El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Inicio Nosotros TV Online Paraguay Contactos Idioma:
Galería de Artes Visuales
(Lista de Autores en Orden Alfabético)
  Galería de Literatura y Ciencias
(Lista de Autores en Orden Alfabético)
Powered by
Seguinos:
GERALDINO GAMARRA

  REGIMIENTOS DE INFANTERÍA DE LA GUERRA DEL CHACO 1932-1935 - Por GERALDINO GAMARRA


REGIMIENTOS DE INFANTERÍA DE LA GUERRA DEL CHACO 1932-1935 - Por GERALDINO GAMARRA

REGIMIENTOS DE INFANTERÍA DE LA

GUERRA DEL CHACO 1932-1935

Por GERALDINO GAMARRA

EDICIÓN DIGITAL

Asunción – Paraguay

 

INDICE / PÁG.

BREVE RESEÑA HISTORICA - 1-8

REGIMIENTOS DE INFANTERIA R.I. - 9-11

BATALLAS

PITIANTUTA - 12-13

BOQUERON - 14-18

NANAWA - 19-20

PIRIZAL - 21-25

STRONGEST - 26-27

EL CARMEN  - 28-29

YRENDAGUE - 30-32

YBYRAPITINDY - 33-34

RECONOCIMIENTOS Y LOAS  - 35-46

ANECDOTARIOS - 47-53

ILUSTRACIONES - 54-74

BIBLIOGRAFIA – 75

 

BREVE RESEÑA HISTORICA

 

Invasiones inglesas al Rio de la Plata por dos veces en 1806 y 1807 ocuparon Buenos Aires y Montevideo, siendo derrotados. El Paraguay envió un contingente de 850 hombres que tuvieron descollante intervención en la defensa de Montevideo, como figuras resaltan los comandantes Fulgencio Yegros, Antonio Tomás Yegros, Fernando de la Mora, José Fernández Montiel, Juan Manuel Gamarra. Estos valientes hombres portaban como colores distintivos el rojo, blanco y azul que más tarde se constituiría en los colores del Pabellón Nacional Paraguayo.

Estos paraguayos volvieron a la Provincia decididos a dar la Independencia al Paraguay, en efecto la revolución debió iniciarse en el interior en Corrientes el comandante Blas José de Rojas debía apresar a los españoles, en Itapúa el comandante Fulgencio Yegros debía cumplir idéntica misión y marchar sus tropas hacia Asunción para unirse a las tropas comandas por Pedro Juan Caballero, el 14 de mayo a la mañana conocida la conspiración, decidieron dar el golpe revolucionario esa misma noche. El comandante Caballero dio pleno poderes a José Gaspar Rodríguez de Franca a fin de trazar el Plan Revolucionario. A las 10 de la noche del 14 de mayo un contingente de hombres se dirige por el Callejón Histórico de la Casa de la Independencia dirigiéndose al Cuartel de la Plaza. El Cuartel Revolucionario ya con adhesiones de otras unidades militares; Cuartel de la Ribera y la Maestranza de Artillería, el Capitán Pedro Juan Caballero íntimo al Gobernador Español Bernardo de Velazco con sendas notas, este dilataba su decisión esperando tal vez la no adherencia del único Cuartel de los Miñones que aún le restaba. Todo termina en la madrugada del 15 de mayo de 1811 el Gobernador Español capitula, así el 16 quedaba constituido un Gobierno Provisorio o Triunvirato; José Gaspar Rodríguez de Francia, Capitán Pedro Juan Caballero y Bernardo de Velazco como miembros.

