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MARÍA EUGENIA GARAY


  BOSQUE DE LUCIÉRNAGAS - Poesías de MARÍA EUGENIA GARAY- Año 2000


BOSQUE DE LUCIÉRNAGAS - Poesías de MARÍA EUGENIA GARAY- Año 2000
BOSQUE DE LUCIÉRNAGAS

Poesías de MARÍA EUGENIA GARAY
 
Ediciones TERRANOVA,
Tapa: “El Sueño”
de Henry J. Rosseau - 1910
Diseño de tapa: M.E.Garay,
Asunción-Paraguay 2000.
 


 
 
ÍNDICE
PRÓLOGO
· I. RASTROS DE LA VIDA: Ciertas Tardes / Casa en Sombras / Soltar Amarras / El Soñador / Viaje en Metro
· II. CAMINAR CON EL VIENTO: Convocatoria / Caminar con el Viento / Estrellas Demoradas / Absolución / Reconsideraciones / Proposición
· III. BOSQUE DE LUCIÉRNAGAS: Duendes en el alma / Alta Noche / Caminata / Cuando el Verano llega / Bosque de Luciérnagas / Súbitamente / Ritual Nocturno / Iniciación / Luces en el Bosque / Rendijas del Mediodía / Alegría / La Ventana Desierta / Desvelo / Desvío / Sol y Sombra / Fluyendo / Reflejos / Canto de Cigarras
· IV LA CASA EN LA CUESTA: La Casa en la Cuesta / Borde del Camino / Con el Bosque en la Piel / Cigarras Silvestres / Fugaz / Hojas Secas / Atardecer / Final del Verano / Rumor / Llovizna Gris / De Repente es Otoño / Luna de Otoño / Tarde de Lluvia / Paisaje Invernal / Invierno / Constelaciones / Árboles Desnudos / Flores en la Nieve / Tulipanes
· V. LOS CUADERNOS DEL BOSQUE: Los Cuadernos del Bosque / I. / II. / III. / IV. / V. / VI. / VII. / VIII. / IX. / X. / XI. / XII.
· VI. DIAS DE VERANO: Retazos / Equilibrio / Misterio / Historia / Sendero / Hallazgo / Días de Verano / Madre Tierra
· VII. ANEXO: Declaración sobre el Medio Ambiente

 

PRÓLOGO
** La incontenible sucesión de las estaciones del año, con su cumbre veraniega de vacaciones infantiles, días luminosos y largos en medio de un concierto de chirridos, silbidos y cantos en el aire y de coloridos pececillos curiosos e insensatos en los arroyos, llevó a la autora de estos poemas a redescubrir el ancestral bosque de donde realmente emana toda la civilización humana.
** Acompañando a sus hijos, Rodrigo y Jerónimo, en el gozo indescriptible de explotar al máximo las vacaciones de verano, María Eugenia hizo oficina en la reserva forestal que bordeaba su vivienda en las afueras de Silver Spring, Maryland, suburbio norte de Washington, D. C. Su escritorio era el tronco caído de algún nogal o roble y con la luz primigenia original e insustituible del propio sol.
** El retorno a la casa al caer la tarde, bajo el coro infaltable de cigarras, ofrecía luego el espectáculo que dio su título a este volumen, la proliferación apasionante de los bichitos de luz que efectivamente brindaban un festival de vida y esperanza y una viva metáfora de la libertad. El trabajo y el estudio serán para el otoño y el invierno, que aun-que en apariencia lejanos, están a la vuelta del calendario. El verano, mientras tanto, es un templo momentáneo de meditación y celebración de la existencia.
** Dueña de una métrica y música propias, María Eugenia obtiene como resultados escritos de un ritmo absolutamente característico e inconfundible. Su pluma fluye, se desliza siguiendo las sinuosidades armoniosas de una melodía interior, logrando así el objetivo que se propone. En total libertad creativa, la obra se va definiendo en dos vertientes complementarias, una subjetiva donde se plantean cuestionamientos existenciales de marcado tono filosófico-transcendental y la otra extrovertida la cual, a través de la observación del mundo que nos rodea, nos torna conscientes de la tremenda importancia del hábitat.
** Por eso, no es casualidad que haya decidido incluir en este volumen la Declaración del Medio Ambiente compuesta por el legendario Jefe indio Seattle adonde sintetiza la concepción de que el ser humano no es dueño de la creación sino que es apenas una parte de ella y que, si destruye el planeta, se estará destruyendo a sí mismo.
** El fácil manejo del endecasílabo da como resultado di-recto un encadenamiento de la versificación que libro adentro irá adquiriendo esplendores de luces y barrocos laberintos de sombras. Su poesía posee el frescor y la espontaneidad de un sorbo de agua cristalina. Ella tiene algo que comunicar y sabe como decirlo, resulta coherente, fondo y forma hacen un todo armónico. Por ello atrapa la atención del lector desde el primer párrafo, gracias a su manejo in-tuitivo de las formas. En su poesía está sintetizado aquello primordial que todos llevamos dentro: espíritu libre, interiorización, descubrimiento de nuestras motivaciones íntimas, esperanza y goce de los pequeños momentos cotidianos, esas situaciones o esos acontecimientos que generan la alegría de la vida.
** Internarse en este poemario conlleva la posibilidad de encontrar indicios que nos retrotraen hacia nuestro auténtico yo. Gira en torno a la vida misma y las invariables du das, preguntas y respuestas que ella nos plantea. De la mano de sus escritos podemos ingresar tanto a ese mundo mágico donde todo es posible como enfrentarnos a la realidad, analizarla y ver las cosas desde la perspectiva de lo racional.
** La imaginación, el humanismo, el amor y la necesidad de redescubrir día a día el gran misterio de lo individual sin olvidar la proyección social, son los sentimientos de los que quedamos impregnados al concluir la lectura de esta obra.


