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CARLOS A. PUSINERI SCALA

  EL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA (CARLOS ALBERTO PUSINERI SCALA)


EL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA (CARLOS ALBERTO PUSINERI SCALA)

EL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

CARLOS ALBERTO PUSINERI SCALA

ASUNCION - PARAGUAY (1983)

Edición Facsimilar

Imprenta Nacional

Asunción – Paraguay

1995

 

 

PRÓLOGO

Con la publicación de este trabajo "EL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA", queremos rendir un homenaje a aquellos españoles, criollos, mestizos y guaraníes quienes con estas fortificaciones frenaron la expansión de los bandeirantes, paulistas, portugueses que continuamente penetraban en tierras de España. Más tarde estos fuertes fueron también baluartes de la soberanía de la nación Paraguaya.

Al mismo tiempo rendimos nuestro homenaje a la sufrida población de San Carlos, situada a unos 7 kilómetros del Fuerte, donde ya tienen instalación eléctrica; se repararon los caminos y la pista de aviación y actualmente se está perforando un pozo para agua potable, es decir en muy poco tiempo se podrá visitar, sin dificultades, este lugar como también el Fuerte.

Es nuestro deber mencionar que gracias al decidido apoyo del ex ministro de Defensa Nacional, el Gral. Marcial Samaniego, hace algunos años se realizaron varias restauraciones. Desgraciadamente estos trabajos fueron abandonados antes de su conclusión.

Este Fuerte, cuya historia es rica en acontecimientos, quizá pase inadvertido para nosotros, mientras que en países extranjeros, edificaciones similares son de relevante importancia.

Hoy creemos propicio el momento de salvaguardar esta maravillosa construcción de comienzos del siglo XIX y así poder mostrar, a propios y extraños, esta reliquia histórica que traduce las glorias del pasado.

 CARLOS ALBERTO PUSINERI SCALA

 

 

En varios lugares de América, tanto en el norte como en el sur, los españoles se vieron en la necesidad de construir fuertes, llamados también fortines o presidios, para defender sus posesiones de los ataques de los ingleses, franceses, flamencos, lusitanos, piratas y bucaneros, que continuamente incursionaban para apoderarse de las tierras o robar.

Una de las fortalezas más interesantes que conocimos es la de San Marcos, en San Agustín de la Florida, en los Estados Unidos de América, construcción española de 1668, hoy día ya toda restaurada, constituyendo uno de los principales atractivos de la gran nación del norte, pues la visitan miles de personas, no sólo norteamericanas sino también del mundo entero.

Estas fortificaciones se hacían al principio con murallas de empalizadas, o como figuran en los inventarios, de rollizos de palo a pique o de tierra apisonada, pero más tarde fue necesario construir enormes murallones de piedra para poder resistir y defenderse mejor de los cañones enemigos.

Estas construcciones castrenses eran parecidas a las fortificaciones españolas de forma cuadrangular o claustro. Tenían cuatro baluartes, caballeros o cubos en forma de lancetas en cada esquina con el fin de cubrir todos los flancos, en el interior las dependencias y un atalaya o mangrullo para poder observar a lo lejos, a aquellas personas o barcos que se acercaban y en la parte de afuera, alrededor de la muralla hacían un foso inundado con puente levadizo en la entrada. En algunos fuertes, en las esquinas tenían pequeñas torres con mirillas, como las que tiene nuestro fuerte de Borbón, hoy llamado Olimpo.

La fundación de varios fuertes del norte de la provincia del Paraguay, fue debido a los continuos ataques de indios o infieles como llamaban, pero mucho más por las malocas de bandeirantes paulistas que venían avanzando bien pertrechados, ayudados por su gobierno portugués. Estos fueron tomando tierras, penetrando lentamente hasta establecerse en los lugares que llamaron Cuyabá, en 1720, luego Corumbá, Miranda, Coimbra, Albuquerque y otros lugares, estos últimos a la orilla derecha del río Paraguay amenazando así las posesiones españolas, y lo notable es que nuestra querida madre patria, al parecer no se daba cuenta de los inmensos territorios que iba perdiendo. La corte de Madrid, preocupada, trató de detener a los portugueses en 1750, firmando tratados de límites reconociendo así tierras ocupadas indebidamente por aquellos, siendo una derrota para España. El entonces demarcador español Manuel A. Flores, decía en su informe al marqués de Valdelirios, "que se debía robustecer la posición militar de la provincia del Paraguay, frontera y guardia avanzada de lo que tenía el rey en esas regiones (1 ). Sin embargo España no tomó enérgicas medidas y los portugueses siguieron avanzando. Carlos E. Grez Pérez en su interesante libro sobre el Fuerte de Borbón, dice: "En vista de esta desidia de parte de las autoridades metropolitanas, fue necesario que las autoridades coloniales tomaran la iniciativa". En 1763, el gobernador Martínez Fontes hacía preparar defensas "en ambas márgenes del río Paraguay". En 1777 se firma un nuevo tratado de límites, que tampoco atajó la penetración lusitana.

Para darse cuenta real de lo que ocuparon los bandeirantes, es indispensable leer el libro del distinguido historiador argentino don Enrique de Gandía "Las Misiones Jesuitas y los Bandeirantes" (2). En la página 45 de la citada obra, dice así: "'Los portugueses en menos de seis años habían destruido más de trescientas aldeas de indios", y más adelante, ya en la página 79 el autor expresa: "Las reducciones destruidas eran catorce y sólo quedaban dos cuyos moradores se bajaron huyendo por el río Paraná". Prosigue en otro párrafo: "Trescientas mil almas que según diversos cálculos, los portugueses habían sacado del Paraguay sin contar los que habían matado, y hay que agregar la inmensa cantidad de ganado vacuno y caballar que se habían apoderado, y de otros robos. El doctor Enrique de Gandía, irrefutablemente prueba, con documentos de aquella época, de declaraciones de varios testigos, entre los cuales hay varios sacerdotes que padecieron y que pudieron salvarse gracias a Dios de esa horda de salvajes.

Félix de Azara, demarcador de límites entre España y Portugal entre los años 1780-1800, decía al respecto del avance lusitano en varias cartas al rey y al virrey del Río de la Plata, y en las Memorias sobre el tratado de límites de 1777, en uno de los párrafos se lee "Ya los portugueses han robado sus ganados, se han apoderado de sus únicas salinas del río Barbado; se han llevado a miles de indios y han infestado de contrabandos. Pero aun no están satisfechos ni lo estarán hasta echarnos de la América meridional" (3). Más adelante vuelve con el mismo tema y dice: "Cuanto más se cede más usurpaciones, disputas y quejas habrá. Tres siglos de esta experiencia debe bastar a convencer de esta verdad. Se creyó por los que hicieron los tratados de 1777 y sus anteriores, que importaba poco ceder terrenos incultos que nada nos producían. Estas cesiones nos han reducido a términos que temo mucho nos cueste la pérdida del imperio de la América meridional" (4). Se lee en otros párrafos: "Es pues evidente que los portugueses persisten en el mismo sistema de siempre. Este se conoce observando su conducta desde el descubrimiento de la América" (5). Según Azara, el Ministerio de Lisboa mandaba a los comisarios "sólo para embarazar con cualquier pretexto la demarcación". En 1805, cuando este señor entregó sus informes, decía que hacía veintiocho años no se habían presentado los comisarios para la demarcación.       

Durante el gobierno de Carlo Morphy, los portugueses establecieron una colonia a orillas del Igatimí (6). Según Blas Garay, en el año 1772 este gobernador fue relevado y procesado, sustituyéndolo Agustín Fernando de Pinedo. Durante el gobierno de este señor se funda en 1773 la Villa Real de Concepción, que era como una avanzada frente

a los portugueses. El 8 de agosto de 1776, se crea el Virreinato del Río de la Plata, pasando la provincia del Paraguay a depender de esta autoridad.

El capitán de fragata don Juan Francisco de Aguirre, relata en su diario "lo que manifestaron testigos de los que fueron a la expedición (7) para expulsar a los portugueses de la colonia, Nuestra Señora de los Placeres de Igatimí; que en el año 1752 habían entrado por primera vez por este río (8) y formaron una colonia en 1767 (9). Para poder observar los movimientos de los bandeirantes y evitar el contrabando y la comunicación, fue preciso, dice Aguirre; (10) "que el teniente general de Curuguaty, don Venancio de la Rosa, levantara un presidio, o guardia de San Carlos en el año de 1776, a cuya guarnición se destinó una compañía de villanos alternada con otra de Curuguaty". Prosigue Aguirre: "Al llegar La Rosa con su armada de 300 hombres a levantar el fuerte, hubo una gran conmoción entre los portugueses. Creyeron que se los iba a atacar", y se produjo un tremendo terror. "Se comunicó al señor don Agustín Pinedo, pero éste esperó a don Pedro Zeballos que venía a tomar satisfacción de lo que había cometido contra los dominios de su rey, bajo de paz, abusando de la magnanimidad y escrupulosa buena fe". Zeballos ordena a Pinedo que pasara a tomar Igatimí. Recibe la orden en julio, y no pasaron veinticuatro horas que se alistaron hacia Igatimí. Se fijó el lugar de partida de la estancia Mandió. Dividió su ejército en tres brigadas: una dió a don José Antonio Yegros, padre del prócer; la otra a don Salvador Cavañas; y la tercera a don José Espínola, componiendo todas como mil hombres y cerca de quinientos más, entre peones cargueros y criados de servicio. De Pinedo impuso la rendición al cura, gobernador interino, Antonio Ramos Barba, entregando este la plaza. Los portugueses salieron libres con todos sus bienes, armas, personas y honores. Se enarboló la bandera y quedo definitivamente en poder de los españoles. Aguirre dice en uno de sus párrafos: "Nuestra Señora de los Placeres de Igatimí, colonia de los paulistas, será una memoria muy gloriosa a la provincia del Paraguay y a su jefe, Pinedo". Prosigue el autor: "Atribuyendo tan feliz éxito a la sorpresa que fue rotunda, ayudado con la guardia del Fuerte de San Carlos. Se tomó inventario, se aprovechó algún herraje de puertas y ventanas, después de lo cual mandó pegar fuego. A los diez días de la toma se puso en retirada dejando escombros y cenizas en la gran plaza de Igatimí, se trajeron a la Asunción catorce piezas de artillería, sesenta quintales de pólvora y bastantes fusiles. Parece que también abandonan el Fuerte de San Carlos, porque todos los pertrechos trajeron a Asunción, y que se había fundado para controlar a los portugueses, en Igatimí de la plaza de Nuestra Señora de los Placeres".

Blas Garay (11) dice: "En 1776, De Pinedo envió al capitán García Rodríguez de Francia, padre del que sería más tarde Supremo Dictador, a inspeccionar la población de los portugueses en Igatimí y pasó luego a rendirlos apoyando sus operaciones con los del Fuerte de San Carlos, que en frente de la plaza construyó aquél". Da a entender que fue el capitán García Francia el que fundó el Fuerte de San Carlos en 1776.

Un interesante documento del Archivo Nacional de Asunción referente a la foja de servicios del capitán de artillería Don García Rodríguez de Francia, padre del prócer José Gaspar, describe su actuación desde el año 1758, y en lo referente al Fuerte de San Carlos, dice lo siguiente: "que había sido enviado a una inspección secreta en las márgenes del Igatimí donde los portugueses habían fundado una población denominada "Plaza de los Placeres de Igatimí" (12), trayendo un plano, "al mismo tiempo construyó un Fuerte en frente de dicha plaza en 1776. Al año siguiente, por orden del señor gobernador y capitán general, don Agustín Fernando de Pinedo, hizo el capitán García Rodríguez Francia, un estado de los utensilios y pertrechos de guerra precisos a la artillería, tropas de infantería y caballería, para la expedición y ataque a la Plaza de los Placeres de Igatimí de la nación lusitana, y fueron doce cañones, varios miles de balas de distintos calibres; fusiles, espadas, pistolas, hachas, y muchos pertrechos más, y de tropa cuatrocientos de infantería y mil de caballería (13)". Otro documento; firmado por el gobernador Agustín Fernando de Pinedo, dice: "Construyo un Fuerte en frente de dicha plaza (de los Placeres) el cual sirvió para la toma y rendición de ésta". Este fue el primer Fuerte, denominado San Carlos que se construyó en 1776, y con seguridad era de una empalizada clavada a pique y tuvo muy poco tiempo de vida, porque fue abandonado después de la destrucción de la Plaza de los Placeres a los diez días de la toma.

"El 11 de junio de 1791, se daba la Real Cédula que ordena al Virrey de Buenos Aires crear establecimientos de defensa en las márgenes del río Paraguay, muy cerca de los que tenían los portugueses, para así evitar el continuado avance de éstos" (14).

Cumpliendo esta Cédula se funda en la banda occidental del Paraguay el Fuerte denominado "Borbón", hoy Olimpo, a la altura del paralelo 21º de latitud sur, terminándose el 23 de septiembre de 1792. Esta primera construcción fue hecha de troncos clavados a pique, según consta en un dibujo original que se conserva en el Archivo de Indias.

El virrey, don Nicolás de Arredondo vuelve a dirigir otra nota al gobernador del Paraguay, en fecha 30 de junio de 1794 (15), cumpliendo la Real Orden del 6 de febrero de 1793, en la que se confirma la disposición relativa a la fundación de fuertes al oriente del río Paraguay, entre la Villa Real de Concepción y el río Apa. Esta orden originó la fundación del Fuerte de San Carlos del Apa.

 

FUNDACIÓN DEL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

En el mes de agosto de 1794, el gobernador del Paraguay, don Joaquín de Alós y Brú, ordenó al comandante de Villa Real de Concepción, don Luis Bernardo Ramírez que partiera una expedición para fundar un fuerte a orillas del río Apa. Pocos días después salen de la Villa Real setenta hombres llevando cuatrocientas cabalgaduras y en nueve carretas transportan todos los elementos necesarios (16). El comandante de esta expedición, y quien erigió el Fuerte, fue don José Bolaños, a fines del año 1794. Se eligió el lugar adecuado, se delineó el fuerte, se cercó de palo a pique, se enarboló el Real Pabellón con las armas del Soberano y se proclamó el nombre del rey con la correspondiente solemnidad, como se estilaba, poniéndole el nombre de San Carlos. Se dio después noticia de su establecimiento y conclusión del nombrado fuerte. Creemos que tal vez el nombre de San Carlos tenga dos orígenes: que haya sido fundado el 4 de noviembre, festividad de San Carlos Borromeo, santo que venera y tiene de patrono la población vecina de San Carlos, o un homenaje al rey de España en aquel entonces, Carlos IV.

Este primer fuerte fue construido de "estacas rolliza clavada a pique y eran 1248 palos" (17), según consta en los inventarios: Dividiendo esta cantidad de palos por cuatro, da trescientos doce estacas por cada lado, y calculando más o menos, que cada rollizo tenía quince centímetros, tendríamos 46,80 metros por cada lado, con un perímetro total de 187,20 metros.

Según Félix de Azara en su libro "Memorias sobre el estado rural del Río de la Plata y otros informes", en una carta que éste le dirige al gobernador del Paraguay, don Joaquín de Alós, el 17 de marzo de 1795, da a entender que fue Azara el que determinó el lugar donde tenían que fundar este fuerte, y en parte dice: "y si no es en el sitio que fijo, no sólo será de mayor gasto y riesgo sino que no llenará el fin" (18). En un informe que también Azara le manda al virrey don Pedro Melo de Portugal el 31 de julio de 1796, le dice entre otras cosas: "Elegidos los sitios, debo decir a V.E. la forma que juzgo han de tener los fuertes. He visto con no poca admiración, que el que dirigió los actuales (fuertes), los delineó por las reglas de arquitectura militar, dictadas por el famoso Vauban, con baluartes y sus flancos arreglados, circundándolos de estacas y foso, etc." En otro párrafo proseguía: "Conociendo la utilidad de la nueva frontera he elegido los puntos más adecuados para establecer los fuertes y los fortines" etc. (19).

