CARAVANAS DE LA DESESPERANZA
Por ILDE SILVERO
ilde@abc.com.py
Resulta desconcertante y hasta doloroso ver a miles de personas caminando por varios países de Centroamérica rumbo a la frontera de Estados Unidos, nación a la que procurarán ingresar, como sea, en busca de una vida mejor.
Varias caravanas, procedentes de Honduras, El Salvador y Guatemala, se encuentran atravesando a pie el extenso territorio de México con el objetivo de ingresar a los Estados Unidos, a pesar de que el presidente Donald Trump ya anunció oficialmente que no permitirá el ingreso ilegal de estos migrantes.
¿Qué motiva que miles de familias dejen sus hogares y pueblos de origen para incorporarse a una aventura penosa, extenuante y con una muy baja posibilidad de que puedan conseguir la meta soñada: ingresar e iniciar una nueva vida en los EE.UU.? Visto desde lejos, parece una locura colectiva que no es fácil comprender.
Una de las caravanas está integrada por aproximadamente 7.000 personas procedentes de Honduras. Hombres, mujeres y niños dejaron sus hogares hace diez días y están caminando por las rutas mexicanas en una peregrinación que parece descabellada. Dirigentes de este enorme grupo explicaron a la prensa internacional que tuvieron que dejar Honduras porque no tienen trabajo, sufren mucha violencia e inseguridad en las calles y no ven ningún futuro para sus hijos. Creen que peor no les va a ir en la nación norteamericana.
El pueblo mexicano se está mostrando muy generoso y solidario con estos migrantes pues les proporciona agua y comida en los diversos pueblitos que van atravesando.
Es una verdadera pena que miles de familias pobres de Centroamérica tengan que abandonar sus localidades natales para emprender tan riesgosa aventura. ¿Cómo es posible que las autoridades de estos países no se hayan dado cuenta del grado de desesperación de su propia gente, la magnitud de pobreza y marginalidad, que los obliga a adoptar esta lamentable decisión de huir de casa y exponerse a semejante peligro?
No sabemos en qué terminarán estas caravanas de la desesperanza. Cuando lleguen, finalmente, a la frontera de Estados Unidos, las fuerzas de migración yanqui no les permitirán el ingreso. ¿Entonces, qué harán? ¿Darán vuelta e iniciarán el camino de retorno a casa? ¿Para qué habrá servido el enorme sacrificio que están realizando? ¿O, lo menos probable, el gobierno de Trump, en un gran gesto humanitario, dejará que estas miles de familias ingresen a su territorio para hacer realidad el famoso “sueño americano”?
Estas caravanas constituyen una prueba más de los malos y corruptos gobiernos de nuestra sufrida América Latina. Desde aquí, debemos agradecer nuestra situación geográfica pues estamos demasiado lejos de la frontera norteamericana y a nuestras miles de familias en situación de pobreza no se les ocurrirá ir caminando a tan lejano destino.Sí, es un pésimo consuelo, pero estas caravanas de la desesperanza podrían constituir también un llamado de atención a nuestras autoridades para que mejoren su gestión, trabajen más honestamente y que la justicia no tenga piedad con los funcionarios públicos corruptos, de modo a que podamos ir disminuyendo de a poco nuestra franja poblacional de pobreza.
Fuente: ABC Color
www.abc.com.py
Sección OPINIÓN
Martes, 23 de Octubre de 2018
ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA
(Hacer click sobre la imagen)
ENLACE INTERNO A ESPACIO DE VISITA RECOMENDADA
(Hacer click sobre la imagen)