El 2 de noviembre de 1603. Se clausura el primer sínodo diocesano paraguayo, inaugurado el 6 de octubre.
El 2 de noviembre de 1603 concluyó el Primer Sínodo de Asunción, también conocido como Sínodo del Paraguay y del Río de la Plata.
Había sido convocado semanas antes por el obispo fray Martín Ignacio de Loyola, con el propósito de ordenar y fortalecer la vida religiosa de la región.
Participaron importantes figuras de la época colonial, entre ellas Hernandarias, fray Luis de Bolaños y el padre Roque González de Santacruz.
Durante las sesiones se trataron temas pastorales, la enseñanza de la doctrina cristiana, la administración de los sacramentos y la reforma de las costumbres.
El sínodo tuvo además una especial preocupación por la evangelización y atención espiritual de los pueblos indígenas de la región.