El fuerte de San Carlos como el de Borbón y otros, estaban subordinados al Comandante de la Villa Real de la Concepción; el distinguido investigador Pedro Antonio Alvarenga Caballero, en un interesante trabajo sobre "La Villa Real de Concepción" (20) escribe así: "El gobernador Ribera comunicaba en nota a don José de Espínola y Peña: He determinado que los comandantes de Borbón, San Carlos, Ycuamandiyú y Quarepotí estén subordinados a Vuestra Merced para que como Jefe Superior de aquel distrito, pueda tomar las Providencias que basten para contener a los bárbaros, dejando aquella frontera en segura tranquilidad".

Se gobernó el fuerte de acuerdo a las instrucciones impartidas el 11 de octubre de 1794, por el gobernador don Joaquín de Alós y Brú, que constaba de veintitrés artículos, en los que especificaba el manejo de todo lo referente a la distribución de las habitaciones en el interior del fuerte, distribución de cargos, defensa, milicia, hacienda, almacenes y demás elementos que tenían que tener en cuenta (21).

De acuerdo a los inventarios y a la inmensa cantidad de correspondencia que se conserva en nuestro Archivo Nacional de Asunción, pudimos saber todo lo que había en el fuerte; las habitaciones que se construyeron; los comandantes que se sucedían; hacienda, armas, municiones, etc.

Terminada la empalizada clavada a pique, construyeron las distintas habitaciones en el interior, que eran de paredes de estaqueo, y eran las siguientes: "Un cuartel para la tropa, compuesto de cuatro lances, inclusive el cuerpo de guardia, tres lances divididos entre vivienda para el comandante, capellán y el oratorio, con un lance separado que sirve de cocina. Otro lance espacioso para almacén. Otro ídem regular que sirve de cocina para la tropa. Dos bancos, una mesa y una tinaja; un lugar techado para el común, un palenque en el frente del portón, de madera rolliza; un lance inmediato al palenque que sirve de cuerpo de guardia, para los que cuidan las haciendas de campo y dos bancos. Un corral de tirantería rolliza para el rodeo, etc." (22).

El primer inventario que encontramos fue tomado el 17 de mayo de 1796, a los dos años de su fundación, donde se detalla lo que había en cada habitación. Por ejemplo, dice: Cuarto del Comandante: con su puerta de alcayatas y cerradura corriente y su ventana idem. Una mesa grande, un banco ordinario, otro idem, menor, una tinaja para agua, un platillo de peltre, unos abalorios entre blanco y azules, una palmatoria y despabilador, un lienzo con las armas reales y dos instrucciones, etc."

Lo mismo detallan lo que había en el almacén, cuartel de tropa, cuarto del capellán, ornamentos de la iglesia, hacienda de campo, cuatro cañones, dos de bronce y dos de fierro, etc. Pudimos saber también los nombres de los comandantes del Fuerte:

lº.) Don José Bolaños. 2º.) Pablo Bogado. 3º.) Capitán Bernardino Espínola (17 de mayo de 1796). 4º.) Pablo Galeano (27 de diciembre de 1796). 5º.) Manuel de los Reyes

6º.) Capitán de Infantería, don Pedro Antonio de Herrera (25 de agosto de 1800).

7º.) Vuelve Manuel de los Reyes (20 de febrero de 1801). 8º.) Capitán de Dragones, don Tomás Ortega Fernández. 9º.) Gregorio Tadeo de la Cerda. Este señor toma inventario por disposición del gobernador, el 28 de marzo de 1803, porque se construiría un nuevo fuerte. El último comandante del viejo fuerte de empalizadas fue don Pascual Díaz.

El lº de febrero de 1806 por orden del gobernador intendente se tomó un nuevo inventario y pide que el comandante del viejo fuerte, don Pascual Díaz, entregue al teniente de milicias, don Pedro Antonio Herrera. En otros documentos este señor figura como capitán de infantería y que fuera comandante del fuerte en el año 1800. El señor Herrera queda encargado de todo lo inventariado.

El capellán del viejo fuerte era él presbítero don Mariano Ruíz, quien permanece hasta noviembre de 1802 (23) y que el gobernador don Lázaro de Rivera Espinosa de los Monteros, pide al vicario y juez eclesiástico, don Bartolomé José de Amarilla, nombre un capellán para el Fuerte de San Carlos, quien nombra al presbítero don Eusebio Bazes Montañéz. Este sacerdote permanece durante los años de la edificación del fuerte (1803-1806).

El gobernador Lázaro de Rivera le comunicaba al comandante de Villa Real de Concepción, en fecha 13 de enero de 1802, que se había firmado el tratado de paz con Portugal el 6 de junio del año próximo pasado. En otro párrafo le ordenaba: "que inmediatamente cesaran las hostilidades", y sobre el Fuerte de San Carlos le decía: "que quedaran como en tiempos de paz". El 3 de marzo de 1802, el comandante de Villa Real, José Espínola le informaba al señor gobernador que "el comandante de San Carlos; le había comunicado que los portugueses se estaban estableciendo en el lugar de la estacada del Fuerte de San José, que la habían quemado, matando a la guardia, y llevando los caballos y ganado". El gobernador contesta al Comandante de la Villa Real en fecha 7 de marzo y le dice entre otras cosas "que era un atentado contra el Derecho de Gentes y la fe de los tratados" (24).

 

TRASLADO Y CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

Con los continuos ataques de portugueses e infieles, y enterado el gobernador, don Lázaro de Rivera del mal estado del antiguo Fuerte de San Carlos, le escribe al comandante de Villa Real, don José Espínola, el 26 de mayo de 1802, recomendándole "que con cordura y prudencia actúe, con la posible brevedad reúna las milicias para conservar la seguridad del país. En el entretanto se toman las medidas convenientes para el establecimiento del fortín o batería cerrada y traslación de San Carlos" (25). Por primera vez se había de trasladar el Fuerte de San Carlos. El 8 de junio de 1802, vuelve a escribirle al comandante de Villa Real, y le comunica "que los que defienden la frontera deberán ganar diez pesos de plata mensual cada uno hasta que esté construido el fortín que han de guarnecer" (26):

Decidida ya la traslación y construcción del fuerte de San Carlos, el gobernador Rivera le decía al comandante Espínola, el 31 de enero de 1803: "Está bien que el Fuerte de San Carlos, establecido en la parte inferior del citado río Apa se construya, y traslade a paraje ventajoso y con la necesaria solidez y defensa, pero dentro de los límites de los dominios del rey, para no dar lugar a fundados requerimientos, -y agrega- En vista del último aviso que comunicara a V. Md. el comandante de San Carlos sobre el mal estado de aquel fuerte, debo prevenirle que inmediatamente tome las providencias que conceptúe necesarios a su pronta reedificación, situándolo en esta banda del río Apa", y continuaba, "que la forma podría ser igual, a la del viejo, procurando que tenga bastante capacidad y solidez para su permanencia y que no suceda lo que al antiguo, que a los pocos años empezó a arruinarse''. Terminaba diciendo que, “para su pronta ejecución me pedirá usted todos los auxilios y providencias que necesita." (27)

El 9 de febrero de 1803 le contesta Espínola al Gobernador y le dice: "Para la pronta reedificación del Fuerte de San Carlos, expongo a V.S. que necesito me proporcione los auxilios de herramientas y peones de que se carece en esta población, como igualmente de un inteligente que corra y dirija la fábrica de dicho Fuerte". Pedía por el señor don Tomás Mármol para dirigir la obra que "sólo este podrá exactamente desempeñar su comisión" (28). El gobernador le contesta desde el pueblo de Altos, el 21 de febrero y le manifiesta que ya le había dado aviso a don Tomás Mármol, y que "estaba viendo los cuarenta peones que, me parece será bueno sacarlos de Emboscada y Areguá" (29).

El gobernador Ribera, recibe una carta de don Tomás Mármol, fechada en San Ignacio Guazú el 23 de febrero de 1803, donde le comunica, "que en la actualidad de ninguna manera puedo ponerme en camino, por haberme acometido una enfermedad que no me permite el montar a caballo y estando próximo a ponerme en cama". Suplicaba después sé sirva dispensarlo por hallarse enfermo (30).

El 8 de marzo de 1803, desde Altos, el gobernador Ribera decreta poner en ejecución la obra de la reedificación del Fuerte de San Carlos, y que sin pérdida de momento lo lleve a la Junta Provisional de Real Hacienda en donde se acordará el sueldo que juntamente deberán gozar los maestros don Clemente Silva de Lara y don Pedro Isla y que han de concurrir a la reedificación del fuerte. Se ordenaba también contratar cuatro albañiles y otros tantos carpinteros. Se comprarán por cuenta de la Real Hacienda, las herramientas, fierro y demás cosas que juzgue necesarios, "reunir los cuarenta peones y mandar todo a la Villa Real", para la compra de herramientas y demás encargos, se le pasó el expediente a don Tomás de Ortega Fernández, quien hace los trámites correspondientes y se informa de la muerte del maestro don Clemente Silva de Lara. Se propone que en lugar de este señor se contrate a don "José Antonio Odiagan que se halla destinado en el Fuerte de Borbón y para aquel destino se podrá enviar a don Francisco López". Se asignan sueldos: al maestro mayor don Pedro Isla con treinta pesos; a los carpinteros con veintidós pesos, a los albañiles también con veintidós mensuales, y sobre las raciones, se decía que se necesitaría carne, menestras, yerba, sal y tabaco; además galletas para enfermos. Dan también la lista de todas las herramientas y dicen que "está pronto en esta ribera el barquillo de don Juan José Sánchez, que aunque no es mayor buque, puede suplir en la urgente ocasión" (31). Se hace un inventario de las herramientas de carpintería, herramientas de albañilería, útiles y menestras el 2 de marzo de 1803, y firma Gregorio Tadeo de la Cerda, quien dice, haber recibido del Capitán de Dragones de S.M. don Tomás Ortega Fernández (32).

Los señores que componen la Junta Provincial de Real Hacienda se congregaron a tratar y resolver lo conveniente en la materia con vista del Presupuesto presentado por el capitán, por el rey y juez de policía, don Tomás Ortega Fernández, y estando presente el promotor fiscal defensor de Real Hacienda, que se haga saber a los carpinteros y albañiles, que se apronten las herramientas; que se traigan del pueblo de Yaguarón las menestras; que se apronte el barquillo de don Juan José Sánchez; que se regule el flete hasta Villa Real y con posibilidad que pase hasta el puerto del Apa; que se nombre un proveedor y guarda de almacén; que se entregue a don Tomás Ortega Fernández la cantidad de un mil quinientos pesos para los pagos de un tercio de año, y que de todo se pase órdenes al Administrador del Ramo Municipal de Guerra; finalmente, acuerdan que se forme un libro para que se anoten todos los gastos (33). El todo se despachó con destino a Villa Real de la Concepción, y luego al lugar donde tenían que construír el nuevo Fuerte de San Carlos del Apa. Se nombra Maestro Mayor de la obra a don Pedro de lsea y al capitán, don Pedro Antonio Mier, comandante de la tropa de la reedificación. El 15 de junio de 1803, le remite una carta el comandante de Villa Real de la Concepción, coronel don José de Espínola al comandante Mier del futuro Fuerte de San Carlos, incluyéndole copia de las instrucciones que le mandó el señor gobernador para la construcción y reedificación de los fuertes (34).

El capitán Mier acusa recibo de las instrucciones el 23 de junio y dice que le dará una copia al capitán José Teodoro Fernández, comandante de la Compañía de Blandengues. El 2 de julio, Mier le pide a Espínola, comandante de Villa Real, "que le remita el vino suficiente para el Santo Sacrificio de la misa" (35).

El maestro mayor, don Pedro de lsea, al mes de haber llegado al lugar del fuerte a construirse, se enferma a tal punto que abandonó su puesto. El comandante Mier le informaba al comandante Espínola el 16 de julio, de la enfermedad del maestro mayor, y le decía que destinó dos oficiales para que ocupen su lugar, y que se continuaría la obra empleando todo el celo y diligencia para que se adelante la construcción y tenga breve conclusión (36). También le participaba que habían 50 individuos, pero que habían aumentado las plazas porque se habían reunido los hombres del fuerte viejo y que quedarían para custodiar 15 hombres y el resto los remitía a la Villa Real.

No se había tenido suerte con los distintos maestros mayor de obra. Se quedó varios meses sin poder continuar por más que casi nada se había hecho, sólo juntar materiales. El 7 de septiembre de 1803, el comandante del Fuerte nuevo de San Carlos le informaba al comandante de Villa Real, coronel Espínola, que "hallándose en los últimos momentos de su vida, el anciano cacique Mbayá, padre de Nalepe Migui, pidió con ansias las aguas del Santo Bautismo, esperando que deseaba morir cristiano. De facto el día de San Agustín que contamos el 28 del pasado agosto, pasamos a su toldo con el capellán Eusebio Bazes Montañéz y lo bautizó poniéndole por nombre el del mismo santo, sirviéndole yo de padrino, como lo instó y habiendo fallecido a los tres días lo hice enterrar su cadáver en la capilla de esta nueva Fortaleza" (37).

El comandante del nuevo Fuerte, Pedro Antonio Mier quería comenzar la obra y le dice al comandante Espínola, en carta del 22 de octubre de 1803, "que tenía lista una gran porción de piedra, que también tenía cal y que solo le faltaba arena para la argamasa, que en esta semana va a hacerla acarrear de las márgenes del río Apa, distante de esta plaza cómo diecisiete cuerdas". Más adelante le consultaba, "si hacía falta esperar al maestro mayor destinado al efecto para empezar la obra, o si la verificaré sin este requisito, en cuyo caso se dignará V., dirigirme el correspondiente plano, que me comunique las ideas de la extensión y demás circunstancias que se guardarán en la construcción de este Fuerte" (38).

Sin recibir contestación, el comandante Mier de parte del coronel Espínola, le vuelve a escribir el 31 del mismo mes, diciéndole que le mande "cueros para cubrir y guardar de las lluvias las murallas que había dado principio a la obra del fuerte" (39).

Un episodio notable sucede en esa Plaza de la construcción del Fuerte. El padre capellán, disgustado, escribe el 31 de octubre de 1803 al comandante de Villa Real, coronel Espínola, quejándose "de la vida licenciosa y escandalosa de varios individuos de esta Plaza con las indias infieles. El comandante Mier se entera de esta carta, y el     lº de diciembre de 1803, este señor le informa al coronel Espínola "que era intriga del capellán Eusebio Bazes Montañéz, porque no le quisieron hacer unos trabajos de carpintería, y que ninguno de los de su cargo ha dormido en toldo alguno, como le informó el capellán, hecho inveráz, y que hace increíble que un ministro del altar hubiese tenido valor para afirmarlo como verdadero". Más adelante, y molesto, agregaba "que le pida una certificación in Verbo Sacerdotis si efectivamente halló al carpintero en aquel acto pecaminoso". Y aún proseguía:  "que aperciba al capellán por su procedimiento de haberse dirigido a usted directamente sin darme primero parte a mí" (40).

El Comandante del Fuerte, Antonio Mier vuelve a escribir al Coronel Espínola sobre lo mismo contestando a su carta y le dice:

"Fuerte de San Carlos del Apa, 2 de enero de 1804. Sin embargo de haber solicitado en mi carta de lº de diciembre del año próximo pasado que..... falsificar el informe intempestivo del Padre Capellán de este Fuerte Don Eusebio Bazes Montañéz se sirviese usted en justicia ordenarle certificase in Verbo Sacerdotis sobre el delito que atribuyó a uno de los carpinteros y que se..... una plena averiguación de este y de los demás hechos que le representó: ha tenido usted a bien de desatenderse de estas justas peticiones dando por bien hecho ocurrido derechamente a esta comandancia y expresado en su oficio de 11 del citado mes que para caso de semejante naturaleza no debía usted haberme pedido informe sobre el particular por decir que a él expresado Capellán lo autoriza más LL. por testigo de mayor excepción por su dignidad y carácter; y finalmente que con la determinación que Usted tomó; en nada se ha ofendido mi honor y buena conducta.

