Gladys León de Lozano

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Nacimiento:
4 de Abril de 1937

BIOSEGURIDAD EN EL MANEJO DE TÓXICOS EN EL ARTE Y OTROS ÁMBITOS - Por GLADYS LEÓN DE LOZANO

situación
BIOSEGURIDAD EN EL MANEJO DE TÓXICOS EN EL ARTE Y OTROS ÁMBITOS - Por GLADYS LEÓN DE LOZANO

BIOSEGURIDAD EN EL MANEJO DE TÓXICOS EN EL ARTE Y OTROS ÁMBITOS

GLADYS LEÓN DE LOZANO

 

 

Copyright

Primera edición en español. 2011.

Asunción, Paraguay.

(167 páginas)

ISBN 978-99953-2-387-5

 

Redacción y edición general del texto

Gladys León de Lozano

Revisión de texto

Marysol Messina/ Blanca Masulli

DiseÑo y diagramación

Manuela Figueredo

DiseÑo de portada

Edgar Balbuena Mendoza

Fotografías

Fernando Allen

Gladys León de Lozano

Impresión

Artes Gráficas Zamphirópolos S.A.

 

 IMPORTANTE: PARA LA COMPRA DEL LIBRO

PODRÁ CONTACTAR CON LA AUTORA

Correo : Gladys León de Lozano [ glalo37@gmail.com ]

 


ACERCA DEL LIBRO DE GLADYS LEÓN DE LOZANO

Tuve el gusto de leer el interesante libro de Gladys León de Lozano titulado “Bioseguridad en el manejo de Tóxicos en el Arte y otros ámbitos”, un material que debería ser leído detenidamente por quienes trabajamos diariamente en las artes visuales y estamos expuestos a los componentes químicos de los materiales que utilizamos para la creación de nuestras obras.

Para crear su obra, el artista muchas recurre a los materiales más diversos, recurriendo a combinaciones de técnicas y materiales más diversos para dar rienda suelta a la creatividad sin detenerse a pensar mucho en aspectos relacionados a la composición química y los riesgos que implican para la salud y el medio ambiente a mediano o largo plazo.

Todos, en mayor o menor medida, tenemos desconocimiento de alguna cosa relacionada a la química de los materiales que empleamos y creo que este libro es un llamado de atención y reflexión con respecto a nuestra profesión. Es un cable a tierra para los artistas, que muchas veces nos dejamos llevar por nuestro vuelo creativo hacia parajes mágicos y lejanos descuidando aspectos importantísimos que tienen que ver con el mundo que habitamos.

Al hojear el libro, capítulo a capítulo, uno no puede evitar hacer una autocrítica o reflexión con respecto al ejercicio responsable de la creación artística. Este libro va poniendo en nuestras manos un interesante manual que contempla la composición química de pigmentos, manejo adecuado de desechos, enfermedades ocupacionales, descripción de las técnicas artísticas y otros aspectos técnicos que nos hace un llamado a la consciencia.

Recomiendo encarecidamente la lectura de este material a estudiantes de arte, restauradores, profesionales, aficionados y docentes para tomar un conocimiento más amplio de todos los riesgos que existen al utilizar las pinturas, barnices, solventes, resinas y otros materiales que muchos artistas utilizan constantemente en su búsqueda frecuente de experimentación y nuevos recursos expresivos. Este libro puede ser el punto de partida hacia el ejercicio responsable de la actividad artística que se traducirá en una mejor calidad de vida para el artista y el medio ambiente.

Adriana Villagra, artista plástica



PRÓLOGO

 

         Es difícil escribir en unas líneas el contenido de esta interesante y oportuna obra, porque los temas que aborda la Dra. Gladys Lozano (Muñeca), no son comunes en nuestro país. Cuando Muñeca me pidió que prologara su libro, no lo entendí, (pensé que era por el afecto que nos une hace muchos años), ambas somos bioquímicas pero con orientaciones diferentes, ella hacia el arte y yo hacia el ambiente.

         Una vez leído con atención, encontré que compartimos muchas ideas acerca de la relación del arte y el ambiente, esta relación es tan antigua como la propia cultura.

         El concepto más integral de ambiente, se correlaciona con diversas manifestaciones pictóricas, como la pintura al agua y con aerosoles, pintura al óleo, pintura al pastel, grabado en las que se usan minerales, pigmentos naturales o sintéticos, aglutinantes, disolventes y diluyentes, aditivos y otros compuestos tóxicos como barnices, anilina, ácidos y sales corrosivas, resinas naturales y sintéticas.

         Además otras manifestaciones, como la fotografía, artesanía con metales, tatuaje, escultura, cerámica, arte digital y restauración.

         De esta correlación surgen los múltiples tratados sobre la naturaleza, que siempre contaron con expresiones pictóricas y actualmente fotográficas. Además muchos riesgos a la salud y al ambiente están asociados con la creación del arte. Por ello los que se dedican al arte están en una posición única no solo de prevenir la contaminación al realizar una cuidadosa selección, uso y manejo de los materiales artísticos, sino también de transmitir sus conocimientos a su entorno más próximo para evitar las enfermedades ocupacionales o profesionales, que plantea ciertas afecciones ocasionadas por exposición a tóxicos.