El día 17 de junio de 1811, sesiona el primer Congreso Nacional en la cual se acordó importantes decisiones; la más sensible y valiente separación definitiva de Bernardo de Velazco y prohibición a los españoles ocupar cargos públicos y designar una Junta Superior Gubernativa como miembros: Tte. Coronel Fulgencio Yegros (más tarde Brigadier General), Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, Capitán Pedro Juan Caballero, Dr. Francisco Javier Bogarín y Don Fernando de la Mora teniendo vigencia por 2 años. Las medidas adoptadas fueron extraordinarias y transcendentales; a) Envió de la nota a la Junta Gubernativa de Buenos Aires del 20 de julio 1811, en la expone categóricamente la decisión paraguaya de ser libre, soberana e independiente de cualquier poder extranjero para siempre b) Dispuso la reconquista del Fuerte Borbón u Olimpo c) Organizó el Ejército Nacional d) Izamiento de la primera Bandera Nacional con los colores rojo, blanco y azul.

Con justicia mencionamos a la Junta Superior Gubernativa y sus miembros como los padres del Ejército Nacional Paraguayo, aquí se inicia la heroica e integra formación del soldado paraguayo.

En sucesivos tratados firmados por la República del Paraguay y la República de Bolivia; Decoud-Quijarro 1879 Presidente del Paraguay Sr Cándido Bareiro Canciller negociador José Segundo Decoud (rechazado por el Congreso Paraguayo) Aceval-Tamayo 1887 Presidente del Paraguay General Patricio Escobar Canciller negociador Dr. Benjamín Aceval este tratado no fue ratificado por el Congreso Paraguayo. Benitez-Ichazo 1894 Presente del Paraguay Sr. Marcos Morinigo Canciller negociador Gregorio Benítez no llego a tratarse en el Congreso.

En 1885 el Gobierno Paraguayo otorgo al ciudadano boliviano Miguel Suarez Arana una autorización especial para construir un camino carretero y ferrocarril en la banda derecha del Rio Paraguay a la altura de Bahía Negra, la intención era el cruce del Chaco y así unir Bolivia con el Rio, se construyó un villorrio para los trabajadores bautizado como Puerto Pacheco tiempo después Suarez Arana cedió completamente su empresa al Estado Boliviano que tuvo la osadía de proclamar soberanía por estos terreno e izar una bandera boliviana. Este hecho motivo la enérgica reacción del gobierno paraguayo enviando una escuadra de la marina de guerra al mando del capitán Domingo Ortiz quienes con sus comandados arrancaron el emblema boliviano estableciendo el claro sentimiento paraguayo que el Chaco Boreal pertenece a esta.

Entonces se iniciaron numerosas reuniones diplomáticas entre ambos gobiernos cada cual son sus sendas documentaciones proveídos por historiadores e investigadores por el lado paraguayo se formó un gigantesco equipo de ciudadano de primer nivel académico para la defensa Diplomática del Chaco a raíz de la presentación formal del Gobierno Boliviano por el encargado de Negocios Claudio Pinilla, el cual sin duda se dirimiría en un Laudo Arbitral a futuro. Así citaremos a ilustres ciudadanos que contribuyeron con su sapiencia y documentaciones;

José Falcón

Alejandro Audibert

Blas Garay

Cecilio Báez

Francisco Rolón

Juan León Mallorquín

Elías Ayala

Raúl del Pozo Cano, paraguayo naturalizado

Manuel Sosa Escalada

Fulgencio R. Moreno

Manuel Domínguez

Enrique de Gandía, argentino.

En 1852 la República de Argentina por medio del Tratado Varela-Darqui reconoció la soberanía del Chaco Boreal a la República del Paraguay. El Encargado de Negocios boliviano en la Argentina Juan de la Cruz Benavente expresa por primera vez las pretensiones de su país sobre el Chaco Boreal se intensificaron las negociaciones en especial después de la pérdida del Litoral Marítimo como consecuencia de la Guerra del Pacifico con Chile (1879-1883).

En efecto fracasada sus intentos diplomáticos con los aliados de la Triple Alianza primero luego directamente con el Arbitro Rutherford B. Hayes que en 1878, siendo presidente de los Estados Unidos de América produjo su histórico fallo…”República del Paraguay tienen legal y justo título a dicho territorio situado entre los ríos Pilcomayo y Verde, así como a la Villa Occidental comprendida dentro de él”, inicio dialogo directo con la República del Paraguay sus intenciones el reconocimiento del Chaco Boreal como Boliviano y así tener acceso directo al gran Rio Paraguay con los consabidos beneficios económicos que traería de por vida.

