El 22 de septiembre de 1810. Manuel Belgrano es designado jefe de la expedición militar al Paraguay, para tratar de sofocar el ambiente rebelde a la Junta de Buenos Aires.
El 22 de septiembre de 1810, la Junta Provisional Gubernativa de Buenos Aires amplió las facultades de Manuel Belgrano para encabezar la expedición militar destinada al Paraguay.
La decisión se produjo después de que las autoridades paraguayas, encabezadas por el gobernador Bernardo de Velasco, resolvieran no reconocer la autoridad de la Junta porteña y mantener su adhesión al Consejo de Regencia de España.
Belgrano, integrante de la Junta y sin una extensa experiencia militar previa, inició la campaña con una fuerza reducida que avanzó hacia territorio paraguayo durante los últimos meses de 1810.
La expedición fue finalmente derrotada en las batallas de Paraguarí, el 19 de enero de 1811, y Tacuarí, el 9 de marzo del mismo año, obligando a las tropas de Buenos Aires a retirarse.
Aunque la campaña no consiguió someter políticamente al Paraguay, los acontecimientos contribuyeron al complejo proceso político regional que antecedió a la revolución paraguaya de mayo de 1811 y al establecimiento de un gobierno propio.