Quiero besar tus manos adoradas
y en besos darte así, mi gran amor.
Si mi mejor refugio fueron tus manos,
hoy yo dejo allí mi corazón.
Ojalá tú comprendieras
que con esos besos siempre te daré
amor en aras de ilusión,
fervor, adoración y fe.
Porque, si en tus manos blancas
mi cansancio fue canción de juventud,
besándolas te quiero dar, mi gratitud.
Quiero besar tus manos…