I.. RASTROS DE LA VIDA

CIERTAS TARDES
Cuando llegas de pronto
una noche cualquiera
o ciertas tardes,
robándole a la prisa tus pisadas
brilla la casa
como si el reencuentro
fuese el sol
que encendido
madura allá en el patio
las naranjas.

Claridad que se filtra
por entre las rendijas
del tiempo compartido,
y nos quema la piel
detrás de la ansiedad
que esconden las palabras.

Cuando llegas de pronto
alguna tarde
pienso cuan simplemente
se pueden alumbrar
como si fuese fiesta
el corazón dormido,
la casa, los aleros,
las ventanas.

CASA EN SOMBRAS
Bajo la casa en sombras
siento que se desbordan
mis ahoras.

Ahora la palabra
que desboca
los indóciles cauces de la sangre.
La caricia sedienta
que devuelve a mis manos
su morada.
La realidad intacta de estas horas
donde el sol
busca un sitio en tu mirada.

Ahora
comenzar a escribir mi propia historia.
Sin ayer, sin seòales del pasado,
descorrer el telón
y avenirnos a hacer
lo que los dos sabemos
está escrito en nosotros
desde siempre.
Dejando al descubierto
esta fiebre que urgente
nos rebasa.

Ahora
la ansiedad
estableciendo un territorio
de inquietud permanente
que me obliga a buscarte.
La certidumbre exacta de tu voz.
La avidéz, la impaciencia.
La fuerza de tus brazos
y esta insaciable sed,
desde mis manos,
que sin tu piel andaban solitarias.

Ahora la ternura recobrada
estos profundos rastros
que nos atan, y estas huellas de tí
que inventan los vestigios
de algún sol en mis playas.

Ahora
que ambos estamos de regreso
arrebatar la prisa al calendario
y retener el hoy
bajo la casa en sombras,
mientras la noche enciende
la aguda y escencial
hoguera del deseo.

SOLTAR AMARRAS
Porque estoy viva
y el verano espera
madurando las uvas
alla afuera.

Porque yo amo la brisa,
el sol, la hierba,
y este cielo pintado de celeste,
hacedor de las nubes,
adorador del Sol
navegador de pájaros
poblador de las siestas.


II. CAMINAR CON EL VIENTO
CONVOCATORIA

I
Nosotros
los sobrevivientes
de este reiterado naufragio
llamado vida,
fuimos convocados a reunirnos
aquí esta noche.

La primera noche de invierno,
prendida como gota de lluvia
del milenio.

Llegamos impregnados
del frío de la calle.
Todos llevábamos
huellas de las ausencias
como rastros
de antiguas cicatrices
en la piel.