Por cierto, que aún Eclesiástico lo constituye la LL. por testigo de mayor excepción hallándose en uno de los tres lugares: a saber, en el altar, púlpito y confesionario, pero fuera de ello no goza ya de este privilegio, como se lee en el Porqué de la Iglesia y así estamos en el caso de que para tomar providencia debía Usted haberme oído antes.

Con esta decisión no he quedado yo cubierto, pues según me encarga Usted mismo al final de dicha su carta de que en adelante espera, haré de mi parte todo esfuerzo para evitar Artículos tan pertinaces y odiosos a nuestra religión: da a entender, que hubo motivo antecedente para ello; haciéndome para lo futuro consentidos de otros excesos que se cometan.

Por lo cual espero de Usted que se dignará, obrando en justicia mandar al referido Capellán, de la certificación en los términos que expresé a Usted en mi anterior, y, en su vista tomar la providencia más arreglada; que indemnice mi honor y esclarezca el celo con que he manejado a la gente de mi cargo; apercibiéndolo para que en lo sucesivo no se entrometa en cosas que no sean de su Ministerio que solo se reduzca a el altar, púlpito y confesionario como capellán de tropa y nada más.

 

Dios guarde a V.S.S. a San Carlos del Río Apa.

2 de enero de 1804

PEDRO ANTONIO MIER

 

Al Comandante don JOSÉ ESPÍNOLA

Comandante en Jefe de Villa Real" (41).

 

En enero de 1804, llega a la Plaza del fuerte en construcción el cuarto maestro mayor, director de la obra, José Francisco Muñoa y el 21 del mismo mes le informa al comandante de Villa Real diciendole lo siguiente: "Habiendo dado principio a la obra", (lo mismo decía Mier en su carta del 31 de octubre de 1803) "a cuya dirección se ha dignado el señor gobernador intendente destinarme; y después de haber reconocido la situación preparativos para ella con las demás noticias que he adquirido del estado actual de las casas he creído, ser muy conveniente el que se aumente el número de los obreros; para que sea más breve la conclusión, etc." Este señor pedía diez peones más (42).

El maestro mayor, señor Muñoa había llevado un escriba, el que le hacía las cartas, encabezando las notas así: "Félix Antonio de Espínola por el director de la obra maestro mayor don José Francisco Muñoa". En realidad el escriba tenía una hermosa letra, no así Muñoa.

No había pasado un mes de la llegada del maestro mayor, y se ausenta por unos días, dejando momentáneamente el cargo al capitán don José Teodoro Fernández, quien era comandante de la compañía de Blandengues, comunicando de esta ausencia al coronel Espínola.

Del fuerte de Borbón comunicaron por nota del 4 de enero de 1804 al coronel Espínola de la Villa Real, que "ese comandantillo del Apa ha levantado los soldados que estaban en el Puesto de aquella guardia, para recibir mis cartas, lo que es un peligro de mi gente, que ha sido necesario que el chasque camine a pie hasta la guardia del Apa con las cartas y con el peligro de que se coma a alguno, algún tigre o perezca en manos de infieles que tanto transitan por esos campos" (43).

De acuerdo a algunas correspondencias que vimos, el comandante Pedro Antonio Mier tuvo algunas diferencias con el capellán, y posiblemente con el maestro mayor Muñoa, y fue trasladado Mier como comandante del Fuerte de Borbón. Ya en marzo de 1804 comienzan sus cartas dirigidas al coronel Espínola, de Villa Real, desde aquel fuerte, informándole de los acontecimientos de aquella Plaza.

Existe una copiosa correspondencia, en adelante, del maestro mayor Muñoa, pidiendo más peones, cal, comestibles, cuarterolas para agua. El 13 de marzo de 1804 le comunicaba que se hallaban enfermos en cama trece peones, y pedía "un botiquín con las instrucciones para poder curar, ya que no había facultativo médico quirúrgico ni yerbas medicinales. El 18 de marzo informaba que el total de individuos, entre peones, maestranza y presidiarios eran setenta y cuatro y que existían 1843 arrobas y 16 libras de cal y que ya se había consumido 1000 arrobas (44). En mayo del mismo año le decía el maestro mayor al comandante Espínola, que de acuerdo a lo solicitado, le informaba que "todavía se necesitarían treinta mil arrobas de cal" (45).

Todos los meses Muñoa informaba de la altura de las murallas de los cuatro costados, de acuerdo a los informes se construyeron primero las casas del interior del Fuerte. En algunas oportunidades se paraba la obra por falta de cal. En noviembre de 1804 se habían gastado ya seis mil pesos corrientes y decían que no había más plata. El gobernador ordena mandar caudales para pagar a los artesanos y peones (46).

Extractamos a continuación algunas notas referentes a la consumición de cal para la construcción del fuerte.

 

Villa Real de Concepción, 15 de julio de 1805.

Juan Manuel Gamarra informa al señor Gobernador Intendente Don Lázaro de Rivera sobre la cantidad de cal durante el año 1805 hasta julio y que era 2046 arrobas, comprada según contrato a Don Bernardino Toca y Maza (47).

 

Asunción, 23 de julio de 1805

Martín José de Aramburu y José de Elizalde le informan al Gobernador que don Bernardino Toca y Maza entregó y se remitió al comandante y sub-delegado de Villa Real para las obras del Apa un total de 6988 arrobas (de cal) (48).

 

Villa Real, 30 de septiembre de 1805.

El Comandante de Villa Real, coronel José Espínola le informa al Gobernador Intendente don Lázaro de Rivera que la cal entregada por Bernardino Toca y Maza es de 7603 arrobas, 9 libras, entregó también 7143 1/2 arrobas y sumadas hacen 529 fanegas, 1 arroba, doce libras de cal que al preció de 6 pesos, hacen 3574 pesos 5 reales. (49).

 

San Carlos, 4 de octubre de 1805.

 

El Maestro Mayor de la obra del Fuerte en esta fecha escribe al Comandante de Villa Real, don José Espínola, y le dice "que se necesitará todavía 2000 arrobas de cal”. Esto el comandante Espínola le informa también al Gobernador Rivera desde la Villa Real" (50).

 

Asunción, 3 de enero del 806.

 

El Gobernador Rivera ordena dirigirse al comandante de Villa Real para que informe "la cantidad de cal que se ha recibido en aquel destino". Una nota a continuación del Comandante Espínola informa al Gobernador el día 3 de enero (mismo día de la petición, por supuesto que las cartas se cruzaron) que desde el día 18 de mayo de 1805 hasta el 19 de diciembre se recibió en esa subdelegación 10.907 arrobas 19 libras peso bruto que al respecto de 13 1/2 arrobas hacen ochocientas siete fanegas, doce arrobas, 6 libras igualmente peso bruto (51 ).

 

El director de la obra del Fuerte, José Muñoa, le escribió una carta al comandante Don Juan Manuel Gamarra el 20 de mayo de 1806, comunicándole lo siguiente:

"En cumplimiento de mi obligación y para la superior inteligencia de esa comandancia y sub delegación del cargo de Vuestra Señoría hago presente como esta obra del Fuerte de San Carlos de mi dirección, se ha de concluir indispensablemente (Dios mediante) de esta fecha en dos meses, la que comunico a Vuestra Señoría con anticipación, para que si lo estima conveniente, se digne dar esta noticia al Superior Gobierno, o al señor Coronel y comandante en jefe don José de Espínola, a fin de que con la ocasión de hallarse en la capital, pueda tomar con tiempo las providencias que sean de su superior agrado para que al cumplirse dichos dos meses pueda comisionar persona de su satisfacción que vea, inspeccione en todas sus partes dicha obra, y se ha concluido con arreglo al plano que se me pasó cuya operación es conveniente para mi satisfacción, y la de esa superioridad, mandando igualmente, que toda ella con sus adherentes de muebles, herramientas y demás menudencias que se han trabajado concernientes a dicho Fuerte se anoten para inventarios como corresponde .....................

Asimismo se servirá a Ud., si lo estima conveniente hacer presente al Superior Gobierno como para hacer el último pago del tiempo que han devengado los empleados en esta obra, se necesitará cuatro mil ochocientos pesos corrientes, hasta el 24 de julio venidero que debe estar concluida; cuyo presupuesto ha formado el proveedor don Leandro Villares por orden mía, a fin de que su Señoría si fuese de su superior agrado, se digne providenciar se remita con tiempo esta cantidad, para que se satisfaga a dicha gente su haber a la conclusión de la expresada obra, pues sin que tengan este auxilio tan justo, no podrá costearse cada cual a su vecindad, a que se agregue otras necesidades que padecen.

Dios guarde a Vuestra Señoría muchos años.

San Carlos, 20 de mayo de 1806.

 

JOSE MUÑOA

 

Señor Comandante don JUAN MANUEL GAMARRA" (52).

 

El 18 de julio de 1806, los Señores Ministros Generales de Real Hacienda, dictan un informe relativo a la conclusión del Fuerte y el 14 de agosto el Gobernador Intendente Don Bernardo de Velazco decreta la fiscalización de las obras del mismo, inmediatamente se remite este decreto a Villa Real de Concepción para el cumplimiento de lo ordenado, y en fecha 26 de agosto contesta José Teodoro Fernández en la siguiente forma:

 

"Para proceder en un todo con arreglo de la Superior Providencia que Vuestra Señoría se ha servido en dictar en el expediente relativo a la conclusión del Fuerte de San Carlos, consiguiente al dicho informe de los Ministros Generales de Real Hacienda, me parece que la asistencia del Maestro Director don José Francisco Muñoa a las diligencias que deben practicarse, se hace precisa; y como dicho Maestro Director no se halla en ésta, me ha parecido conveniente dar parte a Vuestra Señoría para que le mande venir de la Asunción (donde se halla dicho Maestro Muñoa) si fuese Vuestra Señoría servido, o que en su vista disponga Vuestra Señoría lo que sea de su superior agrado.

Dios guarde a Vuestra Señoría muchos años.

Villa Real, 26 de agosto de 1806

 

JOSE TEODORO FERNANDEZ

 

Al Gobernador Intendente don BERNARDO DE VELAZCO" (53)

 

Posteriormente Carlos Genovés escribió a los Señores Ministros Generales de Real Hacienda en la siguiente forma:

 

“Villa Real de Concepción, 8 de octubre de 1806.

 

Cuando yo creía poder desempeñar lo mandado por el señor Gobernador Intendente, en decreto del 14 de agosto del corriente proveído en el expediente de la fiscalización de las obras del APA, dictada a consecuencia del informe de V. Señoría del 18 de julio, me hallo con que hasta este momento estuvo detenido por el motivo de no haber venido el Maestro Mayor de dichas obras don José Francisco Muñoa con el fin

de asistir a los inventarios, según y como V. Mds. lo han pedido a la intendencia en el citado informe del 18 de julio, cuya circunstancia ha dado mérito a la detención de este negocio que ya debía estar desempeñando en todas sus partes, y concluidos los inventarios y almonedas.

Mi antecesor interino en este mando y su delegación ha representado sobre la venida del citado maestro mayor, la que hasta hoy no se ha verificado.

El proveedor don Leandro Villares permanece en esta población sin haber hecho entrega de los útiles y herramientas que estaban a mi cargo las que se hallan almacenadas en el Apa y también en aquel destino las carretas, bueyes y caballos; pues hasta ahora no se ha dado un paso en este asunto y está dormido el expediente por la falta del dicho maestro director.

A fin, pues, de remover todos estos inconvenientes y que el servicio se haga con exacta prontitud debo hacer presente a ustedes que no contemplo en manera alguna necesario al citado maestro pues quien debe entregar todos los objetos de inventario es el dicho proveedor que está hecho cargo de ellos con responsabilidad y ejecutado a presencia mía como su delegado de real hacienda, y del oficial que manda aquel puesto, como ustedes lo han pedido en el dicho informe del 18 de julio.

Yo bien pudiera en obsequio del servicio del rey haberme desentendido de esta pequeña circunstancia, y proceder en este requisito, pero como Vuestra Señoría lo piden en el citado informe y el señor gobernador manda que se cumpla en todas sus partes; como en ésta no se ha verificado y se estimó que motivó suficiente hasta hoy para no dar un paso, lo hago a ustedes presente, a fin de que se sirva hacerlo igualmente al señor gobernador intendente, que es lo único que espero para marchar al Apa a verificar los inventarios, y almonedas, poniendo fin a este negocio de un modo claro y expedito.

 

Dios guarde a ustedes muchos años.

Villa Real, 8 de octubre de 1806

CARLOS GENOVÉS

 

Señores Ministros Generales de Real Hacienda " (54).

 

El Gobernador Don Bernardo de Velazco escribió una carta a Don José Teodoro Fernández recomendándole lo siguiente:

"El Fuerte de San Carlos del Río Apa, cuya situación avanzada a la frontera de una Nación, que en todo tiempos ha procurado ocasionalmente de extender por esa parte sus dominios, llama toda mi atención y cuidado como puesto el más interesante de la provincia en este concepto, debiendo confiar el mando de dicho Fuerte a un oficial de talento y prudencia para concertar la buena armonía con la nación fronteriza y de expediente y vigor para sostener . . . los derechos de nuestro Soberano; informado de las buenas cualidades de desempeño que en Vuestra Merced concurren, le he destinado a la comandancia del referido Fuerte de San Carlos al que pasará Vuestra Merced, luego que entregue la que dejó a su cargo al coronel don José de Espínola, y en cargo a Vuestra Merced estrechamente atienda con activo celo al buen orden y disciplina de la guarnición, a mantener la frontera en tranquilidad y buena armonía y que en todo caso el impulso de sus procedimientos sea el honor, el interés por la patria y amor al Rey.

 

Dios guarde,

Asunción, 20 de septiembre de 1806.

 

BERNARDO DE VELAZCO

 

Señor Don JOSÉ TEODORO FERNÁNDEZ" (55)

 

De acuerdo a los documentos que transcribimos, y de lo que informó el Maestro Mayor de la obra, José Muñoa, el 20 de mayo de 1806. La construcción del Fuerte de San Carlos se concluyó en julio de 1806 y tiene las siguientes dimensiones: 70 metros cada lado; las murallas miden en algunos lugares 7, y en otros 8 metros de alto y de ancho 2 metros 30 centímetros. Está ubicado en la cumbre de un pequeño cerrito, entre el Río Apa y el arroyo Blandengue y a siete kilómetros del pueblo de San Carlos.

 

PERSONAS QUE TRABAJARON EN LA CONSTRUCCIÓN

DEL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA - 1803 - 1806

 

Maestro Mayor de Obra: José Francisco Muñoa.

Comandante de Tropa: Capitán Pedro Antonio Mier, hasta marzo 1804, que pasa a Comandante del Fuerte de Borbón.

2º. Comandante: Pascual Díaz (último comandante del Fuerte de San Carlos viejo).

Proveedor y Guarda de Almacén: Felipe Antonio de Espínola; hasta el 13 de abril de 1804, que lo reemplazan por Leandro Villares.

Comandante de la Compañía de Blandengues: Capitán José Teodoro Fernández.

Teniente Andrés Alarcón y Salazar

Sargento Juan Manuel Gavilán

Sargento Agustín Cardozo

Soldados: Vicente Olmedo, Felipe Leguizamón Ildefonso Duarte.

Oficiales carpinteros: Serapio Antonio Alen, Ildefonso Rejalaga, Tomás Ramírez, Santiago González; José Ramírez; José Mariano Noceda.

Oficiales albañiles: Antonio Izquierdo, Casimiro Martínez, Rudecindo Galván, José Antonio Regis, Casimiro González.

