El 12 de agosto de 1806. Las fuerzas del virrey Liniers logran la capitulación de los ingleses en su primer intento por ocupar Buenos Aires.
El 12 de agosto de 1806 concluyó la Reconquista de Buenos Aires, tras la derrota de las fuerzas británicas que ocupaban la ciudad.
Las tropas dirigidas por Santiago de Liniers, con apoyo de milicias y vecinos, avanzaron sobre los principales puntos defendidos por los invasores.
Después de intensos combates, los británicos se replegaron hacia el Fuerte y finalmente aceptaron la rendición.
La capitulación puso fin a 46 días de ocupación iniciados tras el desembarco británico en Quilmes y la toma de Buenos Aires en junio.
La Reconquista fortaleció la organización militar de los habitantes del Río de la Plata y tuvo una profunda influencia en los procesos políticos que precedieron a las independencias de la región.