El 2 de mayo de 1958. Invitado por su colega brasileño, Juscelino Kubitschek, el presidente Alfredo Stroessner viaja a conocer el lugar donde se construye Brasilia, futura capital brasileña.
El 2 de mayo de 1958, el presidente paraguayo Alfredo Stroessner inició una visita al sitio donde se construía Brasilia, la futura capital del Brasil, invitado por el presidente brasileño Juscelino Kubitschek.
Este viaje tuvo un fuerte significado político y diplomático, ya que formó parte del acercamiento entre Paraguay y Brasil durante la segunda mitad del siglo XX. La visita simbolizaba también el interés paraguayo en fortalecer sus vínculos hacia el Este, reduciendo la tradicional dependencia comercial y geopolítica del eje del Río de la Plata y de la Argentina.
En aquel contexto, Brasilia representaba el gran proyecto modernizador del Brasil, impulsado por Kubitschek como símbolo de integración territorial y desarrollo nacional. Para el Paraguay, el acercamiento con el vecino país abría nuevas posibilidades de cooperación, infraestructura, comercio y salida hacia el Atlántico.
La visita de Stroessner a las obras de Brasilia quedó así como un episodio importante dentro de la política exterior paraguaya de la época, anticipando una etapa de mayor relación estratégica con el Brasil.