RUMBO AL PRIMER AÑO DE GOBIERNO DEL EX OBISPO FERNANDO LUGO
POR IGNACIO GONZALEZ BOZZOLASCO (1)
El pasado 20 de abril se cumplieron en Paraguay 12 meses de la histórica victoria del ex obispo Fernando Lugo en las últimas elecciones presidenciales. A casi un año de gobierno, la coyuntura política paraguaya se presenta cargada de dificultades y minada de trabas para emprender el tan proclamado cambio prometido durante la campaña electoral. A lo largo del presente artículo trataremos de analizar el complejo proceso político por el cual atraviesa el Paraguay actual, sus antecedentes, desafíos y perspectivas.
1. ALGUNOS ANTECEDENTES NECESARIOS
Desde finales del siglo XIX, luego de la nefasta guerra contra La Triple Alianza (1865- 1870), en Paraguay se conformo un sistema de partidos muy peculiar de carácter bipartidista. Creados con una fuerte influencia de las potencias invasoras (Brasil y Argentina), tanto la Asociación Nacional Republicana – ANR (luego conocida como Partido Colorado) como el Centro Democrático (mas tarde Partido Liberal Radical Autentico- PLRA) surgen en el año 1887 inaugurando una lógica bipartidista que, pese a sus cambios y transiciones a lo largo de la historia, conserva aun sus principales características.
En términos generales, ambos partidos mantienen hasta la actualidad la misma conformación y estructuración desde su fundación. La ANR y el PLRA son partidos tradicionales de masa, de carácter oligárquico y con un profundo arraigo en los diferentes estratos de la población.
Este bipartidismo se caracterizo por largos periodos de hegemonía política de uno y otro partido a lo largo de la historia política del país. A partir de la fundación de ambas organizaciones (1887) se han desarrollado dos periodos de hegemonía de la ANR ― el primero de 1887 a 1904 y, el segundo, de 1947 a 2008 ― además de un periodo de hegemonía del PLRA ― de 1904 a 1940 (2) ―.
El último periodo de hegemonía de la ANR (de 1947 a 2008) contempla también 35 años de dictadura militar bajo el gobierno de una sola persona: el Gral. Alfredo Stroessner.
Esta dictadura militar (1954-1989) fue una de las más largas de América Latina, consolidando una perversa estructura de poder que unifico tres pilares de poder bajo un mismo mando: el Estado, las Fuerzas Armadas y la ANR.
Esta dictadura no solo permitió consolidar el poder de la ANR en una coyuntura política con fuertes convulsiones, además consolido las bases para la permanencia de este partido en el poder por décadas. Logro forzar un consenso entre los diferentes grupos de poder del país y consiguió también desmovilizar, en gran medida, a un movimiento popular pujante.
Tanto las organizaciones obreras como las campesinas y estudiantiles fueron blanco del ataque dictatorial durante su primera década de vigencia. También la izquierda sufrió fuertes ataques. Bajo la máxima “democracia sin comunismo”, el régimen emprendió una embestida contra toda articulación política de carácter progresista, logrando diezmar a tres generaciones de militantes y activistas socialistas.
2. LA APERTURA DEMOCRÁTICA Y LOS ELEMENTOS QUE CONFIGURAN EL ACTUAL PERIODO
La dictadura militar del Gral. Stroessner vio su fin con un Golpe de Estado gestado desde dentro mismo de su régimen. En la noche del 2 de febrero de 1989, el Gral. Andrés Rodriguez, uno de los más importantes exponentes del régimen y consuegro del dictador, lidera un golpe militar que acaba con el régimen stronista. Meses después son celebradas elecciones nacionales, las primeras libres luego de décadas, que dan la victoria al Gral. Rodriguez; se desarrollan las primeras elecciones municipales (1991) que elige en Asunción a un Intendente independiente de los partidos tradicionales y de orientación progresista; y se instaura una Asamblea Nacional Constituyente que da origen a una nueva constitución (1992), hasta hoy vigente.
Efectivamente, con el golpe de Estado de febrero de 1989 se inaugura la denominada transición a la democracia que, aunque otorga libertades públicas y abre la participación política para sectores anteriormente relegados, continua garantizando el poder para los mismos sectores.
Rodriguez culmino su mandato en 1993 y tras las elecciones de ese ano entrego el mando al primer presidente civil en decadas: Juan Carlos Wasmosy, también de la ANR.