         La intención de esta obra, es también ampliar el enfoque de los estándares educativos para las artes, con la finalidad de incluir información de instrucción básica de salud, seguridad y ambiente con respecto a los materiales peligrosos, sustancias peligrosas y desechos peligrosos encontrados en diversos medios y procesos artísticos y de otros ámbitos.

         La información que aparece en este documento incluye las medidas para identificar las riesgos potenciales presentes en los diversos materiales y procesos artísticos. Una gran cantidad de materiales artísticos y de otros ámbitos contienen sustancias peligrosas reguladas, las cuales según la ley 294/93 de Evaluación de Impacto Ambiental, deben tener una disposición adecuada. El manejo y la disposición apropiados de los desechos son importantes para todos y es más importante aún realizar un compromiso personal con el cumplimiento de las regulaciones.

         Es maravilloso poder confirmar una vez más, a través de este texto, que el aprendizaje del arte y del ambiente tienen muchos más puntos en común de lo que se piensa, porque se percibe la necesidad de buscar nuevos senderos, para defender con coraje a nuestro ambiente.

         Siento orgullo por la tarea cumplida, por ser el fruto de un trabajo esmerado, novedoso, aquilatado por muchos años de transitar como química y como artista, como lo hace la Dra. Gladys Lozano, mi querida amiga, Muñeca.

         Blanca Masulli

         Abril de 2011



PRESENTACIÓN

 

         "A mí no me afectará"

 

         Pensamos mientras disfrutamos de un pomo de pintura al óleo o acrílico recién abierto. Aspiramos y nos deleitamos de su aroma, y lo reiteramos casi como un ritual cada vez que vamos a pintar. Blanco de plomo, amarillo de cadmio, azul cobalto, azul de Prusia, violeta, amarillo de cobalto ¿qué mezclas contienen estos hermosos colores?

         Nunca nos hemos puesto a pensar que este hecho, a la larga, puede provocarnos graves padecimientos de salud e incluso la muerte. Siendo esta acción totalmente normal en la mayoría de los artistas pintores con óleos, acrílicos o resinas que adquirimos en pomos y potes. ¿Qué pasa con aquellos pintores que usan otros medios volátiles para sus obras? La utilización del aerógrafo, esmaltes sintéticos en aerosol o los barnices que indefectiblemente empleamos para concluir cada obra y que contienen en sus mezclas cantidad considerable de sustancias altamente nocivas y contaminantes a nuestra salud.

         Trasladamos la inquietud a los grabadores en metal que manejan variedad de ácidos volátiles para la elaboración de sus planchas, al igual que las tintas manipuladas en la impresión de las mismas. A los escultores que trabajan la piedra o sueldan metales en su proceso de diaria acción. Y así se puede enumerar una extensa lista de exposición constante a riesgos laborales de los que no somos conscientes a la hora del trabajo artístico.

         Limpiamos, lavamos pinceles y utensilios arrojando los residuos al sumidero en un acto de total irresponsabilidad; no por malas intenciones sino por ignorancia en la manipulación de productos que aportan en gran manera al deterioro físico y ambiental.

         Si alguna vez hemos oído hablar de las enfermedades profesionales u ocupacionales, nunca nos detuvimos a pensar lo importante que sería preguntar, leer y entender cómo se manejan los materiales, herramientas y medios procedimentales de uso común en nuestra carrera artística.

         Luego de leer este interesantísimo material elaborado a partir de la inquietud de la autora, en su labor artística y de profesional de la química, estoy seguro de que realizaremos un giro muy grande en nuestro accionar. En él encontraremos desde el análisis de los componentes químicos hasta las recomendaciones de manipulación. Al igual que otro muy importante aporte en el conocimiento acerca del origen de materiales colorantes originarios de nuestro país.

         Celebro el lanzamiento de este material de suma importancia para todos los que "vivimos para el arte".

         Finalmente, "

Es de suma importancia reconocer que nadie puede prevenir lo que ignora".

 

         William Paats

         Marzo, 2011


 

INDICE

 

