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CARLOS A. PUSINERI SCALA

  LAS MONEDAS QUE CIRCULARON EN EL PARAGUAY DURANTE LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA (CARLOS ALBERTO PUSINERI SCALA)


LAS MONEDAS QUE CIRCULARON EN EL PARAGUAY DURANTE LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA (CARLOS ALBERTO PUSINERI SCALA)

LAS MONEDAS QUE CIRCULARON EN EL PARAGUAY

DURANTE LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA

Por CARLOS ALBERTO PUSINERI SCALA

 

Durante los años de la trágica contienda, a más de las monedas paraguayas y las de los países aliados (Argentina, Brasil y Uruguay), circularon de otros países americanos y europeos, principalmente bolivianas y la libra inglesa. Corrieron, además, monedas cortadas, monedas paraguayas con resello escudo argentino y billetes fechados en Asunción con los escudos de Argentina y Brasil.

Poco antes de producirse la guerra, el 2 de noviembre de 1864, escribe el señor Anarcarxis Lanús, desde Buenos Aires, al General Francisco Solano López, ofreciéndole estampar una moneda. Le adjuntaba "un dibujo del tipo de moneda nacional que proponía a V. E. crear para la República", y luego de hacerle algunos comentarios al respecto, le prometía mandar "la tabla comparativa de los distintos tipos o cuños de monedas que tienen más circulación" (1). Esto quedó en la nada, puesto que coma dijéramos, al poco tiempo estalló la guerra.

La moneda paraguaya que circulara en aquel entonces era la fechada 1845, de cobre (primera moneda de cuño nacional) y que había sido estampada, parte en Birmingham y parte en Asunción (2), Circulaban, además, billetes emitidos en la época de don Carlos Antonio López y del Mariscal Francisco Solano López, y eran de los siguientes valores: 1/2, 1, 2, y 4 reales; y 1; 2; 3; 4; 5 y 10 pesos.

La cantidad circulante en moneda de cobre era de 16.198 pesos 6 reales, y en billetes, al comienzo de la guerra, era de 2.100.000 pesos, y por Decreto del 25 de marzo de 1865 se aumenta a 5.000.000 (3). Estos billetes fueron impresos en Asunción, en la Imprenta del Estado.

Además de estas sumas circulantes, el gobierno conservaba en la Tesorería una gran cantidad de monedas de oro y plata, con las que pagaba religiosamente a todos

los extranjeros contratados que trabajaban en las principales industrias, y que estaban al servicio del ejército. También, el entonces General López, había mandado a Europa 8.000 libras para adquirir armas, pero a causa de la iniciación de la guerra y del bloqueo de los ríos, éstas no pudieron llegar al país.

Durante la conflagración, el gobierno mandó a Inglaterra alrededor de 45.000 libras, según investigaciones hechas por el profesor Dr. Harris Gaylor Warren, en los tribunales de Edimburgo y Londres (4). Otro si, la mayoría de los extranjeros residentes en ésta, enviaron sus ahorros en monedas de oro y plata a sus respectivos países.

El canciller del consulado francés, M. Bayón de Libertad, llevó varios cajones con dinero metálico con la cañonera francesa "LA DECIDES", para la legación paraguaya en París (5).

Asimismo, debemos anotar también que muchas familias enterraron sus pertenencias en joyas y metal amonedado para que no fueran a caer en poder del ejército invasor. Conservamos en nuestra colección dos vasijas de barro cocido encontradas bajo tierra: una en el pueblo de Emboscada, con monedas de cobre de 1/12 avos, y otra sacada en la actual colonia Nueva Londres, con monedas de oro y plata.

Estos recipientes, con parte del botín obtenido, adquirimos.

Otras personas, antes de partir a la guerra, entregaron sus alhajas, monedas y objetos de valor, a los representantes diplomáticos en nuestro país, que eran los de Francia, Italia y Estados Unidos de América.

Solo este último Estado devolvió, en el año 1926, parte de lo depositado. Decimos parte, porque no había una sola moneda de oro ni plata en lo retornado.

