El gobierno paraguayo comisiona a Francisco Solano López como enviado diplomático ante varias potencias europeas.

El 12 de mayo de 1853, el presidente Carlos Antonio López firmó el decreto por el cual comisionó a su hijo, el brigadier general Francisco Solano López, como enviado diplomático y ministro plenipotenciario ante varias potencias europeas.
La misión tenía como objetivo fortalecer el reconocimiento internacional del Paraguay, canjear tratados con países como Francia, Gran Bretaña, Cerdeña, España y la Santa Sede, además de promover vínculos diplomáticos y comerciales.
También buscaba impulsar la modernización del país mediante la contratación de técnicos, ingenieros y la adquisición de maquinarias, armamentos y buques, entre ellos el vapor Tacuarí.
Aunque la misión fue dispuesta en mayo, Francisco Solano López partió de Asunción el 12 de junio de 1853, a bordo del buque Independencia del Paraguay.
Este viaje marcó un momento importante en la apertura internacional del Paraguay y en el proyecto de modernización impulsado por Carlos Antonio López.