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FRANCISCO GAONA


  INTRODUCCION A LA HISTORIA GREMIAL Y SOCIAL DEL PARAGUAY - TOMO II (FRANCISCO GAONA)


INTRODUCCION A LA HISTORIA GREMIAL Y SOCIAL DEL PARAGUAY - TOMO II (FRANCISCO GAONA)

INTRODUCCIÓN A LA

HISTORIA GREMIAL Y SOCIAL DEL PARAGUAY

PROF. FRANCISCO GAONA

© Herederos Francisco Gaona Novapolis

Revista Web de Estudios Políticos

Contemporáneos www.novapolis.pyglobal.com

e-mail: novapolis@pyglobal.com

Germinal

Centro de Estudios y Educación Popular

www.germinal.pyglobal.com

e-mail: germinal@pyglobal.com

Arandurã Editorial

Telefax (595 21) 214 295

www.arandura.pyglobal.com

e-mail: arandura@telesurf.com.py

Diseño: CECILIA RIVAROLA

Impreso en Arandurã Editorial

Edición de 1000 ejemplares

 Enero 2008

Queda hecho el depósito que establece la ley ISBN 978-99953-28-4

 

 

 

 

INDICE

 

PRESENTACIÓN

CAPÍTULO 5: PERÍODO POSTERIOR A LA REVOLUCIÓN DE 1904

UNA CONSPIRACIÓN PALACIEGA: LA DESTITUCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, JUAN BAUTISTA GAONA

PRIMERAS REACCIONES OBRERAS

SITUACIÓN PARAGUAYA A GRANDES RASGOS. EL PARQUE INDUSTRIAL

HUELGAS DEL AÑO 1906

MANIOBRAS PARA PARALIZAR AL MOVIMIENTO OBRERO

OTROS GREMIOS FUNDADOS EN 1906

LA HUELGA FERROVIARIA DE 1907. ANTECEDENTES Y DESARROLLO

ALGUNAS VINCULACIONES INTERNACIONALES

ASAMBLEA DE LA SOCIEDAD DE EMPLEADOS DE COMERCIO

 

CAPÍTULO 6: LA REVOLUCIÓN DE 1908. ANTECEDENTES Y CONSECUENCIAS MADURAN LAS CONDICIONES PARA EL GOLPE DE 1908

ACTIVIDADES DE LA SOCIEDAD DE EMPLEADOS DE COMERCIO

GREMIO ESTUDIANTIL. CONGRESO INTERNACIONAL DE ESTUDIANTES DE MONTEVIDEO

PRIMERA COOPERATIVA AGRARIA

LA HUELGA DE PTO. SASTRE

1909. LA PRENSA Y LA CUESTIÓN SOCIAL

EL PRIMERO DE MAYO EN EL PARAGUAY

LA PRENSA OBRERA EN EL PARAGUAY

EL MOVIMIENTO OBRERO DESPUÉS DEL GOLPE DE JULIO

 

CAPÍTULO 7: DOS TENDENCIAS SINDICALES: REFORMISMO Y ANARQUISMO RICARDO BRUGADA INICIA LA ACCIÓN REFORMISTA

RUFINO RECALDE MÍLESI EN LA BREGA GREMIAL

LA UNIÓN GREMIAL DEL PARAGUAY

SE REORGANIZA LA FEDERACIÓN OBRERA REGIONAL PARAGUAYA

FEDERACIÓN OBRERA DEL PARAGUAY Y CENTRO OBRERO REGIONAL DEL PARAGUAY

HUELGAS DE OBREROS TRANVIARIOS Y FERROVIARIOS

TENTATIVA DE ORGANIZACIÓN DEL PRIMER CONGRESO OBRERO

LA HUELGA MARÍTIMA DE 14 MESES

LOS OBREROS FRENTE A LA SEDICIÓN MILITAR DE 1922-23

GERVASIO SERVÍN  

LA HUELGA DE OBREROS Y EMPLEADOS DE PTO. PINASCO (ALTO PARAGUAY)

FUNDACIÓN DE LA INTERNACIONAL DE LOS INTELECTUALES

LA LIGA DE OBREROS MARÍTIMOS DEL PARAGUAY (LOM)

 

 

CAPÍTULO 8: PERÍODO DE ESTABILIDAD POLÍTICA.

ACONTECIMIENTOS GREMIALES

BANDERA ROJA

LA HUELGA DEL MAGISTERIO DE 1924

EL ASESINATO DEL LÍDER SINDICAL ANARQUISTA JULIO ADRIANO TURLÁN

POR LA LIBERTAD DE SACCO Y VANZETTI Y DE EUSEBIO MAÑASCO

INTENTOS DE UNIFICACIÓN DEL PROLETARIADO PARAGUAYO

PROYECTO DEL DIPUTADO GARCÍA

CREACIÓN DE LA UNIVERSIDAD POPULAR

LA UNIÓN OBRERA DEL PARAGUAY

LA ACTIVIDAD SINDICAL EN EL INTERIOR

LA LUCHA MARÍTIMA EN EL AÑO 1928

EL AÑO 1929. LAS HUELGAS Y OTROS ACONTECIMIENTOS

EL DISENTIMIENTO DEL LIBERALISMO GOBERNANTE

EL NUEVO IDEARIO NACIONAL

LA HUELGA DE LOS OFICIALES Y PEONES ALBAÑILES Y SUS DERIVACIONES

LA LUCHA POR LA UNIDAD SINDICAL

 

CAPÍTULO 9: EL APOYO OBRERO A LA LUCHA DE LOS AGRICULTORES

EL PROBLEMA DE LA TIERRA EN EL PARAGUAY

LA LEY PARAGUAYA DEL 2 DE OCTUBRE DE 1883

PRIMERAS MANIFESTACIONES DEL DESCONTENTO AGRARIO

«LA LUCHA POR LA TIERRA EN EL PARAGUAY» DEL DR. PASTORE

OPINIONES AUTORIZADAS DE ESTUDIOSOS DEL PROBLEMA AGRARIO

ORGANIZACIONES Y ACCIONES AGRARIAS ANTERIORES A LA GUERRA DEL CHACO

LA UNIÓN OBRERA DEL PARAGUAY ORGANIZA AL CAMPESINADO

 

CAPÍTULO 10: EL ESFUERZO POLÍTICO DE LA CLASE OBRERA

EL COMITÉ DE OBREROS Y ESTUDIANTES Y EL PARTIDO OBRERO

RUFINO RECALDE MILESI, PRIMER DIPUTADO SOCIALISTA DEL PARAGUAY

EL PARTIDO SOCIALISTA REVOLUCIONARIO

EL PARTIDO COMUNISTA

 

CAPÍTULO 11: EL MOVIMIENTO OBRERO Y SU VINCULACIÓN INTERNACIONAL LA RELACIÓN SINDICAL ARGENTINO - PARAGUAYA

LA PRIMERA CONFERENCIA SOCIALISTA Y OBRERA PANAMERICANA

LA CONFERENCIA ANTIGUERRERA DE MONTEVIDEO. FEBRERO DE 1929

 

APÉNDICE

I . CRONOLOGÍA DEL MOVIMIENTO OBRERO PARAGUAYO POR SINFORIANO BUZÓ GÓMEZ 

II. BREVE HISTORIA DE LAS LUCHAS SINDICALES - INFORME INÉDITO PRESENTADO POR RUFINO RECALDE MILESI A LA INTERNACIONAL SINDICAL ROJA, EN MOSCÚ EN 1930

III.

1. CENTRO OBRERO REGIONAL DEL PARAGUAY. AL PUEBLO

2. SOCIEDAD DE RESISTENCIA ESTIBADORES UNIDOS. ADHERIDO AL CENTRO OBRERO DE CONCEPCIÓN

3. A LOS TRABAJADORES ORGANIZADOS DE LA REPÚBLICA. NUESTRA ACUSACIÓN A LOS INSTRUMENTOS DEL ESTADO CON CARETA DE OBREROS

4. DESDE LA PRISIÓN. AL PUEBLO, EN LA HORA DE SU DESPERTAR REVOLUCIONARIO

5. UNIÓN OBRERA DEL PARAGUAY

6. 14 DE MAYO DE 1929. NUESTRO NACIONALISMO

7. AL AVANCE DE LA DICTADURA CEDIÓ EL ÚLTIMO SOPORTE DE LA LIBERTAD

8. MANIFIESTO

9. MANIFIESTO. TRABAJADORES Y HOMBRES LIBRES DE LA REGIÓN

10. PARO GENERAL DE TRABAJO. MANIFIESTO AL PUEBLO Y A LOS TRABAJADORES

 

 

HISTORIA GREMIAL Y SOCIAL DEL PARAGUAY

 

         Con este segundo tomo de la Introducción a la Historia Gremial y Social del Paraguay del Prof. Francisco Gaona, el Centro de Estudios y Educación Popular Germinal continúa en su actividad de recuperación de la memoria histórica del sindicalismo paraguayo.

         Como señalaba Roberto L. Céspedes R. en la introducción a esta obra publicada en el Tomo I, el trabajo de Gaona representa un "hito" intelectual fundamental dentro de la escasa bibliografía existente sobre la historia del movimiento de los trabajadores, un actor social que por muchas décadas fue uno de los principales elementos dinamizadores del desarrollo político y social del Paraguay, antes que la dictadura stronista consiguiera aniquilarlo casi completamente.

         Por este mismo motivo, la obra de Gaona, que cubre casi 7 décadas de historia del sindicalismo paraguayo, desde los años '70 del siglo XIX, cuando empiezan a constituirse los primeros gremios de trabajadores, hasta los años '40 del siglo XX, no podía ser dejada en el olvido de los "títulos" agotados de los catálogos de las librerías, sino que al contrario merecía ser recuperada y difundida nuevamente, dándole una presentación gráfico-editorial conforme a la calidad e importancia de la misma.

         Asumimos esta tarea desde Germinal, con el apoyo invalorable de la Fundació Pau i Solidaritat de Comisiones Obreras (CCOO) de Catalunya y el sostén financiero de la Generalitat de Catalunya, dado que consideramos que el conocimiento del pasado es un instrumento esencial para poder enfrentar los desafíos del presente, más todavía en un época como la actual en donde un movimiento sindical golpeado y debilitado por las persecuciones y la corrupción interna, busca el rumbo para resurgir y volver a tener, como lo tuvo en el pasado, un rol protagónico e innovador en la vida económica y social del país.

         Esta nueva edición del Tomo 2 de la Introducción a la Historia Gremial y Social del Paraguay del Prof. Francisco Gaona, que recupera casi integralmente aquella publicada en 1987, modificando solamente la estructura de las notas al pie que, como en el Tomo I, han sido trasladadas al final de cada capítulo y unificadas entre sí, debe su existencia a un grupo de personas que hace dos décadas trabajó con voluntad, entusiasmo y sin escatimar esfuerzos, para devolver la vida a un libro que la persecución policial casi había hecho desaparecer. A estos hombres, al editor de entonces, Rafael Peroni, y a sus colaboradores en este emprendimiento, Roberto Villalba y Juan Carlos Rodríguez, que trabajaron duramente para devolver integridad a un trabajo que el Prof. Gaona no había podido publicar en vida, siempre irá nuestro más profundo agradecimiento, por haber salvado del olvido una obra tan importante para la cultura paraguaya y habernos permitido, tanto entonces como ahora, poder disfrutar de su lectura y de su contenido. Esta edición también es dedicada a ellos.

GERMINAL

 

CAPÍTULO V

 

PERÍODO POSTERIOR A LA REVOLUCIÓN DE 1904

 

UNA CONSPIRACIÓN PALACIEGA: LA DESTITUCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, JUAN BAUTISTA GAONA

 

         La estabilidad de que tanto alardeaba el nuevo régimen instaurado en 1904, se vino abajo en menos del cantar de un gallo.

         Poco después de la revolución triunfante de agosto de 1904, el 9 de diciembre de 1905, el Presidente provisional de la República Juan Bautista Gaona, testaferro del imperialismo inglés, fue destituido por el Congreso Nacional. Para ocupar el cargo fue electo el Dr. Cecilio Báez, genuino representante del liberalismo. El pretexto para justificar ante el país la acción faccionalista y dar la imagen de un estado de legitimidad y estabilidad pública, fue el famoso préstamo de 400.000 pesos fuertes que se otorgó a la Sociedad «El Círculo».

         No obstante todo lo que se diga en contrario, el hecho significó un rudo golpe y la pretendida legalidad y estabilidad, banderas levantadas por la Revolución de 1904. Con ello se iniciaba de nuevo el proceso de inestabilidad que caracterizó al régimen anterior y que la «revolución» de 1904 se comprometió a superar en bien del progreso del país. El virus de la inestabilidad comenzó a carcomer la entraña misma del sistema.

         Quedaba pues en evidencia que nada había cambiado con la instauración del nuevo régimen.

         «La Revolución no había levantado bandera partidaria -escribe Cardús Huerta- y sí acogido en su seno a los ciudadanos de todas las filiaciones: su proclama lo decía y sus iniciadores eran de todos los partidos». (1) Los directores de la revolución, primero, y sus jefes después proclamaban las más generosas intenciones y un programa halagador... Pero después... «al día siguiente de la victoria - continúa nuestro autor- como por un golpe mágico, cambiaron las intenciones generosas, manifestadas antes y durante la lucha. Antes y durante la lucha todos fueron los blancos del peligro y después del triunfo solamente algunos serían la fuente del poder». «Maldita expresión del particularismo», exclamaba indignado Cardús Huerta. No señor Cardús Huerta, ese es el faccionalismo que nos obsequiaron nuestros «libertadores» a quienes se opusieron con energía nuestros líderes, Francia y los López, a los que Usted aborrecía.

         El ex-presidente Juan Bautista Gaona, primera víctima propiciatoria del faccionalismo político, figura respaldada por la banca, la industria y el comercio -naturalmente vinculados a los intereses anglo-argentinos- y a quien Rafael Barrett calificara como el «hombre de las tres presidencias» -pues se había desempeñado como Presidente de la República, de La Industrial Paraguaya y del Banco Mercantil- reaccionó vigorosamente y en forma pública contra el despojo de que fue víctima, fustigando de paso, el proceder faccionalista. «El Diario» del 19 de diciembre de 1905, publicó su versión de los motivos de la destitución: «Esta actitud que me despoja de toda autoridad, no encarna ningún acto de legalidad, equidad ni de conveniencia válidas; no es hija dé los partidos políticos: es la obra exclusiva de círculos personales que predominan dentro de esos mismos partidos (2) los que hacen servir de escalera para llegar hasta la cumbre y absorber la suma del poder, con gran peligro para las instituciones democráticas. El Congreso sancionó -continuaba la carta a la opinión pública- una ley acordando un crédito de $ 400.000 de curso legal a un club recreativo, y yo me opuse a promulgarla, porque el Estado no está en condición de hacer esa clase de desembolsos, cuando le faltan recursos para realizar una porción de obras que son de necesidad y utilidad públicas apremiantes».

         «Además ese préstamo se hacía al 3% anual, lo que habría dado lugar a que se dijera en el exterior que el Paraguay era un país original cuyo Gobierno prestaba dinero al 3% para las diversiones, al paso que cobraba el 6% al agricultor por el dinero que le prestaba para cultivar la tierra. Siendo esa ley por toda razón inconsulta, resolví vetarla. Y esa fue (...) la causa de mi caída, pues ningún Ministro resolvió firmar conmigo el veto». «Si los que me llevaron al poder creyeron que yo iba a ser un dócil instrumento de círculos personales que invocan falsamente el nombre de los partidos políticos, se equivocaron».

         «(...) se ha afirmado que el proyecto sobre los $ 400.000 no ha sido más que el pretexto del desacuerdo y que la verdadera causa estriba en que he pretendido confiar las finanzas del país a una sociedad extranjera», decía J. B. Gaona en su defensa pública, para luego fundamentar su posición: «En la América del Sud, son los capitales extranjeros los que fomentan el desenvolvimiento del comercio y de la industria». Finalmente, expresaba su convicción de que luego de estas explicaciones a la opinión pública ésta lo declararía «libre de toda responsabilidad a la vez de señalar con el dedo a los culpables, para que sus nombres figuren en la historia con toda claridad en la funesta lista de los usurpadores de los derechos del pueblo».(3)

         De Juan Bautista Gaona, ni de su gestión, nunca más se habló en el país. El manto negro tendido por el faccionalismo político sobre el nombre de su víctima y de su época, obscureció el cielo de la verdad para las generaciones presentes y futuras. No se olvide que Juan Bautista Gaona fue el primer ciudadano que denunció el papel profundamente regresivo de la oligarquía faccionalista importada, después de la derrota de la gran guerra de exterminio en 1870.

 

         PRIMERAS REACCIONES OBRERAS

 

         La solución institucional ofrecida por el faccionalismo político no hizo mella en la crisis que se agudizaba día a día. Los trabajadores comenzaron a inquietarse seriamente. Su resistencia no tardó en manifestarse; en un país como el Paraguay, subdesarrollado, con industrias raquíticas, con un precarísimo desarrollo, fácil será apreciar su alcance y profundidad.

         Algunos gremios trataron de congraciarse con el «Gobierno Revolucionario». Entre ellos podemos citar al de los empleados de Comercio que designó como socio honorario al Jefe de Policía, don Elías García, pero en el ambiente obrero flotaba una atmósfera de violencia. «El Diario», ante la posible medida de fuerza de parte de los trabajadores, comenzó a publicar artículos alusivos al movimiento obrero, aparentemente alentando a los trabajadores a agremiarse siguiendo el ejemplo de sus hermanos de la Argentina y Europa. Pero en el fondo, ante posibles medidas de fuerza, aconsejaba no emplear la violencia, sino echar mano a medidas pacíficas. Así, por ejemplo, el 29 de enero de 1906 publicó un suelto intitulado «El Movimiento Obrero: Su desenvolvimiento en el Paraguay» en el que afirmaba: «Es indudable que el ejemplo de los pueblos más adelantados que el nuestro influye poderosamente para que nuestro medio social refleje más o menos fielmente las alternativas del progreso que se nota en aquéllos. Los obreros del Paraguay se incorporan resueltamente a sus hermanos del nuevo y viejo continente, mirando al porvenir que amasan con el sudor de su frente».

         En otro artículo intitulado «La Cuestión Obrera», del 5 de mayo de 1906, señalaba que el problema obrero hacía tiempo había dejado de ser una cuestión local. «Un partido internacional que es el socialismo se ha levantado -decía- con las reivindicaciones de las clases trabajadoras». Estas y otras publicaciones, aconsejaban seguir el ejemplo de los obreros de Europa que se estaban enrolando en el socialismo parlamentario y cuyas acciones se perfilaban por el camino de la cordura, de la moderación y el previo agotamiento de los recursos pacíficos antes de la declaración de la huelga.

         La reanimación gremial comenzó a manifestarse con un incidente interno el 9 de julio de 1905 en el Centro General de Obreros, en Asunción. La reunión obrera, en cuya oportunidad habló el socio Pedro Filippini para exigir la substitución del presidente del Centro, señor Miguel G. Trugillo -al parecer por inoperancia-, tuvo por resultado la reorganización de la Comisión Directiva de la siguiente manera: Manuel Patiño, presidente; Aureliano M. Vila, tesorero; Francisco Velloso, secretario, y José M. Amarilla, Martín Báez, Lucas lbarrola, Martín Rivarola, Pablo Díez y Pedro Filippini, como vocales. Los socios que promovieron este cambio fueron: Manuel Fariña, Martín Rivarola, Federico Núñez, Anastasio Jiménez, Tomás Fernández, Pedro Filippini, Buenaventura Cantero, Fidel Orué, Dionisio Armoa, Luis Silva, Juan J. Aranda, Manuel M. Patiño, Lucas lbarrola, José María Amarilla, José Alborno, Aureliano M. Vila, Agustín Cáceres, Celestino Caniza, Hermenegildo López, Antonio Blazque y otros veinticinco.

         Señalamos este hecho, aparentemente aislado, por los siguientes motivos; 1°) Los componentes del Centro General de Obreros, de varias profesiones, eran de un nivel cultural superior al común de la gente y con inquietudes; 2°) El Centro estaba siendo rodeado por algunos intelectuales de la nueva generación; 3°) El Gobierno Revolucionario estaba ensayando una estrategia de envolvimiento, y 4°) El Centro constituía algo así como una patrulla avanzada de la ofensiva obrera que estaba por desencadenarse contra la carestía de la vida y los bajos salarios.

 

SITUACIÓN PARAGUAYA A GRANDES RASGOS.

EL PARQUE INDUSTRIAL

 

         Antes de pasar a referirnos concretamente a las huelgas desencadenadas en el país en aquellos años, nos ocuparemos primeramente del reforzamiento del parque industrial del país.

         El parque industrial de Asunción, siguiendo su evolución natural, se vio reforzado por la ampliación de algunas firmas ya establecidas, como por ejemplo, el ingenio de arroz de Carapeguá de don Feliciano Martínez, sometido a algunas reformas por el incremento poblacional de la localidad y del distrito de Asunción.

         La firma Pecci, Palermo y Cía., propietaria de «La Industrial», con asiento en la esquina de las calles Colón y Villarrica, importó un motor de 25 HP, fabricado en Suiza por los señores Sulzer Hnos.; dos calderas de la misma marca y otra de Francia, patente de los señores J. y A. Nicalusse de París. Para la fábrica de agua gaseosa y «ginger-ale» -con capacidad de 2.500 a 3.000 botellas diarias- importó también de París, máquinas con el sistema «Raúl Picted» para la elaboración de hielo, con una capacidad de producción de 150 kilos por hora, cuyo precio, en aquel año fue de 20 pesos fuertes.

         En la rama de licorería producía delicadas «cremas» de yerba-mate, ananás, vainilla, capií-catí y guaviramí, además del conocido «amargo»; la producción de licores era más o menos de 400 a 500 litros diarios.

         La fábrica de fideos fue reforzada con 4 aparatos de limpieza del trigo, elaborándose pastas de primera clase, el trigo candeal, molido en molino especial para sémola; un cernidor y dos prensas; dos grandes amasadores, un mezclador, una máquina cortante, dos sólidas prensas con dos campanas, cuya productividad estaba alrededor de los 60 kilos de fideos en 20 minutos, fueron algunas de las mejoras. El total de la producción alcanzaba entonces los 1.500 kilos diarios.

         El establecimiento de 2.800 varas cuadradas, disponía para el reparto de los productos de 4 carros jardineros para el perímetro de Asunción. Trabajaba con un capital de 100.000 pesos oro. El sueldo del personal de máquina, entonces mano de obra calificada, iba de 500 a 700 pesos mensuales.

         La fábrica de cerveza, propiedad de los señores Iribas, Scherer y Cía. sobresalía como fábrica modelo en su género. (4)

         Con motivo de la inauguración de una nueva línea de vapores,  «El Diario» del 28 de noviembre de 1905, escribía: «Los capitalistas de la Argentina figuran en primera línea entre los que se han decidido a explotar en una forma u otra nuestros productos, lo que significa, confianza en nuestro país basada en la seguridad de una paz durable en el presente y en el porvenir». Los propietarios dé esta línea fluvial, eran los señores lbarra y sus barcos se dedicaban a la carga y descarga de mercaderías entre Bs. As. y el Alto Paraguay, zona esta, en que se hallaban radicados los nuevos capitales argentinos. El citado diario, por esa fecha, dedicó un artículo editorial al papel del capital extranjero: «El impulso -escribía- que desde hace un tiempo han tornado los campos situados próximos al río Paraguay, en la parte norte de nuestro territorio, se debe en mucho al capital ARGENTINO, que ha adquirido en esas zonas grandes extensiones de campos, para explotar los valiosos montes que cubren el suelo de esa región». Esto confirma, por un lado, nuestra tesis de que la «Revolución» de 1904, no significaba otra cosa que un cambio de guardia en el cuadro de la dependencia y del sometimiento de nuestro país, a la férula de los vencedores de la guerra de la Triple Alianza y del capitalismo internacional; y, por el otro, que esta explotación que destruía sin piedad nuestros recursos naturales, era con el objeto de facilitar los durmientes necesarios que exigía la ampliación de la red ferroviaria argentina. Una de las adquisiciones para tal fin fue la compra efectuada por el señor Andrés Luzic, miembro de un sindicato de capitalistas argentinos, de 180 leguas, frente a Villa Concepción.

         Apartándonos un poco de nuestra exposición y como una muestra de la intocabilidad de la zona argentina de explotación del Chaco Boreal, nos permitimos rememorar un episodio que nos tocó de cerca. Se trata de la intervención personal del entonces mayor del Ejército don Arturo Bray, jefe de la guarnición militar de Villa Hayes, quien sostenía que la «Revolución» de 1904 debía escribirse en mayúscula, por ser más grande que la revolución de los comuneros y hasta más grande que la revolución de Mayo dé 1811. (5)

         El precedente cuadro del parque industrial, evidencia su pobre y raquítico desenvolvimiento. Con sólo señalar que recién hacia el año 1906 apareció en el Paraguay la primera máquina cinematográfica, queda todo dicho sobre este precario desarrollo industrial.

         Asimismo varios de los establecimientos se limitaban a producir para satisfacer las más perentorias necesidades de una población que demográficamente andaba como la tortuga. Además debemos dejar constancia de que otros establecimientos, no eran sino sucursales de las matrices de Buenos Aires. La Revolución de 1904, no traía pues en sus alforjas ninguna solución de cambio y prácticamente no constituía sino un acto más del drama paraguayo, después de la derrota de la Guerra Grande. No fue sino un episodio más de la disputa entre lo que Alfredo Jaeggli (6) denomina «el argentinismo» y «el brasilerismo». «En todo acontecer político, desde el 70 hasta nuestros días -continúa el autor- siempre han tenido que ver dos factores, en forma solapada o al desnudo: el «lopismo» y el «antilopismo» -el «argentinismo» y el «brasilerismo»-. Caballero fue siempre el hombre del Brasil». Así es que de la dependencia total del Brasil, pasamos con esta «revolución» -con mayúscula al decir de Bray- a la total dependencia de la Argentina. Para decirlo con el testimonio de Jaeggli: «el general Ferreira (...) y otros jefes del gobierno y del ejército eran de formación argentina (...). Además el nuevo gobierno contrató docenas de oficiales, porteños nativos, para el ejército y la policía. Los uniformes del ejército, de la marina y la policía eran de modelo argentino. Hasta los caballos de jefes y oficiales se importaban de Buenos Aires... El país se argentinizaba (...). La Argentina facilita 500 mil libras esterlinas para la continuación del ferrocarril de Pirapó a Encarnación y hace cambiar la trocha para ajustarla a la de sus ferrocarriles, que ligarían con los de Paraguay». «Seguíamos vendiéndonos a la Argentina... Éramos aliados de la Argentina...».