Introducción

1. Reseña histórica de riesgos ocupacionales de artistas

2. Enfermedades ocupacionales

2.1. Algunas enfermedades profesionales según la OIT

2.2. Mecanismos y vías de ingreso de tóxicos al organismo

2.3. Manifestaciones clínicas

3. Antecedentes históricos de las normativas

3.1. Normas de seguridad. Reglamentaciones

3.2. Organismos Internacionales de Seguridad

3.3. Etiquetados de seguridad

3.3.1. Significado de las frases "R" y frases "S" sobre riesgos y recomendaciones

3.3.2. Otros datos que pueden acompañar a la etiqueta

3.3.3. Información que deben proporcionar las etiquetas destinadas a productos artísticos

3.4. Símbolos internacionales de seguridad

3.5.   Equipo de protección personal

4. Componentes químicos tóxicos de pinturas

4.1. Minerales

4.2. Pigmentos

4.2.1. Propiedades básicas de los pigmentos

4.2.2. Origen y componentes de algunos pigmentos

4.2.3. Pigmentos sintéticos

4.3. Aglutinantes

4.4. Disolventes y diluyentes

4.5. Aditivos

5. Otros compuestos químicos tóxicos

5.1. Barnices

5.2. Anilina

5.3. Ácidos y sales corrosivas

5.4. Resinas

5.4.1. Resinas naturales

5.4.2. Resinas sintéticas

6. Almacenamiento

7. Gestión de desechos

7.1. Desechos definidos a priori como peligrosos

7.2. Técnicas de tratamientos de desechos

8. Consideraciones sobre algunas técnicas artísticas.

8.1. Grabado

8.2. Pintura al agua y con aerosoles

8.3. Pintura al óleo

8.4. Pintura al pastel

8.5. Fotografía

8.6. Artesanía con metales

8.7. Tatuaje

8.8. Escultura

8.9. Cerámica

8.10. Arte digital

8.11. Restauración

9. Recomendaciones y sugerencias para prevención de riesgos y accidentes en talleres

10. Conclusiones

11. Testimonios

12. Anexo: Plantas tintóreas del Paraguay

13. Glosario

14. Bibliografía

15. Fuentes electrónicas consultadas

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

         El siglo XXI nos enfrenta a un desarrollo tecnológico como nunca antes conocido, que trae aparejado una creciente emisión de contaminantes al ambiente, aparición de enfermedades debido a nuevos productos químicos, cuyas características, formas de manipulación, prevención de riesgos y otros factores, aún están en fases investigativas no concluyentes. De las más de 100.000 sustancias químicas de síntesis disponibles que son utilizadas actualmente para diferentes fines sólo una cantidad aproximada a 1000 cuenta con valores límites de exposición. El resto carece de información sobre su inocuidad. Se añade a esto, la creación de obras artísticas empleando la Ingeniería Genética y la Nanotecnología; la primera, modifica la estructura de organismos originan nuevos seres vivos con características y comportamientos que aún se desconocen y la segunda es una técnica cuya implicancia de seguridad, toxicidad, riesgos ambientales, problemas éticos e impacto sociopolítico que aún no están bien definidos.

         Los datos son alarmantes, peor aún es la falta de conciencia de la dimensión el problema que afecta a toda la sociedad.

         Esta publicación surge ante la desinformación, ya sea por desconocimiento o por desinterés, de las personas involucradas en el trabajo con compuestos químicos tóxicos como ser, artistas y trabajadores independientes de pequeñas y medianas industrias, con el propósito de facilitar datos actualizados sobre algunos materiales perjudiciales para la salud y el ambiente. Además, pretende concienciar a dichos grupos sobre su vulnerabilidad a la acción tóxica y su responsabilidad socio ambiental.

         Los artistas, al igual que otras personas que trabajan con químicos, no constituyen de ninguna manera grupos de excepción, están expuestos a riesgos, accidentes y enfermedades, razón más que valedera para informarse y protegerse, optando a sabiendas por los materiales y químicos más adecuados que requieran la técnica empleada para plasmar sus ideas, sin menoscabo de su salud y del ambiente.

         Por otra parte, se dan a conocer las normas nacionales e internacionales de seguridad con el objetivo de que cada afectado exija sus derechos y cumpla con sus obligaciones, a fin de salvaguardar su bienestar y el de la comunidad toda.

         Asimismo, se orienta al lector sobre las formas de manipulación y protección personal, el reconocimiento e interpretación de símbolos internacionales de seguridad, la legislación pertinente, las condiciones físicas apropiadas de los lugares de trabajo, los daños y las enfermedades profesionales producidos por químicos. En referencia a esto último, se presentan los testimonios de un grupo interesado en el tema que ha accedido a ser entrevistado.

         En el anexo se hace mención de algunas plantas tintóreas del Paraguay, sus componentes químicos responsables de posible toxicidad y usos.

         Se espera que la presente publicación contribuya a los sectores a quienes va dirigido este material, el derecho a desarrollarse como profesional o manifestarse artísticamente sin detrimento de su salud y sin riesgos ambientales.

 

         La autora.

 

 

 

         1. RIESGOS OCUPACIONALES DE ARTISTAS. RESEÑA HISTÓRICA

 

         Una mirada retrospectiva a la Historia del Arte nos remite, entre otras cosas, al conocimiento de riesgos ocupacionales y enfermedades relacionadas al trabajo que han padecido indistintamente las personas que han manipulado o se han expuesto a tóxicos. Posiblemente, el grupo más afectado ha sido el de los pintores, que hasta el siglo XIX debía preparar los colores en forma artesanal, mezclando sustancias orgánicas y/o inorgánicas con solventes y aglutinantes cuyos componentes químicos ignoraban, de este modo se exponían a la acción tóxica de los mismos y en consecuencia, padecían lo que hoy conocemos F como enfermedades profesionales.