Tan solo en las pupilas
ardía aquel viejo fuego impenetrable.
Traíamos en las manos
banderas invisibles
desgastadas por el paso del tiempo,
y así como al descuido
enjambres de tristezas
en el pecho.

A modo de señal
a todos nos marcaba
el recuerdo candente
de aquellos que partieron
dejando caminar a nuestro lado
como un ángel sin alas
el silencio.
II
Llevábamos la escarcha
del invierno del Sur
al borde de los párpados.
La sonrisa en el rostro
a manera de máscara,
y al tendernos las manos
en señal de saludo
yo me sentí hermanada
con los sobrevivientes.

Ellos, igual que yo
cargaban con el peso
de mil interrogantes
y ninguna respuesta.

Habían nacido libres
si es que puede llamarse libertad
el hecho de haber sido engendrados
sin que nadie nos haya consultado.
Y después la cadena consabida
de enfermedades, desencantos, abandonos,
injusticias, dolores y tristezas.

Nosotros: los sobrevivientes,
los que hoy nos reunimos
en este improvisado puerto
que nos brinda la noche,
detrás de las palabras rituales,
de la charla social,
al mirar nuestros ojos
vimos allá en el fondo
de las negras pupilas
los rastros del naufragio.
Y así inmediatamente
nos reconocimos.

Estábamos rodeados
de la ausencia
de todos nuestros muertos.
Teníamos los bolsillos repletos
de tickets intercambiables
de libertad pre-programada.
El asombro
de los acontecimientos
que nos manejaban a su antojo
era una constante.

Todos habíamos sido
congregados aquí,
y todos teníamos
la misma férrea, inquebrantable
decisión de triunfar,
de seguir adelante,
pese a que ninguno sabía
adónde ibamos,
ni tampoco por qué.

CAMINAR CON EL VIENTO
Desde aquí se divisa
el verde inusitado
del jardín.
A veces,
el invierno pasado,
veía pastar los ciervos
en mi patio.
Ahora,
que todo el esplendor
del follaje
ha renacido,
los ciervos regresaron
a su bosque.
Cada cosa en su sitio.

Pero a mi el corazón
no me cabe en el pecho,
quiere salir de aquí,
escaparse hacia el bosque,
como hicieron los ciervos.
Caminar con el viento,
meterse en los arroyos,
navegar hasta el mar,
dejándose llevar
con la corriente de agua.
Cazando estrellas altas
por las noches.
Bañándose en su luz
cuando caen en el agua.

Quiere tocar las nubes,
colgarse de la luna
bajarse a los abetos
que la mecen
con canciones de cuna milenarias.
Transformarse en luciérnaga,
perderse en el follaje.
Soñar en las montañas
ser ave, sol, aurora,
brisa, guitarra, alondra.

Y desbordando un canto de alegría,
dar gracias a la vida
que fluye misteriosa,
abarcando los sueños
y las ansias.

ESTRELLAS DEMORADAS
Y mis pies
cansados de calzar
estas viejas sandalias
gastadas de añoranzas,
se niegan a seguir este sendero
que conduce a los mismos laberintos.
A puertas sin salida
a muros ciegos, a inútiles esperas,
a andar y andar kilómetros de vida
hacia ninguna parte.

Cambiar el rumbo
caminar con la brisa
redescubrir el viento en los maizales,
escucharlo silbar, sentir sus ráfagas
como brazos ansiosos de un amante que vuelve,
y perderse con él en medio del follaje.

Dejarse estar, ingrávida volar,
ser piel, ser ansias,
desatar las sandalias
soltar el equipaje,
de siesta cantar con la cigarra
que habita entre los mangos,
y de noche vagar bajo la luna
cazadora incansable
de estrellas demoradas.


VI - DÍAS DE VERANO
EQUILIBRIO
Aquí
cerca de los helechos
vuelvo a sentir
el corazón del bosque.
Aquí,
de cara al cielo,
donde el verde frondoso
del follaje
teje una telaraña
luminosa.

Con el sol
cayéndome a raudales
en los hombros,
y el verano estallando
en el canto
monótono y puntual
de las cigarras.

Siendo parte del bosque
latiendo pulso adentro
en el agua tranquila
del arroyo que fluye,
siendo parte y testigo
de esta tierra escencial
de la que vengo,
y a la que retorno,
meridiano sabor,
barro con barro,
vasija con aroma de musgo
voz de viento,
claridad desbordando
el mediodía,
helechos en los pies
cielo en las manos.