         Y agrega Jaeggli: «Con la imaginación situémonos también en la época porque pasaba el país y la ciudad, principal escenario de los acontecimientos. En nuestro país, Asunción ha sido siempre «la cabeza» y lo que resuelve la cabeza ejecuta el cuerpo -la campaña- donde la fuerza de la opinión es escasa. En ligeros cuadros intentaremos hacer ver la Asunción de la década del 1900 al 1910, que si hoy -50 años más tarde- sigue siendo aldea en algunos aspectos, entonces era, sin       duda alguna, un poblacho que pugnaba por salir de su marasmo y de sus ruinas. Sólo hacía treinta años escasos, vividos casi siempre en la intranquilidad -con gobiernos estatales y municipales pobres- con pequeño coeficiente de entrada de sangre nueva y extranjera y aporte insignificante de capitales foráneos, que Asunción había salido de su ruina total. (...) Las casas quedaron vacías, sin puertas ni ventanas... Calles y plazas convirtieronse en yuyales. (...) La ciudad, propiamente dicha, era muy pequeña (hacia la década 1900-10) (...) el empedrado, iniciado por el intendente Sosa Escalada, por el lado sur, llegaba a Cnel. Martínez y Azara, hasta Estados Unidos. Pasado este límite, todo era yuyal o tosca rojiza, con senderos y zanjones. Se alumbraba el centro de la ciudad con faroles a querosén y sólo hacia 1905 aparecieron algunos focos eléctricos que mal iluminaban algunas esquinas y las tres plazas que se iban remozando y arborizando. Hasta 1911 existieron algunos teléfonos públicos y privados (...). Y el transporte se hacía en tranvías tirados por mulas o caballejos (...). El «trencito» a San Lorenzo -que saliendo de la Aduana subía jadeando hacia Belvedere, San Miguel y la avenida Asunción, hasta llegar a aquella población- ponía una nota alegre de silbidos y chisporroteos y cumplía una importante función, a determinadas horas (...). Hasta 1906 no hubo automóviles. El Estado, hasta 1914 nunca los tuvo».(7)

         El Paraguay como puede apreciarse seguía más que nunca postrado, batido por la tremenda crisis que lo devoraba por sus cuatro costados.

 

         HUELGAS DEL AÑO 1906

 

         La clase trabajadora -el sector más activo de la población- se vio compelida a reaccionar contra las desastrosas consecuencias de la crisis. En Villarrica, los oficiales sastres, los obreros de la industria del calzado, los maestros y obreros panaderos, fueron los primeros en decretar huelgas bajo el nuevo régimen revolucionario. Sus modestas reclamaciones consistieron en solicitar un ínfimo aumento de sus salarios de hambre, en octubre de 1905.

         El año 1906 marcó la iniciación de una cadena de huelgas en todo el país. En la Capital se declararon en huelga los peones de la Aduana Central, siendo reemplazados por soldados del ejército. En mayo de 1906 se declararon en huelga los carreros y los faenadores de carne de Tablada. Precisamente frente a estas huelgas, el vocero oficioso de la Revolución de 1904, «El Diario», el 10 de mayo del mismo año en un editorial pretendía confundir a la opinión pública afirmando que «las huelgas obedecían, más bien, a incitaciones» y que «los obreros necesitan comprender que todas estas manifestaciones de su descontento quedarán perdidas, si no se organizan debidamente y sobre todo si no se da una forma práctica a sus reivindicaciones». Por otra parte el articulista continuaba: «Los directores de los gremios tienen que ponerse de acuerdo para estudiar reflexivamente las condiciones de productividad del capital en cada industria, así como la índole del trabajo, y proponer una solución que asegure a los patrones un interés conforme a las circunstancias económicas del país, y a los obreros un jornal que, sobre el standard of life o jornal mínimo, les asegure el bienestar». «Por de pronto aconsejamos -escribía el articulista- a los gremios que antes de cesar en sus trabajos dirijan proposiciones a sus patrones y traten de llegar a arbitrios que eviten perjuicios a unos y otros (...). Está también en el interés de los patrones considerar y discutir las propuestas de los obreros». Por nuestra parte no podemos menospreciar la «justa orientación» dada por el mencionado diario. Pero lo que aconsejaba era utópico en el momento que se está considerando. Se puede escuchar el consejo en caso de tratarse de un alto nivel de desarrollo de la organización sindical. Nuestros huelguistas ante la situación catastrófica en que vivían y trabajaban y para no morir de hambre, reaccionaron espontáneamente. Estas huelgas espontáneas no cesaban. El 4 de julio de 1906, se declaraban en huelga nuevamente los faenadores de carne de Tablada y exigían aumento de salarios. El 28 de julio del mismo año, el Centro de Constructores, fundado por los arquitectos y maestros de obras, realizó una asamblea para constituirse en sociedad con el objeto de considerar medidas defensivas frente a la creciente exigencia de los obreros del andamio. Como primera medida fundaron una cooperativa de construcción con un capital inicial de 200 mil pesos fuertes.

         En cumplimiento de su primer propósito -la producción y distribución de materiales de construcción entre los socios- fijaron como plan inmediato establecer una fábrica de ladrillos con todos los adelantos modernos.

         «El Diario» del 12 de mayo de 1906, se hacía eco de varias huelgas: los cocheros solicitaron un aumento de sueldo y después de varios días de laboriosas gestiones, lograron el 30% de aumento sobre los sueldos que regían antes de la huelga. Los jaboneros de la Capital, siguiendo el ejemplo de los cocheros, exigieron aumento sobre sus exiguos salarios. El mismo diario citado daba la noticia que se estaba gestando una huelga general en el país y que se hallaba avalada pon los intensos trabajos de agitación que se hacían con los ferroviarios y cargadores y descargadores del comercio. El mismo diario, en la fecha mencionada, se hacía también eco de la entrevista del Dr. Viera, administrador de la Aduana, con los representantes de la sociedad de los peones, Roque Jacinto Villalba, presidente, y Carlos Quiñónez, vicepresidente, para tratar de solucionar el diferendo. El Dr. Viera aceptó el pedido obrero de $ 2 por hora extraordinaria y de 3 pesos durante las horas de la noche.

 

MANIOBRAS PARA PARALIZAR AL MOVIMIENTO OBRERO

 

         En la intención de completar el cuadro gremial del Paraguay, contribuyendo a perfilar la fisonomía social de los años que siguieron inmediatamente a la Revolución de 1904, nos permitimos insertar el compromiso firmado entre los empresarios de los aserraderos para contrarrestar la acción reivindicativa de los trabajadores del ramo que buscaban aliviar las condiciones opresivas y de explotación, con salarios de hambre, largas jornadas de trabajo y galopante inflación en que se encontraban.

         «El Diario» del 11 de mayo de 1906, publicó el texto íntegro del compromiso firmado por los empresarios de los aserraderos de todo el país. La importancia del documento estriba en el hecho de significar una maniobra original para tratar de paralizar u obstruir el desarrollo creciente del gremialismo proletario.

He aquí el texto del compromiso:   

 

         COMPROMISO ENTRE PATRONES

 

         «El texto del acta que damos en seguida, da cuenta de las resoluciones tomadas por los patrones que las escriben, con motivo de la huelga manifestada en los últimos días.

         En Asunción Capital de la República del Paraguay, a once días del mes de mayo del año mil novecientos seis, reunidos los patrones que suscriben, acordaron celebrar el siguiente compromiso después de haber cambiado ideas generales con respecto a la situación en que están colocados sus respectivos establecimientos industriales y demás ocupaciones relacionadas con el movimiento obrero que diariamente se produce en el puerto y establecimientos circunvecinos cuyos gremios perturban constantemente el trabajo pretendiendo imponer jornales y condiciones que salen de lo razonable y que atentan contra los intereses generales.

         Primero: Parar por completo el movimiento de los aserraderos a vapor, carga y descarga de vigas, maderas aserradas y demás productos que se relacionan con estos trabajos hasta el día 20 del corriente como primera providencia y como medio de contrarrestar los avances enunciados, del equilibrio entre el brazo y el capital.

         Segundo: Fijar el día 20 del corriente a las 8 p.m. para la celebración de una reunión entre los signatarios en el local de los señores Juan B. Deandreis a fin de establecer la tarifa definitiva de los jornales máximos que han de regir el trabajo en los aserraderos, playas, muelles, planchadas y demás embarcaciones de maderas existentes en el puerto.

         Tercero: Cualquiera de los signatarios que faltase al cumplimiento de les obligaciones impuestas de mutuo acuerdo en esta reunión estará obligado a abonar una multa de cinco mil pesos de curso legal destinada a la sociedad de beneficencia de la localidad.

         Cuarto: Designar una comisión de tres personas para que apersonándose al Gerente del Ferro Carril le comunique estas resoluciones, para lo cual fueron nombrados los señores Gerardo Russo, Manuel Espinosa y Emiliano Valdovinos.

        

C. Gatti y Cía., Russo y Cía., N. Mihanovich, Mastrazzi y Cía., Gabriel Valdovinos, Juan Deandreis, Fasardi, Espinosa y Portaluppi, P. Posso, A. Bugueta, Vicente de Pusio, Hlletor Basigalupo, Manuel Pérez, Crovato y Cía., Guggiari Hnos., Félix Tamis, Juan Recalde.

 

         Los empresarios de la industria de la construcción, siguiendo el ejemplo de los patrones de los aserraderos, optaron por el mismo procedimiento para oponerse a la acción vigorosa y pujante de los oficiales y peones albañiles que estaban alentados por sus similares de Buenos Aires y Rosario de la República Argentina. El Centro de Constructores de Obras, en un alarde de ingenio, simulando reconocer algunas de las reivindicaciones de los obreros del andamio, resolvió en asamblea general extraordinaria del 13 de septiembre de 1906, firmar un documento para llevar adelante esta maniobra original de obstrucción y división del frente sindical. He aquí el documento publicado en «El Diario» de fecha 15 de septiembre de 1906.

 

 

         CENTRO DE CONSTRUCTORES DE OBRAS

 

         «En la ciudad de la Asunción, a los trece días del mes de septiembre del año de mil novecientos seis, reunidos en carácter de asamblea extraordinaria los firmantes en el local social, calle Libertad núm. 27, del Centro de Constructores de Obras siendo las 4 p.m. resolvieron y aprobaron después de ser suficientemente discutido lo siguiente:

         1°: Determinar de una vez la jornada de 8 horas para los obreros del gremio de albañilería accediendo a lo solicitado por la comisión de la sociedad de resistencia «Albañiles del Paraguay».

         2°. Reglamentar dicha jornada en la forma siguiente: Desde el primero de octubre al 31 de marzo de 7 a 11 a.m. y de 2 a (8); en invierno, o sea desde el 1° de abril al 30 de septiembre de 7 a 11 a.m. y de 1 a 5 p.m.

         3°. Comunicar a dicha comisión de obreros jornaleros dicha resolución para que desde el lunes próximo se reorganicen los trabajos.

         4°. Pasar nota de la resolución de la asamblea y los móviles que la han obligado seguir tal temperamento a los propietarios y maestros empresarios que han firmado contratos de obras hasta la fecha para que se tengan en cuenta dichas circunstancias como atenuantes en la parte dispositiva del tiempo que dichos contratos determinen para las entregas de las mismas y como caso fortuito o por lo tanto de fuerza mayor, para el aumento equitativo de los precios unitarios o totales que representen las obras ya contratadas siendo facultativo de las dos partes contratantes, es decir, propietarios y constructores el aumento proporcional que esté en relación directa a la disminución de horas de trabajo.

 

Enrique Clari, Carlos Pozzi, Rafael Bongemini, José Boggiani, Enrique Poes, Camilo Acheto, Tomás Sachero, Sebastián Grassi, Juan Spatussa, Juan Hragulat, Carlos Rehnfeldt, Ángel Betone, José Paris, Salvador Ortiz, José Marsal, Fiori Botti, Francisco Pavós, Manuel Cardoso, Enrique Cords, Esteban Colagari, Ángel Morasi, José Escuchés, Antonio Archesi».

 

         La acción de estos empresarios tenía un objetivo premeditado: provocar la división en las filas de los combativos trabajadores del andamio. Veían que esto podía ser factible por el lado de los maestros, más cercanos a los constructores, que por el de los peones albañiles, desde luego más radicales en sus pretensiones.

         El 13 de septiembre del mismo año se declararon en huelga los maestros y obreros carpinteros, pero dos días después la huelga fue levantada por haberse hallado solución a las reclamaciones de los huelguistas.

         El 27 de septiembre de 1906, la Sociedad de Empleados del Comercio se dirigió al Congreso Nacional para solicitar la aplicación del descanso dominical en el campo.

El 27 de octubre de 1906 uno de los pilares de la Federación Obrera Regional del Paraguay sufrió la primera escisión en sus filas. Se trataba del gremio de los maestros y obreros carpinteros. Un grupo del mismo encabezado por Juan Rovira, de la rama de los ebanistas, disconforme con la marcha de la Sociedad, decidió fundar una nueva asociación, cuyo propósito era el de estrechar las relaciones con los patrones o propietarios de carpinterías.

         Los integrantes de la nueva sociedad fueron Juan Rovira, Antonio Sirio, Ricardo Aquino, Ricardo Delegiacone, José Almada y Ely Román, quienes, en carácter de nuevos dirigentes de la flamante asociación, enviaron a los patrones una propuesta con los siguientes puntos:

         1.- Jornada Legal de 8 horas; 2.- No se trabajarán horas extraordinarias, mientras en la sociedad haya socios sin trabajo; 3.- Todo patrón que por exceso de trabajo o por falta de operarios, tuviera que trabajar horas extraordinarias, deberá comunicarlo a la Sociedad por nota; y las horas extraordinarias serán pagadas en un 50% más hasta las 10 de la noche y el doble los días feriados. 4.- Ningún patrón podrá obligar a sus operarios a trabajar por un tanto por ciento; 5.- Todo operario que se lesione durante el trabajo, el patrón le pagará la mitad de su jornal, debiendo el operario asistir al taller, siempre que su estado se lo permita; 6.- No se permitirá que trabajen en los talleres aprendices menores de 12 años; 7.- Todo, patrón que tenga alguna queja de alguno de sus operarios deberá recurrir directamente a la sociedad, por nota; 8.-Ningún patrón podrá despedir a un operario de su taller, sin causa justificada; 9.- Es deber de todo operario presentarse al trabajo los seis días de la semana (salvo fuerza mayor) y procurar que las horas de trabajo sean productivas para evitar quejas por parte de los patrones.

         Cabe señalar que en este petitorio de los trabajadores, constituían preocupación central de los mismos, puntos relacionados a los problemas de accidentes de trabajo, despidos arbitrarios, horas extraordinarias de labor, trabajo de menores, etc., problemas que ya estaban resueltos en la legislación laboral de muchos países del continente y del mundo, pero cuya solución todavía era negada a los trabajadores paraguayos.

         Lástima grande que estos problemas fueron planteados en aquellos años, deteriorando el frente interno del gremio, vale decir, provocando disidencias entre los mismos obreros. Era natural que el planteamiento no pudiera solucionarse en tales condiciones. Ante la combatividad creciente de los primeros gremios de la época, no faltó nunca la iniciativa divisionista de parte de los que no veían con simpatía o no aceptaban la ideología en la que se había enrolado la militancia sindical: el anarco-sindicalismo. Trató de formarse, en consecuencia, la llamada Unión Humanitaria de empleados y jornaleros, pero no tuvo éxito.

         «El Diario» del 17 de diciembre de 1906, anunció la constitución de la Sociedad de Resistencia de obreros joyeros, plateros y relojeros. La C. Directiva quedó constituida de la siguiente manera: Presidente: Francisco Ramírez; Vice-presidente: Aurelio Torrens; Secretario Andrés P. Palacios; Pro-secretario: Venancio Cabrera; Vocales: Mariano Sanguinetti, José Cabañas, Adolfo Florentín, Juan A. Gauto, Pedro Obelar, Alex Polaco; Suplentes: Crescencio Gamarra, Eladio Riera.

 

         OTROS GREMIOS FUNDADOS EN 1906

 

         «El Diario» del 9 de agosto de 1906, informó de una reunión del Centro de Estudiantes de Derecho, presidido por el Dr. Víctor Abente Haedo y con la asistencia de los miembros de la C. Directiva, Ernesto Velázquez, Ramírez, Bartoloni, Ferro, Guggiari y el director de Ejercicios de Práctica Forense, Dr. Eligio Ayala. En dicha reunión fue aprobado un reglamento de suma importancia para la carrera de abogacía. El mismo había de regir las discusiones semanales para lo que se establecía entre otras cosas lo siguiente: «Semanalmente disertará un socio sobre un tema determinado por la C. D. o elegido por el disertante». «El disertante presentará sus conclusiones en forma precisa y sintética a fin de que sean sometidas a discusión». «Toda exposición deberá mantenerse dentro de la doctrina pura sin descender a las actualidades políticas que enconan y dividen los espíritus». «Las conclusiones del disertante serán el objeto principal de los debates». «Ningún socio podrá hacer uso de la palabra, sin previa autorización del Presidente».

         Se consiguió el local de la Facultad de Derecho para llevar a cabo tales ejercicios. El primer disertante fue el Sr. Eladio Velázquez.

         El 18 de agosto de 1906, se llevó a cabo una reunión de procuradores, con el apoyo de los abogados, para tratar de formar un centro que agrupara a los profesionales de la rama. El 23 del mismo mes quedó constituido el Centro de Procuradores y se designó una Comisión Provisional encargada de bregar por la defensa de los honorarios de la profesión y de redactar los Estatutos que habrían de regir los destinos de la novel institución gremial. Fueron elegidos: Alejo M. Carrillo, como presidente; Atanasio Villasanti, secretario; Nicolás Cabral, tesorero; Fernando A. Carreras y Horacio Fernández Urdapilleta, suplentes.(9) Los iniciadores del Centro fueron: Juan S. Gros, Jorge Klug, Alejo Schuler, Horacio Fernández U., Alejo Carrillo, Adolfo Aponte, Eladio Velázquez, Atanasio Villasanti, Isidro Ramírez, Luis Gómez Torres, Marcelino Fleitas, Fernando Fuster, Blas Miranda, Victoriano López, Andrés Aquino, Claudio González, Gustavo Urbieta, J. Mazó Riquelme y Nicolás Cabral.

         Omitimos la fundación de la Sociedad Uruguaya de S. M., el 2 de noviembre de 1905. La asamblea se llevó a cabo en el domicilio del Sr. Sesser y fue designado Pte. el Sr. Mariano L. Olleros. Además, se decidió ofrecer un banquete al digno Cónsul General del Uruguay, Sr. Alfredo Silva y Antúnez.

         El 19 de noviembre se fundó la Sociedad Farmacéutica, en el local del Club Asunceno. Las autoridades de la novel sociedad de los farmacéuticos dieron a conocer un manifiesto en los siguientes términos: 1°) Invitar a todos los farmacéuticos nacionales y extranjeros radicados en Asunción, con el objeto de establecer una sociedad farmacéutica que tendrá por fin defender los intereses del gremio, fomentando y manteniendo el espíritu de unión, velando por el decoro de la profesión y propagando el estudio de las ciencias farmacéuticas; 2°) Nombrar como presidente, ad-hoc, al Sr. Antonio T. Dávalos; y como secretario, en el mismo carácter, al señor Gustavo Crovato. Firman el manifiesto: Patricio Vera, Antonio Dávalos, Agustín Casola, Federico Muñoz (h), Rómulo Feliciangeli, Rogelio Álvarez Bruguez, Carlos T. Díaz, Eugenio Samaniego, Gustavo Crovato. Quedó fijada la reunión para el 30 de noviembre de 1906.

         El 13 de octubre de 1906 se reunió la Sociedad Médica del Paraguay para considerar los estatutos que debían de regir a la entidad. Aprobados los estatutos, se procedió a la elección de la Comisión Directiva que quedó integrada por los siguientes médicos: Presidente: Dr. Guillermo Stewart; Vice-Presidente: Dr. Eusebio A. Taboada; Secretario: Dr. Manuel Pérez; Tesorero: Dr. Benigno Escobar; Vocales: Dres. Juan B. Benza, Fernando Gorriti, Juan Romero, Julio Daazan, justo P. Duarte y Ricardo Odriosola.

 

LA HUELGA FERROVIARIA DE 1907.

ANTECEDENTES Y DESARROLLO

 

         En el esfuerzo de amainar los efectos de la crisis que agobiaba al país, el Gobierno Revolucionario que se hallaba empeñado en desorientar la atención de los trabajadores, tratando de contrarrestar la acción combativa de la Federación Obrera Regional Paraguaya, dirigida por los anarco-sindicalistas, trabajaba con ahínco en organizar el Centro General de Obreros, cuya preocupación se reduciría a contrarrestar los efectos de la crisis, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de los hombres del Gobierno. Fue así como el señor Manuel Patiño, presidente del mencionado Centro, en su pretensión de presentarlo como una central nacional de trabajadores, trabajaba por rodear de calor popular a una «feria-exposición», organizada por el Gobierno en su intento de atraer al país a los capitales extranjeros. «El Diario» del 16 de enero de 1907, anunciaba para el 20 de ese mes una conferencia a cargo del Presidente de la Sociedad Nacional de Agricultores, Dr. H. David; la misma fue organizada por el Centro General de Obreros, con motivo de cumplirse el primer aniversario de su fundación. Al finalizar la conferencia, el señor Patiño propuso a los trabajadores concurrentes las siguientes resoluciones, para su aprobación:

         Primero: Los obreros presentes en la conferencia, considerando que la exposición-feria es un medio para los artesanos de hacer apreciar el valor de sus trabajos y de cooperar al progreso del país, resuelven participar individual o colectivamente en la exposición, sea como expositores o propagandistas.

         Segundo: Los ciudadanos reunidos en el local del Centro Obrero, después de haber oído la conferencia, del presidente de la Sociedad Nacional de Agricultores, invitan a todos los habitantes del país para que participen del éxito de la exposición-feria, obra de iniciativa privada y de progreso, y que está llamada a ser una estallante manifestación de vitalidad del pueblo paraguayo, y emite el voto de que el Superior Gobierno y la Municipalidad procedan lo más pronto posible a la compostura de las vías de comunicaciones y a la edificación de mercados para crear la abundancia de productos alimenticios y abaratar la existencia del pueblo. Que además doten a la ciudad de paseos y de un parque de recreo en donde las familias puedan pasar el día de descanso, considerando estas reacciones como medios poderosos de combatir victoriosamente el alcoholismo». (10)

         El Gobierno Revolucionario, en más de una ocasión, anunció que acometería un plan de obras públicas para hacer frente a la escasez de trabajo. Por no disponer de los fondos necesarios, alentó las suscripciones populares como un medio de reunirlos. Un ejemplo de ello, se ofreció para la compostura de la Av. Venezuela que une el jardín Botánico con el centro de Asunción. Los trabajadores de La Trinidad, en cuya jurisdicción se halla el jardín Botánico, dieron un magnífico ejemplo. «El Diario» del 24 de enero de 1907 anunció una reunión de estos trabajadores, para completar el monto de la contribución que se comprometieron a dar y fue la suma de 4.625 pesos fuertes.

         Mientras tanto los obreros y los empleados de todo el país no cesaban de organizarse en procura de aliviar la crisis reinante. «El Diario», del 28 de enero de 1907, anunció la constitución de Centro de Despachantes de Aduanas. La asamblea se realizó en el despacho del Sr. Eustacio G. Crosky. En la oportunidad se labró el acta de fundación del Centro y se integró la Comisión Directiva, con las siguientes personas: Ramón N. Benítez, Leopoldo S. Soria y Hugo Casartelli. Concurrieron a la citada reunión los despachantes: Hipólito Sánchez; Eustacio G. Crosky, J. Mario Correa, Leopoldo S. Soria, Bogado y Benítez, Adolfo D. Fosatti, E. Campos y Cía., Carlos J. Appleyard, Salvador G. Rubio, Echeguren Hnos., Ricardo Ugarriza, Hermenegildo Berganza, Federico Fleytas, Néstor C. Vargas, Meza, Semidei, Mamerto Isasi y Cía., entre otros.

         En 1907, a más de dos años de la victoriosa Revolución de 1904, la crisis que había venido dominando todo este período, estaba tomando un cariz ascendente en todos los niveles. El malestar se estaba generalizando sobre todas las capas sociales. «El Diario», del 10 de febrero de 1907, refiriéndose a este período de crisis, afirmó «que las perspectivas de la situación, se presentan un tanto difíciles, en cuanto concierne al desenvolvimiento de las energías que constituyen al sostenimiento del organismo colectivo». «De unos días a esta parte, se ha acentuado ese malestar que pone en peligro la estabilidad... ». «Hay verdadera estrechez en los negocios; no hay compensación que guarde proporción con el capital invertido (...). De ahí resulta un orden de cosas que no puede convenir de ningún modo a los intereses permanentes del Estado, para no recordar sino al principal factor que opera en esto. Natural es que el Capital y los brazos trabajadores se vean envueltos en la vorágine; pesa sobre ellos, no recae, ni puede recaer el mayor de los compromisos que emergen de la desorientación reinante».

         En el ambiente obrero de Asunción, acosado por esta crisis sin precedentes, no sólo se hablaba, sino se estaba trabajando para desencadenar una huelga general. La Revolución de 1904, bajo el signo de la dependencia, no orientada hacia la emancipación, no podía tener otro desenlace, a pesar de la opinión del famoso coronel-político, don Arturo Bray.

         En medio de la crisis, «El Diario» publicó el 8 de febrero de 1907 el estado financiero del «Paraguay Central Railway» (F.C.C. del Paraguay) -una de las vías vertebrales del Paraguay de entonces- el cual es una palmaria demostración e ilustración sobre una de las causas de la pavorosa crisis que azotaba al país y que irremisiblemente habría de conducir al golpe de Estado del 2 de julio de 1908, encabezado por el coronel Albino Jara, que tiró en saco roto la tan cacareada estabilidad institucional que traía en sus alforjas la Revolución de 1904.