Durante el gobierno de Wasmosy se acentúa fuertemente la división interna dentro de su partido, la confrontación con su antiguo adversario, el caudillo Luis Maria Argaña, crece y surge una nueva vertiente liderada por el Gral. Lino Oviedo.
Queda así el partido de gobierno dividido en al menos tres vertientes, todas ellas en abierta confrontación. Con las elecciones presidenciales de 1998 la confrontación llega a un pico máximo. Las elecciones son ganadas a partir de una alianza coyuntural de dos fracciones (la oviedista y la argañista), pero apenas asumido el mando presidencial la confrontación se abre nuevamente llegando a puntos tan álgidos que implican el asesinato de Luis Maria Argaña, Vicepresidente de la Republica y líder de una de las fracciones en puja. Este hecho no solo aumenta las pujas dentro de la ANR sino que incluso provoco una importante escisión de la mano del Gral. Oviedo que crea un nuevo partido.
Nicanor Duarte Frutos, el último presidente colorado, asume su mando en el 2003 con el desafío de conciliar los fuertes enfrentamientos internos dentro de la ANR sin afectar los intereses de los grupos económicos del país. Durante su gobierno, ayudado por un periodo de bonanza económica, logra levantar indicadores macroeconómicos y sociales, aunque tales aumentos no se tradujeron en beneficios efectivos para los diferentes sectores de la población. Los sectores de poder económico continuaron con sus confrontaciones mientras que las mayorías populares no recibieron beneficios significativos que se tradujeran en un mayor apoyo al gobierno (salud, educación, vivienda, asistencia alimentaria, etc.).
La fuerte confrontación política (tanto dentro como fuera de la ANR), sumada al desgaste de un gobierno que culminaba su periodo, generaron las condiciones necesarias para el surgimiento del Obispo Fernando Lugo como una figura aglutinadora por sobre todas las diferencias.
En una coyuntura de alto desprestigio del gobierno, Fernando Lugo, conocido como “obispo de los pobres” por su papel en la diócesis de San Pedro (uno de los departamentos más pobres del país y con un alto grado de conflictividad social), aparece como referente de una gran movilización de protesta en contra de los poderes Ejecutivo y Judicial. Así, en torno a él comienza a aglutinarse un amplio espectro de fuerzas políticas y sociales.
3. LA CONFORMACIÓN DE LA ALIANZA PATRIÓTICA PARA EL CAMBIO (APC)
Lugo se instala así en el imaginario colectivo como una figura capaz de agrupar a todas las fuerzas políticas, a la sociedad civil organizada y a los movimientos sociales a fin de conseguir el tan anhelado cambio.
Con un discurso que recuperaba las consignas de sectores olvidados como el campesinado, las amas de casa, los trabajadores informales y los sectores pobres en general, Lugo mostraba un marcado perfil popular. Pero también asumía las reivindicaciones de aquellas capas medias y más pudientes que rechazaban el mal manejo del Estado. Consiguió así constituirse en el gran aglutinador de diferentes sectores de la población, todos ellos hartos de la situación de injusticia reinante en el país durante tantas décadas.
Las diferentes organizaciones de izquierda y los partidos políticos de derecha intentaron promover de manera exclusiva la candidatura del ex obispo, de tal manera a imprimirle desde un principio una determinada orientación político - ideológica.
Finalmente, fueron dos grandes sectores los que acabaron sustentando la candidatura presidencial de Lugo: el Bloque Social y Popular (BSP), que agrupaba a los movimientos sociales y organizaciones de izquierda; y la Concertación Nacional (CN), que agrupaba a los partidos de derecha en la oposición. De la unión de ambos sectores surgió la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), plataforma político-electoral de Lugo.
El documento de fundación de la APC, que estableció las principales líneas programáticas de la alianza, definió como ejes fundamentales: la reactivación económica, la reforma agraria, la recuperación institucional del país y el combate a la corrupción, la instauración de una justicia independiente y la recuperación de la soberanía nacional.
De los principales partidos de la derecha solo el PLRA participo de manera integra en la APC. Los partidos Union Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE), del General Oviedo, y el Partido Patria Querida (PPQ), de la derecha católica, retiraron el apoyo inicial ofrecido al ex obispo para lanzar candidaturas propias. Pero las mismas no pudieron evitar una importante fuga de votos de sus bases hacia el candidato de la APC.
