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BEATRIZ GONZÁLEZ DE BOSIO


  PERIODISMO ESCRITO PARAGUAYO 1845-2001 (Por BEATRIZ GONZÁLEZ DE BOSIO) - Año 2008


PERIODISMO ESCRITO PARAGUAYO 1845-2001 (Por BEATRIZ GONZÁLEZ DE BOSIO) - Año 2008

PERIODISMO ESCRITO PARAGUAYO 1845-2001

DE LA AFICIÓN A LA PROFESIÓN

 

por BEATRIZ GONZÁLEZ DE BOSIO

 

Intercontinental Editora,

Asunción-Paraguay 2008. (2da. Edición. 276 páginas)

 

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ÍNDICE GENERAL

Dedicatoria // Prólogo // Presentación // Prefacio a la segunda edición

Capítulo I: ROL DEL PERIÓDICO. IMPORTANCIA SOCIAL. EVOLUCIÓN DE LA PRENSA EN EL MUNDO: Introducción // La noticia manuscrita // La noticia impresa // La publicación periódica // Periodismo // Avances tecnológicos // La instrucción // Rol del periódico // Importancia social // La prensa en Gran Bretaña // La prensa en los Estados Unidos // Periodo entre guerras // Periodismo en las colonias españolas de América // Algunas reflexiones sobre ética // La prensa globalizada // Políticas públicas // Economía global // Interés público // Paraguay

Anexo: BREVE HISTORIA DE LA IMPRENTA: Curiosidades // Incunables

Capítulo II: PARAGUAY, BREVE RESEÑA HISTÓRICA: Antecedentes // Conquista y colonia // Periodo independiente // Gobierno del Dr. Francia // Carlos Antonio López // Francisco Solano López // Desencadenamiento de la guerra // Pos guerra de la Triple Alianza // La Revolución de 1904 // La Guerra del Chaco // Febrero de 1936 // Presidencia de José Félix Estigarribia // Presidencia de Higinio Morínigo // Revolución del 47 // Presidencia de Alfredo Stroessner

Capítulo III: LA PRENSA EN EL PARAGUAY: Los años iniciales // "El Paraguayo Independiente" // "Semanario de Avisos y Conocimientos útiles" // "El Eco del Paraguay” // "La Aurora" // Papel de caraguatá // Periodismo combatiente // "El Centinela" // "Cabichu'í" // "Cacique Lambaré" // “La Estrella" // "El Grito Paraguayo" // Los precursores

Capítulo IV: POS-GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA. "LA REGENERACIÓN" Y "LA VOZ DEL PUEBLO". EL PERIODISMO POLÍTICO-PARTIDARIO. GRANDES PERIODISTAS DE LA ÉPOCA. ALÓN, JOSÉ SEGUNDO DECOUD, BLAS GARAY Y CECILIO BÁEZ: Prensa // "La Regeneración" // "La Voz del Pueblo" // "La Opinión Pública" // Características básicas de la prensa de la inmediata pos-guerra // “La Reforma" La segunda década // "La Democracia" // "El Látigo" // "El Diario Oficial" // "El Heraldo" // "El Paraguayo” // “El Independiente" // "El Artesano" // "El Imparcial" // "El Tiempo" // "El Pueblo" // "El Progreso" // "La Patria" "Guazú" // "La Prensa" // "El Cívico" // “La Unión" // Revista del Instituto Paraguayo // Síntesis y conclusiones de esta época // Figuras emblemáticas del periodismo de la época // Una ardua tarea

Capítulo V: LA REVOLUCIÓN DE 1904. LA REVOLUCIÓN DEL'22. LA PRE-GUERRA DEL CHACO: Panorama político // Juan Bautista Egusquiza // Panorama socioeconómico // La prensa // "El Diario" // Pacto de Pilcomayo // La paz radical // La Revolución del '22 // La prensa anarquista // "El Despertar" // El periodismo feminista // Síntesis y conclusiones. El Paraguay del 900 // Ficha técnica de los periódicos // Círculo de Prensa

Capítulo VI: LA GUERRA DEL CHACO. 23 DE OCTUBRE DEL '31. PERIODISMO DE TRINCHERA. INFORMACIÓN PERIODÍSTICA SOBRE LA GUERRA. LA PAZ EN LOS PERIÓDICOS: El 23 de octubre de 1931 // La prensa y los sucesos del 23 de octubre La Guerra del Chaco // Guerra y paz en la prensa // Periodismo de trinchera de la Guerra del Chaco // Radio Prensa // La Guerra del Chaco y sus consecuencias

Capítulo VII: POS GUERRA DEL CHACO. PRENSA DEL '36. ESTIGARRIBIA AL PODER. DENAPRO. HIGINIO MORÍNIGO. EL TIEMPISMO. LA REVOLUCIÓN DEL'47. EL COLORADISMO EN EL PODER: La Constitución de 1940 // Higinio Morínigo // DENAPRO // El tiempismo //  De primavera a revolución // Coloradismo en el poder //  Prensa // Crisis en el partido único y advenimiento del stronismo // La prensa y Stroessner // El pos-stronismo

Capítulo VIII: LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN EL PARAGUAY INDEPENDIENTE. PRENSA PROFESIONAL CONTEMPORÁNEA. "ABC COLOR". "ÚLTIMA HORA". "NOTICIAS". "HOY". "LA NACIÓN". PERIODISMO EN EL SIGLO XX: La libertad de expresiónen el Paraguay independiente // Constitución de 1992 // Periodismo en el siglo XX // "La Tribuna" // "Comunidad" // La prensa de los partidos políticos // Prensa profesional contemporánea // "Diario Patria" // "Última Hora" // "Noticias" // "Hoy, - "El Día" - "La Nación" // Conclusión

 

Anexo: LA GENERACIÓN DEL 900 UN SIGLO MÁS TARDE. EJEMPLO: OBRAS Y LEGADO

1. Introducción // 1.1. Las generaciones creadoras de la Independencia y del 70 // 1.2. La generación española del 98 como antecedente

2. Las ideas imperantes

3. Realidad nacional

4. Los cultores del novecentismo

5. Conclusión. Legado

 

BIBLIOGRAFÍA

 


 

PRÓLOGO

No es fácil la tarea -sin embargo, grata- que tuvo a bien encomendarme Beatriz González de Bosio. Un prólogo, creo, no puede sino hacer al menos alguna referencia al autor de la obra de que se trate y en este punto confieso imposible para mí -y presumo que para mucha más gente- hablar con objetividad de nuestra autora, porque ella es una de esas personas que se ganan nuestra simpatía y respeto poco menos que a primera vista y con solo intercambiar unas cuantas ideas.

Beatriz González de Bosio lleva ya dieciocho años de labor como catedrática de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Católica "Ntra. Sra. de la Asunción", pero su sencillez y gentileza, su modestia y su afán de indagar y aprender siguen tan vivos como el día en que optó por seguir el ejemplo de sus muchos familiares ilustres dedicados al noble ideal de contribuir al desarrollo de la cultura. Su espíritu, puede predecirse, será siempre juvenil e intelectualmente tan inquieto como honesto.

El libro que nos presenta Beatriz González de Bosio es prueba de lo dicho. De este libro, por otra parte, si me puede corresponder el derecho de hacer algunas apreciaciones, tendría que comenzar expresando una queja personal: la de haberme quedado con ganas de recibir aún más datos y opiniones, pues estoy cierto que la autora pudo hacerlo. Es visible que sabe mucho. Un pequeño ejemplo: nos hace saber la Sra. de Bosio que durante la Guerra de la Triple Alianza se fabricaba papel en el país. Se usábamos dice- fibras de caraguatá y de otras plantas nativas; y "los periódicos impresos con ese material llaman la atención por su perfecto estado de conservación", pero poco más que eso. El tema sólo reaparece al tratar sobre el "periodismo de trinchera" que surgió en el Ejército nacional durante la Guerra del Chaco y que utilizó un arbusto, yvyrá yepiró, para hacer papel.

Nuestra autora agrega que casi toda la prensa "de trinchera" fue "jocosa" o, cuando menos, "jocosa-seria", y así, por ejemplo, "El Eco de Villa Betty" declaraba aparecer "cuando puede y como puede", y de otro periódico, "Carachá", recordaba en cada número a sus lectores que "Carachá no vive del aire" y los conminaba a suscribirse.

"Estas publicaciones de carácter humorístico -nos dice la autora- formaban parte del espíritu que se vivía durante la contienda. Entre broma y de veras los jóvenes combatientes volcaban toda la angustia y los desafíos que significa una guerra". Destaca así ese peculiar rasgo del alma paraguaya de la época -y de siempre, confío- el de hacer a los momentos difíciles con humor, tanto más así cuanto peor sea la situación que se vive.

Quede lo antecedente como muy limitada muestra -se podrían multiplicar los ejemplos- de los muchos pasajes en que este lector se quedó con ganas de más información y aun de más opinión (y vaya asimismo esta queja como disimulado intento de comprometer a la autora a una ampliada reedición de su libro de hoy).

Intentando una valoración general del libro de Beatriz González de Bosio no puede sino decir que éste, a lo largo de sus páginas, transluce la convicción de que la prensa libre es un componente esencial e indispensable de una sociedad libre; un factor sin el cual esa sociedad no tendrá segura su libertad y menos todavía podrá avanzar sobre la que posea. Confiar en la utilidad de la prensa del modo que lo hace nuestra autora es creer en el poder de la razón y de la verdad; es poseer plena confianza en la gente y en que el bien y la honestidad siempre acabarán triunfantes pese a lo oscuro que pueda verse el presente. Más que todo, es creer que la libertad no solo es imprescindible sino que es también invencible: siempre terminará por imponerse.

La historia paraguaya, sin embargo, hace pensar a nuestra autora. Me resulta claro que ella no está muy satisfecha con la prensa paraguaya de buena parte del pasado ni tampoco con la de hoy, pero a pesar de todo tiene fe en la prensa, quizá por las luces con que a veces pudo brillar, quizá por lo que significa en otras naciones, quizá por presentir que la nobleza inherente a la labor periodística no puede sino terminar ganándose a quienes la ejercen. Lo finalmente positivo, entiendo, es que Beatriz González de Bosio ha mirado a la prensa paraguaya y, a pesar de todas las fallas de esa prensa, cree que se puede esperar mucho bien de ella.

Tengo para mí que estos son los mensajes que fluyen del libro de la Sra. de Bosio. Desde luego, se puede discrepar con alguno de los juicios que emite y de hecho así me ocurre, pero, a pesar de las diferencias puntuales que se me aparecen, creo que no puede sino complacer y atraer a todos, como a mí mismo, un libro cuya intención profunda es la de recordarle a la prensa nacional -y hacerles saber a los estudiantes de periodismo- que la prensa ha de tener por método la búsqueda de la verdad y por misión final la custodia y el progreso de la libertad, del civismo y del bien de la nación.

La prensa no tiene más fuerza que la de su capacidad de convicción, y ésta depende a su vez de que haga su trabajo con conocimiento de causa, con inteligencia, sentido de justicia y honestidad.

Dr. ENRIQUE B. BORDENAVE


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PRESENTACIÓN

Es imposible negar la importancia de la prensa en el devenir de los acontecimientos nacionales. Se sabe que en algún tiempo pasado los términos estadista, catedrático y periodista eran sinónimos en el Paraguay. A pesar de ello, una de las carencias críticas en la historia intelectual de la República del Paraguay se da en el campo de la historia del periodismo.

La cátedra moderna exige un intercambio constante y compartido en las aulas. El estímulo a la investigación original, que no significa otra cosa sino la creación de nuevos conocimientos que enriquecen el acervo, es un aspecto irremplazable de la enseñanza. El resultado de esas investigaciones académicas, una vez madurado, debe darse a la luz como una contribución bibliográfica.

El presente volumen es producto de casi dos décadas a cargo de la cátedra de Historia del Periodismo, hoy Historia de la Comunicación I, en el Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Católica "Nuestra Señora de la Asunción".

El periodismo es protagonista de todos los momentos cumbres de nuestra historia independiente a partir de 1845, cuando el Presidente Carlos Antonio López decide buscar afanosamente el reconocimiento de nuestra soberanía por parte de Buenos Aires, heredera del fenecido Virreinato del Río de la Plata. López acomete la tarea de lograr ese reconocimiento, no a través de ejércitos o armadas, sino de la palabra escrita.

Desde entonces la prensa acompañó en la medida de sus posibilidades todos los acontecimientos álgidos de nuestra turbulenta historia. El "Cabichu'i", en plena Guerra de la Triple Alianza, mantenía en alto el espíritu combatiente ante un adversario inmensamente superior pero sin la misma mística de combate. Terminada la hecatombe, "La Regeneración", de los Decoud, nos informó por adelantado el texto que tendría la Constitución de 1870, que guió el camino de la reconstrucción nacional.

Cada evento importante era reseñado en algún periódico de la época. "El Diario" y "La Democracia" en la Revolución de 1904; "La Tribuna", "El Liberal" y otros relatan los trágicos sucesos del 23 de octubre de 1931. La Guerra del Chaco, la muerte del General Estigarribia, la guerra civil del '47, la emergencia del período autoritario personalista entre 1954 y 1989 fueron episodios reflejados en la prensa contemporánea. En este período se dieron grandes ejemplos de heroísmo cívico cuando, bajo condiciones políticas extremadamente hostiles, hasta el vocero de la propia Iglesia Católica, "Comunidad", sufrió censura, hostigamiento y, finalmente, clausura. Otro tanto ocurrió con los órganos de los partidos políticos de la oposición.

