UNA PERCEPCIÓN QUE NO ES REALIDAD... TODAVÍA
La semana pasada recrudecieron los reclamos de diferentes sectores empresariales sobre la supuesta paralización de la economía y la inacción del gobierno de Cartes ante este problema.
Esta percepción del sector empresarial se contrapone con la visión de las autoridades del Gobierno, y también con la visión que tenemos en Dende.
Si uno observa los números de nuestra economía no puede compartir la opinión tan difundida en este momento de que la economía paraguaya se encuentra prácticamente paralizada.
La cadena agrícola y la cadena de la carne están teniendo un muy buen año, al igual que las nuevas industrias de procesamiento de la soja y la de autopartes, lo cual se está reflejando en un importante incremento del 14,2% en nuestras exportaciones.
La construcción del sector privado también crece en forma vigorosa, no solamente con los numerosos edificios que se levantan en las principales ciudades, sino también con la explosión de edificación de viviendas en la mayoría de las pequeñas ciudades del interior.
El crédito bancario continúa creciendo en forma sostenida a tasas por encima del 17% y lo más importante para el tema que estamos analizando, es que el crédito de consumo ha aumentado en un 20%.
Es cierto que hay sectores y zonas del país que se encuentran con dificultades, como los comercios ubicados en las ciudades fronterizas con el Brasil, que en promedio tuvieron una caída en sus ventas del 38%.
Es cierto que las empresas que traen productos de la Argentina han visto caer sus importaciones de ese país en más del 25%, como consecuencia del contrabando.
También es cierto que las empresas constructoras que son proveedoras del Estado, se encuentran en dificultades por la brusca frenada que tuvieron las obras públicas, que han caído cerca del 40% con respecto al expansivo año anterior.
Pero de esta combinación de sectores que se encuentran bien y sectores con dificultades, tenemos una economía que –según las estimaciones de Dende– va a crecer este año 2014 a una tasa del 4,6%, totalmente en línea con la proyección presentada a fines del año pasado.
Es cierto que este crecimiento se debe casi exclusivamente al sector privado y no al sector público, pero también es cierto que el nuevo Gobierno tenía la obligación de ordenar su flujo de caja, luego de años tan expansivos como el 2012 y 2013.
El problema es que a este complejo año, con sectores que están bien y otros que están mal, le ha faltado una buena comunicación por parte de las principales autoridades del Gobierno, para que en forma pedagógica expliquen a la sociedad lo que estaba ocurriendo.
Para empeorar la situación, la mayoría de los empresarios tienen dificultades para tener acceso y comunicación directa con los representantes del Gobierno, y solamente se enteran de las novedades y decisiones a través de la prensa, en una comunicación impregnada de enojo y descalificación hacia el sector privado.
Como el Gobierno habla muy poco y solo se escuchan las voces de los sectores afectados, se está instalando con fuerza la idea de una parálisis de la economía.
Hoy todavía esa percepción no es realidad, pero si el motor de nuestra economía, que es el sector privado, empieza a sentirse descalificado y a tener miedo... van a frenarse las inversiones y ese será el momento en que la economía sí, comenzará a paralizarse.
Estamos a tiempo, pero el gobierno de Horacio Cartes tiene que hacer un cambio radical en su estilo de comunicación y de relacionamiento con el empresariado.
Si no lo hace, la actual percepción va a convertirse en una triste realidad.
Fuente: ULTIMA HORA (ONLINE)
www.ultimahora.com
Sección OPINIÓN
Domingo, 01 de Junio de 2014
ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA
(Hacer click sobre la imagen)