LA POLÍTICA SOCIAL EXIGE ALTRUISMO Y PROFESIONALISMO
La economía paraguaya ha tenido un buen crecimiento en la última década y todo nos indica que va a acelerarse en los próximos años.
Esa es la buena noticia; pero la otra noticia -que nos angustia a muchos- es que dicho crecimiento ha reducido muy poco la pobreza extrema en que viven más de un millón de compatriotas.
Esta realidad evidencia un error de cierto sector de la derecha, que cree que "la mejor política social es una buena política económica". Pero también contradice a algunos sectores de la izquierda que creen que "con asistencialismo y transfiriendo dinero a los pobres" se va a solucionar el problema.
Durante los cinco años de los gobiernos de Lugo y de Franco, se han transferido a los pobres casi quinientos millones de dólares, con un mínimo efecto en la reducción de la pobreza.
En un artículo anterior decía que tenemos que desterrar la letra "o" de nuestro vocabulario y tenemos que usar siempre la letra "y".
Porque, para reducir la pobreza en nuestro país, debemos seguir creciendo económicamente para generar trabajo, "y" debemos tener un gerenciamiento mucho más eficiente y técnico de nuestra política social.
Ese gerenciamiento tiene que solucionar los graves problemas de desnutrición, de acceso a agua potable, a una vivienda digna y a una educación de calidad, que sufren las más de dos millones de personas que se encuentran en la indigencia y en la pobreza.
Hace unos años tuve la oportunidad de conocerlo y compartir largas conversaciones con el brasileño Ricardo Paes de Barros. Él es ingeniero electrónico, máster en Matemáticas, doctor en Economía por la Universidad de Chicago y con posdoctorados en Chicago y en Yale.
Para la gente del BID y del PNUD, que hicieron posible mis reuniones, este científico social es el mejor especialista del Brasil y uno de los principales del mundo, en la elaboración de políticas de erradicación de la pobreza.
Uno de los conceptos que se me grabaron más de esas ricas conversaciones, fue su afirmación de que "en América Latina existe un consenso en que la política económica debe ser gerenciada por especialistas altamente calificados; sin embargo, la política social es gerenciada por personas o instituciones con gran sensibilidad social, como la Iglesia, o por la primera dama o por políticos que quieren ganar popularidad".
Paes de Barros me decía que "la política social, para que sea eficiente, requiere en su elaboración y en su gerenciamiento de la misma rigurosidad técnica que exige la económica".
Y en economía existe una frase que también sirve para lo social, "lo que no puede ser medido, no puede ser gerenciado", y para gerenciar hay que poder medir no solamente el esfuerzo, sino sobre todo... el resultado.
Por ese motivo, es un gran acontecimiento que se hayan unido la Universidad de Harvard con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) para elaborar con la mayor rigurosidad técnica, un "Índice de Progreso Social", que permita medir, justamente, el resultado de las políticas sociales.
Este "Índice" no solamente permitirá conocer la situación actual de un país, sino su evolución y su comparación con el resto de los países del mundo.
Este "Índice" en el que Paraguay ha sido evaluado con otros 50 países en un plan piloto. Se ha lanzado al mundo entero hace poco más de un mes en la Universidad de Oxford en Inglaterra y, ahora, será lanzado en el Paraguay con la presencia del ex rector del Incae, Roberto Artavia, y el apoyo de varias organizaciones nacionales.
Este "Índice" puede ser de gran utilidad para el gobierno de Cartes, porque ayudará a definir la política social, a medir sus resultados y a gerenciarla con más profesionalismo.
Y esto es requisito fundamental, junto al crecimiento económico, para tener un país más próspero y equitativo.
Fuente: ULTIMA HORA (ONLINE)
www.ultimahora.com
Sección OPINIÓN
Domingo, 02 de Junio de 2013
ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA
(Hacer click sobre la imagen)