Todo análisis de la historia periodística paraguaya necesariamente debe incluir capítulos sobre la prensa de contenido y sesgo social. Los valientes obreros que originalmente intentaron sindicalizarse para mejorar sus condiciones laborales y calidad de vida, fueron luego acompañados por quienes se embanderaron en reivindicaciones feministas, reivindicaciones sectoriales de las ciudades del interior, hasta llegar al caso de Rafael Barret, vocero de la suerte de los explotados mensú. Esta prensa no puede ser medida en tiraje o en ingresos por publicidad, pero indudablemente su legado ha sido valioso y su impacto duradero.

El derrocamiento de la dictadura del Gral. Stroessner trajo aparejado un verdadero cambio en materia de libertad de prensa, la que se fue consolidando independientemente de los altibajos en materia de transición política y de los avances y retrocesos en materia económica.

La prensa hoy en día ya no se limita al medio impreso. A los diarios de la primera mitad del siglo XX, se suman los medios electrónicos, como la radio comercial en la década del 40, la televisión a mediados de los 60 y la aparición de los diarios virtuales, de edición inmediata, en la década de los 90, con la emergencia de la supercarretera informática.

En el plano personal, me inicié en esta cátedra cuando los compromisos al frente del Rectorado de la UCA obligaron al extinto Dr. Rafael Eladio Velázquez a delegar la tarea docente por razones de tiempo, primero, y por su penosa enfermedad, después. Bajo su sabia guía debatíamos sobre la otra historia del Paraguay, la que no se enseñaba en los colegios, y sobre los capítulos que se omitían en los precarios programas de estudio del bachillerato paraguayo de entonces. Su influjo me alentó a sumergirme en los recovecos que conforman la historiografía paraguaya en muchos casos todavía inédita, y a incursionar, asimismo, en la riquísima raíz común que compartíamos con los países de la Cuenca del Plata y a los que nos unía un proyecto de integración cultural que más adelante pasó a ser el Mercosur.

El vertiginoso ritmo cotidiano deja poco espacio a la reflexión y a la autocrítica. Tenemos la enorme responsabilidad de sumar esfuerzos en la formación de hombres y mujeres que deberán tomar la posta de la conducción del país. Los múltiples problemas que nos aquejan como sociedad y que requieren urgente solución exigen la contribución de todos en las diversas esferas de la actividad cotidiana para superar el atraso y la pobreza. La prensa como refracción de la sociedad en la que se inscribe no sólo debe ser eco de los acontecimientos sino guía, orientadora de la inmensa tarea ética de enseñar la necesidad de lograr una sociedad más justa, fraterna, digna, solidaria y equitativa.

Finalmente es menester expresar mi reconocimiento y profunda gratitud a quienes cooperaron en la concreción de este libro. Gustavo Acosta y Raquel Ojeda realizaron minuciosas revisiones del material de Archivo de la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional.

El Dr. Enrique Bordenave, aparte de honrarme con el Prólogo, revisó por cuenta propia pacientemente cada una de los capítulos, sometiéndolos a severa crítica, lo que generó interesantes debates y una riquísima confrontación de puntos de vista.

** Y, finalmente, el Ing. Juan José Bosio siempre alentó la necesidad de ofrecer este volumen como un aporte bibliográfico. Con él hemos discutido hipótesis y de él recibí valiosas sugerencias y, sobre todo, fue siempre mi auxiliar permanente en la difícil tarea de familiarizarme con las nuevas tecnologías del computador personal.

Asunción, mayo de 2001.

BEATRIZ GONZÁLEZ DE BOSIO


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PREFACIO A LA SEGUNDA EDICIÓN

El periodismo nacional acompañó desde sus inicios todo el proceso de formación de la República. Así como en la Revolución Francesa, la prensa -en la forma que hoy la conocemos- fue no solo un medio de información política, de modelación de la opinión pública, sino también un factor de presión y un órgano de poder social.

Nuestra prensa tuvo por lo tanto un rol fundamental en la estructuración de las instituciones de poder.

El periodismo en nuestro país tuvo un origen muy peculiar. El primer periódico, "El Paraguayo Independiente", fundado por Carlos Antonio López, estuvo asociado en forma directa a las necesidades de formación de una conciencia nacional que fortaleciera el proceso de constitución de la joven República del Paraguay. El origen de nuestra prensa fue, entonces, un interés comprometido con la soberanía nacional y con los principios de la forma republicana de gobierno. Desde entonces el periodismo cumplió una función política y estuvo al servicio de la libre confrontación de ideas. Después de 1870 resurge nuestro país como manifestación de las distintas tendencias políticas que nacieron al amparo de una voluntad colectiva de reconstruir una nación.

En este sentido la prensa se desarrolla como medio de comunicación que contenía expectativas y ansiedades políticas sociales comunes, como vehículos de información, que ponían en la conciencia del público paraguayo propuestas ideológicas acerca del porvenir de la República.

La fundación de los partidos tradicionales tuvo como eje a los portavoces de los dos núcleos políticos que entonces se disputaban la dirección social.

El civismo paraguayo en febril actividad necesitaba de medios de expresión, como si las tensiones políticas, la gravedad de la desorganización económico-social de entonces, necesitarán canalizarse a través del papel y de la tinta. Surge así un personaje clave: el periodista, que no se sabe muy bien si en su definición vocacional primaban más sus cualidades de tribuno, ensayista, de teórico de la política, de hombre público comprometido con una causa nacional, de militante de un partido o sencillamente la vocación de un cronista dotado de una notable sensibilidad para captar las necesidades, las frustraciones y las esperanzas de un pueblo, de una patria que todavía no había terminado de sufrir.

Este aporte bibliográfico -que hoy se presenta en su segunda edición- trata de cubrir interrogantes relacionados con el periodismo objetivo independiente, comprometido, que dan cuenta de la existencia o no de una comunicación avalorativa o de los condicionamientos político-sociales de toda comunicación que nace dentro de un desarrollo social y que necesariamente se compromete con su historia. Pretende, a su vez, ser un aporte a nuestra exigencia de una formación universitaria con contenido.

Atribuimos a la prensa más que un papel meramente modelador de la opinión pública, un papel activo y básico en la formación cultural de un pueblo y para la inmensa cantidad de hombres y mujeres que por diversos motivos, que no vienen al caso analizar ahora, no tienen acceso a libros, sí la tienen en gran parte a sus contenidos a través de la información periodística, pues hay una necesidad de nuestro tiempo de recibir una información instantánea del mundo que nos rodea.

Solamente a través de la reflexión histórica podemos entender a nuestra sociedad y las actividades significativas que, como la prensa, se desarrollan y se debaten dentro de ella.

BEATRIZ GONZÁLEZ DE BOSIO

Asunción, marzo de 2008



POS-GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA.

LA REGENERACIÓN Y LA VOZ DEL PUEBLO.

EL PERIODISMO POLÍTICO-PARTIDARIO.

GRANDES PERIODISTAS DE LA ÉPOCA.

ALÓN, JOSÉ SEGUNDO DECOUD, BLAS GARAY Y CECILIO BÁEZ


Paraguay vivió en el siglo XIX la traumática experiencia de una desigual guerra contra una alianza de Argentina, Brasil y Uruguay, hoy países miembros del Mercosur, que en 1865 habían firmado un Tratado Secreto por el cual pretendían prácticamente aniquilarlo. En dicho tratado se concertaron cláusulas que, de haberse cumplido, hubieran significado el fin del Paraguay, ya que en ellas se estipulaba implícitamente la desmembración de gran parte de su territorio. Los Aliados se fundaban en que la guerra no era contra el Paraguay, sino contra su gobernante, el mariscal Francisco Solano López. Desde octubre de 1864, con la toma del buque brasilero "Marqués de Olinda" por los paraguayos en protesta por la invasión brasilera al territorio uruguayo y a partir de una política de equilibrio en el Río de la Plata, hasta la Batalla de Cerro Corá en marzo de 1870, el país se vio envuelto en una trágica contienda, que asombró al mundo y que tuvo consecuencias fatales y hasta previsibles (Caballero Aquino. Prólogo a la edición de El Lector de las Memorias de Juan Crisóstomo Centurión. La teoría de la necesidad de un equilibrio en el Plata fue esgrimida por el presidente paraguayo Solano López copiando lo observado en Europa. En realidad, en la región la preeminencia del Brasil era indiscutible en población, economía y territorio.)

A comienzos de 1869, cuando se desplegaban los últimos esfuerzos para enfrentar al enemigo, tropas aliadas ocuparon Asunción, sometiéndola a todo tipo de atropellos y vejámenes. La más horrible miseria reinaba en la capital y en el interior del país. La destrucción humana fue prácticamente del 50% del total de la población. Los sobrevivientes conformaban principalmente mujeres, huérfanos y ancianos. Los campos sin cultivo, la extinción del ganado, los yerbales abandonados, la pérdida de títulos de propiedad de la población por el urgente abandono de las ciudades, hizo que al regresar las residentas y confinadas, luego de su largo peregrinar, pidieran hospitalidad a los ejércitos de ocupación para guarecerse en los corredores y patios de sus propias viviendas, ocupadas entonces por los invasores.

Al mismo tiempo, un grupo de exiliados paraguayos arribaba a la capital con la intención de aunar esfuerzos para la reorganización institucional del país. Unos, miembros de familias alejadas del país en tiempos de Francia y los López, no consustanciados con las políticas de dichos gobiernos, habían integrado las filas de la Legión Paraguay (La Legión estaba compuesta de paraguayos que deseaban combatir a López al lado de los Aliados. Algunos de sus miembros, como los Decoud, se retiraron de la misma al enterarse de los detalles del Tratado Secreto de la Triple Alianza).

Otros eran los estudiantes, a quienes la guerra había sorprendido fuera del territorio patrio. Se fusionaría el esquema Legión-Lopismo para la tarea de la reconstrucción nacional. Le cabría a la mujer la parte más dura de la gigantesca empresa de resucitar al Paraguay. Señala Cardozo que "éstas se hacen agricultoras, comerciantes, industriales, y crean un género de sociedad poligámica para reponer las pérdidas demográficas" (Cardozo. Apuntes de historia cultural del Paraguay, pág. 291).

La rivalidad de Argentina y Brasil fue patente desde el inicio de las hostilidades. Los diplomáticos y militares de la Alianza intervenían abiertamente en la política interna. En 1869 se creó un gobierno provisorio con un Triunvirato conformado por Cirilo Antonio Rivarola, José Díaz de Bedoya y Carlos Loizaga. Este gobierno apeló a medidas de emergencia. Firmó decretos vinculados a soluciones inmediatas de situaciones que había que afrontar, como brindar atención a los huérfanos de guerra. También se dio curso a la fundación de una Escuela de Niñas bajo la dirección de Asunción Escalada. Se embarcaron en una denodada lucha por defender la integridad territorial y recuperar la soberanía tan socavada. Se condenó la ocupación argentina de la Villa Occidental, hoy Villa Hayes, en procura de una negociación de límites. Se llamó a una Convención Nacional Constituyente para la redacción de una Constitución y se dictó además un importante decreto donde se establecían garantías políticas y civiles para todos los ciudadanos.

La Convención Nacional Constituyente, convocada en agosto de 1869, estuvo presidida por José del Rosario Miranda. La integraban diputados de la Capital e Interior de la República. Se encomendó en ella la redacción de un anteproyecto de Constitución a una comisión integrada por Facundo Machaín, Juan José Decoud, Juan Silvano Godoi, Salvador Jovellanos y Miguel Palacios. El 25 de noviembre de 1870 se procedió a la jura de la nueva Constitución.


PRENSA

En cuanto a la libertad de expresión, la Constitución del 70 habla de una "irrestricta libertad de prensa" y hace una prolija enunciación de derechos y garantías individuales. Por el Art. 18 señala: "Publicar sus ideas por la prensa sin censura previa" y por el Art. 24: "La libertad de prensa es inviolable y no se dictará ninguna ley que coarte de ningún modo este derecho".

Sin embargo, la situación de agitación y anarquía que vivió el Paraguay en ese primer momento de pos-Guerra, empañó esta intención de brindar el libre ejercicio de las libertades públicas. En este período no surge ningún gran periódico independiente y de amplia circulación. Se inicia un periodismo político-partidario con publicaciones de corta vida y escaso tiraje, generalmente acompañando ocasionales candidaturas presidenciales.

Influyó el hecho de que el país atravesaba por una angustiosa situación económica. No obstante, este periodismo primigenio cumple un rol importante porque permite debatir públicamente las cuestiones políticas y los asuntos de interés general, creando opinión, hecho que no había experimentado la sociedad paraguaya hasta entonces.

