El gobierno brasileño declara inexistente la deuda de guerra del Paraguay; también deja sin efecto el tratado firmado en Asunción el 9 de enero de 1872.
El 4 de mayo de 1943, el gobierno del Brasil, presidido por Getúlio Vargas, emitió un decreto de gran importancia para las relaciones diplomáticas entre Paraguay y Brasil, al declarar inexistente la deuda de guerra impuesta al Paraguay tras la Guerra contra la Triple Alianza.
La medida significó la condonación de una deuda considerada impagable, originada en los gastos e indemnizaciones reclamadas después del conflicto. Más que un valor económico real, aquella deuda representaba una pesada carga histórica y simbólica para el Paraguay de la posguerra.
Este gesto diplomático buscó cerrar heridas del pasado y abrir una nueva etapa de acercamiento entre ambos países, en un contexto regional marcado por la búsqueda de mayor cooperación política, comercial y cultural.
También se vinculó con la revisión del marco heredado de los tratados posteriores a la guerra, especialmente el Tratado de 1872, conocido como Loizaga-Cotegipe, que había establecido condiciones entre Paraguay y Brasil tras el conflicto.
El decreto brasileño de 1943 quedó como un antecedente importante en la normalización de las relaciones paraguayo-brasileñas, al dejar atrás una de las consecuencias más duras de la Guerra Grande y favorecer un nuevo clima de entendimiento entre ambos pueblos.