         El Dr. Antonio Federico Werner en su artículo "Morir por el Arte", basado en investigaciones de documentos de la época, estudios de diagnóstico por imágenes de las obras pictóricas y otras informaciones consideradas en la moderna inmunotoxicología y patobiografía, menciona el padecimiento de las enfermedades profesionales de grandes pintores. Werner comparte lo expresado por el maestro decorador Jean Felix Watin, francés, siglo XVIII, en su tratado "El Arte del Pintor, Decorador y Barnizador"; 1775,en relación a las enfermedades provocadas por los químicos, quien ha sostenido lo siguiente: "Sin duda que yo faltaría al primer deber de humanidad y haría un regalo funesto a mis conciudadanos si, al presentar el arte de pintar, simultáneamente no advirtiese de los peligros que puede presentar el uso de los colores que pueden provocar enfermedades. Pero también es necesario aclarar que no sucede con todos, creo que son nocivos si no se toman debidas precauciones".1

         En el capítulo del citado tratado "Las enfermedades de los pintores"; Watin ha descrito lo siguiente:.... "También aquejan a los pintores afecciones que hacen temblar sus miembros, que les provocan caquexias y ennegrecen su dentadura, dándoles palidez al rostro, melancolía al ánimo, abolición del olfato ....."2; y en otro párrafo, ha citado a Fernel, 1497-1558, médico, matemático francés, con quien ha compartido la idea de que los padecimientos de Tizianó, 1490-1576, se debían a la intoxicación con los pigmentos preparados por él y cuya formulación era mantenida en secreto.

         Estudios físico-químicos y por imágenes de sus obras, han permitido comprobar el uso del blanco de plomo en imprimaciones y mezclas con otros pigmentos3. Las descripciones del historial clínico de Tiziano, sumado al hábito del artista de pintar con los dedos y de chupar los pinceles para afinarlos, nos conducen a la deducción de que su muerte se ha debido a una enfermedad profesional. Lastimosamente, estos hábitos se continúan empleando por algunos artistas paraguayos.

         El conocimiento de enfermedades producidas por tóxicos ligados al arte, hace su aparición casi simultáneamente con la historia del hombre. Plinio (23 - 24? d. C. ), Hipócrates (370 a. C.), Paracelso (1493-1541), ya han hecho mención de la toxicidad de materiales utilizados por artesanos y trabajadores de las minas y alertaron sobre los peligros a los que se exponían los mismos. Con el transcurso del tiempo, se ha descrito enfermedades ocupacionales que se han manifestado en pintores de diferentes épocas y estilos artísticos. Los pigmentos causantes de daños por exposición que han afectado y aún afectan a los artistas, son aquellos en cuya composición están presentes el plomo, mercurio, cadmio, arsénico, cobre, entre otros, además de solventes y aglutinantes.

         Las investigaciones científicas de las obras para verificar su autenticidad, grado de conservación, restauración, técnica pictórica, grado de conservación, prevención de aparición de deterioro, pigmentos utilizados, testimonios, biografías, entre otros, han permitido conocer y deducir las patologías causantes de daños por exposición inherentes al trabajo artístico.

         A pesar de las técnicas modernas de análisis de las obras que han permitido, en algunos casos, confirmar las patologías inherentes al trabajo, en la gran mayoría no existen estudios calificados que avalen que los daños sufridos por artistas se deban a exposición ocupacional. Los cuadros clínicos basados en registros históricos conducen más bien a presunciones subjetivas de diagnósticos disímiles en su interpretación. Las manifestaciones clínicas por plomo son, quizás, las más debidamente documentadas de la Historia del Arte. Reconocidos artistas han sufrido intoxicación con plomo; por mencionar algunos a:

 

• Miguel Ángel Buonarroti, 1475 - 1564, cuya patología no solo provenía del uso de pinturas a base de plomo, sino también de una dieta deficiente de pan y vino, bebida procesada y mantenida en recipientes de plomo.

• Rembrandt, 1606 - 1669, investigaciones de sus obras han permitido comprobar el uso de pigmentos de plomo y vidrio en polvo.

• Francisco de Goya y Lucientes, 1746 -1828, a los 46 años ha comenzado a percibir los primeros síntomas de la enfermedad que más tarde lo llevaría a una encefalopatía posiblemente saturnina, enfermedad producida por plomo.

• Vincent van Gogh, 1853 -1890, su diagnóstico ha sido deducido gracias a sus cartas autobiográficas y a través de los testimonios de médicos que lo atendieron de desnutrición, adición al ajenjo, sífilis, saturnismo. Esta última patología fue detectada gracias al análisis de Rayos X de sus pinturas y sus telas, imprimadas con blanco de plomo, realizado por la National Gallery of London y el Instituto Courland.

•  Edward Munch, 1863-1944, con diagnóstico de esclerodermia de presumible etiología ocupacional.

• Edgar Degas, 1834-1917, y Mary Cassatt, 1845-1926, han sufrido retinopatías, posiblemente tóxicas, debidas a la exposición por plomo y solventes.

