewen, Research Project on "The Question of the Settling of Lengua and Chulupi Indians in the Paraguayan Chaco" (Hillsboro: Ensayo, no publicado), 1964. En ade­lante: Loewen. "Research"

111. Miguel Chasi-Sardi, La Situación Actual de los Indígenas en el Paraguay (Asunción: Universidad Católica, 1972), p. 23. En adelante: Chasi-Sardi, Indios.

112. Loewen, "Research", p. 19.

113. Chasi-Sardi, Indios, p. 23.

114. Loewen, "Research", p. 8.

116. Calvin Redekop, "Ein Referat Ueber die Indianersiedlung im Chaco", no publicado, 1972, p. 1.

117. Loewen, "Research", p. 16.

120. Hack, Indianer, p. 69.

121. Loewen, "Research," p. 9.

125. Loewen, "Research", p. 20.

128. Chase-Sardi, Indios, p. 23.

129. Hack, Indianer, p. 120.

132. Ibid., "ASCIM" Informe General de Trabajo 1978, Filadelfia, p. 31.

144. Citado por Hack, Ibid., p. 57.

145. Peter Kroeker, "Lenguas and Mennonites: A Study of a Cultural Change in the Paraguayan Chaco - 1928 - 1970". Wichita, Kansas: Wichita State University (no publicado) 1970, p. 158.

146. "Denkschrift", Waldesmh, 7 de julio, 1943.

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148. "New Services MCC". Akron, Pennsylvania, 20 de febrero, 1977.

151. Mennonite Mental Health Service, Akron: 16 de abril, 1977, Exhibit 26.

.153. " Zehrte Jahresversammlung des Gemeinde-konunitee" (Asunción) 20,21 de enero, 1977. 154. Konferenzblatt der M.B.G. Paraguay. Asunción: Filadelfia, 16 de marzo, 1979, p. 15.

155. Correspondencia oficial entre Hans Wiens y La Junta Misionera, A. E. Janzen, Hillsboro, Kansas, 28 de noviembre, 1955.

156. Hack, Indianer, p. 88.

159. En mis primeros 19 años, no tuve la oportunidad de ver más que una o dos veces por año a un paraguayo.

160. Durante los primeros 30 años, sólo algunos alumnos fueron a Asunción para estudiar. En los colegios se enseñaba muy poco el español. Así que, los únicos que tenían contacto con los paraguayos para aprender el idioma, eran los pocos comerciantes y empleados en las estancias.

161. Al trabajar en "25" y " 10 Leguas", era sorprendente escucharla historia de tantas personas que se habían refugiado en el Chaco por problemas judiciales.

162. Mennoblatt. F. K. "FeierderParag. Unabhänigkeitstage in der Fernheimer Zentralschule" Nr. 5, Mai 1933.

163. Ibid., J/Legiehn, "Zur Presidentenwahl" Nr. 6, juni 1939.

164. Fretz, Pfgrims, p. 119.

165. No hay estadísticas oficiales, pero personalmente conozco siete matrimonios mixtos en Asuncion.

166. Mennonitische Rundschau, Nr. 30, Winnipeg, 17 Augusto 1977.

167. Fretz, Immigrants, pp. 133-24. Los capítulos 7 y 8 dan un excelente análisis acerca de los factores de la cultura menonita que han sido absorbidos por los paraguayos y vice versa.

 

TERCERA PARTE

1. John D. Unruh, In the Name of Christ (Scottdale: Herald Press, 1952), p. 15. En adelan­te: Unruh, Christ.

2. George Dantón, "Famine", Encyclopedia Británica, Vol. 9, p. 59.

3. Unruh, Christ, p. 19.

4. Harold S. Bender, "MCC" (Comité Central Menonita), Mennonite Encyclopedia, Vol. III, p. 608.

5. Handbook of the Mennonite Central Conunittee (Akron: MCC, 1954), p. 12-14. En adelante: Handbook.

6. Unruh, Christ, p. 21.

7. Handbook, p. 19. .

9. New Services, MCC. Akron: March 11, 1977.

10. Bibel and Flug (MCC News), "Die Millionen des MCC" Nr. 14, Curitiba 16 Juli 1977.

11. Harold Bender, "Mennonite World Conference, "Mennonite Encyclopedia, Vol. III, p. 642.

12. Mennonite Yearbook 77 (Scottdale: Mennonite Publishing House, 1977), p. 123.

13. Harold Bender, "MWC" (Conferencia Mundial Menonita), Mennonite Encyclopedia, Vol. 111, p. 640.


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Obras de Especial Interés para su investigación en Castellano

1. Estep, William R. Revolucionarios del Siglo XVI. El Paso; Casa Bautista de Publicaciones. 1975.

2. Latourette, Kenneth Scott.Historia del Cristianismo.

3. Wenger, John C. Compendio de Historia y Doctrina Menonita,

4. Wiens, Hans, "Fases de la Vida Social y Religiosa de los Mennonitas en América del Sur" Buenos Aires; Seminario Teo­lógico Bautista, 1954, (Tesis).

5. Zook,David H. - La Conducción de la Guerra del Chaco.

 




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