         La asamblea de accionistas de esta empresa anglo-argentina se celebró el 14 de diciembre de 1906 en las oficinas de New Broad Strees House, en Londres, Inglaterra, bajo la dirección de M.A. Rodríguez -uno de los accionistas, que costeó la revolución de 1904- conocido en el Paraguay como el «portugués Rodríguez». Este famoso personaje estimaba el estado del país como «sobresaliente». « (...) gozamos -decía- de toda la libertad que podríamos desear en estas circunstancias a tal punto que desde julio hemos aumentado nuestra tarifa en un 40%, lo que arrojará en el año financiero un aumento substancial en las entradas de por lo menos 20.000 libras esterlinas». Continuando su informe a la mencionada asamblea expresó: «... el año pasado el aumento de las entradas generales era de 13.253 libras esterlinas contra 15.225 libras esterlinas, es decir, un aumento de 7.341, o sea igual al 47%. El monto total de beneficio neto disponible, inclusive un saldo del año pasado de 6.758 libras esterlinas y otras pequeñas entradas, sería de 29.470 libras esterlinas, de las cuales 15 chatas para maderas fueron compradas y enviadas en mayo del presente año y un remanente de 11.925 libras esterlinas retenido para compra de provisiones. Dos nuevas locomotoras han sido embarcadas a principio de este mes. El aumento efectivo de las entradas es muy grato; tanto más cuanto ya sabemos que es debido al desarrollo normal del comercio con una tarifa que sería desastrosa para cualquier otra empresa ferroviaria».

         «Los gastos han aumentado en 5.911 libras esterlinas o sea el 22% - afirmaba el mencionado informe-, se debe al aumento de sueldos y durmientes.(...) El aumento de tráfico de pasajeros no es otra cosa que el resultado de esta evolución de los salarios que facilita a las muchedumbres los medios para viajar; el número de pasajeros fue 975.476 contra 696.971, o sea un aumento de 276.505, igual aproximadamente al 40% -tanto como el número total de viajeros llevados por nuestros vecinos, las empresas ferroviarias con cinco veces más de millaje-. Las entradas son en proporción de 23.529 libras esterlinas contra 16.581, una diferencia de 6.947 libras esterlinas, igual al 47,3%. Este aumento ha sido sobrepujado por las cifras de los cuatro primeros meses del corriente año en la suma de 9.082 libras esterlinas comparada con 6.602 para el mismo período del año pasado, lo que demuestra un aumento del 37%. Debo llamar también la atención respecto del aumento del tráfico de mercaderías que es en las entradas de un 32%.(...) Nuestra vía férrea domina el país; es nuestro deber guardar consonancia con el desarrollo de la Nación, e impedir que otros se aprovechen de los recursos que hemos construido mediante muchos años de sacrificios...».

         Huelgan los comentarios. Los primeros meses del año 1907 se caracterizaron por la acentuación del malestar imperante a consecuencia de la crisis, no obstante que desde Londres se afirmase no teníamos porqué «intranquilizarnos en este punto», máxime cuando «los esperados proyectos financieros son ya comentados en sus lineamientos generales en los círculos callejeros de la Capital».(11)

         «Los hombres de Gobierno quieren confundirse con el pueblo -decía «El Diario»- cuando hacen decir a sus voceros que el pensamiento oficial se refleja en las versiones callejeras». El Gobierno Revolucionario en su pretensión de confundir a la opinión pública pretendía llevar «el convencimiento al pueblo de que al hablar del problema económico se hace referencia a una cuestión baladí que puede resolverse fácilmente en los corrillos callejeros».(12)

         Pero la huelga ferrocarrilera, decretada el 4 de abril de 1907 (13), sacudió el ambiente. El paro total, efecto de la crisis, de una de las vías circulatorias de la producción nacional, abarcó al personal de todas las oficinas del ferrocarril, empleados, obreros, peones y jefes de estaciones. El paro general ferroviario abrió la posibilidad de una huelga general en todo el país. Contó, desde el primer momento, con el apoyo de toda la prensa y la unánime simpatía de la opinión pública. En solidaridad con los ferroviarios, se declararon en huelga el 27 de abril de 1907 los cocheros y mayorales de la empresa de «tranway» a Villa Morra, reclamando también aumento de salarios. Luego siguió la huelga de los carreros.

         La gerencia del Ferrocarril Central del Paraguay trató de contrarrestar el movimiento de los huelguistas ante las derivaciones que estaba tomando (incidentes, tiroteos y levantamiento de las vías en varias secciones), naturalmente sin dejar de considerar posibles disidencias entre los obreros que podrían facilitar el deterioro del frente de lucha. Pero ante el agravamiento de la situación y posiblemente a sugerencia del Gobierno, llamó urgentemente al «portugués Rodríguez»; a la sazón presidente del Directorio en Londres: Este llegó a Asunción el 19 de abril de 1907. Los huelguistas mientras tanto se hallaban desarrollando una creciente actividad.

         «El Diario» del 5 de abril de 1907, informó sobre el desenvolvimiento de la huelga. En un suelto con el título de «La huelga ferrocarrilera», escribía:

 

         «LA HUELGA FERROCARRILERA

         Continúa sin solución.

         No se ha podido llegar a ningún acuerdo a pesar de haberse modificado de ambas partes las pretensiones y resistencias. Esta mañana hubo una reunión en el departamento de la policía a la que asistieron el gerente de la empresa y cuatro delegados de los huelguistas.

         El gerente hizo presente en la reunión que necesitaba un plazo de sesenta días, para llevar al conocimiento del Directorio las pretensiones de los huelguistas. Añadió que durante ese lapso de tiempo, nadie sería despedido de su puesto sin causa justificada, y que aumentaría los salarios a los empleados que a su juicio fuesen merecedores.

         Las condiciones que anteceden no satisficieron a los delegados huelguistas que concretaron las suyas en la proposición siguiente:

         Aumento de 30% en los salarios de los que ganen menos de 500 pesos por mes y aumento de 20% en los que ganen más de la citada cantidad y remoción como condición «sine qua non» del inspector general.

         El gerente tomó nota de la nueva proposición y pidió tiempo para contestar pues tenía que consultar, según dijo, con el abogado de la empresa doctor José Antonio Ortiz.

         Después de lo que antecede se dio por terminada la reunión.

         A las 11 a.m. los delegados de los huelguistas fueron notificados que la empresa no podía aceptar las condiciones que le había propuesto y que se atenía a lo que había ofrecido.

         En este estado está la cuestión, sin que por ahora, sea posible vislumbrar una esperanza de arreglo.

         Si la empresa se muestra firme o aparentemente firme, los huelguistas por su parte manifiestan que se atendrán a las proposiciones que hicieron el primer día de huelga y que no cejarán en su empeño.

         Y el público, pagano de las pretensiones y resistencias de unos y otros, asiste a las luchas sin poder hacer nada para llegar a una solución, perjudicándose a cada momento que pasa, más y más en sus intereses.

         Esta mañana y esta tarde fue equipado un tren a la Trinidad, con el objeto de traer la carne para el consumo de la población.

         Otra consecuencia de la falta de circulación, atribuida a ella con o sin fundamento, es la carestía y la elevación de precios que han experimentado los artículos frescos, de primera necesidad.

         A pedido del jefe de policía -que demostró que la caridad bien entendida empieza por los de casa-, se envió un tren, dirigido por huelguistas a Areguá, con el objeto de que pudiese regresar a ésta el señor Adolfo Soler.

         En el mismo tren, se envió la correspondencia para Trinidad, Luque y Areguá».

         De nuevo «El Diario», de fecha 27 de abril del mismo año, volvió a ocuparse de este largo conflicto. Decía lo siguiente en un suelto titulado «La huelga»:

         Continúala huelga de los gremios que ya conoce el público.

         La de los carreros ya ha hecho que el movimiento aduanero sea completamente insignificante.

         Unos que otros despachos se tramitan. Los cajones de mercaderías de poco peso son conducidos a las casas comerciales en hombros.

         Algunos carreros se presentarán a la jefatura de policía a solicitar garantías para reanudar el servicio, lo cual es justo atenderse.

         En este gremio parece que no ha causado impresión favorable que alguna empresa recibiera consideraciones especiales para el trabajo, cuando que otros han sido violentados en la vía pública haciendo la policía un brillante papel de espectador, como diría un colega.

         La violencia no conducirá a nada práctico. Por el contrario traerá en los gremios disensiones que desprestigiarán la causa.

         El comité directivo de la huelga de obreros ferrocarrileros se ha dirigido a la «Sociedad de Resistencia de Carpinteros y Anexos» invitando a un representante del gremio a concurrir a una reunión en el local de la calle Asunción número 128. El objeto de buscar la cooperación de los varios gremios para obtener el triunfo que ha sido detenido hasta hoy por la actitud del gerente de la empresa.

         La sociedad de carpinteros que forma parte de la «Federación Obrera Regional Paraguaya» que componen cinco sociedades no ha aceptado la invitación y ha declarado que los gremios de la federación no se incorporarán a la huelga que ha seguido a la de los del ferrocarril.

         Lo reparten hojas sueltas que contienen incitaciones para el paro general y unas y otras dan cuentas de reuniones de obreros en que se han resuelto hacer publicaciones que desvirtúen las versiones propaladas y que perjudican a los obreros en general. Creen estos últimos que el movimiento actual no responde a las necesidades del obrero y llaman la atención de las funestas consecuencias que pueden ocasionarles, pues atribuyen a la propaganda que incita al paro general, propósitos que tienden a satisfacer mezquindades ajenas a los intereses de los gremios. (14)

         El comité de huelguistas del ferrocarril se ha trasladado ayer en un vaporcito hasta Villeta. Allí esperarán a los que tienen contratados por la empresa para reanudar el servicio y que llegarán hoy o mañana. Les pedirán que hagan causa común con ellos.

         Se anuncia también que esta semana llegará a la capital el señor Rodríguez, presidente del directorio de la Compañía Ferrocarrilera, atraído por la huelga que detiene por muchos días ya la circulación de los trenes».

        

         No obstante haber sido aceptado, el 12 de abril del mismo año, por el comité huelguista ferrocarrilero el arbitraje del ministro del Interior, Sr. Soler, la huelga continúa por la intransigencia del gerente de la empresa del ferrocarril, señor Lawton. La prensa y el público siguen manifestando abiertamente sus simpatías por la causa de los trabajadores.

         La intervención del señor Rodríguez, presidente del directorio de la empresa, con asiento en Londres, puso término al conflicto. «El Diario», informando sobre ello, decía en su edición del 22 de abril de 1907. (15)

         «LA HUELGA» Está definitivamente terminada.       

         La intervención del señor Rodríguez ha tenido la virtud de hacer desaparecer en un momento intransigencias y dificultades.

         Los huelguistas han conseguido lo que deseaban: Es decir un aumento de sueldos que ha satisfecho a todos, terminando con la resistencia.

         Hoy todos ellos han vuelto al trabajo, en toda la línea se han normalizado totalmente las comunicaciones, cuya interrupción ha causado ingentes perjuicios, cuyo monto es difícil calcular:

         Damos a continuación una lista de los aumentos concedidos al personal de la empresa:

         Aumento de sueldo para los empleados del ferrocarril que han estado al servicio de la empresa no menos de seis meses.

         Jefes y segundos jefes de estaciones con sueldos de $ 40 argentinos y menos 60% de aumento, arriba de $ 40 y menos de $ 60 el 25%, de $ 60 y menos de $100 el 20%, de $100 y arriba el 10%.

         Telegrafistas: Percibirán el 15% de aumento sobre sueldos que no excedan de 300 pesos por mes.

         Escribientes de estaciones y boleteros: Los que ganan menos de $ 100 se les aumentará el 30% en sus sueldos. De $ 100 y hasta 200 el 25% de aumento.

         Arriba de $ 200 percibirán un aumento de $ 50 paraguayos.

         Cambistas y peones de estaciones: Con sueldos menores de $150 se les aumentará el 25%.

         Capataces de cuadrillas firmes: Con sueldos de $ 200 y menos de éste, el 25% de aumento.

         Con sueldos arriba de $ 200 y menos de $ 250 serán aumentados a $ 250.

         Peones de cuadrillas firmes: Los que ganan menos de $ 6 aumentados sus sueldos, en 50% y los que perciben $ 6 se les aumentará 50%.

         Maquinistas percibirán el 25% de aumento sobre sus sueldos.

         Los que pasan de un recorrido de 2.500 kilómetros en un mes percibirán un premio de 5 centavos sobre el excedente por cada kilómetro recorrido.

         Foguistas. Se les aumentará el sueldo en un 20%.

         Percibirán aumento de 2,1/2 centavos por cada kilómetro sobre el excedente de 2.500 kilómetros de recorridos en un mes.

         Los premios de kilometraje del mes serán incluidos en el siguiente mes con el sueldo del interesado.

 

         Nota: Los maquinistas y foguistas recibirán $ 3 por cada vez que estén ausentes del punto de su residencia durante las 6 horas comprendidas entre las 10 p.m. a 4 a.m.; si por algún motivo: quedasen ausentes por más de 15 noches consecutivas recibirán los $ solamente por las 15 primeras noches. Estos gastos se pagarán junto con el sueldo del mes siguiente y no se abonarán las noches pasadas afuera cuando éstas sean debidas a la culpabilidad de los maquinistas.

         Talleres: ajustadores, torneros, caldereros, fundidores y vagoneros, carpinteros, aserraderos, pintores y sus ayudantes y aprendices que ganan menos de $ 600 por mes trabajados sobre 26 días de 8 horas por día o sea 208 horas por mes, 20% de aumento.

         Limpiadores y pasaleñas: se les dará un aumento del 15%.

         Los sueldos y jornales indicados arriba no tendrán alteración mientras que el premio al oro no baje de 1.000%; bajando el premio del 1.000%; los sueldos estarán sujetos a la correspondiente disminución.

         Estos aumentos regirán desde el día de la reanudación del trabajo en este ferrocarril.

         Ayer los huelguistas deseando manifestar su reconocimiento al señor Rodríguez formaron en manifestación y se dirigieron al hotel Hispano Americano donde dicho señor se aloja.

         El señor Rodríguez agradeció la manifestación y entre otras cosas dijo: Que desde el primer momento se había dado cuenta de la necesidad que existía de un aumento en los sueldos. Que a medida que los recursos de la empresa lo permitiesen, trataría de mejorar a todos los empleados que lo mereciesen.

         Terminó el señor Rodríguez invitando a los manifestantes a pasar adelante a tomar una copa de cerveza.

         Después de lo cual la manifestación se disolvió con todo orden.

         A seis meses de haber finalizado el movimiento huelguístico de los obreros ferroviarios, se inició el del personal de las hojalaterías.

         «El Diario» del 21 de octubre de 1907, informaba que es del conocimiento público lo que ha pasado en las hojalaterías de la Capital de donde han sido despedidos desde ya hace diez días todos sus oficiales y aprendices.

         «Los obreros manifiestan que este estado de cosas es debido a la falta de cumplimiento por parte de algunos patrones, de las cláusulas de un contrato estipulado entre ambos gremios el 7 de mayo del año pasado.

         Un obrero trabaja como oficial en la casa de Tavarozzi hasta que por circunstancias que desconoce es obligado a hacerlo en calidad de medio oficial.

         Indignado por este hecho abandona la casa, siendo acompañado en esta actitud por los demás obreros que trabajan en la misma casa.

         Los dueños de hojalaterías coaligados resuelven despedir a todos sus obreros en prueba de solidaridad con la casa que quedó sin aquéllos.

         De esto hace diez días. A partir de esta fecha el movimiento gremial ha quedado estacionario sin que se sepa a qué punto fijo las determinaciones a que dará lugar esta situación insostenible en las condiciones expuestas. (16)

         Tendremos al corriente de lo que posteriormente se haga en este asunto cuya solución será seguramente forzoso que se acometa en alguna forma».

 

         ALGUNAS VINCULACIONES INTERNACIONALES

 

         Por su parte, las organizaciones sindicales de Buenos Aires no cesaron de mantener relaciones con sus similares del Paraguay. Corno prueba de esta permanente relación transcribiremos primeramente una carta enviada por la Federación Obrera Regional Argentina a los compañeros de las Artes Gráficas, y luego, una carta del compañero Modesto Amarilla a dicha organización.

         Federación

         Obrera Regional Argentina Secretaría: Montes de Oca, 972

         Buenos Aires, setiembre 20 de 1907

 

         Compañeros de Artes Gráficas, ¡salud!

         La Federación Obrera Regional Argentina considerando que la lucha proletaria se acentúa siempre más y más, tal como se justifica en sus siempre más intensos ataques contra la tiranía y la opresión, guiados e impulsados por la noble idea de emancipación humana.

         Pero considerando que la lucha proletaria no puede circunscribir sus relaciones dentro del estrecho límite de su región, sino que los trabajadores deben estrechar las comunicaciones exteriores a fin de hacer prácticos y efectivos los vínculos de solidaridad Internacional y Universal.

         Cediendo a los impulsos de esa imprescindible necesidad y deseando estrechar los vínculos solidarios, a través de mares y fronteras (este Consejo Federal) resuelve pasar la presente circular a las federaciones de todas las regiones, para que éstas, a su vez, interpreten la opinión de sus federados sobre lo siguiente:

         1. ¿Cree conveniente esa Federación o Institución, que se realice un Congreso obrero Internacional, para constituir la Federación Internacional?

         2. ¿En qué localidad o región?

         3. ¿En qué fecha?

         4. Temas a presentar.

 

         Nota: se ruega responder a la presente remitiéndonos la dirección para comunicarnos en lo sucesivo.

         Sin más, vuestros y de la causa de todos los oprimidos.

 

                                                        El Consejo Federal

 

 

CARTA DE LA SOCIEDAD DE RESISTENCIA DE OBREROS CARPINTEROS Y ANEXOS A LA FEDERACIÓN OBRERA REGIONAL ARGENTINA

 

         Asunción, febrero 1° de 1909

         A la Federación 0. R. Argentina Compañero Secretario:

         ¡Salud!

         La «Sociedad de Resistencia de Obreros Carpinteros y Anexos», hoy son los vistos de la Federación O. R. Paraguaya de ha tres años y en nombre de ella contestamos a la vuestra del 15 pasado. (17)

         En marzo de 1906 esa Federación nos comunicó las resoluciones tomadas para la realización de un Congreso Obrero Internacional Sud Americano. Comprendiendo esta Sociedad la Importancia trascendental de dicho acto, celebró una Asamblea extraordinaria el 10 de abril de ese año y votó la proposición que encierra el siguiente tema: «Encontrándose el obrero paraguayo aletargado por el inmenso fárrago de prejuicios y preocupaciones que sobre él pesa ¿hay necesidad de que las Federaciones Obreras y Sociedades de Resistencia de las demás regiones presten su cooperación desinteresadamente a la propaganda para que el obrero paraguayo se ilustre y se una en la lucha al proletariado universal?

         Necesidad de compendiar en un pequeño... (falta)... volumen los conocimientos científicos y ...(falta) que más puedan contribuir al desarrollo de la cultura intelectual del obrero».

         Se acordó también en dicha asamblea, delegar la representación de esta entidad obrera en el congreso a esa Federación, es decir, que la «Federación O. R. Argentina» se encargará de la delegación al Congreso Obrero Internacional Sud Americano de la «Sociedad de Resistencia de Obreros Carpinteros y Anexos».

         Por otra parte, la situación económica del proletariado paraguayo es sumamente crítica. Los últimos acontecimientos políticos han hecho más difícil la vida; la crisis es aguda, de ahí la imposibilidad de poder mandar nuestro pago pecuniario.

         La acción del Congreso a celebrarse podría extenderse a contrarrestar la influencia del gobierno argentino en su política de absorción hacia los países débiles de la América meridional. Hemos podido constar que la responsabilidad del malestar económico que aquí ha tres años se siente, recae por completo sobre el gobierno de ese país. Esto contribuye grandemente a dificultar las relaciones internacionales del proletariado sudamericano. Si por otro lado esto acelera el termino de la descomposición política burguesas no es menos cierto que crea dificultades al desarrollo de la solidaridad obrera internacional, si tenemos en cuenta el atraso de los trabajadores de estas regiones y la ninguna cultura sociológica, por lo que el político encuentra el terreno excelentemente abonado.

         Consideramos de interés someter a vuestro criterio el estudio de este problema... (falta )... nuestro ánimo está el de estrechar cada vez más ... (falta)... de solidaridad y, es al efecto que esta Sociedad propuso a la Oficina Regional Española el estudio para la formación de la Federación de todas las Federaciones afines en tendencias e ideas del mundo.

         Esperamos que nos tendréis al corriente de las resoluciones que se adopten para la celebración del Congreso.

         Os deseamos Justicia y Emancipación

         Por la junta Administrativa, Modesto Amarilla

         La sociedad de Resistencia de Marineros y Foguistas de Buenos Aires, se destacaba en este tipo de vinculación para informar a los marinos del Paraguay y de paso alentar a seguir el mismo ejemplo de ellos. Con este propósito el mencionado sindicato de los marineros envió el siguiente pliego de condiciones a los marinos del Paraguay.

 

         ASAMBLEA DE LA SOCIEDAD DE EMPLEADOS DE COMERCIO

 

         En asamblea celebrada el 27 de diciembre de 1907, la Sociedad de Empleados de Comercio eligió a los miembros de su Consejo de Administración para el año 1908. A continuación transcribimos la nómina de los mismos:

Presidente: Julio D. Giácomi. Vice-Pte.: Emilio Escolari, Secretario: Alfonso B. Campos (reelecto), 2° Secretario: Feliciando Prette, Tesorero: Tomás Montalto. 2° Tesorero: José Liberato Rolón, Bibliotecario: Adolfo D. Acosta.

         Por aclamación la asamblea nombró Pte. honorario al señor don Jorge López Moreira, cuya avanzada edad no le permitía seguir ocupando el cargo de Presidente efectivo. Dicha elección se hizo como una demostración de reconocimiento por los relevantes servicios que el señor López Moreira había prestado a la Sociedad.

         Considerando el corto tiempo transcurrido desde su creación y las múltiples dificultades que en un principio obstaculizaron su marcha regular, la Sociedad había alcanzado un triunfo con el resultado de los exámenes de fin de curso practicados en la escuela que mantenía.

 

 

NOTAS Y BIBLIOGRAFÍA

(1)  En el original está indicada la cita, pero al pie de página no hay datos.

(2)  Palabra ilegible en original.

(3) «El Diario», 19 de diciembre de 1905.

(4) «El Diario», 26 de enero y 14 de junio de 1906.

(5)  El texto aparece visiblemente mutilado en el original. Falta el episodio.

(6)  Jaeggli, Alfredo, «Albino Jara. Un varón meteórico». Bs. As. 1963.

(7)  Jaeggli, Alfredo. Obra citada.

(8)  Falta aquí la hora tope en el original

(9) «El Diario», 18 de agosto de 1906.

(10) Aparentemente la cita proviene de la misma fuente «El Diario» del 16 de agosto de 1907. Aunque podría tratarse de un resumen de Gaona.

(11) No está indicada la fuente de esta cita.

(12) «El Diario», 29 de octubre de 1907.

(13) El paro fue decretado por el caudillo político don Francisco Valinotto, fundador del sindicato autónomo Sociedad de Obreros Ferroviarios en 1906.

(14) Redacción confusa al comienzo del párrafo. Transcripción textual del original.

(15) Hacemos notar que el autor citando a «El Diario» de fecha abril 27 menciona un pedido de cooperación de los obreros en huelga al sindicato de Carpinteros y Anexos a los efectos de coadyuvar a la resolución favorable del conflicto mientras que en base a la presente cita da al mismo por concluido en fecha 22 de abril; vale decir cinco días antes de haberse formulado tal pedido. La contradicción podría también obedecer a un error de los compiladores, en todo caso la transcripción es textual.

(16) Transcripción textual del original.

(17) Transcripción textual del original.

 

 

 

 

CAPÍTULO VI

 

LA REVOLUCIÓN DE 1908.

ANTECEDENTES Y CONSECUENCIAS

 

 

MADURAN LAS CONDICIONES PARA EL GOLPE DE 1908

 

         La entrada del año 1908 ofrecía un cuadro poco halagüeño. La creciente crisis que agobiaba al país no daba perspectivas de alivio. La «revolución» de 1904 no intentaba hallar un remedio a los males que sufría la nación, conforme a la promesa formulada al derrocar al régimen colorado; en 1908, al contrario, estaba ofreciendo la imagen de una mayor inestabilidad.

         Uno de los sectores que evidenció un agudo descontento fue el de los comerciantes minoristas. Un grupo de éstos convocó a una reunión general en la sede de la Sociedad Italiana, el 22 de enero de 1908. «Fue una reunión -escribe «El Diario»- en la que se exteriorizó en una forma sencilla, clara, el estado por el que pasa el país, y con especialidad el comercio minorista, debido a la ausencia de ventas, a la falta completa de oro, a la escasez casi total del papel moneda, a la dificultad de las cobranzas, a las oscilaciones bruscas del metálico en continua suba y a un cúmulo más de circunstancias que han traído una dificultad enorme a la economía nacional, dificultad que hace imposible las transacciones y el poder atender al mantenimiento de los operarios con que se cuenta, llegando hasta hacer precaria la existencia de patrones y obreros».(18)

         Esta importante asamblea fue abierta por el señor Cayetano Masi, quien dio cuenta «de la enorme lucha que ha tiempo viene sosteniendo el comercio minorista para hacer frente a sus compromisos», para luego manifestar «que todos hasta ahora habían hecho, en su mayor parte, grandes sacrificios para poder cumplir, para sostener el crédito, pero que dada la situación actual en la que no se vislumbra ninguna mejora había llegado el momento, impuesto por las circunstancias, de reunirse, de cambiar ideas, de tomar medidas que conjurasen la actual situación, y salvasen al comercio minorista de las dificultades por las que actualmente pasa», según consigna «El Diario».

         Después de escuchar las opiniones de varios comerciantes minoristas, entre quienes citamos a Melchor Pérez, Pascual Breglia, Cayetano Masi, Cano Laguardia, Vicente Giangreco, Rafael Giner, Belmont, etc., la asamblea optó por elegir una Comisión integrada por los siguientes comerciantes: Pascual Breglia, Cayetano Masi, Cano Laguardia, Vicente Giangreco y Rafael Giner, con la misión de entrevistar al Presidente de la República a fin de exponerle el hondo malestar económico porque pasaba el gremio de comerciantes minoristas. A esta asamblea general, primera en su género en el país, concurrieron miembros de la prensa local, varios comerciantes mayoristas, varios abogados, entre quienes se notó la presencia del Dr. Eusebio Ayala.

         El señor Belmont solicitó al Dr. Ayala su intervención, a fin de que valiéndose de su sólida formación intelectual y en especial de sus conocimientos financieros, aportara su opinión sobre la situación económica y los medios para conjurar la crisis. El Dr. Eusebio Ayala, después de insistentes pedidos de los miembros de la asamblea, accedió y con palabras reposadas, claras y con una argumentación sabia y sencilla, se refirió a la perturbación económica que atravesaba el país «incitando -dice «El Diario»- al gremio de minoristas a la solidaridad para afrontar con las mayores ventajas posibles la actual situación, para que no sufriese el buen nombre del comercio y el crédito de la Nación».

