El gobierno paraguayo permite la inmigración de refugiados españoles radicados fuera de España.
El 19 de julio de 1940, el gobierno del presidente José Félix Estigarribia autorizó la inmigración al Paraguay de refugiados españoles radicados fuera de España.
La medida fue adoptada después de la Guerra Civil Española, que había obligado a numerosos ciudadanos a abandonar su país.
Muchos de los exiliados republicanos se encontraban dispersos por Europa y América en condiciones de vulnerabilidad.
La disposición paraguaya facilitó su ingreso y ofreció una posibilidad de residencia y protección.
También formó parte de las políticas destinadas a aumentar la población e incorporar trabajadores y profesionales extranjeros.
Estas iniciativas adquirieron especial importancia durante la reorganización nacional posterior a la Guerra del Chaco.
La autorización de 1940 constituyó una acción humanitaria frente al desarraigo provocado por los conflictos políticos y militares de aquella época.
La medida reflejó la apertura del Paraguay hacia los refugiados españoles y su interés por integrarlos a la vida económica y social del país.