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ARNALDO CASTORINO


  POEMAS... SIMPLEMENTE POEMAS, 2002 - Poesías de ARNALDO CASTORINO


POEMAS... SIMPLEMENTE POEMAS, 2002 - Poesías de ARNALDO CASTORINO

POEMAS... SIMPLEMENTE POEMAS, 2002

Poesías de ARNALDO CASTORINO

Ediciones TALLER

Edición al cuidado del autor y JORGE GÓMEZ RODAS

Ilustración y diseño de Portada: HERNÁN MIRANDA

Asunción – Paraguay

Abril, 2002 (122 páginas)

 

 

INDICE

Dedicatoria

Prólogo

PRIMERA PARTE:

Un beso te di en la mano

Recuerdo tantas cosas tuyas

Un viejo y una vieja

Hasta siempre mi vida

Quisiera llevarte lejos

Tú la quieres llevar a tu reino celeste, Señor

Esta es la historia real

Adoro tu panza

Yo no quise encontrarte

Noviembre a la siesta

Por el camino de arena 

El amor nace en los ojos

Cuando tú mueres

Era caliente la tarde

Un poema para mamá 

Puedo escribir mil palabras

Mayo es y hace frío

Hoy que es domingo

Tus cartas blancas

¿Puede un poeta

Un poema para mi perro

Vuelvo a ti

Quise escribirte un poema

SEGUNDA PARTE

Cuando era pequeño recuerdo

Un poema para papá

Cuando pienso en ti

Perdóname amor por este amor

Y el mundo es pequeño

Si es que cada vez... al mirarme

Las flores blancas caían

¿Te acuerdas mi amor  

Quiero tu sonrisa

Algunas veces canta conmigo

Contaré las estrellas

Tu nombre es azul

Si llueve y una pena

He matado un gorrión

Te escribo esta carta... aún no sé por qué

Cada tanto

Entonces... te quiero

Otro poema para papá

En nombre de Agustín

Un poema para mis hermanos

Un poema para María

Un poema para mi esposa

Un poema para mis hijos


 

DEDICATORIA

A mi madre, por todo el amor

que me brindó.

 

A mi padre en el recuerdo,

¡cómo lo extraño!

 

A mi esposa, por haberme dado

la alegría, de los hijos.


A mis tres príncipes:

Arnold, Ale y Mauri,

¡los quiero tanto!

 

A mi princesa María,

¡la locura de su papi!

A mi princesita Victoria,

¡la ternura de su papi!

 

A mis hermanos

y a mis amigos.

 

Que Dios los guarde siempre.

 

 

PRÓLOGO

Arnaldo (“Tincho” para sus amigos) Castorino tuvo que guardar por mucho tiempo en carpetas y manuscritos un cúmulo de poemas para que alguna vez el percance de la vida le den la luz y emerjan en un libro y emprendan el vuelo cotidiano pero siempre milagroso hasta las manos de un lector que sabrá redescubrir la palabra y el canto.

Desde las primeras páginas de “Poemas... simplemente poemas”, el autor nos invita a hacer un viaje hacia esa caja de resonancia (el corazón) que atesora momentos de dichas y glorias, de ausencias y exilios. Íntimamente nos convoca a recorrer su vida, desde su inocente adolescencia a sus años de madurez. Y somos testigos desaprensivos de sus ocultos secretos que llenaran de escarnio su corazón. Pero también nos enseña a amar sus alegrías y soñar sus páginas plenas de nostalgias y vuelos de palomas al viento.

Se trata, pues, de un viaje que a través del corazón protagoniza el amor, dejando su impronta hasta en los actos más nimios y desencadena una larga caravana de ausencias y regresos. De tiernas estampas y desdichas. Todas teñidas por el amor. La sencilla muerte de un perro; la primera novia en la esquina; el primer desengaño; el regreso de un hermano; la felicidad familiar; un hijo en la panza de la esposa; una visita a la tumba del padre. Casos y cosas de la vida que la perspectiva del camino nos hace contemplar y comprender lo breve de la existencia humana y lo pequeño de nuestro ser ante un universo siempre en expansión. Pero Arnaldo Castorino hace posible que prohijemos al amor y fecundemos el corazón con la esperanza y la fe que hará posible un mañana mejor: el nacimiento de un hombre nuevo.