• Cándido Portinari, 1903-1962, artista brasilero de renombre internacional, que a sabiendas de su saturnismo, ha ignorado la prohibición médica de continuar pintando y ha optado por el riesgo y las consecuencias de la exposición. Murió a los 58 años de edad contradiciendo así el dicho: "Vivir para el arte y no morir por el arte".

 

         Presumiblemente, varios otros artistas que desconocían las causantes de sus molestias, han padecido enfermedades relacionadas con los tóxicos empleaos en sus obras.

 

1 Werner, Antonio F. Morir por el arte. Salud Ocupacional. Bs. As.: B. Aires, p. 4. 2008

2Werner Antonio F. Op. cit., p. 5.

3 Doerner, Max., Los materiales de pintura y su empleo en el arte. 6ª. ed. Reverté Barcelona. 2005.

 

 

 

 

         8. CONSIDERACIONES SOBRE ALGUNAS TÉCNICAS ARTÍSTICAS

 

         Todas las técnicas artísticas presentan, en mayor o menor grado, riesgos para la salud y el ambiente. Los factores determinantes de las denominadas enfermedades profesionales entre las que se incluyen las producidas por las técnicas artísticas son: la concentración del o de los químicos utilizados, el tiempo de exposición a los mismos, el género y el ambiente.


 

         8.1. GRABADO


 

         De la gran variedad de técnicas artísticas, es tal vez la del grabado convencional al agua fuerte y sus variantes, una de las más tóxicas por utilizar ácidos como mordiente y solventes derivados de hidrocarburos, considerados de toxicidad elevada. Las tintas gráficas y las tintas de impresión Offset, en la mayoría de los ofertados a nivel nacional, no aportan ninguna información en el etiquetado referente a su composición o precauciones de uso. Se suman a este hecho la poca o ninguna información del operador referente a las características del producto, su forma de manipulación y protección personal. Existen hoy en día, opciones muy interesantes y menos tóxicas con resultados satisfactorios en la obtención de la imagen que deberían ser considerados por los artistas grabadores.

 

         8.2. PINTURA AL AGUA Y CON AEROSOLES

 

         Aún las pinturas al agua, que contienen resinas vinílicas o acrílicas; deben manejarse con cuidado, especialmente al trabajar con aerosoles, por los daños respiratorios o por contacto que pueden producir en personas sensibles. El empleo de aerosoles en pinturas es perjudicial, no sólo para los seres vivos, sino también para el ambiente.

         Mucho es lo que se ha escrito y reglamentado sobre este tema, sobre todo desde la aparición de los propelentes clorofluorocarbono (CFC). Los cuadros clínicos que acompañan a su exposición no solo se circunscriben al aparato respiratorio, sino que también pueden afectar la piel, mucosa, ojos, cabellos, pero el principal riesgo es por inhalación, determinando edema laríngeo, bronquitis, neumonitis química, entre otros. En muchos países, la técnica aerográfica está legislada. Se debe trabajar con mascarillas, pantallas de protección y en lugares muy ventilados.

        

         8.3. PINTURA AL ÓLEO

 

         En cuanto al óleo, además de lo ya mencionado, se puede afirmar que su toxicidad depende de los componentes químicos de los pigmentos, los aglutinantes y solventes. Se recomienda información y sobre todo responsabilidad en la manipulación del producto, respetando las reglamentaciones internacionales y nacionales. Hacer uso de un mínimo protocolo de higiene.

 

         8.4. PINTURA AL PASTEL

 

         Los pasteles secos no deben emplearse en talleres para niños y al utilizarse es conveniente manipularlos con protección por el polvo que emiten contaminando el ambiente, piel, cabellos, ropas, zapatos. Los pigmentos y aglutinantes usados en su composición pueden ser tóxicos. Estos y los pasteles grasos, en la gran mayoría de las marcas, no adjuntan ninguna información sobre su riesgo por carecer de etiqueta. Se recomienda trabajar con protección, en ambientes bien ventilados y una buena higiene al término del trabajo.

 

         8.5. FOTOGRAFÍA

 

         En fotografía, el riesgo primario es por inhalación debido a un apreciable número de sustancias y preparados usados en el proceso. Sin protección ni higiene adecuada, las lesiones, en ciertos casos son graves e irreversibles. Por contacto, se observan dermatitis, alergias, afecciones liquenoides cuyas patologías no están aún muy claras, originadas por los reveladores de color (derivados del para difenilen diamina) y muy raras veces dadas en revelado blanco y negro. Estas lesiones pueden manifestarse en zonas no expuestas del cuerpo lo que implicaría absorción y metabolización del tóxico. En algunos casos de exposición por contacto, se han observado despigmentación de la piel (originado por la hidroquinona) lesión conocida como vitiligo profesional. Las afecciones oculares son debidas a los procesos en la oscuridad y a los rayos UV que se manifiestan por querato conjuntivitis. Otro problema a considerar es la preparación de soluciones diluidas de ácido acético a partir del ácido acético glacial (99 % puro). Este ácido es inflamable e irritante y debe almacenarse alejado de otros solventes por su afinidad química. Produce quemaduras y lesiones oculares de consideración. Las patologías descritas se observan en talleres de aficionados que revelan sus propias obras.

