LA VERDAD HA SIDO ASESINADA
En este momento, existe en nuestro país una enorme confusión sobre lo que está ocurriendo y lo que puede ocurrir en el campo político y esta confusión se traslada automáticamente al campo económico y social.
La iniciativa de algunos sectores políticos de impulsar la reelección presidencial, por la vía de la enmienda constitucional, es un tema que ha monopolizado la discusión en el seno de la sociedad paraguaya, dejando de lado temas mucho más importantes como nuestra inseguridad ciudadana, la falta de empleo para nuestros jóvenes o la pésima calidad educativa de nuestras escuelas públicas.
Lo peor de todo es que la crispación reinante, producto de esta guerra política, ha ido escalando desde los iniciales debates entre juristas hasta las actuales amenazas de uso de la violencia. Felizmente, hasta ahora, el enfrentamiento se ha limitado a los medios de comunicación, a las denuncias ante la Justicia y a la obtención de votos en el Congreso.
Para el ciudadano común lo más visible y lo que justamente le genera mayor confusión es el enfrentamiento entre los medios de comunicación, que dependiendo de quién sea el propietario puede darle un tratamiento favorable o desfavorable a un mismo hecho.
Qué gran razón tenía Arthur Ponsonby –político británico, pacifista y escritor– que en un libro publicado en 1928 decía: "cuando se declara la guerra, la primera víctima es la verdad".
El libro se llama La falsedad en tiempo de guerra: Las mentiras de la Primera Guerra Mundial, en el cual se mencionan los 10 principios de la propaganda de guerra.
Es importante que el lector conozca estos principios, para identificar y denunciar muchas de las acciones propagandísticas que hoy estamos viendo en el Paraguay y donde claramente ninguna es dueña de toda la verdad y en todas hay mentiras veladas.
Los 10 principios de la propaganda de guerra de Ponsonby, usadas para conseguir apoyo y adeptos son:
1.- Nosotros no queremos la guerra.
2.- El enemigo es el único responsable de la guerra.
3.- El enemigo es un ser execrable.
4.- Nosotros pretendemos nobles fines.
5.- El enemigo comete atrocidades voluntariamente. Las nuestras son involuntarias.
6.- El enemigo utiliza armas no autorizadas.
7.- Nosotros sufrimos pocas pérdidas. Las del enemigo son enormes.
8.- Los artistas e intelectuales apoyan nuestra causa.
9.- Nuestra causa tiene un carácter sagrado, divino o sublime.
10.- Los que ponen en duda la propaganda de guerra son unos traidores.
A medida que leo estos principios me doy cuenta de que tanto a nivel internacional como nacional, en la gran mayoría de los medios de comunicación no se busca la verdad, sino manipular el pensamiento de nuestras sociedades por medio de una propaganda que beneficie los intereses de los diferentes grupos de presión o del mismo propietario.
También me doy cuenta de que así como una guerra necesita de una propaganda preparada para justificarla y obtener apoyo, una propaganda belicista puede generar el clima necesario para conducirnos a una guerra.
En el Paraguay estamos lejos de una confrontación bélica, pero debe preocuparnos el rápido crecimiento de la crispación social, producto del enfrentamiento grosero y tajante entre nuestros líderes políticos.
El tratamiento interesado a favor o en contra por parte de los diferentes medios de comunicación crispa aún más el ambiente y nos está conduciendo, no a una guerra, pero sí a un callejón sin salida.
En el inicio de estos enfrentamientos la verdad ha sido asesinada y a partir de ahí se instaló una propaganda cada vez más agresiva por parte de los dos sectores, que lo único que hace es exacerbar el conflicto.
Esta escalada debe ser detenida tanto por los políticos como por los medios de comunicación. En caso contrario, días negros nos esperan en el futuro.
Fuente: ULTIMA HORA (ONLINE)
www.ultimahora.com
Sección OPINIÓN
Domingo, 19 de Febrero de 2017
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