La izquierda participo casi en su totalidad de esta alianza y los sectores que la componían fueron variados desde el punto de vista ideológico. La unidad de acción se logro a partir del consenso sobre la necesidad de profundizar la democracia. Formaron parte del espectro progresista y de izquierda de la APC: el Partido Revolucionario Febrerista, el Partido Democrático Progresista, el Partido Encuentro Nacional, el Partido País Solidario, el Partido Frente Amplio (todos de centro izquierda), además del Movimiento Popular Tekojoja y el Partido del Movimiento al Socialismo (ambos de un marcado posicionamiento socialista).
Pero la unidad en la chapa presidencial no pudo traducirse en una alianza a nivel parlamentario, lo cual redujo la posibilidad de acceso de estas fuerzas al Parlamento. Los resultados parlamentarios fueron malos para los sectores de izquierda, los cuales obtuvieron una cantidad de escaños muy pequeña. La derecha fue la gran ganadora en el Parlamento, en especial la derecha opositora que sumada obtuvo una holgada mayoría. De esta manera, el 20 de abril de 2008 el Paraguay eligió un gobierno de marcada señal progresista y, contradictoriamente, un Parlamento de claro signo conservador.
4. EL PARAGUAY HEREDADO
El 15 de agosto de 2008 el ex obispo asume la Presidencia de uno de los países más pobres e injustos de América Latina. En Paraguay, de acuerdo con datos oficiales, el 35,6% de la población vive bajo la línea de pobreza y el porcentaje de pobres extremos alcanza el 20% de la población (3).
La distribución de riquezas también presenta cifras alarmantes, mientras el 40% más pobre de la población recibe el 11,5% del total de las riquezas producidas en el país, el 10 por ciento más rico concentra el 40,9% del total de las riquezas (4). La política tributaria del país favorece a esta distribución desigual de las riquezas, con la presión tributaria más baja de la región (5).
No son menos graves las falencias en servicios básicos como salud y educación, además del reducido alcance de las obras publicas de infraestructura y comunicación.
A lo largo de las últimas décadas el país sufrió una gran expansión de la agroindustria, lo cual ha tenido un fuerte impacto sobre la economía campesina: destrucción de la pequeña hacienda campesina y desplazamiento de importantes porciones de población rural hacia núcleos urbanos, donde no encuentran posibilidades de insertarse en las estructuras económicas urbanas.
Pero la sociedad paraguaya no solo se vio afectada por la migración interna, sino también por la externa, en especial hacia Europa y Norteamérica. La emigración siempre ha sido la válvula de escape de la economía paraguaya, que por falta de capacidad de absorción no puede brindar una oferta suficiente de puestos de trabajo. En las últimas décadas esta migración tendía a darse hacia la Argentina u otros países limítrofes, pero en los últimos años comenzó a darse la migración transcontinental, que afecta a la clase media más especializada y provoca costos sociales más elevados.
5. RUMBO AL PRIMER AÑO DE GOBIERNO: AVANCES Y DESAFÍOS
A pesar de la dura herencia y las limitaciones propias de una coyuntura compleja como la que atraviesa hoy el Paraguay, pueden señalarse algunos avances a casi un año de gobierno. Esto principalmente en el plano de salud, la lucha por la soberanía nacional y en lo que hace a ciertos aspectos relacionados con la asistencia a sectores empobrecidos.
Lugo consiguió instalar en la agenda política temas históricamente conflictivos como el de la reforma agraria, en un país con profundas desigualdades en este plano (6). Con el objeto de trazar planes e implementar acciones al respecto, fue instalada una instancia de articulación interinstitucional con la participación de todas las organizaciones campesinas (7).
La lucha por la soberanía nacional también demostró avances importantes, en especial lo referente a reivindicar el derecho de Paraguay sobre la energía eléctrica producida en ambas represas binacionales. Paraguay es uno de los mayores productores de energía eléctrica del mundo gracias a dos represas construidas en cooperación con sus más grandes países vecinos: Brasil y Argentina. Pero a lo largo de las últimas décadas los gobiernos de turno aceptaron de manera sumisa las desventajosas condiciones impuestas por los vecinos en cada caso.
La represa de Itaipú, construida en conjunto con Brasil, destina casi el 95% de su producción eléctrica al mercado brasilero, pagando solo el precio de costo al Estado paraguayo. Esto se respalda en el injusto tratado que dio origen a la misma (1973) y que fue firmado bajo férreas dictaduras militares en ambos países.
La represa de Yacyreta, construida en conjunto con la Argentina, destina también la gran parte de su producción a la Argentina. En este caso, además de los precios pagados por la energía se suma la no finalización de las obras, que conllevan significativas dificultades para el país.
