OTRA SEMANA DE PADECIMIENTOS
Por style="color:#10378c;"> ALCIBÍADES GONZÁLEZ DELVALLE
Hemos pasado una semana más de dolor marcada por el covid-19. Junto con las víctimas, también los médicos y enfermeras padecen la carencia que identifica el estado de la salud pública. Desde hace tiempo se veía venir. Hubo reiterados anuncios de que el país entraría en momentos peores. La única respuesta del Gobierno es decirnos que se compran nuevas partidas de vacunas, las que pronto llegarán con otras ya adquiridas.
La actitud gubernamental se parece a la celebrada pieza teatral de Samuel Beckett, “Esperando a Godot”, la tragicomedia cuyos personajes reciben la noticia, en los dos actos de la obra, de que “Godot no vendrá hoy, pero mañana seguro que sí”.
En las palabras del doctor Carlos Morínigo, exministro de Salud y neumólogo del Ineram, están contenidos los padecimientos, impotencia y frustración de la ciudadanía. Se publicaron el miércoles en ABC Color. El doctor Morínigo comenzó por recordarnos que Covax “nos estafó y nadie hace nada”. Este mecanismo fue implementado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que, supuestamente, los países miembros reciban la vacuna de manera equitativa y oportuna. El Paraguay, que había comprado el año pasado cuatro millones de dosis, recibió casi nada, apenas 134.000. Recordemos que Donald Trump había retirado a su país de la OMS, molesto por la desorganización.
Nuestro país no está en condiciones de imitar a los Estados Unidos, pero al menos, como lo pide el doctor Morínigo, que la Procuraduría demande a ese organismo internacional al que hace más de un año se le había abonado por el biológico que puede salvar muchas vidas.
El extitular de Salud Pública, muy indignado por los sucesos que vive a diario desde el Ineram, dice: “No es justo el gobierno que tenemos. No es justo que la gente se esté muriendo por causa del covid, no es justo que la gente se haya quedado sin trabajo. Es desesperante, tenemos que buscar un equilibrio, pero por lo visto no tiene capacidad este señor (Mario Abdo Benítez), pero lastimosamente no está en nuestras manos meterle una patada. Mientras tanto, yo voy a seguir atendiendo pacientes y viendo morir a la gente”.
En las palabras del doctor Morínigo, en su justa indignación, está sintetizado el país que tenemos, el gobernante que tenemos. Es así, no está en nuestras manos apartarle al Presidente. Las únicas manos son las de Horacio Cartes, pero este señor no las levantaría contra su socio, por lo menos hasta las elecciones municipales. Abdo Benítez y Cartes se necesitan para apuntalar al Partido Colorado. Primero la política, primero el poder, después el bienestar del país.
Frente a este panorama desolador, se alza la figura siniestra del vicepresidente de la República, señor Velázquez, que anuncia su aspiración a la titularidad del Ejecutivo. Entre las municipales y las generales, los políticos estarán muy ocupados en prometer “honestidad y trabajo” a la ciudadanía. Nadie tiene ni tendrá tiempo para escuchar el clamor de la gente, tan bien expresado en la voz del doctor Morínigo.
El neumólogo del Ineram agrega: “Hay gente que se tiene que encargar de ver la solución. ¿Para qué está el Estado? ¿El Gobierno que tiene que articular todas las herramientas? Si el Gobierno es un inútil que no hace un carajo… quiten al obierno”.
Esta ira del doctor Morínigo nace incontenible de su vivencia diaria con la gente desesperada que no tiene un centavo para comprarse medicamentos. Desesperar quiere decir dejar de esperar. Y nada esperan ya las víctimas, fatales o no, de esta inmensa tragedia que se mueve a la deriva pese al esfuerzo titánico del personal de blanco.
Para el gobierno todo está bien. Las encuestas indican el triunfo del Partido Colorado en las municipales.
Fuente: ABC Color (Online)
www.abc.com.py
Sección: OPINIÓN
Domingo, 30 de Mayo de 2021
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