Es necesario redimir al hombre. Sacudir el lastre de pasiones malditas que lo acosan. La hojarasca latente que se arrebuja en el alma debe ser arrancada y lanzada hacia el destierro. Reinventemos el amor, aunque parezca un sueño. Ese es el desafío que nos propone este libro.

 

¿Será que bastarán sus palabras?

¡Yo todavía creo en el hombre!

JORGE GÓMEZ RODAS

 


 

PRIMERA PARTE

 

UN BESO TE DI EN LA MANO

un beso tierno y suave

era una tarde de verano

plena de sol, llena de aves.

 

Un beso que fue como un plácido río

que inundó de dicha a mi dolor

pero... era tan chico el beso mío

y mira... ¡es tan grande mi amor!

 

¡Un beso en tu mano y tanta fue mi alegría!

¡Un beso en tu mano y mi sangre se volvió loca!

¡Qué hubiera pasado pregunto vida mía

si te hubiera besado... en la boca!

 

22-I-67

 

 

UN VIEJO Y UNA VIEJA

tomados de la mano

como dos adolescentes

caminando van sin prisa.

 

La callada tarde los viste

de tibia melancolía.

¡Cuántos días, cuántos años,

cuántas penas compartidas,

cuántos hijos, cuántos nietos

desparramados al viento!

¡Cuántas luchas sin desmayos

para ganarle a la vida!

 

Un viejo y una vieja...

tomados de la mano

caminando van sin prisa.

 

Los gorriones a su paso

ensayan apresurados

una alegre melodía.

 

13-XI-70

 

 

QUISIERA LLEVARTE LEJOS...

a un mundo solitario y extraño

donde no pasen los años

donde no habiten los hombres

y tan sólo mis labios

puedan pronunciar tu nombre.

Quisiera contagiar a tu boca

esta ansiedad palpitante y loca

para sentir y ver temblar

con candorosa tibieza

entre mis manos ardientes

a tu cuerpo de princesa.

Quisiera al fin... amarte

tan sólo amarte

y cansado de amarte

a tus pies rendirme

y feliz de amarte

entre tus brazos... ¡morirme!

 

2-II-72

 

 

ESTA ES LA HISTORIA REAL

y como tal la contaré

de un hombre

no diré su nombre

que engañado fue.

 

Él era un hombre sincero

y su sendero

ella cruzó

él la amó, ella lo quiso

y un paraíso

formaron los dos.

 

Fueron sus días

de eternas alegrías

e inmensa paz,

dulcemente se amaban

y ambos juraban

no separarse jamás.

 

Pero llegó la hora

fatal y traidora

en que él partió

a la lejana capital

para forjarse un ideal

y volver hecho Doctor.

 

Al partir, ella lloraba

y entre llantos le juraba

esperarlo hasta morir,

pues el tren se fue alejando

y partió dejando

la mitad de su existir.

Pasaron los meses

y miles de veces

él pensó en volver

pero aún en su tristeza

recordaba su promesa

y se sabía contener.

 

Tres años pasaron

y las cartas llenaron

su desván marrón,

faltaba muy poco

y se volvía loco

pensando en su amor.

 

Cinco años pasaron

y las cartas dejaron

de golpear su puerta

y mientras pensaba

su corazón temblaba

creyéndola muerta.

 

A sus amigos escribió

pero nadie contestó

sus cartas ansiosas,

aceptarlo no quería

pero algo le decía

que su amada candorosa

otro amor encontró

y su promesa olvidó

de esperarlo noche y día.

Al fin... resignado

desecho y acongojado

serenamente pensó

terminar su carrera

y volver en primavera

hecho un brillante Doctor.

Pues su sueño se cumplió

y ufano recibió

su título de abogado,

y preparado su equipaje

emprendió el viaje

hacia su pueblo añorado.

En tren veloz corría

pero más veloz aún latía

su sufrido corazón,

las campiñas miraba

y en ellas divisaba

los ojos de su amor.