         La asamblea, por aclamación, eligió al Dr. Eusebio Ayala para que junto con cinco miembros del gremio que él designase -entre más de 100 asistentes al acto-, organizara el Centro de Comerciantes Minoristas que desde entonces sería el defensor de los intereses de dicho estamento.

         Posteriormente, la Comisión designada por la asamblea fue recibida por el Presidente de la República, general Ferreira. El señor Masi, en la ocasión, expuso al Presidente de la República el objeto de la entrevista y en representación del gremio de comerciantes minoristas dio lectura a la siguiente petición:

         «Excmo. Señor Presidente: hasta ahora hemos luchado cada uno individualmente contra la presente crisis, pero cada día la situación es más tirante. Debido a la suspensión absoluta de operaciones bancarias, todo el papel moneda ha desaparecido de la circulación y no hay medio circulante para hacer frente a las operaciones mercantiles. Los establecimientos bancarios no atienden la más pequeña de nuestras necesidades. Toda cobranza de cuentas adeudadas por particulares se ha hecho imposible. Las ventas son nulas y debido a estos motivos los pequeños industriales se hallan sin trabajo que dar a sus operarios, los cuales no pueden mantener a sus familias. El tipo en que se cotiza el oro y la falta absoluta de giros impiden hacer frente a las deudas contraídas en esta moneda. Es imposible hacer frente a los compromisos más urgentes por falta de movimiento y de numerario. En una palabra, no hay oro, no hay papel moneda, no hay trabajo. Es imposible seguir más tiempo así. Por estas consideraciones, los pequeños industriales y minoristas reunidos el 21 del corriente mes en el local de la Sociedad Italiana, nos han confiado de acuerdo con un precepto constitucional, la honrosa misión de acercarnos a S. E. y exponerle la presente situación, suplicándole que su gobierno acuda a todos los medios posibles para conjugar el mal. Dios guarde a V E. muchos años. Firmado: Pascual Breglia, Cayetano Masi. Cano Laguardia, Vicente Giangreco».

         El general Ferreira, Presidente de la República, redujo su intervención a aconsejar a la delegación que tratara de organizar el Centro para que represente y defienda los intereses de los comerciantes minoristas y pequeños industriales. En tanto, la crisis día a día presentaba un cuadro de acelerado desarrolló. Para un país como el Paraguay, la protesta de este sector y su movilización desesperada puede suministrar una cabal imagen del impacto de la crisis y, naturalmente, de la justificación del golpe que se avecinaba en Asunción, cabeza de la República.

         Desde el interior del país, comenzaron a llover protestas de toda laya por aumentos en los alquileres, encarecimiento de los artículos de primera necesidad, etc. En el sector de los comerciantes minoristas comenzaba a insinuarse una actitud antigubernamental; el Dr. Andrés Belmont era el vocero de esta tendencia. Desde Paraguarí, el corresponsal de «El Diario» en la edición del 30 de enero de 1908, nos da cuenta de la iniciativa planteada en la corporación municipal ante el encarecimiento de la carne vacuna. Allí la municipalidad se hizo cargo del expendio de carne para la población. La situación afligente por la que se atravesaba en aquel año aciago para el país deterioraba sensiblemente la tan cacareada bandera de la estabilidad, levantada por la revolución de 1904. «El Diario» de 1908, en un artículo editorial afirmaba: «Nos hallamos en presencia de uno de los problemas más graves que se rozan con la vida misma del país. Se trata de la subsistencia de todos los hogares..., se hacen sentir los efectos de la miseria... en forma harto ingrata. La crónica del día nos está diciendo -terminaba el artículo- que en los momentos actuales estamos a punto de presenciar el espectáculo ingrato de pobres gentes expoliadas sin consideración por los que pueden disponer de los medios de satisfacer el estómago de los centros de población».

         El gobierno del general Ferreira, frente a tan pavoroso cuadro, no trató de buscar remedios para aliviar la situación. Por el contrario buscó confundir a la opinión pública e intentó dividir a los trabajadores. En relación a esto, citamos el episodio ocurrido en Pirapó, estación donde se estaba trabajando en la prolongación de las vías férreas a Encarnación. Con motivo de la huelga declarada por los trabajadores de vías y obras, el capitán Samaniego, luego teniente coronel, en compañía del jefe político de Yuty, al frente de un destacamento de 60 hombres, se constituyó en Pirapó con el objeto de reprimir a sangre y fuego la osada actitud de los obreros. Como iniciación de las medidas de represión, ordenó en primer término castigar a todos los obreros que tenían pañuelos o cualquier trapo rojo. El obrero que tenía una faja colorada recibía 25 palos. Un sargento en situación de retiro, fue degradado y se le aplicaron 50 palos. Después fue alojado en un calabozo mugriento. Estos obreros ganaban un salario irrisorio: percibían desde 18,20 hasta 25 pesos diarios.

         Estas remuneraciones cubrían un 10% de sus necesidades perentorias, en tanto que la empresa ferroviaria FCCP (anglo argentina) acusaba en sus balances importantes excedentes. Los balances de los años 1906-1907 y 1907-1908 registraban los siguientes datos:

 

 

(en pesos oro sellado)  1906-1907 / 1907-1908

Pasajeros                     157.717,30  / 191.530,80

Encomiendas                 12.378,90 / 20.893,06

Cargas                         184.481,83 / 205.207,47

Varios                            11.471,18 / 13.408,97

Entradas brutas             365.989,21 / 431.040,11

Gastos de explotación   243.802,93 / 253.137,19

Entradas netas              122.186,93 / 177.137,19

Aumento neto de utilidades 55.715,64 / 54.950,26

 

         Queda demostrado, pues, que el Gobierno del general Ferreira - que según Alfredo Jaeggli era un gobierno «constructivo», «progresista», «con una élite brillante» (19), mientras garantizaba este nivel de beneficios a este tipo de empresas, daba palos a los obreros que reclamaban irrisorios aumentos de jornales.

         «Nunca una revolución contó con tanta simpatía popular», dice Alfredo Jaeggli refiriéndose a la de 1904. (20) Y continúa: «El país estaba cansado de gobiernos colorados y deseaba dar un salto hacia el progreso, probando nuevos valores».

         «Toda la juventud -aún los niños de 15 años- peregrinaron hacia Villeta (cuartel general revolucionario) que era meta de honor de universitarios, de estudiantes, de pequeños burgueses, de profesionales». Y en el Paraguay, todo movimiento apoyado por la juventud, es un movimiento popular. Pero el cuadro conductor de la Revolución de 1904, integraba un equipo seleccionado y de confianza de la oligarquía argentina. Que nadie olvide que esta revolución fue organizada y costeada por la Argentina. Los primeros actos del primer gobierno constitucional presidido por el general Ferreira lo llevaron bien pronto a la impopularidad. Era un gobierno de derecha, integrado por el sector llamado de los cívicos que escamoteó el programa de la Revolución de 1904. Toda su preocupación se reducía a ganar la confianza de la oligarquía argentina, alejándose cada día del pueblo. Pretendió «modernizar» al Paraguay tratando de erradicar a latigazos las simples y humildes costumbres tradicionales del pueblo. Había que copiar, por otra parte, todo lo que era usanza de los argentinos y había que remachar la dependencia de la Argentina oligárquica y del capitalismo extranjero.

         Mientras tanto, ¿cuál era la situación del país, bajo este primer gobierno constitucional oligárquico de la revolución de 1904? Escuchemos algunos conceptos emitidos en los documentos de la época.

         «El Diario», órgano del sector democrático y populista del Partido Liberal Radical gobernante, en sus ediciones del 16, 20, 22 y 25 de mayo de 1908, publicó una serie de artículos intitulados: «El gobierno del general Ferreira y la situación del país» y firmados por el señor César Genes. «He aquí -dice en su primer artículo- el hombre que tiene graves acusaciones. La opinión pública del año 72 ya lo había señalado como un mal patriota... su nueva actuación pública la inauguró con nuevos atentados a la Constitución y a las leyes. Implantó el despotismo como régimen de su gobierno». Más adelante describe la situación: «La paz interna perturbada. La campaña anarquizada por el terror. Los pueblos despoblados por las persecuciones políticas. Los jefes departamentales convertidos en caciquillos. Los derechos y las garantías individuales pisoteados. El comercio casi muerto. El crédito público deprimido. La agricultura sufre el azote de la emigración. La exportación disminuye. Los establecimientos industriales cierran sus puertas por falta de protección. El oro a 1.500. Los fletes ferroviarios por las nubes». Y luego: «Nada se ha hecho para paliar esta crisis... Las dos arterias principales del país, han sufrido depreciaciones en sus valores, hablo del cuero y de la madera».

         «El malestar es general -escribe César Genes-, hay que estar en la llanura para palpar la miseria, para oír los clamores de la crisis... Esta es la triste realidad de la situación del país».

         En otro de sus artículos el señor Genes denuncia los males que sufre el país: «los jefes políticos ensoberbecidos; los reclutamientos arbitrarios; los trabajos forzados en las quintas particulares; las apropiaciones indebidas de tierras y las venganzas políticas... Nuestro pueblo está cargado de impuestos». Y termina denunciando que «el gobierno del general Ferreira no ha seguido el camino marcado por la revolución de agosto».

         El señor César Genes tuvo la valentía de desenmascarar a la oligarquía civiquista del general Ferreira empotrada en el poder: «Pero como en los momentos críticos había que llamar a un ciudadano capaz de desplegar toda la energía para salvarnos de esta crisis, se llamó al ministro Soler; se llamó al terrateniente; se llamó al príncipe civiquista». Es decir, a la crema de la oligarquía importada.

         Ante este cuadro de desesperanza y frustración en que se desenvolvía el país estalla el movimiento armado del 2 de julio de 1908, encabezado por un grupo de militares y civiles. «Advino al fin... el golpe del 2 de julio de 1908», dice don Alfredo Jaeggli en su ya conocida obra. «Hacía meses que se venía preparando el cuartelazo», expresa el mismo autor. «El Diario», órgano del sector democrático y populista del partido gobernante, bajo el título «El nuevo estado de cosas» (21), suministraba la explicación de los sucesos: «El movimiento revolucionario que acaba de triunfar no es sino el coronamiento de la obra empezada en 1904. Los sacrificios de entonces no tuvieron el fruto esperado. Un obstáculo más se levantaba en el camino. Había que removerlo a toda costa. Y así se ha hecho... Frustrados los propósitos de la Revolución de 1904, la situación del Paraguay iba rápidamente empeorando». Termina expresando: «El partido que ha hecho la Revolución de 1904 ha asumido el gobierno y mantiene en pie los grandes fines que sirvieron de bandera a aquella patriótica cruzada». Y así, para el pueblo, se perdía una esperanza para levantarse otra. El golpe de Estado del 2 de julio de 1908, no es sino la reacción del sector democrático y de tinte populista del partido gobernante contra la oligarquía de su propio partido. Esto lo confirma el Boletín de «El Diario» del 3 de julio de 1908 cuando afirma que «La Revolución que acaba de estallar, organizada por los liberales radicales con el concurso del ejército tendrá su triunfo decisivo».

         Una importante revista bonaerense, vocero de la banca, las finanzas y el comercio de la metrópoli argentina, trató de explicar los motivos de la rebelión. Bajo el título: «La Revolución del Paraguay y su faz económica», «La Reforma Comercial», en su edición del 15 de julio de 1908, expresaba: «La historia sudamericana cuenta con una revolución más, una de esas revoluciones rápidas, que vistas desde lejos parecen el resultado de un movimiento político en combinación con un motín militar».

         «La razón es que el general Ferreira no respondió a los anhelos del país, prescindiendo en su gobierno, formado con un nuevo partido cívico, de los radicales que en la cruzada de 1904-1905 habían destronado al Partido Colorado. Pero al lado de estas razones aparentes hay otras, que quitan al golpe de Estado del 2 de julio su carácter de pronunciamiento, reduciendo la parte militar a un papel de simple actuación, en apoyo de la solución de un problema económico. La reciente revolución es ante todo un movimiento nacional y comercial contra combinaciones del Presidente con capitales extranjeros. Su verdadero origen debe buscarse en la lucha económica del banco que se considera nacional por su actuación y su clientela, contra otro banco que pretendió asumir los caracteres de un banco de Estado, a la sombra de un banco extranjero. Si se pudieran publicar -dice por último la citada revista- las bases de los pingües negociados que se tramaron entre el presidente Ferreira y sus amigos, por una parte, y el presidente del Banco Francés, por otra,        la verdadera causa de la revolución resplandecería como luz meridiana; el elemento joven del Paraguay no quiso permitir que se llevaran a cabo esas combinaciones inmorales que debían entregar las finanzas paraguayas a un banco extranjero», que desde luego se hallaba entregado a la tarea de impulsar el monopolio de varias explotaciones y del transporte fluvial.

         La estrategia de los vencedores de la Guerra de 1865-1870, de entregar el Paraguay al capitalismo extranjero de presa, como se ve, seguía sin variantes. El golpe de Estado del 2 de julio de 1908, debe ser considerado como una nueva fase del mismo drama que venía viviendo el Paraguay desde la guerra de la Triple Alianza, primeramente bajo la égida del coloradismo y ahora bajo el liberalismo. En el Paraguay, la oligarquía extranjerizante ha sabido inventar el ardid de enterrar esperanzas muertas y levantar ante los ojos de este infortunado pueblo, esperanzas nuevas, y en pos de esa esperanza de redención vive, trabaja, lucha y sueña a la manera de los admiradores de Penélope que esperan ansiosos el final de la inacabable histórica tela. Esta famosa y popularizada «patriada» -como escribía un autor sobre comentarios de Rafael Barrett- la de «1904; epilogaba con una parodia en que si algo se pactó fue, seguramente no considerar redimido al país hasta reventarlo». (22)

 

         ACTIVIDADES DE LA SOCIEDAD DE EMPLEADOS DE COMERCIO

 

         En el orden sindical se registraron dos hechos significativos: el homenaje que la Sociedad de Empleados de Comercio tributó al señor Jorge López Moreira, ex-presidente y socio honorario de la institución y la conmemoración del undécimo aniversario de la misma.

         En homenaje al señor Jorge López Moreira, indiscutible líder de la Sociedad de Empleados de Comercio, se organizó una manifestación pública. El 15 de marzo de 1908, alrededor de las 17:30 horas los miembros del gremio llegaron hasta el domicilio del agasajado en columnas de más de 200 personas. Encabezaba la marcha la Banda del Cuerpo de Bomberos. En la ocasión hizo uso de la palabra el señor Julio D. Giácomi en los términos que transcribimos para luego entregar al señor López Moreira el diploma de Presidente Honorario.

         Este respondió a las palabras de homenaje con un discurso de agradecimiento que extractamos:

         «Es precisamente por ser el comercio la fuente donde tiene origen la riqueza de los pueblos, porque él da movimiento y activa el desarrollo de la industria y de la agricultura; porque él es el mayor tributario de un país, porque contribuye para sus rentas con una elevada porción monetaria por medio de los impuestos, que se vuelve de alta importancia su representación en la gran liga de todos los que trabajan y dirigen el encadenamiento de las operaciones que le son inherentes porque de esa alianza surgirán hombres prominentes, versados en las ciencias económicas; financieros que serán los dirigentes de los días venideros; pues, al inteligente e ilustrado hombre de comercio está señalada elevada misión en la política de las naciones; pero, sólo el espíritu de asociación que va siempre despertado por el predominio del progreso, indicará a esos estadistas del porvenir el camino glorioso por donde tendrán que pasar... El comercio de hoy necesita ser ilustrado con el fin de que pueda desenvolverse y utilizar las ventajas que ofrecen nuestras ubérrimas tierras... Es necesario que cada uno de nosotros venga a ser un comerciante en la acepción de la palabra; y lo será porque estamos por instalar en nuestra asociación una academia de comercio. Para tan elevada consecución contamos con la buena voluntad del comercio local y del gobierno de la nación, que ya nos han dado pruebas de apreciar nuestra institución, y, unidos haciendo converger nuestros esfuerzos para el bien común, la veremos coronada del más feliz resultado...» (23)

         Otro hecho de carácter sindical que no hemos querido pasar por alto es la conmemoración del 11° aniversario de la Sociedad de Empleados de Comercio.

         La idea de la Sociedad había sido concebida por el señor Juan Campos, quien la comunicó a los señores Benjamín Mercado y Francisco Campos. Se resolvió llamar a una reunión preliminar para la constitución de la misma, para el 8 de agosto de 1896. Asistieron a ella además de los nombrados, los señores José M. Andreau, Guillermo

Rosa, Manuel Rodríguez, Francisco Mercado, Pedro Antonio Rodríguez, Silvio Pedretti, Luis Volta, Vidal García, Manuel G. Bernardez y Alfonso B. Campos. En dicha reunión quedó definitivamente constituida la sociedad.

         Los primeros pasos fueron penosos y hubo necesidad de los mayores esfuerzos para dar vida al naciente centro que luchaba con la indiferencia de los empleados. Este cuadro habría de cambiar cuando, gracias a una feliz casualidad, se obtuvo la implantación del descanso dominical, lo que motivó el ingreso de numerosos socios.

         Fue entonces en el año 1902, cuando el venerable don Jorge López Moreira elegido presidente de la asociación le dio mayor impulso, poniendo al servicio de ella toda su encomiable actividad.

         En el año 1906, por iniciativa del socio señor Enrique Prieto, se fundó la Escuela de Comercio, que pronto adquirió una vida floreciente y un bien merecido renombre, pues constituía una modesta pero bien organizada institución de enseñanza.

         El 25 de agosto de 1908, con motivo de la conmemoración del undécimo aniversario, fue distribuida por la Comisión Directiva de la Sociedad una circular firmada por sus directivos: Jorge López Moreira, como Presidente honorario, Julio D. Giácomi, como Presidente y Alfonso B. Campos como Secretario. Por medio de dicha circular se solicitaba la ayuda pecuniaria de los comerciantes locales y de personas de buena voluntad para sostener y llevar adelante el funcionamiento de la Escuela de Comercio. La misma pudo sobrevivir precisamente gracias a esta ayuda privada de personas de buena voluntad y comerciantes progresistas interesados en el funcionamiento de esta Escuela de Comercio necesaria e imprescindible para el desenvolvimiento del comercio nacional. A esta circular respondieron los siguientes comerciantes: Gómez y Cía.; Angulo y Cía.; Krauch y Cía.; A. Boettner y Gautier; Quell y Carrón; C. F. Schutz y Cía.; Molino Nacional; Honsbert Spier y Cía.; Lapierre y Cía.; Ángel Crosa e hijos; Urrutia, Ugarte y Cía.; Pérez y Sanjurjo; Cramer y Weyer; Miguel Masi; Antonio Planás; Acosta y Monti; Cenci Pirota y Leopoldo Olmedo. Entre las personas y empresas de buena voluntad que contribuyeron con la donación de importantes sumas de dinero para el fin indicado, recordamos al Banco Mercantil, al Banco de la República, La Industrial Paraguaya y los señores Isnardi, Alves y Cía. y Walter Haywood.

         La conmemoración del 11° aniversario del Centro de Empleados de Comercio sorprendía a la institución en plena fuerza, con la primera conquista de innegable valor para el presente y futuro de los dependientes del Comercio, la Escuela de Comercio. A partir de 1910 dicha escuela se incorporó al Colegio Nacional de la Capital, pasando a funcionar en el mismo local de este establecimiento.

 

         EL CENTRO DE EMPLEADOS DE COMERCIO

 

         El 12 de marzo de 1909 se fundó en Asunción un Centro de Empleados de Comercio. Al parecer éste era un desprendimiento de la Sociedad de Empleados del Comercio. La primera reunión de la novel entidad gremial se efectuó en un local ubicado en la calle 25 de Mayo esquina con Antequera. El 15 del mismo mes, en el mismo local, se efectuó la segunda asamblea. En esa oportunidad se constituyó la Comisión Directiva con las siguientes personas: Presidente: Pedro A. Rodríguez; Vicepresidente: Pedro Barrios; Secretario: Carlos Elizeche, Pro Secretario: Atanacio González; Tesorero, Antonio Gastón, Pro Tesorero: D. Ilver; Vocales: Pedro Duarte, Antonio Aguilera, Enrique Bruno, Bartolomé Casanello, José C. Rojas, Arnulfo Núñez, J. R. Quiroz y Pascual Romero. La primera medida que se adoptó fue la de firmar un convenio de asistencia médica con la entidad de médicos denominada: «La Humanitaria». Resolviéndose así mismo, levantar un censo de empleados de comercio de toda la República, e iniciar los trámites para la fijación del horario de trabajo en todas las casas comerciales. La entidad informó contar ya con 217 socios. El penúltimo domingo de marzo de 1909, se realizó una corrida de toros en homenaje a la Comisión Directiva de la novel organización de los dependientes del Comercio. Parece que después todo terminó, porque nunca más se tuvieron noticias sobre su funcionamiento.

 

         GREMIO ESTUDIANTIL.

         CONGRESO INTERNACIONAL DE ESTUDIANTES EN MONTEVIDEO

 

         El año 1908 marcó para el estudiantado, una fecha de trascendencia: el 26 de enero se inauguró solemnemente el Congreso Internacional de Estudiantes en la ciudad de Montevideo, capital de la República Oriental del Uruguay. En este importante certamen participó una delegación estudiantil paraguaya, cuyo presidente titular fue el estudiante Estanislao Idoyaga y el adjunto, Raúl Casal Ribeiro. Participaron, además, delegaciones de los siguientes países de América Latina: Uruguay, Argentina, Bolivia, Brasil, Perú y Chile. El Congreso fue convocado y organizado por la Asociación de Estudiantes de Montevideo.

         Fue elegida la siguiente mesa directiva: bachiller Julio Iribarne (argentino), B. A. Belaude (peruano), Nelson Libero (brasileño) y Oscar Fontecilla (chileno); secretarios: Baltasar Brun (uruguayo), Velasco Blanco (boliviano), Estanislao Idoyaga (paraguayo) y Miró Quesada (peruano). Por aclamación fue designado presidente de la asamblea estudiantil el bachiller H. Miranda, presidente de la Asociación de Estudiantes de Montevideo. Fueron designados, además presidentes honorarios del Congreso, el presidente de la R. O. del Uruguay, don Claudio Willinan y todos los presidentes de todas las repúblicas americanas que se adhirieron al Congreso, los ministros de Instrucción y de Relaciones Exteriores y el Rector de la Universidad, Dr. Francisco Soca. (24)

         En la primera sesión plenaria se leyó un hermoso trabajo titulado «Universidad Oficial y Universidad Libre», del estudiante señor Justino Giménez de Arechaga.

         Por la tarde hicieron los estudiantes una excursión por la ciudad en tranvías eléctricos y por la noche hubo una recepción en el Palacio Municipal donde se sirvió un «lunch» y otra vez se cambiaron afectuosos brindis. Los delegados recibieron como obsequio una hermosa y artística medalla de plata con la siguiente inscripción: «El municipio de Montevideo al primer Congreso de Estudiantes Americanos».

         Las sesiones del congreso fueron muy laboriosas. En una de ellas la señorita Clotilde Luisi leyó un extenso trabajo sobre solidaridad americana y terminó proponiendo la constitución de una «Liga de Estudiantes Americanos». Esta propuesta originó un largo debate entre varios delegados y finalmente fue aprobado el proyecto de la señorita Luisi que había sido apoyado entusiastamente por los delegados brasileños.

         El domingo 2 de febrero se clausuró el Congreso. Antes se había resuelto que el 21 de septiembre se considerase día feriado para todos los estudiantes de América.

         Se visitaron los hospitales públicos, el Manicomio Nacional, la Penitenciaría, edificios de las facultades de Derecho y de Medicina y la nueva cárcel que se estaba construyendo en Punta Carretas.

 

         EL II CONGRESO INTERNACIONAL DE ESTUDIANTES

 

         Los estudiantes, de nuevo, comenzaron a movilizarse. Por resolución recibida en Asunción, de la Federación Universitaria de Buenos Aires, se fijó el segundo Congreso Internacional de Estudiantes para el 9 de julio de 1910. Esta resolución de los estudiantes argentinos se debió al compromiso contraído en el primer congreso realizado en Montevideo, República Oriental del Uruguay.

         Firmaban la circular ...(25)

 

         PRIMERA COOPERATIVA AGRARIA

 

         En Barrero Grande, hoy Eusebio Ayala, el 8 de junio de 1909, se llevó a la práctica una interesante iniciativa. A propuesta del jefe político local, don José García, se creó una cooperativa agraria. Se organizó su estructura y funcionamiento en forma sencilla pero severa, de acuerdo con las siguientes reglas: 1- los cooperativistas se obligaban a prestarse ayuda mutua; 2- el cooperativista que no asistiere al trabajo tendría que pagar una multa de $ 20, por cada día de ausencia; 3- la cooperativa quedaba sometida a la autoridad del jefe político; 4- todos los integrantes de la cooperativa estaban obligados a trabajar alternativamente un día en la chacra de cada uno de los miembros de la asociación; 5- la cooperativa debía sembrar 300 liños de tabaco, 400 liños de productos comestibles, tales como mandioca, maíz, poroto, etc.; 6- cada cooperativa debía solicitar un préstamo del Banco Agrícola para adquirir un arado, una yunta de bueyes y una carreta.

         Ignoramos tanto el resultado como el desenvolvimiento de tan interesante iniciativa en este pueblo del interior del país, pues no se realizó ninguna otra publicación sobre el particular. (26)

 

         LA HUELGA DE PUERTO SASTRE

 

         Las organizaciones obreras del Paraguay nacieron y se desarrollaron en la ciudad capital, Asunción. Desde los años iníciales de la primera época, allá por 1886, no tuvieron más ámbito o radio de acción que el de Asunción. Excepcionalmente llegaron a los pueblos circunvecinos como Santísima Trinidad, hoy Jardín Botánico, y Luque. No obstante, en el año 1909 en Puerto Sastre, ubicado en el Chaco, sobre el río Paraguay, el personal de la fábrica de tanino allí establecida, se declaró en huelga. Dicha fábrica constituía uno de los asientos que un feudo anglo-argentino tenía en esa región.

