GUSTAVO LATERZA RIVAROLA

Foto de GUSTAVO LATERZA RIVAROLA
Nacimiento:
Asunción, Paraguay
20 de Septiembre de 1945

MARIHUANA - Por GUSTAVO LATERZA RIVAROLA - Domingo, 27 de Julio de 2014

MARIHUANA - Por GUSTAVO LATERZA RIVAROLA - Domingo, 27 de Julio de 2014

MARIHUANA

 

 Por GUSTAVO LATERZA RIVAROLA

Según Hipócrates enseñó, la cantidad es lo que distingue el remedio del veneno, regla tan válida para el cuerpo como para la mente. La sobredosis de fanatismo o fundamentalismo, por ejemplo, es tan letal como la de las sustancias más tóxicas.

El empleo del cáñamo de la India para finalidad medicinal, ritual o simplemente narcótica data de varios siglos antes de nuestra era, extendiéndose desde el Oriente hacia Europa muy tempranamente.

Hipócrates y Galeno lo empleaban profesionalmente. Desde Egipto hasta China se cultivaba y consumía opio. Pero las plantas egipcias, turcas y persas producían un 16% de narcótico, mientras que la india y la china apenas la mitad. Además, los del Mediterráneo lo inhalaban, en tanto que los chinos lo ingerían por vía gástrica, con efectos comparativamente insignificantes.

El último emperador Ming, alarmado por la expansión del hábito de consumo del tabaco y el drenaje de recursos que esto suponía para el imperio, prohibió la hoja americana, ante lo cual, en los fumaderos se comenzó a sustituirla por opio. En 1729, el primer emperador manchú prohibió su venta a los extranjeros aunque no su cultivo, con la intención de cortar la evasión de oro, seda, marfil y especias con que se pagaba el producto que del Mediterráneo traían portugueses, holandeses e ingleses. El resultado fue el extraordinario fortalecimiento del contrabando y sus organizaciones, incrementados todavía más con la proscripción del cultivo de la planta, dictada después. Extremadas aun más las medidas represivas, dictándose pena de muerte para los involucrados con ese comercio, los beneficios económicos del tráfico clandestino se triplicaron.

Cuando un funcionario de Hong Kong hizo arrojar al mar 1.400 toneladas de opio, provocó la reacción de los ingleses, que declararon al acto una conculcación inicua de la libertad comercial y declararon la guerra al imperio manchú, derrotándolo rápidamente. La estúpida acción del funcionario elevó varias veces el precio del producto, con lo que las empresas y gobiernos europeos se vieron doblemente gratificados, con ganancias y con las grandes indemnizaciones que cobraron a los chinos. Demostrado por enésima vez que era la escasez la que producía el mayor lucro, la principal exigencia de los ingleses al emperador derrotado fue que mantuviera la prohibición de la importación de opio.

Pero la emperatriz Tseu-hi, luego de otra derrota militar por causa de este problema, decidió legalizar el comercio y consumo del narcótico, a cambio de un impuesto moderado, con lo que reventó las finanzas de la East India Co., monopolista del negocio. Hacia 1890, China ya proveía el 85% de la demanda mundial. Fue en este momento que el Gobierno inglés declaró que el tráfico de este producto era “moralmente injustificable” y comenzó su desaprobación.

Los refinamientos y derivados químicos del cáñamo y de la coca se produjeron en la primera mitad del siglo XIX. La morfina, la heroína y la cocaína fueron celebradas como medicamentos prodigiosos, capaces de curar enfermedades nerviosas hasta entonces nefastas. De hecho, se administraba morfina a los opiómanos para alejarlos del hábito. Pero el avance de la farmacopea científica abarató y multiplicó esos productos hasta el punto de ponerlos al alcance de todos, con lo que comenzó el problema de la adicción y el gran negocio se amplió. De nuevo, la industria farmacéutica exigió al Gobierno de USA que las prohibiera, y lo consiguió.

En nuestro país se cultiva buena marihuana y su tráfico produce ganancias extraordinarias a una cadena de agentes que comienza con el productor rural, aunque este debe ser el de la tajada menor.

Los que claman por su legalización creen –como la emperatriz Tseu-hi, y como quedó demostrado con el levantamiento de la “ley seca” en los EE.UU., así como en otras muchas ocasiones– que su permisión producirá reducción de su consumo y mejorará el control social de sus efectos nocivos; pero son ingenuos en suponer que los poderosos intereses involucrados en el negocio van a tolerar la liberación. El negocio está en la proscripción, no en la legalización; así que no admitirán esta sin luchar.

Dirán entonces que la legalización de la marihuana es moralmente injustificable. ¿O es que ya lo han dicho? En algún lugar creo haberlo leído.


Fuente: ABC Color (Online)

www.abc.com.py

Sección: OPINIÓN

Domingo, 27 de Julio de 2014

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

EL IDIOMA GUARANÍ, BIBLIOTECA VIRTUAL en PORTALGUARANI.COM

(Hacer click sobre la imagen)

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

(Hacer click sobre la imagen)

 

 

 

 

ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA

(Hacer click sobre la imagen)

Portal Guarani © 2025
Todos los derechos reservados
Desde el Paraguay para el Mundo!
Acerca de PortalGuarani.com | Centro de Contacto
Facebook - PortalGuaraniInstagram - PortalGuaraniTiktok - PortalGuarani