Los faccionalismos políticos que habían estado como aletargados en el pasado, emergen con fuerza en la inmediata pos-Guerra. Se crearán dos nucleaciones políticas que desembocarán posteriormente en los partidos políticos tradicionales. El Gran Club del Pueblo, presidido por Facundo Machaín, integrado principalmente de jóvenes que habían vivido en el extranjero durante el gobierno de los López, como también los que habían militado en la Legión Paraguaya durante la Guerra de la Triple Alianza. La otra nucleación, el Club del Pueblo, liderado por Cándido Bareiro y Cayo Miltos, estuvo conformado por ciudadanos que habían hecho la campaña del Paraguay en los ejércitos de López, y que abogaban por un gobierno central fuerte dentro de la tradición paraguaya (Carlos R. Centurión. Historia de la cultura paraguaya, Asunción, Tomo I, pp. 322-328). Estas corrientes de opinión se convertirían en la Asociación Nacional Republicano, Partido Colorado, y el Centro Democrático o Partido Liberal, fundados ambos el mismo año de 1887, durante la presidencia del Gral. Patricio Escobar. Estos partidos políticos de línea doctrinaria liberal tenían como finalidad principal de sus respectivos programas gobernar basados en la Constitución del 70. Dos periódicos muy importantes hicieron de voceros de dichas nucleaciones: La Regeneración, fundado por los hermanos Juan José y José Segundo Decoud el 1 de octubre de 1869, y La Voz del Pueblo, en 1870.


LA REGENERACIÓN

La imprenta de LA REGENERACIÓN fue adquirida por el Cnel. Juan Francisco Decoud, cuya familia había estado vinculada a la "Asociación Paraguaya", entidad conformada por jóvenes compatriotas que estudiaban en Buenos Aires y que el 19 de diciembre de 1864 decidieran asociarse esgrimiendo lo que transcribimos del Acta fundamental: (el) "santo y único fin de libertad a nuestra República del poder tiránico que la oprime y rescatar a la Patria de las garras del tirano que la ha convertido en patrimonio suyo". En una posterior Asamblea del 21 de diciembre de ese año, resolvieron "asumir la representación de la soberanía nacional de la República del Paraguay y de sus derechos". Entre los firmantes leemos los nombres de Juan José y José Segundo Decoud, Juan Francisco Decoud y Pedro Nolasco Decoud. Tenían la intención de formar un gobierno paralelo en el exilio, como lo señala Manuel Pesoa (Manuel Pesoa. El General Doctor Benigno Ferreira, pág. 160).

Fueron colaboradores de esta primera hoja periodística de pos-Guerra, aparte de sus fundadores, Juan Silvano Godoy, Facundo Machaín, Adolfo Decoud, Benigno Ferreira, Ricardo Ménica, Jaime Sosa Escalada, Juan Bautista Arce, Miguel Palacios, José Dolores González y Avalos, Juan E. Carreras y Asunción Escalada, primera mujer paraguaya que incursionaba en el periodismo. Este periódico era de pensamiento liberal, inspirado históricamente en los postulados de la Revolución Francesa. Señalaba en su primera edición: "El norte de LA REGENERACIÓN es la felicidad del Paraguay; nuestra norma la ley; nuestro partido, el pueblo; nuestra bandera, la libertad, el progreso; nuestra ciencia social, la educación del pueblo; y, los medios de que disponemos, es la discusión razonada en la región serena de los principios" (La Regeneración, Año 1, N° 1).

En este periódico se publicó el Anteproyecto de Constitución de Juan José y José Segundo Decoud y era el vocero del grupo conocido como Gran Club del Pueblo. Fue el primer órgano de prensa política del Paraguay. Su último número, el 147, apareció el 23 de setiembre de 1870.

Salía al principio dos veces por semana. Luego los miércoles, viernes y domingos. Era matutino. El precio de suscripción eran dos pesos Bolivianos, de lo que se infiere que en la inmediata pos-Guerra circulaba moneda extranjera. Revisando la colección se lee, "número suelto: dos reales fuertes". Era de formato estándar, a cuatro columnas. Se leen en él algunos avisos en portugués y en italiano. Contaba con una Sección Oficial. Otra transcribía decretos, cartas de autoridades, copias de renuncia a cargos públicos, etc. Contaba con avisos diversos: Oferta de servicios profesionales, médicos, abogados, u oficios de mozos, relojeros y otros avisos también de alquiler de venta de todo tipo de productos, incluso productos sofisticados en la rama de la alimentación. Anuncios de agencias de vapores, Ferrocarril de la Asunción y Villarrica. Edictos judiciales, edictos policiales, sección Municipales, Teatrales, anuncios de bailes y fiestas. Sección Mosaicos: Poesías, comentarios irónicos, comentarios críticos, informes sobre nombramientos, etc. Folletín: muy común en el periodismo de la época, en este caso se lee la vida de Benjamín Franklin por entregas. Noticias Internacionales de Europa y el resto de América; no señalan la agencia noticiosa. Una sección denominada: Prensa brasilera, y otra Correspondencia. Se observan artículos desvalorizando la figura del Mcal. López.

La imprenta de LA REGENERACIÓN fue víctima del ataque de una turba de italianos que, molestos por la publicación de una acusación de homicidio a un compatriota, empasteló y destruyó las instalaciones de la misma, quedando así frustrado el primer intento de organización editorial privada.

Corresponde comentar algunos detalles observados en la revisión de la colección de La Regeneración que se halla microfilmada en la Hemeroteca de la Biblioteca Paulo VI de la Universidad Católica:

Asunción, octubre 3 de 1869. N° 2. Imprenta y Oficina de la Redacción, Calle de la Palma N° 64. Avisos hasta las tres de la tarde. Sale Todos los jueves y domingos. Sección Almanaque: que el santoral de la fecha. Se leen artículos con reflexiones circunstanciales:

Las grandes tempestades son siempre precursoras de apacibles bonanzas. Nunca la aurora aparece más radiante que en aquel sereno día que nace después de una borrascosa tormenta. Del mismo modo las fuertes convulsiones políticas y aún las más sangrientas guerras son precursoras de eras de paz, de ventura, cuando es justa la causa de los vencedores. La tiranía, esa herencia fatal que nos legaron los tiempos del feudalismo, es el origen de la mayor parte de los males que afligen a la humanidad. Ay de aquellos países que dejan arraigar demasiado los cimientos del despotismo, pues cuesta después inmensos sacrificios poder arrancarlos. Roedoras gangrenas, cuya amputación es tanto más grave, cuando mayor es el incremento que ellas toman. La ignorancia y el fanatismo religioso constituyen, sin duda alguna, la desgracia de los pueblos. Medios de que se sirvieron en un principio las clases privilegiadas para subyugarlos a su arbitrio y cuyos gravosos efectos pesan todavía sobre ellos.

Hay publicaciones constantes de poemas y coplas de escaso valor literario pero que traducen el espíritu del momento que se vivía. Este que se transcribe la firma J.J.D., que debe ser Juan José Decoud:

Vuelve a verse el pendón tricolor

La América entonces gozosa

al mirar la perla del Sud

Con acento sonoro mil veces

Repetirá ¡Paraguayos salud!

Canto dedicado a la libertad del Paraguay:

CORO:

Ya triunfante la Patria gloriosa

De tiranos y yugo servil

mil laureles coronan su frente

Siempre libre, jurando vivir.


Libertad, libertad paraguaya

Toda América os brinda feliz

y los Pueblos hermanos ya libres

os prometen igual porvenir.


Ya sonó aquella hora esperada

eterna hora de paz, redención,

que hoy es que fieros tiranos oscuros

no os harán ya jamás levantar

esos tronos en sangre bañados

sostenidos por fuerza brutal.

Es un poema mucho más largo y llama la atención que parte del discurso de LA REGENERACIÓN alabe la labor heroica de los "vencedores". Prosigue:

Y ese suelo con sangre regado

el tirano su saña ejerció

allí bella natura se admira


No de López y Francia las sombras

ni vagando podrán ya venir

odio eterno jurad a tiranos

que el olvido sepulte sus sombras

y se cubran sus tumbas de horror.

Se menciona la existencia de un seminario, "LA LUZ", que no se sabe si llegó a aparecer.

Se lee un poema en portugués firmado con pseudónimo "SEMPRONIO".

Y muchos avisos de tiendas y bazares en portugués. "Bazar Fluminense. Rua da Estrella 77, mudanza a mesma rua". 26 de noviembre de 1869: El redactor en Gefe y Director (sic): Juan José Decoud.

"La conclusión de la guerra", dedicado a los Generales aliados, en forma de copla firmado por "el gaucho argentino":

Valerosos argentinos, orientales, brasileros

ya pronto vuestros aceros se envainarán victoriosos

a cuales más generosos

se han mostrado en esta guerra,

mientras que López aterra

con su bárbara crueldad

la paz y la libertad

damos a esta pobre tierra

desde el primer general

hasta el último soldado en el ejército aliado

a cuales más libertad

su disciplina y moral es de todos conocida

Se ha respetado la vida de prisioneros de guerra

en fin que tiene esta tierra

porque es tal agradecida (sic)

sus hijos los paraguayos que con nosotros vinieron

como bravos se batieron

De López con los (roto)...

Y son vanos sus ensayos

para comprar las legiones

ofreciendo sus millones

si traicionaban la alianza

pero por justa venganza

recibió mil maldiciones.

Pronto el Conde de Arafín,

con los restos del tirano

a Mitre y Castro en la mano

les dará en un gran festín.

Después sonará el clarín

para formar de parada

y tocando retirada

marcharemos de esta tierra

diciendo al pueblo:

la guerra queda por fin terminada.

Patiño Cué, noviembre de 1869, El Gaucho Argentino.


APÓSTROFE A LÓPEZ:

Bárbaro sin piedad

al fin tirano hasta donde llegó

tu saña impía

¿No te basta la sangre de un hermano?

¿de víctimas sin cuento la agonía?

Aún fuimos más allá como un malvado

sin religión, sin patria, sin conciencia

Ni tu noble enemigo aprisionado

pudo arrancarte un rasgo de clemencia

Aún fuiste más allá, ya no contento

con escuchar el varonil gemido de la hábil mujer

débil lamento sonó mejor a tu infernal oído


Si tu loca ambición llegó más tarde

hasta el sagrado altar de la inocencia

y de mentido celo haciendo alarde

arrastraste a tu pueblo a la indigencia.


Allí te cupo ver en los cuarteles

a la madre la esposa y a la hermana

juguete del furor de tus lebreles

de tu capricho al fin tu gloria

vana nada te conmovió

la virtud misma

de la noble matrona calumniada

nada te conmovió bárbaro, nada

miraste siempre por el negro prisma

López fusiló entre otros a un hermano.

J. E. Carreras


EL MENDIGO

Yo imploro a la caridad

Soy un pobre limosnero

Mi Patria es el mundo entero

Mis deudos la humanidad


Humilde como me trae

con la mirada inquieta

divago de puerta en puerta

anunciando la orfandad


Yo imploro ante mi eterna miseria

y ante mi aspecto haraposo

de obliga al hombre orgulloso

su mundana vanidad


Yo imploro libre

como el viento es libre

para mí todo se allana

lo mismo hoy que mañana

para mí no hay (sic)...


Vivan todas las Naciones

tenga en todas partes casa

para mí la vida pasa

sin cuidado ni ansiedad.

Anónimo

Este contenido heterogéneo da una idea de la línea y el propósito de este periódico, considerado correctamente como el primero de propiedad privada en nuestra historia.


LA VOZ DEL PUEBLO

La otra facción, el Club Unión o "El Club del Pueblo", tuvo por vocero oficial a LA VOZ DEL PUEBLO, fundado el 24 de marzo de 1870, bajo la dirección del cirujano Mayor del Ejército Argentino de ocupación, Miguel Gallegos. Los financistas de esta publicación fueron Juan Antonio Jara y Sotero Cayo Miltos. Angel Peña también formó parte del equipo de redacción (Harris G. Warren. "Journalism in Asunción under the Allies and the Colorados, 1864-1904", en The Américas, 1983, pág. 485).

Colaboraron con este órgano de difusión Cándido Bareiro, Cayo Miltos, Juan Antonio Jara, Gerónimo Bechis, Angel Peña y Miguel Macías. No hemos tenido acceso a ningún ejemplar de La Voz del Pueblo. Nuestra información se basa en referencias encontradas en bibliografías de autores paraguayos. El Dr. Simón, en un trabajo ya mencionado, señala que Cándido Bareiro y Cayo Miltos fueron quienes adquirieron la imprenta para la publicación de este periódico que también fue de efímera existencia.

Cándido Bareiro fue uno de los jóvenes que viajaron a Europa a estudiar, enviado por López. Fue Encargado de Negocios en Londres y en París. Llegó a Asunción en febrero de 1869 cuando ésta estaba ocupada por los aliados. Lideró el grupo lopista de la pos-Guerra. Este periódico también fue objeto de atraco por un grupo de suboficiales y soldados brasileños, según lo señala una edición de LA REGENERACIÓN. Al desaparecer estos dos primeros periódicos del Paraguay de pos-Guerra, sus promotores se vuelven a agrupar alrededor de dos nuevos órganos de difusión: LA OPINIÓN PÚBLICA y EL PUEBLO.


LA OPINIÓN PÚBLICA

Director General: Pedro N. Vera. Oficina de Redacción: Estrella N° 51. Domingo 6 de noviembre de 1870.

Año 1- N° 1.

Suscripción mensual: 2 Pesos bolivianos.

