El 17 de julio de 1988. A raíz de una conferencia sobre la Teología de la Liberación, es detenido el sacerdote jesuita Juan Antonio de la Vega; posteriormente será expulsado del país.
El 17 de julio de 1988 fue detenido en Paraguay el sacerdote jesuita Juan Antonio de la Vega.
La medida ocurrió durante los últimos meses de la dictadura de Alfredo Stroessner.
Días antes, el religioso había participado en un panel sobre la Teología de la Liberación organizado por estudiantes de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción.
El régimen lo acusó de incitar a la violencia y de defender posturas consideradas extremistas.
También se le atribuyó la frase: «Si Jesucristo viniera ahora al Paraguay, le aplicarían la Ley 209».
De la Vega permaneció incomunicado en el Batallón de Seguridad.
Posteriormente, la Dirección General de Migraciones ordenó su expulsión hacia la ciudad argentina de Clorinda.
Tras la caída de la dictadura, regresó al país en 1989 y se convirtió en el primer sacerdote exiliado en volver al Paraguay.
Durante los años siguientes desarrolló una destacada labor pastoral como capellán de la cárcel de Tacumbú y defensor de los derechos de las personas privadas de libertad.
Su detención y expulsión reflejaron la persecución ejercida por el régimen contra religiosos y sectores críticos en los últimos años de la dictadura.