Hoy estas joyas se conservan en el Tesoro del Banco Central del Paraguay. Creemos importante tener en cuenta la referencia del insigne historiador Benigno Riquelme García (6) que al respecto dice lo siguiente: " ...el 28 de noviembre de 1929 arribó a Asunción, Mrs. Hester Washburn Howel, acompañada de una hermana. Estas eran hijas de Mr. Charles Ames Wasburn, que fuera representante diplomático norteamericano ante nuestro gobierno durante la guerra. La señora Hester había nacido en Asunción, el 22 de octubre de 1867 y retornaba al país después de más de 60 años. Días luego de su llegada, en presencia del representante diplomático connacional, Mr. Kreeck y autoridades paraguayas, fueron entregadas, en custodia, a la Oficina de Cambios, un arca que contenía las joyas entregadas a su padre, en depósito, por familias asuncenas......

Iniciada la contienda, y ocupada Corrientes por tropas paraguayas, el Mariscal López escribe, desde Humaitá, al Comisionado Don Luis Caminos el 7 de julio de 1865, diciéndole, entre otras cosas, que le extrañaba "que los empleados del gobierno se hubiesen prestado a una operación semejante". Se trataba de haber hecho transacciones comerciales, pagando con moneda paraguaya, pero aceptando la desvalorización "de 3x1" (7).

Bloqueado el Paraguay por las potencias aliadas, el gobierno decreta, desde el Cuartel General de Paso-pucú, el 22 de febrero de 1867, lo siguiente: "Art. 19 Permítase la libre exportación de moneda metálica por la vía de Corumbá, para las importaciones procedentes de las provincias bolivianas".

Al respecto, hace un largo comentario el periódico "EL SEMANARIO", coincidente con la data del Decreto, y entre otras cosas, hace notar al pueblo boliviano "de fijar su atención y aprovecharse de sus ventajas".

Hubo momentos tan terribles en aquella lucha, que hasta en uno de ellos se extraviaron, por un tiempo, los cajones que contenían "el tesoro del estado".

En octubre de 1867, el gobierno "dispone en su mayor secreto que el tesoro nacional sea enviado a seis localidades distintas del interior, en cajones fuertemente sunchados y con consignaciones diferentes a su contenido". Estos cajones fueron enviados a los pueblos de Piribebuy, Barrero Grande (hoy Eusebio Ayala), San José de los Arroyos, Ajos (hoy Coronel Oviedo), Valenzuela y Caraguatay. Esta información, trascendental, la debemos al erudito historiógrafo Benigno Riquelme García. (8)

El 22 de febrero de 1868, se ordena evacuar Asunción e instalar la segunda capital de la República, elección que recayó en Luque. Y para tal efecto, un decreto, del

25 del aludido mes, "autoriza a la Tesorería General de la República para atenuar los males de la guerra socorriendo a las familias necesitadas con fondos públicos, ya sean en metálico o en moneda corriente". (9)

Después de la batalla de Piribebuy, tercera capital de la República, librada el 12 de agosto de 1869, cae en poder del enemigo, gran parte del Archivo Nacional, joyas

y objetos sagrados de las iglesias, y son destruidos y saqueados los pueblos que se iban ocupando.

Los agentes diplomáticos de Francia, Italia y Estados Unidos de América protestan, por nota, al comando aliado "por el asalto para proceder a su horroroso saqueo", de sus casas donde guardaban en custodia documentos y bienes de sus connacionales y paraguayos. (10)

En el periódico "LA REGENERACION", del 21 de enero de 1870 se hace un llamado a los dueños "de las alhajas de las familias", que habían entregado en custodia

a las representaciones diplomáticas. Esto era parte de lo devuelto por los aliados, que lo habían tomado en Piribebuy, según puede verse en otro número del mismo periódico, correspondiente al 11 de marzo de 1870, en el que se lee: "las alhajas halladas en Piribebuy" y seguidamente: "Se previene a los interesados que hasta el 15 de abril seguirá entregándose, pasado cuyo término serán devueltas al gobierno". Con seguridad casi todo quedó en poder del Estado; porque muy pocas familias fueron las que retiraron, y se cuentan solamente unos treinta nombres, entre más de mil que habían entregado sus pertenencias.

Varias fueron las monedas y medallas estampadas, y algunas de estas grabadas a buril, por no contarse con otros utensilios durante la contienda. A más, se hicieron unos pequeños sellos con el escudo paraguayo, resellando monedas de otros países.

La más significativa de las monedas acuñadas fue, sin duda, la de oro de 1867, de 4 pesos fuertes, que por Decreto del "de setiembre de 1867, se autoriza su acuñación con "las joyas y alhajas entregadas por él bello sexo para la defensa de la patria".