         Se recomienda una buena ventilación especialmente indicada durante el uso del tetracloroetileno, compuesto, cuya mayor concentración se acumula a nivel de suelo. Se sugiere limitar el tiempo de permanencia en el lugar del trabajo que no cuente con ventilación adecuada, uso de equipo de protección individual como guantes, según el producto, lentes, máscaras faciales con filtro combinado para vapores, partículas o gases, información y formación del personal, etiquetas y hojas de seguridad en el idioma local.

         La tecnología y automatización actual, han hecho posible la disminución de riesgos. Las máquinas provistas de depósitos bien cerrados y sistemas de ventilación ofrecen seguridad. Además, los estudios fotográficos exigen a los proveedores de químicos, compuestos menos tóxicos. Aún así, las recomendaciones de seguridad deben tenerse en cuenta, ya que no existen estudios que permitan evaluar la aparición de daños.

         La eliminación de desechos es otro problema que debe enfrentar el fotógrafo. Las recomendaciones internacionales sugieren un tratamiento previo del residuo incluyendo el agua utilizada. Las legislaciones europeas y americanas asignan este tratamiento a organizaciones encargadas para el efecto.

 

         8.6. ARTESANÍA CON METALES

 

         En la elaboración artesanal de joyas, generalmente es la plata la materia prima principal. Este metal no se presenta puro, sino combinado con otros elementos químicos como cadmio y antimonio, que en el proceso de soldaduras, producen vapores tóxicos que afectan el sistema respiratorio, provocando también vómitos y taquicardia. Los esmaltes utilizados pueden contener plomo, arsénico y cadmio con las consecuencias ya descritas para la salud. La utilización de soluciones para la limpieza de metales son causas de irritación, sequedad de la piel, daños oculares y respiratorios. Se recomienda información sobre los químicos tóxicos usados para su adecuada manipulación y protección personal.


         8.7. TATUAJE

 

         Una técnica de mucha aceptación y riesgo, practicada desde tiempos remotos es el tatuaje y el hoy llamado Body art. En el tatuaje, se introducen por la vía dérmica, sustancias tóxicas que en la mayoría de los casos, no fueron elaboradas para este fin. En el año 2003, la Comisión Ejecutiva de la Unión Europea ha advertido sobre el riesgo a que estaban expuestos, tanto artistas como las personas que accedían a recibir estas pinturas, ya que la mayoría de los pigmentos empleados han sido preparados para uso industrial y resultan muy tóxicos para el ser humano.

         Las únicas exigencias requeridas, al inicio de esta moda en auge eran, el uso de guantes y agujas estériles. Por el momento, la FDA aprueba para el tatuaje, el uso de un número muy reducido de pigmentos derivados de la henna, Lowsonia inermes, planta nativa de Arabia, Asia, África, Oriente Medio, muy empleada como tinte en India, Pakistán, Irán, y África del Norte, cuyas hojas machacadas proveen un pigmento no tóxico de colores que van desde el rojizo, verde, marrón a café oscuro. No existe el henna de calor negro. El tinte comercializado como henna negro contiene como componente químico, un tinte negro sintético tóxico (para fenilen diamina). Otras pinturas henna ofrecidas en colores que difieren de la original, están compuestas por agregados químicos no controlados, por lo tanto sin garantía en cuanto a salud. Investigaciones recientes, aún no concluidas, desarrolladas en Europa y Estados Unidos, han permitido el conocimiento de ciertas patologías ligadas a esta técnica como irritaciones, alergias, edemas, melanomas, urticarias. Los síntomas a nivel cutáneo, según observaciones actuales, hacen su aparición a los 10 días o aún al año de la exposición al tóxico.

         La aplicación de esta técnica debe estar a cargo de un personal capacitado. El tatuaje debe realizarse a una profundidad entre 1 a 2 mm. Si las incisiones se llevan a cabo a más profundidad, el pigmento se absorbe y se metaboliza con la consecuente aparición de daños.

         Los productos ofertados en el comercio, contienen en general, los siguientes componentes químicos: tinta china, carbón, para el color negro; sales de cromo, para el verde; derivados del mercurio (cinabrio), sales de cadmio; sales férricas, colorantes vegetales, para el color rojo; óxido de hierro, para el marrón; sulfuro de cadmio, para el amarillo; manganeso, para el púrpura; óxidos de titanio o zinc, para el blanco o beige. Las tintas para body-art aplicadas en aerosoles son consideradas de baja toxicidad, pero no exentas de las mismas.

         En la India, el arte de la pintura corporal, conocido como Mehndi, es tradicional y milenario, al igual que en África y Medio Oriente. Los tintes utilizados son fugaces, decolorándose en semanas y según sus usuarios es una forma colorida de resguardarse de las altas temperaturas del desierto, por tener la tinta la particularidad de bajar la temperatura corporal, según los mismos.

