El Batallón de Guardia Cárceles, hasta entonces dependiente del Ministerio del Interior, pasa a depender del de Guerra y Marina.
El 12 de mayo de 1922, el Batallón de Guardia Cárceles del Paraguay pasó a depender del Ministerio de Guerra y Marina, dejando de estar bajo la órbita del Ministerio del Interior.
La medida se tomó en un contexto de fuerte inestabilidad política, poco antes del estallido de la Guerra Civil Paraguaya de 1922-1923. El cambio buscaba asegurar el control militar de una unidad considerada estratégica, especialmente por los antecedentes de sublevaciones y tensiones internas.
El Batallón de Guardia Cárceles ya había tenido participación en movimientos políticos anteriores, y su reorganización reflejaba la preocupación del gobierno ante la creciente actividad de sectores militares opositores.
Pocos días después, el 27 de mayo de 1922, se produciría la sublevación encabezada por el coronel Adolfo Chirife, dando inicio a uno de los conflictos internos más sangrientos de la historia paraguaya del siglo XX.
Este hecho forma parte de los movimientos previos que anunciaban la profunda crisis política y militar que viviría el país en aquellos años.