Para tal efecto se hicieron dos cuños: uno por Bouvet, y otro por Charles, utilizándose sólo el de Bouvet. De este se conocen varios ejemplares, no así el de Charles, que sólo tenemos la referencia de un ejemplar que guardaba el señor Enrique Solano López, hijo del Mariscal, que desgraciadamente desapareció. (11)          

Se han estampado también varios ensayos, y que hoy son muy raros. Damos a continuación una lista de las piezas conocidas, abreviando su descripción:

 

 

En el Paraguay, ya durante el gobierno de Don Carlos Antonio López (1844-1862) circulaban en grandes cantidades monedas cortas. Así lo prueba un Decreto del 25 de noviembre de 1853, por el cual se ordena recoger "la plata cortada o la que se halle muy gastada. (12)

Al año siguiente, otro Decreto del 18 de febrero de 1854, autoriza a poner en circulación nuevamente lo que se había recogido, la suma de "veinticinco mil pesos en plata cortada". (13)

Por lo tanto, no fue recién durante la guerra que se adoptó ese sistema de cortar moneda, como dan a entender algunos numismáticos. En el Paraguay corrieron estos fragmentos de monedas hasta después de la guerra.

También en otros países americanos habían cortado monedas en los primeros años del siglo XIX, y las habían contramarcado con distintos signos o números.

Durante la guerra, a falta de moneda menuda, los comerciantes que seguían a los ejércitos aliados, los de "LA PROVEEDURIA DEL EJERCITO" y "PROVEEDURIA DE FORRAJES", también cortaron monedas de oro y plata, en dos, cuatro, y ocho partes, algunas contramarcándolas con letras o números.

Las monedas eran cortadas en distintas formas, ya sea con instrumentos dentados, ondeados o lisos, quedando entonces los bordes de acuerdo al instrumento cortante.

Una de las primeras personas que habla de monedas cortadas utilizadas para el pago a los combatientes durante la guerra, es el coronel León de Palleja, al servicio del ejército uruguayo, quien en su "DIARIO DE GUERRA" apuntaba que eran para ser utilizadas en cambio menores de un peso.

En el periódico "LA REGENERACTON", del 19 de enero de 1870, se lee un artículo titulado "PLATA CORTADA", que expresa: "Es tal la abundancia de la plata cortada que muchas casas de negocios han resuelto no recibir ya ni un solo real, pues de cuatro reales bolivianos se sacan seis y siete. Nosotros también prevenimos al público que en adelante no recibiremos el pago de las cuentas en la plata cortada que a más de estar arreglada al gusto de los cortadores no puede tener valor en ninguna parte. Esperamos que el gobierno tome alguna medida al respecto".

El señor Enrique Peña, en un trabajo sobre "Monedas y Medallas Paraguayas" publicado en el año 1900, se refiere también a "fragmentos de monedas de oro y plata usadas en el campamento de los aliados " (14).

Los brasileños, a las monedas contramarcadas, llamaron Balastracas, sean enteras o cortadas. En un catálogo numismático de Santos Leitao & Cía. Ltda., la definen así: "BALASTRACAS. Así eran llamadas las monedas de plata hispanoamericanas, enteras o en pedazos, irregulares, contramarcadas por particulares durante la guerra del Paraguay con sellos (carimbos) de 400, 200 y 100 reís. (15).

En el Glosario Hispánico de Numismática, de Felipe Mateu y Llopis, (16) encontramos lo siguiente: "BALASTRACAS. (Cast-Port) el peso resellado en el Brasil durante la guerra con el Paraguay en 1866-1869, con las marcas de valor 400 y su mitad 200 y cuarto 100"

En otros de los catálogos brasileños, del señor Kurt Prover (17), en el capítulo de contramarcadas, habla también de las BALASTRACAS, pero no dice que se utilizó durante la guerra con el Paraguay, como en los demás catálogos y diccionarios numismáticos, que parecería que únicamente se cortaron y contramarcaron monedas para la guerra, o durante la guerra contra el Paraguay.

Habla también de que todas ellas son dentadas. En varias colecciones paraguayas se conservan monedas cortadas o fragmentadas, que estamos seguros que han circulado en los campamentos aliados y lo mismo entre los paraguayos, y no son dentadas.

En el Diccionario Numismático del Capitán Humberto Burzio, encontramos la definición de BALASTRACAS, que dice lo siguiente: "Palabra de origen portugués usada para designar la moneda de plata hispanoamericana del período hispánico e independiente contramarcada, etc.". Da a entender que las monedas de la época colonial que eran contramarcadas, son también llamadas balastracas.