         La huelga duró 8 días. Su dirigente principal fue un mecánico de nombre Alborno. El motivo originario del movimiento huelguístico fue la reclamación de un aumento de los sueldos y jornales en un 20%, sobre los que regían en esa fecha. En ese entonces, el monto de los sueldos oscilaba entre los $ 150 y 180 mensuales y el jornal de los peones era de $ 10 a 30 diarios. El jefe de la fábrica de nombre Cario Kay, aceptó las demandas del personal, cuya remuneración se deterioraba por la inflación que sufría el país. En efecto el oro se cotizaba entre 1.500 y 1.780 pesos; el peso argentino entre $ 690 y 740. Los precios de los artículos de primera necesidad se incrementaron sensiblemente; el kilo de yerba mate subió de $ 2,20 a 2,50; el kilo de azúcar de primera costaba $ 2,10; el almidón $ 8,50; el maní $ 8,50; el poroto $ 4; la fariña, $ 8,50; etc.

         El 20 de mayo de 1909 los dependientes del comercio de la localidad de Ybycuí se reunieron con el propósito de organizar un centro unido. En dicha reunión se resolvió: 1°. Nombrar del seno de la asamblea una comisión que representara a los dependientes de comercio. Fueron elegidos los empleados: José Lucas Florencio, Estanislao Aquino y Francisco Acha. 2°. Elevar una petición a los poderes públicos, a fin de lograr el cierre general del comercio, en todos los pueblos de campaña, los días feriados. 3°. Dirigir dicha petición a la Honorable Cámara de Diputados. 4°. Dar a publicidad estas resoluciones.

 

         1909. LA PRENSA Y LA CUESTIÓN SOCIAL

 

           La creciente agitación promovida por los anarquistas en la Argentina y la presencia de los socialistas argentinos en el Parlamento, era de suponer que tendría eco en el Paraguay, dada la vinculación íntima existente entre los dos países.

         La existencia de la «cuestión social» desde luego, era negada por los líderes de la «revolución de 1904», y de manera especial, por uno de ellos, el Dr. Cecilio Báez. No obstante, «El Diario», órgano oficioso de la corriente radical del partido gobernante y exponente del sector juvenil, se ocupó en más de una ocasión de la suerte de los obrajeros o «braceros», de los obrajes y yerbales de empresas extranjeras radicadas en países vecinos. Naturalmente se refería a la Argentina. En la edición del 10 de julio de 1909 denunciaba «los contratos leoninos a que son sometidos estos trabajadores y cuyas consecuencias, van desde la pérdida de la libertad individual hasta la succión del último centavo del haber que se paga al operario, vendiéndoles a precios exorbitantes mercaderías de la más ínfima calidad; los castigos y vejámenes con que se los reprime, el exceso de trabajo que se les impone y otros abusos más a que se los somete, tratándolos como esclavos sobre los que tuviera el dueño el derecho de vida y muerte, son moneda corriente en esa clase de empresas industriales que cuentan sus beneficios por el número de obreros sacrificados y el cúmulo de atrocidades que en ellas se ejercitan». En la edición del 10 de diciembre de 1909, bajo el título «Los braceros paraguayos y las empresas extranjeras», reclama la sanción de leyes «tendientes a reglamentar la contratación de braceros paraguayos con destino a los establecimientos yerbateros y obrajeros del exterior». Después de referirse a los sufrimientos, vejámenes, injusticias y explotación «a que son sometidos los braceros paraguayos», sostiene el citado artículo «que la emigración a esos centros de trabajo no es conveniente por dos razones fundamentales: porque arranca de nuestro suelo los brazos que hacen falta, y porque pone a nuestros compatriotas en el sombrío camino de una suerte miserable a cuyos rigores muchos no tardan en sucumbir». «El Diario» no analiza las causas de esta emigración, ni tampoco denuncia las mismas injusticias y atrocidades cometidas con compatriotas que trabajaban en establecimientos similares ubicados en nuestro país, en el norte paraguayo y en el Alto Paraná. Es más, dichos establecimientos en su mayoría pertenecían a los mismos propietarios de las empresas situadas en los países vecinos.

         También en 1909, el precario parque industrial del país, se vio reforzado con la inauguración en Paraguarí de una fábrica de jabón, de propiedad del señor Victorio Zinoborf, oriundo de Triete.

 

         EL PRIMERO DE MAYO EN EL PARAGUAY

 

         En un interesante artículo publicado en el Boletín Interamericano de abril-mayo de 1972, el profesor chileno don Bernardo Ibáñez expresa: «La parte más apasionante y dramática de la historia humana se refiere al trabajo y a los trabajadores. Uno de los grandes episodios de esa historia se relaciona con la lucha organizada de los trabajadores para conseguir la jornada de ocho horas de labor. Desde antes de la fundación, en 1864, de la «Asociación Internacional de Trabajadores», llamada también la «Primera Internacional Obrera», en los países donde había comenzado el proceso de la revolución industrial (Gran Bretaña, Francia, Alemania, Estados Unidos de Norte América, Italia, Bélgica, Holanda y los países escandinavos) gran parte de la acción unida de los trabajadores se aplicaba a la lucha por la disminución de la jornada de trabajo. Vale recordar que, desde el principio de la revolución industrial, a fines del siglo XVIII, los obreros estaban sometidos a las más duras condiciones de trabajo y de vida, pues, por jornales miserables debían labora 15 a 16 horas diarias en fábricas, minas y talleres, donde eran igualmente explotados hombres, mujeres, jóvenes y niños». Más adelante, escribe el mismo autor: «Por circunstancias históricas de su desarrollo,

fue en los Estados Unidos de Norte América donde la contienda social por la jornada de ocho horas alcanzó un nivel de violencia más alto y donde exigió un combate sin tregua y más largos años de sacrificios y perseverancia de los trabajadores organizados». Prosigue más adelante: «Hacia 1869 se fundó en los Estados Unidos una poderosa central sindical a la que pertenecieron la inmensa mayoría de los trabajadores organizados. Era la «Honorable Orden de los Caballeros del Trabajo», que actuó secretamente al principio, y libremente, cuando ya el número y la fuerza de sus asociados se habían acrecentado. «Los Caballeros del Trabajo» llegaron a sumar más de 700 mil afiliados en 1885, agitando como reivindicación principal la lucha por la jornada de ocho horas. Sin embargo, fue una central minoritaria entonces, la Federación de Gremios y Sindicatos Obreros Organizados (Federation of Organized Trades and Labour Unions) fundada en 1881 bajo la consigna de «sindicalismo puro y simple», la que adoptó, en su Convención de 1884, el acuerdo de ir hacia la aplicación de ley de la jornada de ocho horas a partir del 1° de mayo de 1886 con una huelga general. La propaganda para lograrla culminó en los primeros meses de 1886 y se calculó en 340 mil obreros los participantes de la huelga, entre los cuales algunos líderes y miembros de la tendencia anarquista de la Honorable Orden de los Caballeros de Trabajo.

         El movimiento tuvo en general buen éxito en la mayor parte de los centros industriales, con excepción de la ciudad de Milwaukee, cerca de Chicago, donde la policía atacó a los trabajadores huelguistas y dio muerte a 9 de ellos. El 3 de mayo, la policía intervino, igualmente, contra los obreros de la fábrica de maquinaria agrícola de la Compañía Mc. Cormick Works. Esta compañía había expulsado a 300 obreros y los había reemplazado por rompehuelgas. Los obreros en huelga realizaron una manifestación frente a la fábrica y la compañía hizo salir a los rompehuelgas para agredirlos. La policía intervino dando muerte a varios trabajadores. Fue entonces cuando Augusto Spies, trabajador de imprenta, imprimió miles de volantes de protesta llamando a los trabajadores de Chicago a un nuevo mitin para la tarde del 4 de mayo en la Plaza Haymarket, mitin al que asistieron alrededor de 300 mil trabajadores de la ciudad de Chicago, que sólo tenía en esa fecha 850 mil habitantes.

         El alcalde de la ciudad asistió y permaneció hasta que la lluvia torrencial que caía lo hizo partir entre miles de manifestantes, que volvían a sus domicilios. El mitin fue tranquilo, como lo confirmó la propia policía, y hablaron en él, entre otros, tres de los más brillantes oradores obreros: Augusto Spies, Alberto Parsons y Samuel Fielden. Cuando éste terminaba su discurso para disolver el mitin, habiendo en ese momento sólo algunos centenares de manifestantes, el Capitán encargado de la fuerza policial lo conminó para que dejara la tribuna «inmediata y pacíficamente». En ese momento se oyó el estruendo causado por la explosión de una bomba que mató 15 policías y el mitin fue disuelto violentamente por la fuerza pública, que hizo nuevas víctimas entre los trabajadores.

         Nunca se ha sabido quién arrojó la bomba, pero miles de trabajadores fueron arrestados y procesados durante largos meses. El proceso llamado de la «Plaza Haymarket» (del mercado de Heno) duró hasta fines de octubre de 1887, en que sólo quedaban presos ocho líderes contra los cuales jamás los jueces ni sus testigos pudieron probar cargos concretos, pero a quienes, en un ambiente de gran inquietud y tensión pública, se condenó por sus ideas de justicia, y su lucha por los objetivos e intereses de los trabajadores.

         Así fue como Alberto Parsons, que había sido candidato a la Presidencia de los Estados Unidos en 1885, por los socialistas, y era miembro destacado de los Caballeros del Trabajo, Augusto Spies, brillante orador y periodista obrero; Adolfo Fischer, también publicista obrero; George Engel, valeroso luchador sindical emigrado de Alemania y Luis Lingg, joven anarquista de 22 años, llegado de Alemania en 1884, fueron condenados a morir ahorcados la mañana del 11 de noviembre de 1887. (Luis Lingg se suicidó en su celda de condenado la noche anterior a esta trágica fecha). Samuel Fielden, Miguel Schwab y Oscar Neebe fueron condenados a largos años de prisión.

         Veinticinco mil personas acompañaron los restos mortales de los ajusticiados hasta la tumba y doscientos cincuenta mil espectadores presenciaron silenciosamente en las calles, su cortejo. En la procesión había representantes de muchos sindicatos.

         Los Caballeros del Trabajo enviaron una representación de miles de mujeres. Centenares de hombres de letras desfilaron junto a los obreros expresando con su actitud su protesta contra la injusticia. Cerca de dos años después de aquel triste 12 de noviembre de 1887, el Congreso Internacional Obrero Socialista, reunido en París el 14 de julio de 1889, en solidaridad con los trabajadores norteamericanos proclamó el 1° de mayo como Día Universal del Trabajo, en recuerdo de los mártires de Chicago y de todos los mártires de los trabajadores».

         Recogiendo esta honrosa tradición histórica del proletariado internacional, los trabajadores del Paraguay conmemoraron por primera vez el 1° de mayo en 1906. Esta conmemoración asumió una gran trascendencia: 1°) Significó un paso importante en el esfuerzo de consolidación de las bases gremiales constituyentes de la Primera Central Obrera del país, la Federación Obrera Regional Paraguaya; 2°) La historia gremial paraguaya recordará siempre a los gremios que conmemoraron por primera vez el 1° de mayo, y crearon la primera central obrera, ellos son: Carpintería y Anexos; Federación de las Artes Gráficas; Carpinteros de Rivera; Hojalateros Unidos; Obreros cocheros, Sastres y Albañiles y Anexos; 3°) se recordará siempre a los hombres representativos de estas organizaciones: Guillermo Recalde, Francisco Serrano, Liborio Palacios, Francisco Montes, José Cazzulo, Rafael Tenajo, Antonio Neves, Concepción Tosi, Hipólito Medina, Antonio Micó y Juan Fraga; 4°) la conmemoración del 1° de mayo de 1906 en el Paraguay encuentra unidos en histórica alianza a los obreros manuales e intelectuales del país. Los nombres del Dr. Alfredo Osorio y el profesor normal Abel Delgado, quedaron definitivamente consagrados como exponentes del intelectualismo paraguayo revolucionario en pos de un nuevo Paraguay; 5°) con la conmemoración del 1° de mayo de 1906 nace el vocero auténticamente gremialista, «El Despertar», y con él, la literatura social obrera.

         Desde el año de 1906, la clase obrera viene conmemorando todos los años el día de los trabajadores. Tradicionalmente la marcha partía de la sede oficial del sindicato de las federaciones y terminaba en la plaza Uruguaya o Independencia. Las crónicas de la prensa local señalaban el orden y la disciplina reinantes en estas demostraciones sindicales. En prueba de ello insertaremos las crónicas de algunos años. La de «El Diario», de 1909, decía:

         EL 1° DE MAYO. LA MANIFESTACIÓN OBRERA EN LA PLAZA URUGUAYA. Con el mayor orden se realizó anteayer la manifestación organizada por las clases obreras en celebración del 1° de Mayo.

         La columna, formada de todos los gremios, partió a las 8 de la mañana del local de la Federación Obrera, calle Montevideo esquina Coronel Martínez.

         Por la calle Estrella se dirigió a la plaza Uruguaya, recibiendo durante el trayecto nuevos contingentes que aumentaban considerablemente la columna. Cinco o seis agentes de policía acompañaban a los manifestantes, bajo las órdenes del comisario Echeguren.

         Una vez en la plaza, inició los discursos el obrero tipógrafo Guillermo Recalde, quien con mucha elocuencia historió la significación del 1° de Mayo en los fastos de la clase trabajadora. Fue ruidosamente aplaudido.

         Hablaron después los obreros Juan Fernández, Damián Benítez y el joven estudiante Robustiano Vera, habiendo estado todos ellos muy felices y entusiastas en sus discursos. Cerró los discursos el señor Cervant con una vibrante pieza oratoria.

         Terminados los discursos a las 10 de la mañana, la columna volvió a organizarse para regresar al local de la Federación donde se disolvió.

         Las clases obreras demostraron anteayer, no sólo la cohesión que hay en ellas, sino también su fuerza y su buen criterio en la manera de ejercitar sus derechos.

         El mismo diario escribía en 1910:

         «Ayer se llevó a cabo el «meeting» obrero anunciado.

         Los manifestantes, que empezaron con calma, se pusieron después bastante exaltados bajo el impulso del entusiasmo.

         Pero la calma de los primeros instantes no duró, pues en la plaza Uruguaya misma donde se efectuó la reunión, pretendieron cometer un atropello contra dos tranvías que venían llenos de gente y lo hubieran hecho de no contenerlos la autoridad.

         En la calle Villarrica, que era la que seguían, entre 14 de Mayo y 15 de Agosto, iba a ser disuelta la manifestación por la policía, en vista de que el entusiasmo iba ya a degenerar en desorden; pero el señor Comisario de órdenes dispuso que se siguiera adelante.

         En la esquina de Villarrica y Montevideo, tuvo de nuevo la policía que contener a la muchedumbre, que quería dirigirse contra la Empresa de tranvía.

         El día anterior a la manifestación se declararon en huelga los obreros que trabajan en la Empresa, lo cual explica los atentados contra ella. Hoy, se plegaron a la huelga los que trabajan en el tranvía a vapor de San Miguel.

         La manifestación se disolvió en la plaza Independencia, donde pidieron y obtuvieron los manifestantes del señor Usher la libertad de los que fueron detenidos.

         He aquí copia del acta labrada en la plaza Uruguaya:

         En la ciudad de la Asunción a primero de mayo de mil novecientos diez, siendo las diez a. m. reunidos los trabajadores nacionales y extranjeros en la plaza Uruguaya, resolvieron lo siguiente:

         1°. Dejar constancia de su protesta ante la Municipalidad por la ley que grava con un impuesto de un peso fuerte a los trabajadores de la capital... ».

         Por último, acerca de la manifestación del año siguiente, escribía el mismo diario:

         «A las ocho y media de la mañana partió del lugar determinado por la Comisión Directiva de la Federación Regional Paraguaya, la manifestación de casi la totalidad del gremio obrero, llevando a la cabeza de la columna la comisión arriba citada, dos banderas nacionales y una con la insignia del centro regional.

         Una sección del escuadrón de seguridad resguardaba la marcha de la columna dividida en dos escuadras de derecha a izquierda en la extensión de dos cuadras, ocupando la retaguardia de la columna el jefe del mismo con su trompa de órdenes y ocho jinetes.

         Demás está decir que el movimiento fue puesto en práctica con todo orden demostrando así la cultura de la clase obrera.

         Una vez en la plaza Uruguaya, el secretario de la Federación Obrera ocupó la tribuna manifestando a sus compañeros que todos los presentes podrían hacer uso de la palabra por disposición del jefe de policía, pero sin que el orador pudiese ocuparse de la política, ni de la situación actual.

         Terminada esta exposición hicieron uso de la palabra dos miembros de la Federación, los señores Amarilla y Tenajo, extendiéndose ambos en consideraciones propias sobre el significado del acto a que hacía lugar en homenaje a los mártires de la clase obrera que sucumbieron el año 1886 en Chicago, sosteniendo los derechos del proletariado contra la inicua explotación del capitalista.

         Seguidamente ocupó la tribuna el doctor Virgilio Silveira, amigo particular de la Federación Obrera, quien, en términos altamente honrosos, demostró al auditorio, que la misión del mismo constituía la fuerza motriz de su adelante moral y material por medio de la unión, así también el de la nación donde habitan.(27) Agregando, que si aún no se había pronunciado la revolución redentora en el seno del gremio universal, ella tendría que hacerse sentir en una u otra forma con el transcurso del tiempo, porque contra la tiranía de los capitalistas existe la libertad del operario.

         Las palabras del distinguido orador fueron interrumpidas con nutridos aplausos hasta su terminación.

         Acto continuo ocupó también la tribuna un embarcadizo (español) cuyo nombre sentimos no recordar, recién llegado a nuestras playas, quien con palabras de verdadero aliento para la clase obrera, explicó a grandes rasgos los fines y propósitos que en la actualidad sostenían los gremios del universo entero; concluyendo por manifestar que el obrero paraguayo no podría ser inferior en sus salarios, al argentino y que tampoco sus brazos deberían estar subyugados a la autoridad del capitalista especulador ni explotador y que sí así sucediese, toda la responsabilidad sólo podría caer en las malas instituciones, porque (terminó) donde hay buenos gobernantes, hay progreso para la nación y para el obrero.

         Luego hizo uso de la palabra el secretario de la Federación Obrera agradeciendo a todo el gremio del país por su adhesión al acto por aquélla realizado, disolviéndose después la manifestación siempre con el mismo orden».

 

         LA PRENSA OBRERA EN EL PARAGUAY

 

         Sostuvimos en el primer tomo de esta obra que «El Artesano» que apareció el 25 de octubre de 1885, fue el primer vocero gremial del Paraguay. «El Artesano» apareció –decíamos- «en la palestra de la prensa nacional para alentar, estimular, fomentar el espíritu de agremiación».(28)

         Como vocero oficial del gremio de los gráficos se adhirió a la corriente socialista del sindicalismo obrero internacional.

         Con motivo de la conmemoración del 1° de Mayo de 1906 apareció «El despertar», vocero de la primera central sindical del país -la Federación Obrera Regional Paraguaya-, haciendo suya la causa del gremialismo anarco-sindicalista. Con «El Despertar» la clase obrera del país asume una posición ideológica. La prensa obrera de los años posteriores afirmará esta posición de acuerdo con las ideologías imperantes en la época. Así tenemos «Germinal» que apareció en 1908, de tendencia anarquista; en 1909 cuatro periódicos: «El Alba», «La Rebelión», «Hacia el Futuro» y «Hacia el Porvenir», los dos primeros de tendencia anarquista. En 1910, «Tribuna»; «El Pueblo» en 1914; en 1915, «Prometen» y «La Protesta Humana». En el año 1917, «El Socialista»; en 1924, «Bandera Roja», de orientación comunista; dos años más tarde «Comuneros», de similar tendencia; en 1927, «El Combate»; reaparece «El Alba» y «El Ferroviario», de tendencia reformista. Al año siguiente, «Chispa Marina» y «Yunque y Arado» (en San Antonio). En 1930, «El Marítimo» de la Liga de Obreros Marítimos, «Voz Proletaria» -nacionalista-, «Emancipación» y «El Rebelde».

         En 1936 aparece «C.N.T.», órgano de la Confederación Nacional de Trabajadores del Paraguay; en 1939, «C.T.P » lo reemplaza como órgano de la Central Obrera, ahora denominada Confederación de Trabajadores del Paraguay. En el año 1946 aparece «Unidad Obrera», órgano del Consejo Obrero del Paraguay. Posteriormente, «Rebelión», «Nueva Palabra» y «El Trabajo», este último como vocero de la Confederación Paraguaya de Trabajadores.

 

         EL MOVIMIENTO OBRERO DESPUÉS DEL GOLPE DE JULIO

 

         El golpe militar del 2 de julio de 1908, encabezado por el mayor Albino Jara, constituyó el primer colapso de la revolución de 1904, primera explosión política en los comienzos del siglo XX. El hecho no dejó de repercutir en el seno del movimiento obrero: la actividad sindical entró en franca declinación, prolongándose ésta hasta 1911. Decayó el fervor que despertara la fundación de la primera central de trabajadores. La inestabilidad, con todas sus secuelas, imperaba en el país.

         No coincidimos con el criterio liberal sustentado por el Dr. Justo Prieto sobre el golpe militar del 2 de julio de 1908, al pretender presentarlo como que «las fuerzas del progreso y de retroceso, estaban en plena lucha con golpes de luces y de sombras». (29)

         La verdad de los hechos, cualesquiera fueran los puntos de vista, es que con este segundo golpe el régimen del faccionalismo político, hechura de los vencedores de la guerra de la Triple Alianza, comenzó a devorar a su nueva víctima. Dio por tierra con la tan cacareada bandera de la estabilización institucional, enarbolada por los revolucionarios de 1904 para terminar con las vicisitudes políticas y el desorden dejados por el coloradismo. El Paraguay, lejos de tranquilizarse, entró de nuevo en el mar de la inestabilidad política. Se comenzó a repetir la historia vivida bajo el régimen del coloradismo. El cambio anunciado, quedó nonato, en tanto que la crisis iba en ascenso. La situación, globalmente considerada, empeoró y el movimiento obrero sufrió los efectos de la situación que atravesaba el país.

         La efectiva reorganización sindical comenzó con la fundación del Centro de Estudios Sociales y Biblioteca «Rafael Barrett», bajo auspicio de los que fueron discípulos del maestro. La crisis política, que ya existía antes del 2 de julio de 1908, fue aliviada con la muerte del jefe insurrecto y la República vivió de nuevo un régimen de relativa calma.

         La creación del Centro «Rafael Barrett», constituyó algo así como el intento de remoción de viejos y rutinarios conceptos coloniales imperantes en el medio deseado asunceno. Por primera vez en el país, la juventud estudiosa se acercó a los trabajadores y con la colaboración de ambos se fundó este centro de obreros e intelectuales del que ya nos hemos ocupado en el primer volumen de esta obra. Rufino Recalde Milesi cumplió un trascendental papel en la formación de dicho centro de cultura social obrera, llamado a gravitar en el proceso posterior del desarrollo y ampliación de las ideas sociales en el Paraguay.

         Hay que destacar, por otra parte, que este centro -expresión de la alianza de los trabajadores con los intelectuales- fue de orientación marcadamente anti-clerical y laica; puede ser considerado, pues, como el primer fruto de las enseñanzas del maestro. La actividad desarrollada por el centro influyó poderosamente en el espíritu público y juvenil de la época. Puede decirse que merced a esta campaña, años después dio a luz el primer partido de orientación netamente obrera en el Paraguay.

         A diferencia del anterior movimiento que culminó con la creación de la primera central de trabajadores, la Federación Obrera Regional Paraguaya de línea anticlerical y antiestatal y de método de acción directa, la reactivación gremial se inició con un nuevo espíritu insuflado con ideas reformistas: Los trabajadores se orientaron a buscar el respaldo de los órganos del Estado para lograr conquistas que les eran negadas. En este sentido, Rufino Recalde Milesi y sus compañeros decidieron adoptar los principios y la táctica de la Segunda Internacional Socialista.

         Es necesario, útil y oportuno recordar un documento publicado en «El Diario» del 2 de setiembre de 1912. Se trata de una respuesta de la C.D. de la Sociedad de Empleados de Comercio, a otra publicación, sobre gestiones societarias de la misma. «Desde fines del año 1910 -dice el comunicado- comenzó para el Centro un período de agitaciones y trastornos, y, celebrada la asamblea general ordinaria en febrero de 1911, se acordó prorrogar el mandato del mismo Directorio, por todo dicho año». «Ahora bien, el año 1911, nadie desconoce que fue deplorable para el país, por las continuas disensiones políticas producidas en su curso, haciendo casi imposible el desenvolvimiento regular de cualquier empresa. Y, no obstante, con la firmeza de ánimo y una constancia desconocida, la Sociedad siguió cumpliendo su programa como las circunstancias le permitían, atendiendo todos los renglones que él comprende: subsidios, asistencia médica y enseñanza. Convocada la Guardia Nacional en una forma que impedía todo trabajo al gremio, fue la primera en salir en defensa de los empleados de comercio, solicitando del Gobierno la distribución conveniente de las horas de ejercicios doctrinales». «Entre tanto y hasta el momento en que el estado de la Sociedad le permitía y corriendo todos los riesgos de los momentos de agitación porque entonces se pasaba, la Escuela de Comercio continuaba funcionando».

         La nota de referencia hablaba, además, de las vinculaciones que mantenía la Sociedad de Empleados de Comercio con las organizaciones similares de otros países. A pesar de las críticas -decía- «la Sociedad ha hecho hasta una obra de verdadera propaganda nacional remitiendo el año pasado a las instituciones análogas de la Argentina, Chile, el Brasil, Cuba, Francia, España, Alemania, Bélgica, etc. diversas revistas de publicidad, la obra de propaganda editada por el Banco Agrícola con motivo de la concurrencia a la Exposición del Centenario Argentino».

         «En el asunto de las ocho horas, el Centro -decía- se interesó por la legalización de las mismas, secundando al doctor Ignacio A. Pane, quien presentó al Congreso un proyecto de ley, que quedó en suspenso, por la sencilla razón de que al poco tiempo, ya no hubo Poder Legislativo. Esta es la verdad».

         «El Diario» del 10 de setiembre de 1912, registra la noticia de haberse realizado «con numerosa y selecta concurrencia» la Asamblea General, para proceder a la elección del nuevo Consejo de Administración. Resultaron electos los siguientes señores: Presidente: Alfonso B. Campos, Vice-presidente: Sinforiano Buzó, Secretario: José D. Gómez Sanjurjo, Segundo Secretario: Jacinto I. Rojo, Tesorero: Luciano López, Segundo Tesorero: Miguel G. Ballario, Bibliotecario: Rafael Ferreira, Suplentes: Adolfo D. Acosta y Marcos Cabral. Cabe señalar que el señor. Luis Volta obtuvo el mayor número de votos como candidato a la presidencia, pero no habiendo aceptado el cargo fue designado el señor Alfonso B. Campos, quien le seguía en número de votos.