En 1907 se hablaba de un “Status Quo” en cuanto a no innovar y avanzar que el Gobierno Boliviano respetaría, pero como hemos leído no fue así; seguían avanzando fundando fortines Ballivian, Guáchala y Villa montes (territorio fuera de litigio) pero muy estratégico para las pretensiones bolivianas. Con el descubrimiento del Pozo Petrolífero “Camirí” en 1916 el avance hacia el chaco se acelera.

Un hecho curioso ocurrió en marzo de 1919 en un paraje escampado denominado “El Dorado” a 40 leguas de Asunción, un pequeño poblado fue atacado por indios presumiblemente Maká dando muerte a todos los habitantes, acontecimiento conocido gracias a dos jóvenes cazadores argentinos, fue enviado un contingente militar al mando del capitán Washington Segovia, Tte. Hipólito Radice y Tte. Carlos Varela y una tropa de 40 hombres posicionándose en el lugar a la espera de un Juez del Crimen.

El Ministerio de Guerra y Marina a cargo del Coronel Adolfo Chirife decide comisionar al capitán Juan B. Ayala para explorar la zona de Nanawa, inmediatamente se decide salir a patrullar hallándose un campamento de indios Curupíes, en conversaciones con el Cacique Tofai este comunica al capitán haber visto a soldados bolivianos sobre el rio Pilcomayo en el fortín Esteros. Inmediatamente los comisionados regresan a Asunción comunicando al ministro las situaciones halladas a raíz de estos acontecimientos se reorganiza los efectivos de la II y III Zona Militar con asientos en Paraguarí y Villa Hayes para trasladarse y asentarse en el Chaco Paraguayo.

Esta misión del capitán Ayala es considerada como la más importante decisión adoptada por el Gobierno paraguayo con miras a explorar y reconocer posibles instalaciones de fortines que día a día fundaban y fortificaban sin ningún retén paraguayo a la vista.

E l 25 de febrero de 1927 a la tarde salieron de Nanawa en busca de ganado vacuno para consumo de la tropa, el Tte. 1º Adolfo Marcial Rojas Silva, el Sgto. Parodi, un Pelotón de 30 soldados, y acompañado de dos baqueanos (guías) indios (cacique Ramón y Corrientes) llegaron al Fortín Nueva Sorpresa (boliviano) zona del rio Pilcomayo, Rojas Silva decide ingresar con los soldados Remigio Arguello, Maximiliano Chaparro y Fermín González y cacique Ramón, dejando no antes al Sgto. Parodi la orden estricta” Si no volvemos en 24 horas, atropellen el fortín”, en donde luego de un breve intercambio de palabras fueron inmediatamente detenidos. Rojas Silva fue confinado mientras esperaba un interrogatorio en un pequeño rancho bajo la custodia de un solo conscripto.

Las horas de práctica militar hizo que, en tales circunstancias el teniente paraguayo intentará fugarse pero en la lucha que entabló con el custodio, Froilán Tejerina, éste le dio muerte.

El incidente del Fortín Sorpresa causó bastante alarma en la opinión pública paraguaya, un año y medio después, el 22 de agosto de 1928, otra ingrata circunstancia agravó las relaciones entre los gobiernos de Paraguay y Bolivia en efecto, tropas paraguayas sorprendieron y tomaron prisioneros en los alrededores del Fortín Galpón, en el Alto Paraguay, a varios militares bolivianos de altam graduación que, según el historiador Efraím Cardozo, evidentemente estaban preparando el terreno para la ulterior ocupación de esos lugares. Los prisioneros fueron el coronel Victoriano Gutiérrez, comandante de la Quinta División, con asiento en Puerto Suárez; teniente coronel Ángel Ayoroa, comandante del fortín Vitriones; teniente coronel Salvador Gutiérrez, capitán Filiberto Losada, sargento David Mendoza y el baqueano Pascual Valenzuela. La situación se agravaba horas tras horas. A raíz del ataque paraguayo al Fortín Vanguardia, fuerzas bolivianas capturaron los fortines paraguayos Boquerón y Mariscal López, dónde muere el mítico Tte. Aparicio Figari, ocasiono la inmediata ruptura de las relaciones diplomáticas.