Peones: Blas Pereira; Alejandro Cavañas, Juan de la Cruz Martínez, Jacinto Colmán, José Joaquín Argüello, Estanislao Guaracami, Jacinto Ferreira, Vicente Yapuai, Andrés Cabral, Juan Tomás Hermosilla, Santiago Nilva, Francisco Fernández, Antonio Hermosilla y Bernabé Balbuena.

Además trabajaban varios presos, un negro Cayetano, esclavo y un Pardo Patrocio, capataz para cuidar ganado (56).

En 1808, era comandante del Fuerte el subteniente Fernando Mora, quien permanece hasta el 25 de junio, fecha en la que por orden del gobernador Manuel Gutiérrez lo reemplaza el teniente don Martín Achucarro (57).

El 31 de julio de 1809, el joven tambor de la guarnición del Apa, Patricio Riquelme, en una nota pedía se lo traslade, ya que hacía tres años que estaba en esa plaza, y "no podía sufrir más la fatiga" y que estaba enteramente desnudo. Al pié de esta carta certificó el comandante del Fuerte, José Antonio Gómez de los Ríos, y éste remite la petición al comandante de Villa Real, coronel Francisco María Rodríguez (58).

El comandante del Fuerte, José Antonio Gómez de los Ríos, le escribió al Gobernador Intendente Don Bernardo de Velazco, el 13 de agosto de 1809 y le decía que hacía dos años no tenía sacerdote y que los soldados estaban mal y que hacía 16 meses no eran relevados y que "estaba acobardado de tantos clamores de estos infelices" (59).

En una nota fechada en Asunción el 4 de septiembre de 1809, (sin firma, posiblemente el borrador) del Gobernador Intendente Bernardo de Velazco al comandante del Fuerte de San Carlos, donde le decía que le "mandaba pólvora y municiones" y después le pedía que mande a esta capital "las balas y la pólvora inútil". Terminaba la nota, prometiéndole que enviaría "un capellán para ese Fuerte" (60).

Otra carta borrador, fechada también en Asunción el 14 de septiembre de 1809, del Gobernador Intendente Don Bernardo de Velazco, dirigida al sub-delegado de Villa Real, le decía: "que había dado licencia a un soldado enfermo del Fuerte de San Carlos, José Chena". Más adelante decía: "que había presidido el informe a Martín Achucarro, que ya no era comandante de aquel Fuerte" (61).

 

"San Carlos, 27 de agosto de 1809.

 

De lista de las tropas milicianas de los presidios de esta Provincia, que se hallan de guarnición en este Fuerte de San Carlos del Río Apa, con sus respectivos caballos, cada uno de los individuos de ella para el servicio.

Comandante el alférez don José Antonio Gómez              P.

Sargento 1º José Mariano Riveros                                        P.

Sargento 2º. Juan Esteban Estigarribia                               P.

Tambor: Patricio Riquelme                                                    P.

Cabo lº - Bartolomé Ximenez                                                P.

Cabo 2o. - Francisco Monzón                                               P.

 

SOLDADOS

Blas Antonio Cabrera                                                           P.

Juan Esteban Espínola                                                       P.

Manuel González                                                                  P.

Bartolomé Medina                                                                P.

Pascual Ximenez                                                                  P.

Juan Manuel Silva                                                                 P.

Antonio Ortíz                                                                           P.

Laureano López                                                                    P.

Juan de Mata Méndez                                                          P.

Sebastián Orzuna                                                                 P.

Atanacio Zayas                                                                      P.

Dionicio Riveros                                                                   P.

José Fulgencio Chavarría                                                   P.

José Julián Chaves                                                             P.

Miguel Ximenez                                                                    P.

Juan Ignacio Florentín                                                        P.

Eugenio Núñez                                                                    P.

Manuel Antonio Díaz                                                           P.

Baja - José Chenas                                                     A. el 31 de julio por enfermo.

Ubaldo Denis                                                              P.

José Antonio Ramírez                                               P.

José Luis Riveros                                                      P.

Paulino Cabrera                                                         P.

Sebastián Méndez                                                     P.

Baja - Pedro Nolazco Recalde                                P. el 31 de julio por tener relevo.

Matías Belázquez                                                      P.

José Luis Morán                                                        P.

Felipe Ramírez                                                           P.

Juan Bautista Candia                                                P.

Juan de Dios Alarcón                                                P.

Mathias Pedrozo                                                        P.

Pedro Riveros                                                             P.

Juan Ventura Maldonado                                          P.

Mariano González                                                      P.

Patricio Román                                                          P.

José Ignacio Bogado                                                 P.

 

ARTILLERO

Tomás Cabrera                                                          P.

ALTA

El soldado José Ignacio Bogado entró a servir en este Fuerte, el 31 de julio próximo pasado.

BAJA

El comandante don Martín de Achucarro y el soldado Pedro Nolasco Recalde se retiraron el treinta y uno próximo pasado, por tener relevo.

Otra

El soldado Ramón León se volvió de Villa Real por enfermo, hasta su convalecencia, el dieciséis de julio, próximo pasado.

Otra

El soldado José Chenas se retiró por enfermo el treinta y uno de julio, próximo pasado.

Fuerte de San Carlos del Río Apa, 27 de agosto de 1809

José Mariano Riberos

Don José Antonio Gómez y Ríos, alférez de milicias, por su Majestad y comandante del Fuerte de San Carlos del Río Apa

Certifico que en la revista pasada, hoy día de la fecha, he hallado presentes en sus respectivos destinos a los individuos contenidos en el antecedente pie de lista, que son de la guarnición de esta plaza.

 

Fuerte de San Carlos del Río Apa, 27 de agosto de 1809.

JOSÉ ANTONIO GÓMEZ Y RÍOS" (62)

 

El primer documento que encontramos y que está fechado después de nuestra independencia, que guarda relación con el Fuerte de San Carlos del Apa, es una nota de Juan Manuel Gamarra, de Villa Real a la Junta Superior Gubernativa de fecha 30 de septiembre de 1811, que dice lo siguiente:

 

"Acompaño a V.S.S. cuatro oficios, que en pliego para esta comandancia me ha dirigido el comandante de la guarnición del Fuerte de San Carlos del Río Apa, para que por mi conducto los pase a esa superioridad, en los cuales manifiesta a V.S.S. el estado de aquella fortaleza.

En uno de los dichos oficios hace presente estar el fuerte rodeado de fragosidades, para lo cual y su desmonte, siendo el Superior agrado de V.S.S. providenciara esta Comandancia mandando seis yndios del Pueblo de Belén, cuya comunidad no se ha ocupado en ningún acontecimiento en servicio de la Patria, y sobre los demás puntos que trata en sus cuatro oficios el dicho Cmte. V. S.S. determinarán lo que fuese de su Superior Agrado.

Dios guarde a V. S. S.           A Villa Real y spre. 30 de 1811.

 

JUAN MANUEL GAMARRA

 

Sres. Presidente y Vocales de la Junta Gubernativa de esta Provincia (63).

 

En un Acta de la Junta Superior Gubernativa del 22 de enero de 1812, en una de las partes dice: "Los portugueses pueden invadirnos desde Coimbra y por el Guachie en donde tienen un Fuerte de Miranda y un pequeño fortín en el centro del Apa establecido el año anterior (1811), en los momentos de la escena de nuestra revolución.

Es preciso reforzar los nuestros de Borbón y San Carlos, con tropas de Infantería y Caballería y poner algunas compañías para el resguardo de los campos abiertos por donde puedan internarse, etc." Más adelante dicen: "Con varios motivos nos han atacado anteriormente por varios puntos y acaso con esta malignante intención se han establecido dentro de nosotros mismos en las cercanías del Apa" (64).

Poco tiempo antes de nuestra independencia, cae el fuerte de Borbón en poder de los portugueses. En el año 1812, la Junta Superior Gubernativa comisiona al vocal don Fernando de la Mora, con el fin de retomar el Fuerte, pero mientras tanto, el comandante con sus soldados del Fuerte de San Carlos recuperan el de Borbón.

Durante el gobierno del doctor José Gaspar Rodríguez de Francia, quien se preocupa de la defensa de nuestra soberanía, fundó varios fuertes y restaura el Fuerte de San Carlos del Apa y el de Borbón, al que el Supremo llamó Olimpo.

Existe en el Archivo una copiosa correspondencia que enviaba el comandante del Fuerte, Francisco Xavier Filártiga, informando de las novedades y acusando recibo de animales, comestibles, papel, etc. (65).

El 17 de enero de 1820, Filártiga escribió al comandante de Villa Real de Concepción, don Fernando de Acosta, para informarle que las ruedas de una de las cureñas del cañón estaban rotas, y dos barriles con los que se saca el agua, también estaban deteriorados. Le pedía asimismo, papel para escribir y papel para cartuchos. Le decía además, que la seca del mes de diciembre (1819) había hecho bastante daño a las plantaciones (66).

Otra correspondencia del comandante Filártiga al comandante Acosta, de Villa Real, del 24 de abril de 1820, decía que la casa de la pólvora, que tenía goteras, la hizo refaccionar "con tejas banas a falta de cal". Más adelante le pedía que le remita cal y finalizaba diciendo "que estaban sin novedad, pero con la acostumbrada vigilancia" (67).

El 15 de enero de 1821, Filártiga le remite otra carta al comandante Acosta, donde le comunica que llegaron unos indios y que los puso en la costa del arroyo Blandengue, y que tenía miedo de los Mbayá, que los tenía amenazados (68).

En una nota, del 19 de junio de 1821, el comandante del Fuerte, Filártiga, acusa recibo al comandante de Villa Real, Acosta, de un cabo y diez soldados y un cajón de mercaderías (69).

 

San Carlos, 15 de agosto de 1821

El comandante del Fuerte, Filártiga, comunicaba al comandante de Concepción que tenía sembrados 1.604 liños de maíz y 172 liños de poroto y mucho rosado preparado para mayor cantidad de rama. En varias correspondencias, Filártiga acusa recibo de cabezas de ganado vacuno, caballos, yerba, sal, pelotas con miel, papel, ponchos, machetes, hachas, azuelas, jabón (70).

 

San Carlos, 19 de diciembre de 1821.

Comandante de San Carlos, Filártiga, dice en nota de esta fecha, que las casas del Fuerte estaban mal y que necesitaría lo "menos dos o tres mil tejas" (71).

 

San Carlos, 6 de julio de 1823.

Filártiga reclama al comandante de Concepción, en esta fecha y dice que hace "año y seis meses pidió las tejas para refaccionar las casas, hasta aquí no tengo noticias" (72).

En el año 1823 se ordena al comandante de la Villa Real, don José León Ramírez la restauración del Fuerte. El 15 de agosto del mismo año, el doctor Francia remite una "partida de cuarenta y seis fusileros y artilleros a relevar a los hombres del Apa", y da la lista de los sargentos, cabos y soldados. La nota dice:

 

"Partida de quarenta y seis fusileros y artilleros destinada a velar la Destada en el Apa.

 

Fusileros

Sargentos: Basilio Portillo - Inocencio Romero

Cabos

Juan de Mata Centurión

Fortunato Sanguina

Salvador Ortega

Antonio Viveros

Soldados

Roque Gullón

Teodoro Sánchez

Francisco Xavier Giménez

Lucas Bordón

Calixto Maldonado

Juan Gregorio Valdéz

Lorenzo Antonio Torres

Bartolomé Salinas

Julián Ortíz

Pedro Martínez

Pablo Rosa

Dionicio Pérez

León Bera

Ignacio Gómez

Ramón Gómez

Manuel Ramos

José Domingo Rojas

Romualdo Ximenez

José Bobadilla

Gregorio Rojas

Manuel Espínola

Juan Ignacio Lezcano

Lisandro Fernándes

Claudio Centurión

Ignacio Espínola

Ynocencio Benítez

Luciano Ojeda

Nicolás Obiedo

Ysidoro Denis

Vicente Aquino

José Vicente Dábalos

Eugenio Méndez

Juan Crisóstomo Prieto

Luis Abalos

Marcos Ortega

Fermín Torres

Gregorio Argüello

 

Artilleros Pardos

Cabo

Francisco Rodríguez

Soldados

Julián Quiñónez

Gregorio Fernándes

Manuel Antonio Flecha        

Manuel Antonio Agüero

Manuel de los Santos León

 

Agosto 15 de 1823"

(Con rúbrica del Doctor Francia) (73)

 

San Carlos, 28 de diciembre de 1823.

Filártiga a Acosta - Acusa recibo de 12 mancarrones inservibles de viejos, "que me quedé con dos y cuatro mulas y remito una mula por muy bellacas". Le decía también que "cuando mande las tejas venga un maestro albañil aunque no entiendo de esto" (74).

En una carta dirigida al comandante de Concepción el 22 de diciembre de 1823, el doctor Francia le expresa: "Se excusará por ahora el hacer tejas de palmas para el Apa, pues he dispuesto ir remitiendo de aquí tejas de loza, de las que se llevarán en breve más de dos mil, ya que están embarcadas, y después se harán otras remesas (75)". En carta del 25 del mismo mes volvía a recordar que "remitía tejas para la refacción del Fuerte del Apa, que se halla en estado de inminente ruina" (76).

En otras correspondencias, habla de reconstruir los cuarteles, poner ladrillos de piso, y envía un portón de hierro forjado con candado.

En marzo de 1824, el doctor Francia decía: "que ya no había más tejas para el Apa", y ordenaba "que lo que faltaba poner tejas de palma".

El Fuerte queda totalmente restaurado y encarga el cuidado de mantener en buen estado de conservación todas las fortificaciones que se tenían en las fronteras, para mejor defensa de nuestra soberanía. Muerto el doctor Francia, la Junta provisoria escribe al Comandante de Villa Concepción, diciéndole lo que sigue:

"Teniendo a la vista el oficio que con fecha diez y seis de septiembre último dirigió Vuestra Merced al finado Exmo. Señor Dictador, se le encarga que las dos chinas monteses remitidas por el Comandante del Fuerte de San Carlos queden en esa Villa y Vuestra Merced de a la misa de poner o destinarlas donde puedan vivir sin experimentar maltratos que las disgusten, y ocasionen motivos de quejas.

Aprueba el Gobierno la resolución de enviar a su tiempo el Maestro que componga el Trapiche de dicho Fuerte, encargando igualmente a Vuestra Merced continúe como siempre con la asistencia y correspondencia respecto al indicado Fuerte, en la forma y términos establecidos por el finado S.E.

Los adjuntos pliegos dirigirá Vuestra Merced a sus respectivos destinos con la advertencia de que lo verificará en ocasión de las respectivas remesas.

En el caso de que el Comandante de Sn. Carlos pidiese auxilio de gente para la refacción del cerco del potrero, le franqueara Vuestra Merced a fin de que se facilite con brevedad la conclusión.

Dios guíe a V.M. muchos años.

Asunción y Octubre 12 de 1840

- Manuel Antonio Ortíz -

Agustín Cañete - Pablo Pereira - Miguel Maldonado - Gabino Arroyo

Señor Comandante Manuel Antonio Ramos" (77).

 

En una carta que escribió Regalado González, comandante interino del Fuerte de San Carlos al comandante de Villa Concepción, decía lo siguiente:

"San Carlos del Apa, 8 de junio de 1851, año 42 de la libertad, 41 del reconocimiento explícito de la Independencia por el Gobierno de Buenos Aires, 39 de la Independencia Nacional". Más adelante decía: que recibió "una comunicación del lº del corriente y dos bultos con 30 ponchos criollos, 30 camisas, 30 calzoncillos, todo de lienzo del país para vestuario de la tropa, juntamente con 3 arrobas de sal y 12 de yerba para igual servicio y 10 cuadernillos de papel". En otras correspondencias el comandante Regalado González acusaba también haber recibido animales, algunos elementos de trabajo, víveres, impresos, papeles para escribir. En otra nota del comandante interino, (30 de noviembre de 1852) daba cuenta del "relevo de los individuos que servían en esa plaza" (del Fuerte). Le decía además, "que el número total de plazas se componía de treinta individuos, a saber:

12 de caballería con inclusión de un sargento, un cabo y otro

5 de Infantería

2 Artilleros

3 Lanceros con inclusión de un cabo

8 recientemente llegados" (78)

30 total

 

En 1851, en pleno gobierno de don Carlos, el sargento militar Andrés Morel, comunica del atropello del Fuerte de San Carlos por los portugueses mezclados con salvajes, contándose más de cien hombres armados con fusiles, llevando todo el ganado.

