El 2 de septiembre de 1866. Guerra del 70: Una fuerza aliada de 8.300 hombres desembarca en Curuzú, reducto defendido por solo 2.000 paraguayos; en la acción es hundido el acorazado “Río de Janeiro”.
El 2 de septiembre de 1866, durante la Guerra de la Triple Alianza, fuerzas aliadas iniciaron el desembarco y las operaciones contra el fuerte paraguayo de Curuzú.
Miles de soldados, principalmente brasileños, avanzaron sobre una posición defendida por una fuerza paraguaya considerablemente menor, apoyada en fortificaciones y artillería.
Mientras la escuadra imperial bombardeaba las defensas, el acorazado brasileño «Río de Janeiro» impactó contra una mina fluvial paraguaya, conocida entonces como «torpedo».
La explosión provocó el rápido hundimiento del buque y numerosas bajas entre su tripulación, constituyendo uno de los episodios más impactantes de aquellas operaciones.
A pesar de la resistencia paraguaya y de la pérdida del acorazado, la superioridad numérica aliada permitió continuar el avance y ocupar el fuerte de Curuzú al día siguiente.