Más adelante dice que punzoneaban "en segmentos de monedas durante la guerra de la Triple Alianza" (18).

Damos a continuación algunas de las contramarcas más conocidas que circularon en el Paraguay.

           

Cº dentro de un cuadrado-dentado Contramarca estampada en media moneda y cuarto de moneda,

S. B.    Contramarca en media moneda, y en un cuarto de moneda. Según Kurt Prover es de SAN BORJA;

S invertida, estampada en un cuarto de moneda;

1   Incuso estampado en un cuarto de moneda triangular, con 2 de los bordes ondeados;

1   en alto relieve dentro de un exágono, en azur, en un cuarto de moneda;

& 10    en pieza entera;

400 en pieza entera;

200 en media moneda;

100      en un cuarto de moneda.

           

Las monedas cortadas se siguieron utilizando hasta el 24 de febrero de 1872 (19) en que se abolió en todo el territorio de la República, por decreto, "la moneda de plata cortada". En uno de sus artículos se explicaba el motivo: "en razón de que acarrean perjuicios a los obreros y al comercio". Ocupada la Capital por el ejército aliado, y habiéndose formado un gobierno provisorio, este aprueba una planilla de valores de las monedas de oro que circulaban en la República, cuya disposición se publica en "La Regeneración" del 3 de octubre de 1869, en la forma que aparece seguidamente:

"LA REGENERACION"

Año 1 – Nº 2 - Asunción, octubre 3 de 1869

PLANILLA del valor a las Monedas de Oro que circulan en la República, aprobada por el Gobierno con esta fecha.

 

 

 

CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

ETAPA CRÍTICA DE LA MONEDA PARAGUAYA

           

Terminada la guerra en 1870, surgieron inconvenientes para la liquidación de los contratos de compra y venta efectuados en años precedentes, en los que estaban afectados principalmente, aquellos concertados a largo plazo.

La desvalorización de nuestra moneda fue calculada para tal efecto, estableciéndose una tabla descendente, que muestra los cambios operados entre uno y otro año.

La escala que vemos abajo, proviene de una ley de fecha 31 de julio de 1871 (20), promulgada con el "objeto de regularizar los contratos efectuados":

 

            al 31 - XII – 1860                              20 %

            al 31- XII - 1861                                25 %

            al 31- XII - 1862                                30 %

            al 31- XII - 1863                                35 %

            al 31 - XII - 1864                               40 %

            al 31- XII - 1865                                60 %

            al 31- XII - 1866                                70 %

            al 31 - XII – 1867                              75 %

            al 31 - XII - 1868                               80 %

            al 31 - XII - 1869                               88 %

            al 19 – III – 1870                               90 %

           

A partir de marzo de 1870, se dispone la desmonetización completa de los billetes, no así de la moneda de cobre. El gobierno provisorio publica en "La Regeneración" del 18 de marzo de 1870, lo siguiente: "Considerando, que la variedad de monedas de plata que circulara en el mercado traen frecuentes diferencias en el comercio, suponiéndole un valor legal que no tiene y que sólo ha sido autorizado por la costumbre, ha acordado y decreta

Art. 1º - Se declara no de curso forzoso las diferentes monedas de plata circulantes en el mercado y por consiguiente su valor será convencional. - Asunción, 15 de marzo de 1870".

En el mismo periódico y en igual fecha, hay una crítica a este decreto, que dice lo siguiente: "que al no tener curso forzoso y ser el valor convencional, cada persona le dará el valor que quiera, y serán mayores las inconveniencias que ocasionen".

En la sesión del 16 de mayo de 1871, de la Cámara de Senadores (21), se hace constar lo siguiente: "6º - Según proyecto de ley presentado por el señor Corvalán reconociéndole un valor efectivo del 50% a la moneda de cobre circulante en la época del gobierno de Francisco Solano López, etc., etc.". Se aludía a la primera moneda de cuño nacional de 1/12, de fecha 1845.

Recién el 24 de agosto de 1871 el Senado y Cámara de Diputados aprobaban el contrato de acuñación de la moneda de 1870 (22), y se daba también "curso legal en toda la República con valor de 1/2 centavo" a la moneda de 1845.

El pueblo paraguayo vivía momentos tan críticos en aquel tiempo, con motivo de la desgracia de la guerra y de la ocupación de los ejércitos aliados, y más aún viendo que hasta se despreciaba su moneda e imponían las de ellos.