Primer Editorial:

"Nuestros propósitos: "La aparición de un periódico en las actuales circunstancias que se haga el órgano de la opinión pública y de los intereses generales del país importa una necesidad latente manifestada y sentida por todos los hombres de bien. La prensa esa precisa institución creada por el genio para difundir los conocimientos útiles del saber humano y para restringir los avances del poder reducida como se encuentra al monopolio y servilismo de unos cuantos no puede llenar en manera alguna su vasta misión. En este caso su importancia desaparece totalmente. Y del grandioso rol que desempeñaba en la comunidad desciende a la triste y humillante esfera del vil adulador movido por los impulsos de los intereses. Pero no se crea que la prensa del escritor esté condenada a servir de eterno incenciario a los déspotas y a los que elevados al poder más bien por una singular aberración que por otra cosa pretenden escudar sus injustificables actos con estas manifestaciones serviles que se leen en cada paso en cualquier papelucho indigno en verdad del sagrado apostolado de la prensa. Mientras queda la moralidad con la silenciosa mente... (roto).

"El extranjero pacífico y laborioso amigo del orden y las instituciones libres, no ve en ellos sino una traba a las franquicias que tiene derecho a gozar y el comercio y la industria creciendo de día en día marcha a una inevitable ruina. La bandera de la crápula según la impresión de... (roto) encuentra por todas partes dignos imitadores y coriferos que le rinden culto con ostentación insolente. Tiempo es aun de despertar de esos profundos letargos en que se pretende adormecer al pueblo haciéndole olvidar sus deberes a través de una prolongada y no interrumpida serie de orgías. Tiempos aun de levantar nuestra voz, es decir nuestra protesta enérgica y varonil contra esos elementos extraños que se asimilan y se confunden con la causa del pueblo para ridiculizarlo después y mofarse ocultamente de sus desgracias actuales y de sufrimientos pasados. Nosotros los humildes obreros del pensamiento que nos honramos de pertenecer a esa ilustre pléyade de la juventud paraguaya símbolo del porvenir de la patria sólo hemos venido a la prensa a interpretar sus nobles aspiraciones y la del pueblo entero en cuanto ella sea compatible con la independencia de nuestras ideas".

"Era necesario que el pueblo tuviese en la prensa dignos y legítimos representantes salidos de sus propias filas y no falsos profetas llegados a la aventura a nuestras playas ajenos a la desgracia de la patria. Y esto no significa que seamos intolerantes o exclusivistas. Esta idea sólo nos ha sugerido en gran parte el juicio que uno de los periódicos de esta ciudad hace de su otro colega de manera que ellos mismos se condenan y con justísima razón. No se concibe, no se comprende cómo órgano de esta naturaleza se afane tanto en levantar caudillatos impopulares, ya aplaudiendo siempre la marcha del gobierno, pretendiendo ser ellos los únicos defensores de los derechos del pueblo. El paraguayo en su propio país no puede ser intérprete de los sentimientos de sus compatriotas, no debe ocuparse de la cosa pública. Tal es la absurda y ridícula teoría que se ha implantado entre nosotros, pero la reprobación es unánime. La Opinión Pública, redactada por varios jóvenes paraguayos, viene a levantar una bandera muy distinta. Ella pretende ser el órgano no sólo de los extranjeros laboriosos, honrados e inteligentes, y del comercio como condición indispensable para la prosperidad de este país, sino también viene a serlo de todos los buenos paraguayos que deseen ver imperar en su patria las instituciones libres. En este sentido, combatiremos con toda la energía de nuestras fuerzas no sólo las arbitrariedades del poder, sino que seremos el paladín de la oposición para rechazar la funesta influencia del elemento oficial que, dueño y señor de la situación, ejerce hoy una grande e indebida presión sobre el pueblo para mañana encumbrarse al poder con apariencias de legalidad. Para evitar este mal en lo posible, que podría traernos funestísimas consecuencias y aun la dictadura misma, nuestro deber es advertir al pueblo el mal paso y principiar por levantar el espíritu público de su postración actual inspirándoles las grandes ideas de la libertad moderna".

El editorial es ilustrativo de los anhelos de la sociedad democrática toda. Otro comentario induce al análisis. Se refiere a "Los Partidos" y dice:

"En los estados democráticos y mucho más en las Repúblicas nacientes ha sido siempre imprescindible la existencia de partidos y de facciones políticas. Ellas son la consecuencia lógica de la libertad de acción que se encuentra en la forma de gobierno democrático representativo así como lo es la libertad de pensar resultado de la libertad de conciencia. Estas disensiones políticas son casi necesarias en la vida de los pueblos porque de allí nace su emancipación política y su desarrollo moral tal como es necesaria la discusión en las cuestiones difíciles para encontrar la verdad. Estas luchas de partidos siempre traen el adelanto y el bienestar de un estado y aún la más de las veces contribuye a abreviar el tiempo para su perfeccionamiento ajeno muy pocas veces que sirven de rémora. Ejemplos prácticos tenemos tanto en las Repúblicas del Norte como en las Repúblicas de Sudamérica. Todas las Repúblicas vecinas han tenido sus partidos sus divisiones políticas y solo después de largas luchas han llegado a perfeccionarse y consolidarse. Tal es el destino de los pueblos y tal es la ley eterna de la humanidad marchar siempre de lo compuesto a lo simple. Pero si es cierto que estas conmociones son necesarias para los estados republicanos también es cierto que se puede hacer que estas conmociones redunden siempre en pro de aquella nación. Si queremos ejemplos sobre el particular, no hay más que fijar la vista por un momento sobre los Estados Unidos de Norteamérica... El éxito no depende sino de la abnegación y el patriotismo. Muchas veces las discusiones políticas vienen a convertirse en luchas civiles, entonces lejos de abreviarse el tiempo a convertirse en luchas civiles, entonces lejos de abreviarse el tiempo para su estabilidad viene a servir de rémora para su perfeccionamiento y prosperidad. El Paraguay se encuentra en estos momentos en la alternativa de optar por el primero o por el último, es decir la de ser feliz, fuerte y rico, y para esto le basta dar una muestra de patriotismo, de lo contrario destruirse mas de lo que está arrancándose sus propias entrañas".

En este primer número de LA OPINIÓN PÚBLICA aparece un folletín sobre la vida de George Washington, además de referencias a la Convención Constituyente, noticias del exterior. Hay alusiones a la mendicidad que se observa en las calles:

"Causa verdadera lástima el triste espectáculo que presenta la gran cantidad de mendigos que recorren las calles de la ciudad. El gobierno que se muestra tan celoso por aliviar las miserias del pueblo debiera destinar algunos fondos para establecer institutos de beneficencia donde puedan ser amparados tantos infelices y huérfanos".

Vagabundos:

"La policía tendrá que tomar enérgicas medidas contra los vagabundos que pululan por nuestras calles. Entre estos hemos observado gran número de muchachos de todas las edades que se crían en la ociosidad arraigando toda clase de vicios y que muy bien pudieran ser educados en alguna profesión útil. Esperando que nuestra indicación será atendida".

"Una pobre Municipalidad sin elementos de ningún género y sin acción propia levantaba con su constancia y sacrificio el monumento de la instrucción pública. Aquella humilde piedra colocada en los albores de la regeneración del Paraguay se hubiera levantado más alto que todos nuestros edificios y nuestras tareas sino se hubiese hecho desaparecer esa misma municipalidad cuyos benéficos resultados los ha experimentado el pueblo. Alcorta, Sosa, Guanes, Decoud y otros. Salud mil veces al gran día del 7 de noviembre de 1869".

"En nombre de la redacción de LA OPINIÓN PÚBLICA saludamos con la esperanza más sincera de nuestra alma al Gobierno Provisorio de la República y a los dignos representantes de las Naciones Aliadas, genera les Don José Antonio Da Silva Guimaraes y a Don Julio de Heredia, al Excmo. Almirante de la Escuadra Imperial y Respetable Cnel. Nery. Nuestros entusiastos saludos a los amigos y amigas, Dr. Carranza, Artecona, Dr. Machaín, Ferreira, Aramburu, Constat, Filgueira, Guanes, Recalde, Chirife, Cáceres, Alcorta Islas, Areta, Taboada, Miranda, Pérez, Cañete, Recalde, Solalinde, Palacios, Gill, Collar, Haedo, Valle, Peña, Ortiz, Saguier, Miltos, Valiente, González, Granada, Loizaga, Corvalán, etc., Bell, Smith, Damelli, Mena, Chacon, etc.

"Sras. de Echagüe, Sosa, Domecq, Filgueira, Jovellanos, Trigo, Mora, Alcorta, etc. Señoritas: Loizaga, Recalde, Machaín, Aramburu, Decoud, Chirife, Riera, Sosa, Escato, Doldán, González, Mitre, Pérez Dentella, Vieira, Gill, Guanes y demás pimpollos del jardín paraguayo".

"Manden, ordenen y ocupen al amigo en la calle de la Estrella Nº 31 que estamos dispuestos a complacerlos. Asimismo dirijo un saludo especial a las familias de la calle de la Rivera".

Todo coloquial e íntimo: "Boletín - Anuario de Baile en el Café del Jardín "y a divertirse los jóvenes de buen humor".

"Aniversario del combate de Tuyutí el 3 de noviembre ha sido festejado por los brasileros con bailes y banquetes". Referencias y anuncios sobre "riñas de gallo". Referencia de globos aerostáticos en ciudades europeas. Remates: Molina y Gutiérrez. Calle de la Justicia.

"Con placer anunciamos a los padres de familia que desde mañana lunes quedan abiertas las aulas del colegio "El porvenir" calle Fábrica de Balas Nº 19. Estará bajo la dirección de los Señores Jaime Sosa y Alejandro Vieittinghoff. No dudamos que tendrán el éxito más completo estos educacionistas que se consagran al cultivo de las ciencias. Ramas de las enseñanza: Lectura, Caligrafía, Letra Inglesa, Religión, Gramática castellana, Análisis, Dictado, Aritmética, Sistema Métrico, Teneduría de libros, Geografía, Cosmografía, Uso de los Globos, Dibujo, Idiomas Castellano, Francés, Inglés, Alemán y Latín".

Publicidad:

"Imprenta de LA OPINIÓN PÚBLICA, Estrella 55. En este nuevo y elegante establecimiento se hace toda clase de trabajo tipográfico a precios completamente módicos. Cuenta con vistosos tipos de mayor formato. Cartelones con gran variedad de adornos viñetas como para trabajos de lujo. A los preceptores de escuelas: Los señores preceptores municipales, los directores y directoras de colegios y seminarios particulares presentaran a la oficina de la Inspección los títulos que le acreditan para el ejercicio de la enseñanza, y esto es perentorio con un término de 1 meses a partir de la presenta fecha. Quienes no poseyeran títulos podrán recibirlo previo examen rendido ante una comisión que oportunamente eligirá el gobierno. Los infractores quedan de hecho inhibidos de ejercer la enseñanza fecha: 14 de octubre de 1870. El Inspector General".

"Se halla en esta ciudad el célebre cirujano dentista Rosa de Florencia (especialista en dentaduras postizas, con premios en países europeos)".


MOVIMIENTOS DE BARCOS Y OTROS

En el segundo número, publican un comentario del colega EL PUEBLO referente al artículo de este periódico en su primera edición "Nuestros Propósitos" y dicen a manera de polémica amistosa:

"Sus argumentos en nada destruyen nuestros propósitos manifestados en dicho artículo. Nuestra idea al hablar de la venalidad de la prensa no ha sido herir susceptibilidades de ningún honrado escritor sino combatir a aquellos aventureros extraños que subvencionados por el poder oficial solo aspiran a consolidar nuevas tiranías y engañar al pueblo invocando a cada momento su nombre. El colega a quien contestamos no debió darse por aludido si él no pertenece al número de los que venden su pluma por dinero. Por nuestra parte le felicitamos ardientemente y esperamos que se pondrá de nuestro lado para hacer una propaganda enérgica contra los profanadores. El deber de los buenos es combatir a los malos. Jamás pretendemos inhibir al extranjero de tomar parte en las cuestiones económico políticas de nuestro país, en vano querrá indisponérsenos contra ello el colega, si ignora nuestras ideas al respecto es porque cierra sus ojos y no quiere ver. Porque el extranjero so pretexto de escribir en la prensa y abogar por los intereses del país que tome participación activa en nuestras disecciones políticas le negamos siempre tal derecho. Si el ilustrado colega muestra tanto interés por esa patria desgraciada, ¿por qué no adopta carta de naturalización y se afilia a la causa del pueblo? Entonces su palabra será más autorizada que ahora cuando trata de ciertas cuestiones que afectan directamente al bienestar del país. Jamás creeremos en una persona extraña que se interese más por la felicidad de nuestra patria que los hijos que nacieron en ella. Por lo demás, ninguno más que los redactores de LA O. PÚBLICA querrá ver al colega muy en breve, como él dice, en el verdadero terreno para discutir la cuestiones de intereses vitales, pues entonces podremos apreciar mejor la buena fe que le anima en pro de nuestra patria".

Estas líneas son ilustrativas de la atmósfera de la época, con un país todavía en ruinas pero con un claro liderazgo intelectual desde el periodismo.


CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DE LA PRENSA DE LA INMEDIATA POS-GUERRA

Leyendo las páginas de las colecciones periodísticas de la época a nuestro alcance se puede advertir una intención genuina de todos los paraguayos por construir las bases de una República en medio de un horizonte devastado, de mantener la integridad y soberanía nacional, y llevar adelante la reconstrucción y organización institucional de la patria. Dieron así origen a una fuerte campaña de orientación nacional. La prensa se hace sentir en todos los órdenes de la vida de la nación, fiscalizando e interviniendo en todas las actividades, orientando a la opinión pública. Básicamente, toda la prensa presentará un corpus de ideas liberales, sustentado por un eje temático vinculado a la jerarquización e inducción al ejercicio de los derechos civiles y políticos y de la soberanía popular, la limitación de los poderes del Estado, el libre comercio, etc. Se percibe una marcada intención doctrinaria liberal que era la ideología moderna del momento y que estaba dando grandes resultados en los Estados Unidos y en la Argentina.

Se lee en uno de los números de LA REGENERACIÓN de setiembre de 1870: "El Partido Liberal de esta República se compone de la juventud selecta del Paraguay, jóvenes todos de inteligencia e ilustración que han hecho sus estudios en países libres, en Repúblicas modelos. Jóvenes entusiastas que tienen bastante desprendimiento y suficiente amor patriótico para olvidarse de sí mismo y ocuparse exclusivamente de las desgracias de la Patria y el bien político. Jóvenes íntegros y republicanos, austeros, que se han inspirados en las fuentes más puras del siglo XIX y que tienen demasiado abnegación para luchar con el pasado hasta destruirlo por completo y proclamar la teoría providencial de la democracia, de la perfección humana, a despecho del mundo retrógrado".

Dos autores que analizaron un período de la prensa de la pos-Guerra señalan: "La Carta Magna garantizaba solemnemente la libertad de prensa y desde sus columnas cada bando levantaba la bandera de los principios de libertad de expresión y de opinión con los que se sentía identificado. Empero sus páginas las más de las veces estaban cargadas de frenéticas agresiones contra el grupo adverso, lo que condujo a intolerancias y enfrentamientos lamentables. Se suprimían algunos diarios, que pronto volvían a surgir con otros nombres, o se amordazaba a la prensa con leyes inconstitucionales; se asaltaban imprentas. Se apresaba, sancionaba, perseguía y asesinaba periodistas" ( Julia Velilla y Alfredo Seiferheld. Ecos de la prensa en 1887, Asunción: Editorial Histórica, 1987).

En la década de 1870 a 1880 aparecen varios periódicos de muy efímera existencia, salvo alguna excepción, como fue LA REFORMA, que tuvo mayor duración. Aparte de LA REGENERACIÓN y LA VOZ DEL PUEBLO, ya mencionados, LA OPINIÓN PÚBLICA, EL PUEBLO, que suplantaron a los anteriores, LA SITUACIÓN, LA LEY, EL DERECHO, EL ORDEN, LA NACIÓN PARAGUAYA, LA PATRIA, LOS DEBATES, EL COMERCIO, EL CHACO, LA REPÚBLICA. También aparecieron periódicos escritos en portugués, como EL CABRIÓN, "al servicio del ejército imperial y de las aspiraciones brasileñas", y A GACETA BRASILEIRA. El Dr. Víctor Simón menciona tres semanarios jocosos de la época: EL PIQUE, EL TÁBANO y EL MAMANGÁ. Hay alusiones del uso de caricaturas en los dos primeros y del manejo bilingüe en el último.


LA REFORMA

De la primera década de 1870 a 1880 es LA REFORMA, fundada en 1875, y será la publicación que va a tener una existencia más prolongada. Cumplió diez años de labor, hasta marzo de 1885. Martínez Barahona, en un artículo publicado en LA TRIBUNA, de Ferrari, en 1919 señala que: "El periódico LA PATRIA, diario político comercial fundado por Francisco Martínez y redactado por José C. Mazó, apareció en marzo de 1874 como órgano de gobierno. Dejó de publicarse en setiembre de 1875 para dar lugar a LA REFORMA, que apareció en octubre de dicho año (Colección de La Tribuna, de Ferrari 1919, Hemeroteca Nacional).

Se vincula a LA REFORMA con los hermanos Decoud. José Segundo Decoud nació en Asunción el 14 de mayo de 1848, miembro de una de las familias exiliadas durante el gobierno de Carlos Antonio López que se traslada a Buenos Aires. Sus hijos tienen la oportunidad de formarse en centros pedagógicos excelentes. José Segundo fue alumno del famoso Instituto Anglo-Argentino, que en Buenos Aires dirigía el profesor Salvador Negrotto, de ahí su dominio del inglés.

Muy joven, 21 años en 1869, Decoud retornó a su país, poseía gran talento e ilustración y jugó un rol gravitante en la política nacional de posguerra. Comenzó siendo miembro de la facción liberal y poco a poco se escindió del grupo, siendo finalmente el ideólogo del Partido Colorado y mentor intelectual de Bernardino Caballero, figura militar de gran magnetismo.

También colaboraron con LA REFORMA Benjamín Aceval, Augusto Cálcena y Juan Filisbert. El Prof. Rafael Eladio Velázquez sostiene que La Reforma se fundó para apoyar la candidatura del Pdte. Juan Bautista Gill, quien gobernara el Paraguay desde el 25 de noviembre de 1874 hasta su muerte a los 36 años, asesinado en la vía pública el 12 de abril de 1877. Le sucedió en el poder Don Higinio Uriarte, su Vicepresidente.

Un hecho importante de ese momento fue que, en junio de 1876, se habían marchado de la capital y del país las tropas imperiales brasileras de ocupación. Las argentinas lo hicieron en 1878, al volver la Villa Occidental al dominio paraguayo. Se había fundado bajo la presidencia de Gill el Colegio Nacional de la Capital, el 4 de enero de 1877, por iniciativa del Dr. Benjamín Aceval. Las clases se iniciaron en mayo de 1878, ya bajo el gobierno de Uriarte, su sucesor, siendo contratado como primer director el profesor mexicano José Agustín Escudero (Amaral. Los presidentes del Paraguay: Crónicapolítica,1844-1954, Asunción, págs. 43-44).

Otros periódicos efímeros de la década fueron: LOS DEBATES (1876), fundado por Adolfo Decoud, y EL COMERCIO. Otro hito importante de esa década fue el Laudo Hayes. La zona en el Chaco paraguayo, entre el río Pilcomayo y el río Verde, había quedado sujeta en los Tratados a un Laudo arbitral. Benjamín Aceval defendió nuestros derechos sobre el territorio chaqueño en Washington. El presidente de los Estados Unidos de América, Rutherford Hayes, falló a favor del Paraguay y la Villa Occidental pasó a llamarse Villa Hayes. Fundada por Amancio González y Escobar en el año 1786, con el nombre de "Reducción Melodía", en honor a Pedro Melo de Portugal, gobernador entonces de la Provincia del Paraguay colonial. En 18551a volvió a fundar Don Carlos Antonio López con el nombre de "Nueva Burdeos", con colonos franceses. Terminada la Guerra de la Triple Alianza este territorio fue tomado por las fuerzas argentinas y lo llamaban en los documentos la "Villa Occidental".


LA SEGUNDA ÉPOCA

La segunda época de pos-Guerra, de 1880 a 1890, está signada por hechos de gran trascendencia, entre ellas la creación de los partidos tradicionales.. El 10 de julio de 1887 se funda el Centro Democrático, base del Partido Liberal, siendo sus líderes: Antonio Taboada, José de la Cruz Ayala y Cecilio Báez. El 11 de setiembre del mismo año se aprueba la carta de constitución de la Asociación Nacional Republicana, liderada por el Gral. Bernardino Caballero, José Segundo Decoud y el Gral. Patricio Escobar. También son de esta década las leyes de venta de tierras públicas y yerbales fiscales, como medida para levantar la economía ruinosa del país. Se hablaba de que el desarrollo paraguayo se lograría con una infusión significativa de capital foráneo y el trabajo tesonero de la población. La Ley del 2 de octubre de 1883, de venta de las tierras fiscales, y la de 1885, por la que se aprobó la ley que autorizaba la venta de los yerbales fiscales, pusieron en marcha el proceso de privatización de la tierra y los bosques. Estas leyes no establecían límite alguno en cuanto a extensiones máximas y ello dio origen a los latifundios, como recurso especulativo más que de producción, lo que suscitó problemas en los campesinos que arrendaban las tierras del Estado y no disponían del capital para adquirirlas, pasando a trabajar para extraños. Existía entonces una actitud de temor a que "la patria corriera el riesgo de ser vendida al extranjero", como rezaban algunos manifiestos de la época. Estas leyes de venta de tierras se habían experimentado en Estados Unidos, Australia y Argentina. Esta medida fue propuesta por el diputado liberal Don Ignacio Ibarra.

Los principales periódicos de esta segunda década fueron:


LA DEMOCRACIA

Fundada por Ignacio Ibarra, en 1881. Fue uno de los periódicos de mayor duración en el Paraguay de la época. Ibarra nació en Asunción en 1854. Estudió las primeras letras con el sacerdote Fidel Maíz. Se hizo operador de telégrafo durante la guerra y fue secretario y ayudante militar de Solano López. LA DEMOCRACIA defendió los derechos paraguayos frente a Bolivia.

Ibarra, antes de su muerte en 1897, en el apogeo de una exitosa carrera, se había desempeñado en numerosas comisiones y consejos y había sido fundador en 1887 del Centro Democrático (Partido Liberal).

"El periodismo juicioso tuvo apoyo de la comunidad empresarial y de los intelectuales", apunta Warren citando a Arthur Vansittart, secretario de la Embajada británica en Buenos Aires, quien envió un informe sobre Paraguay en 1882 señalando que sólo habían dos periódicos diarios, LA REFORMA y la democracia (Warren, Ibid.).

Por otro lado, Francisco Gaona señala que LA DEMOCRACIA fue el paladín del pensamiento social y gremialista. La Democracia puso a disposición de los trabajadores el local del diario para que se reunieran a deliberar sobre sus problemas, para encontrar respuestas y posibilidades de mejorar sus condiciones de vida. Le dio gran importancia a publicaciones vinculadas al movimiento obrero y socialista de Europa. En sus páginas José de la Cruz Ayala, Alón, escribió "CARTAS DEL INFIERNO". En los anales del periodismo paraguayo fue uno de los periódicos que ha tenido larga vida. De mayo de 1881 al 17 de diciembre de 1904 cumplió venticuatro años de labor periodística. Don Ignacio Ibarra, su fundador, falleció en 1897, y lo sustituyó Orosimbo Ibarra, su hijo. Fueron sus directores: Fernando A. Carreras, B. Samaniego, Daniel Codas, Enrique Zanotti, Ricardo Brugada (h) y José Rodríguez Alcalá.

Encontramos en sus colecciones en febrero de 1892 las cartas de Manuel Domínguez, Cecilio Báez y Benigno Riquelme sobre la trayectoria y la prematura muerte de Alón. Se planteó en 1892 una campaña de Emisión de Bonos y encontramos un poema referente al tema y al clima del momento. En las ediciones de La Democracia de 1893 encontramos trabajos referentes al clima en el Paraguay y su relación con la agricultura del Dr. Moisés Bertoni. Se encuentra en sus páginas un debate público a partir de una Carta Pastoral del 14 de febrero de 1892 referente a la influencia del Protestantismo en el país.


EL LÁTIGO

Semanario ilustrado, satírico, que entre 1885 y 1889 salió con ese título; desde entonces se llamó EL LÁTIGO INMORTAL. Su director fue Plácido Casasús. Apareció hasta agosto de 1892. Este periódico publicaba caricaturas del general Bernardino Caballero y otros políticos con anuencia de los mismos. Aparentemente las caricaturas revelarían un clima de libertad de prensa. Sin embargo, hay alusiones a una cierta represión. El primer editorial, Año 1, N° 1; Asunción, 9 de agosto de 1885: "Plan de EL LÁTIGO. El principio de toda publicación es su programa, como el de todo edificio es el cimiento; nada se concibe sin un pedestal, y por lo mismo, EL LÁTIGO, no se vaya a creer nadie, que nace de la nada, origen universal de todo lo creado, por cuanto no es un embrión fieron, sino un derivado positivo de LA VERDAD AUTÓGRAFA (QEPD). EL LÁTIGO es una existencia necesaria por el germen que lo revela, no es una especie adecuada a las costumbres sociales mas o menos predominantes... EL LÁTIGO se propone: 1) Espectar cuatro verdades al LUCERO DEL ALBA siempre que la extravagancia y la ostentación altisonante reclame su concurso; 2) medir con la misma norma al poderoso como al débil; 3) menudear de lo lindo a las tendencia retrógrafas y estúpidas de la humana estirpe, sin considerar mas fronteras que la de un polo a otro polo; 4) azuzar con rigidez suma el paso parsimonioso de la gente despreocupada diciendo a cada uno: Zapatero a tu zapato o el que lo peinó que lo afeite, "chico"; 5) derogar la vigencia de mborevi, bárbaro aguijón de la bestia resignada, para empuñar el escalpelo fruicionante de las sutilezas, en obsequio de la propia moral pública; 6) apuntar el lado flaco del ridículo que se sobrepone, sin mengua a la realidad social; 7) hacer porque se perpetúe la producción fisiológica de Juvenal, Cervantes y Larra, para escarmiento de los malos hábitos de gobernantes y gobernados; 8) aplastar la cabeza de la fiera apocalíptica llamada fatuidad, desmenuzando sus alas, y acomodando a su imperio, donde quiera que pretenda erguir su frente calamitosa; 9) profesor el principio de "que no todo lo que brilla es oro"; y 10) caricaturizarlo todo, pero escribirlo mejor sin pelos en la lengua. Tal es nuestro decálogo, fulminado desde las más elevadas alturas, en el Sinaí de las penumbras paraguayas. Es eco que no se extinguirá fácilmente en el espacio ni aunque lo amordazen".