         No obstante la forzosa paralización provocada por el torbellino de la inestabilidad política -en el corto período de julio de 1908 hasta 1913, el país se vio sacudido por olas de conspiraciones y cuartelazos y cambió tres presidentes de la República- los trabajadores, víctimas de las crisis económicas que devoraban a la República, tuvieron que reaccionar con los medios a su alcance así como por el aliento que les llegaba en forma permanente desde la Argentina, que en esos años atravesaba un gran período de agitación y resurgimiento de la organización obrera. «El Diario», del 6 de enero de 1913, anunciaba una huelga de ferrocarriles, en reclamación de aumento de sueldos y jornales. El señor Emiliano Oliva, administrador general del ferrocarril, se negó rotundamente a considerar el pedido de aumentos, razón por la cual los huelguistas comenzaron a dar al movimiento un cariz de violencia. El primer incidente se produjo en el Km 89, en que fue herido el pasa-leña Juan Bobadilla. Esta huelga fue motivo de roce entre el señor Oliva y las autoridades nacionales.

         Días después, la huelga entró en un período de arreglo pacífico. Poco antes, el Dr. José P. Montero, ministro del Interior, había ofrecido en nombre del Gobierno, enviar a los maquinistas de la flota nacional para suplantar a los huelguistas y reanudar el tráfico ferroviario.

         Frente a la huelga ferroviaria que sacudió el ambiente laboral de la ciudad, capital, la Federación Obrera Regional Paraguaya, el 18 de diciembre de 1912, lanzó el siguiente manifiesto:

         «Hoy se reunió nuevamente el Consejo Federal a fin de estudiar la exposición de los delegados que en la anterior sesión fueron nombrados para sincerarse de las declaraciones hechas en el meeting del domingo último por los huelguistas del ferrocarril.

         Estudiadas detenidamente, resuelve hacer públicas las siguientes declaraciones:

         La Federación O. Regional, vería con agrado que las aspiraciones de mejoramiento económico de los trabajadores, fueran acompañadas de una consciente organización de sus respectivos gremios, pues, atenerse exclusivamente a la influencia de políticos, es entregar la causa obrera en manos de quienes no buscan sino su popularidad e interés personales o políticos. «La emancipación del obrero, ha de ser obra del obrero mismo». Corresponde a los trabajadores asociados afrontar las luchas contra el capital con inteligentes medios y métodos, a fin de no sufrir reveses y fracasos vergonzosos como los que acaban de pasar con los tranvieros y maquinistas del ferrocarril y demás personal en huelga.

         La Federación es la única entidad que sus Estatutos y medios de lucha están exentos de política.

         A la solidaridad capitalista opone la fraternidad consciente de sus asociados y son muchos los éxitos que hasta la fecha alcanzó esta institución solidarizada con los grandes organismos obreros de todo el continente americano.

         Finalmente, acordó adherirse al homenaje que el «Centro de Estudios Sociales» realizará al inolvidable defensor del proletariado paraguayo Rafael Barrett, el día 22 del corriente en el Teatro Nacional.

         Por el Consejo Federal.

         El Secretario.

         Asunción, 18 de diciembre de 1912».

 

 

         Antes y después de estos movimientos, la prensa local se ocupó de los temas sociales que afectaban al sector laboral. «El Diario» del 13 de diciembre de 1912 en un artículo titulado «Defensa social del trabajador», sostenía entre otros conceptos que «el Paraguay no conoce todavía la llamada cuestión social que es producto del desarrollo industrial y de los inevitables conflictos entre el capitalista y el trabajador»

         Más adelante afirmaba el articulista que «el pobre en el Paraguay no tiene ningún género de protección. Por el contrario, es víctima propiciatoria de todos los abusos, de fraudes, de vejámenes y expoliaciones irritantes».

         En su edición del 23 de diciembre de 1912, el mismo órgano periodístico ya citado, sostenía que «es cierto que las condiciones de vida son peores. El encarecimiento de todos los artículos ha corrido paralelamente a los aumentos de sueldos y jornales (...)». Pero ese mismo periódico pretendía justificar esta pavorosa inflación acusando a los trabajadores por su falta de hábito para el ahorro.(30)

 

 

NOTAS Y BIBLIOGRAFÍA

 

(18) «El Diario», 23 de enero de 1908.

(19) Jaeggli, Alfredo, obra citada.

(20) Jaeggli, Alfredo, obra citada.

(21) «El Diario», 6 de julio de 1908.

(22) No hay datos del autor ni de la fuente.

(23) «El Diario», 16 de marzo de 1908.

(24) La crónica de este congreso apareció en «El Diario» en su edición del miércoles 12 de febrero de 1908.

(25) Texto visiblemente mutilado que reproducimos textualmente.

(26) Los datos acerca de esta cooperativa fueron, evidentemente, extraídos de una publicación que no menciona el original.

(27) Transcripción textual del original.

(28) Gaona, Francisco: «Introducción a la Historia Gremial y Social del Paraguay». Tomo I. Ed. Arandú. Buenos Aires. 1967.

(29) Prieto, justo. «Eusebio Ayala, Presidente de la Victoria».

(30) A la luz del título de este subcapítulo «El movimiento obrero después del golpe de julio» (que exprofeso no hemos ajustado), y su poca correlación con el texto, salta a la vista el notablemente oscuro período que afectó a los movimientos sociales durante la hegemonía de Jara. Gaona, sin hacer referencia explícita al hecho, no transcribe cita alguna, suelto u opinión que haya sido publicada en ese lapso (las citas son de 1912 y 1913), pese a que bajo el punto 8 de este mismo capítulo menciona la aparición de un periódico obrero en 1908, cuatro en 1909 y dos en 1910.

         No obstante, algunos datos aislados proveídos por el propio autor en este tomo como por ejemplo: a) el control policial ejercido durante las distintas manifestaciones celebratorias del 1ro. de mayo, b) la pública prohibición a los oradores del mitin de 1911 «de ocuparse de la política, ni de la situación actual», c) la sensación de incertidumbre y temor que emana del documento de la Sociedad de Empleados del Comercio de 1912; y la mención que hace el mismo acerca de la «función de la Guardia Nacional», d) la breve mención acerca de la «forzosa paralización de los trabajadores entre 1908 y 1913», etc. A más de otros datos como p. ej. el conocido incidente registrado entre el coronel Jara y Rafael Barrett, sugieren que la inestabilidad política afectó seriamente a la organización obrera, y que los trabajadores no pasaron muy bien el período jarista.

 

 

CAPITULO VIII

 

PERIODO DE ESTABILIDAD POLITICA.

ACONTECIMIENTOS GREMIALES

 

 

 

BANDERA ROJA

 

         La extensión de la acción sindical de los trabajadores y la incorporación de los agricultores en la lucha sindical, repercutieron hondamente en el seno de los partidos políticos tradicionales, a los que no dejaba de preocuparles el inusitado despliegue de estas noveles fuerzas populares integradas por los obreros, campesinos agricultores y el Comité de Acción Social. Dicho Comité, formado por estudiantes y obreros revolucionarios, se hallaba empeñado en una intensa campaña de clarificación política e ideológica, creando la necesidad de contar con un vocero. Así nació BANDERA ROJA, primer periódico en el Paraguay de espíritu marxista. BANDERA ROJA, desde el primer día de su aparición, secundó y orientó vigorosamente la lucha de los obreros y de los agricultores en procura de sus reivindicaciones más sentidas. La reacción paraguaya denunció públicamente esta aparición de BANDERA ROJA, como la infiltración soviética en el Paraguay. Por primera vez desde aquel momento, se empleó como pretexto... la palabra «COMUNISTA» (48), para justificar la represión contra los obreros y los agricultores. No se puede negar que se estaba insinuando una fuerte corriente del populismo paraguayo, cuyo abanderado era un sector lúcido de los obreros, unido a un grupo avanzado de la intelectualidad paraguaya. Se estaba en un inicial proceso revolucionario trascendente de remoción de la vieja mentalidad imperante en un país colonial. Cabe destacar que era una alianza de obreros, campesinos, intelectuales y hombres independientes que dio nacimiento a BANDERA ROJA.

         De acuerdo al acta que se transcribe a continuación (del 15 de noviembre de 1924), BANDERA ROJA se constituyó en una interesante reunión efectuada en la casa de Patricio Gómez, dándose de inmediato manos a la obra. No hemos de echar en olvido la contribución de Rufino Recalde Milesi en su carácter de secretario general de la Federación Obrera del Paraguay, dirigente del Partido Socialista Revolucionario y primer diputado socialista del Paraguay, electo en limpias elecciones que luego la oligarquía liberal intolerante, impugno y anuló la elección de este representante obrero en el Parlamento Paraguayo. Rufino Recalde Milesi, no por casualidad fue blanco de una tremenda campaña de calumnias y difamación a cuya cabeza se hallaban precisamente los anarquistas, por el hecho que este esfuerzo del líder obrero estaba siendo comprendido por los núcleos avanzados de los obreros dirigentes de la Central Obrera mayoritaria y la juventud estudiosa del país, abandonando las trincheras anarquistas.

         Cabe señalar, por otro lado, que una fracción de esta primera alianza (Comité de Acción Social) se había constituido en la primera Sección Paraguaya de la Internacional Comunista en febrero de 1924.

         Otra de las actividades surgidas del organismo mixto obrero-estudiantil denominado COMITÉ DE ACCIÓN SOCIAL, fue la creación de cursos nocturnos de enseñanza para adultos -con lo cual se convirtió en el primer organismo revolucionario y popular en implementar esta tarea-, los cuales funcionaban a cargo de los estudiantes, siendo el director de estos cursos el profesor Francisco Gaona.

 

 

         Acta de fundación de «Bandera Roja»

         En la ciudad de Asunción, a los 15 días del mes de noviembre de 1924, los que suscriben, amantes de la causa obrera, movidos por la necesidad que se deja sentir en todos los órdenes de la vida, de una hoja de publicidad que defienda los intereses del proletariado y de todos los que en alguna forma sufren la tiranía y la injusticia del poder y el capital, contrarrestando los impulsos egoístas que dislocan el organismo social y deprimen la moral del individuo, resuelven financiar la obra anhelada con la contribución de las personas de buena voluntad, que serán consideradas accionistas, bajo las condiciones y bases que siguen:

         A) Las acciones serán suscriptas por el Administrador y de un valor mínimo de $ 50 que podrán ser pagadas en cuatro cuotas mensuales e iguales, debiendo expedirse por ellas las boletas correspondientes que darán al tenedor el derecho de intervenir la fiscalización de la hoja por medio de una Comisión Central que se constituirá por Asamblea, tan pronto como el número de accionistas llegue al número de 50.

         B) Los accionistas recibirán el periódico en carácter de suscriptor, abonando la suscripción o a cuenta de su acción o acciones si desearen.

         C) El producido de la empresa, descontados los gastos, se distribuirá proporcionalmente a los accionistas como asimismo corresponderá en igual proporción a los mismos en cuanto a bienes o intereses que llegue a adquirir la central o el periódico.

         D) La orientación de la hoja estará a cargo y bajo la responsabilidad de la Comisión Central y mientras ésta se constituya, se hará cargo una comisión especial compuesta por Patricio Gómez, Juan A. Cardozo, Cantalicio G. Gómez, José Tomás Núñez y Agustín Duarte que decidirá por simple mayoría, sesionando bajo la presidencia del primero de los nombrados, sobre cualquier punto que interese a la marcha de la empresa.

         E) Constituida la autoridad central definitiva, redactará los estatutos también definitivos para someterlos a la aprobación de la Asamblea de accionistas.

         F) La propaganda periodística será en defensa de los intereses del proletariado y de toda clase productora, sea en el orden de los trabajos materiales como intelectuales, profesionales liberales, etc. etc. sin distinción de rangos sociales.    

         G) Queda designado administrador de la hoja el ciudadano Ramón Mongelós debiendo establecer las veces que permitan los fondos hasta llegar a diario.

 

En fe de lo que queda consignado, en fecha arriba expresada, firman: Patricio Gómez, Andrés Ruiz Díaz, Agustín Duarte, Ramón González, José Giménez, José T. Núñez, Encarnación Sosa, Mamerto Gill, José Barrios, Cipriano Penayo, Cantalicio Gómez, Tomás Insfrán, M. Caballero, Remigio Vera, Juan Andrés Añasco, Juan Pablo Ayala, Victoria Ayala de Gómez, José Santacruz, Cecilio Meza, Virgilio Alfonso, Artemio Vera, Robustiano Vera, Lucas Ibarrola, Ramón Mongelós, Juan B. Ortiz y Sindulfo González.

 

         LA HUELGA DEL MAGISTERIO DE 1924

 

         El impacto del deterioro -cada vez más intolerable- de las condiciones de vida y de trabajo se hacía sentir más que en ningún otro sector, sobre los maestros de las escuelas primarias del país. La Asociación de Maestros de la Capital, dirigida entonces por Élida Ugarriza, actuando como consejero Cipriano Ibáñez, sin haber logrado vincular a los docentes del interior, trató de remediar la situación, suscribiendo un pedido de mejoras dirigido al gobierno.

         En la aludida época, ante la creciente influencia de la Revolución Rusa que especialmente se hacía sentir en el seno de la juventud estudiosa, el gobierno consideraba toda expresión de protesta obrera o simple reclamo, como reflejo de esta influencia de Moscú. Naturalmente que el pedido no fue tomado en cuenta.

         Los dirigentes de la Asociación, sin tomar en cuenta la quiebra de su unidad interna derivada de la oposición de un grupo de maestros jóvenes del que el autor de este libro formaba parte, declaró la huelga, sin haberla preparado convenientemente. El fracaso fue total. Nosotros los jóvenes maestros, sin embargo, acatamos la huelga. No nos presentamos en nuestras respectivas escuelas. La autoridad superior de enseñanza exigía la presentación y la firma en el libro de asistencia. El autor del presente libro no se presentó en su puesto en la Escuela Normal de profesores... pero la banda anarco-comunista Barthe-Creydt, «descubrió», ignorando absolutamente el origen y razón del conflicto, que el citado autor fue un rompe huelga, motivo suficiente para radiarlo de las filas del Partido Comunista en 1941 sin haber sido afiliado en ningún momento. Después de los graves desastres de la huelga general de enero de 1941 a la que nosotros los febreristas nos habíamos opuesto por ser una conducción aventurera y divisionista de la clase obrera, ya que la central representativa, la CTP, se hallaba en manos en aquel momento de la citada banda de los incapaces que se llenaban la boca con palabras alusivas al marxismo-leninismo y cuya táctica aventurera y de provocación ha conducido al Partido Comunista tras una política de asfixiante sectarismo, de imposición direccional y de obsesión demencial, casi a su propia liquidación.

         La preocupación de los maestros por la organización, databa ya del año 1902. En efecto, la primera reunión se efectuó en el local de la Escuela Normal de Maestros el 27 de abril de 1902. Posteriormente se efectuó en el mismo local otra reunión el 4 de mayo del mismo año, constituyéndose la Asociación de Maestros de la Capital aprobándose los estatutos en sucesivas reuniones el 5 y 25 de abril de 1902.

         Posteriormente el 12 de junio del mismo año, se constituyó la Sociedad de Profesores de la Capital a iniciativa de los Profesores del Colegio Nacional, quedando organizada una Comisión Provisoria integrada por el Director del Colegio Nacional, el Sr. López Decoud, el Dr. Fernández Sánchez, Dr. Manuel Benítez. Aprobados los estatutos, se resolvió invitar a los profesores de las facultades, de los colegios de segunda enseñanza del interior y de las escuelas normales.

 

         EL ASESINATO DEL LÍDER SINDICAL ANARQUISTA:

         JULIO ADRIANO TURLÁN

 

         Los obreros panaderos de Asunción se hallaban en conflicto con sus patrones. El motivo principal de dicho conflicto consistía en la reclamación por parte de la Sociedad de Panaderos Unidos, de la imposición del sistema de turno, para paliar la aguda desocupación de que era víctima el gremio. Este sistema de turno consistía en facilitar una semana de trabajo en el mes, de parte del personal efectivo y permanente. El Sr. Julio Adriano Turlán, quien se transformó de anarquista en propietario de la panadería «La Moderna», sita en la calle Jujuy, entre 25 de Noviembre e Independencia, en Asunción, se oponía tenazmente contra la reclamación de los panaderos sindicalizados, por el hecho de que el obrero que debía ceder la semana de trabajo en el mes, trabajaba de mala gana. Proponía pagar al personal fijo, un sueldo casi doble de lo que podía ganar el personal llamado personal volante.

         Cuando en la mañana del día 20 de abril de 1926 se encontraba el Sr. Turlán cargando bolsas de harina de la casa Minetti, acompañado del joven Julio Vera, se acercó el obrero panadero José Núñez descargándole su arma contra el Sr. Turlán, hiriéndolo de gravedad.

         «El Diario» del 22 de abril de 1926 -informaba- que en ocasión de ser invitados, patrones y obreros panaderos por el Jefe de Policía de la Capital, Dr. Casal Ribeiro, tratando de hallar una fórmula de conciliación, la policía había advertido al Sr. Turlán de la animadversión de los obreros panaderos sindicalizados contra él, situación que podría derivar en un atentado contra su vida. Se le había insinuado que saliera lo menos posible de su casa. La policía mandó rodear la manzana en que se ubicaba la casa de este señor, por agentes de investigaciones.

 

         ¿QUIÉN ES Y FUE JULIO ADRIANO TURLÁN?

 

         Recurramos al manifiesto emitido en octubre de 1928, por el Comité Propresos Sociales del Centro Obrero Regional del Paraguay, por el Centro Obrero de Villarrica; Oficiales Albañiles y Anexos; Federación de Obreros en Calzados; Pintores Unidos; Ebanistas y Similares; Panaderos Unidos y Asociación Federalista Libertaria; que su texto expresaba lo siguiente:

         «No hay obrero del país que no haya conocido, siquiera sea de nombre a Julio Adriano Turlán, el formidable líder del ideal anarquista cuyas frases de fuego e impetuosidad temible de hombre de acción, arrojara por su actitud arrogante y amenazadora ante las autoridades políticas y los patrones. Fue el gran maestro de las bravas y pujantes rebeldías en el seno del obrerismo. Así, con la fuerza de convicción que inculcaba, Turlán supo captarse la más alta confianza de los compañeros que veían en él, al heraldo de sus más hondas esperanzas».

         Y saben también los compañeros, cómo en un momento inesperado, el hasta entonces gran luchador libertario, descorriendo el oscuro velo con que disimulara sus tendencias íntimas, se puso de lleno al servicio de las asociaciones patronales, encarándose a los gremios obreros, particularmente al panadero, con las mismas armas conquistadas en la sinceridad del camarada, para destruirlos y privarles hasta de los recursos de subsistencia diaria.

         «Centenares de hogares quedaron sumidos en la miseria con la traidora actuación de Turlán que organizaba sociedades de carneros para combatirlos. La Sociedad de Panaderos Unidos, a fin de atenuar un tanto este mal, de que él había sido secretario en más de un período, hubo de poner en práctica el sistema de changa, por el que los obreros colocados cedían generosamente a los que no tenían trabajo, una semana en el mes, para subvenir a sus necesidades más apremiantes».

         Juan F. Turlán, hermano de Julio Adriano, en manifiesto público con fecha 20 de abril de 1927 recuerda y defiende la actuación de su hermano.

         «La víctima Julio Adriano ha sido un trabajador y un idealista de verdad que al propio tiempo que procuró labrar el bienestar propio y de los suyos durante 23 años de trabajo, desde las posiciones más humildes, desde peón de patio de una panadería, se labró una fortuna respetable con el producto de su trabajo personal, sin descuidar ni un solo instante la lucha por su ideal y su permanencia siempre fiel en su puesto, pronto a prodigar su bolsa, su concurso personal, su libertad y hasta la vida por la causa de los trabajadores, sin haber jamás lucrado con el ideal, como lo han hecho y lo continúan haciendo los autores morales de su cruel inmolación».

         «En Buenos Aires perteneció al grupo editor del diario «La Protesta», en cuyo seno dejó huellas imborrables de actividad, firmeza y decisión. Más tarde formó parte del «Comité de Afinidad», juntamente con Apolinario Barrera, cuyo solo nombre es compendio de desinterés, firmeza y sacrificio. Luchó denodadamente en aquel comité cuyo programa principal fue la evasión de Radowiski y otros presos sociales del presidio de Ushuaia. Actuó en las grandes huelgas de 1916 y 1917 en Buenos Aires luchando denodadamente en las filas proletarias. Tomó parte en las luchas heroicas de los obreros contra las fuerzas conservadoras en las calles de la metrópoli porteña, en los días memorables de la SEMANA TRÁGICA (1919)».

         «De vuelta al país puso todo su empeño en la organización de los trabajadores del Paraguay, aportando a la incipiente organización proletaria el concurso invalorable de su experiencia, decisión y espíritu emprendedor acreditados en largos años de lucha en la Argentina. Militó en el seno del Centro Obrero Regional del Paraguay y en la Sociedad de Resistencia Panaderos Unidos, de cuyos Consejos Federales y Ejecutivos formó parte».

         «Su foja de servicios acredita actos de invalorable arrojo, tino y prudencia: Fue uno de los dirigentes de la famosa huelga general de 1921, cuando la clase trabajadora de la Capital resistió 22 días de paro total, cosa nunca registrada en los anales de la lucha de clase de ningún país. Y cuando la huelga general de 1922, Julio A. Turlán se encontraba trabajando en la ciudad de Encarnación, el Consejo del Centro Obrero Regional le llamó especialmente para venir a prestar su concurso eficiente en la lucha entablada. En aquella ocasión se le hizo un recibimiento pocas veces dispensado a los luchadores del campo obrero. Una gran manifestación, con banderas y flores, fue a esperarle a la Estación Central, porque de su acción inteligente y resuelta se esperaba el triunfo de la lucha empeñada. Como todo luchador auténtico sufrió persecuciones y encarcelamiento por el ideal».

 

 

 

APÉNDICE I

 

         El trabajo del Dr. Sinforiano Buzó Gómez, viejo amigo y compañero de inolvidables jornadas juveniles de la generación del 20, intitulado «CRONOLOGÍA DEL MOVIMIENTO OBRERO PARAGUAYO», lo considero algo así como el suplemento del presente tomo de mi obra.

         El trabajo es inédito. Hace ya varios años que obra en mi poder. Me lo entregó su autor sin más interés y propósito que el de colaborar en la obra de escribir la historia de la clase obrera del Paraguay. Creo haber cumplido el propósito. Esta es la oportunidad que se me ofrece para reiterar, una vez más, mis sinceros agradecimientos al compañero y amigo por tan valiosa contribución.

 

CRONOLOGÍA DEL MOVIMIENTO OBRERO PARAGUAYO - SINFORIANO BUZÓ GÓMEZ

 (RESUMEN)

 

1901

OCTUBRE:

1. Reunión del gremio de hojalateros en la calle Yegros 228 con permiso de la policía, resolviéndose solicitar de las distintas hojalaterías se les conceda desde la fecha ocho horas de trabajo diario. El gremio resolvió no volver al trabajo si los patrones no accedían a lo solicitado. La comisión designada ante la patronal visitó de inmediato a la hojalatería sita en Palma y 15 de Agosto, de los Sres. Eugenio Tavarozzi y E. Kieff, quienes considerando justa la petición firmaron accediendo siendo los primeros en hacerlo.

2. Llega Pedro Gori a la Asunción. Algunos diarios se hacen eco de su llegada, entre ellos «La Patria», diario que le brinda sus columnas.

6. Conf. del Dr. Gori sobre «El Pensamiento Moderno en la Ciencia y el Arte»; presentado por el Dr. Félix Paiva; en el Instituto Paraguayo.

7. Huelga de albañiles y hojalateros por las ocho horas, continúa. «La Patria» editorial de la fecha, sostiene que esa huelga es justa; que el fenómeno de la huelga por primera vez se manifiesta entre nosotros y que falta una ley que establezca las relaciones entre obreros y patrones.

10. 2da. Conf. del Dr. Gori; en el local de la Univ. Nacional; presentación a cargo del Dr. Manuel Domínguez; tema: «El Crimen Patológico».

 

1906

MAYO

1. Manifestación obrera; llega hasta el palacio de gobierno, donde el presidente de la Rep. pronuncia un discurso inserto en «Cuadros descriptivos e históricos del Paraguay».

OCTUBRE

6. Fundación de la Soc. de resistencia de obreros, plateros, Joyeros y relojeros.

27. Escisión de la sociedad de «Maestros y obreros carpinteros» creándose nueva sociedad. Presenta un pliego de condiciones de trb. que es aceptado por los patrones: 1.- Jornada de ocho horas; 2.- No se trabajará extr. mientras haya en la soc. socios sin trab.; 3.- Si hay exceso de trab, el patrón debe comunicar por nota a la soc. para el trab. extra; 50% salario por hora extra hasta las 10 P .M. y 100% días feriados. 4.- Prohibición de trab. por tanto; 5.- Caso de accidente durante el trab.: el patrón pagará al obr. el 50% del jornal, debiendo concurrir si puede; 6.- No se permitirá el trabajo a aprendices menores de 12 años; 7.- Todo patrón que tenga queja c/ un obr. se dirigirá por nota a la soc; 8:- Ningún patrón podrá despedir a un obr. sin causa justificada; 9.- El obr. debe concurrir al trab. los 6 días de la semana y hacer productivo al patrón las 8 horas.

 

1907

ENERO

16. Conf. del Dr. H. David en el «CENTRO GRAL. DE OBREROS S/ TEMAS SOC.».

ABRIL

1. Se anuncia huelga de empleados del ferrocarril para el 4. Motivo: aumento de salarios en 30,40 y 6% aumento de personal y separación del jefe. (*)

3. Principio de huelga en Sapucay.

4. Se declara la huelga. La gerencia pide dos meses de plazo.

5. La gerencia acepta el aumento.

8. Se rompen de n/las relaciones por otras exigencias de los huel.

12. Reunión en el Ministerio del Interior. Se somete el conflicto a arbitraje.

13. Los obreros aceptan el arbitr., la empresa rechaza; desp. de obreros; sigue la huelga.

15. Fracasa la n/ tentativa de entendimiento por intransigencia de 1 y otra parte. La prensa llama la atención s/la injerencia de malos consejeros de los obreros.

16. Tienen lugar alg. violencias; viene personal extranjero.

16. Huelga de empleados de tranvías. Motivo: aumento de sueldos en un 20% y solidaridad con los ferrv. Se anuncian otras huelgas.