 

Recordaba los besos dados

y los paseos por el prado

atrapando mariposas

su blonda cabellera

y las tardecitas de primavera

perfumadas de rosas.

 

Pues cuando a destino llegó

y ni bien tierra pisó

entre abrazos y cumplidos

un amigo le apartó

y absorto escuchó

lo que tanto había temido.

 

Pues su amada candorosa

habíase hecho esposa

de un rico comerciante

de una lejana nación

conquistador y galante

que por esas cosas de la vida

pasó por el pueblo un día

y a tu amada enamoró.

 

Y ya después de desposarla

prometió llevarla

a su país natal

y ella abandonó su humilde hogar.

 

Y tu amada hecha señora

infiel y traidora

se fue para no volver

entre piedras preciosas

y telas sedosas

yo la vi por última vez.

 

Perdóname amigo

esta triste confesión

pero Dios me dio el castigo

de herir tu corazón,

perdóname compañero

mi silencio anterior

pero por un amor traicionero

no valía la pena

que tú te amargaras

y tus estudios dejaras

tirados en la arena.

 

De su mutismo hiriente

él de repente despertó

y como un eco lejano

un “gracias hermano”

su boca repitió.

 

Al despertar el día

todos vieron que partía

sin saber a qué lugar,

un amigo se acercó

y temeroso preguntó

hermano... ¿adónde vas?

y él respondió lozano

¡A buscarla hermano!

 

¡Yo sé que la voy a encontrar!

Y sin más que decir

la gente lo vio partir.

 

Un tiempo largo pasó

y alguien llegarlo vio

pálido y demacrado,

en su andar cansino

se notaba que muchos caminos

había andado.

 

Después caminando

lentamente iba contando

la odisea que pasó,

escuchen atentamente

que hombres como éste

tal vez no existan dos.

 

Muchos ríos cruzó

muchos países conoció

hasta llegar donde su amor

que entre fiestas suntuosas

y amistades onerosas

su nuevo hogar fijó.

 

Compró un clavel rojo

y al salir ella al portal

mirándola fijo a los ojos

con firmeza sin igual

estas palabras sonoras

su boca pronunció:

 

“Esto es para usted, señora,

que no supo decir adiós”.

Y el clavel le regaló.

Y sin más que decir

ella lo vio partir.

 

Esta es la historia real

y como tal la conté

de un hombre

no diré su nombre

que engañado fue.

 

9-VIII-73

 

 

YO NO QUISE ENCONTRARTE

o tal vez quería

tal vez durante el tiempo

largo que nos vimos,

cuántos inviernos,

sin saber si volverías

yo pensaba encontrarte,

y cuando te volví a mirar

volvieron en tropel

mis azules recuerdos

a golpear de nuevo

mi memoria adormecida

y de repente tuve ganas

de correr a tu lado

y abrazarte en silencio

sin palabras;

como nos amamos un día

pero tu mirada húmeda

dibujó en el vacío

de mi nostálgica ansiedad

un rechazo sutil

que destruyó mi esperanza.

Fue entonces

cuando lo vi en tus brazos

jugando con tus cabellos

a ese pequeño

que tenía tus ojos

y hasta tu misma sonrisa

y no quise creerlo;

hoy somos amigos

y me duele tanto el alma,

pero en medio de mi tristeza

y mi fracaso de hombre

me has dejado una alegría

me has de recordar siempre

porque a ese hijo tuyo

¡le has puesto mi nombre...!

 

IV-1978

 

 

POR EL CAMINO DE ARENA

bordeado de cocoteros

regresa al rancho Miguel,

viene andando despacito

con la cabeza muy baja,

encaramado a su espalda

parece que su fracaso

viniera andando con él.

 

Atrás quedó la ciudad

con su humedad y sus luces,

sus prostíbulos oscuros

sus vagabundos del vino

y aquella muchacha de trenzas

a quien contaba sus sueños

cada tarde de Domingo.

 

Ya levanta la tranquera,

ya desde el rancho lo han visto,

—inconfundible es su paso—

ya se forma una estampida

de risas y pies descalzos

que quita polvo al camino

para abrazar al hermano.