DIAS DE VERANO
Hojas verdes
anónimas,
que crecen al costado del camino
de este sendero nuevo
que van creando mis pasos,
cuando cada mañana
lo recorro sin prisas
ni límites de tiempo.
Busco el sitio del agua
el cristalino manantial agreste
resplandeciendo al sol
de la mañana.
Cauce de agua de luz
donde el verano anida,
entretejiendo el cielo
con escamas de plata.

Corre el arroyo manso
buscando el corazón del bosque
perdido entre cigarras y espesura.

Mientras el impasible devenir del día
mueve la luz del sol
desde el este hasta el cénit
y después lo remonta con el viento,
inmenso globo rojo
hacia el poniente.

Crecen las sombras largas,
comienzan a inventarse
las luciérnagas.

Y en el inmenso cielo oscurecido
alguien tímidamente,
empieza a dibujar
como al descuido,
la redonda silueta de la luna.

MADRE TIERRA
El canto de los pájaros silvestres
puebla este espacio
insólito
donde habitan la calma
y la armonía,
a sólo pocos metros
del ruido del tránsito
y la redonda luz
de los semáforos.

Hay silencio de bosque
olor a tierra fresca,
a follaje, a madera,
y el constante rumor
del agua mansa,
que baja milenaria
entre las piedras.

La tormenta dejó también
su rastro.
¿Cuánto se irguieron
cuando fueron árboles
estos troncos que ahora
están caídos?

¿Brillaron por encima
de los otros
acariciando el cielo
con la tosca dulzura
de sus brazos?
¿Cuántos nidos
aquí se cobijaron?
¿Fueron refugio cierto de cigarras?
¿Enamorados fieles de la luna
y reflejaron pálidas estrellas?

Llevan su historia dentro
y la dejan fundirse
de nuevo con la tierra.
Fueron simiente y frutos
crecieron luminosos
se irguieron hacia el cielo,
y en el eterno ciclo
volvieron nuevamente
al barro primigenio
desde donde surgieran.

Ahora aguardan tranquilos
la continua cadena
de muerte-vida-muerte,
que los hará brotar
otra vez de la tierra,
el germinar eterno
que comienza en la muerte,
y resurge al milagro
ritual de la vida
poblándonos de asombro
en cada primavera.
 
 

MARÍA EUGENIA GARAY : Nació en Asunción - Paraguay.

Obtiene el título de Bachiller en Ciencias y Letras en el Colegio Teresiano.

La Licenciatura en Ciencias de Comunicación Social en la Universidad Católica "Ntra. Sra. de la Asunción".

Poeta, narradora y periodista, ha colaborado en periódicos y revistas, recopilado y publicado en varios libros su producción.

TÍTULOS PUBLICADOS:

  • POESÍA. Asunción 1983
  • RECOBRARLO. Asunción 1984
  • BAILE DE DISFRACES. Asunción 1987
  • ELECCIÓN PERSONAL. Asunción 1987
  • BOSQUE DE LUCIÉRNAGAS. Asunción 1999
  • VERANO EN ISLA ESMERALDA. Asunción 1999
  • LOS INDÓCILES SUEÑOS. Asunción 1999

ANTOLOGÍAS: Mencionada con textos explicativos en:

  • VOCES FEMENINAS EN LA POESÍA PARAGUAYA. Josefina Plá. Asunción 1982
  • POETISAS DEL PARAGUAY (VOCES DE HOY). Miguel Ángel Fernández y Renée Ferrer de Arréllaga. Madrid 1992
  • FIRST LIGHT. AN ANTHOLOGY OF PARAGUAYAN WOMEN WRITERS. Susan Smith Nash. Norman, Oklahoma. 1999
  • LITERATURA DEL PARAGUAY Viriato Díaz Pérez - Palma de Mallorca 1980
  • BREVE DICCIONARIO DE LA LITERATURA PARAGUAYA. Teresa Méndez Faith - Asunción, 1997.

 

Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.
 
 




Bibliotecas Virtuales donde fue incluido el Documento:
LIBROS,
LIBROS, ENSAYOS y ANTOLOGÍAS DE LITERATURA PARAGUAYA (POEMARIOS, NOVELAS, CUENTOS, TEATRO y ENSAYOS)

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