EL TEXTO CIFRADO. EL TEXTO CREADO
Por JOSÉ VICENTE PEIRÓ BARCO.
Crear literatura de la literatura es una afición de tiempos añejos. El mismo El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha contiene todo un tratado de crítica literaria y numerosas opiniones dispersas en su acción. ¿No es el escrutinio de los libros de caballerías enviados a la hoguera una valoración crítica? ¿Salvar el Tirant lo Blanch porque el héroe muere en la cama y hasta fornica como cualquier ser humano no es una declaración analítica de preferencias?
Estamos hablando de metaliteratura. En ocasiones, ha sido llevada a puntos extremos por Borges, Torrente Ballester, Roberto Bolaño, Ricardo Piglia o Enrique Vila Matas dentro de la literatura hispánica, o Umberto Eco en la italiana. En la narrativa actual incluso se asocia a procesos de intertextualidad para cerrar un macrocírculo acerca del mundo de la creación. El discurso crítico se viste de ficción en más ocasiones de lo que parece. Y así ha hecho también una escritora paraguaya como Emilia Piris Galeano, igual que antes lo hicieran Hugo Rodríguez-Alcalá, Augusto Roa Bastos o Esteban Cabañas.
La trayectoria de Emilia Piris Galeano nos descubre a una cuentista por naturaleza, a una narradora que disfruta y hace disfrutar del relato de corto recorrido espacial. Desde que en el 2004 publicara con Marisol Palacios los Cuentos a dos voces, siempre ha estado presente en las letras paraguayas. Se reveló como una poderosa narradora en La casa de Satán (2007), donde demostraba su sabiduría a la hora de introducir lo fantástico en la realidad con un buen alarde del manejo de distintos registros y técnicas. A continuación publicó la novela juvenil histórica Campanadas de mayo (2011), una de las obras destinadas a cubrir las celebraciones del Bicentenario paraguayo, cuyos protagonistas eran las campanas de la Catedral de Asunción rememorando la historia de estos episodios y sus protagonistas.
Ustedes tienen en sus manos ahora una nueva obra de cuentos titulada El texto cifrado. En principio, existe un nexo común argumental entre todos los relatos: la creación literaria. Por sus cuentos transcurren problemáticas como la invención, la inspiración, la (auto)censura, el efecto social de la lectura, la elección de contenidos, el fervor por la creación, la difusión y la edición, y la recepción, la vida propia de los personajes, y la influencia de los escritores, clásicos o no. En el fondo, el libro es una recopilación de problemáticas intrínsecas de la literatura, con lo que nos adentramos en el universo del escritor por antonomasia por medio de la expresión de distintas situaciones pertenecientes a su ámbito. No escapan del ejercicio narrativo los premios literarios, sobre todo en el cuento El premio, con la inquietud del protagonista desvelando todo lo que rodea a los concursos literarios y las sensaciones producidas, incluso el beneficio económico. Así, pues, estamos ante un conjunto completo de las fases de la vida de literaria.
De esta forma es como, por medio de las inquietudes de los escritores y lectores, Emilia Piris Galeano penetra en problemáticas humanas. La reinvención de la literatura va más allá porque es vida: en el fondo la obra sorprende porque indaga en las fuerzas humanas. En sus puntos fuertes y débiles. Los personajes permiten reflexionar sobre nuestra condición, nuestras filias y nuestras fobias. En el fondo, son personajes tipo, donde el nombre importa menos que su profesión o su dedicación literaria. Pero no representan ideas preconcebidas, sino instituciones o factores de la comunicación lectora. Por esta razón, adquieren personalidad en función de sus actitudes. La autora demuestra que sin grandes personajes es imposible la gran obra, incluso en el cuento breve.
De esta forma, nos encontramos con el escritor censurado por el ámbito eclesiástico y salvado por un Fausto como el de Goethe, o la admiradora de Rulfo que reelabora la historia de Talpa, de El llano en llamas, con Fernando, marido de su íntima amiga Rita. El protagonista de Vida de novela transmite sus sensaciones hasta producir inquietud: su manuscrito perdido se convierte en una tragedia, aunque le espera una sorpresa final cuando se vaya a cruzar con Mónica, la editora. La presión censora sobre el protagonista de La elección es un cántico a la libertad creativa. También encontramos la reflexión del antagonista, “el malo de la narración”, poniendo su índice vital sobre su papel y la relación con los “buenos”. Los “autores favoritos” y la devoción del lector hacia ellos, García Márquez y Borges como ejemplo, es el signo de Pasiones impresas, cuento ganador del primer premio Elena Ammatuna de cuentos cortos en el año 2008.
Muy interesantes son las sensaciones de un autor provocadas por su éxito en En olor de multitud, uno de los cuentos mejor estructurados por su dificultad para la composición del discurso. Así podemos ir desgranando aspectos de la producción literaria con distintos personajes representativos a lo largo de los dieciocho relatos del
libro.