En ambos casos el nuevo gobierno ha impulsado instancias de articulación y dialogo con sus contrapartes. Pero las conversaciones han adquirido mayor significación y realce en el caso de Itaipú, pues las demandas paraguayas con relación a la represa generan rechazopor parte de las autoridades del Brasil8. Con el objeto de avanzar en sus reivindicaciones elgobierno paraguayo insto al gobierno brasileño a conformar una comisión negociadora entorno a las reivindicaciones puntuales defendidas por el Paraguay.
Finalmente, fueron desarrolladas acciones dirigidas a asistir a sectores de la población extremadamente vulnerables, aunque emprendidas de manera muy limitada. A través de planes de emergencia, sectores campesinos empobrecidos y diferentes comunidades de pueblos originarios recibieron asistencia alimentaria y medica.
INSUFICIENCIAS Y RETROCESOS
El triunfo de Fernando Lugo y la APC se constituyo en un importante hito para la historia política del Paraguay. El mismo fue el primer cambio de mando presidencial por parte de un partido a otro por la vía pacífica y democrática registrado en la historia del país.
Todos los cambios anteriores habían sido, sin excepciones, manu militari. Y para muchos analistas y sectores políticos esta alternancia pacifica en el poder se constituye en el gran logro del actual presidente.
Pero la sola alternancia en el poder no conlleva de por si a una ruptura definitiva con la herencia del periodo pasado. Para esto son necesarias políticas de cambio profundo que logren un significativo e inmediato efecto en los sectores históricamente mas postergados en particular, así como en toda la población en general.
En contraposición, podemos ver que tales políticas de cambio no se vislumbran aun con claridad. Desde la misma designación de su gabinete el novel gobierno fue demostrando claros signos de conservadurismo, con una fuerte presencia de actores ligados al PLRA y a posiciones de derecha.
SEGURIDAD PÚBLICA Y REPRESIÓN
En lo que respecta a la seguridad, bandera tradicional de los sectores reaccionarios, los cambios también continúan postergados. En su discurso y en su práctica el Ministerio del Interior ha priorizado una política represiva antes que preventiva, llegando incluso a incurrir en prácticas de criminalización de las luchas sociales como lo hicieran los gobiernos anteriores.
Desde la asunción del actual gobierno se han dado repetidos casos de represión al movimiento popular: desde organizaciones campesinas en ocupaciones y cierres de ruta, pasando por organizaciones sindicales e indígenas, incluso alcanzando a activistas de derechos humanos (9).
NOTAS:
1 - Es sociólogo, integrante del Centro de Estudios y Educación Popular “Germinal” de Asunción. Miembro de la Conducción Nacional del Partido del Movimiento al Socialismo del Paraguay (P-MAS) y director de su periódico, EL DEDO EN LA LLAGA.
2 - La hegemonía liberal tuvo una breve interrupción de 18 meses, entre los años 1936 y 1937, debido a la instauración de un gobierno de corte popular instalado por medio de un alzamiento armado luego de la Guerra del Chaco contra Bolivia (1932-1935) encabezado por el Cnel. Rafael Franco.
3 - Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos. Encuesta Permanente de Hogares 2007.
4 - Ibid.
5 - Según datos de la CEPAL, Paraguay tiene una presión tributaria de apenas el 12,9%, frente a Argentina con 29,2%, Brasil con 35,6%, Uruguay con 24,1%, Bolivia con 20,1% y Chile con 21,3% (CEPAL, Estudio Económico de América Latina, 2007- 2008 pag. 356).
6 - Según la Red Rural del Paraguay, conformada por ONG´s del sector agrícola, en el país “351 propietarios (personas físicas o jurídicas) poseen el 40,86% del total de las explotaciones agropecuarias, con más de 10.000 hectáreas cada una. Asimismo, 533 propietarios tienen el 15,3% de las tierras que totalizan 3.644.873 hectáreas, con propiedades de entre 5.000 y 10.000 hectáreas (…) Este cuadro convierte al Paraguay en el país con el mayor nivel de desigualdad en la distribución de la propiedad y tenencia de la tierra del mundo, muy por encima del Brasil, conforme se puede ver en el coeficiente de Gini, según informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), ano 2000” (http://www.redrural.org.py/V3/2009/el-poder-y-el-dinero/ [Revisión: 2 de junio de 2009]).
7 - La Coordinadora Ejecutiva para la Reforma Agraria (CEPRA).