EL DIARIO OFICIAL

Órgano de gobierno aparecido el 9 de octubre de 1889. Dejó de publicarse el 31 de diciembre de 1909, habiendo circulado por 20 años.


EL HERALDO

Fundado en 1884 por el periodista español Domingo Jiménez Martín, profesor de Historia, y el vizcaíno Manuel Curuchet. José de la Cruz Ayala se unió a ellos con Abdón Alvarez y Fabio Queirolo. Ayala escribió al principio con el pseudónimo de José de la Concepción. Luego lo sustituyó por Alón, con el que hizo época en el periodismo paraguayo. Otra versión señala que este periódico fue fundado por Héctor F. Decoud en el mismo año. Fue su principal redactor José de la Cruz Ayala. Al poco tiempo de aparición de dicho órgano de prensa, el diputado Ignacio Ibarra, quien al mismo tiempo era director del diario LA DEMOCRACIA, acusó a Alón de injurias a la Cámara de Diputados y exigió se proceda contra él. El impresor de EL HERALDO fue detenido. El diario continuó su publicación. Decoud fue arrestado. La Cámara de Diputados atacó al Tribunal Superior de Justicia que había accedido al pedido de Hábeas Corpus presentado por los acusados ("Desde el Infierno". José de la Cruz Ayala, Alón. Asunción, 1982.). Intervino el gobierno para hacer respetar la decisión del Tribunal. EL HERALDO, sin embargo, no volvió a imprimirse. Esto demuestra los matices que caracterizaban a la libertad política bajo el gobierno de Caballero.


EL PARAGUAYO

Editado por el argentino Antonio Ruiz Hernández desde 1885 a 1889, según Warren.


EL INDEPENDIENTE

Diario político que vivió de 1887 hasta 1893. Debido a sus campañas, fue empastelado en 1892. Reapareció con la divisa: "Empastelado y Triunfante" y dura hasta 1893. Se funda EL INDEPENDIENTE con motivo del fallecimiento de Alón. Se lo señala como vocero del Partido Liberal. Fueron sus directores y redactores Marcelino Fleitas, Juan Francisco Pérez Acosta, Alejandro Audivert, Juan Sosa Escalada, etc. Este periódico liberal señaló que la revolución de 1891, donde murió Eduardo Vera, héroe de la Guerra del 70, se desató a causa del Proyecto de Construcción del Ferrocarril Paraguay-Santos que lo veían como una amenaza a la existencia nacional. Luego del fallido intento de los liberales en 1891, será objeto de empastelamiento, pero sobrevivió a ello. Fernando Talavera, en su Historia del Periodismo Liberal, señala que: "El Independiente publicó artículos donde se señalaba que “las campañas de Alón en el Heraldo eran increpaciones a una sociedad que parecía dominada por abrumadora catalepsia”” (José Fernando Talavera. Historia del periodismo liberal, en Cuadernos del Liberalismo, N° 12, pág. 15).


EL ARTESANO

Este periódico aparece el 25 de octubre de 1885 bajo la dirección de Juan Andrés González, tipógrafo y periodista, y la colaboración de Rafael C. Vallejos y Lucas Barrios. Señala Francisco Gaona que "la aparición de este primer vocero obrero, bajo la dirección del grupo de obreros tipógrafos, constituía un signo inequívoco de ascenso de la conciencia gremial de los trabajadores, al par de evidenciar la creciente influencia, en nuestro medio, del naciente movimiento obrero y socialista rioplatense" (Francisco Gaona. Historia a la Introducción Gremial y Social del Paraguay, pág. 49) .

Gaona señala que este órgano de difusión estimulaba el espíritu de agremiación, en contrapartida a los periódicos de la época que alentaban el espíritu de asociación. Éstos eran LA REFORMA y LA DEMOCRACIA. EL ARTESANO no duró mucho tiempo. Sólo imprimió 31 ediciones, pero le cupo ser el primer periódico gremialista del Paraguay contemporáneo. El núcleo sindical inicial del gremio de los tipógrafos se adhirió a la corriente socialista del sindicalismo obrero internacional. El Artesano iniciaba su labor de vocero de un sector en estos términos: "Un nuevo órgano se presenta en el palenque de la prensa paraguaya, un nuevo órgano modesto, pero leal, cuyo propósito son la dignificación de los gremios, esas falanges de obreros que representan el país en sus variadas faces... EL ARTESANO mirará en cada gremio una columna de la prosperidad pública y en cada trabajador un hermano...". Este periódico marcó un hito en la historia de la prensa paraguaya. Transcribimos de Francisco Gaona:

"Fue el primer periódico obrero que condensó las aspiraciones del naciente gremialismo paraguayo, durante el período de transición de las sociedades de socorros mutuos a la formación de los primeros sindicatos obreros en nuestro país. El Artesano, con su aparición y su prédica, reflejaba un significativo despertar de la conciencia gremial en los trabajadores. Este periódico concretó y propagó el primer programa social y obrero de la República (15).


EL IMPARCIAL

Órgano del Centro Democrático, que fuera dirigido en un momento por José de la Cruz Ayala, Alón. Este insigne periodista paraguayo denuncia el grave problema de la venta de las tierras públicas. EL IMPARCIAL, EL INDEPENDIENTE y EL HERALDO fueron tribuna del pensamiento de Alón. Warren señala que el presidente Bernardino Caballero comenzó su régimen en 1880 sin adecuado soporte de prensa. EL IMPARCIAL era editado por Cándido Piquiló comenzando a aparecer en 1877 y dejando de aparecer en 1880, y señala Warren que "lo único imparcial era su nombre" (Warren, Ibid.)

Entre 1890 a 1900 señalamos la fallida Revolución liberal del 18 de octubre de 1891, con la muerte de su jefe, el mayor Eduardo Vera, generando gran consternación entre los correligionarios. Los republicanos se dividen en "caballeristas", cuyo órgano de difusión fue LA PATRIA, y los "egusquicistas", con LA REPÚBLICA. Otro órgano egusquicista fue El Progreso. De 1894 a 1898 podemos hablar de hegemonía del egusquicismo y de una conciliación nacional. Egusquiza incorporó en su gabinete a gente de la oposición.

El 25 de noviembre de 1890 había asumido la Presidencia de la República Juan G. González, figura que integrara la Sanidad Militar durante la Guerra de la Triple Alianza. Señala Freire Esteves que "El Pdte. González era el exponente de un momento de transición y evolución civilista del Partido Colorado, y no obstante su vinculación tradicional y estrecha con los jefes militares de su partido, se había propuesto adaptar su obra de gobierno a las nuevas ideas y aspiraciones del país" (Freire Esteves. Historia Contemporánea del Paraguay, pág. 214). Contra él se sublevaron los liberales en 1891, lo que permitió la emergencia del liderazgo de Juan B. Egusquiza. González estaba casado con la educadora paraguaya Rosa Peña, perteneciente a una familia de emigrados durante el gobierno de Don Carlos. Ella tuvo oportunidad de formarse en instituciones de enseñanza de gran nivel en Buenos Aires. Fue fundadora en la pos-Guerra, al regresar a su patria, de la Escuela de Niñas de Asunción que derivó en la Escuela Normal. Cabe señalar en este período, octubre de 1892, la vigencia de la Ley de Enseñanza Secundaria y Superior de 1889, con la que se fundó la Universidad Nacional de Asunción a inspiración de José Segundo Decoud.

Asimismo, en 1893 se consagra la fundación de la Facultad de Notarios y Escribanos Públicos. Egresan los primeros doctores en Derecho y Ciencias Sociales, don Cecilio Báez, Emeterio González y J. Gaspar Villamayor. Fue padrino de la ceremonia don Ramón Zubizarreta, prestigioso profesor de los jóvenes paraguayos (Amaral, Los presidentes, pág. 73).


LOS PERIÓDICOS MÁS DESTACADOS DE ESTA DÉCADA FUERON:

EL TIEMPO

Fundado en 1891. Fueron sus redactores: Fulgencio R. Moreno, Blas Garay, Manuel Domínguez, Arsenio López Decoud, Emeterio González, Gabriel Valdovinos, Manuel Gondra y Hermógenes Romero, como vemos, figuras prominentes de la generación del 900 difundía sus ideas en sus páginas. Warren señala que "prominentes políticos paraguayos comenzaron EL TIEMPO, en 1891, Gondra, Moreno, Domínguez y Garay hicieron que la publicación siguiera hasta 1893. En su edición del 1 de setiembre de 1892, se defienden de una acusación: "En cuanto a este diario sea de unos cuantos rojos, como lo dijera el Diputado Irala, no puede ser más errónea semejante afirmación, pues uno solo es su propietario, que tampoco está inscripto en ninguno de los centros políticos denominados democrático y republicano".

La primera página está totalmente cubierta de espacio publicitario. Como indicación que acompaña al nombre a veces figura "Diario de la Tarde" y en ocasiones "Diario de oposición". Encontramos como Director: Don Angel M. Molinas en enero de 1893. Hay un Folletín sobre el Dr. Francia del Dr. Carlyle, traducido del inglés por el Dr. Luis M. Drago.

En el editorial del 31 de diciembre de 1892 se lee:

"El país se encuentra completamente postrado y decadente. Las instituciones democrático-republicanas no existen sino de nombre; su aplicación en la práctica es una farsa ridícula. Nuestra Constitución, tan sabiamente redactada, es así mismo una mera fórmula. No parece sino que se ha hecho para servir de burla a los encargados de hacer cumplir sus preceptos. Nuestro estado político es degradante. Los ciudadanos no van a los comicios porque saben que no han de emitir sus votos libremente; recientes hechos vienen a corroborar nuestras aserciones. El año 1892 ha nacido y muere".

En otro editorial hay una referencia a la oposición de los militares a la candidatura presidencial de José Segundo Decoud: "En los cuarteles la candidatura de don José Segundo Decoud no obstante va en completa decadencia y justamente está odiada hasta en los cuarteles... En los cuarteles la candidatura de José Segundo Decoud a la presidencia de la República es como el veneno en el ojo del paciente, ofende en la parte más delicada y nosotros encontramos justificable a la manera de pensar de nuestros militares; pues no faltaría que ellos se prestaran para elección de un hombre que no puede ser llevado en el encumbrado puesto de Jefe de Estado mientras palpite en el corazón de nuestros militares el amor a la patria y a sus instituciones, fundándose en el imperecedero recuerdo del pasado... Don Juan González debe desempeñarse y también el Señor Egusquiza".

El Tiempo revela así su orientación egusquicista. Encontramos asimismo artículos de fondo sobre el tema del ferrocarril.


EL PUEBLO

Aparece también en la década del 90. Órgano de una fracción liberal. Se publicó hasta 1899. Pertenecieron a su redacción: Liberato M. Rojas (Director), Marcelino Fleitas, Amancio Insaurralde, Adolfo Soler, R. Machaín, Alejandro Audivert, Bonifacio Samaniego y F. L. Bareiro. Acompaña al título de "El Pueblo": "órgano del Partido Liberal". En 1895 figura la dirección de Alberdi N° 22 y 24. En el de 1894 Cerro Corá N° 30 esq. Yegros. Año 1, N° 13 del jueves 1 de marzo de 1894. Su editorial dice: "El Progreso", en su editorial de ayer, en el cual dice que el país necesita de una mano fuerte que concluya con los abusos de los gobiernos pasados. Así se expresan todos los adeptos de los coroneles y los generales, los cuales según ellos, son los hombres enérgicos, las manos duras que han de volver las cosas a su quicio. Los liberales no pensamos de la misma manera. Muy por el contrario somos de parecer que, siendo el pueblo paraguayo el más humilde y el más gobernable, no necesita manos negras sino de hombres moderados e inteligentes. En nuestro país, la energía no se necesita sino en el pueblo para derribar a sus tiranuelos. La cosa es al revés de lo que piensan los partidarios de las manos fuertes".

Encontramos un listado de los agentes del periódico EL PUEBLO en el interior. Figuran: Juan de la C. Ocampos, Luque; Tristán Recalde, de San Lorenzo; Eliseo Patiño, de Ypacaraí; José L. Mora, de Pirayú; Silvano Mosqueira, de Carapeguá, y Ortiz Hnos., de Villarrica, José M. Avalos, de Ybytymí. En 1895 encontramos la lista de candidatos del Partido Liberal para las elecciones del 17 de febrero de 1895. Para senadores: Don Emiliano González Navero, por Encarnación y Lambaré. Don Ildefonso Benegas por el Primero y Segundo Distritos. Para diputados: Dr. Cecilio Báez por el Primer Distrito; Antonio Taboada por el Séptimo Distrito; Dr. Alejandro Audivert por el Noveno Distrito y don Avelino Garcete por Encarnación y Lambaré. Leemos Secciones de Editorial, Servicio Telegráfico, Edictos Judiciales, Mensuras, Crónica Extranjera, Noticias locales, bajo el título de "Hechos diversos". Revisando las colecciones encontramos que la publicidad abarca un 60% de cada edición.


