El Gobierno prohíbe a radio Cháritas realizar entrevistas a políticos “irregulares” de la oposición, en especial a los del Mopoco, recientemente repatriados.
El 12 de agosto de 1985, el régimen de Alfredo Stroessner prohibió a Radio Cáritas entrevistar a dirigentes políticos considerados «irregulares» u opositores.
La medida estuvo dirigida especialmente contra miembros del Movimiento Popular Colorado (Mopoco), sector disidente del Partido Colorado cuyos referentes habían regresado recientemente del exilio.
Radio Cáritas, vinculada a la Iglesia Católica, se había convertido en uno de los pocos espacios radiales que daban cabida a voces críticas y opositoras durante la dictadura.
Las restricciones formaron parte de una política más amplia de censura y presión sobre los medios independientes, que incluyó amenazas, clausuras y persecuciones contra periodistas y directivos.
El hostigamiento contra la emisora continuó en los años siguientes y alcanzó a su director, el sacerdote José Arancón, quien fue detenido y expulsado del Paraguay en 1986.