Como los paraguayos nos enteramos de estos atropellos con los reportes traídos por cazadores de animales salvajes que señalaban que, soldados bolivianos habían aparecido en los alrededores de la misión Inglesa Nanawa. Hasta 1927 se fundaron los fortines Margariños, Nueva Sorpresa, Tinfunqué, Cuatro Vientos, Saavedra, Muñoz, Alihuata y Arce.

De la Argentina en el diario “LA PRENSA” en marzo de 1927 se difunde la información de la captura de un oficial paraguayo por fuerzas bolivianas en la zona del Pilcomayo muy cercana a la Capital Asunción, se trata del Tte. Adolfo Marcial Rojas Silva, inmediatamente un grupo de jóvenes encabezada por el hermano del Teniente Rojas Silva (Hermogenes) solicita audiencia con el Ministro de Relaciones Exteriores Doctor Enrique Bordenave, este los recibe mencionando que no tenía mayor información pero que se están ocupando del caso seriamente y que el Presidente Doctor Eligio Ayala lo recibiría sin inconveniente en su residencia, considerando que Adolfo Marcial era el hijo mayor del ex Presidente don Liberato Rojas (5 de julio 1911 y 28 de febrero de 1912). El joven pregunta si el Teniente cayó prisionero el Señor Presidente lo confirma a lo que el hermano expresa afirmativamente que su hermano está muerto, pues jamás se dejaría estar prisionero de los bolivianos.

El Ministerio de Guerra de Bolivia reconoce en un comunicado al Gobierno Paraguayo de la muerte de un oficial paraguayo en manos de un soldado boliviano, pronto la voz de protesta se difundía por radio so’ o a todas las ciudades y compañías de la patria con la reseña común “debemos lavar la alevosa afrenta y vengar la muerte del Oficial Paraguayo”.

Los gritos en los foros se hacían sentir y los caudillos expresaban no podemos admitir que se mate a un compatriota en nuestro propio territorio, cientos de marchas con pancartas que rezaban “VIVA EL TTE. ROJAS SILVA”, “VIVIRA PARA SIEMPRE ROJAS SILVA”, “EL PUEBLO PARAGUAYO RECLAMA JUSTICIA”, las marchas se suceden y aumentan con gritos “Debemos recuperar nuestro Chaco y mandar a los bolí a sus montañas” cada grupo de la sociedad portaban sus pancartas distintivas se leían; Recoleta, Trinidad, San Lorenzo, Sajonia, Tuyucúa etc., en las adyacencias de la Plaza Uruguaya se congregan la mayor cantidad de personas de la preguerra se calculan unas 80.000. Entre los miembros de las FFAA no hay otra conversación más que la de atacar y vengar al camarada asesinado.

Ante estas situaciones el gobierno paraguayo por Decreto Nº, el 14 de diciembre de 1928, ordeno la movilización “a los individuos de Tropa de la Reserva del Ejército Permanente de la Armada, a todos los ciudadanos hábiles para el servicio de las armas…” de 20 a 28 años de edad cumplidos. Aun así jóvenes de todas las edades se presentaron masivamente a los cuarteles, incluso jóvenes que aún no cumplían los 17 años solicitan su incorporación a la milicia.

Igualmente, creó el cargo de Comandante en Jefe del Ejército y Marina Nacionales, designando para el cargo al general Patricio Alejandrino Escobar, un jefe retirado del servicio activo hacía muchos años; la Inspectoría General del Ejército, a cargo del general Manuel Rojas; la Junta de Aprovisionamiento y el Consejo de Defensa Nacional, presidido por el obispo Juan Sinforiano Bogarín. Mientras tanto, la comisión militar de compra de armamentos suscribía contratos con fábricas europeas.

