El 13 de agosto de 1783. Nicolás Cristóbal de Campo es designado virrey del Río de la Plata.

El 13 de agosto de 1783, el rey Carlos III de España nombró a Nicolás del Campo, segundo marqués de Loreto, como tercer virrey del Río de la Plata.
Designado en reemplazo de Juan José de Vértiz y Salcedo, viajó desde Europa y asumió oficialmente sus funciones en Buenos Aires el 7 de marzo de 1784.
Durante su administración impulsó la producción agrícola, especialmente las cosechas de trigo, y promovió medidas destinadas a fortalecer la actividad ganadera y la industria del cuero.
También mejoró el servicio de correos, puso en funcionamiento la Real Audiencia de Buenos Aires y ordenó trabajos cartográficos sobre las costas patagónicas.
Recordado por su administración metódica y honrada, Nicolás del Campo permaneció al frente del Virreinato del Río de la Plata hasta 1789.