         El Consejo de Europa ya cuenta con una resolución referente a las normas recomendadas para tatuaje y maquillaje definitivo e insta a sus miembros a unificar medidas reguladoras para el efecto. En un futuro cercano, se espera contar con una lista de sustancias prohibidas y las normas de aplicación de la técnica. El problema es complejo y las afecciones muy disímiles. Dependen de varios factores como la sensibilidad individual, hábitos higiénicos, falta de oficio del operador, desconocimiento de los tóxicos empleados, información deficiente tanto del tatuador como del interesado.

         Es de destacar que esta técnica favorece la trasmisión de enfermedades como hepatitis B y C y el HIV, entre otros. El tatuaje no se recomienda a menores, embarazadas, personas con patologías hemáticas, dermatitis infecciosa, herpes, pacientes con tratamiento anticoagulante. Cuando es necesario un estudio por imágenes, como la resonancia magnética, pueden producirse hinchazón o quemaduras en el área tatuada, entre otros. Es recomendable exigir que las tintas lleven el etiquetado de información que especifiquen los componentes químicos del producto, nombre del fabricante, fecha de vencimiento y precauciones de uso.

 

         8.8. ESCULTURA

 

         La escultura es otra de las manifestaciones artísticas que ha adoptado la tecnología y los nuevos productos en la realización de obras, sin menoscabo de los productos tradicionales. De los diversos materiales de que dispone el artista hoy, la madera sigue siendo la más inofensiva en cuanto a toxicidad, pero también conlleva riesgos mecánicos y fisiológicos sobre todo en el proceso de lijado y pulido a causa de la producción de aserrín. En personas expuestas sin ningún tipo de protección, y en forma repetida, se dan casos de cortaduras, sangrado, quemaduras, dificultad respiratoria, fiebre, alteraciones cardiovasculares y un tipo de cáncer nasal (adenocarcinoma). Los demás materiales varían en toxicidad (uso de ácido nítrico y clorhídrico diluidos), thiner y otros solventes. Las resinas de poliéster son las de mayor toxicidad. Las soldaduras con plomo o bórax, exigen especial cuidado.

         La espuma de plástico, libera gases tóxicos cuando se realizan cortes con materiales calientes, y en presencia de solventes, desprenden compuestos cancerígenos y contaminantes ambientales (formaldehído, butadieno, estireno y otros). La dilución de la espuma en solventes para obtención de efectos visuales muy interesantes, es usada por algunos artistas, sin embargo con los conocimientos actuales, deberían evitarla, buscando otras alternativas.

         En esta técnica, las personas más expuestas a sufrir daños son las que utilizan piedra como materia prima, por el polvo de sílice que inhalan. Otros efectos negativos son: afecciones auditivas por el ruido de las cortadoras y pulidoras, movimientos repetitivos que causan dolores e inflamaciones musculares y articulares, partículas desprendidas de la piedra y heridas cortantes por falta de protección y descuido.

         Se recomienda contar con equipo de protección personal adecuado al trabajo que realicen, solicitando asesoramiento en el tipo de máscara y forma correcta de empleo (las máscaras no protegen si el usuario tiene barba), lentes, guantes y otros elementos que resguarden de daños por golpes, cortaduras, salpicaduras de líquidos o partículas que puedan lesionar ojos, sistema respiratorio u otros órganos. Trabajar en ambientes bien ventilados e higiénicos, disponer de lugares de almacenamiento requerido para compuestos químicos.

 

         8.9. CERÁMICA

 

         En cerámica la materia prima es de por sí un riesgo importante por sus componentes químicos y contaminantes del suelo sumados a barnices, engobe, diferentes óxidos metálicos, emanaciones del horno de cocción (hidrocarburos y humos metálicos altamente tóxicos) y otros. Entre los múltiples contaminantes se encuentran el aluminio, asbesto, caolín, carbonato de bario, ácido bórico, cobre, cromo, manganeso, plomo, cada uno con diferentes grados de toxicidad. Es imperiosa la necesidad de información para que el artista o artesano pueda decidir, con conocimiento, qué precauciones debe tomar al realizar su trabajo a fin de preservar su salud. Para proporcionar esta información se debe contar antes con un exhaustivo estudio de suelos arcillosos y análisis químicos que permitan conocer su composición y los contaminantes presentes.

         Las afecciones que suelen observarse en trabajadores de esta técnica son: dermatitis, asma, fibrosis, silicosis por exposición al polvo, arena u otro producto que contiene sílice, saturnismo o plumbosis. Tanto la silicosis como el saturnísmo ocasionan alteraciones neurológicas y pulmonares, cuadros de tipo parkinsoniano, hepatitis, patologías renales y gastrointestinales.