La movilización decretada por el gobierno paraguayo, llamando a diez clases de la reserva, en vez de constituir un paso decisivo en la defensa del Chaco, desnudó un cúmulo de falencias y la “inexistencia de una organización adecuada”, al decir del coronel Carlos José Fernández. Si bien la respuesta a la convocatoria del gobierno para la defensa del Chaco fue generalizada, la misma fue un fracaso total, pues puso en descubierto la desorganización imperante en el Ejército.

De todos los confines de la República, al son de bulliciosas bandas de música, llegaban a Asunción numerosas y entusiastas columnas de reservistas, convirtiéndose la capital del país en un cuartel general. Ante las impresiones, según el general Ayala, “cuando rebosaban los edificios de contingentes, se embarcaban verdaderas multitudes con destino o cualquier punto del litoral, sin objetivo determinado, desprovistas de víveres para el viaje y

sin siquiera al punto de destino (…) los regimientos se escalonaban desde Bahía Negra hasta Puerto Galileo, sobre el Pilcomayo, en confusa dispersión, sin ningún plan de concentración ni de operaciones. La escuela militar de los jefes no tenían lo mejor idea de lo que era el Chaco y, menos aún, de las formas de encarar su defensa.

Ambas naciones estaban en concordancia de no tener preparado a sus FFAA ni política, ni estratégica, táctica y menos logísticamente para el enfrentamiento armado. Pero el

empecinamiento de Bolivia de lograr acceso al Gran Rio Paraguay y la falta de retenes suficientes del ejército paraguayo hicieron recapacitar al superior Gobierno y se llegaron a comprar armamentos, la más onerosa y valiosa de todas las dos cañoneras bautizados como Paraguay e Humaitá. Para el efecto fueron comisionados a Europa el General Manlio Schenoni y el Coronel Arturo Bray para la adquisición de armas y pertrechos destinados al ejército, en algún momento comento el Coronel Bray que la puntillosidad y economía que realizo el General Schenoni exasperabas a los vendedores pues al conseguir comisiones de compras, este los volvía a reinvertir en comprar más armamentos.

Exasperado la sociedad paraguaya con los acontecimientos mencionados más las tomas sucesivas de Fortines por bolivianos; Masamaklay, Sorpresa, y la renovada recordación de la casi inmolación del Tte. Rojas Silva, los luctuosos y fatídicos acontecimientos de los jóvenes frente al Palacio de Gobierno el 23 de octubre de 1931.

Con certeza podríamos deducir que el Gobierno Boliviano perseguía dos objetivos llegar al Rio Paraguay y apoderarse de todo el Chaco Paraguayo utilizando la fuerza de las armas atizadas hábilmente por visionario(s) inversor(es) extranjero(s) petrolífero(s).

 

 

 

 

 

Biblioteca digital del PORTALGUARANI.COM

LIBRO DIGITAL - PDF

Registro al Portal: Febrero 2013

 



Compartir FB

Ver Perfil y otras Obras del Autor...


 

Leyenda:
Solo en exposición en museos y galerías
Solo en exposición en la web
Colección privada o del Artista
Catalogado en libros en artes visuales o exposiciones realizadas
Venta directa
Obra Robada

Buscador PortalGuarani.com de Artistas y Autores Paraguayos
 

Portal Guarani © 2014
Oficina: Asunción Super Centro - Gral. Diaz entre 14 de Mayo y 15 de Agosto - Local 372, 2do. Piso
TeleFax.: 451-486, Celular: 0981 564-220 - Contacto: info@portalguarani.com
PortalGuarani.com en fuente oficial de informaciones e imágenes del Paraguay para Wikipedia.org
Asunción - Paraguay - Proyecto Desarollado por Apunto

Portal Guarani, Es declarado de Interés Cultural Nacional Portal Guarani, Es declarado de Interés Cultural Municipal Portal Guarani, Ganador Doble del WSA