 

Ya la mesa está servida,

de la colmena han traído

la más exquisita miel,

hay chipa y queso nuevo

y una botella de vino

para brindar por Miguel.

¡Vengan todos los vecinos!

grita el viejo Don José.

 

¡Hoy mi rancho está de fiesta,

ha regresado Miguel!

 

13-XI-78

 

 

EL AMOR NACE EN LOS OJOS

crece en el alma

vive en las palabras

y muere en el silencio.

 

13-VI-68

 

 

ERA CALIENTE LA TARDE

el viento dormía en las cansadas calles

que de azul se bañaban,

ya Enero moría y yo te esperaba.

 

Tú llegaste presurosa

olías a jazmines a florecientes rosas

y te apegaste candorosa

a mi pecho sublimado

empapada de amor y vida

para hacer realidad la cita prometida.

 

Nos hundimos en el silencio

de aquel cuarto oscuro

y fueron tus besos puros

gotas de miel e incienso,

suspiraste enternecida

bajo mis ojos despiertos

y temblaste estremecida

como hoja fresca de almendro

entre mis brazos abiertos,

gemiste con voz apagada...

y me miraste asustada

y tus manos me apretaron

y dijiste ¡cuántas cosas!

y tus gemidos expiraron

en mi boca temblorosa.

 

Nos amamos mucho esa tarde

en que Enero moría

y nuestro amor... ¡recién nacía!

 

2-II-72

 

 

 

PUEDO ESCRIBIR MIL PALABRAS

sólo para ti

y hacerte mi mejor poema,

puedo inventar palabras

para decirte cosas viejas

con palabras nuevas;

pero... ¿por qué preocuparme

en hacerte un poema egoísta

sí aunque la rosa

de oro se vista siempre será rosa?

si el sol es siempre el mismo

aunque salga en abril o en enero

y tú mi pequeña flor

feliz te sientes

y mi amor entiendes

cuando te digo tan solo que... ¡te quiero!

 

8-IV-71

 

 

HOY QUE ES DOMINGO

y es primavera

¿qué estarás haciendo

hoy que es Domingo?

 

Hoy que es Domingo

y se cumple un año

que nos separamos

¿qué estarás pensando?

Pregúnteme yo...

¿estarás llorando?

 

Hoy que es Domingo

y es primavera

hoy que es domingo

mis manos te esperan.

 

25-VI-73

 

 

¿PUEDE UN POETA

traspasar su amargura a un poema

tratando de encontrar en él

un amigo sincero

que comparta su desventura?

¿Puede poner en él

su entristecido corazón

y hacer que sus palabras

se tornen borrosas

por un breve momento

como prueba de idéntico dolor?

Pues yo lo hice ayer...

escribí tembloroso un breve poema

lo vestí de amargura

lo bañé con mis lágrimas

y al verme tan pequeño

tan solo y vencido

mi tristeza hizo suya

y como un verdadero amigo

yo sentí que él... ¡lloraba conmigo!

 

8-X-75

 

 

VUELVO A TI...

ha pasado el tiempo

de esta ausencia sin sentido.

Espérame chiquilla

como antes me esperabas

con tus cabellos al viento

y esa sonrisa traviesa que tanto

me gustaba.

 

Voy a contarte muchas cosas...

te hablaré del camino

vacío e incierto que recorrí

desde aquel día

que de tus manos huí.

 

Vuelvo a ti con la certeza

de saber que sin ti

chiquilla nunca podré ser feliz.

Vuelvo a ti...

con estas ansias de abrazarte

tanto tiempo contenidas

y esta vieja ilusión

de sentirte mía para toda la vida.

Vuelvo a ti...

vuelvo a la vida.

3-V-75

 

 


 

SEGUNDA PARTE

 

UN POEMA PARA PAPÁ

Yo sé que es muy tarde ya

y que estoy un poco ebrio esta noche

porque hay una fiesta en casa,

yo sé que al escuchar mi voz

despertarás de tu eterno sueño

y querrás saber qué me pasa.

