El Gobierno levanta el estado de excepción, decretado a raíz de las manifestaciones contra el Gobierno.
El 17 de julio de 2002, el presidente Luis González Macchi levantó el estado de excepción decretado dos días antes.
La medida había sido establecida inicialmente por cinco días para contener las manifestaciones y los bloqueos protagonizados por seguidores del exgeneral Lino Oviedo.
Los manifestantes exigían la renuncia del presidente y cuestionaban la legitimidad de su gobierno.
Durante la vigencia del estado de excepción se produjeron enfrentamientos que dejaron dos muertos, numerosos heridos y más de 200 detenidos.
La disposición otorgó mayores facultades a las fuerzas de seguridad para restablecer el orden público.
Al anunciar su levantamiento, González Macchi afirmó que la normalidad institucional había sido recuperada.
La decisión puso fin a una de las jornadas de mayor tensión política y social vividas por el Paraguay a comienzos del siglo XXI.