17. Huelga de carreros. Causa: solidaridad c/los ferrov.; algs. incidentes.

18. La Fed. Obr. Reg. del Parg. (Sociedad de Obreros, Carpinteros y anexos). Rechaza el pedido de los huelguistas de adherirse a ella. «El Diario» llama la atención de la incitación de extraños para extender la huelga.

22. Terminación de la huelga ferroviaria con el triunfo obrero, concedido por el presidente del directorio.

(*) Aparentemente debería decir 60.

MAYO

1. Se festeja por 1ra. vez en el Paraguay. Paro general manif. de la Fed. Reg. del Paraguay.

16. Huelga de tipógrafos. Causa: reglamentación de taller.

 

1908

ABRIL

24. Artículo publicado en «El Diario» s/la vida de los peones del Alto Paraná.

MAYO

1. Conf. de Barrett y fiesta en el teatro Nacional.

Federación Obrera del Paraguay. Centro Mecánicos, Maquinistas y Anexos. Fed. Artes Gráficas. Herreros y anexos.

JUNIO

15. Se inicia la publicación de los artículos de Barrett en «El Diario» sobre «lo que son los yerbales». «El Diario» organiza conferencias de intelectuales y obreros.

AGOSTO

Aparece «Germinal» (seminario).

NOVIEMBRE

11. «Círculo católico de obreros».  

 

1909

FEBRERO

20. Sociedad de empleados de comercio; se funda por iniciativa de Juan Zenón Campos; de socorros mutuos y para velar por el cumplimiento de la Ley de descanso dominical.

MAYO

1. Sociedad Tipográfica del Paraguay. Cumple 22 años de vida.

JULIO

1. Artículos sobre una petición a presentarse al Congreso para mejorar la situación de los obreros del Alto Paraná; denuncia la esclavitud «El Diario».

7. Se funda «Sociedad de Maestros Pintores».

22. Huelga de albañiles; causa: aum. de jornal y disminución de jornada de trabajo.

SEPTIEMBRE

16. Huelga de peones del F.C. en Pirapó. Causa: Malos tratos.

 

1910

FEBRERO

10. Huelga de ebanistas que trabajan en las obras del pabellón del centenario; causa: aumento de salarios en 30% y 50% extra. Interviene el administrador del Banco Agrícola que obtiene el 20% de aumento.

14. «El Diario» denuncia violencias y califica de odioso boicot. Pide garantías para la libertad de trabajo. Interviene el Ministro del Interior.

15. Fracasa la huelga por intransigencia de los obreros.

16. Artículos sobre obreros y patrones en «El Diario».

21. Denuncia de disparos contra obreros que trabajan.

22. La Federación Obrera emplaza por dos días la solución del conflicto. Amenaza con el boicot. Intervención policial.

25. Termina la huelga. 20% de aumento y 50% extra. No expulsión de obreros libres y admisión de huelguistas. Libertad de los presos de la sociedad.

ABRIL

30. Huelga de mayorales de tranvías pidiendo aumento de sueldos.

MAYO

1.  La policía disuelve la manifestación por violenta. Protestas contra la municipalidad. Sociedades Obreras existentes hasta la fecha: albañiles, pintores, mecánicos, oficios varios, carpinteros y anexos, maquinistas y obreros ferroviarios, dependientes de comercio, cocheros, carrerós, mozos, cocineros, hojalateros, baldoseros y herreros.

AGOSTO

8. «El Diario» transcribe de «La Argentina» de Buenos Aires acerca de la vida en los obrajes de Misiones, Paraguay y el Mato Grosso. Denuncia la esclavitud de los peones.

NOVIEMBRE

7. Huelga de oficiales sastres. Motivo: Aumento de salarios en 15 a 20% y jornada de 8 horas. Arreglo por aceptación de condiciones.

15. Huelga de zapateros por aumentos de salarios. Sociedad de Reparadores de Calzados.

DICIEMBRE

21. Todavía sin solución. Dan plazo hasta el 31 y declaran 3 meses de boicot.

 

1911

ENERO

10. Solución a la huelga de zapateros.

JULIO

... El Dr. Pane presenta a la Cámara de Diputados un proyecto de ley estableciendo la jornada de 8 horas en el comercio.

SEPTIEMBRE

21. Huelga de músicos de la banda. Motivo: atraso en el pago de sus haberes.

 

1912

SEPTIEMBRE,

9. Todavía hay rastros de la subsistencia del Centro Gral. de Obreros.

27. Presentación por Modesto Guggiari del proyecto de ley del Homestead.

OCTUBRE

1. Presentación por Modesto Guggiari del proyecto de ley de descanso dominical para la campaña.

4. Centro de estudios sociales Rafael Barrett.

DICIEMBRE

...Huelga ferroviarios. Motivo: aumento de viático a maquinistas. Sueldos al tipo del día. Multas a la Caja de cooperación. Interviene el jefe de policía.

13. Huelga de tranviarios en solidaridad con los ferroviarios. Denuncian violencias contra huelguistas. Los tranviarios piden mejoras de salario.

14. Huelga de cocheros pidiendo aumento de sueldos a $ 300. Solución favorable. Se paraliza el tráfico ferroviario.

17. Solución al conflicto tranviario.

19. Manifestación de la F.O.R.P Huelga de carreros.

20. Los huelguistas casi dejan a oscuras la ciudad. Violencias contra empleados de la usina. Interviene la Prefectura.

21. Los panaderos presentan pliego de condiciones de trabajo que es aceptado. Aumento de salarios y disminución de jornada.

 

1913

ENERO

6. «El Diario» en una nota de actualidad califica a la huelga ferroviaria de agresiva. Menciona un tiroteo al tren en el kilómetro 89. Hace constar su protesta y la pérdida de simpatía por los huelguistas.

11. Se soluciona la huelga ferroviaria con la intervención del Ministerio del Interior y del Presidente de la República. Los peones de la aduana piden aumento de sueldo a $ 300 mensuales.

28. Huelga de carpinteros pidiendo 20% de aumento y la supresión del trabajo a destajo.

FEBRERO

10. Se funda la «Unión Gremial» con el propósito dula elevación moral de los obreros. Fundación de una biblioteca pública.

11. Los carpinteros en huelga ofrecen sus servicios al comercio.

MARZO

3. Huelga de panaderos y repartidores porque les habían disminuido los salarios.

11. Vuelven al trabajo los panaderos.

18. Amplían el pliego de condiciones ante el jefe de policía.

25. Suba del precio del pan. Interviene el gobierno.

ABRIL

16. Continúa la huelga de carpinteros.

MAYO

7. Artículos en «El Diario» sobre cuestiones obreras.

12. «El Diario» publica una carta sobre cosas del Alto Paraná en que denuncia la explotación de los peones yerbateros: Una caja de píldoras contra el chucho (paludismo) la venden a 9 pesos argentinos cuando no vale más de 3.

JUNIO

14. Huelga de albañiles pidiendo aumento de sueldos.

25. Es aprobado en Diputados el proyecto sobre Homestead.

JULIO

...Suba de alquileres.

SEPTIEMBRE

26. Huelga de motormans pidiendo aumento de salarios de 1.90 a $ 2.5 y jornada de 9 horas. Por cada hora extra $ 3 más.

30. Interviene el intendente municipal.

OCTUBRE

4. Algunas violencias. Interviene el jefe de policía. Se soluciona el conflicto estableciéndose aumento según las circunstancias.

10. Huelga de obreros de la imprenta oficial por reglamentación en el taller y por despido de un obrero. Interviene la «Unión Gremial».

14. Solución del conflicto. Se expulsa al obrero.

 

1914

MARZO

19. Huelga de faenadores del matadero municipal. Causa: Aumento de salarios.

ABRIL

...Unión de talabarteros. Conductores de vehículos y motormans.

MAYO

1. Manifestación. Por primera vez se canta «La Internacional».

8. Hallazgos fúnebres en el Paraná. Artículos denunciando crímenes en los yerbales.

29. Manifestación obrera para pedir medidas para solucionar la crisis actual.

JUNIO

1. Huelga de carreros por aumento de salarios. Los patrones aceptan.

5. Los hojalateros reorganizan la sociedad. A la fecha la «Unión Gremial» está constituida por 13 sociedades federadas.

25. Huelga de motormans. La empresa solicita auxilio de la fuerza pública, a la policía y al Ministerio del Interior.

AGOSTO

1. Ocurren actos violentos.

3. Decae la huelga por falta de medios para sostenerla.

4. Termina la huelga y vuelven los obreros al trabajo.

DICIEMBRE

4. Se funda el «Partido Obrero».

 

1916

ENERO

6. Obreros sastres. Obreros fideeros.

13. Asamblea del Partido Obrero.

ABRIL

7. Federación de obreros metalúrgicos.

19. Conferencia patrocinada por el Partido Obrero sobre el Partido Socialista, a cargo del diputado socialista argentino Dr. Ángel Giménez.

JUNIO

5. Jornada de 8 horas en Villarrica patrocinada por el Centro Obrero.

17. Huelga de motormans y guardas. Piden: Aumento de salarios, peones para la limpieza de vías y uniforme.

JULIO

11. Continúa la huelga.

13. Solidaridad de los obreros gráficos. Intervención del jefe de policía y del Intendente Municipal.

20. «El Diario» denuncia a supuestos agitadores profesionales y vividores que predican la violencia.

AGOSTO

28. Huelga ferroviaria. Paralización del tráfico.

SEPTIEMBRE

1. Descarrilamiento de un tren por levantamiento de vías en Sapucay

9. «El Diario» denuncia violencias de parte de los huelguistas y pide represiones.

10. Huelga de carpinteros.

11. Huelga de cigarreras pidiendo aumento de salarios y jornada de 8 horas.

12. La prensa dice que los ferroviarios en huelga han incendiado 4 puentes. «Urge dejar las contemplaciones».

14. Intervención del jefe de policía en la huelga ferroviaria.

18. Se soluciona favorablemente la huelga de las cigarreras.

21. Línea telegráfica cortada en varios puntos.

27. Sigue la intervención del jefe de policía.

29. Suspensión total del tráfico ferroviario por atentado criminal contra el ingeniero de la empresa.

30. El Centro Obrero Regional comunica el paro general al Ministerio del Interior. Huelga de aserradores en vía de arreglo.

OCTUBRE

3. Paro general decretado para el 4.

6. Dos días de paro general. Asamblea disuelta por la policía. Reclutamiento de 100 cabecillas. Intervención del jefe de policía en la huelga de aserradores. Los foguistas piden 50% de aumento y vino en las comidas.

7. Intervención de estudiantes. Partido Obrero reúne Congreso.

10. Perspectiva de huelga en la marina mercante.

30. Huelga de foguistas. Soc. Obreros cerveceros y anexos. Oficiales curtidores. Carpinteros de ribera.

NOVIEMBRE

6. Conato de huelga de ferroviarios por pago de sueldo. Operarios de. Pto. Sajonia abandonan trabajo por la expulsión de 3 compañeros.

7. Sigue la huelga de carpinteros iniciada en julio

10. Huelguistas foguistas piden intervención al Presidente de la República.

13. Sociedad de patrones, capitanes y prácticos. Los obreros fluviales piden solidaridad y fracasan.

20. Huelga barraqueros pidiendo aumento de salarios y jornada de 8 horas. Huelga de ladrilleros pidiendo un 100% de aumento de salarios. Algunas violencias.

DICIEMBRE

1. Interviene el jefe de policía en la huelga fluvial y fracasa. Paro general: Huelga de compradores de menudencia en Tablada.

9. Solución de la huelga fluvial. Intervención del comisario. Triunfo huelguista.

11. Paro general en solidaridad con los carpinteros.

12. Se solucionan los conflictos existentes y aparece el de los gráficos que piden aumento del 60%.

20. Solución del conflicto tipográfico con la intervención del jefe de policía. Obtuvieron un 20% de aumento.

26. Huelga de tranviarios en solidaridad con los obreros despedidos.

 

1917

ENERO

1. Conferencia del Dr. Ignacio A. Pane sobre «La política y los obreros»: El Partido Colorado incorpora a su programa la cuestión del salario y del trabajo.

5. Huelga de tranviarios por la expulsión de 3 guardas. Proyecto de ley de Modesto Guggiari, Raúl Casal Ribeiro y Eduardo Velazco sobre arbitraje para los conflictos que se susciten entre las empresas de servicio de comunicación y los obreros. Se hace obligatorio el arbitraje y se establecen reglas y fijan penas para la parte que no quiere someterse al fallo que se dé.

11. Huelga del personal de usina y talleres.

19. Sigue huelga de los obreros tranviarios.

FEBRERO

2. Paran tranvías por violencias de huelguistas. Sabotaje.

MARZO

26. Paro general en solidaridad con los obreros tranviarios. No todos los obreros se adhieren. Cable subterráneo cortado.

JUNIO

26. Huelga de ferroviarios por expulsión de carpinteros en Sapucay e intervención del jefe de policía.

28. «Más huelgas» comentario de actualidad de «El Diario»; sigue la huelga ferroviaria.

JULIO

7. Sigue sin solución la huelga.

15. Mitin pro ferroviarios. Carteles revolucionarios.

17. «La moral de una huelga», nota editorial de «El Diario» en que denuncia la intromisión de algunos políticos.

28. Se trata el proyecto de creación del Departamento Nacional del Trabajo, presentado por Modesto Guggiari.

SEPTIEMBRE

4. Aprobado en general en la Cámara de Diputados el proyecto de Modesto Guggiari y en particular hasta él artículo 3°, degenerando después en discusiones políticas y doctrinarias entre el proyectista y el Dr. Pane.

25. Huelga de albañiles.

28. No hay paro por no haberse adherido la F.O.R.P. a la «Casa del Pueblo» en el acto de la huelga ferroviaria.

 

1918

MARZO

9. Huelga del personal de Puerto Galileo (fábrica de tanino). Causa: lo reducido del salario y el elevado costo de la comida dada por la Compañía; pedido de 50% de aumento. Expulsados a territorio argentino. F.O.R.P interviene.

13. Solución. Aumento de un 35% en los salarios. Huelga de panaderos en Encarnación.

25. Paro general en solidaridad con los panaderos y por el descanso dominical.

ABRIL

11. Se adhieren los obreros panaderos posadeños.

JUNIO

4. Huelga de tipógrafos que el día 15 se soluciona satisfactoriamente.

10. Huelga de las vendedoras del mercado.

OCTUBRE

5. Solución huelga fluvial mantenida desde meses atrás.

15. F.O.R.P realiza un movimiento pro abaratamiento de la carne.

21. Se organiza un Centro de estudios sociales.

31. Huelga de zapateros, iniciada hacía dos meses en Villarrica. Causas: violación de cláusulas del contrato y aumento de salarios y reconocimiento de la sociedad.

NOVIEMBRE

2. Arreglo de la huelga de zapateros.

12. Huelga en el mercado central. Causa: prohibición de cocinar al aire libre dictada por el intendente municipal. Violencia contra vendedoras.

15. Paro general. Fracaso.

20. Arreglo del conflicto en el mercado.

DICIEMBRE

12. Paro general de automóviles. Causa: Tarifa municipal. Terminó el paro a raíz de la epidemia de gripe.

14. Huelga en el frigorífico de San Antonio. Motivo: reposición de compañeros despedidos, 8 horas de trabajo y 25% de aumento en los salarios.

20. Huelga de peones de Aduana. Causa: exiguo sueldo. Pedido de $ 10 por día. Huelga de San Antonio: algunas violencias.

28. Se soluciona la huelga de peones de Aduana, concediéndose el aumento.

 

1919

FEBRERO

5. Huelga de serruchadores de carne. Causa: Aumento de sueldo. Solucionada favorablemente por la administración del mercado.

6. Huelga caldereros. Causa: jornada de 8 horas. Huelga de Choferes. Causa: Aumento tarifa y «pretensiones absurdas».

7. Aparece «El Surco», órgano libertario.

17. Solución del conflicto de choferes.

19. Supresión del trabajo nocturno en las panaderías (verificar).

MARZO

3. El Partido Socialista presenta al Congreso varios proyectos de ley sobre cuestiones obreras y enseñanza técnica obrera.

13. Prolongación indefinida de la huelga marítima.

ABRIL

24. Huelga de obreros de San Antonio por aumento de salarios y jornada de 8 horas. Se cierra el frigorífico.

MAYO

26. Fracasa el paro general decretado por la F.O.R.P en favor de los obreros en huelga de San Antonio. Fracasa la huelga. Mucha violencia. Obreros presos. «El Diario» sostiene que debe intervenir el Ministro del Interior.

JUNIO

2. Manifestaciones y paro parcial de apoyo con el movimiento de San Antonio. Discursos ácratas. Huelga de carreros. Intervención del jefe de Policía.

4. Termina el paro. Huelga de albañiles en demanda de 50% de aumento en los salarios, jornada de 8 horas, reconocimiento de su sociedad, horas extraordinarias 100%, en caso de accidente 1/2 salario, admisión al trabajo solamente a asociados.

21. La Policía garantiza la libertad de trabajo en la huelga de albañiles.

JULIO

7. Solución de la huelga de albañiles; 20% de aumento 100% en horas extraordinarias. Intervención del senador Fernando Carreras.

AGOSTO

5. Aprobada en general la ley de conciliación y arbitraje en la Cámara de Diputados. Proyectistas: Federico García y M. Guggiari.

15. Huelga de panaderos de Concepción. Causa: Aumento de jornal. Triunfo obrero. Intervención de la F.O.R.P

24. Manifestación de la F.O.R.P. de protesta contra las leyes mordazas de las organizaciones obreras`.

AGOSTO Y SEPTIEMBRE

..«El Diario»: facsímiles de billetes emitidos por campos y quebrachales de Loreto, Puerto Max, Bogado y Bancto; y quebrachales y estancias de Puerto Galileo.

OCTUBRE

8. Huelga de carreros. Causa: expulsión de capataces. Interviene el jefe de Policía. Huelga de obreros mecánicos que piden 20% de aumento.

11. Proyecto de ley prohibiendo emisión clandestina de billetes y acuñación de monedas, patrocinado por el Dr. Luis C. Ortellado.

20. Termina huelga de mecánicos.

NOVIEMBRE

6. Huelga general en Concepción:

10. Huelga de choferes. Causa: tarifa municipal.

22. Huelga de obreros de la federación naval. Paro de los barcos de bandera nacional.

DICIEMBRE

2. Huelga de los tipógrafos.

10. Continúa huelga fluvial. La compañía A.N.M. amenaza amarrar sus barcos.

11. Solución por intermedio de la Prefectura.

 

1920

ENERO

21. Liga de Obreros Marítimos (L.O.M.). Huelga parcial en al arsenal de guerra.

FEBRERO

23. Huelga de jaboneros.

26. Huelga parcial marítima. Causas: Aumento de salarios y de horas extras. 11 gremios en huelga, 7 no.

27. Interviene el Presidente de la República.

28. Solución: aumento del 20 al 50%.

MARZO

12. Huelga parcial de hojalateros (50%).

25. Paro general de 48 horas contra la carestía de la vida.

ABRIL

3. Boicot de los albañiles contra la casa Carpencholi.

19. Huelga de mozos de a bordo. Suspende salida el Concepción II. Causa: Supresión cantina de 2a. clase.

20. La compañía Mihanovich desarma 2 buques. Los mozos piden aumento de salarios en compensación.

21. La Federación Naval ofrece a la Prefectura personal para solucionar la huelga, con la garantía del gobierno para solucionar la huelga.

24. Se oficializa un barco que sale para Bahía Negra. Interviene el ministro de Guerra. El 29 es designado un árbitro.

30. Resolución ministerial oficial izando 3 barcos.

MAYO

5. Se agrava la huelga marítima. Posible huelga de la C.A.L.T,

7. Huelga de tranviarios. Causa: Expulsión del Srio. general de la sociedad. Sigue la huelga marítima. 1.165 profesionales, casi todos hijos del país.

12. En la huelga de la C.A.L.T (tranviarios) conflictos sangrientos entre huelguistas y rompehuelgas. Muertos y heridos.

27. Asamblea de la Liga. Acusaciones con el P .E. de favorecer moralmente la prolongación de la huelga.

JUNIO

1. Manifiesto de la Liga con acusaciones concretas contra la compañía y la Policía.

12. Refriega sangrienta entre obreros en huelga y rompehuelgas.

15. La Liga solicita solidaridad a la F.O.R.P

30. Varios conflictos sangrientos, manifestaciones, etc.

JULIO

15. Designación de una comisión parlamentaria para investigarlas causas del conflicto.

28. Otro sangriento conflicto entre huelguistas y rompehuelgas con intervención policial. 2 muertos.

AGOSTO Y SEPTIEMBRE

Sigue sin solución la huelga marítima.

OCTUBRE

Otras violencias. Un herido en Pinasco.

NOVIEMBRE

Sin solución huelga motormans.

 

1921

FEBRERO

18. Paro general de automotores a causa de la suba del precio de la nafta.

MARZO

12. Solución a la huelga fluvial.

11 meses de duración.

30. Se des oficializan los barcos.

ABRIL

8. La Federación Naval hunde el «Humaitá» a la altura de Rosario como protesta contra el decreto de desoficialización.

MAYO

2. Aún no se soluciona la huelga marítima. Huelga de tranviarios. Aumento de sueldos hasta 100%.

5. Huelga de obreros de la usina.

16. Sigue la huelga marítima. Paro general de la F.O.R.P.

JUNIO

14. Huelga de mozos y cocineros de hoteles y cafés.

JULIO

6. Oposición obrera al proyecto de Federico García sobre conciliación y arbitraje obligatorio.

AGOSTO

5. Huelga de sastres.

OCTUBRE

... Huelga industrial y comercial al norte de Concepción. Causas: aumento de salarios, descanso dominical y jornada de 8 horas.

 

1922

MARZO

3. Huelga de tipógrafos por aumento de sueldos.

ABRIL

20. Huelga de zapateros por aumentos de sueldos.

MAYO

5. Aprobación de la ley de jubilaciones y pensiones de obreros y empleados ferroviarios.

 

1923

ENERO

... Huelga de obreros de Pto. Pinasco; causas: aum. de 25 a 35% y reconocimiento de la sociedad.

FEBRERO

20. Obreros de cervecerías, arreglo.

24. Designación de J.P. Benítez, delegado del Min. del Interior para solucionar el conflicto de Puerto Pinasco, no puede solucionar.

... Se cierra la fábrica, de 2 a 3.000 obreros sin trabajo.

MAYO

3. Huelga de panaderos

9. Panaderos (1ª. soc) solicitan descanso dominical y otras med. interv.

20. Huelga de aserradores, aum. jornal.

JUNIO

... Huelga Molino Nacional aumento del 20%, jornada de 8 horas y pago por quincena, triunfo obrero.

21. Sigue huelga aserradores por reconocimiento de la sociedad

AGOSTO

1. Huelga Pintores Unidos; causas: jornada de 8 hrs. y aum. jornal.

4. Sociedad de socorros mutuos «Fosforeros de Tacumbú»:

SETIEMBRE

17 Huelga de albañiles; acept. aumento salarios y reconocimiento obrero.

26. Violencias en la huelga de tranviarios -1 muerto-, intervención de 500 hombres del ejército al servicio de la empresa.

27. Huelga tranviarios (comprende 5 secciones), aumento salarios. ... Huelga de zapateros, causa: jornada de 8 hs., arreglo.

NOVIEMBRE

15. Huelga carpinteros, aumento sueldos.

16. Huelga albañiles - solucionada.

DICIEMBRE

4. Intervención de la Municipalidad en la huelga tranviaria.

11. Dice «ASUNCIÓN 10, Conflictos obreros en Asunción. La mayoría de los gremios se reunirán para considerar el pedido de solidaridad que les hicieran los tranviarios. «La Vanguardia» del día 12 dice: «Es probable una huelga general en Asunción. En el despacho del Jefe de Policía se reunieron el Gerente de la Empresa de Luz y Fuerza y un grupo de obreros huelguistas, sin llegar a un arreglo a causa de que el Gerente se negó a conceder ninguna mejora en los sueldos antes de volver al trabajo, quedando en consecuencia, las negociaciones, rotas. El conflicto venía reagravándose, día a día y empieza a tomar un serio aspecto. Entrevistado el Jefe de Policía, Bibolini, manifestó que el Gobierno dispuso garantías para que circulen tranvías. El órgano gubernista se halla disconforme con el proceder del Gerente de la Compañía, alegando que desconocía a los obreros el derecho asociarse».

 

1924

ENERO

21. Se soluciona la huelga tranviaria. Nuevo personal.

MARZO

21. Se funda el Centro Obrero en Villeta. Aparece el semanario «Obrero Gráfico».

MAYO

... Sociedad Manufacturera de tabaco.

AGOSTO

... Huelga fluvial. Conflicto interno entre 2 sociedades. Unión Sindical del Paraguay.

También en 1924 se organiza el PCP. Secretario General: Donato Cácerez (albañil); tesorero: Ibarrola. Miembros: Denis, Valenzuela, Raimundi, R. Gómez. Se reorganiza en febrero del 1928.

 

1925

ENERO

Sale el primer número de «Bandera Roja». Patricio Gómez, Sociedad de agricultores. Secretario general Ciprinio Penayo asesinado por capangas del Ing. Mernes. En «El Liberal» se publicó la fundación.

 

1926

ENERO

... Huelga de herreros de la casa Fassardi. Triunfo obrero. La casa acepta aumentar los salarios.

MARZO

12. Huelga de cargadores de naranjas en Villeta. Causas: Aumento de salarios y mejoras en las condiciones de trabajo. Arreglo con la intervención del jefe de policía y del diputado Manuel Giménez.

27. Huelga de panaderos.

MAYO

Se celebra con 2 manifestaciones a pesar de las gestiones del presidente del Centro Estudiantil del Colegio Nacional de la Capital de que se realice una sola. Una fue organizada por el C.O.R.P con intervención de oradores del Centro Estudiantil (entre ellos Ángel R. Ginés), y la otra de la L.O.M. y varios sindicatos terrestres.

ABRIL

10. Proyecto de creación de una comisión mixta encargada de evitar conflictos del Trabajo. Iniciativa de la Cámara y Bolsa de Comercio al Ministro del Interior. Huelgas en Gaudino Salsa, Manzoni, Jorba, e Isidro Mayor. Huelgas de albañiles por jornada de 8 horas y aumento de salarios. Se llegó a un arreglo.

 

1927

ABRIL

3. Huelga de obreros cerveceros por aumentos de salario y reducir la jornada. Solucionada con la intervención del jefe de policía.

