LEY DE EMERGENCIA EDUCATIVA YA
Por LUIS BAREIRO
lbareiro@uhora.com.py
El hartazgo de los estudiantes ante las ruinas de la educación pública generaron una energía y una oportunidad que no podemos darnos el lujo de desaprovechar. El Gobierno tiene el argumento perfecto para solicitar que se declare en emergencia la educación para tomar medidas rápidas que en otras condiciones llevaría años ejecutarlas. Se trata de sumar recursos que ya existen y aplicarlos a proyectos que ya están, pero que hasta ahora se encuentran desconectados o ahogados en el mar engorroso de la burocracia. Cito algunas cuestiones básicas que debería incluir una ley de emergencia educativa:
1)-Infraestructura: El Ministerio de Educación ya sabe qué escuelas y colegios debe construir, reparar o ampliar y cuáles cerrar. La microplanificación y los estudios sobre la migración interna definen dónde concentrar los recursos en escuelas y colegios regionales, dotándoles de servicios de calidad y de transporte escolar para acercar a los niños.
2)-Fonacide: Los recursos existen pero están dispersos. La ley debe modificar por dos años la ley de Fonacide permitiendo que el dinero que reciben gobernaciones y municipios se concentre en un solo fondo para financiar el plan de infraestructura del MEC en una gran licitación pública internacional. Debe permitir acelerar los tiempos en los procesos de licitación, y cada gobernación y municipio podrá fiscalizar las obras en su territorio.
3)-Mantenimiento: Terminadas las obras los rubros pueden volver a las gobernaciones y municipios que deberán destinarlos exclusivamente al mantenimiento de sus escuelas, una de las falencias más graves que hoy tiene el sistema.
4)-Maestros: Ellos son la piedra angular sobre la que se sostiene cualquier reforma educativa. La ley debe permitir cerrar de manera inmediata todos los centros de formación docente y abrir nuevas con instituciones educativas universitarias internacionales. Hay más de 60 millones de dólares disponibles para ese plan.
5)-Evaluación: La ley debe contemplar la realización inmediata de un censo y una evaluación de los docentes para determinar cuáles pueden seguir en aula mediante capacitación y cuáles deben salir de la enseñanza. Habrá que garantizarles el retiro voluntario o alguna otra ocupación.
6)-Tecnología: En tanto se formen nuevos docentes se podrá aplicar tecnología utilizando los servicios de los buenos maestros de las áreas específicas (que son absolutamente insuficientes en número) mediante el uso de tecnología en los centros regionales de educación. Las videoconferencias y la educación a distancia son rutina en Brasil, por ejemplo. Y el MEC tiene más de 100 millones de dólares disponibles para la aplicación de tecnología en las aulas.
6)- Los salarios: No se puede pagar más por la calidad que tenemos hoy, pero no se puede pretender más calidad con los salarios que hoy se pagan. Para romper este círculo vicioso es fundamental que se apruebe de inmediato la nueva ley del estatuto docente y construir una carrera salarial atada a evaluaciones permanentes de resultados. Nos urge atraer a los mejores a la carrera docente y para eso se necesitan estímulos.
7)-Pacto político: Nada de esto será posible sin un pacto político por la educación.
Fuente: ULTIMA HORA (ONLINE)
Sección OPINIÓN
Domingo, 08 de Mayo de 2016
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