Además del Fuerte de San Carlos del Río Apa existían otras pequeñas fortificaciones a mediados del siglo XIX, y que figuran en un documento en el Archivo Nacional de Asunción, y son los siguientes:

Fuerte de Dos Bocas (16 de junio de 1853).

Fuerte de Itaquí del Río Apa. En fecha 6 de junio de 1852 dice el nuevo Fuerte del arroyo Itaquí y continuaba diciendo Bellavista del Apa.

Fuerte de observación del Río Apa, (febrero de 1852).

Fuerte del Río Apa (creemos sea el de San Carlos), agosto 1853.

Nuevo Fuerte del Apa (12 de agosto de 1853).

Fuerte Quien Vive (25-Octubre-1853) del Río Apa (7-Diciembre-1853) (79).

 

El 17 de marzo de 1853, el comandante del Fuerte, acusaba haber recibido "tres ejemplares impresos conteniendo el reconocimiento de la Independencia del Paraguay por el rey de Cerdeña, de la República Francesa y de los Estados Unidos de Norteamérica" (80).

Según el historiador don Juan Francisco Pérez Acosta, en el año 1855 don Carlos Antonio López ordena la desocupación de una parte de Asunción cuando se produjo el conflicto con Brasil, y otros con el buque norteamericano Water Witch. Ordena también la evacuación de "todos los fortines de la línea del Apa, con todos sus haberes, destruyendo los sembrados y que se recojan de todas las guardias todos los impresos de esas guarniciones del Apa" (81). El 10 de marzo de 1855, el comandante Chena, comunicaba que se habían remitido de los fuertes todos los papeles, banderas y armas.

El mensaje del primer presidente, don Carlos Antonio López, de 1857, decía que se había abierto un camino desde el potrero de Ñandú Rocai hasta el río Igatimí y la guardia antigua de San Carlos y del Paso Espadín.

Durante la guerra grande no encontramos otro dato más que el siguiente: que en 1867 la incursión en el territorio nacional por parte de los brasileños que llegaron hasta el Aquidabán, en retirada, fueron perseguidos por tropas paraguayas al mando del comandante Urbieta, llegando hasta el Fuerte de San Carlos, cesando allí la persecución, quedando de ese modo el Fuerte en manos de los paraguayos.

Terminada la guerra, en el Tratado de Límites con el Brasil, Loizaga-Cotegipe, de 1872, el Fuerte de San Carlos fue el sitio de donde partieron las demarcaciones de límites.

Un documento que se conserva en el Archivo General de la ciudad de Concepción, y gracias a la gentileza del investigador Pedro Antonio Alvarenga Caballero, quien nos remitió una copia, pudimos enterarnos de las andanzas del comisionado paraguayo, capitán de fragata Domingo Antonio Ortíz, y comienza así: "En 20 de julio de 1872, el Superior Gobierno me dispensó la honra de nombrarme comisionado de la República del Paraguay, con el encargo de practicar en unión con el del Brasil, la demarcación de la línea fronteriza que separen definitivamente con arreglo al tratado de límites, etc." En lo que respecta al Fuerte de San Carlos, dice lo siguiente: "El fortín San Carlos se halla destruido en su parte débil, con instrumento de hierro y la parte de sus murallas están intactas. Los cuarteles de adentro y el oratorio se hallan destruidos por medio del incendio que consumió los techados". Da otras explicaciones, y al final dice: "El portón que debió haber sido cosa interesante se le ha sacado por entero". Expresaba además que la posición del fortín es hermosa y domina en todas direcciones una extensión que encanta. Sería de desear se tratare de su conservación.

 

Señoras y señores: este fuerte quedó abandonado, y recién desde el año 1960, el excelentísimo señor Ministro de Defensa Nacional, general don Marcial Samaniego tomó interés en restaurarlo, pero pasaron los años, y por asuntos ajenos a su voluntad, no se realizaba su deseo. Durante casi veinte años hablamos del Fuerte de San Carlos del Apa. Hoy es una feliz realidad la restauración, que desde el mes de marzo del año 1980 en que se iniciaron los trabajos.

Para terminar, diremos que el Fuerte de San Carlos del Apa es una imponente construcción de piedra, cuya masa se destaca en medio del paisaje de la región, e impresiona por su diseño que evoca las fortalezas creadas por el hombre, y que sin embargo pareciera que fueran una leyenda ancestral. Las murallas se levantan acusando la fuerza de brazos humanos, que las imaginamos gigantes, ya que tuvieron que trasladar enormes pedrones cuyo origen se remonta a lejanos tiempos. Esa vieja construcción perfila su silueta en medio de una profusa vegetación selvática, donde se pueden ver añosos y majestuosos árboles rodeados de una enmarañada vegetación.

El Fuerte de San Carlos del Apa constituye una visión impresionante y maravillosa, que aunque es realidad parece ensueño.

Este Fuerte fue bastión y centinela de las tierras de América hispana y defensor de nuestra soberanía. Esta Fortaleza es un símbolo y una reliquia histórica que traduce un pasado de gloria para orgullo de todos los españoles y paraguayos.

 

INVENTARIO No. 1 DEL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

17 de mayo de 1796

 

Bogado hago y recibe el com  q me ha relegado Don Bernardino Espínola Capn. Mayor dula jurisdicción de la Villa de Ñeembucú.

A saber

 

Almacén

Con su puerta de arcayatas y cerradura corriente en el cual se mantiene lo siguiente:

Mil ciento sesenta cartuchos con balas, en un cajón.

Un arroba dos libras y media de pólvora.

Balas de cañón, ochenta y cinco.

Metrallas, una arroba veintidós libras.

Seis fusiles con sus bayonetas.

Dieciséis hachas. Una marca de herraje.

Machete con vainas de los grandes, diecisiete.

Machetes menores, diecinueve.

Sapapicos once; picos, tres; azadas, diez; anzuelos, seis; palas de fierro, siete; escoplas, once; formones, dos, el uno rompido; serruchos, cuatro; barretas, cuatro; asierras, tres,el uno con bastidor; tres trabadores; una hoja de cepillo; una garlopa; una cerradura con su llave; alesnas de costurear; sacos, dos; cucharas de revocar, dos, una de fierro y otra de madera; un compás de fierro, y veintitrés clavos de entablar; seis limas, dos redondas, una de medio caño, y tres triángulos; piedra de chispa, diecisiete.

Víveres

Yerba, cuatro arrobas en brutas; poroto, cuatro arrobas, veinticuatro libras en brutas; sal una arroba, dos libras y media en brutas; tabaco, una arroba veintitrés libras netas; una romana de cruz con su pilón; unas balanzas de cruz con sus libras y medias libras de piedras.

Cuartel de la Tropa

Treinta fusiles que mantiene la tropa.

Ciento ochenta cartuchos con balas idem.

Dos armeros con sus bancos, una en la Guardia.

Cananas (cartuchera), veinticinco.

Dos sacatrapos de fierro, uno de cañón y otro de fusiles.

Un atacador de madera.

Una lanada, y una vara de mecha.

Un par de grillos y una cadena con su grillete.

Dos tachos grandes de cobre para guisar la gente.

Dos calderas para calentar agua; tres barriles para acarrear agua y dos platos hechos de barro.

Una piedra de afilar herramientas.

Cañones

Cuatro cañones, dos de bronce y dos de fierro. Los cuatro cargados con metralla.

Cuarto del Comandante

Con su puerta de arcayatas y cerradura corriente y su ventana idem.

Una mesa grande; un banco ordinario; otro idem menor; una tinaja para agua; un platillo de peltre; unos abalorios entre blanco y azules; una palmatoria y despabilador; un lienzo con las armas reales, y dos instrucciones. 

Cuarto del Capellán

Con sus dos puertas de arcayatas, la una con cerradura.

Una mesa mediana; un banco grande; otro idem, mediano y un catre de madera; un platillo de peltre. Un cántaro para agua.

Ornamento de Iglesia

Una caja en la que se mantienen todos los ornamentos.

Cinco varas de lienzo criollo; un hostiario nuevo; dos saquitos de harina, el uno inútil por estarla harina pasada; un atril viejo; frasco y un poco más de vino y doce candelas.

Haciendas del Campo

Ganado vacuno de todas edades, cuatrocientos sesenta y cuatro; vayada, veintinueve; caballada de todas calidades, ciento diecisiete inservibles. Dos carretas con sus aperos; cuerambre, cuarenta.

 

Río Apa y Fuerte de San Carlos

17 de mayo de 1796

 

PABLO BOGADO

 

 INVENTARIO No. 2 DEL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

 

Inventario de los enseres, que yo el Comandante de la Fortaleza de San Carlos, Pablo Galiano, tengo recibidas de mi antecesor Don Bernardino Espínola.

A Saber

 

Almacén

Con su puerta de arcayatas y cerradura corriente, en el cual se mantiene lo siguiente:

Ochocientos noventa y seis cartuchos con balas, en un cajón.

Doscientas diecisiete balas sueltas.

Veintiún libras de pólvora suelta. Ochenta y cinco balas de cañón. Una arroba y veinte y una libras de metralla; dieciséis hachas, ocho servibles y las demás inservibles. Una marca de herrar. Dieciséis machetes grandes con vainas. Diecinueve machetes medianos. Once sapapícos. Tres picos. Diez azadas. Seis azuelas. Siete palas de fierro. Once escoplos. Dos formones, el uno rompido. Una romana con su pilón. Cuatro serruchos. Cuatro barretas. Dos asierras, la una con bastidor. Tres trabadores. Una hoja de cepillo. Una garlopa. Una cerradura con su llave. Dos alesnas de costurear. Dos cucharas de rebotar, una de fierro, otra de madera. Un compás de fierro. Veintitrés clavos de entablar. Seis limas, dos redondas, una de media caña y tres triangulares. Dieciséis piedras de chispas. Dos vi...... de fierro para portón, con sus asientos. Dos arcos de fierro y dos pedazos. Veintitrés bayonetas. Unas balanzas de cruz con sus libras de piedra.

Víveres

Tres arrobas de yerba.

Nueve arrobas y diez libras de porotos.

Una arroba y veinte libras de sal.

Ocho arrobas y cinco libras de tabaco, y un saco de porotos, con peso de treinta y cinco .....       15 libras.

Cuartel

Veintitrés fusiles que mantiene la tropa, todos cargados. Veinticinco cananas (cartucheras), veintiuna proveídas y cuatro vacías. (Nota al margen): Que las veintiún cananas proveídas contienen cinco cartuchos.

Dieciséis bayonetas.

Dos armeras con sus bancos, el uno en la guardia.

Un tambo; dos sacatrapos de fierro, uno de cañón, otro de fusil

Un atacador de madera.

Una lanada; una vara de mecha; un par de grillos; una cadena con su grillete; dos tachos grandes de cobre; dos calderas; tres barriles para acarrear agua; una piedra de amolar; un barril partido por mitad, dos cuchillos.

Cañones

Cuatro cañones, dos de bronce y dos de fierro, los cuatro cargados con metralla.

Cuarto del Comandante

Con su puerta de arcayatas y cerradura corriente y una ventana idem.

Una mesa grande; un banco ordinario; otro menor. Una silleta. Dos tinajas, la una nueva, la otra vieja.

Un platillo de peldre (peltre); unos abalorios, entre blancos y azules. Una palmatoria y despavilador. Un lienzo con las armas reales. Dos instrucciones.

Cuarto del Capellán

Con sus dos puertas de arcayatas, la una con cerradura. Una mesa mediana. Un banco grande y otro mediano. Un catre de madera; un platillo de peldre (peltre); un cántaro con su fuente y jarro.

Ornamentos

Un amito (1 ); una alba (2) vieja; un cíngulo (3); un manípulo (4). Una estola; una casulla tratable; dos manteles, uno de Bretaña y otro de lienzo criollo, un frontal viejo, un atril; un misal viejo; dos candeleros de bronce, un cáliz con su patena y cucharita con la bolsa de corporal, con su paño; un platillo de peldre (peltre), con vinajeras de plata; un hostiario; un cajoncillo para hostias; una caja con cerradura; una bolsa de crudo con harina de trigo; media luneta de vino; cinco candelas.

Dos carretas usadas, con sus aperos; cincuenta y cuatro cueros.

Haciendas del campo

Sesenta y tres caballos, la mitad inservibles y la otra mitad medio servible

Trescientas ochenta y tres cabezas de ganado vacuno. Veintinueve bueyes.

Río Apa y Fuerte de San Carlos

Diciembre 27 de 1796

Firma: PABLO GALEANO

(1)       Lienzo fino y cuadrado, con una cruz en medio, que se pone el sacerdote sobre la espalda y hombros, debajo del alba, para celebrar los oficios divinos.

(2)       Vestidura o túnica de lienzo blanco que se pone el sacerdote sobre el hábito, cuando celebra oficios divinos.

(3)       Cíngulo, es un cordón con borlas que el sacerdote se pone sobre el alba.

(4)       El Manípulo es un ornamento religioso, similar a la estola, pero más corto.

 

FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

3er. Inventario - 25 de Agosto de 1800

 

Inventario de la entrega que yo, Don Manuel de los Reyes, actual comandante de este Fuerte de San Carlos del Río Apa, hago al Capitán de Infantería Don Pedro Antonio de Herrera, en el que se mantiene la artillería, armamento, pólvora y municiones con varios útiles concernientes a este establecimiento, a saber:

Primeramente un fuerte cuadrado con cuatro cubos de estacada rolliza clavada a pique, compuesto del número de mil doscientas cuarenta y ocho estacas. Una puerta de rastrillo con cerradura, cerrojo y llave, todo corriente, con un castillete al lado de la puerta, que sirve de mirador.

En los cuatro cubos se hallan colocados cuatro cañones, dos dichos de bronce del calibre de cuatro, montados en cureñas correspondientes, las que se hallan inútiles. Dos de fierro con espigón del calibre de a dos, los cuatro cargados con metralla, con más dos garitas de tabla, inútiles.

Veintitrés fusiles y una carabina; ocho de estos necesitan de composición, los útiles cargados con balas. Tres fusiles en la Villa Real, pertenecientes a esta guarnición, que se remitieron para componer; treinta y seis bayonetas; treinta cananas, con sus cinturones de vaqueta; seiscientos setenta y ocho cartuchos con balas, trescientos cincuenta y nueve balas sueltas de fusil; ochenta y dos balas de cañón, de a cuatro; dos arrobas siete libras de metralla; una bolsa con diecinueve libras de pólvora; veintinueve piedras de chispa; un desarmador quebrado, una baqueta de fierro, que sirve de rascador de sacatrapos de fusil, y uno de cañón; dos atacadores; dos mechas y una ........ un par de grillos; una cadena; dos grilletes; un cepo; un armero; una tablilla de ....... dos calderas. Diecinueve hachas; diecinueve machetes medianos; trece ídem, grandes; una marca de herrar; catorce picos; doce azadas; nueve palas; seis azuelas; once escoplos de estos, tres rotos; dos formones, el uno inútil; una romana con su pilón; cuatro serruchos; seis barritas de fierro; dos asierras grandes, la una con bastidor; tres trabadores; dos cepillos; el uno con caja, una garlopa, una cerradura con llave, inútil; una alezna de costurear sacos, inútil; una cuchara de revocar; un compás; ocho clavos de entablar; tres limas chicas; dos quicios con sus asientos para portón; unas balanzas de fierro con pesas de piedra; dos tachos inútiles.