En un periódico de la época, "Nación Paraguaya", del 9 de octubre de 1872 (23), se lee lo siguiente: "La Moneda de Cobre. Con extrañeza estamos viendo que una parte de nuestro comercio rechaza la moneda de cobre. ¿Cuál puede ser el fundamento para tal conducta? En verdad, no lo comprendemos. La moneda de cobre, circulante en el Paraguay tiene doble valor material que la moneda circulante en las repúblicas vecinas. La moneda que aquí supone el valor DOS CENTESINOS DE PESOS, en Montevideo y en Buenos Aires supone el valor de CUATRO CENTESIMOS. ¿En qué se funda, pues, esa parte del comercio que rechaza la moneda de cobre? ¿Es una especulación?".

Lo mismo acontecía con los billetes emitidos por el gobierno: no se recibía por el valor escrito, y así lo confirman el artículo de "El Orden", del 9 de febrero de 1873 (24) que decía lo siguiente: "Papel Moneda. De un momento a otro el papel moneda del gobierno, (especifica papel moneda del gobierno; veremos más adelante por qué) ha bajado el precio notablemente en plaza, pues entre el comercio que es poseedor de esta moneda y necesita oro para sus transacciones, no lo encuentra a menos que no dé un 28 o 29 por ciento de premio".

No sólo se despreciaba nuestra moneda e imponían las suyas, sino que llegaron hasta emitir billetes y resellar la moneda de 1870 con el escudo argentino, en el Departamento Occidental, hoy Villa Hayes (25).

Los comerciantes, los famosos PROVEEDORES DE FORRAJES y PROVEEDURIA DEL EJERCITO emitieron sus billetes, sin autorización del gobierno paraguayo. Varios de estos conserva el señor Gill Aguinaga en su colección, y dos de ellos, por rara coincidencia están fechados en Asunción, 1º de marzo de 1874, día de la muerte del Mariscal López.

En una sesión de la Cámara de Senadores, del 10 de junio de 1871, se protestaba enérgicamente por "Haber visto circular billetes o vales al portador, de 1/2, uno y dos reales fuertes, que venía a ser un papel moneda, no sabiendo quien había autorizado su emisión y circulación, etc.". Más adelante se pedía "que el Congreso resuelva se prohíba inmediatamente su circulación" (26). Y no basta con todo esto: circulaban también monedas falsas. En el periódico "El Pueblo", del 20 de noviembre de 1870 (27) se lee lo siguiente: "Moneda falsa. Son muchas las que están circulando. Es necesario que el comercio abra el ojo y que la policía indague si hay por ahí algún explotador. Cuidado".

También el ejército de ocupación "determinó la aparición de varios matasellos especiales" para la correspondencia, y en Humaitá se llegó a crear hasta una oficina de correos. (28)

 

 

NOTAS

1. Archivo de Juan Bautista Gill Aguínaga. Documento original.

2. Pusineri Scala, Carlos A. "Primera Moneda de Cuño Nacional". Revista del Ateneo Paraguayo. Diciembre 1964, Nº 4, Asunción.

3. Archivo Nacional de Asunción. Sección Historia. Vol. 343. Decreto del 25 de marzo de 1865. Emisión de billetes por la suma de 2.900.000 pesos.

4. Warren Harris Gaylor (Norteamericano). Conferencia en el Centro Cultural Paraguay- Americano. 21 de junio de 1965.

5. Cardozo Efraím. "Hace Cien Años", en "La Tribuna", 27 de enero de 1969.

6. Riquelme García, Benigno. Carta del 17 de agosto de 1963.

7. Archivo Nacional de Asunción. Sección Historia. Vol. 343.

8. Riquelme García, Benigno. "El Vice-Presidente Sánchez, Símbolo de la ciudadanía de ayer". "La Tribuna", 26 de marzo de 1961.

9. Archivo Nacional de Asunción. Sección Historia. Vol. 355.

10. Cardozo Efraím. "Hace Cien Años”, en "La Tribuna", 5 de enero de 1959 y 13 de abril de 1969.

11. Pusineri Scala, Carlos A. “Centenario de la Moneda de oro paraguaya". "La Tribuna", 26 de noviembre de 1967.

12. Archivo Nacional de Asunción. Sección Historia. Vol. 306.

13. Archivo Nacional de Asunción. Sección Historia. Vol. 310.

14. Peña Enrique. "Monedas y Medallas Paraguayas". Revista del Instituto Paraguayo. Año III. Nº 24, Asunción, 1900.

15. Santos Leitao £ Cía. Ltda. "Catálogo de Moedas Brasileiras de 1643 a 1965". 10º edicao. Río de Janeiro, 1965.

16.  Mateu y Llopiz, Felipe, "Glosario Hispánico de Numismática Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Barcelona MCMXLVI.

