El 9 de mayo de 1811. Llega a Asunción el emisario portugués capitán José de Abreu

El 9 de mayo de 1811 llegó a Asunción el emisario portugués José de Abreu, enviado por el capitán general de Río Grande del Sur, Diego de Souza, en un momento decisivo para la historia paraguaya.
Su misión consistía en ofrecer apoyo militar al gobernador español Bernardo de Velasco y promover la protección portuguesa sobre la provincia, bajo la influencia de la infanta Carlota Joaquina. Esta propuesta despertó gran alarma entre los patriotas paraguayos.
La llegada de Abreu confirmó los temores de una posible alianza entre Velasco y Portugal, lo que fue interpretado como una amenaza directa a la soberanía del Paraguay. Para los revolucionarios, significaba el riesgo de entregar el territorio a una potencia extranjera.
Ante esta situación, líderes como Pedro Juan Caballero y Fulgencio Yegros decidieron adelantar el movimiento revolucionario, inicialmente previsto para el 25 de mayo. La acción se precipitó en la noche del 14 de mayo de 1811, dando inicio al proceso de independencia paraguaya.
La misión de José de Abreu terminó siendo, involuntariamente, uno de los detonantes que aceleraron el fin del dominio español en el Paraguay.