Doce arrobas de yerba, diez dichas y veinte libras de arroz; once arrobas de sal; catorce arrobas diez libras de porotos podridos; un casco de Cap. de guerra con sus aros, inútil; un trapo inútil con las armas de nuestro Soberano, que sirve de bandera, del anchor de una vara en cuadro; una instrucción del Señor Gobernador Don Joaquín de Alós, formada de veintitrés artículos. Su fecha, 11 de octubre de 1794. Otra dicha de teniente de infantería del regimiento de Buenos Á. don José Bolaños; su fecha, veinte y cinco de junio de 1795; otra idem, del teniente coronel de Milicias Don José Antonio de Zavala, compuesta de cinco artículos, fecha, doce de diciembre de 1.796, otra del Sargento Mayor de Villa Real, Don Juan Manuel Gamarra, con diez artículos, fecha en once de junio de 1798.

Dos oficios del señor Gobernador Intendente Don Lázaro de Rivera; sus fechas, veinticuatro, de septiembre de noventa y ocho (1798); dos ídem de dicho señor; sus fechas de cinco y seis de julio de noventa y nueve (1799); otro idem de dos de octubre del mismo año de noventa y nueve (1799); otra fecha, veintiséis del mismo mes y año; otro idem con fecha veintiuno de mayo de mil ochocientos.

Ornamentos

Primeramente un altar canizo; un santo Cristo y piedra consagrada que sirve de ara, dos manteles; uno de Bretaña, inútil. Otro de lienzo de mediano uso; un atril, inútil; un frontal inútil; dos candeleros y una palmatoria de metal; dos vinajeras de plata, con un platillo de peldre; un misal bueno; un cáliz con patena y cucharita toda de plata; un purificador, inútil; bolsa de corporales y un paño de cáliz, inútiles; un corporal; inútil; un amito mediano; dos albas, de Bretaña, una de más, inútil; un cíngulo de hilo, inútil; manípulo, estola, y casulla, inútiles; un frasco de cristal blanco; una limeta; un hostiario y una caja en que se guardan los ornamentos con cerradura y sin llave.

Un cuartel para la tropa, compuesto de cuatro lances, inclusive el cuerpo de guardia; tres lances divididos entre vivienda para el comandante, capellán y el oratorio con un lance separado que sirve de cocina. Otro lance espacioso para almacén. Otro idem regular que sirve de cocina para la tropa. Dos bancos, una mesa, y una tinaja; un lugar techado para el común; un palenque en el frente del portón de madera rolliza, un lance inmediato al palenque que sirve de cuerpo de guardia, para los que cuidan las haciendas de campo y dos bancos. Un corral de tirantería rolliza para el rodeo. Treinta caballos y una mula; ciento treinta y seis cabezas de ganado vacuno; ciento veinte y un cueros redondos.

Cuyos útiles contenidos se hallan todos colocados en sus respectivos lugares, y no habiendo más que citar, se da por concluida la entrega, firmando tres de un tenor, el uno para noticia del señor Gobernador Intendente, el otro, para conocimiento del Jefe de Villa Real, y el tercero, para la inteligencia de esta comandancia, que firmamos en este Fuerte de San Carlos del Río Apa, a veinticinco días del mes de agosto de mil ochocientos.

 

MANUEL DE LOS REYES                        PEDRO ANTONIO DE HERRERA

 

 

FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

4o. Inventario - 20 de febrero de 1801

 

Inventario de la entrega que yo, Don Pedro Antonio de Herrera, actual comandante de este Fuerte de San Carlos del Río Apa, hago a Don Manuel de los Reyes, en el que se contiene la artillería, armamento, pólvora y municiones, con más útiles concernientes a este establecimiento, a saber:

Primeramente un Fuerte Cuadrado con cuatro cubos de estacada rolliza clavado a pique compuesto del número de mil doscientos cuarenta y ocho estacas, parte de ellas inútiles. Una puerta rastrillo con cerradura, cerrojo y llave, todo corriente, con más un castillete al lado de la puerta que sirve de mirador.

En los cuatro cubos se hallan colocados cuatro cañones, dos dichos de bronce del calibre de a cuatro montados en cureñas correspondientes, las que se hallan inútiles. Dos de fierro espigón de calibre de a dos, los cuatro cargados con metralla, con más dos garitas de tabla, inútiles.

Veintiséis fusiles y una carabina. La mayor parte de ellos se hallan inútiles, todos cargados con balas. Treinta y seis bayonetas. Treinta cananas con sus cinturones de vaqueta. Seiscientos ocho cartuchos con balas. Trescientos cincuenta y nueve balas sueltas de fusil, más sesenta y ocho. Ochenta y dos balas de a cuatro, de cañón. Dos arrobas siete libras de metralla. Una bolsa con quince libras y media de pólvora. Veintinueve piedras de chispa. Un desarmador corriente. Una vaqueta de fierro, quebrada, que servía de pasador. Dos sacatrapos de fusil, y uno de cañón. Dos atacadores, dos mechas y una auja. Un par de grillos. Una cadena con dos grilletes. Un cepo, un armero, una tablilla de ........ y dos calderas. Dieciocho hachas; diecinueve machetes medianos; trece dichas grandes; una marca de herrar; catorce picos doce azadas; nueve palas; seis azuelas; once escoplos, de estos, tres rotos; dos formones, el uno, inútil; Una romana con su pilón; cuatro serruchos; seis barretas de fierro; dos asierras grandes, la una con bastidor; tres trabadores; dos cepillos, el uno con caja; una garlopa; una cerradura con llave, inútil; una cuchara de revocar; un compás, ocho de entablar, tres limas chicas; dos quicios con sus asientos para portón; unas balanzas de fierro, inútiles, con pesas de piedra; dos tachos inútiles; una alezna de costurear sacos, inútiles. Ocho arrobas de porotos yten con más catorce arrobas dichas libras de yden, podridos. Ocho arrobas de arroz; dos arrobas y media de sal; tres arrobas veinte libras de yerba; cinco arrobas y media de tabaco. Una caja de guerra ........ Un trapo inútil con las armas de nuestro soberano, que sirve de bandera, del anchor de una vara en cuadro. Una instrucción del Señor Gobernador Don Joaquín de Alós, con veintitrés artículos; su fecha, once de octubre de noventa y cuatro (1794). Otra dicha del teniente de infantería del Regimiento de Buenos Aires, Don José Volaños, fecha veinticinco de junio de noventa y cinco (1795). Otra del Teniente Coronel de Milicias Don José Antonio Zavala, compuesta de cinco artículos, fecha doce de diciembre de noventa y seis (1796). Otra idem del sargento mayor de la Villa Real, Don Juan Manuel Gamarra, con diez artículos, fecha en once de junio de noventa y ocho (1798). Dos oficios del Señor Gobernador Intendente, Don Lázaro de Rivera, sus fechas veinticuatro de septiembre de noventa y ocho (1798). Otro idem de dicho Señor, su fecha, cinco de julio de noventa y nueve (1799). Otro dicho Señor, fecha seis de julio de noventa y nueve (1799). Otro del dos de octubre del mismo año de noventa y nueve. Otro, fecha veintiséis del mismo año. Otro idem con fecha veintiuno de mayo de mil ochocientos (1800). Idem dos más del mismo Señor, sus fechas, veintinueve de octubre del pasado año.

Ornamentos

Primeramente una cruz con Sto. Cristo; un altar cañizo con su correspondiente ara. Dos manteles, uno de Bretaña, inútil; otro lienzo de mediano uso; un atril, inútil; un trapo que sirve de frontal. Dos candeleros y una palmatoria de metal amarillo. Dos vinajeras de plata con su platillo de peltre; un misal nuevo; un cáliz con patena, y cucharita, todo de plata. Un purificador, inútil; bolsa de corporales y paño de cáliz, inútiles; un corporal, inútil; un amito mediano; dos albas de Bretaña, una de ellas inútil; un cíngulo de hilo, inútil; manípulo, estola y casulla, inútiles; un frasco de cristal blanco y una limeta; un hostiario y una caja donde se guardan los ornamentos, con cerradura y sin llave. Idem una casulla nueva de dos colores, a saber: morado y blanco, con galón de plata. Un manípulo; una estola del mismo; un cíngulo de cinta ti....... con seis borlas pendientes; dos purificadores; dos corporales; dos yfuelas; dos cornu altares; un mantel de Bretaña con encajes; una sobre palia todo en hoja; bolsa y paño de cáliz, más cinco libras de cera negra para beneficio del Oratorio, y media luneta de vino para misas.

Un cuartel para la tropa, compuesto de cuatro lances, inclusive el cuerpo de guardia. Tres lances en los que se contiene Oratorio, vivienda para el Comandante y Capellán con un lance separado que sirve de cocina. Otro lance espacioso para almacén. Otro regular que sirve de cocina para la tropa. Dos bancos; una mesa y una tinaja; un lugar para el común, cuyas viviendas se hallan inhabitables de las goteras.

Un palenque en el frente del portón de madera rolliza; un lance inmediato al palenque, que sirve de cuartel para los que cuidan las haciendas de campo, con dos bancos. Un corral de tirantería rolliza para el rodeo.

Ciento cincuenta y nueve cabezas de ganado. Veintiocho caballos y una mula; ciento cincuenta cueros redondos, la mayor parte de ellos inútiles.

Cuyos útiles contenidos, se hallan todos colocados en sus respectivos lugares, y no habiendo nada más que citar, se da por concluida la entrega, firmando tres de un tenor, el uno para noticia del Señor Gobernador Intendente; el otro para conocimiento del Jefe de Villa Real, y el otro para la inteligencia de esta Comandancia, que firman en este Fuerte de San Carlos del Río Apa, a veinte de febrero, año mil ochocientos uno.

 

PEDRO ANTONIO DE HERRERA                       MANUEL DE LOS REYES

 

Vol. 189 - S.H.A.N.A. - F01. 12

 

FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

5to. Inventario - 28 de marzo de 1803

 

Inventario de útiles entregados por el Capitán de Dragones para reedificación del Fuerte del Río Apa.

Inventario de las herramientas útiles y demás efectos que he recibido del Capitán de Dragones por S.M. Don Tomás de Ortega Fernández con expresión de los que me he hecho cargo, sacado de la Real Hacienda y del ramo de guerra para el servicio de los nuevos fuertes del Río Apa que por disposición del Señor Gobernador Intendente se van a reedificar y edificar; y son las siguientes:

Herramientas de Carpintería

Primeramente una docena y media de hachas de labrar.

iden docena y media dichas de cuñas.

iden una docena de azuela, mitad de boca honda y mitad mas angosta y curva.

iden nueve escoplos de cubo.

iden ocho formones grandes.

iden veinticuatro dicho que van de mayor a menor.

iden ocho hierros de garlopa y cepillo.

iden cuatro.......... (Roto).

iden cuatro billamens.

iden cuatro acanaladoros.

iden doce esgubia; seis de mayor a menor y las otras seis de eles.

iden dos asierras de dos ........ cada una.

iden dos otras braseras de cinco cuartos de largos.

iden un serrucho de trosar de igual tamaño.

iden una asierra de tres cuartos de largo.

iden dos dichas de media vara cada una.

iden cuatro serruchos.

iden una docena de barrenas de entablar.

iden dos compases grandes.

iden dos dichos chicos.

iden dos trabadores uno grande y otro chico.

iden tres limas triangulas.

iden tres dichas de tabla.

iden dos dichas de media caña.

iden tres martillos de oreja.

Herramientas de Albañilería

Seis Tiñas.

Una docena asadas.

Doce palas.    

Seis achuelas de dos bocas.

Una docena de cucharas.

Cuatro plomadas.

Útiles

Una romana corriente con su pilón, lo mismo qué alcanza por mayor a diez y siete arrobas veinte y cuatro libras y por menor a cuatro arrobas diez y siete libras.

iden unas balanzas de hoja de lata de ....... y correspondientes cordones, todo nuevo.

iden diez calderas de cobre con su correspondiente tapa, sanas que son los que sirvieron a la gente que estuvieran acuartelada en la última guerra y son de la Real Hacienda.

iden una piedra de afilar llana.

iden otra dicha de vuelta con su correspondiente cajón y siguen ellas de la Real Hacienda.

iden veinte quintales dos arrobas de hierro.

iden un quintal de acero.

iden dos quintales de galleta.

iden un barril de agua ardiente.

iden una docena de machetes

iden diez y ocho barriles vacíos.

iden una resma de papel blanco

iden ocho sapapicos del ramo de guerra

iden dos pies de cabra de Real Hacienda

iden doce picas de Real Hacienda

iden dos maciots de mandarria (iden)

iden un mazo grande (iden)

iden dos azuelas usadas (iden)

iden dos escoplos grandes (iden).

iden un sapapico chico de mano (iden)

iden un cartabón (iden)

iden una escuadra de hierro.

iden doce hachas usadas y adicionadas (iden)

iden un marco de dos libras con falla de dos adarmes.

iden tres cajones vacíos para colocar las herramientas.

iden diez ollas de fierros. Una grande y una chica.

Menestras

Treinta sacos de maíz con trescientos cuarenta y seis arrobas, veinte          y una libra peso bruto.

Iden dos sacos de poroto con cincuenta y cuatro arrobas, seis libras peso bruto. Iden un saco Juy, con siete arrobas peso bruto.

Iden tres tercios de yerba con 241     arrobas. Iden dos sacos de sal con 24 arrobas. Iden petacón de tabaco con 8 arrobas.

 

28 marzo 1803

Asunción del Paraguay, 26 de marzo de 1803.

Es copia del que dejó firmado con dicha fecha el proveedor y guarda almacén, don Félix Antonio de Espínola.

Asunción, 28 de marzo de 1803.

CERDA

 

6º. Inventario - Vol. 164 SH. Fojas 37-39

DESTACAMENTO DE SAN CARLOS DEL RIO APA

1º de febrero de 1806

 

Por cuanto el Comandante en Jefe, interino de Villa Real de Concepción, ayudante veterano don Juan de la Cuesta, con fecha 23 de enero ppdo. por ausencia del coronel don José de Espínola, ha designado por disposición del señor Gobernador Intendente de este establecimiento, al teniente de milicias, don Pedro Antonio Herrero a servir en clase de 2º Comandante en este puesto que con esta orden lo desocupa don Pascual Díaz, comandante de la Guarnición, que fue del Fuerte VIEJO dé San Carlos y que éste haga a dicho teniente, formal entrega de todos los pertrechos de guerra, utensilios y demás concernientes a dicha guarnición. Por tanto, respecto a lo mandado ordeno se efectúe la entrega con exhibición del último inventario, hecho al ingreso de aquellos guarnición a este establecimiento de la reedificación de dicho San Carlos, para que con arreglo a él, y a continuación de esta orden, se formalice y evacuada la diligencia, se remita original a aquella comandancia, dejando copia al expresado Tte. don Pedro Antonio Herrera quien quedará dicho cargo de todo lo inventariado.

En este Destacamento de San Carlos del Río Apa, 1º de febrero de 1806, en virtud de la orden que antecede, pasé al alojamiento del Comandante de la Guarnición, don Pascual Díaz a quien hallándose impuesto de la expresada Imp. on disposición, le ordené pusiese de manifiesto todos los pertrechos de Armamentos y demás especies que an......... a su cargo pertenecientes a dicha Guarnición para hacer entrega formal al Tte. don Pedro Antonio Herrera en cuya inteligencia lo verifico en la forma siguiente.

Pertrechos de guerra

Primeramente: Cuatro cañoncitos, dos de ellos de bronce y dos de fierro montados en sus correspondientes cureñas y colocados en sus respectivos baluartes. Dos espigas sueltas de fierro de Piedrero, con peso de treinta y dos libras y media en el cuartel al cuidado del sargento don Francisco Camarra.

Armamento

Veinte y seis fusiles contado dieciséis con piedras de chispas, once de mal servicio y cinco buenos........ empleados en los individuos de la Guarnición. Treinta y cinco bayonetas idm. Tres desarmador inútil en el cuartel. Dos sacatrapos que sirven de rascador, inútil idm. Otro sacatrapo de cañón, de buen uso en un cuarto de los recién obrados que sirve de almacén. Dos atacadores de cañón, idem en el mismo cuarto. Una............. de cañón, inútil idem. Veintisiete cananas, una inútil y las demás dé buen uso. Un par de dichos en los individuos de la guarnición.

