El 30 de octubre de 1845. Basilio Antonio López toma posesión de la diócesis del Paraguay.

El 30 de octubre de 1845, fray Basilio Antonio López tomó posesión oficial de la diócesis del Paraguay.
Con su asunción se convirtió en el primer obispo paraguayo en ocupar esta sede, en una etapa de reorganización de la Iglesia nacional.
Era hermano mayor del presidente Carlos Antonio López y miembro de la Orden Franciscana. Antes de su designación episcopal se había desempeñado como cura párroco en Pirayú.
Fue consagrado obispo en Cuyabá, Brasil, el 31 de agosto de 1845, luego del restablecimiento de las relaciones entre Paraguay y la Santa Sede.
Durante su gestión promovió vocaciones sacerdotales, ordenó nuevos presbíteros y recorrió distintas parroquias del país, contribuyendo al fortalecimiento de la Iglesia paraguaya.