El gobierno decreta la cesación de hostilidades con el gobierno de Buenos Aires y sus súbditos.
El 15 de septiembre de 1846, el gobierno de Carlos Antonio López decretó la cesación de hostilidades con el gobierno de Buenos Aires, encabezado por Juan Manuel de Rosas.
La medida puso fin a una etapa de fuertes tensiones políticas y militares que se había intensificado desde el año anterior, cuando Paraguay declaró la guerra al gobierno porteño.
El conflicto estuvo relacionado con disputas diplomáticas, restricciones a la navegación y medidas de bloqueo que afectaban el comercio y las comunicaciones de la región.
En este contexto tuvieron importancia las gestiones de mediación realizadas por representantes de los Estados Unidos, entre ellos William Brent Jr. y Edward A. Hopkins, quienes impulsaron una salida pacífica a la crisis.
El decreto de 1846 representó un paso importante hacia la normalización de las relaciones entre Paraguay y Buenos Aires y contribuyó a reducir las tensiones en el área del Río de la Plata.