EL PROGRESO

Apareció el 27 de noviembre de 1893. Dirigido por Fulgenio R. Moreno y luego por Arsenio López Decoud. Era su redactor Manuel Domínguez. Este diario existió hasta el 2 de junio de 1894. Fue el periódico oficial egusquicista.


LA PATRIA "GUAZÚ" (1894)

Warren señala que Gregorio Benites y Blas Garay comenzaron La Patria de 1894 que apareció hasta 1900. Posteriormente se hace cargo de la redacción Don Enrique Solano López para glorificar la memoria de su padre. En Paraguay en Marcha (1907), publicación precursora de los Álbumes Gráficos del Paraguay, José Rodríguez Alcalá hace un comentario sobre La Patria, que dice: "Diario de diez y seis páginas que dirige don Enrique Solano López, hijo del mariscal Francisco Solano López, bajo cuyo gobierno se declaró la guerra del 65, es una de las hojas que tiene mayor circulación. O'Leary y Pane, dos de los más brillantes intelectuales, escriben en La Patria y han hecho de este periódico la tribuna de sus publicaciones patrióticas. La Patria es un diario casi especialmente consagrado a rememorar las glorias nacionales y mantener vivo el culto de la patria en el alma del pueblo"( José Rodríguez Alcalá. El Paraguay en marcha, 1907. Editorial).


LA PRENSA

Periódico de gran envergadura fundado por Blas Garay, de los más brillantes periodistas de la historia del Paraguay. En enero de 1898 los Talleres Nacionales de Hans Kraus se comprometieron a editarlo. La administración del mismo estuvo a cargo del cuñado de Garay, Gabriel Valdovinos. El local del periódico quedaba en Estrella al 258. La redacción contó entre sus colaboradores a Victorino Abente y Lago y Juan Jorge Garay, hermano de Blas, encargado de la Sección de Noticias. Fulgencio R. Moreno se incorporó a la redacción con versos anónimos bajo el título de "chanzas". La Prensa, en setiembre de 1898, se convirtió en .órgano del Centro Comercial del Paraguay y se mudó a Estrella al 197. En esta segunda época se amplió el formato del diario y se publicaron trabajos de importancia histórica, como "De la Dictadura al Consulado". En 1899 dejó de ser órgano de dicha entidad y comenzó su tercera etapa, siempre dirigido por Blas Garay. La administración la ejercieron Alejandro Guanes y Otto Pollitzer, Manuel Domínguez y Cecilio Báez. Transcribimos el análisis que sobre este periódico hiciera Silvano Mosqueira:

"Manejó la crítico con habilidad y maestría. Puso a raya a más de un delincuente. Provocó más de una caída estrepitosa. Los artículos de LA PRENSA eran materia de deliberación en los Consejos de Gobierno. El qué dirá LA PRENSA quitaba el sueño y causaba inquietud en las conciencias culpables".

Existe una publicación que rescata algunos artículos de este periódico referentes a Política Internacional, como nuestra deuda de guerra, la cuestión chaqueña, Límites paraguayo-bolivianos; Educación, Economía, y Salud Públical (Blas Garay. Paraguay 1899, Asunción: Araverá, 1984)


EL CÍVICO

De Adolfo Soler. Periódico de la facción de los cívicos liberales, sector conservador liderado por el Gral. y Dr. Benigno Ferreira, triunfador de la Revolución de 1904 y presidente constitucional a partir de 1906. El gobierno de los cívicos dura hasta 1908, cuando es depuesto por la sublevación militar del Cnel. Albino Jara (Pesoa Manuel. El General Doctor Benigno Ferreira).


LA UNIÓN

De junio a noviembre de 1894 apareció esta hoja periodística como "órgano del Partido Nacional Republicano". Fueron sus redactores Blas Garay y Fulgencio R. Moreno. El nombre simbolizaba la unión de los grupos de Egusquiza y Caballero.


REVISTA DEL INSTITUTO PARAGUAYO

Cabe destacar que en 1895 se funda el Instituto Paraguayo, entidad muy importante en la vida cultural, que edita una revista de gran envergadura, ya que en ella se publican artículos y reflexiones de las gran des figuras del pensamiento paraguayo. La vida del Instituto abarca dos períodos, el de su fundación en 1895 hasta 1916 y el de su reorganización de 1917 a 1933. La Revista fue de gran trascendencia en la vida intelectual del país con valiosas colaboraciones e interesante material histórico. La colección consta de 64 números y apareció durante 13 años de 1896 hasta 1909 en su primera etapa. Señala Juan Francisco Pérez Acosta que es un deber de justicia mencionar a los iniciadores del Instituto Paraguayo, cuyos catorce socios fundadores fueron: Daniel Aguirre (argentino), Eduardo Amarilla, Vicente Cabrera, Manuel E. Carvallo, Eustaquio Casco, José Chiriani, Leopoldo R. Elizeche, Manuel E. Gomeza (argentino), Carlos Isasi, Ramón Lara Castro, Nicollino Pellegrini, Juan F. Pérez, Teófilo R. Saldivar y Cleto de Jesús Sánchez. Fueron sucesivos directores de esta importante publicación paraguaya: Manuel Gondra, Félix Paiva, Luis A. Riart, Eusebio Ayala, Miguel Angel Soler, Fulgencio R. Moreno, Manuel Domínguez, Guido Boggiani, Belisario Rivarola, Ernesto Velázquez, Luis Enrique Migone, Federico Codas.


SÍNTESIS Y CONCLUSIONES DE ESTA ÉPOCA

Es importante advertir que la abierta oposición a los gobiernos antes de la Guerra de la Triple Alianza sólo podía concebirse desde el exterior. En la pos-Guerra se conquista un régimen de libertades públicas. En ese tenor, en la Constitución Nacional de 1870, en sus artículos N°s. 18 y 24, rezan postulados que garantizan la irrestricta libertad de prensa. Es oportuno incorporar el análisis que Harris G. Warren hace de la prensa paraguaya de esa época. Él señala que la prensa libre es incompatible con gobiernos autoritarios. Paraguay inaugura su Segunda República sin ninguna tradición ni experiencia de libertad de prensa. Agrega que los primeros periodistas que aparecen post 1869 eran enemigos de López, con alguna experiencia en publicaciones en Buenos Aires durante el largo período de exilio y como expatriados volvían a su país, ansiosos de tener alguna influencia en el desarrollo futuro. Los jóvenes idealistas liberales, como Juan Silvano Godoy, Facundo Machaín y los hermanos Decoud, tuvieron roles preponderantes en la inmediata postguerra.

Los periódicos de esa época sucumben rápidamente. Señala Warren que la supervivencia estaba sujeta a evitar críticas al régimen en el poder. Las garantías constitucionales de libertad de prensa estaban en el plano teórico. Aparecían matones para destruir mobiliario e imprentas en rutinarias violaciones a dicha libertad constitucional. En esta época, para cualquier periódico el futuro era incierto y su presente una tenaz lucha por la supervivencia. El periodismo fue la forma más común de expresión literaria en el Paraguay. Durante la hegemonía de la ANR aparecieron y desaparecieron muchos periódicos. Sólo algunos lograron sobrevivir más de uno o dos años. La Democracia y La Reforma batieron un récord de supervivencia. Cuando los dos partidos políticos se organizaron en 1887, contaban con sus respectivos voceros. En 1891 los colorados se dividen en "caballeristas" y "egusquicistas", y los liberales en "cívicos" y "radicales". La prensa liberal estaba inclinada a ser pro-argentina y la colorada pro Brasil (Warren, Ibid., pág. 487.)

Igualmente los grupos de extranjeros, sobre todo los más numerosos, como italianos y españoles, financiaron publicaciones, lo mismo algunas colonias agrícolas. Ciudades del interior, como Concepción y Villarrica, tuvieron sus órganos de difusión. Destaca también Warren que los jóvenes de la generación del 900 imprimieron mucho prestigio a la prensa por la calidad de los artículos y el nivel del debate.



FIGURAS EMBLEMÁTICAS DEL PERIODISMO DE LA ÉPOCA


BLAS GARAY: Nace en 1873. Hijo de Vicente Garay y Constancia Argaña. Alumno del Colegio Nacional de la Capital, se recibió de bachiller en 1892, con notas sobresalientes. Obtuvo el título de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales el 3 de mayo de 1896 a los 23 años. Por decreto de marzo de 1896 el gobierno le encomienda la misión de buscar documentos relativos a la historia del país, sobre todo lo referente a límites. Viajó a Espaòa y se internó en los archivos y las bibliotecas, encontrando interesantes documentos que le sirvieron de fuentes fundamentales para su posterior obra bibliográfica y referentes para la defensa del Chaco paraguayo, en base a la doctrina del Utti possidettis jure (el que lo posee es dueño). Durante su estadía en Europa publicó cuatro obras: "Compendio elemental de la Historia del Paraguay" y "Breve resumen de la historia del Paraguay", "La Revolución de la Independencia del Paraguay", "El Comunismo de las Misiones de la Compañía de Jesús en el Paraguay". Se encontró en España con la valiosa pero poco difundida "Historia del Paraguay y Río de la Plata", de Félix de Azara, prácticamente desconocida en el Paraguay. Igualmente, "La Relación Historial de las Misiones de los Indios que llaman Chiquitos", del sacerdote Juan Patricio Fernández, y la "Historia de la Provincia del Paraguay", de Nicolás del Techo, que originalmente estaba escrita en latín y la hizo traducir al español. Garay publicó en la Revista del Instituto Paraguayo. Pero en lo que habrá de descollar será en el periodismo, carrera que abrazó desde muy joven. De una pluma ágil, aguda y concisa, escribió en La Prensa, fundada por él, periódico de gran trascendencia intelectual y política. Se publicaron en sus páginas "Los Derechos del Paraguay al Chaco". Se presentaban al público los documentos y mapas relativos a los límites occidentales del Paraguay. Señalaba la urgente definición de límites con Bolivia, pues vislumbraba la amenaza que se cernía en el horizonte nacional.

LA PATRIA, periódico caballerista dirigido por Gregorio Benites, contó con la colaboración de Garay en la lucha contra "EL PROGRESO" que era del sector egusquicista. En este periódico colaboraban prominentes figuras del coloradismo, como Fulgencio R. Moreno, Manuel Domínguez y Arsenio López Decoud. Garay escribió también para LA UNIÓN, LA SEMANA y LA OPINIÓN. Sus polémicos artículos de denuncia de irregularidades le dieron al periodismo de la época una gran credibilidad y consagró al periodismo paraguayo como un poder público.

Garay ocupó cargos públicos. Trabajó en el Archivo Nacional y en la Secretaría General de Correos y Telégrafos. Indiscutiblemente fue uno de los grandes intelectuales republicanos. Los proyectos financieros implementados por Moreno como ministro de Hacienda en 1902, se fundamentaban en lo que Garay venía predicando desde años atrás. El ideario del Partido Colorado reconoció la gravitación de su pensamiento. Falleció muy joven, el 18 de diciembre de 1899, a los 26 años. Néstor Collar, hijo de Mateo Collar, de quien se habían denunciado irregularidades, lo mató. Fue el primer caso de un periodista asesinado a la luz del día por lo que denunció y publicó. Fue una de las voces más enérgicas y respetadas de la prensa paraguaya. Su muerte enlutó a la sociedad. Su nombre figura como la única víctima de 1899 en el Monumento Mundial a los Periodistas que se Inmolaron por el Deber, en el Newseum del Freedom Forum de Arlington, Virginia, ciudad ubicada frente a Washington D.C., sobre el río Potomac.


CECILIO BÁEZ. Nace en Asunción el 1 de febrero de 1862. Hijo de Nicolás Báez y Faustina González. En 1882 se gradúa de Bachiller en Ciencias y Letras. En 1887 fue miembro fundador del Centro Democrático. Báez se erigió en el doctrinario y mentor de esta nueva agrupación política. Su título de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional figura con el N° 1 y fue el mejor alumno de su promoción. El 15 de febrero de 1894 fundó el periódico "El Pueblo" con Alejandro Audivert y Fabio Queirolo, que se erigiera en órgano oficial del Partido Liberal Radical. El Dr. Báez ocupó cargos muy importantes: Juez, presidente del Superior Tribunal de Justicia, parlamentario y representante paraguayo en varios congresos y exposiciones del extranjero; además de plenipotenciario paraguayo ante gobiernos americanos y europeos. Fue miembro de varias academias extranjeras y ocupó asimismo un importante lugar en la Comisión Nacional de Límites. Fue brevemente presidente provisional entre 1905 y 1906, luego ministro de Relaciones Exteriores. Finalmente, ya en la ancianidad, fue nuevamente ministro para la firma de la Paz del Chaco en 1938. Intervino como líder del movimiento liberal de 1904 que llevó a su partido al poder. Publicó en El Cívico temas económicos. Juan E. O'Leary fue su discípulo y polemizó con él en 1902 por sus escritos históricos. Báez fue el pensador liberal por excelencia, mentor de la brillante generación del 900. Ejerció el decanato de la Facultad de Derecho por largos años y el Rectorado de la Universidad Nacional. Dejó una vasta obra bibliográfica. Curiosamente fue miembro de la comisión redactora del Anteproyecto de la Constitución del 40 que no llegó a sesionar en serio, pues el mariscal Estigarribia puso en vigencia, por decreto, otro borrador. Falleció en 1941. Una placa identifica su sepulcro y dice: "Dr. Cecilio Báez, una vida consagrada".


