GUSTAVO LATERZA RIVAROLA

Foto de GUSTAVO LATERZA RIVAROLA
Nacimiento:
20 de Septiembre de 1945

CONDONACIÓN DE PENA - Por GUSTAVO LATERZA RIVAROLA - Domingo, 05 de Diciembre de 2010

CONDONACIÓN DE PENA - Por GUSTAVO LATERZA RIVAROLA - Domingo, 05 de Diciembre de 2010

CONDONACIÓN DE PENA


Por GUSTAVO LATERZA RIVAROLA

Cuesta creer cuánta mayor importancia le daban nuestros ancestros a las palabras que significaban ciertas cosas peliagudas. En asuntos demoníacos, herejías y sexualidad debían ser tan cautelosos que llegaron a crear tal asombrosa variedad de velos figurativos, circun- loquios y eufemismos, que es digna de estudio y colección.   

En documentos antiguos se lee, por ejemplo, que Martínez de Irala era acusado por sus detractores de buscar, desvergonzadamente, la "conversación" con las indias. Ya a fines del siglo XIX decía el historiador argentino Antonio Zinny que dos personas (que cita) fueron acusadas de "mantener ilícita comunicación". Si esta modalidad metafórica hubiera persistido, un conversatorio, por ejemplo, hoy sería un reservado y no una reunión. La misma palabra reservado es un eufemismo que, a no dudar, alguna vez será objeto de mofas y sarcasmos.

La Iglesia, no obstante su manifiesto horror por las "malas palabras", avanzó en esta materia. De hecho, pocos años atrás no se hubiera animado a emplear la palabra condón, rea de culpa y condenada a ser pronunciada solo en murmullos masculinos; pero que hoy se la emplea hasta en las homilías. Su ingreso triunfal a la libertad pública se dio primero en la lengua inglesa, con la que, hoy por hoy, los de habla española navegamos a remolque.

Nunca hubo un mister Condom que diera su nombre a la invención, como hubo un monsieur Guillette o un herr Diesel. No se conoce el origen del término, aunque se especula que pudo derivar de cundum o estuche, envoltura. Se lo conocía desde tiempos antiguos, cuando se lo fabricaba de tripas de cordero o de cerdo. Se cuenta que fue el anatomista italiano Falopio, en el siglo XVI, quien desarrolló una versión fabricada con resinas, alarmado por el auge de la sífilis que los soldados españoles llevaron de América Central a Nápoles, primero, expandiéndose luego al resto de Europa, comenzando por la corte de Francisco I, donde ganó notoriedad y pasó a ser conocido como el "mal gálico".   

Durante el progresista siglo XIX, muchos se oponían al condón. Aún no existía la explosión demográfica, por lo que se lo acusaba de reducir la tasa de procreación en desmedro de la prosperidad de la industria. Los cristianismos europeos lo combatían por constituir un obstáculo para los planes divinos. Sigmund Freud lo desaconsejaba porque reducía el placer sexual produciendo desarreglos en la personalidad masculina. Hasta las feministas lo rechazaban, alegando que la decisión y el poder para controlar la concepción debían estar exclusivamente en manos femeninas.   

Los términos preservativo, profiláctico, forro, goma, piloto y muchos similares fueron agregándose al vocabulario hispanoamericano con mayor o menor picardía. En Inglaterra, siempre victoriana, seguía llamándosele "cartas francesas", vinculando a sus vecinos galos, como solían, cualquier cosa que guardara relación con placeres prohibidos.

Luego todo esto cambió, como es corriente y previsible en la historia humana; y los que antes estaban por la contra ahora están por el pro. Quienes más demoran en apearse de sus posturas son quienes andan atados a dogmas e interpretaciones dictadas ex cathedra –teólogos, obispos, predicadores–, porque para cambiar deben realizar tantas contorsiones doctrinales y semánticas que al final se les torna una tarea excesivamente fatigosa.   

Ahora se debate si las declaraciones de Benedicto XVI sobre el condón modifican o no la línea tradicional del catolicismo sobre el punto. El solo hecho de que se haya ocupado del tema, aun extraoficialmente, supone dar un primer paso hacia lo que alguna vez será –no ya bajo su pontificado seguramente– el reconocimiento formal de que el condón no es sino otro instrumento creado por el ingenio humano para solucionar sus problemas; que puede ser útil y beneficioso, o trivial, según como se lo emplee, al igual que la TV, las citas bíblicas, el teléfono celular o las reliquias de San Landoaldo y compañeros, por poner ejemplos sencillos. Es bueno advertir que la pena del condón acaba de comenzar a ser condonada.

Fuente: ABC Color (Online)

www.abc.com.py

Sección: OPINIÓN

Domingo, 05 de Diciembre de 2010

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

EL IDIOMA GUARANÍ, BIBLIOTECA VIRTUAL en PORTALGUARANI.COM

(Hacer click sobre la imagen)

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

(Hacer click sobre la imagen)

 

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

(Hacer click sobre la imagen)

Portal Guarani © 2026
Todos los derechos reservados
Desde el Paraguay para el Mundo!
Acerca de PortalGuarani.com | Centro de Contacto
Facebook - PortalGuaraniInstagram - PortalGuaraniTiktok - PortalGuarani