         Los síntomas de la silicosis hacen su aparición al año o entre los 5 a 10 años cuando la fibrosis pulmonar ya se ha desarrollado. Se inicia con tos seca sin expectoración, generalmente a la mañana. El cuadro se va agravando con dificultad respiratoria severa, falta de aliento después de un esfuerzo físico, tos persistente, dolor de pecho, fiebre, pérdida del apetito. La enfermedad es predisponente para otras afecciones como insuficiencia cardiaca, tuberculosis, entre otras. No tiene cura. Ante la aparición de los primeros síntomas, el operador debe abandonar el lugar de trabajo.

         Como puede deducirse, es fundamental la prevención. Se sugiere el uso de equipos de protección personal recomendado por OSHA, no usar tapabocas comunes porque en lugar de proteger, concentran el polvo y aumentan el riesgo de exposición, no fumar, usar ropa sin bolsillos para evitar la acumulación de polvos y zapatos de uso exclusivo en el lugar de trabajo, asesorarse sobré la altura apropiada de la chimenea del horno para evitar el reflujo de vapores tóxicos en días de poco o casi nada de viento, no llevar al domicilio ninguno de estos efectos personales y al término del trabajo, someterse a una buena higiene personal de manos, cara y otras partes del cuerpo expuestos a los materiales empleados. Se recomienda; además, control médico y radiológico periódico. Nunca barrer o sacudir en seco el lugar de trabajo, mesadas o cualquier sitio donde se acumule polvo, sino limpiarlos siempre con agua para evitar la dispersión de partículas.

         Se ha comprobado mediante análisis químico que algunos artesanos de Areguá, posiblemente por desconocimiento de la toxicidad de los barnices y esmaltes, continúan pintando los materiales utilitarios con pinturas que contienen plomo y cadmio y barnices sintéticos.

 

         8.10. ARTE DIGITAL

 

         En referencia al arte digital, no se puede hablar de intoxicaciones por químicos, pero sí de manifestaciones clínicas inherentes al proceso como mala postura causantes de dolores de espalda, tensión de la cervical, problemas de la muñeca, inflamación de dedos, síndrome del canal carpiano, problemas de visión, entre otros. Se recomienda postura adecuada en sillas que permitan una posición cómoda de la columna y pies en el suelo, pantalla a la altura adecuada que resulte cómoda al operador, sentarse a una distancia de un brazo del monitor, no iluminar por completo el monitor, evitar colores fuertes y altos contrastes. Estas son recomendaciones de la Organización Mundial del Trabajo, basadas en normas ergonómicas.

 

         8.11. RESTAURACIÓN

 

         En los procesos de restauración, los problemas primarios derivan del uso de disolventes orgánicos en la limpieza y consolidación de las obras, generalmente de alta toxicidad. En otros países, se ha avanzado mucho en materia de seguridad y salud. El uso de equipos de protección personal y extractores de aire en los talleres es prácticamente una generalización gracias a los conocimientos actuales de prevención. Existe un listado de compuestos de baja toxicidad que puede sustituir a los disolventes convencionales presentados en el encuentro técnico sobre "Disolventes, soluciones acuosas y nuevos polímeros para la restauración" en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de Madrid en febrero de 2008.

         En Italia, el grupo de Florencia, bajo la dirección del Dr. Piero Baglioni, investigador del Instituto del Departamento de Química de la Universidad de Florencia, utiliza la Nanotecnología para restaurar y proteger obras de arte, técnica moderna que es aplicada en México, China, Egipto y diversas naciones europeas. La misma permite utilizar pequeñísimas cantidades de compuestos químicos tóxicos (nanopartículas), minimizando así los efectos negativos de los solventes.

 


CONCLUSIONES

 

         Conocer las sustancias químicas tóxicas y su manipulación adecuada, es la clave para trabajar sin peligro para la salud y el ambiente. Es posible, de lo que se antecede, afirmar que la toxicidad depende de la dosis y duración del tiempo a la exposición por una parte y por otra, de la susceptibilidad y las enfermedades preexistentes.

         La enfermedad profesional conlleva un costo social y económico elevado a más de ser una carga pesada para las personas y la Salud Pública ya que puede ocasionar daños irreversibles y baja calidad de vida, situaciones evitables por la información y aceptación de las recomendaciones propuestas por organismos nacionales e internacionales.

         Ciertamente, que no existen investigaciones que determinen los mecanismos y efectos de todos los tóxicos conocidos, factor no concluyente que indique la carencia de toxicidad. No obstante si "algo sucede cuando me expongo", hoy en día ya es evidencia suficiente para preocuparse y adoptar medidas para evitar daños mayores.

         Como se ha podido comprobar, no existen registros ni seguimientos a largo plazo de las exposiciones en forma crónica y a dosis bajas, añadiéndose a esto, que muchos de los nuevos químicos tienen la característica de ser persistente, acumulativos y que pueden producir efectos en la siguiente generación.

         Se deben tomar acciones precautorias para remediar y no repetir los mismos errores que han sido descritos en la historia de las enfermedades ocupacionales.

         Por todo ello, se espera que esta publicación a más de informar, genere acciones para salvaguardar la salud de los grupos de trabajadores a quienes va dirigido este material.

 

 

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