8 1.- Justo Precio. 2.- Libre disponibilidad del excedente energético paraguayo. 3.- Auditoria de la deuda de Itaipú. 4.- Administración paritaria del ente. 5.- Ingreso de las Contralorías de ambos país en la entidad. 6.- Terminación de las obras pendientes.
9 - El 1 de mayo pasado retorno al país el ultimo ministro del interior de la dictadura militar stronista, Sabino Augusto Montanaro, exiliado en Honduras desde 1989. Montanaro es responsable de la persecución, represión, tortura y desaparición de centenares de activistas políticos opositores a una de las dictaduras más largas de América Latina. A diferencia de otros gobiernos progresistas de la región, como Argentina y Uruguay, que dieron un fuerte impulso a la búsqueda de justicia para los crímenes políticos ocurridos durante las dictaduras militares, las autoridades paraguayas acabaron reprimiendo a los manifestantes que exigían justicia frente al hospital en el que se hallaba internado el ex ministro del interior. Para mas información puede verse: http://www.ultimahora.com/notas/218049-violenta-represion-y-recuerdos-dolorosos-se-dan-enprotesta y http://www.abc.com.py/2009-05-02/articulos/517674/represion-a-manifestantes .
10 - Para mas información puede verse: http://www.lanacion.com.py/noticias-230729.htm .
11 - También ministro del gobierno anterior en el periodo 2003-2005.
POLÍTICAS SOCIALES
Con relación a las políticas sociales, el avance tampoco es muy significativo, cuando no hay retrocesos en comparación con los gobiernos anteriores. La Reforma Agraria, una de las principales banderas de campana electoral del ex obispo, no ha dado pasos firmes. Aunque fue conformada la CEPRA ―a causa de las presiones por parte de las organizaciones campesinas― no fueron asumidos aun pasos firmes y significativos rumbo a una verdadera reforma agraria. Esto se debe, en gran medida, a la influencia de los sectores conservadores dentro del gobierno, además de los gremios de grandes productores rurales y terratenientes. En un país con una de las más injustas distribuciones de tierra del continente las medidas asumidas en este plano afectan sobre manera la sensibilidad social en general.
En lo que respecta a los subsidios a sectores sociales más carentes también pueden observarse falencias. Analizando los subsidios a pequeños consumidores de energía eléctrica, podemos afirmar que el actual gobierno ha dado un paso atrás con relación a sus antecesores. La denominada tarifa social de la energía eléctrica, que contempla un subsidio de pequeños consumidores de energía eléctrica de acuerdo a la franja de consumo en la que entraban, se asignaba anteriormente de manera automática. Según un nuevo decreto del presente año, el Ejecutivo limito en gran medida el acceso a este subsidio restringiendo el rango de beneficiarios, como también estableciendo un conjunto de nuevas medidas burocráticas y condiciones para acceder a este beneficio (10).
Por otra parte, la falta de firmeza a la hora de confrontar con sectores de poder económico del país, llevo al Ejecutivo a retroceder incluso sobre decisiones ya tomadas. Este el es caso del decreto que reglamenta el uso de insecticidas para el agro (agro tóxicos) y las fumigaciones de cultivos de soja a través de aviones, el cual luego de su promulgación fue suspendido en su aplicación. Tal medida afecta en especial a los pequeños productores campesinos cuyas propiedades lindan con las grandes extensiones de soja, los cuales sufren diversas enfermedades y afecciones de salud debido a la acción toxica de los insecticidas vertidos sobre sus viviendas.
POLÍTICAS ECONÓMICAS
En lo que respecta a la economía el Ejecutivo ha mantenido una línea en extremo conservadora, a instancias del actual Ministro de Hacienda, Dionisio Borda (11). El plan anticrisis presentado por Ejecutivo con el objetivo de paliar los efectos de la actual crisis mundial en la economía paraguaya es una muestra de esto. Dicho plan centra sus esfuerzos en generar subsidios y facilidades financieras en especial a sectores como el bancario y el agrícola, cuando los mismos vieron aumentar sus ingresos de manera creciente durante los últimos años. A lo largo del año 2008 el sistema financiero paraguayo obtuvo enormes márgenes de ganancia, convirtiéndose en uno de los más rentables del mundo (12), de igual manera los rubros agrícolas de soja y carne alcanzaron ganancias a niveles nunca antes logrados (13). Mientras tanto, los subsidios a los programas sociales en dicho plan continúan siendo escasos e insuficientes.
