EL ARPA DE URUNDEY y POR ESTA PUERTA…
Poesías de AURELIO GONZÁLEZ CANALE
EL ARPA DE URUNDEY (*)
Juan González, hermano,
pásame ese "urundey" torrencial
que fuera del ayer, eje de carreta y de trotes duros
porque quiero modelar un arpa de notas altas y claras
y sea tan cobriza y curtida como nuestra piel
y tan arpa como musical es nuestra espera
y tan americana como nuestra hambre
y tenga tantas cuerdas
como lamentos de pueblos
para componer una sinfonía de vientos
o un lamento fúnebre
o una guarania de insomnio y quebranto
o un takirari de coca y tristeza
o un tango de cadenas
o un samba de jaulas
o una cueca de chicha y lágrimas
o el sollozo de una mujer morena indígena
crucificada entre lapachos
contra la cordillera de los Andes,
o la parición de una mujer morena indígena
en el Amazonas, en la Pampa, en el Caribe
o la muerte de una mujer morena indígena
entre el Pacífico y el Atlántico
entre la tierra azteca y la Antártida...
o la muerte de una mujer morena indígena.
Y que sea de urgencia el arpa Pablo Benítez
y que tenga fuerza de canasto
y el arpegio, pureza de ñandutí, Pablo Benítez.
Y que venga pronto porque al minero de los Andes
se le acaba el pulmón,
al mensú se le despoja la vida
a los metalúrgicos se les caen las manos de cansancio
¡Pronto! que la universidad de América será asaltada con sangre
Pronto Juan
Pronto Pablo.
Pipuuiul
quiero esa arpa de profundidad indoamericana
para reparar el cántaro roto
para levantar la olla sobre la ceniza
para recuperar el trigo perdido,
para destruir las celdas
y restaurar en el pecho de esa mujer morena indígena
el Himno, la Patria, la libertad.
(*)Urundey. Voz guarani,
árbol de madera dura como el hierro.
POR ESTA PUERTA…
Por esta puerta de la ciudad
salieron los abanderados: Eran jóvenes, gallardos
. inteligentes
armados con la mirada, la sonrisa y el semblante de
quien no teme a los vampiros de las noches tristes…
Por esta puerta salieron ellos
cuando la oscuridad era una estrella negra prendida
. a nuestra sangrienta bandera
Ellos salieron por esta puerta
bendecidos por sus padres y por la conciencia de la
. historia
apretados a las familias abrazadas, ateridas por los
pasos crudos de los visitantes de la noche.
***
Ellos ahora volvieron, como entonces, jóvenes,
gallardos, inteligentes, para lavar nuestra bandera y
enarbolarla a los vientos de la alegría y del amor.
Por esta puerta de la ciudad, salieron
por esta puerta de la ciudad, volvieron
como siempre, son jóvenes abanderados, gallardos,
. valientes
Por esta puerta…
Esa puerta que conduce al extranjero, puerta
estrecha y melancólica, ahora vigilada por los
mendigos, las viudas y los hijos de miradas lejanas
que imploran retorno.
Un himno que nace en las generaciones extendidas
sobre nuestra tierra y se eleva hacia el horizonte
claro de la patria del pecho de la garganta.
Hermanos, en vano el látigo hiere el viento; la
fuerza del espíritu es inmarcesible; indomeñable,
con la locura de la soberbia.
Es una torpeza, la historia es nuestra, querer
violentar el ideal del Bien y querer maniatar la
libertad y entorpecer la palabra.
… Así, jóvenes, gallardos, valientes, marchad que la
República os añora, y os da pasos a vuestros pechos
fuertes como la misma raza, como nuestra misma
bandera.
Fuente: “REVISTA DEL PEN CLUB DEL PARAGUAY. POETAS – ENSAYISTAS - NARRADORES” - IV ÉPOCA - Nº 13. Arandurã Editorial, Asunción-Paraguay, Agosto 2007