 

Y no es nada, Papá,

sólo quería charlar contigo

como antes... como amigos

verte dormitar roncando

en tu sillón preferido;

contarte por ejemplo

que tienes dos nietos nuevos

el mayor lleva tu nombre

el otro es Omar Iván

y que parecen, no te miento

dos gemelos de verdad;

sólo quería contarte

que hay una mujer

hermosa y buena en mi vida

y que tal vez (Dios lo quiera)

será mi fiel compañera

por el resto de mis días

y que tendrás

muchos nietecitos más

que alguna vez ya creciditos

preguntarán dulcemente

por el abuelito que ya no está.

 

¿Ves que no es nada, pá?

¿Qué estoy un poco ebrio esta noche

y que tengo ganas de llorar?

No te preocupes ya.

Sólo quería charlar contigo

era eso... nada más.

Estés donde estés..., buenas noches, Papá.

 

2-X-82

 

 

PERDÓNAME AMOR POR ESTE AMOR

que ha nacido en mí

así tan de repente.

 

Perdóname... no es culpa tuya

es mi corazón

que en este momento

es un callejón abierto

para el amor.

 

Perdóname si es que en las noches

cuando me acuesto

me imagine cosas... y te necesite

intensamente

o te escriba poemas... como éste

y que a veces

no quiera mirarte por temor

a que mi corazón se me escape

como un gorrioncillo asustado

y se anide para siempre

en la tibieza de tus manos.

 

Perdóname... no es culpa tuya

es mi corazón

que de tanto amor

ya está maduro

y de mi pecho se quiere desprender

para caer entre tus labios

como un damasco reventando en miel.

 

Perdóname... no es culpa tuya

es mi corazón

que en este momento

es un callejón abierto

para tu amor.

 

16-VII-82

 

 

SI ES QUE CADA VEZ... AL MIRARME

tu corazón se abre

como se abren los lirios

al tibio sol de la mañana...

es que me amas.

 

Si sientes que una parte tuya

se va conmigo cuando me alejo

y te alegras... es que me amas.

 

Si al despedirnos cierras la puerta

de tu casa y te recuestas por ella

como si te faltara el aire

y tienes ganas de abrirla de nuevo

y llamarme... es que me amas.

 

Si al acostarte

me imaginas a tu lado

y te abrazas dulcemente a la almohada

es que me amas;

y te duermes sonriente

y sueñas en una alcoba blanca

donde la palabra siempre

cantará en nuestras almas...

es que me amas.

 

Si es que en cada mañana

al despertarte

sientes que la vida es hermosa

y me nombras... es que me amas

como te amo yo.

 

20-XI-82

 

 

¿TE ACUERDAS MI AMOR...

te preguntaré algún día...

de aquella tarde de mayo

algo triste, un poco fría.

 

Yo llegaba a tu casa

y desde tu balcón me viste

y como una cascada de perlas

tu sonrisa me ofreciste

mientras secabas tu pelo

dorado como el crepúsculo

al viento gris que pasaba

camino al río, como un susurro.

 

Y que traspuse tu puerta

presuroso, emocionado

y una caja azul de chocolate

te regalaron mis manos

y que después caminamos

por tu patio florecido

y que al contemplarlo pregunté:

será así también el paraíso?

 

¿Te acuerdas de esa merienda

aromada de chipitas

que dijiste eran receta

muy secreta de familia?

 

¿Te acuerdas de esos gatitos

que en tu vereda encontraste

abandonados a su suerte

por unas manos cobardes

que los recogiste en tus brazos

y los escondiste en un altillo

porque a tu padre —dijiste—

no le agradaban los gatitos.

 

Que te sentiste orgullosa

de cuidar dos huerfanitos

que los alimentaste y les diste

la inmensidad de tu cariño?

 

Y que en un momento los sentiste

a tus pies, acurrucaditos

y te preocupaste tanto

porque temías, tuvieran frío?

y que llegó la noche y la luna

jugaba a las escondidas

entre un colchón de nubes grises

y tantas cosas decías?

y que mis manos apretujaban

tus manos blancas y tibias

y los gatitos lloraban

y yo te quería y te quería?