JULIO

20. Huelga en Puerto Pinasco.

 

1928

FEBRERO

... Se reorganiza el P.C.P. Editan «Los comuneros». Asamblea de 50 socios nombrando la C.D. del P C. Secretario general: Lucas Ibarrola. Miembros: Martín Báez, Denis, Asdrúbal Pane, Eugenio Charles, Drelikman (polaco, corredor de comercio). Tesorero: Nunes (portugués).

JUNIO

16. Paro general de 24 horas como protesta por los sucesos de Arroyos y Esteros.

... VI Congreso de la Internacional Comunista. Asiste como delegado Ibarrola.

JULIO

5. Huelga en Molino Harinero de Villarrica por aumento de salarios. Hay represión policial.

18. Huelga dé albañiles municipales por aumento de salarios.

27. Paro de solidaridad con la huelga de Villarrica.

28. Huelga de choferes.

SEPTIEMBRE

19. Huelga de carpinteros por reconocimiento de su sociedad y aumento de salarios.

OCTUBRE

15. Huelga fluvial en solidaridad con marítimos de la Argentina.

24. Oficialización de los servicios fluviales. Huelga general en Villa Hayes por reconocimiento de sociedad. Interviene el jefe de policía.

 

1930

JUNIO Venida de Victorio Codovilla. Designó a Martín Báez, Drelikman, Ibarrola y Cáceres.

 

 

 

APÉNDICE II

 

BREVE HISTORIA DE LAS LUCHAS SINDICALES

 

Informe inédito presentado por RUFINO RECALDE MILESI a la Internacional Sindical Roja, en Moscú en 1930.

 

Años de fundación y fundadores conocidos en Asunción.

 

1886

MAYO

14. Se funda la Sociedad Tipográfica del Paraguay de Socorros mutuos y resistencia. Fundador: Cirilo Mendoza.

1889

Sociedad de Oficiales albañiles de socorros mutuos. Por el año 1900-1902 actuaba en sus asambleas el conocido anarquista Pedro Gori.

1903-1904

Asociación General de Trabajadores. Fundador y presidente Manuel Patiño (pirotécnico).

1904-1905

Sociedad de Oficiales sastres, de socorros mutuos. Fundadores: Agustín Ortiz, José Domingo Rolón y otros.

1905

SEPTIEMBRE 10. Federación de las Artes Gráficas. Fundador: Víctor Bejar (tipógrafo uruguayo). Carpinteros y anexos. Fundada por José Serrano (español), Modesto Amarilla y otros paraguayos,

Oficiales sastres de Resistencia. A. Ortiz, Rolón, Otazú, y otros. Sociedad Oficiales zapateros. Conductores de carros.

Obreros Mecánicos. Uno de los fundadores: Alejo Flecha.

Federación Obrera Regional Paraguaya (FORP), organización central similar en su nombre y orientación anarquista a los de la Argentina y el Uruguay. Fue fundada por los cinco gremios sindicales precitados.

1906-1907

Sociedad de Obreros Ferroviarios. Fundador: Francisco Valmotti, caudillo político burgués. No se adhirió a la FORP

1907-1908

Conferencias de críticas políticas y sociales, en la imprenta de «El Diario» y en el «Instituto Paraguayo» por Rafael Barrett, Luis S. Bertotto y la juventud estudiosa liberal. Barrett, de nacionalidad española, fue profesor de matemáticas, escritor y periodista de ideas anarquistas. Bertotto entonces era un fogoso orador socialista argentino. Por primera vez se planteó en la ciudad de Asunción en forma pública y seria, por encima de la politiquería vulgar predominante, la lucha intelectual e ideológica contra las tiranías políticas y religiosas y las inmensas explotaciones del capitalismo nacional y extranjero que martirizan y asesinan impunemente al proletariado paraguayo, especialmente a la indefensa familia campesina y a los peones, esclavos de las selváticas regiones yerbateras. Para saber y sentir los sufrimientos seculares de los modernos siervos guaraníes deben leerse siquiera las dos obras de Barrett: «Lo que son los yerbales» y «El dolor paraguayo», publicadas hace 20 años. «Barrett no fue el organizador del proletariado paraguayo. Él fue nuestro instructor y educador frente al capitalismo respecto a los maltratos, persecuciones y asesinatos impunes de los obreros organizados y no organizados de la ciudad y de la República, por medio de conferencias y libros maestros. Él merece la recordación y la gratitud eterna de la desgraciada familia proletaria del Paraguay, porque fue su defensor, porque por estas causas fue encarcelado, desterrado, y luego enfermo y pobre tuvo que dejar a su esposa y a su hijito Alex para venir a expiar sus últimos alientos revolucionarios en un hospital de Francia».

1908

El 1° de mayo fue celebrado por primera vez en actos públicos en el Teatro Nacional y en las calles, previo paro general del trabajo por la Federación Obrera Regional Paraguaya.

En septiembre, en Lima (Paraguay), región yerbatera, fue organizado por Recalde Milesi, el sindicato de aserradores, mecánicos y anexos.

De 1909 a 1912

Revoluciones políticas burguesas que arruinan al proletariado y al país. Antes hubo otras en 1904 y 1908. Después de 1912 hubo otras en 1922 y 1923. Un total de 8 revoluciones en 19 años.

1911 y 1912

Fundamos el «Centro de Culturas Sociales y Biblioteca Rafael Barrett».

1912

En diciembre fundamos la Federación Obrera denominada «Unión Gremial del Paraguay» bajo los auspicios de los gremios de socorros mutuos; la Sociedad Tipográfica del Paraguay y la de Oficiales Sastres. Fueron reorganizados u organizados por ella: La Federación de las Artes Gráficas; el Sindicato de Carpinteros, similares y Anexos, la Sociedad de Tranviarios, el Sindicato de Pintores Unidos, la Sociedad de aguadores, la de conductores de carros, la Sociedad de Oficiales zapateros, la de Mosaístas y anexos, el sindicato de los carreros de la Limpieza Pública, la de joyeros y plateros, la de peones de Aduana y la de los panaderos. Tuvo como semanario defensor a «La Voz del Pueblo». También fue reorganizada por un grupo de anarquistas disolventes de la FORP para combatir a la Unión Gremial, pero pronto sucumbió. La Unión Gremial desapareció en septiembre de 1914 por efecto de la Guerra Europea que elevó el tipo de oro al cambio de $ 1.800 a 4.600, produciendo este en las filas proletarias una desocupación del 50%.

1914

En octubre se formó un Comité obrero por un grupo de obreros y estudiantes de comercio y se lanzó a la lucha electoral comunal con sus candidatos propios el 27 de noviembre del mismo año, enfrentándose abiertamente a los partidos burgueses. Perdió la batalla electoral por las calumnias y coaliciones de los politiqueros.

El 3 de diciembre fundóse el Partido Obrero con principios y programas socialistas. Por resolución de la Asamblea aquellos de los fundadores que estaban afiliados a partidos burgueses, debieron presentar su renuncia a ellos mediante una declaración pública. Fueron electos: Presidente: Recalde Milesi. Miembros: Agustín Ortiz, Martín Sánchez, D. Rolón, Zenón Acosta, Estanislao Florentín y otros.

En 1918 el P.O. se convirtió en Partido Socialista Revolucionario. En 1923 en medio de la revolución burguesa triunfó su candidato Recalde Milesi,pero no fue admitido en la Cámara de Diputados por mayoría de votos de los liberales. En 1926 se disolvió por traiciones y sabotaje político de algunos estudiantes y obreros afiliados pero manejados hábilmente en su seno por viejos políticos enemigos del proletariado.

1915

El  P .O. y el Centro de Estudiantes de Derecho protestaron por el proyecto de ley de concesión de la obra portuaria de Asunción, por 99 años, a la compañía norteamericana Filson. La policía montada a caballo atropelló con bombas de mano y látigos a los manifestantes y oradores en la plaza Independencia, por orden del presidente de la República, Schaerer. La manifestación se hizo más poderosa e importante. Se acabó el proyecto para el sucesor del presidente, Dr. Franco, vetó la ley.

1916

El Partido Obrero organiza en febrero el sindicato marítimo Cocineros Unidos. Presentó pliego de condiciones a las empresas Mihanovich, Barthe y Vierci Hnos. Dos meses de huelga. Se obtiene del 50 al 100% de las demandas.

El Partido Obrero, Cocineros Unidos y la Sociedad de Oficiales Albañiles fundaron el 25 de agosto la Federación Obrera de Paraguay. Periódicos: «El Socialista», luego «El Deber». Esta federación organizó a los siguientes sindicatos desde 1916 hasta junio de 1930: Estibadores Unidos del Puerto, Marineros Unidos, Mozos y Anexos de Abordo, Sociedad de timoneles, Contramaestres y patrones de Chata, Foguistas Fluviales, Chuteros Fluviales de los yerbales, Expendedores de carne y anexos de Mercados y Mercaditos, pesadores desmenuzadores de carne, Carneadores de Zavala, Pastoreadores de animales para tablada, Barranqueros Unidos, Jaboneros Unidos, Ladrilleros Unidos, Agricultores de Trinidad y Loma Pytá, Cigarreras Unidas, Picapedreros, Conductores de carros, Obreros ferroviarios, Obreros de la limpieza pública, Perfumistas y anexos, Cartonistas y bolsistas, Naranjeras Unidas de Villeta, Obreros del Molino Nacional, Cerveceros Unidos, Cargadores de Carros, Camiones y Vagones, Estibadores y Anexos del Comercio, Obreros Yerbateros y Anexos, Jaboneros y aceiteros, Aserradores de Lloret y Campo Grande, Mosaístas y Anexos.

1920

Estando todavía estos sindicatos dentro de ella, se produjo la gran huelga a raíz de un pedido de aumento de sueldos y mejoramientos de las condiciones de trabajo bajo la responsabilidad de la Federación Obrera a la Empresa N. Mihanovich pronunciándose en contra la Federación Naval dirigida por caudillos políticos burgueses protegidos por el gobierno del Paraguay de entonces, y prometiendo además personal a la «Mihanovich» si aquellos obreros se declaran en huelga. Se produjo la huelga en el Paraguay. Días después la Federación Marítima Argentina y la Uruguaya, coincidiendo las tres organizaciones en sus deseos de reivindicaciones de trabajo, entablaron la huelga a la misma empresa capitalista. La Federación Naval proclamó su adhesión a la Mihanovich y al gobierno paraguayo que tildaba estas huelgas de carácter interamericano como antipatriótica y criminal política de los «agitadores y vividores» dirigentes de la Federación Obrera de las marítimas Argentina y Uruguaya. Durante estas maniobras criminales de la burguesía política capitalista y rompe-huelgas, se desprendieron de la Naval las sociedades de capitanes y prácticos, maquinistas navales y comisarios de a bordo engrosando la fila de los huelguistas, posteriormente a una reunión general de delegados huelguistas, en el local de los maquinistas, se fundó el 20 de enero de 1920 la Liga de Obreros Marítimos, la cual ayudada moral y económicamente por los gremios terrestres, especialmente por las mujeres y hombres trabajadores de la carne, por las Federaciones Marítimas Argentina y Uruguaya, triunfó a los trece meses de sangrienta lucha. Como es natural, la sección marítima más aguerrida, más revolucionaria y heroica, formada por la F.O.P. se desprendió de ella, sin renunciar nunca y formó parte, como fundadora de la organización federal de la Liga de Obreros Marítimos. Desde aquí parten las relaciones internacionales marítimas del Paraguay, la Argentina y el Uruguay.

El compañero delegado Villalba prepara especialmente su informe para entregarlo en forma independiente, como secretario de la Liga Marítima. Igualmente el camarada Gaona, secretario de la Asociación Ferroviaria. En 1926, el 1° de mayo, por iniciativa del Consejo de la F.O.P., con la cual se pronunció conforme de la LOM, se reformó el Consejo Mixto de delegados, y el 1° de mayo de 1927 se proclamó como hecho real, por las dos organizaciones federales y otros gremios autónomos la constitución de la Unión Obrera del Paraguay.

En 1928, al ser organizada la Asociación Ferroviaria en forma de un poderoso organismo sindical por el compañero de lucha Francisco Gaona, éste la adhirió a la Unión Obrera, así como a las diversas organizaciones de campesinos agricultores pobres que también habían sido fundadas por él. En 1920, la Federación Obrera y la Liga de Obreros Marítimos buscaron la unificación con el Centro Obrero Regional -central de anarquistas- en el local de la Sociedad de Panaderos. Algunos anarquistas sabotearon la unificación haciéndola fracasar.

En 1921 a raíz de una huelga general decretada por tiempo indeterminado, por el Centro Obrero Regional en favor de huelguistas tranviarios adheridos a él; con la que se solidarizó la FOP; ésta por nota expresa comunicó al COR que se adhería al paro general con el fin de unificar al proletariado en un frente único y en una sola central, debiendo desaparecer las dos federaciones. Este pensamiento se aprobó en reunión de delegados y en una manifestación pública aprovechada por el gran paro general a moción de Recalde Milesi, abrazándose el mismo con el secretario del Centro Regional, Alejo Flecha, en medio de vítores y aplausos de los miles de obreros delirantes de entusiasmo. Se nombraron delegados especiales de la Federación Gráfica de la FOP y del COR y se llegó a estas conclusiones: que se lancen tres mil manifiestos anunciando la unidad general; que este manifiesto sea titulado ya con el nombre de la nueva central única, Confederación Paraguaya del Trabajo, nombrándose como redactor a Recalde Milesi. Así se hizo y se repartieron con aprobación general del proletariado.

Este documento existe. Pero luego, con otro pretexto, los anarquistas sabotearon la continuación de las reuniones y los de la F.G.P. se retiraron primero, por inconformidad de los del Centro Regional; y luego, previa protesta fundada, los de la FOP, quedando en nada la mentada unificación o frente único.

Se comprende que antes triunfaron los tranviarios; cómo consecuencia de la desgraciada desunión fue boicoteada por los patrones la Sociedad de Mozos, Cocineros y Anexos de Tierra y sus asociados quedaron en las calles. Desde esta vez el Centro Regional es tenido bajo una rigurosa desconfianza por una gran parte del proletariado organizado para todos sus actos y luchas, viviendo ahora huérfano de prestigio y de sindicatos de adhesión directa, salvo uno o dos. La sociedad de oficiales albañiles, la Federación de Calzados, las más fuertes y aguerridas en sus luchas frente al capitalismo, son autónomas, pero apoyan siempre al COR de ocasión. A más de lo expresado, el desprestigio y la decadencia del COR, que en su momento tuvo mucho arraigo, proviene de los errores y mala fe de los dirigentes en su lucha, como de los abusos que han cometido decretando paro general por tiempo indeterminado en reunión de sus 406 dirigentes, sin consultar con los gremios de base y con pretensiones de arrastrar a todas las organizaciones ajenas al mismo. Así le pasó en la huelga de Villarrica y en su decreto de paro general indeterminado en Asunción en 1928, siendo víctimas de apresamiento y procesamiento los estudiantes Oscar Creydt y Obdulio Barthe como muchos obreros de Villarrica. Pues, para muestra basta un botón, el secretario general del Centro, Ignacio Núñez Soler y el vulgar comerciante de librería y alhajas, Juan Dellia, los más terribles anarquistas y tragacapitalistas, autoridades estatales y comunistas dictatoriales de la Rusia, en los días del paro general estuvieron trabajando por el Palacio de Gobierno y en su librería abierta para la venta pública, y estos son los eternos acusadores de la Federación Obrera; la Liga Marítima y la Unión Obrera, dirigentes traidores del proletariado, vendidos al capitalismo y cómplices del gobierno paraguayo.

De 1926 a 1930

La Unión Obrera junto con la Federación Gráfica y el Comité de Obreros y Estudiantes realizó grandes mítines, paros generales y manifestaciones callejeras pro-libertad de Sacco y Vanzetti, frente al parlamento en defensa de los campesinos perseguidos por los terratenientes, reclamando expropiación y distribución de las tierras que ocupan los agricultores pobres y sus familias, contra la enseñanza religiosa en las escuelas públicas, la cual por ley debe ser laica; contra el fascismo montado y alabado por la prensa; contra el proyecto de ley de extranjería anti-comunista que se encarpetó; contra la creación de obispados regionales y arzobispado que costarían al presupuesto nacional y al proletariado millones de pesos; contra la guerra imperialista contra Bolivia y por los armamentistas y sus agentes secretos desde el Paraguay.

Dejamos de detallar una parte de los relatos históricos por la urgencia de tiempo respecto a las luchas entabladas contra la explotación capitalista por las diversas organizaciones proletarias que tuvieron grandes repercusiones en el Paraguay, como son las huelgas y paros generales de los ferroviarios, tranviarios, trabajadores de la carne para los mercados de abastos, marítimos, cigarreras y otros gremios desde 1912. Luchas que a pesar de las violentas represiones de los gobiernos que encarcelaban, reclutaban y rapaban la cabeza a centenares de obreros, tuvieron éxito, aunque sea pasajero, en sus pedidos de reivindicaciones.

Para terminar los pasajes de los movimientos generales, debemos expresar que cuando llegó a su culminación la propaganda guerrera y en consecuencia se producían los primeros choques militares en el Chaco Boreal entre bolivianos y paraguayos, un domingo de mañana de diciembre de 1928, estando en plena reunión los delegados obreros de la Unión Obrera del Paraguay expresamente invitados para tratar este grave y complejo problema de la guerra, de repente y con sorpresa de todos, los diarios anunciaron por medio de bombas lanza boletines, el decreto del gobierno llamando a movilización militar para dentro de las 48 horas a todos los ciudadanos de 18 a 29 años y a los oficiales de reserva del ejército.

Por sobre este indescriptible momento de espanto, mientras algunos traían y repartían los boletines diríase con voces horrorosas y sangrientas de la guerra que estallaba repentinamente, resolvimos lanzar miles de manifiestos, en términos recomendados por el momento pero en forma clara y terminante, llamando la atención de las organizaciones obreras y políticas de la Argentina y el Uruguay, Bolivia y especialmente del entonces Comité de la Confederación Sindical Latino-Americana de Montevideo y de las internacionales de Europa, pidiéndoles que realizaran una Conferencia o un Congreso Obrero Latino-Americano o Internacional con el fin de tratar el problema de la guerra entre Bolivia y el Paraguay, por encerrar esta cuestión un verdadero peligro de una carnicería criminal entre todas las naciones americanas.

Pronto recibimos una contestación favorable de la Secretaría del Comité de la C.S.L.A., de R. Contreras y de la Internacional Sindical Roja, de Moscú, de A. Losovski, elevando personalmente al compañero Leopoldo Salas, anunciándonos la realización de la Conferencia Antiguerrera en Montevideo, Uruguay, a mediados de febrero de 1929, e invitándonos a nombrar tres delegados. Reunido de inmediato el Consejo General de la U.C.P. en presencia del citado delegado de la C.S.L.A., se nombró a los camaradas José M. Barboza, Francisco Gaona y Recalde Milesi, adhiriéndose en principio, es decir moralmente, la U.O.P. de C.P.S.L.A.

La Conferencia Antiguerrera se realizó del 18 al 25 de febrero de 1929. Asistieron también tres delegados de la fracción anarquista del Centro Obrero Regional del Paraguay, Obdulio Barthe, Carlos Irala y Leopoldo Ruiz. En la Conferencia éstos nos acusaron, es decir, a la Unión Obrera y a Francisco Gaona, por una publicación aparecida en el órgano del gobierno «El Liberal», de ser agentes del gobierno y de la guerra. Por la misma publicación hecha en nuestra ausencia ya, en Asunción probamos que esas acusaciones eran estúpidas, de mala fe, contra la Conferencia y la unidad de los delegados latino-americanos allí reunidos para tratar sobre un problema tan grave y tan serio. Los acusadores no contentos con sus paradas revolucionarias, seguían sus solapados trabajos contra nosotros entre los delegados y especialmente con los bolivianos. Por fin salieron ellos acusados por nosotros, como enviados por el secretario del Centro Regional, Ignacio Núñez Soler -antes Ignacio de L. Núñez- de quien obra en nuestro poder y exhibimos en la Conferencia sin que se nos permitiera leer una carta de carácter policial con su primera firma que figura entre rayas. Dicha carta ha sido fotograbada por el secretariado del Partido Comunista de Buenos Aires.

Nuestras charlas ilustrativas sobre las resoluciones antiguerreras las hicimos en asambleas sindicales y en asambleas generales de las federaciones integrantes de la U.C.P. Además, esta última organizó el 1° de mayo de 1929 en el Teatro Granados, un gran acto público en el cual dichas resoluciones fueron aprobadas por el proletariado. Tenemos fotografías especiales de dicho mitin, que fueron publicadas por el órgano

«El Ferroviario» del Paraguay.

Luego en mayo de 1929, la Unión Obrera concurrió otra vez al Congreso Constituyente de la C.S.L.A. de Montevideo, siendo delegados Daniel Villalba y Recalde Milesi. Mientras tanto, el compañero Gaona redactó un proyecto de estatutos para la Unión Obrera, el cual sigue aún en estudio en los sindicatos adheridos de la ciudad y del interior del país. Una vez recibidas todas las contestaciones, la Unión Obrera convocará a un Congreso Obrero, si su capacidad económica y las circunstancias de tiempo lo permiten. Este acto es deseado desde hace años por el proletariado paraguayo, para tratar sobre los problemas de la consolidación de su organización por los métodos de la educación integral sindical a base de escuelas, conferencias, bibliotecas, útiles de secretaría, estadística de las producciones del país, salarios y sus derivados, periódico, organización de los desocupados y de los inorganizados, de los campesinos, de las industrias forestales, especialmente de los peones de obrajes, estancias y yerbales, los indios y la sindicalización general de todos los explotados y la organización política social de capital importancia.

Los pliegos de condiciones que rigen actualmente más o menos en sentido general para los organizados de fábricas y talleres de la ciudad, son:

         1. Reconocimiento de los sindicatos y federaciones por los patrones.

         2. Ocho horas de trabajo por día; a) Extra por hora, de día, de 0.8 a 0.4 dólares; b) De noche y días feriados, el doble, según las progresiones incalificadas o calificadas; c) No es obligatorio el trabajo extraordinario, salvo como excepción.

         3. Los trabajos pesados, como las estibas, carga y descarga, si es trabajo extraordinario, pasando 5 a 10 minutos las 4 horas del medio día, goza de una hora extra. Pasada de horas, salario íntegro.

         4. Accidentes de trabajo, a pesar de la ley existente, los obreros de algunos gremios cobran medio jornal, jornal entero, y por cuenta del patrón médico y medicamentos hasta su curación y reincorporación a su puesto de trabajo.

         5. Reconocimiento de delegado obrero en los talleres, fábricas, obras y lugares de trabajo.

         6. Pedido de personal que hace falta a la secretaría del Sindicato.

         7. Salarios por día, en dólares: Obreros calificados de 1.2 a 3.00. Peones y jornaleros 0.60; 1.20 y 2.00.

         8. En la campaña, agricultores y otros, con comida y sin comida, en dólares, 0.30; 0.50 a 0.70.

Estos datos son más elocuentes que todas las palabras acerca de la miserable vida que sufren sin tierra, los tristes y explotados campesinos.

 

         COSTO DE LA VIDA EN DÓLARES

 

         Un hombre solo, alimentación y vivienda (rancho) de 0.60 a 0.80 por día. Una familia obrera de dos a cuatro miembros de 1.40 a 1.60 por día. Una familia de más miembros de 1.80 a 2.50 por día.

         Estos sin contar lo que cuesta la educación de los niños, el vestido, etc. y sin considerar una alimentación buena y abundante ni una casa con regulares comodidades.

En resumen, los salarios no dan para vivir racionalmente.

 

         TRABAJADORES DE LOS YERBALES

 

         Su número se calcula en 40 mil paraguayos. Este problema de los esclavos de los yerbales se da además en la Argentina y el Brasil. En total en las tres naciones se calcula en 150 mil yerbateros de las industrias agropecuarias auxiliares dentro de la misma región. En los yerbales gana el minero yerbatero de 1.20 a 1.80 pesos paraguayos por cada arroba de 11 kilos. Equivale a 0.4 a 0.6 dólares aproximadamente. Los artículos de primera necesidad se sobrecargan con una ganancia de 100% por lo menos. Alimentación, comida general consiste en locro y poroto. Los tratos de vida son bestiales y criminales. No hay ley nacional protectora que sea respetada. La jornada de trabajo es de sol a sol y aún más. Ellos son contratados en los juzgados de los pueblos circunvecinos como cosas, como siervos, como esclavos. Las mujeres de los peones son prostituidas y vendidas al mejor postor. Los niños se vuelven indios y en algunas regiones esclavos del trabajo brutal. Allí viven y mueren analfabetos el 90%. Es la vergüenza de América, es el infierno de Paraguay bajo el dominio bárbaro del capitalismo inglés.

         Los grandes obrajes con puertos sobre los ríos Paraguay y Paraná, al norte y al sur, son verdaderas colonias semejantes a los yerbales. Entre ellos cabe citar a Puerto Pinasco, gran fábrica productora de tanino, feudo norteamericano, pequeño estado dentro del Estado paraguayo. Además se puede nombrar a Puerto Casado, Puerto Sastre y otros que no admiten a nadie, vivir ni negociar en particular. Los gerentes extranjeros y sus autoridades asalariados son los amos de vida y hacienda. Las veces que se intentó organizar a los obreros de Pinasco, éstos fueron acribillados a balazos, a mansalva, y en la gran región petrolera, ganadera y forestal del Chaco Boreal que lleva en su seno, algo como un secreto de la historia, la mecha incendiaria de la guerra entre Bolivia y Paraguay.

         Y en esto están los derechos y la libertad del proletariado paraguayo. Sí, estos juegan sus vidas y sus muertes. Sus reivindicaciones están en el amor a su organización económica y en su comprensión a la necesidad de su organización política y social. Y en estas dos juntas, su liberación por la propia revolución.

 

         LA UNIÓN OBRERA DEL PARAGUAY

 

         Esta es la Confederación fundada en 1926 por la Federación Obrera del Paraguay, la Liga de Obreros Marítimos, la Asociación Ferroviaria y algunos sindicatos autónomos importantes adheridos.

         Se rige por un Consejo Central, compuesto hasta ahora por los delegados de cada sindicato y los secretarios generales de cada Federación: terrestre, marítima, ferroviaria. Entre los miembros de este Consejo se elige un secretario general, un subsecretario general, un secretario de actas y dos tesoreros. Los demás quedan como vocales. Duran dos años en el ejercicio de sus funciones, y pueden ser reelectos; también pueden ser destituidos y expulsados. Su financiación económica es aún difícil, pues se hace por contribución, por sindicato, según las necesidades. Su tendencia es socialista.

 

   

 

 




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