El 5 de agosto de 1871. Para reactivar el campo, asolado por la guerra pasada, el gobierno ordena el cultivo de caña dulce y de algodón.

El 5 de agosto de 1871, tras la devastadora Guerra de la Triple Alianza, el gobierno de Paraguay ordenó el cultivo obligatorio de caña dulce y algodón. Esta medida buscaba reactivar de manera urgente el sector agrícola nacional, el cual se encontraba totalmente devastado y sin infraestructura productiva debido al reciente conflicto bélico.
La elección de estos rubros no fue casual, ya que ambos representaban cultivos de rápido rendimiento y alta utilidad para la subsistencia de la población. El algodón permitía reactivar la industria textil artesanal y generar materia prima para futuras exportaciones, mientras que la caña dulce aseguraba el abastecimiento alimentario y la producción de derivados esenciales.
Con esta orden, el Estado paraguayo intentó paliar la extrema escasez de mano de obra masculina y reorganizar la economía rural desde sus bases. La iniciativa marcó uno de los primeros pasos institucionales orientados a la reconstrucción económica y social del país en el periodo de la posguerra.