¡Dejad la puerta abierta… La vida está esperando!
La vida siempre nos da miles de oportunidades. Si dejamos la puerta abierta y sabemos bien lo que queremos y esperamos, nunca nos arrepentiremos.
¡Nacimos para sembrar siempre… siempre sembrar! Solo quienes siembran vientos cosecharán tempestades. Para muchos la espera se hace muy larga, prolongada y sin esperanza de que les llegue su oportunidad, pero vemos que en algunos casos varias personas encuentran su tercera o cuarta oportunidad en el calendario de sus vidas.
La noche oscura sólo nos debe servir para descansar, dormir y soñar. El sol sale para todos; sus miles de rayos son solo oportunidades que el creador del universo nos da.
Yo les aconsejo que siempre dejen la puerta abierta para encontrar miles de senderos que, bien elegidos, nos pueden llevar al éxito rotundo.
Recientemente escuché una entrevista televisiva y radial: una señora, habiéndose educado en los Estados Unidos de Norteamérica, ejerció tres o cuatro profesiones que consideraba que eran de su vocación. Se recibió en las tres o cuatro profesiones y después quedó prendida, entusiasmada, y hasta sorprendida de que, en una charla motivacional de un gran profesor y líder internacional en la motivación de los seres humanos, quedó requeté convencida de que era esa la actividad para la cual debería prepararse. Siguió cursos en distintos países del mundo e inclusive en el Banco Central de nuestro país. Decidió seguir el sendero que su vida estaba esperando… ¡Por suerte, siempre dejó las puertas abiertas!
Ahora es una gran entusiasta y motivadora a nivel nacional e internacional que, en cada jornada que da, tiene un lleno completo.
POR ESO, YO LES ACONSEJO QUE SIEMPRE DEJEN LA PUERTA ABIERTA… ¡PORQUE LA VIDA SIEMPRE LES ESTARÁ ESPERANDO!