El 7 de agosto de 1996. Luego de casi dos meses, el general Lino Oviedo es liberado por disposición de la Justicia.

El 7 de agosto de 1996, el general Lino Oviedo recuperó su libertad provisional después de permanecer 54 días recluido en la prisión militar de Itauguá.
Había sido detenido el 14 de junio de ese año, tras la crisis política de abril y su resistencia a abandonar la comandancia del Ejército por orden del presidente Juan Carlos Wasmosy.
El Tribunal del Crimen revocó la medida de reclusión al considerar que, en esa instancia, los hechos investigados no configuraban los delitos de desacato ni rebelión.
Su liberación le permitió retomar una intensa actividad política y fortalecer su figura dentro del escenario nacional.
Sin embargo, los procesos judiciales continuaron y años después derivaron en nuevas decisiones y condenas en su contra.