Municiones

Balas ciento veinte y cuatro buenos y ciento dos deteriorados. Ciento veinticuatro empleados en las cananas de los individuos del cuartel, y los restantes en el cuarto que sirve de almacén. Cuatrocientas balas de fusil sueltas idem en el mismo cuarto. Ochenta y cinco balas de fierro de cañón idem. Un saquito con arrobas ........... de metralla, idem en otro almacén. Dos bolsas de guardar pólvora, inútiles.

Útiles

Unas balanzas inútiles en el cuartel al cuidado del sargento primero. Un fiel de fierro de dichas balanzas en buen uso al mismo cuidado del sargento primero. Un tacho de cobre viejo, inútil idem. Dos manijas o asa del tacho, sueltas idem. Un par de grillos en el cuarto del señor Comandante. Una cadena de fierro con dos grilletes idem. Dos calderas de cobre, sin tapa la una, inútil, en el cuartel. Una romana con su pilón corriente que alcanza por mayor a diez arrobas, por menor a dos arrobas y veintiuna libras al cuidado del citado señor sargento, en el cuartel. Una marca de fierro de las haciendas de S.M. en el cuartel al mismo cuidado......... Una cerradura con llave, inútil idem. Dos quisias con una espiga de fierro que sirvió al portón del fuerte viejo de San Carlos, idem. Un armario para los fuiles  de buen uso en el cuartel de la guarnición. Una caja de guerra, corriente al cargo del Tambor. Un cuadro de lienzo con las Armas de S.M., que sirve de bandera en el alojamiento del comandante. Un banco de madera en el cuartel del Tte. item. 4 puertas de una mano, tres de ellas con dos alcayatas y la otra con tres, una con cerradura y llave corriente colocadas en la habitación del Tte. de Blandengues, con otra en la del alférez, otra en lo del proveedor, y la otra al cargo del maestro mayor. Iten una puerta de dos manos, ordinaria, que sirvió de rastrillo en el fuerte viejo de San Carlos, con cerrojo y cerradura y sin llave, en el cuartel. Iten una mesa ordinaria, de buen uso, en el cuarto del Tte. Item una ventana de una mano con dos alcayatas, en el mismo cuarto.

Víveres

Item tres arrobas de sal en el cuartel, al cuidado del sargento primero, para racionar la tropa.

Cueros

Item veinticinco cueros al pelo, al cuidado del citado sargento,

Papeles

Item. Una instrucción del señor Gobernador Intendente don Joaquín de Alós, del año 1794. Su fecha, 11 de octubre, con cuatro fojas útiles.

Item una instrucción del Tte. veterano don José Bolaños, del año 1795, con fecha 25 de junio, con una foja útil.

Una instrucción del Tte. Coronel don José Antonio Zavala, del año 1796, su fecha de octubre, con una foja útil. Item una instrucción del sargento mayor, don Juan Manuel Gamarra, del año 1798, su fecha 11 de junio, con una foja útil. Item dos oficios del señor Gobernador Intendente, don Lázaro de Rivera, sus fechas, 24 de septiembre de 1798. Item cuatro oficios del mismo señor Gobernador Intendente, sus fechas, 5 y 6 de julio, 2 y 26 de octubre de 1799.

Item tres oficios del mismo señor Gobernador Intendente, sus fechas 21 de mayo y los dos restantes de 29 de octubre de 1800.

Item una copia legalizada, su fecha 19 de enero 1802, dirigida por el Comandante de la Villa Real, don José Teodoro Fernández de las paces entre las coronas de España, Portugal, Inglaterra y Francia, en una foja útil.

Item un legajo de trece oficios de la Comandancia de la Villa Real, sus fechas, 25 de agosto; diez, quince, quince, diecinueve, veintisiete, veintiocho de septiembre; diez, veinte y veintidós de octubre, catorce, catorce de noviembre y cinco de diciembre de 1801. Item otro legajo de treinta y cinco oficios de la expresada comandancia, sus fechas 11 de enero, 2, 12, 12, 12, 23 de febrero; l, 3, 7, 8 de marzo; l, 6, 12, 21, 21 de abril; 8, 12, 12, 25 de mayo; 1º, 18 de junio; 12, 17, 28, 28 de julio ; 18, 25 de agosto; 13, 13, 24 de septiembre; 8 de octubre, 14, 26, de noviembre y 15 de diciembre. Item otro legajo de 23 oficios de la misma comandancia, sus fechas, 3, 17 enero; 5, 8, 18, 21 de febrero; 2, 2, 24 de marzo; 28 de abril; 15 de junio; 9, 31 de julio; 16, 16, 16 de agosto; 17, 17 de septiembre; 10, 10, 21 de noviembre y 3 de diciembre de 1803. Item otro legajo de 22 oficios de la misma comandancia, sus fechas 10, 10, 27 de enero, 18, 18, 18, 18, 23 febrero; 2, 11 de marzo; 27 de abril; 11, 12, 13, 30 de mayo; 4, 14 de junio; 2, 12 de octubre; 2, 27, 27 de noviembre. Item otro legajo de 16 oficios de la misma comandancia, su fecha 3, 22, 22 de enero; 10 de febrero; 3 de marzo; 23 de abril; 18 de junio; 16 de julio; 2, 21, 23, 24, agosto; 6, 6, 18 de septiembre; 26 de noviembre de 1805.

Todo lo contenido en este inventario me ha entregado el Comandante don Pascual Díaz en los mismos términos que contiene, y lugares que se expresan anotados y en cumplimiento de la Superior Orden que antecede me doy por recibido, y firmamos ambos dos de un tenor, el uno para la comandancia de Villa Real y el otro para mí particular inteligencia, en este Fuerte de San Carlos del Río Apa, a 15 de febrero de 1806.

Firma: Pedro Antonio de Herrera - Pascual Díaz

 

7º  INVENTARIO DEL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

31 de Julio de 1809

 

Inventario General de todo lo que subsiste en este Fuerte de San Carlos del Apa, en 31 de julio de 1809.

Primeramente el portón de dos manos con tres cinchas de hierro clavados; dos trancas de hierro; un postigo pequeño con tranca de madera, cerradura y llave corriente.

Itt. Encima de dicho portón la corona de las armas de S.M. y una cruz de filigrana, de hierro, con una figura con su trompeta que sirve de bandera.

Itt. Los muros de cal y piedra, con sus cuatro cubos, trabajado de dichos cubos, también de cal y piedra.

Itt. En el cubo del sur un pedrero de hierro (cañón), montado en su correspondiente cureña de tierra (factura paraguaya), cargado con metralla y una garita de madera pintada de color carmesí.

Itt. En el cubo del este, otro pedrero montado en su correspondiente cureña de hierro, cargado con metralla, y una garita de madera, pintada en idem, y al lado de dicho cubo se halla el lugar común de madera con puerta, y su picaporte de hierro.

Itt. En el cubo del norte, dos pedreros de bronce, de mayor graduación que los otros, montados en sus cureñas de hierro, cargado con metralla suelta, y su correspondiente garita pintada en idem.

Itt. En el cubo del poniente, dos cañones: uno de hierro, montado en su cureña correspondiente........ su calibre de seis; y el otro, de bronce, montado en su cureña de idem. Su calibre de tres, cargados con metralla, y una garita de madera, pintada de idem.

Casa del Comandante

La casa del comandante se compone de un lance; la pared de cal y piedra, cubierta con tejas de palmas, revocada y blanqueada con cal, con tres ventanas de tableros de a una mano en cada una de ellas, a dos alcayatas; una puerta de idem, de una mano con tres alcayatas; un tirador de hierro; cerradura y llave corriente y dentro de ella un estante con cuatro divisiones; una mesa con cajón; tres taburetes emparchados; un catre y tres hamaqueras de hierro. Almacén se compone de dos lances de casa; pared de cal cubierta con tejas de palmas con dos ventanas de a una mano de tableros en cada una a dos alcayatas, y la puerta de una mano de idem con tres alcayatas, tirador de hierro, cerradura, y llave corriente y dentro de ella dos entablados uno en cada extremo de dichos cuartos.

Itt. Tres sacos de cal.

Itt. Una rueda de carpintería con dos bancos, el uno con su prensa, y el otro con un instrumento extraordinario con una barra de hierro.

Item. Una caneca, y dos baldes, estos inservibles con dos arcos de hierro cada uno.

Itt. Ocho hachas buenas y una desbocada.

Itt. Tres machetes, uno de ellos desbocado o quebrado.

Itt. Seis asuelas, dos de ellas combadas.

Itt. Cuatro escoplos.

Itt. Dos formones.

Itt. Dos serruchos

Itt. Dos barrenos

Itt. Cuatro limas, una de cada especie

Itt. Dos cepillos con cajas

Itt. Un compás.

Itt. Un trabador.

Itt. Dos asierras

Itt. Dos martillos

Itt. Cuatro azadas

Itt. Dos palas

Itt. Cuatro picos

Itt. Cuatro cucharas de albañil.

Itt. Dos barretas

Itt. Una romana con su pilón.

Itt. Una cruz de balanzas.

Itt. Dos pares de grillos.

Itt. Tres grilletes, uno de ellos descompuesto.

Itt. Una marca de marcar animales.

Itt. Una vara de medir.

Cuerpo de Guardia

La casa del cuerpo de guardia se compone de dos lances, la pared de cal y piedra, cubierta de tejas de palmas; dos ventanas de a una mano de tableros, en cada una de estas a dos alcayatas, dos puertas de idem de una mano, en cada una tres alcayatas y un picaporte y dentro de ella un armario, una tabla larga con las instrucciones para la tropa; una caja de guerra, inútil; un cepo, una mesa ordinaria, un catre, otra caja de guerra en buen uso, y dos estrados de cal y piedra, una en cada extremo de dichos cuartos; dos bancos largos en el corredor, que sirven de asientos a la tropa.

Sala de Armas

La sala de armas se compone de un lance. La pared de cal y piedra, cubierta con tejas de palmas, con una ventana de una mano de tableros, con dos alcayatas y la puerta de idem, de una mano con tres alcayatas, cerradura y llave corriente, y dentro de dicho tres armarios.

Itt. 57 fusiles, inclusive dos inservibles.

Itt. 65 espadas inclusive 3 quebradas.

Itt. 16 bayonetas, 12 de ellas inservibles.

Itt. 27 cartuchos de metrallas para el calibre de seis.

Itt. 87 balas para el dicho cañón.

Itt. 117 balas para el calibre de tres.

Itt. 8 pinas de metrallas para el pedrero.

Itt. 37 cananas, 12 de ellas inservibles;

Itt. 3 chifles y 3 agujas de abrir cartuchos.

Itt. Una cuchara, un sacatrapo; una lanada para el calibre de seis.

Itt. Otro sacatrapo; dos lanadas; dos atacadores y dos botafuegos para pedreros.

Itt. Dos......... vueltas de pedrero.

Itt. Tres retazos de mechas.

Itt. 94 piedras de fusil en una bolsa de crudo.

Itt. 3 arrobas y 20 libras de balas de fusil en un saquito. .

Itt. 2 cajones viejos con chafalonía de hierros

Cuartel

El cuartel se compone de cuatro lances, la pared de cal y piedra cubierta con tejas de palmas con diez ventanas de a una mano de tableros, en cada una de ellas, dos alcayatas, dos puertas de a una mano, en cada una de ellas tres alcayatas, y un picaporte, y dentro de dicho un estrado largo de cal y piedra que......... los cuatro lances.

Itt. Dos armarios en dicho cuartel.

Itt. 65 cananas con diez cartuchos cada una.

Itt. 2 sacatrapos con su rascador, inútiles.

Cuarto del 2º Comandante

El cuarto del 2º comandante se compone de un lance. La pared de cal y piedra, cubierta con tejas de palmas, revocada y blanqueada, con dos ventanas de a una mano de tableros, en cada una a dos alcayatas; una puerta de tableros, de una mano con tres alcayatas; un tirador de hierro; cerradura y llave corriente, dentro de dicho, un estante con cuatro divisiones; una mesa, tres taburetes y un catre con tres hamaqueras de hierro.

Cuarto del Capellán

El cuarto del capellán se compone de otro lance; pared de cal y piedra, cubierta con tejas de palmas, blanqueada, con dos ventanas de a una mano en cada una de ellas; dos alcayatas, una puerta con tres alcayatas, un tirador de hierro, cerradura y llave corriente, y dentro de dicho un estante con cuatro divisiones.

Itt. Una mesa con cajón.

Itt. Tres taburetes.

Itt. Tres hamaqueras de hierro

Cárcel

El cuarto que sirve de cárcel se compone de un lance. La pared de cal y piedra cubierta con tejas de palmas, con una puerta de una mano, con tres alcayatas, una de ellas rompida, con cerradura y llave corriente.

Oratorio

El oratorio se compone de otro lance; la pared de idem, cubierta de lo mismo, revocada y blanqueada con dos ventanas de a una mano, en cada una a dos alcayatas, una puerta de tableros, de dos manos, con seis alcayatas; dos trancas de hierro, una arriba y otra abajo; un tirador de hierro, cerradura y llave corriente.

Utensilios de Oratorio

Primeramente dos crucifijos, uno grande de cartón y otro chico de metal amarillo.

Itt. Una ara cuadrada.

Itt. Tres manteles, dos de Bretaña y uno de lienzo; la una de Bretaña, servible y las otras inservibles.

Itt. Un atril en buen uso.

Itt. Un frontal inútil.

Itt. Dos candeleros de bronce y un despabilador.

Itt. Dos vinajeras de plata con su platillo de peltre.

Itt. Un cencerro que sirve de campanilla.

Itt. Un cáliz; una patena y cucharita, todo de plata.

Itt. Tres purificadores de bastante uso.

Itt. Una bolsa de corporales y un amito, inútil.

Itt. Una alba en buen uso.

Itt. Un cíngulo de hilo, inservible.

Itt. Otro cíngulo de cinta lisa con borlas, en buen uso.

Itt. Un manipulo en buen uso.

Itt. Una estola en buen uso.

Itt. Un frasco de cristal y una limeta.

Itt. Un hostiario de hierro.

Itt. Una cuchara de metal amarillo.

Itt. Una casulla con su galón falso en buen uso.

Itt. Dos corporales en buen uso.

Itt. Dos cornualtares y dos hijuelas.

Itt. Un paño de cáliz en buen uso.

Itt. Una sobre palia de Bretaña, inútil.

Itt. Dos… de cinta lisa para cíngulo.

Itt. Un misal en buen uso, y otro inservible.

Itt. Una carpeta vieja, deteriorada para dichos ornamentos.

Casa de Pólvora.

Un cuartito de media agua que sale de la muralla, pared de cal y piedra, cubierta con tejas de palmas, con una puerta de a una mano de tableros, con dos alcayatas, cerradura y llave corriente.

Itt. Dentro de dicho cuarto existe un cajón inútil con sesenta y un paquetes de cartuchos de fusil, de a diez, en cada paquete, todo rompido, y todo amofosados.

Itt. Dos barriles inútiles con treinta y un cartuchos de pólvora para el calibre de seis, todos ellos rompidos y amofosados.

Itt. Diecinueve cartuchos inútiles de la clase de idem.

Itt. Un cartucho de pólvora para el calibre de tres; amofosado.

Itt. Otros dos barriles inútiles, el uno con 6 arrobas y 12 libras de pólvora, y el otro con 6 arrobas y 2 libras de idem, todos ellos inútiles, por estar todo amofosado.         

Bandera

Un cuadro de lienzo que sirve de bandera, inservible y el asta se halla colocado inmediato al curso del poniente. 

