El Vaticano declara a la Virgen de la Asunción patrona de la República del Paraguay y de las Fuerzas Armadas de la Nación.
El 13 de julio de 1951, el papa Pío XII declaró oficialmente a la Virgen de la Asunción como Patrona Principal de la República del Paraguay y de las Fuerzas Armadas de la Nación.
La designación fue realizada mediante decreto de la Sagrada Congregación de Ritos del Vaticano.
El pedido había sido impulsado por el Episcopado Paraguayo y el Gobierno Nacional.
La devoción a la Virgen de la Asunción está profundamente vinculada al origen histórico de la capital paraguaya.
El 15 de agosto de 1537, Juan de Salazar y Espinoza fundó el fuerte de Nuestra Señora de la Asunción.
La declaración pontificia fortaleció ese vínculo religioso, histórico y nacional.
Pocas semanas después, el presidente Federico Chaves promovió el reconocimiento estatal correspondiente.
Por medio de la Ley N.º 102, la Virgen de la Asunción recibió el rango de Mariscala de las Fuerzas Armadas de la Nación.
Este hecho consolidó una de las devociones marianas más significativas de la identidad religiosa e histórica del Paraguay.