El 25 de agosto de 1892. Una gran manga de langostas asola diversas poblaciones del país.
El 25 de agosto de 1892, una devastadora manga de langostas afectó gravemente los cultivos y recursos agrícolas de diversas poblaciones de la región.
El fenómeno formó parte de las recurrentes invasiones de la langosta sudamericana que durante finales del siglo XIX y comienzos del XX afectaron al Paraguay y a otros países del Cono Sur.
Los enormes enjambres podían destruir en pocas horas sembradíos de maíz, trigo, hortalizas, pastizales y árboles frutales, dejando importantes pérdidas para los productores.
La ausencia de métodos modernos de control obligaba a los pobladores a combatir las mangas mediante procedimientos rudimentarios, como encender fogatas, cavar zanjas o producir fuertes ruidos para intentar desviarlas.
Estas invasiones representaron durante décadas una seria amenaza para la agricultura, la seguridad alimentaria y la economía de numerosas comunidades rurales.