El Congreso acepta la propuesta de Francisco Terlizzi para la iluminación pública con lámparas de alcohol carburado.
El 18 de octubre de 1904 se recuerda un episodio vinculado con el proceso de modernización del alumbrado público de Asunción, en una etapa de transición entre los antiguos faroles y los primeros sistemas eléctricos.
Entre los protagonistas de este proceso se encontraba el empresario de origen italiano Francisco Terlizzi, quien tuvo una activa participación en distintas obras de infraestructura urbana de la capital.
Terlizzi estuvo vinculado al servicio municipal de alumbrado y promovió el empleo de lámparas alimentadas con alcohol carburado como alternativa para mejorar la iluminación de las calles.
Durante ese mismo período comenzaron a extenderse también las primeras instalaciones eléctricas de mayor alcance, con tendidos que recorrían sectores del centro de Asunción desde la zona portuaria hacia las calles Colón y Palma hasta la Plaza Uruguaya.
Estos avances marcaron una etapa decisiva en la transformación de los servicios urbanos de la capital paraguaya y anticiparon la posterior consolidación del alumbrado eléctrico.