JUAN DE LA CRUZ AYALA. Oriundo de Mbuyapey, nació el 13 de setiembre de 1863. Quedó huérfano de padre siendo muy pequeño. En 1878 pudo ingresar al Colegio Nacional de Asunción, fundado por ley del año anterior. Obtuvo una beca del pueblo de Mbuyapey. Terminó sus estudios de bachillerato como alumno sobresaliente en 1882. Ayala se volvió con los años un escritor de combate que abrió brechas en el periodismo paraguayo. El 1 de abril de 1884 apareció el primer número de EL HERALDO, periódico que, según decía, "venía a sacudir al pueblo de su marasmo". Ayala fue su principal redactor, bajo el pseudónimo de ALÓN. Al entrar en confrontación con la Cámara de Diputados por unos hechos que él repudiaba, fue declarado cesante por decreto firmado por el presidente Bernardino Caballero de su cátedra del Colegio Nacional, ganada por oposición en concurso. Debido a este incidente se alejó del país. Viajó a Buenos Aires para estudiar la carrera de Derecho. Cuando volvió se empleó en un establecimiento del señor Pedro Gill, en el Chaco. Posteriormente, una vez en Asunción retomó su actividad de periodista de El Heraldo. Escribió un artículo tajante titulado: "Tabla de Sangre" con motivo del asesinato del director de El Heraldo, don Manuel Curuchet, ocurrido en Buenos Aires. En ese artículo Ayala ponía de manifiesto todas las injusticias vigentes y a complicidad de los dirigentes. Como sanción lo enrolaron en el Cuartel de la Escolta por orden del Ministro de Guerra. Sus amigos hicieron lo imposible para conseguir su libertad. Deportado a Villa Hayes a bordo de la cañonera Pirapó, había caído en desgracia nuevamente. Optó por autoexiliarse y zarpó a la Argentina, primero a Formosa y luego a Buenos Aires. Fundó en la capital argentina el Centro Paraguayo, que pervive casta hoy. Con la asunción al poder del general Patricio Escobar, se sancionó una ley de amnistía para todos los emigrados políticos paraguayos. Ayala regresó al país y en julio de 1887, con otros compañeros, entre los que se encontraban Don Antonio Taboada, José Zacarías Caminos, Juan Aponte, Fabio Queirolo y Víctor Soler, fundó el "CENTRO DEMOCRÁTICO", que ganó considerable número de adeptos. En esa época, EL IMPARCIAL quedó como órgano oficial del Partido Liberal. Ayala fue su Director y Redactor. Se mudó a EL INDEPENDIENTE, recientemente fundado, periódico en el que escribía criticando al gobierno de Escobar, bajo el pseudónimo de JOSÉ DE LA CONCEPCIÓN. Censuró a sus correligionarios que firmaron el acuerdo político que permitió el acceso al poder de JUAN G. GONZÁLEZ, dirigiendo duras críticas a la candidatura de aquél. Renunció al EL INDEPENDIENTE, que había sido adquirido para la conciliación de los partidos. Su último artículo en ese periódico decía: "Su papel ha sido el de tribuno romano que defendía a sus clientes contra los abusos de las castas privilegiadas... No hay uno solo que pueda decir que haya jamás alquilado su propaganda... Se postuló como diputado por su pueblo natal y lanzó un manifiesto a sus electores con un proyecto político que comenzaba con la renuncia de sus haberes -si resultaba ganador- a favor de las escuelas del distrito. Como no se respetaba la libertad del sufragio, no fue electo diputado". Su contendor contaba con bayonetas oficiales para el efecto. Ayala se marchó a la Argentina, dirigiendo previamente cartas al Primer Magistrado señalando las falencias de su gobierno. Se instaló primeramente en la ciudad de Corrientes, haciendo de comisario de un vaporcito que hacía la carrera de Corrientes a Buenos Aires.

Posteriormente pasó a la ciudad de Paraná (Entre Ríos), donde falleció el 28 de enero de 1892 de una fatal fiebre tifoidea que no le dio tregua, a pesar de su juventud. Contaba sólo con 29 años de edad. A partir del 30 de enero, comenzaron a llegar a Asunción las primeras noticias de la muerte de Ayala. Correligionarios y adversarios políticos, intelectuales y ciudadanos independientes quedaron unánimemente conmovidos por su temprano fallecimiento. Se integraron comisiones de homenaje póstumo. Una de estas, integrada por Indalecio Aquino, Manuel Gondra, Amancio Insaurralde y Manuel Domínguez quedó encargada del trabajo biográfico del joven periodista fallecido que fue publicado por primera vez en el diario EL INDEPENDIENTE de Asunción el 12 de febrero de 1892, en edición extraordinaria de homenaje a Alón. La redacción es de Gondra. Con motivo de la repatriación de sus restos se publicó por segunda vez su biografía en El Radical de Asunción el 28 de octubre de 1925. Cabe destacar la edición que hiciera la Editorial NAPA de sus escritos "Desde el Infierno", que publicó en La Democracia y otros periódicos de la época. Transcribimos lo que aquella comisión autora de su biografía consignara al final de la misma a modo de epitafio: "No es sepulcro el sepulcro sino templo/ A los que mueren dándonos ejemplos".


FULGENCIO R. MORENO. Bisnieto de Fulgencio Yegros, nació en Tapúa, en 1872. Hijo de Natividad Moreno y del ciudadano uruguayo de origen irlandés, descendiente de un edecán de Bolívar en las guerras libertarias, de apellido O'Leary. Bachiller del Colegio Nacional y posteriormente profesor y director del mismo. Afiliado a la Asociación Nacional Republicana, entonces Partido Nacional Republicano. Destacado historiador, político y economista; en 1907 integra una Comisión destinada a redactar la exposición de los derechos del Paraguay en el Chaco. Integró la Comisión Nacional de Educación y en 1915 fue designado plenipotenciario para negociar con el ministro boliviano, Ricardo Mujía, los límites territoriales paraguayo-bolivianos. Este debate se erigió en una batalla jurídica muy importante y paradigmática en su género. Colaboró estrechamente con el periodismo nacional y extranjero. Publicó en EL TIEMPO, LA SEMANA, EL PROGRESO, LA UNIÓN, LA TRIBUNA (de Ferrari), LA PATRIA, LA PRENSA y LA REVISTA DEL INSTITUTO PARAGUAYO. Autor de importantes libros, como "LA CIUDAD DE ASUNCIÓN", "ESTUDIO SOBRE LA INDEPENDENCIA DEL PARAGUAY", "GEOGRAFÍA ETNOGRÁFICA DEL CHACO", "LA EXTENSIÓN TERRITORIAL DEL PARAGUAY AL OCCIDENTE DE SU RÍO". Luego de una ardua tarea polifacética, Fulgencio R. Moreno falleció en 1933, en plena campaña del Chaco, "esa tierra que tanto amó y a la que entregó lo mejor de su vida", en palabras de su nieto, el Dr. José Antonio Moreno Ruffinelli, en su conferencia de incorporación como miembro de la Academia Paraguaya de la Lengua Española, en justiciero homenaje a un gran exponente de la política y las letras paraguayas.


JOSÉ SEGUNDO DECOUD. Nació en Asunción el 14 de mayo de 1848. Hijo de Concepción Domecq y Juan Francisco Decoud. Inició sus estudios primarios bajo la dirección del español Ildefonso Bermejo. Sus estudios secundarios los cursó en el exilio junto a su familia en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay, uno de los más importantes centros educacionales de la región en esa época, dirigido por Alberto Larroque. Posteriormente alumno del Seminario Anglo Argentino de Buenos Aires, y estudiante de Filosofía del Derecho en la universidad de aquella ciudad. Vivió en el exilio por haber sido castigada su familia toda por oposición al gobierno de Carlos Antonio López. Perteneció a la Legión Paraguaya. Combatió bajo el mando del general Wenceslao Paunero en Curupayty. Posterior-mente se retiró de la Legión al publicarse el Tratado Secreto de la Triple Alianza. Se incorporó al país en 1869 con deseos de colaborar en la reconstrucción nacional. La capital estaba ocupada por los Aliados. Él fue el promotor de la primera reunión política que tuvo lugar el 26 de junio de dicho año y señala Carlos R. Centurión que "en esa asamblea debe buscarse el origen de la "Asociación Constitucional" y del "Gran Club del Pueblo" así como la génesis del Triunvirato de 1869. José Segundo Decoud fue el primer secretario de dicho gobierno y luego Ministro del Interior, de Justicia, Culto e Instrucción Pública. Electo convencional constituyente por la parroquia de La Encarnación en 1869, lideró con su hermano Juan José las deliberaciones de la Asamblea. Desde muy joven incursionó en el periodismo, colaboró primeramente en El Nacionalista, diario que aparecía en Corrientes. Fue uno de los fundadores de La Regeneración y posteriormente su director. También estuvo vinculado al periódico La Reforma "que en campaña memorable consiguió enervar y neutralizar la influencia directiva de los vencedores" (Centurión. Historia de la cultura..., Vol. 1, pág. 327)

Fue además presidente del Tribunal Superior de Justicia, senador, ministro de Relaciones Exteriores y gestor financiero del Paraguay en Londres para el arreglo de la deuda de los bonos de 1871. Fue el fundador de la Asociación Nacional Republicana, partido que monopolizó el gobierno hasta 1904. "El acta inicial, su proclama y los estatutos son de su autoría", afirma Ricardo Brugada (h). Se lo vincula a LA REGENERACIÓN, LA OPINIÓN PÚBLICA y LA REFORMA. Estuvo comisionado en Londres para el arreglo de la deuda de los empréstitos de 1871 y 1872. Su aporte bibliográfico fue enorme. Entre sus obras más importantes figuran: "La ciencia del gobierno en relación con las instituciones americanas" por José Alden (traducción) con apéndice que contiene "la Constitución de la República del Paraguay y la Ley de Jurados", Asunción, 1877; "Cuestiones políticas y económicas", Asunción, 1877; "La historia de una administración, o sea las dilapidaciones de Salvador Jovellanos", Asunción, 1877; "Informe del comisionado especial, Ministro de Relaciones Exteriores, don José Segundo Decoud al gobierno de la República del Paraguay, dando cuenta de su misión en Londres para el arreglo de la deuda procedente de los empréstitos de 1871 y 1872", Asunción, 1886; "La literatura en el Paraguay", conferencia en el "Ateneo Paraguayo", Buenos Aires, 1888; "Recuerdos históricos. Homenaje a los próceres de la Independencia Paraguaya", Asunción, 1894; "Exposición presentada por José Segundo Decoud en la Honorable Cámara de Diputados a propósito de la investigación iniciada en virtud de una denuncia falsa de anexión", Asunción, 1898; "La educación - Carta al Segundo Congreso Salesiano celebrado en la ciudad de Buenos Aires", Asunción, 1900; "La Libertad", artículo especial escrito para La Nación de Buenos Aires, publicada en Asunción, 1901; "Nociones de Derecho Constitucional del Paraguay", Washington, 1904; "El patriotismo", fragmento de "El Evangelio de los pueblos libres", Asunción, 1905. Su personalidad dejó una profunda huella. Desilusionado por la marcha de la vida política nacional, ingirió veneno y murió en Asunción el 4 de marzo de 1909.


UNA ARDUA TAREA

La penosa tarea de la Reconstrucción Nacional fue llevada adelante con altibajos, merced a la suprema voluntad de la ciudadanía de sobreponerse a la tragedia. La Constitución liberal de la época consagró libertades, limitó los poderes gubernamentales y permitió la emergencia de una prensa libre, aunque un tanto excesivamente politizada y sectaria. Sin embargo, con todas esas limitaciones, la prensa jugó un papel decisivo en apoyo a la educación y como foro de discusión de los grandes temas nacionales. No era coincidencia entonces que los grandes políticos y líderes de opinión fueran también grandes periodistas. En aquel entonces, en el Paraguay se seguía reverenciando la capacidad intelectual y respetando el nivel educativo logrado por la clase dirigente. Y la prensa era el eco de todo eso.

No faltaron algunos actos de violencia contra las imprentas, como la turba de inmigrantes italianos que empastelaron el taller de LA REGENERACIÓN, pero el extremo de la tragedia del asesinato de Blas Garay por artículos aparecidos en LA PRENSA, fue excepcional. La nuestra es una sociedad que raramente recurre a esos límites. El asesinato igualmente en la vía pública del presidente Juan B. Gill, el 12 de abril de 1877, había sido una excepción junto a la muerte violenta del ex Presidente Cirilo A. Rivarola en 1878. En general, la sociedad prefería dirimir sus disputas políticas por medio de la polémica periodística o el más inusual pero no desconocido método del exilio o de la prisión por cortos lapsos de los adversarios perdedores.

No obstante todo ello, en el campo económico los logros fueron más modestos, aunque no debe desdeñarse la constante llegada de inmigrantes europeos y la radiación de capital extranjero para explotar las riquezas naturales del país, como ser las inversiones de Carlos Casado, de la compañía inglesa Liebig's Extract of Meat Co., y la Mate Larangeira, así como La Industrial Paraguaya, entre muchos otros. La sociedad, de todos modos, siguió siendo básicamente modesta en medios e igualitaria.

  

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