En otras ocasiones, Emilia Piris utiliza el sueño como salida narrativa. Es el caso de Publicidad sui generis, sobre la extraña manera de publicitarse Cornell Woolrich por medio del sueño. En un ambiente gótico se sucede El apóstata, cuya acción principal se ubica en un cementerio y en el centro del deseo de grandeza del escritor fallecido por parte de la protagonista, su esposa. Aunque en este cuento se habla de la apostasía del acto de escritura: el escrito como pequeño Dios creador. La esposa fue realmente la persona que facilitó la grandeza de su marido; el relato nos describe a la perfección su forma de trabajo nocturna, sus dificultades, la complicidad y el proceso compositivo y comercial. El papel deífico con la potestad de eliminar personajes despreciables en La ejecución contrasta con la simbiosis entre un libro y un creador con el lector en la distancia temporal de El abrazo. Ese hecho compositivo convertido en reflexión en primera persona de El hijo diferente, que nos revela los desvelos del escritor, posee su complemento en la posesión del personaje sobre el autor en el acto creativo en Acecho y recaída. También Emilia Piris es capaz de vehicular sus historias en distintos subgéneros narrativos, destacando el empleo de la ciencia-ficción en Letra vital para desgranar la necesidad del libro incluso en un futuro ultratecnológico.
La implicación comercial del escritor es una preocupación en varios relatos. En Emily Archer fundamentalmente. ¿Es necesario el pseudónimo y el anonimato del escrito? ¿Es importante su personalidad en público más que su obra? Curiosamente, el relato nos permite reflexionar sobre el concepto de autoría en la sociedad actual. Nos surgen preguntas porque el escritor, a juicio de la autora, debe suscitar la meditación: despertar el pensamiento del lector.
También existe espacio para la crítica literaria. En realidad el primer párrafo del cuento inicial, Como en Talpa, es un ejercicio breve de opinión analítica: “Solo de Juan Rulfo leyó sus obras completas. Por dos razones poderosas: la primera, la cautivante parquedad de Pedro Páramo tanto como las repeticiones usadas con apariencia de descuido; y la otra, las pocas páginas en las que se resume toda una grandiosa narrativa”. La narradora Mayra ha encontrado en la obra rulfiana el espejo de las debilidades humanas. Esa metaliterariedad que también se aprecia en Influencias literarias, situada en un marco de la relación de Ramiro y Angélica, con la novela Como agua para chocolate, de Laura Esquivel, de elemento conector entre los personajes, hasta el punto de incluirse algunos párrafos dentro del discurso, tampoco exento de observaciones sobre Ulises, de Joyce, o Los cuadernos de don Rigoberto, de Mario Vargas Llosa. Aunque, en realidad, si un libro está más que presente a lo largo de la obra, ese es El Quijote. Más que un recurso argumental, es un modelo seguido por la autora.
Se preguntará con qué relato me guardo para mi baúl. Sinceramente, me impresiona La Musa. Su universo literario desplegado es impactante y muy real, con cambios de registro muy bien hilvanados en un poderoso discurso. La incapacidad del escritor para la difusión de la obra es su problemática principal: el protagonista escribe y escribe, mientras necesita de uno de los tres amigos para que su obra tenga impacto en la sociedad. Aquí Emilia Piris está reclamando la función creativa por encima de la comercial, reivindicando el esfuerzo de la gestación de una obra. Sin embargo, esa incapacidad para su difusión innata en el protagonista tiene su complemento con esa suerte de agente literario que es su íntimo amigo. Para que ese esfuerzo creativo individual tenga premio social y económico es necesaria esa difusión universal. Todo tratado con ternura, con cariño. Pero también hallamos que el texto del título de la obra es un resumen de lo narrado, hasta el punto de que se rubrica con un original final. ¿O quizá es una advertencia hacia la falta de difusión internacional de la literatura paraguaya?
El texto cifrado es un gozo para quienes aman los procesos literarios. Abordar el proceso completo desde la inspiración hasta la recepción, incluyendo la difusión y comercialización, es un reto que ha sabido mostrarnos Emilia Piris Galeano. Sin duda, es un libro con unidad, pero bajo ese hilo de conexión se muestra su variedad estilística y su riqueza de contenidos. Y es que el libro es un amigo que nunca engaña, como decía Don Quijote, aunque, a la hora de la verdad hemos de tener cuidado no nos ocurra como a este ingenioso hidalgo con algunas obras que aparecen a la venta en los anaqueles de las librerías.
Artículo publicado en el Suplemento Cultural
Del diario ABC COLOR,
Domingo, 13 de Mayo de 2012
Fuente digital: www.abc.com.py