¿Te acuerdas mi amor?

te preguntaré algún día...

y el tiempo tendrá el olor

de chocolate y chipitas

y volveremos a soñar

en una tarde algo fría

y dos gatitos que lloraban

y yo te quería y te quería.

 

V-83

 

 

ALGUNAS VECES CANTA CONMIGO

una canción muy bonita

que habla de un mundo nuevo

lleno de amor y poesía,

donde los ángeles juegan

con los niños a la ronda

y el sol es un caramelo

y la luna es una pelota.

 

Otras veces me escucha

con asombro y atención

relatarle las aventuras

de aquel gallito cantor

o el cuento de la paloma

que del sol se enamoró

y hasta el sol llegó volando

y el sol un beso le dio.

 

Y hecha paloma de fuego

a la tierra retomó.

 

Algunas noches se duerme

en mi enternecido pecho

entre besos y el susurro

de un arrorró embustero.

 

Es mi hijo... el hijo que llevo

muy adentro de mi alma

y quiere despertar al mundo

desde tu vientre muchacha.

 

Es el hijo de mis sueños

de mi ilusión de Padre

que me acompaña en las noches

y ahuyenta mis soledades.

 

¡Es el hijo que tanto quiero!

y que a veces... muchacha

cuando te necesito tanto

y te siento tan lejana...

llora y llora conmigo

y pronuncia tu nombre... muchacha.

 

7-VIII-83

 

 

TU NOMBRE ES AZUL

cuando lo pronuncio tiene el murmullo

de esos hilillos de agua fresca

que de la montaña descienden

el primer día de primavera

cuando el sol apura entre nubes

el tibio ocaso de la nieve.

 

Tu nombre es azul

tiene la húmeda dulzura

de la lluvia que en mayo cae

y acaricia gota a gota

la sorprendida intimidad

de los pétalos de rosas.

 

Tu nombre es azul

como la soledad poética

que con melancólico cariño

suele acunarse en mi alma

alguna callada tarde

de un caluroso domingo.

 

Tu nombre es azul

—y es sinónimo de Dios—

porque cuando en mi mente resplandece

y en mis labios se hace canción

todo, todo alrededor mío

se viste de amor.

 

4-XI-84

 

 

HE MATADO UN GORRIÓN...

un gorrión desesperado

que buscaba un trozito de pan

en el salvaje y negro asfalto.

 

He matado un gorrión

un pedacito de canto

he matado un angelito

¡y ni siquiera me detuve a mirarlo!

 

Apenas he visto

unas cuantas plumas grises

que caían lentamente

como pétalos de rosas

sobre el asfalto caliente.

¿Por qué volaba tan bajo?

¿Por qué venía yo tan apurado?

¿Por qué razón no me detuve

el minuto necesario

para poder levantarlo

y traerlo conmigo a casa

para después enterrarlo

en una fosa pequeñita

hecha con mis propias manos

en la fresca y olorosa tierra

de mi florecido patio?

 

¡Oh Dios! ¿Por qué somos

tan fríos los seres humanos?

He matado un gorrión

¡y ni siquiera me detuve a mirarlo!

¡Si yo no hubiera estado tan apurado!

¡Si ese inocente gorrión

no hubiera volado tan bajo!

 

Tal vez en este momento

hubiera formado parte

de esta bandada bulliciosa

que cada mediodía espera

entre las ramas y hojas

de aguacates y lapachos

los trocitos de pan

que caen de mis manos

sobre el húmedo y verde pasto

para que ningún gorrión de mi barrio

muera jamás buscando migajas de pan

¡en el salvaje y negro asfalto!

 

21-XI-94

 

 

CADA TANTO

tu amor como un chiquillo

travieso

vuelve

a pellizcarme el alma

juega con mis horas

solitarias

y tiende de nuevo

sobre mis huecas manos

la sábana blanca

de tus recuerdos amados.

Cada tanto

los pájaros amarillos

de tu recuerdo

que creí emigraron

para siempre

hacia zonas lejanas

remotas, perdidas

vuelven

a posarse melancólicos

y tristes

en el borde sombrío

de tu ausencia

para entonar

su canto dulce, profund

y repetido

“Amor... nunca te olvido”.

