El 18 de agosto de 1871. La Cámara de Diputados acusa al ministro de Hacienda Juan Bautista Gill de malversación de fondos y dispone su destitución e inhabilitación para ejercer cargos públicos.

El 18 de agosto de 1871, la Cámara de Diputados del Paraguay acusó al ministro de Hacienda Juan Bautista Gill por presunta malversación de fondos públicos.
La acusación fue remitida al Senado, que resolvió separarlo del cargo e inhabilitarlo temporalmente para el ejercicio de funciones públicas.
El proceso es considerado uno de los primeros antecedentes de juicio político en la historia institucional paraguaya.
El presidente Cirilo Antonio Rivarola respaldó a Gill y se negó a aceptar plenamente la decisión adoptada por el Poder Legislativo.
La crisis entre el Ejecutivo y el Congreso se profundizó y culminó el 15 de octubre de 1871 con la disolución irregular del Parlamento, provocando una grave inestabilidad política en el país.