LIMPIEMOS LOS MUNICIPIOS
Por ALCIBÍADES GONZÁLEZ DELVALLE
De nuevo tenemos la ocasión de darle a nuestro país la posibilidad de mejorar su destino. Demasiadas veces nos hemos equivocado al confiar nuestros votos a las personas inadecuadas para ejercer la función pública. Algunas se torcieron por el camino, otras ya llegaron torcidas. En cualquiera de los casos, fueron –son- incompetentes para construir una patria distinta.
Los medios de comunicación han venido informándonos sobre los candidatos a intendentes y concejales. Muchos de ellos deberían estar pagando sus delitos en la cárcel, pero se presentan ante los electores como si nada, sonrientes, confiados, triunfales. Los delitos van desde el narcotráfico hasta el robo de dinero que se les ha confiado.
Si la justicia se hace la desentendida, está hoy en nuestras manos enmendar esa desidia o complicidad. Tenemos un instante único, intransferible, enteramente nuestro para devolver a la institución municipal su compromiso de acompañar a la comunidad en su esfuerzo por vivir días mejores.
No hay una sola ciudad en el Paraguay en la que los pobladores no conozcan a sus autoridades o aspirantes a tales. El famoso “nos conocemos todos” es una verdad que nos facilita elegir en estos comicios. Hay políticos que si los votamos o volvemos a votar por ellos, sabemos de sobra que no se van a enmendar, que seguirán robándonos no solamente dinero sino la esperanza de prosperar. En ese caso, la culpa ya será nuestra porque habremos dejado escapar la posibilidad de cerrar el camino a quienes, con toda seguridad, seguirán en la corrupción.
Vemos que hay candidatos sin antecedentes criminales, pero cargan con el peso de que sus padrinos son conocidos delincuentes. Todos los delitos que se atribuyen a los aspirantes son graves. Pero hay uno peor que todos: el narcotráfico. El narcotraficante mata el futuro del país en momentos en que mata a los jóvenes haciéndolos inútiles para cualquier actividad, salvo la violencia. Si un solo acusado de mercar con drogas prohibidas gana hoy una Intendencia o Concejalía, expresará que no tenemos la intención de limpiar nuestra comunidad; que estamos cómodos en compañía de quienes destruyen la vida del prójimo a cambio de dinero.
Pero no solamente los narcotraficantes deben merecer nuestro repudio expresado en las urnas; también los demás candidatos al rekutu que falsificaron facturas; “construyeron” obras inexistentes pero que se pagaron por ellas, además con sobreprecio, y un largo etc.
Por la inmensa cantidad de candidatos a intendentes y concejales, vemos que son cargos apetecibles. Tan apetecibles que en los últimos años se multiplicaron nuevos municipios con el impulso de caudillos locales, en conexión con la Cámara de Diputados, que se dedican a desmembrar distritos para crear otros sin cumplir con las exigencias de la ley tales como la cantidad de habitantes y sus posibilidades económicas para sobrevivir. Pero estos temas no importan. Lo que se busca es el dinero de Fonacide y los royalties. Con estas aspiraciones no habrá población que prospere en ningún orden.
No dudamos de que a muchos candidatos a intendentes y concejales les anima la buena intención de trabajar por su comunidad y que aspiran a ser distintos. Es posible que ya lo venían distinguiendo sus trabajos en favor de la gente; que sus antecedentes le hacen merecedores de la confianza de los electores que también buscan un cambio.
Este año las municipales se tiñen de sangre. Por ello mismo, los electores tienen la oportunidad de corregir el presente de violencia con un expediente fácil: limpiar con sus votos los municipios a los que aspiran tantos y peligrosos delincuentes.
Fuente: ABC Color (Online)
www.abc.com.py
Sección: OPINIÓN
Domingo, 10 de Octubre de 2021
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