 

14-II-85

 

 

OTRO POEMA PARA PAPÁ

 

HE VENIDO A VISITARTE.

Necesitaba estar contigo

hace rato no lo hacía

siempre estás tan solo, papá

¡tan solito!

 

Te traje unas flores

del patio de casa

tanto te gustaban

las rosas, los lapachos

¿te acuerdas, papá?

 

Yo era muy niño

y me arrodillaba cerca de ti

mientras removías la tierra

olorosa y fresca.

 

Y juntos, muy juntos

éramos felices

¡cultivando flores!

 

Hoy vine solito

para estar contigo

mis tres pequeñitos

se han quedado en casa,

no quise traerlos

saben de qué existes

que tienen abuelo

y que Jesucito te llevó

hacia el cielo

¡porque eras muy bueno!

Además no quise

que me vieran triste

llorando en silencio

porque aún recuerdo

que tú me decías

que cuando lloran los hombres

lloran en silencio

¡pero yo no puedo!

Perdóname, viejo,

si lloro en voz alta

si rompí en pedazos

tu eterno silencio

es que me haces falta

hoy, mañana y siempre.

 

Nada más hoy vine

a decirte cosas

que cuando era hijo

no supe decirte

y hoy que Dios me ha

dado

la dulce alegría

de sentirme padre

te ruego me ayudes

me cuides, me guíes

para ser tan bueno

como tú lo fuiste

con todos tus hijos

y mi voz retumbe

 

Y llegue hasta el cielo

en un solo grito

gigante de besos

de ansias de verte

de abrazarte fuerte

y decirte, padre,

¡oh, cuánto te quiero!

 

X-1992

 

 

UN POEMA PARA MIS HERMANOS

 

¿TE ACUERDAS HERMANO

de los primeros años

cuando éramos tan niños

y soñábamos volar

igual que una pandorga

regalando paz

y alcanzar el cielo, azul por demás

hasta atrapar la cola

de una estrella fugaz?

 

¿Te acuerdas hermano

de aquellos domingos

de los tallarines que

hacía mamá

y en Semana Santa

de aquel bacalao

sabroso y caliente

que hacía papá?

 

¡Qué lejos, hermano,

qué lejos están! Aquellos momentos

ya no volverán

nos ganó el olvido, la comodidad

apenas nos vemos

¡qué pena me da!

 

A veces quisiera llegar

a tu casa y darte un abrazo

pleno de hermandad

recordar contigo los tiempos

felices, cuando la aventura

era ir a pescar

a cualquier arroyo

¡qué felicidad!

 

¡Qué rara es la vida!

Cuando pasa el tiempo

el amor de hermano

se eleva, se va

como un barco extraño

¡solito en el mar!

 

¡Qué ganas de verte

de escuchar tu voz

de abrazarte tanto

al punto de oír

los fuertes latidos

de tu corazón

y llorar contigo

esta lejanía, infame

y cobarde

de nuestra hermandad

y volver como antes

a correr muy juntos

detrás de un cometa

y su libertad!

 

¡Qué ganas tengo, hermano,

de verte!

¡De hablarte de cosas

de saber que estás

que cuento contigo

con sinceridad

que cuentas conmigo

por siempre jamás!

 

¡Ven hermano ahora

y dame un abrazo lleno

de ternura, de amor

y bondad

que esta noche sea

una noche mágica

noche de reencuentro

noche de hermandad!

 

¡Ven hermano… ahora!

¡No importa si tienes

ganas de llorar!

¡Ven, hermano mío…

yo también llorando

te voy a abrazar!

 

III-1999

 

 

UN POEMA PARA MI ESPOSA

 

QUINCE AÑOS... ¡QUIÉN DIRÍA!

y estamos juntos todavía

Quince años... ¡cuántos hijos!

y aún me copa el regocijo

de tenerte aquí a mi lado

y sentirme enamorado

como cuando éramos novios

y contarte mis agobios

y saber que soy tu amigo

aunque a veces... tu enemigo.

Quince años... ¡quién diría!

¡y aún te quiero... esposa mía!

 

VIII-2001

 

 

 

 

 



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