17. Prover, Kurt. Catálogo das Moedas Brasileiras. Volumen X. 1960, Río de Janeiro.

18. Burzio, Humberto F. “Diccionario Hispanoamericano". Tomo I. Letras A-LL. Fondo Histórico Bibliográfico José Toribio Medina. Santiago de Chile, 1955.

19. Registro Oficial. Año 1872. Pág. 299. Asunción.

20. Registro Oficial. Aíllo 1871. Pág. 224. Asunción.

21. Actas del Congreso Legislativo de la República del Paraguay. 25 de febrero de 1871. Original en la colección del autor.

22. Pusineri Scala, Carlos A. "La Moneda de 1870". Anuario de la Academia Paraguaya do la Historia. Volumen 8-10. Años 1963-65.

23. Biblioteca Nacional. Periódico "Nación Paraguaya". Asunción 9 de octubre de 1872. Año 1. Nº 16.

24. Biblioteca Nacional. Periódico "El orden". Asunción, 9 de febrero de 1573. Año 2, Nº 129.

25. Pusineri Scala, Carlos A. "La moneda de 1870". Anuario de la Academia Paraguaya de la Historia. Volumen 8-10. Años 1963-65.

26. Actas del Congreso Legislativo de la República del Paraguay. 25 de febrero al 30 de diciembre de 1871. Original en la colección del autor.

27. Biblioteca Nacional. Periódico "El Pueblo". Asunción, 20 de noviembre de 1870. Año 1, Nº 23.

28. "La Prensa", Buenos Aires, 13 de noviembre de 1966,

 

 

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

1. Colección de "Cacique Lambaré" y otros, de Carlos A. Pusineri Scala.

2. Colección de periódicos y documentos, de Juan B. Gill Aguínaga.

3. Colecciones de "El Semanario", "Cabichuí" y "Estrella" del Archivo Nacional -(volúmenes 2030, 2031, 2032, 2034, 2035, 2036, 2038 y 2039).

4. Colecciones "El Semanario" y "Cabichuí" de la Biblioteca Nacional (Tomo 246 y tomo 801/3).

5. Archivo Nacional: volumen 2489, nueva encuadernación, carta del Mayor Franco al Ministro de Guerra Caminos.

6. Archivo Nacional: volumen 326 Sección Historia, (documentos oficiales últimos meses de 1869).

7.  El Centinela, reproducción facsimilar (colección del Nº 1 al 36) editado por el fondo Editorial Paraguariae.

8. "Historia de la Cultura Paraguaya", Carlos R. Centurión.

9. Hombres y épocas del Paraguay, Arturo Bray.

10. Carlos A. López, el Obrero Máximo, de F. Pérez Acosta.

11. Bibliografía de Lengua Tupí, guaraní; Plinio Ayrosa.

12. Colección de "El Paraguayo Independiente", 3º edición Imprenta Nacional (930).

13. Historia del Periodismo Argentino, Juan Rómulo Fernandez.

14. Hace Cien Años, de Efraím Cardozo (recortes de  "La Tribuna").

15. Historia de la primera Imprenta Paraguaya, Benigno Riquelme (La Tribuna).

16. El Periodismo en la guerra grande, Pastor Urbieta Rojas (La Tribuna 1967).

17. El periodismo en la epopeya nacional, Olinda Massere de Kostianovsky (La Tribuna).

18. El Paraguayo independiente. R. Antonio Ramos (La Tribuna, 1965)

19. Biblioteca Nacional de Río de Janeiro (cilindro 1.30.23.96).

20. El Periodismo Paraguayo en la alborada constitucional de 1870 (La Tribuna, 1968),

21. Reseña histórica del Periodismo Paraguayo, F. Martínez Barahona (publicado en "La Tribuna" de Ferrari, Diciembre de 1919)

22. Cacique Lambaré. Monografía de Carlos A. Pusineri Scala.

23. La guerra del Paraguay, Correspondencias de Natalicio de María Talavera publicadas en "El Semanario" Ediciones Nizza, 1958.

24. Colección Juan B, Gill Aguínaga. Vista de la prensa de imprimir de época de la guerra de la triple alianza.

 

 

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