Otras de las medidas impopulares emprendidas por el Ejecutivo fue el rechazo al reajuste del salario mínimo vigente. Esta medida, tomada por recomendación del Ministro de Hacienda, contraviene disposiciones legales que señalan que el salario mínimo vigente debe sufrir un reajuste una vez que sea registrado un porcentaje de inflación igual o superior al 10%. En diciembre de 2008 el Banco Central del Paraguay ya había anunciado una inflación del 10,3%.
NOTAS:
12 - “El sistema bancario paraguayo es el que obtuvo la mayor rentabilidad en el mundo, de acuerdo a un análisis comparativo de rentabilidad sobre el capital y las reservas de las entidades en su conjunto, realizado en base a datos de diversos bancos centrales, el Fondo Monetario Internacional y la Superintendencia de Bancos, a noviembre último (…) Es así que mientras en Paraguay la rentabilidad sobre capital y reservas da un nivel del 45,16%; en Hungría, dicho nivel es de 29,60%; en Suiza, 24,40%; en Turquía, 23,00%; en Perú, 21,77%; en Brasil, 21,50%; en México, 21,39% y en Chile del 19,35%” (http://www.abc.com.py/2009-01-06/articulos/484643/record-mundial-en-ganancias-logran-bancosde-nuestro-pais [Revisión: 2 de junio de 2009]). Para mas información puede verse también: http://www.abc.com.py/2009-02-21/articulos/497781/bancos-siguen-con-fuerte-lucro .
13 - Según informa la Red de Inversiones y Exportaciones (REDIEX) “Las exportaciones paraguayas, en el año 2008 alcanzaron USD 4.433,7 millones, lo cual constituye un aumento del 59,2%, la tasa de crecimiento más alta observada desde el año 1989 (…) la soja y sus derivados, juntos componen el 57% del total, seguido por las carnes bovinas, con 13%” (Boletin Mensual de Comercio Exterior – Balance 2008 en http://www.rediex.gov.py/images/Boletin-Comer-Ext-Balance-2008.pdf [Revisión: 4 de junio de 2009]).
ARTICULACIÓN POLÍTICA Y SOPORTE POPULAR
La importante mayoría de derecha de la alianza de gobierno, sumado al hecho que la APC es minoría en un parlamento ampliamente conservador, acaban imprimiendo una considerable importancia a la consolidación de un soporte popular extra parlamentario y de confrontación con los sectores reaccionarios en el poder. Pero hasta el momento, el Ejecutivo no ha optado por esta vía.
Aunque los sectores de izquierda que apoyan al Presidente insistieron desde inicios de su gobierno en la importancia de impulsar el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente, como también de conformar una estructura política de soporte más próxima y de base popular, Lugo continua optando por una salida conciliadora. El peligro de este camino es que aproxima al Presidente a los sectores de derecha dentro de la alianza de gobierno, a la vez que lo distancia cada vez mas de los sectores populares y de izquierda que la componen.
Por su parte la izquierda, inquieta por la lentitud del proceso de cambio, se encuentra en la actualidad en plena construcción de articulaciones unitarias. El resultado de estas medidas, en el caso de tener éxito, podría influir en un posicionamiento más firme y frontal con relación a la derecha dentro y fuera del gobierno. Esta articulación trataría de combinar esfuerzos tanto en el plano institucional (a partir de las instancias ocupadas dentro del Gobierno) como en el de la movilización popular (incluyendo a movimientos sociales y sectores populares organizados).
6. ¿CUÁL CAMBIO?
El panorama hasta aquí descrito presenta un proceso cargado de grandes contradicciones y con tendencias aun no definidas. .Cual es, finalmente, el cambio en marcha?
Podríamos afirmar que el proceso se acerca a un momento de grandes definiciones, llegando en la actualidad a una bifurcación con dos caminos: el primero, ofrece transitar por la senda de la ruptura con el orden político anterior, implicando incluso la confrontación con los principales grupos facticos de poder hoy prevalecientes; el segundo, por el contrario, invita a tomar el rumbo de la inercia y la continuidad del orden preestablecido.
Es esta la gran disyuntiva que enfrenta hoy el Paraguay. El cambio superficial, el de membretes; o el cambio profundo, el de estructuras y bases. En síntesis, la disyuntiva de superar o no el país de la injustita, la desigualdad y la exclusión.
Nada esta aun definido, pero el límite de las resoluciones se acerca. Los próximos meses darán la sentencia final y la palabra cambio terminara, finalmente, definida por la fuerza de los hechos.
Fuente digital : http://www.germinal.pyglobal.com
(Registro Agosto 2011)