El 31 de julio de 1960. Llega a Asunción el franciscano José Arketa, sacerdote de destacada actuación frente al régimen dictatorial de Alfredo Stroessner.
El 31 de julio de 1960 llegó a Asunción el sacerdote franciscano José Josuá Arketa, quien desarrolló una destacada labor pastoral en el Paraguay.
Desde sus primeros años en el país asumió una postura crítica frente a las injusticias sociales y a los abusos cometidos durante la dictadura de Alfredo Stroessner.
Arketa brindó apoyo espiritual y acompañamiento a perseguidos políticos, presos y familiares afectados por la represión.
Su firme defensa de los derechos humanos provocó la vigilancia y persecución de las autoridades del régimen.
Finalmente fue obligado a abandonar el Paraguay, pero su actuación quedó asociada al compromiso de sectores de la Iglesia con la libertad y la dignidad humana.