Oficina

La oficina se compone de un lance; pared de cal y piedra, cubierta con tejas de palmas, con dos ventanas de a una mano, en cada una dos alcayatas, una puerta con tres alcayatas cerradura y llave corriente, y dentro de dicho un estrado largo para los ranchos.

Itt. Cuatro ollas de hierro, inclusive una inservible.

Itt. Tres calderas de mucho uso.

Itt. Tres hachas viejas de picar hueso.

Itt. Un tacho inservible. 

Pozo de balde

Un pozo de balde que se halla detrás del cuartel arrimado a la muralla. Su tapa de tableros con sus dos goznes de hierro.

Itt. Unos retazos de tablas y palos que se hallan tras de la oficina.

Itt. Seiscientas noventa y seis tejas de palmas.

Itt. Dos corrales de palmas.

Itt. Una puerta y una ventana que se halla colocada en la casilla de afuera. 

Papeles

Primeramente una instrucción del señor Gobernador Intendente, don Joaquín de Alós, del año 1794; -Su fecha: 17 de octubre - con cuatro fojas útiles.

Itt. Otra instrucción del teniente don José Bolaños, del año 1795 Su fecha: 25 de junio, con una foja útil.

Itt. Otra ídem del teniente coronel don José Antonio Zavala, del año 1796 - Su fecha: 12 de octubre, con una tapa útil.

Itt. Otra idem del sargento mayor don Juan Manuel Gamarra, del, año 1798 -Su  fecha: l7 de junio, con una tapa útil.

Itt. Dos oficios del señor Gobernador Intendente, don Lázaro de Rivera. Sus fechas: 26 de septiembre de 1798.

Itt. Cuatro oficios del mismo señor. Sus fechas: 3, 1, 6 de julio, 2, 26 de octubre de 1799.         

Itt. Otros tres oficios de ideen. Sus fechas: 27 de mayo, y los otros del 29 de septiembre de 1800.

Itt. Una copia legalizada. Su fecha: 19 de enero de 1802 - dirigida por el comandante de Villa Real, don José Theodoro Fernández de las paces entre las coronas de España, Portugal, Inglaterra y Francia, con una foja útil.

Itt. Un legajo de trece oficios de la comandancia de Villa Real. Sus fechas: 25 de agosto; 2, 15,15, 19, 21, 28 de septiembre; 10, 20, 22 de octubre; 14, 14 de noviembre y 6 de idem de 1801.

Itt. Otro legajo de 35 oficios de la expresada comandancia. Sus fechas: 11 de enero; 2, 12, 12, 12, 23 de febrero; 1, 3, 7, 8 de marzo; 1, 6, 12, 21, 27 de abril; 2, 8, 12, 25 de mayo; 1, 6, 18 de junio; 11, 12, 28, 28 de julio; 18, 21 de agosto; 13, 13, 24 de septiembre; 8 de octubre; 14, 15 y 26 de noviembre de 1802.

Itt. Otro idem de veintitrés oficios de la dicha comandancia. Sus fechas: 3, 11 de enero; 5, 8, 18, 21 de febrero 2,2, 24 de marzo; 28 de abril; 15 de junio; 9; 13 de julio; 3, 16 de agosto; 16, 17, 17 de septiembre; 2, 10, 21 de noviembre; 3 de diciembre de 1803.

Itt. Otro idem de 22 oficios de ideen. Sus fechas: 2, 10, 27, de enero; 18, 18, 18, 18, 23 de febrero; 2, 11 de marzo; 27 de abril; 11, 12, 12, 30 de mayo; 4, 14 de junio; 2, 12 de octubre; 2, 27, 27 de noviembre de 1804.

Itt. Otro ídem de 16 oficios de idem. Sus fechas: 3, 22, 22 de enero; 10 de febrero; 30 de marzo; 23de abril; 18 de junio; 16 de julio; 2, 21, 23, 24 de agosto; 6, 6, 18 de septiembre; 26 de noviembre de 1805.

Itt. Un oficio del señor Gobernador Intendente; don Lázaro de Rivera. Su fecha: 13 de enero de 1806.

Itt. Otro oficio del señor Gobernador Intendente, don Bernardo Belazco. Su fecha: 18 de julio de 1.806.

Itt. Otro oficio del señor Gobernador Intendente, don Manuel Gutiérrez. Su fecha: 16 de marzo de 1808.

Itt. Dos oficios del comandante don Thomás de Ortega. Sus fechas: 11 de julio de 1806, y 5 de abril de 1807.

Itt. 14 oficios de la comandancia de Villa Real. Sus fechas: 3, 19, 9, 22, 28, 30 de marzo; 4, 12 de abril; 26 de mayo; de 1808.

Itt. 15 oficios de idem. Sus fechas: 4, 31 de julio; 8, 11, 16, 31 de agosto; 9, 13, 29 de septiembre; 31 de octubre; 22, 30 de noviembre; 18, 30, 31 de diciembre de 1808.

Itt. 8 oficios de idem. Sus fechas: 22 de enero; 2 de febrero; 3, 18, de marzo; 4 de abril; 1, 12 de junio; 5 de julio de 1809.

Itt. Un oficio del señor Gobernador Intendente, don Eustaquio Gianmini. Su fecha: 29 de abril de 1809.

 

Fuerte de San Carlos del Apa, 31 de julio de 1809

Habiéndose finalizado  este inventario, dáse por recibido esta comandancia de todo lo contenido en ella.

 

JOSE A. ANTONIO GOMEZ DE LOS RIOS

 

 

PRIMERA ORGANIZACION DE NOTICIAS DEL PARAGUAY

Servicio Internacional de Recortes Periodísticos

Dr. Luis Alberto de Herrera No. 1370 - Asunción

 

INFORME ESPECIAL "FUERTE DE SAN CARLOS"

SECCION CUARTA (4)

 

Crónica de una visita efectuada al Fuerte de San Carlos en agosto de 1960 por el entonces Ministro de Defensa Nacional, General de División Don Marcial Samaniego, el licenciado Alejandro Brugada Guanes y el periodista Gerardo A. Cabral Miranda.

El miércoles último se trasladó a la localidad fronteriza de San Carlos el titular de Defensa Nacional, General Don Marcial Samaniego. Motivó el viaje del Ministro Samaniego, el propósito de interiorizarse de los trabajos de recuperación del histórico Fuerte de San Carlos, reliquia nacional y militar del Paraguay, del Siglo XVIII y que fuera erigido para la defensa de la zona contra las invasiones de los mamelucos y bandeirantes portugueses.

Con motivo de la visita del General Samaniego a la lejana localidad fronteriza se cumplieron emotivos actos de hondo sentido nacionalista. Desde su arribo a la localidad, autoridades y pueblo le ofrecieron una cálida recepción.

Posteriormente, el General Samaniego y acompañantes se trasladaron hasta el lugar donde se encuentran las construcciones del FUERTE DE SAN CARLOS, distante 5 kilómetros de la población de San Carlos, en la proximidad del río Apa y del arroyo Blandengue, en una pronunciada colina. El Fuerte consta de las siguientes dimensiones: 400 metros de muro de piedras (bloques), de 7 metros de altura por 2 metros y medio de ancho; además cuenta con construcciones internas que fueron posiblemente destinadas para refugios de tropas y armamentos.

En el lugar, usaron de la palabra para referirse al acto, el secretario de la Comisión de Recuperación del Fuerte de San Carlos, señor Tomás Enrique Schupp, el Comandante del Destacamento Militar de Frontera y encargado del Fuerte de San Carlos, capitán Duarte Britos y luego el General Samaniego se dirigió a los presentes a través de una improvisación, expresando entre otros conceptos, que "ASI COMO EXISTEN RELIQUIAS Y TEMPLOS RELIGIOSOS Y SON VISITADOS POR TURISTAS, ESTA GRANDIOSA OBRA DEL PARAGUAY DEL SIGLO XVIII ES UNA RELIQUIA DE HONDO SENTIDO NACIONAL". "EL FUERTE DE SAN CARLOS ES UN MONUMENTO QUE REFLEJA MUY BIEN LA VOLUNTAD FIRME QUE HAN ANIMADO A NUESTROS MAYORES DE DEFENDER LOS DERECHOS DE NUESTRO PARAGUAY", concluyó.

 

Ministerio de Defensa Nacional

 

RESOLUCION MINISTERIAL No. 126

 

POR LA CUAL SE NOMBRA COMANDANTE DEL DESTACAMENTO DE TRABAJO PARA LA RESTAURACION DEL "FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA", AL MAYOR DE INF. DE RVA. DON EDWIN ALFONSO KUEBLÉR,

 

S. 3. No. 72

 

Asunción, 8 de Abril de 1980

 

VISTA: la necesidad de la restauración del "FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA", una reliquia histórica identificado profundamente con la soberanía paraguaya y la integridad territorial; y

CONSIDERANDO: que habiéndose previsto en el Presupuesto General de Gastos vigente un rubro destinado para la mencionada restauración histórica y debiendo organizar en el lugar un destacamento para los trabajos correspondientes; en uso de sus atribuciones;

 

EL MINISTRO DE DEFENSA NACIONAL

RESUELVE:

 

1º. - Nómbrase Comandante del Destacamento de trabajó para la restauración del "FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA” al Mayor de Inf. de Rva. Don Edwin Alfonso Kuebler.

2º. - El mencionado Oficial Superior organizará en el terreno el personal y los servicios necesarios para la realización de los trabajos requeridos conforme a la directiva de la Dirección Técnica y del Prof. Carlos Alberto Pusineri Scala, Asesor y Supervisor del Programa de Restauración del "FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA", nombrado por Resolución Ministerial No. 73/80.

3º. - La Dirección Financiera asegurará la disponibilidad de los recursos para atender los compromisos conforme a la demanda de la obra.

4º. - Anótese, comuníquese y archivase.

 

FDO: MARCIAL SÁMANIEGO

MINISTRO

 

EMILIANO CAUTO BARRETO

Jefe del Dpto. de Archivo Central

 

BIBLIOGRAFÍA

 (1)       Carlos E. Grez Pérez - "El Fuerte Paraguayo Borbón" (Olimpo) Página 587 (Aguirre), Santiago de Chile, 1933

(2)       Enrique de Gandía - "Las Misiones Jesuíticas y los Bandeirantes"; Editorial La Facultad, Buenos Aires, 1936, Páginas 45 y 79.

(3)       Félix de Azara - "Memoria sobre el Estado Rural del Río de la Plata y otros informes", Editorial Bajel - Buenos Aires, 1943, Página 59.

(4)       Félix de Azara - Idem, Página 60

(5)       Félix de Azara - Idem, Página 73

(6)       Blas Garay- "Compendio Elemental de Historia del Paraguay", Pág. 108.

(7)       Juan Francisco de Aguirre - "Diario", Tomo II, Segunda Parte, Buenos Aires, 1950.

(8)       Juan Francisco de Aguirre - Idem., Página 569

(9)       Juan Francisco de Aguirre - Idem., Página 141

(10)     Juan Francisco de Aguirre - Idem., Página 548

(11)     Blas Garay - "Compendio Elemental de Historia del Paraguay", Pág. 109 (12)      Archivo Nacional de Asunción - Vol. 438, Sección Historia

(13)     Archivo Nacional de Asunción - Vol. 438, Sección Historia

(14)     Carlos E. Grez Pérez - "El Fuerte Paraguayo Borbón" (Olimpo), Santiago de Chile, 1933.

(15)     Archivo Nacional de Asunción - Vol. 190, Sección Historia

(16)     Félix de Azara - Obra citada.

(17)     Archivo Nacional de Asunción - Inventario del año 1800

(18)     Félix de Azara - Obra citada - Página 161

(19)     Félix de Azara - Obra citada - Página 170

(20)     Pedro Antonio Alvarenga Caballero - "La Villa Real de la Concepción".

(21)       Archivo Nacional de Asunción Vol. 164 Sección Historia

(22)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 164 Sección Historia

(23)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 188 Sección Historia

(24)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 188 Sección Historia

(25)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 188 Sección Historia

(26)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 188 Sección Historia

(27)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 190 Sección Historia

(28)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 190 Sección Historia

(29)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 190 Sección Historia

(30)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 190 Sección Historia

(31)     Archivo Nacional de Asunción  Vol. 190  Sección Historia           

(32)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 189 Sección Historia

(33)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 190      Sección Historia

(34)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3398    Nueva Encuadernación

(35)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3398 Nueva Encuadernación

(36)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3398    Nueva Encuadernación

(37)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3398    Nueva Encuadernación

(38)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3399 Nueva Encuadernación

(39).    Archivo Nacional de Asunción Vol. 3399    Nueva Encuadernación

(40)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3399 Nueva Encuadernación

(41)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3400 Pág.22) Nva. Encuadernación

(42)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3397 Nueva Encuadernación

(43)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 362      Sección Historia

(44)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3397 Nueva Encuadernación.

(45)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3397 Nueva Encuadernación

(46)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 193 Sección Historia

(47)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3403 Nueva Encuadernación

(48)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3403 Nueva Encuadernación

(49)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3403 Nueva Encuadernación

(50)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3403 Nueva Encuadernación

(51)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3403 Nueva Encuadernación

(52)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3403 Nueva Encuadernación

(53)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3403    Nueva Encuadernación

(54)     Archivo Nacional de Asunción Vol.3403 Nueva Encuadernación

(55)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3404    Nueva Encuadernación

(56)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3397 Nueva Encuadernación // Archivo Nacional de Asunción Vol. 3398 Nueva Encuadernación // Archivo Nacional de Asunción Vol. 190 Sección Historia

(57)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 193 Sección Historia

(58)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3405 Nueva Encuadernación

(59)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3405 Nueva Encuadernación

(60)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3405 Nueva Encuadernación

(61)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3405 Nueva Encuadernación

(62)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3405 Nueva Encuadernación

(63)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 849 Nueva Encuadernación

(64)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 22 Sección Copias (Pág. 100)

(65)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuadernación

(66)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuadernación

(67)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuadernación

(68)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuad. (Pág. 92)

(69)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuadernación

(70)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuad.(Pág. 99-100)

(71)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411    " (Pág. 104-105)

(72)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuadernación

(73)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 237 Sección Historia

(74)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuadernación

(75)     Archivo Nacional de Asunción  Vol. 237 Sección Historia

(76)     Archivo Nacional de Asunción  Vol. 237 Sección Historia

(77)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 25 Sección Copias

(78)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3411 Nueva Encuadernación

(79)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3414 Nueva Encuadernación

(80)     Archivo Nacional de Asunción Vol. 3414 Nueva Encuadernación

(81)     Pérez Acosta, Juan Francisco“Carlos Antonio López”  Obrero Máximo - Editorial Guarania, Asunción , 1948.

 

ILUSTRACIONES:

 

FUERTE DE SAN MARCOS EN SAN AGUSTÍN DE LA FLORIDA

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

* LA FLECHA INDICA LA UBICACIÓN DEL

FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA CONSTRUIDO DE

"ESTACAS ROLLIZA CLAVADA A PIQUE" - AÑO 1794

 

VISTA AÉREA ACTUAL DEL FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

VISTA EXTERIOR DE LA ENTRADA DEL FUERTE DONDE SE PUEDE APRECIAR

QUE ESTÁ UBICADO EN LA PARTE SUPERIOR DE UNA COLINA

DEPENDENCIAS DEL INTERIOR EN PARTE RESTAURADAS

MURALLA QUE RODEA EL FUERTE DONDE SE NOTA EL PARAPETO

QUE UTILIZABAN PARA APOYAR EL FUSIL Y CUBRIRSE EL CUERPO

DEPENDENCIAS DEL INTERIOR DEL FUERTE

INTERIOR DEL FUERTE: DEPENDENCIAS Y PATIO CENTRAL

PATIO CENTRAL DEL INTERIOR DEL FUERTE

OBJETOS ENCONTRADOS DURANTE LA LIMPIEZA DEL INTERIOR DEL FUERTE

MURALLA EXTERIOR DE 2,50 METROS DE ANCHO DEL

FUERTE DE SAN CARLOS DEL APA

 



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