El 3 de octubre de 1988. En los Astilleros Chaco, en Villa Hayes, se bota la mayor barcaza construida en el país.
El 3 de octubre de 1988 se realizó en Villa Hayes la botadura de una importante embarcación construida por el Astillero Chaco Paraguayo, a orillas del río Paraguay.
El acontecimiento representó un avance significativo para la industria naval nacional y puso de relieve la capacidad técnica y metalmecánica desarrollada en el país.
El Astillero Chaco Paraguayo se consolidó con el tiempo como una empresa especializada en la construcción, reparación y mantenimiento de embarcaciones destinadas principalmente al transporte fluvial.
La botadura de 1988 formó parte del proceso de expansión de la infraestructura vinculada a la navegación y al comercio sobre la hidrovía Paraguay-Paraná.
Este tipo de emprendimientos contribuyó al fortalecimiento de la flota fluvial paraguaya y al desarrollo de una industria estratégica para el transporte y la economía nacional.